{"id":11788,"date":"2016-02-05T08:09:05","date_gmt":"2016-02-05T13:09:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/laudes\/"},"modified":"2016-02-05T08:09:05","modified_gmt":"2016-02-05T13:09:05","slug":"laudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/laudes\/","title":{"rendered":"LAUDES"},"content":{"rendered":"<p>[406]<br \/>\n Una de las siete horas de la Liturgia de la Iglesia. Se emplea en masculino y en femeninos (los y las laudes). Sigue a la hora llamada Maitines, que se recita antes del amanecer. Laudes es propia de la primera luz de la ma\u00f1ana y se compone de un himno, de tres salmos, de una lectura breve y de un c\u00e1ntico evang\u00e9lico para termina con unas peticiones y la oraci\u00f3n final.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Vea tambi\u00e9n<\/b> Breviario, horas can\u00f3nicas, vigilia, maitines.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la liturgia romana actual, laudes designa un oficio compuesto de Salmos y c\u00e1nticos los que son recitados usualmente despu\u00e9s de maitines.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El t\u00e9rmino laudes y la hora del Oficio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 El Oficio en diversas liturgias<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Las laudes en la \u00e9poca cristiana primitiva y su origen<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Simbolismo y raz\u00f3n de este oficio<\/li>\n<\/ul>\n<h2>El t\u00e9rmino laudes y la hora del Oficio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra laudes (es decir, alabanzas) explica el car\u00e1cter particular de este Oficio cuyo fin es alabar a Dios. Obviamente, todas las horas can\u00f3nicas tienen el mismo objetivo, sin embargo, se puede afirmar que laudes tiene esta caracter\u00edstica par excellence. Con seguridad que el nombre se deriva de los tres \u00faltimos Salmos del oficio (148, 149, 150), en todos los cuales la palabra laudate se repite frecuentemente y hasta tal punto que originalmente la palabra laudes no indicaba el oficio total, como lo hace actualmente, sino s\u00f3lo el final, es decir, estos tres Salmos con la conclusi\u00f3n.  El T\u00edtulo Ainoi (alabanzas) ha sido retenido en griego.  San Benito tambi\u00e9n usa este t\u00e9rmino para designar los \u00faltimos tres Salmos; post haec [es decir, el c\u00e1ntico] sequantur Laudes (Regula, cap. XIII). En los siglos V y VI el oficio de laudes era llamado Matutinum, el que ahora se ha convertido en el nombre especial de otro oficio, el oficio nocturno o vigilias, un t\u00e9rmino que ya no se usa (vea maitines). Poco a poco el t\u00edtulo laudes se aplic\u00f3 a todo el oficio y reemplaz\u00f3 al nombre maitines. Sin embargo, los autores antiguos de los siglos IV al VI o VII, usaban los nombres Matutinum, Laudes matutinae, o Matutini hymni para designar al oficio del alba o amanecer, y el oficio de maitines retiene el nombre de vigilias.  Quiz\u00e1s la raz\u00f3n de esta confusi\u00f3n de nombres se deba a que originalmente maitines y laudes formaban un \u00fanico oficio, y el oficio nocturno terminaba al amanecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la liturgia, la palabra laudes tiene otros dos significados: algunas veces significa el aleluya de la Misa; as\u00ed, el Concilio de Toledo (IV Concilio, c. XII) pronunci\u00f3 formalmente: \u201cLas laudes se cantan despu\u00e9s de la ep\u00edstola y antes del Evangelio\u201d (para esta interpretaci\u00f3n compare Mabillon, \u201cDe Liturgia gall\u201d, I, IV). San Isidoro dice: \u201cLaudes, hoc est, Alleluia, canere\u201d (De div. Office., XIII). La palabra laudes designa tambi\u00e9n las aclamaciones p\u00fablicas que se cantaban o gritaban durante la accesi\u00f3n al trono de los pr\u00edncipes, una costumbre que fue observada durante mucho tiempo en la Iglesia cristiana en ciertas ocasiones.\n<\/p>\n<h2>El Oficio en diversas liturgias<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la liturgia romana actual, laudes se compone de cuatro Salmos con ant\u00edfonas (en realidad, usualmente son siete, pero, siguiendo las reglas ordinarias, los Salmos sin el Gloria y la ant\u00edfona no se cuentan separadamente) un c\u00e1ntico, la cap\u00edtula[1], el himno, el vers\u00edculo, el Benedictus con la ant\u00edfona, \u201coratio\u201d o colecta, y, en ciertos d\u00edas, las preces, u oraciones y los vers\u00edculos. A diferencia de los maitines y las v\u00edsperas, los Salmos no se toman en el orden del Salterio, sino que se eligen de acuerdo a reglas especiales sin referencia a su posici\u00f3n el Salterio.  As\u00ed, el Salmo \u201cMiserere mei Deus\u201d [Sal. 51(50)] se recita todos los d\u00edas en que no se celebre alguna fiesta. Los Salmos \u201cDeus, Deus meus\u201d [Sal. 63(62)]) y \u201cDeus misereatur nostri et benedicat nobis\u201d [Sal. 67(66)]], y finalmente los \u00faltimos tres Salmos \u201cLaudate Dominum de coelis\u201d, \u201cCantate Domino canticum novum\u201d y \u201cLaudate Dominum in sanctis ejus\u201d (Salmos 148-150) se recitan todos los d\u00edas sin excepci\u00f3n. Tal como hemos subrayado, es de estos \u00faltimos Salmos que el oficio deriva su nombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se notar\u00e1, en general, que los otros salmos usados en laudes han sido escogidos tambi\u00e9n por razones especiales porque uno u otro de sus versos contiene una alusi\u00f3n ya sea al amanecer, o a la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, o a la oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, la cual, como se\u00f1alamos ahora, son la raison d\u2019etre de este oficio. Tales son los versos; \u201cDeus Deus meus ad te de luce vigilo\u201d; \u201cDeus misereatur nostri\u2026illuminet vultum suum super nos\u201d; \u201cmane astabo tibi et videbo\u201d; \u201cEmitte lucem tuum et veritatem tuam\u201d; \u201cExitus matutinum et vespere delectabis\u201d; \u201cMane sicut herba transeat, mane floreat et transeat\u201d; \u201cAd annuntiandum mane misericordiam tuam\u201d, etc.  Otra caracter\u00edstica de este oficio son los c\u00e1nticos que ocurren entre los Salmos 62 &#8211; 66 y los \u00faltimos tres Salmos. Esta colecci\u00f3n de siete c\u00e1nticos del Antiguo Testamento (c\u00e1ntico \u201cBenedicite\u201d, c\u00e1ntico de Isa\u00edas, c\u00e1ntico de Ezequ\u00edas, c\u00e1ntico de Ana, los dos c\u00e1nticos de Mois\u00e9s, el c\u00e1ntico de Habacuc) es proclamada y est\u00e1 casi de acuerdo con el de la Iglesia Oriental.  San Benito lo tom\u00f3 prestado de la Iglesia Romana y, como hab\u00eda dise\u00f1ado el plan para el oficio de laudes de acuerdo al de la Iglesia de ]]Roma]], prescribi\u00f3 un c\u00e1ntico especial para cada d\u00eda: \u201cCanticum unumquodque die suo ex prophetis, sicut psallit Ecclesia Romana, dicatur\u201d (Reg., XIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia Romana le a\u00f1ade a estos c\u00e1ntico el de Zacar\u00edas como final del Oficio, \u201cBenedictus Domine Deus Israel\u201d, el cual se recita todos los d\u00edas y el cual es tambi\u00e9n un c\u00e1ntico a la luz, es decir, Cristo: \u201cIlluminare his qui in tenebris et in umbra mortis sedent\u201d. Los himnos de laudes, que en la Iglesia Romana fueron agregados posteriormente, forman tambi\u00e9n una colecci\u00f3n interesante; ellos celebran generalmente el alba, la Resurrecci\u00f3n de Cristo y la luz espiritual que \u00c9l ha hecho que brille en la tierra.  Son composiciones muy antiguas, y probablemente son anteriores a San Benito. En el oficio ambrosiano, as\u00ed como tambi\u00e9n en el moz\u00e1rabe, las laudes retienen algunos de los elementos principales de las laudes romanos &#8212;el Benedictus, c\u00e1nticos del Antiguo Testamento y los Salmos 148, 149 y 150, dispuesto, sin embargo, en un orden diferente (cf. Dom G. Morin, op. cit. en la bibliograf\u00eda). En la liturgia benedictina el oficio de laudes se parece mucho a las laudes romanas, no solo por su uso de los c\u00e1nticos que San Benito admite, como ya hemos se\u00f1alado, sino tambi\u00e9n por su construcci\u00f3n general.  El oficio griego que corresponde al de las laudes es el orthos, lo que tambi\u00e9n significa \u201cma\u00f1ana\u201d; su composici\u00f3n es diferente aunque, no obstante, retiene algunos elementos de las laudes occidentales &#8212;notablemente los c\u00e1nticos y los tres Salmos 148-150, los cuales en la Liturgia Griega llevan el nombre de Ainoi o alabanzas, que corresponden a la palabra latina laudes (cf. \u201cDict. d\u2019archeol. chret. et de lit.\u201d, s.v. Ainoi; \u201cHorologion\u201d, Roma, 1876, p. 55).\n<\/p>\n<h2>Las laudes en la \u00e9poca cristiana primitiva y su origen<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laudes, o para hablar con mayor precisi\u00f3n, el oficio matutino u oficio de la aurora que corresponde a laudes, es indiscutiblemente uno de los oficios m\u00e1s antiguos y pueden ser rastreados hasta los tiempos apost\u00f3licos. En el siglo VI, San Benito nos entreg\u00f3 una descripci\u00f3n muy detallada de \u00e9stos en su Regla (caps. XII y XIII): los Salmos (casi id\u00e9nticos a los de la liturgia romana), el c\u00e1ntico, los \u00faltimos tres Salmos, la cap\u00edtula, el himno, el vers\u00edculo, el c\u00e1ntico Benedictus, y la parte final.  San Columbano y los documentos irlandeses s\u00f3lo nos dan una informaci\u00f3n muy vaga del oficio de laudes (cf. \u201cRegula S. Columbani\u201d, c. VII, \u201cDe cursu psalmorum\u201d en P. L. , LXXX, 212). Se ha hecho un esfuerzo para reconstruirlo de acuerdo al Antifonario de Bangor, pero este documento, en nuestra opini\u00f3n, nos da s\u00f3lo un extracto, y no el oficio completo (cf. Cabrol en \u201cDict. d\u2019arch\u00e9ol. et de lit.\u201d, s. v. Bangor, Antiphonaire de). San Gregorio de Tours tambi\u00e9n hace algunas alusiones a este oficio, al que llama Matutini hymni; \u00e9l nos provee, como sus partes constitutivas, el salmo 51(50), el Benedicite, los tres salmos (148-150), y los vers\u00edculos (\u201cHist. Francorum\u201d , II, VII, en P. L. , LXXI, 201, 256, 1034 etc. Cf. Baumer-Biron, \u201cHist. du brev. Rom.\u201d, I, 229-30). En un periodo anterior a los siglos V y IV, encontramos varias descripciones del oficio matutino en Casiano, en Santa Melania la Joven, en el \u201cPeregrinatio \u00c6theriae\u201d, San Juan Cris\u00f3stomo, San Hilario, Eusebio (Baumer-Biron, op. cit., I, 81, 114, 134, 140, 150-68, 208, 210).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, a medida que avanzamos se encuentran mayores variedades de la forma del oficio en las diferentes provincias cristianas. Sin embargo, los rasgos generales permanecen iguales; es el oficio del alba (Aurora), el oficio de la salida del sol, el oficio de la ma\u00f1ana, las alabanzas de la ma\u00f1ana, el oficio del canto del gallo (Gallicinium, ad galli cantus), el oficio de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo.  En ninguna parte mejor que en Jerusal\u00e9n, en el \u201cPeregrinatio AEtheriae\u201d, este oficio que se celebra en la misma tumba de Cristo preserva su color local. El autor los llama hymni matutinales; es considerado el oficio principal del d\u00eda. All\u00ed la liturgia despliega toda su pompa; el obispo acostumbraba estar presente con todo su [clero secular|clero]] y el oficio se celebraba alrededor de la misma Gruta del Santo Sepulcro; despu\u00e9s de entonarse los Salmos y c\u00e1nticos, se cantaban las letan\u00edas y entonces el obispo bendec\u00eda al pueblo (Cf. Dom Cabrol, \u00abEtude sur la Peregrinatio Silviae, les Eglises de Jerusalem, la discipline et la liturgie au IVX siecle\u00bb, Par\u00eds, 1895, pp. 39, 40.  Para Oriente cf. \u00abDe Virginitate\u00bb, XX, en P G., XXVIII, 275.)  Por \u00faltimo encontramos nuevamente los primeros rastros de laudes en el siglo II, e inclusive en el siglo II en los C\u00e1nones de San Hip\u00f3lito, en San Cipriano, e inclusive en los Padres Apost\u00f3licos, hasta tal punto que B\u00e4umer no duda en asegurar que los laudes, junto con las v\u00edsperas, son el oficio m\u00e1s antiguo, y deben su origen a los Ap\u00f3stoles (Baumer-Biron, op. cit., I, 58; cf. 56, 57, 64, 72 etc.).\n<\/p>\n<h2>Simbolismo y raz\u00f3n de este oficio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de lo anterior, es f\u00e1cil concluir cu\u00e1les fueron los motivos que dieron origen a este oficio y cu\u00e1l es su significado.  Para el cristiano, el primer pensamiento que deber\u00eda presentarse a su mente en la ma\u00f1ana es el pensamiento de Dios; el primer acto de su d\u00eda debe ser una oraci\u00f3n. El primer destello de la aurora le recuerda a nuestras mentes que Cristo es la verdadera luz, que \u00c9l viene a disipar la oscuridad espiritual y a reinar sobre el mundo. Fue al amanecer que Cristo se levant\u00f3 de su tumba, vencedor de la muerte y de la noche. E s este pensamiento en su Resurrecci\u00f3n lo que da a este oficio su significado completo. Por \u00faltimo, es esta hora tranquila, antes de que el d\u00eda comience y el hombre se precipite nuevamente en el torrente de sus preocupaciones, la m\u00e1s favorable para la contemplaci\u00f3n y la plegaria. Lit\u00fargicamente, los elementos de laudes han sido combinados armoniosamente y han preservado su significado mejor que otras horas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>NOTA<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1)  Cap\u00edtula:  (Del lat. capit\u016dla, cap\u00edtulos).  f. Rel. Pasaje de la Sagrada Escritura que se reza en todas las horas del Oficio Divino despu\u00e9s de los Salmos y las ant\u00edfonas, excepto en maitines.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  BONA, De Divinia Psalmodia, v. en Opp. Omnia (Amberes, 1677), p. 705 ss,; Commentarius historicus in Romanum Breviarium (Venecia, 1724), 102; PROBST, Brevier u. Breviergebet (Tubinga, 1868), p. 146, 173, 184, 188; IDEM, Lehre u. Gebet in den drei ersten Jahrh. (Tubinga, 1871); BAUMER, Hist. du breviaire, Trad. Francesa; BIRON, I (Par\u00eds, 1905), 58, 164, etc.; BATIFROL, Hist. du brev. Romain (Par\u00eds, 1893), 22 sqq.; DUCHESNE, Christian Worship (Londres, 1904), 448-9; HOTHAM, en Dict. Christ Antiq., s. v. Office, The Divine; SCUDAMORE, ibid., s.v. Hours of Prayer; MORIN, Les Laudes du dimanche du IVX au VIIX siecle, en Revue Benedictine (1889), 301-4; BINGHAM, Works (Oxford, 1855), IV, 342, 548 etc.<br \/>\n&#8216;Fuente:   Cabrol, Fernand. \u00abLauds.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09038a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del ingl\u00e9s por Laura Morales.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[406] Una de las siete horas de la Liturgia de la Iglesia. Se emplea en masculino y en femeninos (los y las laudes). Sigue a la hora llamada Maitines, que se recita antes del amanecer. 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