{"id":11842,"date":"2016-02-05T08:10:44","date_gmt":"2016-02-05T13:10:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liberacion\/"},"modified":"2016-02-05T08:10:44","modified_gmt":"2016-02-05T13:10:44","slug":"liberacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liberacion\/","title":{"rendered":"LIBERACION"},"content":{"rendered":"<p>Est 4:14 respiro y l vendr\u00e1 de alguna otra parte<br \/>\nPsa 32:7 t\u00fa .. con c\u00e1nticos de l me rodear\u00e1s<br \/>\nPhi 1:19 por vuestra oraci\u00f3n .. resultar\u00e1 en mi l<\/p>\n<hr>\n<p>[800]<br \/>\n Acci\u00f3n y efecto de obtener la libertad de alguna forma. Implica la supresi\u00f3n de alguna atadura u opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Teol\u00f3gicamente alude el concepto a la liberaci\u00f3n de la esclavitud del pecado. Es San Pablo el que m\u00e1s insiste en la esclavitud del pecado en el hombre viejo y la liberaci\u00f3n que trajo Cristo con el misterio de su Redenci\u00f3n y Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En un pa\u00ed\u00ads de cultura esclavista, como era la que subyace en el pueblo que perfil\u00f3 la Biblia, es normal que el t\u00e9rmino liberaci\u00f3n se usara con abundancia y siempre cargado de sentido de independencia y de autonom\u00ed\u00ada (Jud. 12. 8; Salm. 69. 6; Dan. 6. 27)<\/p>\n<p>    El Nuevo Testamento, sobre todo en las Cartas paulinas, el concepto de liberaci\u00f3n aparece insistentemente. T\u00e9rminos como \u00abdesatar\u00bb, \u00abdesligar\u00bb (apolyo, antolypton) 129 veces; libertad (eleuzeria) 42 veces; otras equivalencias se usan hasta casi 30 veces.<\/p>\n<p>    La liberaci\u00f3n del pecado, para San Pablo, es la idea central de su teolog\u00ed\u00ada: Rom. 6.18; Gal. 3.28; Gal. 5. 1; 1 Cor. 7. 21; Sant. 1. 25. Siempre recogen estos textos la idea de que \u00abdonde est\u00e1 el Esp\u00ed\u00adritu, all\u00ed\u00ad hay liberaci\u00f3n\u00bb (2 Cor. 3.17)<\/p>\n<p>    La asc\u00e9tica cristiana entendi\u00f3 la empresa liberadora del pecado como el centro de todas las consignas. La lucha contra el mal y los afanes de aprovechar la libertad que Cristo trajo a sus seguidores es la esencia de los que el texto evang\u00e9lico llama \u00abReino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>    La liberaci\u00f3n del mal fue siempre el ideal de los disc\u00ed\u00adpulos del Crucificado, ya que su muerte redentora o liberadora es lo que da sentido a su sacrificio. El cristianismo no admira o venera el sufrimiento por el mismo sufrimiento, pues eso ser\u00ed\u00ada mero masoquismo y desajuste. Lo entiende como \u00abredenci\u00f3n\u00bb, como \u00abrescate y destrucci\u00f3n del pecado. El crucifijo es el emblema del triunfo del bien sobre el mal. Es la liberaci\u00f3n lo que da sentido a la pasi\u00f3n y muerte del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>     Cientos de pasajes y textos b\u00ed\u00adblicos, desde los prof\u00e9ticos a los evang\u00e9licos clarifican esta perspectiva de liberaci\u00f3n. Es importante educar a los cristianos en este sentido desde los primeros a\u00f1os de la vida. Por eso, recogiendo el mensaje de los profetas (Is. 61.2; Is. 58.6) el mismo Jes\u00fas se presentaba ante sus primeros seguidores diciendo: \u00abMe  ha enviado el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or a proclamar la liberaci\u00f3n de los cautivos&#8230; y a proclamar la libertad a todos los oprimidos.\u00bb (Luc. 4.18).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n en las circunstancias concretas<\/p>\n<p>\tLa Iglesia tiene la misi\u00f3n de insertar el evangelio en las circunstancias humanas concretas de la vida social, cultural e hist\u00f3rica, especialmente en aquellas que son de pobreza, sufrimiento y marginaci\u00f3n. La evangelizaci\u00f3n es una \u00abacci\u00f3n para el desarrollo integral y la liberaci\u00f3n de toda opresi\u00f3n\u00bb (RMi 58; cfr. AG 12). En uni\u00f3n con Cristo, la Iglesia se siente \u00ab\u00ed\u00adntima y realmente solidaria del g\u00e9nero humano y de su historia\u00bb (GS 1), y, por esto, \u00abnada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su coraz\u00f3n\u00bb (ib\u00ed\u00addem).<\/p>\n<p>\tLa \u00abliberaci\u00f3n\u00bb del hombre en toda su integridad equivale a la misma \u00abredenci\u00f3n\u00bb ya realizada por Cristo, que debe llegar a todas las situaciones humanas, porque \u00abel hombre que hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y econ\u00f3micos\u00bb (EN 31). Esta dimensi\u00f3n antropol\u00f3gica, se encuadra en la dimensi\u00f3n teol\u00f3gico-salv\u00ed\u00adfica, ya que \u00abno se puede disociar el plan de la creaci\u00f3n del plan de la Redenci\u00f3n que llega hasta situaciones muy concretas de injusticia, a la que hay que combatir y de justicia que hay que restaurar\u00bb (ib\u00ed\u00addem). El equilibrio entre estas dos dimensiones se encuentra en el mandato del amor.<\/p>\n<p>\tLiberaci\u00f3n evang\u00e9lica, integral<\/p>\n<p>\tLa liberaci\u00f3n que dimana del evangelio es integral y \u00abno puede reducirse a la simple y estrecha dimensi\u00f3n econ\u00f3\u00c2\u00acmica, pol\u00ed\u00adtica, social o cultural, sino que debe abarcar al hombre entero, en todas sus dimensiones, incluida su apertura al Absolu\u00c2\u00acto, que es Dios\u00bb (EN 33). Es liberaci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de toda antropolog\u00ed\u00ada e ideolog\u00ed\u00ada, e incluso \u00abm\u00e1s all\u00e1 de la historia\u00bb (EN 28). Se libera de todas las servidumbres del pecado, para construir la comuni\u00f3n con Dios y con todos hermanos. Esta liberaci\u00f3n usa los medios evang\u00e9licos del servicio y del amor, a la luz del serm\u00f3n de la monta\u00f1a, porque \u00abse funda en tres grandes pilares la verdad sobre Jesucristo, la verdad sobre la Iglesia, la verdad sobre el hombre\u00bb (Puebla 484). La espiritualidad misionera es eminentemente liberadora.<\/p>\n<p>\tEl tema de la \u00abliberaci\u00f3n\u00bb se ha presentado con la din\u00e1mica de la historia del salvaci\u00f3n seg\u00fan el \u00abExodo\u00bb Dios libera a su pueblo de la esclavitud (pecado, opresi\u00f3n e injusticia), llev\u00e1ndolo al desierto (donde resuena su ley y su Palabra) y llegar a Jerusal\u00e9n (los nuevos planes salv\u00ed\u00adficos y mesi\u00e1nicos). Cristo, el Mes\u00ed\u00adas prometido, por su muerte y resurrecci\u00f3n, \u00abha tomado sobre s\u00ed\u00ad\u00bb este camino de liberaci\u00f3n (cfr. Mt 8,17; Is 53,4), ofreciendo el bautismo y la nueva ley del amor, para llegar a hacer de la humanidad una sola familia de hijos de Dios. A la liberaci\u00f3n se llega por una vida hecha oblaci\u00f3n como la de Cristo, \u00abpara reunir en uno a  los hijos de Dios que estaban dispersos\u00bb (Jn 11,52).<\/p>\n<p>\tLa doctrina social de la Iglesia presenta los principios b\u00e1sicos para liberar al hombre de las injusticias sociales. Esta doctrina es \u00abinstrumento de evangelizaci\u00f3n, en cuanto que anuncia a Dios y el misterio de la salvaci\u00f3n en Cristo para todo hombre\u00bb (CA 54). En esta perspectiva evang\u00e9lica, el concilio invita a los cristianos a asumir esta \u00ablucha por la justicia y la caridad\u00bb (GS 72). El mensaje cristiano propone un nuevo modelo de hombre, salvado en toda su integridad, liberado de toda opresi\u00f3n interna y externa proveniente del materialismo ideol\u00f3gico o pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>\tDinamismo escatol\u00f3gico y misionero<\/p>\n<p>\tEl camino de esta liberaci\u00f3n integral pasa por la educaci\u00f3n de la conciencia \u00abLa Iglesia educa las conciencias revelando a los pueblos al Dios que buscan, pero que no conocen; la grandeza del hombre creado a imagen de Dios y amado por \u00e9l; la igualdad de todos los hombres como hijos de Dios; el dominio de la naturaleza creada y puesta al servicio del hombre; el deber de trabajar para el desarrollo del hombre entero y de todos los hombres\u00bb (RMi 58). Esta educaci\u00f3n tiende \u00abhacia el desarrollo integral, abierto al Absoluto\u00bb (RMi 59).<\/p>\n<p>\tLa Iglesia est\u00e1, pues, insertada en el mundo, con un dinamismo por el que conduce a la humanidad entera hacia una nueva tierra (GS 39). Por esto la salvaci\u00f3n integral que ofrece es de l\u00ed\u00adnea escatol\u00f3gica, enraizada en las realidades presentes para transformarlas desde dentro y, de modo especial, desde el coraz\u00f3n humano. La inserci\u00f3n en las realidades humanas es aut\u00e9ntica cuando las orienta hacia su plenitud en Cristo. La liberaci\u00f3n integral se inspira en la esperanza, que es inmanente y trascendente.<\/p>\n<p>\tLa evangelizaci\u00f3n tiende, por su misma naturaleza, a una acci\u00f3n liberadora y solidaria, para anunciar a Cristo como \u00fanico Salvador, que asume como propia la historia de cada persona y de la humanidad entera. \u00abAbrirse al amor de Dios es la verdadera liberaci\u00f3n. En \u00e9l, s\u00f3lo en \u00e9l, somos liberados de toda forma de alienaci\u00f3n y extrav\u00ed\u00ado, de la esclavitud del poder del pecado y de la muerte\u00bb (RMi 11). Esta acci\u00f3n evangelizadora es liberadora porque saca su impulso de la fe, la esperanza y la caridad; por esto no puede confundirse con ninguna otra actuaci\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica. La Iglesia anuncia y realiza la liberaci\u00f3n evang\u00e9lica en la medida en que ella misma se va liberando y renovando a la luz de las bienaventuranzas.<\/p>\n<p>Referencias Bienaventuranzas, doctrina social de la Iglesia, justicia, libertad, opci\u00f3n preferencial por los pobres, promoci\u00f3n humana, redenci\u00f3n, renovaci\u00f3n eclesial, salvaci\u00f3n, solidaridad.<\/p>\n<p>Lectura de documentos EN 9, 27, 30-39; RMi 58-59, 83; CEC 1741; Puebla 484-490.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n (Burgos, Fac. de Teolog\u00ed\u00ada, 1974); AA.VV., Libertatis Nuntius et Libertatis conscientia in formatione sacerdotali Seminarium 37 (1986) 431-661; J. ALFARO, Esperanza cristiana y liberaci\u00f3n del hombre (Barcelona, Herder, 1972); (Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe) Instrucci\u00f3n sobre la libertad cristiana y la liberaci\u00f3n \u00abLibertatis conscientia\u00bb (22 de marzo de 1986); C.I. GONZALEZ, La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n a la luz del magisterio de Juan Pablo II en Am\u00e9rica Latina Gregorianum 67\/1 (1986) 5-46; G. GUTIERREZ, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1977); A. LOPEZ TRUJILLO, Liberaci\u00f3n marxista y liberaci\u00f3n cristiana ( BAC, Madrid, 1974); J. LOZANO BARRAGAN, La figura de Mar\u00ed\u00ada en la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n Ephemerides Mariologicae 42 (1992) 317-341; E. PIRONIO, Evangelizaci\u00f3n y liberaci\u00f3n, en Evangelizzazione e culture (Roma, Pont. Univ. Urbaniana, 1976) II, 494-513.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>1. Antiguo Testamento<\/p>\n<p> (-> jubileo, [a\u00f1o] sab\u00e1tico, \u00e9xodo, esclavitud). En la ra\u00ed\u00adz de la antropolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica hay un principio de libertad, que no se entiende de manera metaf\u00ed\u00adsica, sino personal y social, hist\u00f3rica y trascendente. Sobre esa base se elabora la hermen\u00e9utica de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(1) Punto de partida. Libertad personal y social. Resultan inseparables, como los dos momentos de una tarea humana, (a) La libertad personal se entiende en forma de elecci\u00f3n entre el bien* y el mal (cf. Dt 30,15). Seg\u00fan Gn 2-3, esa libertad en s\u00ed\u00ad misma resulta insuficiente, de manera que el hombre no puede comer del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal, cerr\u00e1ndose en ella; pero es necesaria y est\u00e1 en la base de toda la experiencia b\u00ed\u00adblica, (b) La liberaci\u00f3n social se entiende como exigencia de superaci\u00f3n de una situaci\u00f3n de esclavitud. Esta segunda experiencia de libertad es la que define al hombre haci\u00e9ndole capaz de cumplir los mandamientos: \u00abYo soy Yahv\u00e9, tu Dios, que te saqu\u00e9 de Egipto, de la casa de la esclavitud\u00bb (Dt 5,6; Esd 20,2). Esta es la libertad que est\u00e1 en la base de la confesi\u00f3n solemne de un antiguo credo hist\u00f3rico: \u00abMi padre fue un arameo errante, que baj\u00f3 a Egipto y habit\u00f3 all\u00ed\u00ad con pocos hombres, y all\u00ed\u00ad creci\u00f3 y lleg\u00f3 a ser una naci\u00f3n grande, fuerte y numerosa; y los egipcios nos maltrataron y nos afligieron, y pusieron sobre nosotros dura servidumbre. Y clamamos a Yahv\u00e9, el Dios de nuestros padres; y Yahv\u00e9 oy\u00f3 nuestra voz, y vio nuestra aflicci\u00f3n, nuestro trabajo y nuestra opresi\u00f3n&#8230; y nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte,   con brazo extendido, con grande espanto, y con se\u00f1ales y con milagros\u00bb (Dt 25,5-8). Esta experiencia de liberaci\u00f3n constituye el tema b\u00e1sico del libro del Exodo donde Yahv\u00e9 viene a revelarse por Mois\u00e9s como liberador del pueblo.<\/p>\n<p>(2) Exodo. El principio de la liberaci\u00f3n. Para alcanzar la libertad social, que hace posible la libertad personal y el cumplimiento de los mandatos de Dios, hubo que seguir un proceso que se encuentra fijado en el libro del Exodo. (a) La libertad m\u00e1s honda no se alcanza a trav\u00e9s de un alzamiento militar (cf. Ex 3-6), pues armas y ej\u00e9rcito terminan perteneciendo al sistema, que asegura su ventaja con violencia. Mois\u00e9s* no fue un guerrillero al mando de una panda de rebeldes, ni general supremo de una guerra de Estado contra Estado. Poder militar y econom\u00ed\u00ada planificada pertenecen al sistema. Mois\u00e9s tuvo que lograr la libertad de otra manera. (b) Mois\u00e9s se vale de unas plagas, que evocan la fragilidad de los poderes c\u00f3smicos, que el sistema no puede controlar (Ex 7-12). El Divino-Fara\u00f3n dirige el orden econ\u00f3mico-social (graneros) y el militar (soldados y carros de combate), pero no puede imponer su capricho sobre el r\u00ed\u00ado y la tormenta, los animales y la noche, las \u00falceras enfermas y la peste, ni puede hacerse due\u00f1o del mundo y conservar la vida de sus hijos primog\u00e9nitos. Uno a uno se le imponen los peligros de una tierra fr\u00e1gil (poluci\u00f3n, hambre, epidemias y muerte), como jinetes del Apocalipsis (cf. Ap 6,1-8), pues su poder se asienta sobre los pies de barro de la fragilidad c\u00f3smica y humana, (c) La liberaci\u00f3n desborda el nivel c\u00f3smico y se funda en la presencia de Dios, que act\u00faa de forma social y religiosa. El imperio del Fara\u00f3n es idolatr\u00ed\u00ada, sistema divinizado, pero, Mois\u00e9s va desmontando paso a paso sus seguridades: un grupo de hebreos oprimidos, un pu\u00f1ado de esclavos, son capaces de abrir y explorar un camino de libertad compartida, superando la amenaza del imperio, que acaba destruy\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo (el ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n se autoaniquila en el mar Rojo). Si la revoluci\u00f3n de Mois\u00e9s hubiera triunfado por armas y dinero no podr\u00ed\u00ada seguir iluminando a los hombres, ni ser\u00ed\u00ada fuente de esperanza, pues armas, dinero y administraci\u00f3n siguen en manos de los nuevos faraones del sistema (multinacionales, bloques im  periales, pactos militares&#8230;). Pero Mois\u00e9s desborda esos poderes y revela un m\u00e1s alto principio-libertad, que se vincula por gracia con los excluidos (hebreos), abriendo un camino que les lleva a la libertad.<\/p>\n<p>(3) Jerem\u00ed\u00adas. Liberar a los esclavos (Jerem\u00ed\u00adas*, Isa\u00ed\u00adas*, esclavitud*, a\u00f1o sab\u00e1tico*, Evangelio*). La liberaci\u00f3n de los esclavos constituye un elemento b\u00e1sico de la legislaci\u00f3n israelita y ha sido puesto de relieve por los grandes profetas como Jerem\u00ed\u00adas. El tema aparece en su libro en dos contextos: en el serm\u00f3n del templo y en un texto narrativo que recoge su vida, (a) Serm\u00f3n del templo. Las palabras m\u00e1s significativas de Jerem\u00ed\u00adas sobre el tema aparecen en el serm\u00f3n sobre el templo, en los a\u00f1os que preceden a la toma de Jerusal\u00e9n (587 a.C.). Los nobles jud\u00ed\u00ados, amenazados por los babilonios, hab\u00ed\u00adan prometido convertirse, seg\u00fan la ley, liberando a los esclavos, instaurando as\u00ed\u00ad un orden de justicia en la ciudad del templo. Pero el peligro pas\u00f3 y vinieron al templo para dar gracias a Dios por la liberaci\u00f3n de la ciudad, mientras esclavizaban de nuevo a los antes liberados en contra de la promesa que hab\u00ed\u00adan realizado (vinculada quiz\u00e1 a un a\u00f1o sab\u00e1tico). Pues bien, el profeta Jerem\u00ed\u00adas se sit\u00faa ante la puerta del templo y les grita: \u00abEnmendad vuestra conducta y vuestras acciones, y yo habitar\u00e9 en este lugar. No os hag\u00e1is ilusiones con razones falsas, repitiendo: \u00c2\u00a1Es el Templo de Dios, es el Templo de Dios, es el Templo de Dios! Si enmend\u00e1is vuestra conducta y vuestras acciones, si juzg\u00e1is rectamente los pleitos, si no explot\u00e1is al extranjero, al hu\u00e9rfano y a la viuda, si no derram\u00e1is sangre inocente en este lugar&#8230; entonces habitar\u00e9 en este lugar para siempre&#8230; Os hac\u00e9is ilusiones con razones falsas que no sirven: \u00bfde modo que rob\u00e1is, mat\u00e1is, comet\u00e9is adulterio, jur\u00e1is en falso&#8230; y despu\u00e9s entr\u00e1is a presentaros ante m\u00ed\u00ad en este templo que lleva mi nombre y dec\u00ed\u00ads: \u00c2\u00a1estamos salvados!? \u00bfCre\u00e9is que este Templo que lleva mi nombre es una cueva de bandidos?\u00bb (Jr 7,1-5.11; cf. 25,1-14; 26,1-9). Este serm\u00f3n ha modelado la conciencia israelita, actuando como principio inspirador de libertad y exigencia de justicia hasta los tiempos de Jes\u00fas, que repiti\u00f3 las mismas palabras ante el templo, siendo por ello condenado a muerte (cf. Mc 11,15-19 par). Tambi\u00e9n Jerem\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada sido condenado, pues su mensaje en favor de la libertad pon\u00ed\u00ada en riesgo el orden social de los oligarcas de Jerusal\u00e9n. (b) Relato biogr\u00e1fico. En el contexto anterior (o en otro muy semejante) se sit\u00faa el discurso sobre la liberaci\u00f3n de los esclavos, recogido en los textos sobre la vida de Jerem\u00ed\u00adas, redactados por su disc\u00ed\u00adpulo Baruc. Este discurso nos sit\u00faa en el coraz\u00f3n de la preocupaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica por la justicia en favor de los marginados de la sociedad. \u00ab[Contexto] Palabra que Jerem\u00ed\u00adas recibi\u00f3 de Yahv\u00e9, despu\u00e9s que el rey Sedec\u00ed\u00adas hizo pacto con todo el pueblo en Jerusal\u00e9n para proclamar una remisi\u00f3n, a fin de que cada uno dejase libre a su esclavo o a su esclava hebreos, de modo que ninguno se sirviese de sus hermanos jud\u00ed\u00ados como esclavos. Todos los nobles y el pueblo aceptaron este pacto de dejar en libertad cada uno a su esclavo o a su esclava, para que ninguno se sirviese m\u00e1s de ellos como esclavos, y obedecieron dej\u00e1ndoles en libertad. Pero despu\u00e9s cambiaron de parecer e hicieron volver a los esclavos y a las esclavas que hab\u00ed\u00adan dejado en libertad, y los sometieron como esclavos y esclavas. Entonces la palabra de Yahv\u00e9 vino a Jerem\u00ed\u00adas, de parte de Yahv\u00e9, diciendo: [Pacto] Yo pact\u00e9 con vuestros padres, el d\u00ed\u00ada que los saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, de la casa de la esclavitud, diciendo: Cada siete a\u00f1os dejar\u00e9is en libertad cada uno a su hermano hebreo que se os haya vendido. Te servir\u00e1 seis a\u00f1os, y lo dejar\u00e1s ir libre. [Pecado] Pero vuestros padres no me escucharon, ni inclinaron su o\u00ed\u00addo. Ahora vosotros os hab\u00ed\u00adais vuelto a m\u00ed\u00ad y hab\u00ed\u00adais hecho lo recto ante mis ojos, al proclamar la libertad cada uno a su pr\u00f3jimo, y hab\u00ed\u00adais hecho un pacto en mi presencia, en el Templo sobre el cual invoca mi nombre. Pero os hab\u00e9is vuelto atr\u00e1s profanando mi nombre, y hab\u00e9is vuelto a tomar cada uno a su esclavo y cada una a su esclava que hab\u00ed\u00adais dejado en libertad, a su entera voluntad; y los hab\u00e9is sometido para seros esclavos y esclavas. [Amenaza] Por tanto, as\u00ed\u00ad dice Yahv\u00e9&#8230; He aqu\u00ed\u00ad que yo os proclamo libertad para la espada, la peste y el hambre. Har\u00e9 que se\u00e1is motivo de espanto para todos los reinos de la tierra. Har\u00e9 que los hombres que traspasaron mi pacto y que no han cumplido las palabras del pacto que hi  cieron en mi presencia sean como el becerro que dividieron en dos partes y pasaron para pasar entre las dos mitades&#8230;\u00bb (Jr 34,8-18). Los esclavizadores se hab\u00ed\u00adan vuelto atr\u00e1s despu\u00e9s de la crisis. Frente a esa actitud de reincidencia en la opresi\u00f3n, eleva el profeta la ley del pacto de Dios, que ha pedido libertad para los esclavos, cada siete a\u00f1os. De esa forma contrasta la actitud de Dios, que es garante de la libertad, y el pecado de los hombres, que vuelven a ratificar la opresi\u00f3n, tan pronto como pasa el riesgo. Ante esa ruptura religiosa y social, el profeta no tiene m\u00e1s respuesta que la amenaza de castigo.<\/p>\n<p>(4) Segundo Isa\u00ed\u00adas: para que saques de la c\u00e1rcel a los presos. El destierro que anunciaba Jerem\u00ed\u00adas se ha cumplido. Al otro lado del desierto sirio, en tierras de Babilonia, habitaban por entonces los israelitas deportados, los m\u00e1s conscientes de su propia identidad, dispuestos a iniciar un camino de liberaci\u00f3n, como los hebreos que anta\u00f1o hab\u00ed\u00adan sufrido y gritado siendo esclavos en Egipto. Pues bien, como profeta y promotor de libertad, ha elevado su voz, en los a\u00f1os finales del exilio (en tomo al 540 a.C.), un profeta o gmpo de profetas a quien llamamos Segundo Isa\u00ed\u00adas, cuyos cantos aparecen recogidos en Is 40-55. Este profeta mantiene la esperanza de la libertad de los cautivos y la encarna en la figura de un Siervo*, que es signo del pueblo, que asume y entiende el sufrimiento de todo el pueblo. El profeta sabe y dice para siempre que la aut\u00e9ntica historia no la escriben los vencedores o beneficiarios del sistema (babilonios), sino ellos, los pobres y cautivos, que poseen la verdadera esperanza y la despliegan como principio de liberaci\u00f3n. Esto es lo que el profeta dice en nombre de Dios a su Siervo, al nuevo Mois\u00e9s o Mes\u00ed\u00adas, que ser\u00e1 liberador de cautivos y presos: \u00abYo, Yahv\u00e9, te he llamado para la justicia, te he tomado de la mano y te he guardado y te he constituido alianza del pueblo y luz para las naciones. Para que abras los ojos a los ciegos y saques de la c\u00e1rcel a los presos y de la prisi\u00f3n a los que moran en las tinieblas\u00bb (Is 42,6-7). El cautiverio en Babilonia se interpreta as\u00ed\u00ad como una c\u00e1rcel donde los israelitas se encuentran encerrados y atrapados (presos), sin poder desplegarse en libertad. Por eso se dice que est\u00e1n en prisi\u00f3n: moran encerrados, bajo la oscuri dad de unos muros opacos, que no est\u00e1n hechos de ignorancia te\u00f3rica (como en la Rep\u00fablica de Plat\u00f3n), sino de falta de libertad social. L\u00f3gicamente, la primera tarea del Siervo, delegado de Dios en el lugar del cautiverio, ser\u00e1 abrir los ojos de los ciegos y sacar a los cautivos de las c\u00e1rceles, en gesto de educaci\u00f3n personal (abrir los ojos) y transformaci\u00f3n social para que as\u00ed\u00ad puedan ver y conocerse, de manera que desplieguen su vida en libertad, sin que nadie les impida realizarse. Este es el mito prof\u00e9tico fundante, la utop\u00ed\u00ada social del Segundo Isa\u00ed\u00adas, que entiende y promueve la vida de los hombres y mujeres de su pueblo como marcha que lleva, a trav\u00e9s del gran desierto de la vida actual, hacia el futuro de la libertad. Por eso ha destacado la experiencia del camino. Puede quedar lejos la meta, siempre buscada, nunca conseguida. Pero a los pobres y cautivos se les debe ofrecer, se les ofrece, la experiencia y tarea de un proceso de liberaci\u00f3n, que se proyecta y busca, como utop\u00ed\u00ada real que se va construyendo con palabras y compromisos de esperanza.<\/p>\n<p>(5) El Dios liberador. El profeta no tiene dinero, ni ej\u00e9rcito, ni medios pol\u00ed\u00adticos; pero tiene algo que es mucho m\u00e1s grande: la palabra creadora de vida y esperanza. Tiene la ayuda de Dios, de quien viene a presentarse como siervo, para anunciar y promover el gran Mensaje de la libertad: \u00abAs\u00ed\u00ad dice Yahv\u00e9, el que me constituy\u00f3 Siervo suyo desde el seno materno, para que trajese a Jacob, para que reuniese a Israel&#8230; Te he guardado y constituido alianza del pueblo: para restaurar la tierra, para repartir heredades asoladas, para decir a los presos: Salid, a los que est\u00e1n en tinieblas: Venid a la luz. Por los caminos pacer\u00e1n, y en todas las alturas desoladas pastar\u00e1n&#8230; Convertir\u00e9 mis montes en camino, y mis senderos se nivelar\u00e1n. Mira, \u00e9stos vendr\u00e1n de lejos; unos del Norte y Poniente, otros de Sinim\u00bb (cf. Is 49,5-12). De nuevo se identifican los presos\/cautivos con aquellos que viven en tiniebla, pues no pueden contemplar la luz de Dios, la verdadera humanidad. El profeta, enviado mesi\u00e1nico, realiza la funci\u00f3n de Siervo, como ministro de la Liberaci\u00f3n, para establecer la alianza de los hombres y mujeres con Dios, para repartir las heredades, abriendo as\u00ed\u00ad un camino de liberaci\u00f3n, en la l\u00ed\u00adnea del gran Jubileo*.  Desde esta base puede entenderse el canto del rescate, que empieza con las palabras de llamada solemne: \u00c2\u00a1Despierta, despierta, rev\u00ed\u00adstete de fuerza, brazo de Yahv\u00e9! (Is 51,9). El que liber\u00f3 a los esclavos de Egipto tiene que liberar ahora a los cautivos: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa quien sec\u00f3 el mar, el que hizo un camino para los redimidos? Los rescatados de Yahv\u00e9 volver\u00e1n, vendr\u00e1n a Si\u00f3n con c\u00e1nticos&#8230; Yo, yo soy vuestro consolador. \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa para temer a un mortal; a un hijo de hombre, que se secar\u00e1 como hierba? \u00bfTe has olvidado de Yahv\u00e9, tu Hacedor, que despleg\u00f3 los cielos y ciment\u00f3 la tierra, y todo el d\u00ed\u00ada tem\u00ed\u00adas la furia del opresor? Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la furia del opresor? Se apresuran a liberar al encadenado. Porque yo soy Yahv\u00e9 tu Dios, que agita el mar y mugen sus olas&#8230;\u00bb (Is 51,10-15). La pregunta inicial (\u00bfno eres t\u00fa&#8230;?) recoge el recuerdo de la acci\u00f3n de Dios en el Exodo y se expande luego en la promesa del retorno para el pueblo (volver\u00e1n&#8230;). Frente a los opresores que encarcelan por un tiempo pero mueren, se eleva Dios, que no muere, como principio de consuelo para los tristes y de liberaci\u00f3n de los encadenados. Los mismos opresores cambiar\u00e1n cuando descubran la verdad, apresur\u00e1ndose a liberar a los encadenados. La revelaci\u00f3n de Dios se expresa por tanto como principio de transformaci\u00f3n integral en la que participan los mismos opresores antiguos, convertidos al fin en servidores de los encadenados (ellos mismos les liberar\u00e1n).<\/p>\n<p>(6) Hermen\u00e9utica liberadora. El tema de la liberaci\u00f3n y libertad no es s\u00f3lo un elemento m\u00e1s entre los contenidos de la Biblia, sino que ha venido a convertirse en un principio hermen\u00e9utico fundamental, muy utilizado en los \u00faltimos decenios, a partir de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. En ese sentido se ha podido hablar de una lectura materialista de la Biblia, una lectura que pone de relieve los aspectos econ\u00f3micos y las pr\u00e1cticas sociales que est\u00e1n en el fondo del texto. Esa lectura supera un tipo de ex\u00e9gesis dogm\u00e1tica, donde el texto aparec\u00ed\u00ada como cantera o fuente de formulaciones de fe, en l\u00ed\u00adnea conceptual. Tambi\u00e9n supera una ex\u00e9gesis que s\u00f3lo busca en la Biblia los contenidos religiosos, de tipo espiritualista, sin tener en cuenta el trasfondo social y las motivaciones de esos contenidos. Esa lectura materialis ta quiere superar un tipo de ideolog\u00ed\u00ada que consiste en desligar el texto de sus condicionamientos y supuestos econ\u00f3mico-sociales, de manera que pueda ponerse al servicio de la clase dominante, sea en el nivel de la jerarqu\u00ed\u00ada social o religiosa. Pero quiz\u00e1 es mejor abandonar ese nombre de \u00ablectura materialista\u00bb, demasiado vinculada a un tipo de marxismo, para hablar de un lectura integral y liberadora de los textos b\u00ed\u00adblicos. Esa lectura ha de ser necesariamente activa o comprometida: la misma pr\u00e1ctica que brota de la Biblia, tal como ella se centra en Jesucristo, se encuentra orientada a la igualdad econ\u00f3mica, la supresi\u00f3n de la propiedad privada y la superaci\u00f3n de toda ideolog\u00ed\u00ada que domina o maneja al hombre desde fuera. Esa lectura ser\u00e1, al mismo tiempo, espiritual y religiosa en la medida en que valora y posibilita la apertura del ser humano hacia la plenitud mesi\u00e1nica de la reconciliaci\u00f3n con los dem\u00e1s y con Dios. Esa lectura liberadora es inseparable de un tipo de pr\u00e1ctica cristiana, en la l\u00ed\u00adnea del mensaje de Jes\u00fas y de la experiencia de la pascua.<\/p>\n<p>Cf. I. ELLACUR\u00ed\u008dA y J. SOBRINO (eds.), Mysteriuni liberationis. Conceptos fundamentales de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Trotta, Madrid 1990; G. GUTIERREZ, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Salamanca 1999; P. JARAMILLO, La injnsticiay la opresi\u00f3n en el lenguaje figurado de los profetas, Monograf\u00ed\u00adas ABE-Verbo Divino, Estella 1992; A. LEVORATn (ed.), Comentario b\u00ed\u00adblico latinoamericano I-UI, Verbo Divino, Estella 2004-2007; P. MIRANDA, Marx y la Biblia. Cr\u00ed\u00adtica a la filosof\u00ed\u00ada de la opresi\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972; J. L. SICRE, Con los pobres de la tierra. La justicia social en los profetas de Israel, Cristiandad, Madrid 1984.<\/p>\n<p>LIBERACI\u00ed\u201cN<br \/>\n2.Nuevo Testamento<\/p>\n<p>(-> jubileo, exorcismos, Jes\u00fas). Jes\u00fas ha interpretado su vida y mensaje a la luz del Exodo y por eso ha querido subir a Jerusal\u00e9n, para ofrecer su propuesta, en el entorno de la fiesta de Pascua, cuando se celebra la salida de los israelitas de Egipto. Jes\u00fas no ha elaborado el tema de la liberaci\u00f3n (curaci\u00f3n, solidaridad, comida compartida&#8230;) de una forma abstracta. No razona sobre demonios, c\u00e1rceles o Diablo. Simplemente se encama en la cultura de su tiempo e introduce en ella su nueva experiencia escatol\u00f3gica de libertad, diciendo a los humanos que se liberen, que act\u00faen por  s\u00ed\u00ad mismos, que dejen de sentirse prisioneros de un poder diab\u00f3lico que fatalmente parec\u00ed\u00ada imponerse sobre ellos.<\/p>\n<p>(1) Curaciones de Jes\u00fas, signo de libertad. En esta perspectiva se sit\u00faa su respuesta a los mensajeros del Bautista: \u00abId y anunciadle a Juan lo que hab\u00e9is o\u00ed\u00addo y hab\u00e9is visto: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados [katharidsonta\u00ed\u00ad], los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena noticia y dichoso aquel que no se escandalice de m\u00ed\u00ad\u00bb (Mt 11,4-6). Estas palabras, recreadas quiz\u00e1 por la tradici\u00f3n eclesial, testifican una experiencia b\u00e1sica del Evangelio: asumiendo el mensaje del libro de Isa\u00ed\u00adas (cf. Is 35,5-6; 42,18), Jes\u00fas ha interpretado la llegada del Reino como liberaci\u00f3n integral de los hombres, como sanaci\u00f3n completa de los individuos y transformaci\u00f3n de la sociedad. El ha podido proclamar esta palabra porque ha ido curando a los humanos, haci\u00e9ndoles capaces de vivir en libertad, de realizarse de manera aut\u00f3noma, en gesto de fe y solidaridad (cf. Mt 9,36; 14,14 par). Estos pueden ser los rasgos b\u00e1sicos de la liberaci\u00f3n de Jes\u00fas, (a) Jes\u00fas ofrece salud mesi\u00e1nica a los ciegos, cojos, sordos. Enfermo es el que no puede ver ni hablar ni andar&#8230; el que est\u00e1 cerrado en s\u00ed\u00ad mismo, o expulsado del conjunto social, el que no tiene libertad para ser \u00e9l mismo. En este aspecto, curar significa liberar, (b) Jes\u00fas supera el sistema de purezas del templo y as\u00ed\u00ad ofrece libertad, limpieza, a los leprosos. El leproso es el enfermo expulsado por impuro, aquel a quien se le acusa de poner en peligro el orden social, porque contamina&#8230; La curaci\u00f3n de los leprosos se interpreta en plano de limpieza integral: quedan limpios, es decir, son asumidos en el orden social&#8230; No se puede construir una sociedad hecha sobre la expulsi\u00f3n de los asociales e impuros&#8230; (c) Jes\u00fas anuncia la buena noticia de la libertad sobre la muerte. S\u00f3lo se puede hablar de liberaci\u00f3n total de los hombres cuando se abre para todos un horizonte de resurrecci\u00f3n. Desde esta base se puede proclamar la buena noticia: los pobres son evangelizados. A los ojos de Jes\u00fas, el hombre no es un ser que est\u00e1 encerrado en su c\u00e1rcel de opresi\u00f3n, no es un esclavo de poderes destructores de este mundo. Por encima del tali\u00f3n de una historia donde todo est\u00e1 sometido a la ley de la acci\u00f3n y reacci\u00f3n en la que padecen unos y otros, atados a la violen cia del sistema, Jes\u00fas nos hacer descubrir la libertad creadora de Dios. Este es su milagro, \u00e9sta su aportaci\u00f3n dentro de la historia. Desde un punto de vista racional, seg\u00fan la ley de acci\u00f3n y reacci\u00f3n, de delito y pena, sigue siendo necesaria la Ley que se impone sobre los que parecen culpables: sin ella no podemos mantener el orden de violencia sobre el mundo. Pero Jes\u00fas ha introducido sobre esa justicia legal un orden nuevo de gracia, el milagro de su acci\u00f3n liberadora, que hoy se puede y debe expresar en el conjunto de la sociedad como principio de transformaci\u00f3n personal y social.<\/p>\n<p>(2) Reino de Dios como liberaci\u00f3n. Seg\u00fan todo eso, Jes\u00fas ha interpretado la llegada del Reino como liberaci\u00f3n integral del ser humano, como sanaci\u00f3n completa de los individuos y transformaci\u00f3n de la sociedad. El ha podido proclamar esta palabra porque ha ido curando a los hombres, haci\u00e9ndoles capaces de vivir en libertad, de realizarse de manera aut\u00f3noma, en gesto de fe y solidaridad (cf. Mt 9,36; 14,14 par). La misi\u00f3n liberadora se vuelve as\u00ed\u00ad pol\u00e9mica: si los enfermos son privilegiados de Dios, tienen que cambiar los sanos: no pueden encerrarse en sus posibles ventajas (salud, libertad o dinero), sino que deben abrir un espacio de vida y gratuidad (no de pura ley) para enfermos y oprimidos, para encarcelados o expulsados de la sociedad. M\u00e1s que un gesto de compasi\u00f3n intimista, los milagros son acciones creadoras en favor de la libertad universal del ser humano. As\u00ed\u00ad desbordan el plano de la pura ciencia y pol\u00ed\u00adtica del mundo para conducirnos al nivel en el que Dios se manifiesta como fuente de liberaci\u00f3n y comuni\u00f3n universal: son como una ventana abierta hacia la acci\u00f3n del reino de Dios interpretado como libertad y salvaci\u00f3n para los enfermos y angustiados de este mundo.<\/p>\n<p>(3) Pablo. (1) El evangelio de la libertad. La m\u00e1s antigua confesi\u00f3n de fe eclesial bendice al Dios que ha resucitado a Jes\u00fas de entre los muertos (cf. 1 Tes 1,9-10; Rom 4,24; 8,11; 10,9; 1 Cor 6,14; 15,15; 2 Cor 4,14; etc.), interpretando as\u00ed\u00ad la fe pascual como liberaci\u00f3n de la muerte. Desde esa base pueden precisarse los elementos b\u00e1sicos de la antropolog\u00ed\u00ada de Pablo, que se funda en la paternidad de Dios y se centra en la libertad de los cristianos, como muestra Gal 3-4. Pablo se encuentra discu  tiendo con los cristianos de Galacia, sobre el sentido y obligatoriedad de la Ley. Al ocuparse de la libertad de los cristianos, Pablo descubre y se\u00f1ala que el Dios de la Ley es m\u00e1s Se\u00f1or que Padre: es como due\u00f1o de individuos sometidos o de ni\u00f1os que est\u00e1n bajo el dictado de tutores y administradores. Por el contrario, el Dios de la gracia es Padre m\u00e1s que Se\u00f1or; es fuente de libertad que ha revelado su misterio de amor envi\u00e1ndonos al Hijo, para hacernos de esa forma hijos, esto es, libres: \u00abMientras el heredero es menor no se distingue del esclavo, aunque es due\u00f1o de todo, sino que se encuentra bajo tutores y administradores, hasta el tiempo determinado por el padre. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n nosotros, mientras \u00e9ramos menores, est\u00e1bamos esclavizados bajo los elementos del mundo. Pero, cuando lleg\u00f3 la plenitud de los tiempos, envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que alcanz\u00e1ramos la filiaci\u00f3n. Y la prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado el Esp\u00ed\u00adritu de su Hijo a vuestros corazones, gritando: \u00c2\u00a1Abba, oh Padre! Por tanto, ya no eres esclavo, sino hijo y, si hijo, heredero de Dios\u00bb (Gal 4,1-7). Dios mismo ha enviado a Jes\u00fas, Hijo querido, desde el misterio de su eternidad, para que los hombres podamos ser hijos, es decir, libres, superando la etapa larga de la servidumbre, entendida como tiempo de opresi\u00f3n bajo la ley y de terror bajo las fuerzas de este mundo, que se dicen divinas y son s\u00f3lo opresoras. No ha empezado a ser Padre en el tiempo, sino que lo era desde siempre por el Hijo, en su verdad original divina, pero antes no hab\u00ed\u00ada podido manifestarse en su verdad (como Padre), pues \u00e9ramos menores, como ni\u00f1os, incapaces de vivir en libertad; por eso nos hab\u00ed\u00ada dejado bajo el mando de administradores y tutores, dominados por leyes jud\u00ed\u00adas y principios sociales y sacrales de este mundo. Pero al crecer, haci\u00e9ndonos mayores, Dios ha podido mostrarnos su verdad de Padre, por medio de su Hijo.<\/p>\n<p>(4) Pablo. (2) Libertad y madurez humana. Le\u00ed\u00addo de forma radical, el argumento anterior invierte la l\u00f3gica del mundo. Normalmente los que necesitan padre son los ni\u00f1os, de manera que los hombres, cuando se vuelven mayores, ya no los necesitan. Pues bien, en contra de eso, Pablo supone que la pa ternidad ejercida sobre ni\u00f1os es sustituible: tutores y nodrizas ejercen, en aquella sociedad romana rica, la funci\u00f3n de padre. Pero la verdadera paternidad, que define y libera a los hombres y mujeres, es la que se ejerce sobre los hijos maduros, en di\u00e1logo de amor y libertad. Este es el misterio que los siglos antiguos, encerrados bajo un Dios de Ley, no hab\u00ed\u00adan conocido, interpretando la existencia como sumisi\u00f3n a poderes sacrales externos, que act\u00faan desde fuera, por la fuerza. Este es el misterio que Dios ha revelado, al mostrarse como Padre, suscitando sobre el mundo a su propio Hijo Jesucristo. Los hombres anteriores se encontraban sometidos bajo los poderes del cosmos, que les encerraban en la c\u00e1rcel de la ley. Pues bien, Dios ha enviado a su propio Hijo, nacido bajo la ley de este mundo, para liberar a los que estaban sometidos a la Ley. Los hombres liberados son aquellos que han aprendido a decir: \u00c2\u00a1Abba, Padre! Esta invocaci\u00f3n constituye para Pablo un elemento distintivo de la comunidad cristiana. Ciertamente, los jud\u00ed\u00ados no se sent\u00ed\u00adan hu\u00e9rfanos, ni abandonados, pero, seg\u00fan Pablo, ellos segu\u00ed\u00adan viviendo, bajo un tipo de esclavitud, marcada por la ley, como si estuvieran gobernados por otros, dirigidos desde fuera, sin ser due\u00f1os de su propia existencia. Pues bien, en contra de eso, Pablo ha interpretado el Evangelio como experiencia de libertad filial. La libertad no consiste en matar al padre, para as\u00ed\u00ad alcanzar la autonom\u00ed\u00ada, sino al contrario, consiste en superar la esclavitud de los falsos padres (que s\u00f3lo son administradores, tutores bajo ley) para descubrir e invocar, con esp\u00ed\u00adritu filial, es decir, en amor confiado, al verdadero Padre, llam\u00e1ndole \u00c2\u00a1Abba! Seg\u00fan eso, el Padre no es Ley, sino libertad. No es sometimiento, sino gozo admirado y canto jubiloso de la vida. Saber decir Padre y que esta palabra sea verdadera, en confianza y esperanza, por encima de todas las leyes del mundo: eso es libertad. El esclavo trabaja y se afana, bajo dictado ajeno. El hijo, en cambio, trabaja en libertad, sabiendo que la casa es suya y suya la herencia del Padre.<\/p>\n<p>(5) Los tres planos de la libertad. Toda la din\u00e1mica de la libertad cristiana se inscribe en este contexto del Dios que env\u00ed\u00ada a su propio hijo, para que podamos vivir en libertad, sin estar escla  vizados por una ley externa, ni tampoco por principios de lucha social, que dividen y someten a los hombres. Pablo ha interpretado la libertad como experiencia de gratuidad y solidaridad en los tres campos b\u00e1sicos de la vida humana: \u00abYa no hay jud\u00ed\u00ado ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay var\u00f3n ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Gal 3,28). Libertad significa que cada uno puede ser lo que es, sin someterse al otro, sin tener que aceptar por la fuerza unas normas de vida o imposiciones que le vienen de fuera, (a) Ya no hay jud\u00ed\u00ado ni griego. De hecho, en el desarrollo concreto de su pensamiento, por la misma din\u00e1mica de la sociedad en que viv\u00ed\u00ada, Pablo s\u00f3lo ha elaborado este primer tipo de libertad: \u00abYa no hay jud\u00ed\u00ado ni griego\u00bb. En ese contexto se ha mantenido inflexible, exigiendo por todos los medios que los gentiles tuvieran las mismas posibilidades que los jud\u00ed\u00ados en su camino eclesial, en su vida concreta, (b) Ya no hay hombre ni mujer. Pablo ha desarrollado menos esta segunda parte de su programa. Ciertamente, \u00e9l no cre\u00f3 una Iglesia para hombres, ni someti\u00f3 a las mujeres, pero acab\u00f3 dej\u00e1ndolas de hecho donde estaban, de manera que la historia posterior de la Iglesia ha podido sancionar de nuevo un tipo de sometimiento femenino, no s\u00f3lo al negar a las mujeres los ministerios ordenados (a partir de las cartas pastorales; patriarcalismo*), sino tambi\u00e9n por la manera de entender el cristianismo a modo de sistema donde dominan de hecho los varones. Sin un despliegue consecuente de la libertad y fraternidad en el campo de las relaciones de g\u00e9nero no se habr\u00e1 desarrollado el programa de Pablo, (c) Ya no hay esclavo ni libre. Pablo super\u00f3 de hecho, en su ra\u00ed\u00adz, la diferencia entre esclavos y libres, varones y mujeres, pero despu\u00e9s, por imposici\u00f3n de la misma estructura social de su entorno, la Iglesia volvi\u00f3 a mantener y defender las clases sociales, llegando incluso a sacralizarlas, dentro de una perspectiva donde la autoridad se conceb\u00ed\u00ada como signo de Dios, en contra del Evangelio, que presenta como signo de Dios a los pobres. En esa perspectiva queda planteado y abierto el tema de la liberaci\u00f3n cristiana desde la ra\u00ed\u00adz del Evangelio.<\/p>\n<p>(6) Esp\u00ed\u00adritu y libertad. Pablo no se ha limitado a introducir la experiencia de la gracia en el conjunto de las leyes del judaismo (con sus normas nacionales, sacrales), sino que, en un momento dato, se ha enfrentado con ellas, mostrando que no solamente son pasajeras, sino que pueden ser contrarias al amor creador de Jes\u00fas. La Ley del judaismo termina siendo como un velo que nos impide mirar hacia el misterio del amor de Dios, una atadura que nos impide vivir en libertad. Por eso, Pablo a\u00f1ade: \u00abEl Se\u00f1or es el Esp\u00ed\u00adritu; y donde est\u00e1 el Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or [hay] libertad\u00bb (2 Cor 3,17). El Se\u00f1or Jes\u00fas pertenece al plano del Pneuma, no es la Ley llevada al l\u00ed\u00admite de la perfecci\u00f3n, sino el Esp\u00ed\u00adritu que brota de Dios, en gesto de amor y libertad. Por eso, all\u00ed\u00ad donde se expande el Pneuma del Kyrios, all\u00ed\u00ad donde el Se\u00f1or mesi\u00e1nico se expresa, emerge para los hombres la libertad, que es su grandeza suprema, el signo de su autonom\u00ed\u00ada, incluso respecto del mismo Dios. Ciertamente, Pablo ha sabido que la libertad es un riesgo, que ella puede conducir de nuevo a la lucha (voluntad de imposici\u00f3n) o a la impotencia. Por eso, una y otra vez, partiendo de su propia experiencia de hombre liberado, intenta mostrar lo que supone el vivir partiendo de ella: \u00abPorque vosotros, hermanos, fuisteis llamados a la libertad, pero no la utilic\u00e9is como pretexto para la carne, sino servios por amor los unos a los otros\u00bb (Gal 5,13). La libertad del Esp\u00ed\u00adritu es despliegue de amor en gratuidad creadora, en sentido receptivo y activo: es amor que recibimos de los otros de un modo gratuito (somos porque nos aman, porque Dios ha fundado en su Vida nuestra vida); es amor que ofrecemos tambi\u00e9n de un modo gratuito, a fin de que los otros sean. Eso significa que la libertad s\u00f3lo tiene sentido como gratuidad en el amor. El hombre sometido a la Ley no puede ni siquiera darse a los dem\u00e1s en donaci\u00f3n gratuita, porque la misma ley le dice lo que ha de dar, c\u00f3mo ha de hacerlo. Sobre unos y otros, sobre dadores o receptores, planea la Ley, record\u00e1ndoles a todos que est\u00e1n sometidos a ella. S\u00f3lo superando la Ley en amor puede haber libertad y gracia.<\/p>\n<p>Cf. J. BECKER, Pablo, el ap\u00f3stol de los paganos, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1996; S. DAVIES, Jes\u00fas the Healer. Possession, Trance and Origins of Christianity, SCM Press, Londres 1995; I. ELLACUR\u00ed\u008dA y J. SOBRINO (eds.), Mys-  terium liberationis. Conceptos fundamentales de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Trotta, Madrid 1990; G. EICHHOLZ, El evangelio de Pablo. Esbozo de teolog\u00ed\u00ada paulina, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1977; J. GNILKA, Pablo de Tarso: ap\u00f3stol y testigo, Herder, Barcelona 1998; R. A. HORSLEY, Jesus and the Spiral ofViolence, Harper, San Francisco 1987; X. PIKAZA, Dios preso, Sec. Trinitario, Salamanca 2005; G. H. TWELFTREE, Jesus, the Exorcist. A Contribution to the Study of the Historical Jesus, Hendrickson, Peabody 1993.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. El m\u00e9todo. &#8211; 2. El desarrollo hist\u00f3rico. a) gestaci\u00f3n; b) el impulso; c) crecimiento; d) maduraci\u00f3n y conflicto; e) las Instrucciones de la Congregaci\u00f3n de la fe; f) la Carta de Juan Pablo ll. &#8211; 3. Las perspectivas: a) La opci\u00f3n por el pobre; b) La experiencia hist\u00f3rica; c) El misterio de Dios en la vida de los pobres; d) El Dios de la vida; e) Las comunidades cristianas. &#8211; 4. Desarrollo teol\u00f3gico. &#8211; 5. Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nLa Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n, junto con la opci\u00f3n por los pobres y las comunidades eclesiales de base, son quiz\u00e1 los tres aportes m\u00e1s importantes que, en nuestros tiempos, la Iglesia Latino Americana ha hecho a la Iglesia mundial.<\/p>\n<p>Con ella se intenta una reflexi\u00f3n teol\u00f3gica a partir del evangelio y de las experiencias concretas de hombres y mujeres, creyentes y empobrecidos, que est\u00e1n comprometidos con el proceso de liberaci\u00f3n en el continente lleno de opresi\u00f3n y de despojo que es A.L.<\/p>\n<p>La T.L. no es obra de un te\u00f3logo, ni siquiera de muchos; es obra de m\u00e1s, es obra de cientos, de miles, de millones de personas, que tienen estas dos caracter\u00ed\u00adsticas mencionadas ya: que son gozosamente creyentes y que a la vez est\u00e1n injustamente oprimidas. Se trata de personas y comunidades a lo largo y a lo ancho de A.L. que viven en la esperanza gozosa del Dios de la vida que les llama a la reflexi\u00f3n y al compromiso.<\/p>\n<p>Experiencia, reflexi\u00f3n y compromiso que comenz\u00f3, en este sentido, hace ya cuarenta a\u00f1os y que hoy todav\u00ed\u00ada est\u00e1 vivo, en parte porque la situaci\u00f3n no ha cambiado mucho y en parte porque esta forma de vivir la fe, con un fuerte compromiso de vida, ha echado ya ra\u00ed\u00adces.<\/p>\n<p>La T.L. es una reflexi\u00f3n fundamental sobre el Dios b\u00ed\u00adblico, para el cual la vida es el mayor de los atributos, el Dios que sigue clamando en la historia por la vida de su pueblo. No trata de elaborar una s\u00ed\u00adntesis teol\u00f3gica que justifique o fundamente posturas acerca de la vivencia de la fe, ni mucho menos que ayuden a deducir una \u00abacci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica\u00bb como a veces se ha denunciado.<\/p>\n<p>Desde la experiencia de fe de las comunidades eclesiales, busca estructurar mejor esta vivencia y este compromiso. Intenta ayudar, en su ra\u00ed\u00adz a los creyentes de A.L. a que se dejen juzgar por la Palabra de Dios siempre viva, a que hagan m\u00e1s operante su fe, a que vivan mejor su esperanza, y a que sean mucho m\u00e1s plenos en el amor.<\/p>\n<p>Un hito importante en el tema es la publicaci\u00f3n del libro cl\u00e1sico: \u00abTeolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u00bb en el a\u00f1o 1971. En \u00e9l Gustavo Guti\u00e9rrez recoge y sistematiza las experiencias que se est\u00e1n ya viviendo, hace aportes trascendentales y dibuja, a la vez, los trazos maestros para una elaboraci\u00f3n m\u00e1s completa. Se dice que este libro marca un salto cualitativo en la Teolog\u00ed\u00ada (no solo L. A.). La construcci\u00f3n posterior y los aportes de muchas personas ir\u00e1n enriqueciendo los diversos aspectos teol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Precisamente por el impacto que la T.L. ha causado en el mundo, nos encontramos y escuchamos con frecuencia la pregunta acerca de si todav\u00ed\u00ada es actual, si todav\u00ed\u00ada est\u00e1 o debe estar vigente. Toda pregunta puede ser leg\u00ed\u00adtima, pero muestra a veces al menos que no se ha comprendido bien se esencia.<\/p>\n<p>No es de ayer ni de hoy, es hist\u00f3rica: se haya estrechamente ligada a las preguntas que vienen de la vida y de los retos, que confronta la comunidad cristiana en su testimonio del Reino y en su lucha por hacerlo m\u00e1s cercano. En la medida que las mismas o parecidas circunstancias persistan, en la medida que haya una comunidad cristiana que las padece y clama al Dios de la Vida por su liberaci\u00f3n, en esa misma medida, la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n est\u00e1 plenamente vigente.<\/p>\n<p>1. El m\u00e9todo<br \/>\nLos te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n han rechazado siempre que su teolog\u00ed\u00ada sea tratada como si fuera un tema m\u00e1s en teolog\u00ed\u00ada. Es decir, con \u00abliberaci\u00f3n\u00bb usado en genitivo. Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, como podr\u00ed\u00adamos decir, Teolog\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n, Teolog\u00ed\u00ada de la esperanza, de la alegr\u00ed\u00ada, del sufrimiento. No es una arrogancia de los estos te\u00f3logos en rechazar ese tratamiento, sino es la defensa de lo propio de la T.L.: que es esencialmente, una nueva forma de hacer teolog\u00ed\u00ada, un nuevo m\u00e9todo, un modo diferente de hacer y pensar teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Por eso entender el proceso en la elaboraci\u00f3n de la T.L. es entender su novedad y su importancia. Partimos para ello de la definici\u00f3n que nos hace Gustavo Guti\u00e9rrez de la Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n que es \u00abla reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de la praxis hist\u00f3rica a la luz de la Palabra\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir se trata de un momento de reflexi\u00f3n de fe, que tiene como punto de arranque la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del pueblo que se ilumina a la luz de la fe. O, lo que es lo mismo, la situaci\u00f3n hist\u00f3rica del pueblo es el punto de partida, el punto primero en la elaboraci\u00f3n de la T.L.<\/p>\n<p>Y esto es lo novedoso: su primer momento. Partir de la realidad hist\u00f3rica, vivida e iluminada, sufrida y reflexionada a la luz de la fe. Una realidad hist\u00f3rica que es masivamente realidad de opresi\u00f3n, realidad de pobreza suma, realidad de violencia e injusticia. Los que viven esta situaci\u00f3n son los pobres, creyentes en el Dios de la vida, reunidos en comunidades de fe, que reflexionan acerca de su situaci\u00f3n a la luz de la Palabra B\u00ed\u00adblica que ilumina el devenir de la historia. Pero no son los pobres creyentes que esperan pasivamente, son las comunidades pobres y creyentes que ya aportan una praxis, que ya ejercitan su compromiso.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica sobre esta praxis hist\u00f3rica ser\u00e1 el segundo momento de la T.L. Momento de elaboraci\u00f3n, momento de acompa\u00f1amiento, momento de iluminaci\u00f3n. Pero, repetimos, elaboraci\u00f3n, acompa\u00f1amiento e iluminaci\u00f3n, teniendo como transfondo la situaci\u00f3n y praxis primera. Es el momento \u00abpropio\u00bb de lo que todav\u00ed\u00ada entendemos por \u00abteolog\u00ed\u00ada\u00bb, que en T.L. se convierte en el momento segundo: \u00abel hablar sobre Dios viene despu\u00e9s del compromiso de la caridad\u00bb.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad que est\u00e9 tan ligada no solo a la comprensi\u00f3n del momento hist\u00f3rico de sufrimiento y opresi\u00f3n que vive Am\u00e9rica Latina, sino tambi\u00e9n al compromiso que las comunidades cristianas, insistimos compuestas de hombres y mujeres creyentes y oprimidas, realizan desde la fe. Situaci\u00f3n del pobre y vivencia de las comunidades cristianas son elementos esenciales para que pueda haber la reflexi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica posterior.<\/p>\n<p>Ahora bien se trata, a su vez, de una reflexi\u00f3n animada por una intencionalidad pr\u00e1ctica, unida a la praxis hist\u00f3rica. En este senticjp reflexi\u00f3n y praxis est\u00e1n permanentemente enlazadas y se enriquecen dial\u00e9cticamente. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica no intenta quedar solo en pensar \u00abel mundo y su devenir hist\u00f3rico\u00bb sino que, situada desde el mundo del pobre, intenta aportar los elementos cristianos para transformarlo. Cobra as\u00ed\u00ad la teolog\u00ed\u00ada su dimensi\u00f3n propiamente liberadora.<\/p>\n<p>2. El desarrollo hist\u00f3rico<br \/>\na) Gestaci\u00f3n<br \/>\nHemos nombrado en la Introducci\u00f3n el hito importante del libro de Gustavo Guti\u00e9rrez en el desarrollo hist\u00f3rico de la T.L. Ahora bien, este libro y sus perspectivas no es lo primero, tienen un antes y un despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La gestaci\u00f3n de todo el proceso tiene quiz\u00e1 un primer momento destacado, que no nace espont\u00e1neamente, sino que se va desarrollando hasta que se produce la eclosi\u00f3n, sin duda, en esto tiene mucho que ver la nueva conciencia que aportan los cient\u00ed\u00adficos sociales latino americanos, al interpretar la realidad de opresi\u00f3n y de pobreza de los pueblos de A.L.<\/p>\n<p>En un proceso hist\u00f3rico y cient\u00ed\u00adfico van elaborando la llamada \u00abteor\u00ed\u00ada de la dependencia\u00bb, que interpreta la realidad latino americana como una realidad de opresi\u00f3n, consecuencia del dominio imperialista que todav\u00ed\u00ada ejercen desde fuera algunos pa\u00ed\u00adses bien caracter\u00ed\u00adsticos, se intentan desentra\u00f1ar las causas de la pobreza, se desecha el que se llame al continente latinoamericano, \u00abcontinente subdesarrollado\u00bb, como si lo fuera por fatalidad, por inercia.<\/p>\n<p>Su an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico les llevar\u00e1 a decir la teor\u00ed\u00ada que m\u00e1s les interesa manifestar: que L. A. es pobre porque es un continente dependiente, despose\u00ed\u00addo, oprimido, permanentemente empobrecido, y esto porque sigue sujeto a los dictados sociales, pol\u00ed\u00adticos y econ\u00f3micos, que ejercen sobre el los pa\u00ed\u00adses capitalistas.<\/p>\n<p>Esta teor\u00ed\u00ada de la dependencia, es ampliamente compartida por la mayor\u00ed\u00ada de los cient\u00ed\u00adficos sociales de la \u00e9poca, difundida a trav\u00e9s de numerosos escritos que sacan a la luz reflexiones y aportan nuevos datos. Va calando hondo en el pueblo, sobre todo en los sectores m\u00e1s empobrecidos y en los sectores que m\u00e1s desean comprometerse con la causa de la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n tiene una gran influencia en amplios sectores de la Iglesia L.A., sobre todo en los sectores pobres y comprometidos con su pueblo que revisan, a trav\u00e9s de peque\u00f1as comunidades, la vivencia de la situaci\u00f3n, la reflexi\u00f3n de la fe y la b\u00fasqueda de una praxis liberadora. Aparecen tambi\u00e9n los primeros te\u00f3logos, que, buscan en la Palabra de Dios b\u00ed\u00adblica el iniciar sus reflexiones estructuradas para iluminar, desde la fe, el compromiso liberador. En este proceso los an\u00e1lisis sociales son usados como mediaciones para interpretar la realidad. Estamos en la primera d\u00e9cada de los a\u00f1os 60.<\/p>\n<p>Comienza el Vaticano II (1962-65), en el que todos los Episcopados est\u00e1n presentes, pero en el que todav\u00ed\u00ada la voz del Episcopado L. A. se oye poco. La problem\u00e1tica del Concilio, m\u00e1s dominada por las preocupaciones de los Episcopados Europeos, aun siendo una clara e importante apertura hacia el mundo, trata m\u00e1s las cuestiones que se ven desde Europa. Sin embargo, el Vaticano II, tiene ya intuiciones claras y dinamizadoras que alientan a escrudi\u00f1ar los signos de los tiempos y lanza a las Iglesias locales a que se pregunten con fuerza como evangelizar en su propia situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Merece tambi\u00e9n un recuerdo muy especial La \u00abPopulorum Progressio\u00bb de Pablo VI, (1967) que es ya una completa voz prof\u00e9tica y denunciadora de la situaci\u00f3n de pobreza y subdesarrollo. Una voz que se alza con claridad y que parece dirigida a la situaci\u00f3n de subdesarrollo y violencia en que est\u00e1n especialmente sumidos los pueblos L.A. Se ubica en la \u00f3ptica de la denuncia, de la previsi\u00f3n de males mayores y pide transformaciones urgentes.<\/p>\n<p>Pero ser\u00e1, sin duda, Medell\u00ed\u00adn (1968), un punto culminante en la toma de posici\u00f3n del Episcopado L.A. ante la situaci\u00f3n de fragante injusticia en que viven las grandes mayor\u00ed\u00adas en los pueblos de A.L. La II Asamblea General del Episcopado Latinoamericano de Medell\u00ed\u00adn representa ya una madurez en la reflexi\u00f3n del Episcopado L.A., y un espaldarazo a una nueva forma de compromiso de la Iglesia contra la pobreza y con la Justicia y la Paz.<\/p>\n<p>Fiel a la funci\u00f3n prof\u00e9tica que la situaci\u00f3n exige, Medell\u00ed\u00adn, en una clara opci\u00f3n por los m\u00e1s despose\u00ed\u00addos, manifiesta que el Episcopado L.A. no puede quedar indiferente ante las tremendas injusticias sociales existentes, ante la dolorosa pobreza que clama justicia, ante el sordo clamor que brota de millones de hombres, ante la miseria que margina a grandes grupos humanos, y manifiesta, con claridad, que la situaci\u00f3n de subdesarrollo de la mayor\u00ed\u00ada de los pueblos latino americanos es una injusta situaci\u00f3n promotora de tensiones que conspiran contra la paz.<\/p>\n<p>b) El impulso<br \/>\nLa reflexi\u00f3n sobre la realidad expresada por los Obispos y los compromisos que se han de llevar a cabo abundan con claridad en el terreno de lo social y en el terreno de lo pol\u00ed\u00adtico. De esta forma asumen en toda su significado la defensa de la dignidad humana, expresando con claridad que el en actual momento de A.L. una tarea central en la pastoral es ayudar a que el pueblo pase de \u00abformas menos humanas a formas m\u00e1s humanas de vida\u00bb.<\/p>\n<p>Medell\u00ed\u00adn se convierte as\u00ed\u00ad en un nuevo apoyo para la tarea. Se organizan reuniones, simposios, se elaboran art\u00ed\u00adculos, se recogen intuiciones y directrices. Las comunidades cristianas que han sido reconocidas, se sienten estimuladas. Muchos Episcopados har\u00e1n suyas las orientaciones de Medell\u00ed\u00adn para publicar documentos que analizan la situaci\u00f3n y aportan directrices (destaca entre ellos: La Justicia en el Mundo, del Episcopado peruano). Se multiplican tambi\u00e9n las reuniones entre laicos, sacerdotes y Obispos, los intercambios entre agentes pastorales de otros pa\u00ed\u00adses, en b\u00fasqueda de una pastoral que responda a la realidad actual L.A.<\/p>\n<p>Es la \u00e9poca en que la T.L. se sistematiza y se publican ya los primeros trabajos. Sin duda entre de los pioneros, se encuentran los aportes de Gustavo Guti\u00e9rrez, sacerdote diocesano peruano, que en 1969 en Chimbote (Per\u00fa) ante un nutrido grupo de sacerdotes, presenta sus primeras reflexiones: \u00abHacia una teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u00bb. Pero sin duda su trabajo clave, conocido mundialmente, ser\u00e1: \u00abTeolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n. Perspectivas\u00bb, publicado en Lima en 1971 y el que marca, como ya hemos dicho: un antes y un despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Hay otros te\u00f3logos que tambi\u00e9n se distinguen desde este primer periodo, citamos con ejemplo algunos: Juan Luis Segundo, jesuita uruguayo, que iniciar\u00e1 un amplio trabajo sobre el tema de Iglesia y sociedad, Hugo Assman, te\u00f3logo brasile\u00f1o, con su primera obra sobre el tema: \u00abOpresi\u00f3n liberaci\u00f3n. Desaf\u00ed\u00ado a los cristianos\u00bb, el te\u00f3logo presbiteriano brasile\u00f1o, Ruben Alves, con \u00abCristianismo: opio o liberaci\u00f3n\u00bb, y el pastoralista chileno, Segundo Galilea en las perspectiva de la religiosidad popular, destacan entre varios otros.<\/p>\n<p>c) Crecimiento<br \/>\nEstamos en una \u00e9poca de crecimiento. Se visualiza por las comunidades cristianas que se fortalecen y por otras que surjen en esta nueva orientaci\u00f3n, por el cambio de perspectiva de sacerdotes, religiosos-as y otros agentes pastorales, por la abundancia de documentos de reuniones pastorales, de Episcopados, as\u00ed\u00ad como por el n\u00famero cada vez mayor de te\u00f3logos y pastoralistas que van desarrollando sus aportes.<\/p>\n<p>Se profundiza en el m\u00e9todo teol\u00f3gico, se elaboran los conceptos fundamentales de la Ti., se reorientan desde la praxis de la liberaci\u00f3n los grandes temas de la existencia cristiana, se incide con fuerza en una espiritualidad liberadora, vital y org\u00e1nicamente unida a la praxis. Son a\u00f1os de reflexi\u00f3n, de crecimiento, y tambi\u00e9n de fermento al interior de la masa y tambi\u00e9n de aporte de la Iglesia L.A. a la Iglesia en el mundo.<\/p>\n<p>La praxis liberadora encuentra eco en muchas comunidades que se empe\u00f1an en intentar poner en pr\u00e1ctica \u00ablos cambios radicales y audaces\u00bb a los que invitaba Medell\u00ed\u00adn. Es el tiempo de nuevas experiencias, compromisos pol\u00ed\u00adticos, exigencias de cambios estructurales, defensa de la vida y de la dignidad de las mayor\u00ed\u00adas oprimidas.<\/p>\n<p>Las tesis de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n se extiende por un buen n\u00famero de pa\u00ed\u00adses de L.A. M\u00e1s te\u00f3logos se sumar\u00e1n a la reflexi\u00f3n: Pablo Richard, Jon Sobrino, Ignacio Ellacur\u00ed\u00ada, Leonardo y Clodovis Boff, Ronaldo Mu\u00f1oz, Ra\u00fal Vidales, Enrique Dussel, Joseph Combl\u00ed\u00adn, Jos\u00e9 Miguez Bonino, etc. Este auge encontrar\u00e1 tambi\u00e9n una fuerte oposici\u00f3n sobre todo dentro del sistema dominante. Todo el inter\u00e9s se centra ahora en desprestigiarlos. Te\u00f3logos y cristianos comprometidos son considerados peligrosos, son tachados de \u00abrevolucionarios\u00bb y \u00abmarxistas\u00bb.<\/p>\n<p>Las tensiones pasan entonces tambi\u00e9n al interior de la Iglesia. Dentro de ella, hay parte de la jerarqu\u00ed\u00ada y aun sacerdotes y religiosos\/as, que escuchan estas voces y se colocan de distinta forma ante los contenidos no solo ya de la T.L., sino tambi\u00e9n de la pr\u00e1ctica de las mismas comunidades y a\u00fan, incluso, de una correcta aplicaci\u00f3n de la \u00abopci\u00f3n por los pobres\u00bb reforzada por Medell\u00ed\u00adn. Sin duda la ubicaci\u00f3n en los diversos sectores sociales y la defensa de intereses tiene mucho que decir para explicar estas primeras tensiones.<\/p>\n<p>Por otra parte, la T.L. ha traspasado las fronteras latinoamericanas y los te\u00f3logos y las comunidades m\u00e1s comprometidas, primero de Europa y despu\u00e9s de los dem\u00e1s continentes, se interesan por ella. Esto da lugar a varios encuentros: El Escorial (1972) donde se comparten ideas sobre el nuevo m\u00e9todo de hacer teolog\u00ed\u00ada y sus experiencias concretas. Se repetir\u00e1 en M\u00e9xico (1975), y Detroit (1975), donde se unen ya en mayor n\u00famero te\u00f3logos y comunidades norteamericanas. Dar es Salaam (1976) es la ocasi\u00f3n de que se re\u00fanan los te\u00f3logos de los pueblos de Asia, Africa y Am\u00e9rica Latina que est\u00e1n en similares condiciones de opresi\u00f3n, marginaci\u00f3n y pobreza.<\/p>\n<p>En esta perspectiva se llega a la III Asamblea General del Episcopado Latino-Americano en Puebla (1979), ampliamente esperado y debatido. En Puebla los Obispos de L.A. encuadran positivamente las principales cuestiones de la T.L.:<\/p>\n<p>Hacen un excelente y prof\u00e9tico an\u00e1lisis de la realidad sobre el que establecen su visi\u00f3n pastoral. Se centran en la evangelizaci\u00f3n que proclaman ha de ser liberadora y completa, dicen que es necesaria la liberaci\u00f3n social pero advierten con claridad que la evangelizaci\u00f3n, \u00abno solo se refiere a la liberaci\u00f3n social, pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica o cultural&#8230; si no llegamos a concretar la liberaci\u00f3n que Cristo conquist\u00f3 en la cruz, mutilamos la liberaci\u00f3n de modo irreparable\u00bb. Dan carta plena de ciudadan\u00ed\u00ada a las comunidades eclesiales de base de las que manifiestan expresamente que \u00abse han convertido en focos de liberaci\u00f3n y desarrollo\u00bb, y, finalmente, afirman la opci\u00f3n preferencial por el pobre, como la primera opci\u00f3n para la Iglesia L.A.<\/p>\n<p>d) Maduraci\u00f3n y conflicto<br \/>\nLos documentos de Puebla se leen con inter\u00e9s al interior de las comunidades y las confirman en su pr\u00e1ctica liberadora, las CEB se sienten valoradas, y se sienten tambi\u00e9n identificadas con los t\u00ed\u00adtulo de \u00absujetos de evangelizaci\u00f3n\u00bb y \u00abfocos de liberaci\u00f3n y desarrollo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero no queda la lectura solo al interior de estas comunidades sino que son ellas mismas las que se encargan de difundir su mensaje, organizando cursillos, seminarios, elaborando materiales. En este sentido hay que decir que Puebla ser\u00e1 mucho m\u00e1s conocido, m\u00e1s debatido y m\u00e1s reflexionado en el pueblo cristiano de Al., que lo fue Medell\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>Se hace mucho m\u00e1s abundante las publicaciones de te\u00f3logos en el acompa\u00f1amiento a la praxis liberadora de las comunidades y en el discernimiento de la proyecci\u00f3n hist\u00f3rica de la fe. La reflexi\u00f3n incide en los diferentes campos de la teolog\u00ed\u00ada: Jesucristo, la Iglesia, la Salvaci\u00f3n, la Espiritualidad, la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, la antropolog\u00ed\u00ada, la vivencia de las primeras comunidades. Se trabaja, as\u00ed\u00admismo, con fuerza en la lectura de la Biblia que ilumina la realidad. Es sin duda una \u00e9poca muy positiva en el desarrollo de la fe en A.L.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, en la d\u00e9cada de los 80 se va ahondando la crisis social y econ\u00f3mica. La brecha entre ricos y pobres crece, esa brecha de la que Puebla hab\u00ed\u00ada dicho que \u00abel lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas\u00bb, es ahora a\u00fan mayor, m\u00e1s p\u00fablica. Las cargas de la deudas contra\u00ed\u00addas recaen mayormente contra los sectores populares, siguen los malos manejos de los Gobiernos, la corrupci\u00f3n, el dominio del capital sobre la dignidad de las personas.<\/p>\n<p>Se tiene, por otra parte, una mayor conciencia de las causas, ya denunciadas por Puebla: las estructuras injustas son las que causan los ricos cada vez m\u00e1s ricos a costa de pobres cada vez m\u00e1s pobres. En algunos pa\u00ed\u00adses se intenta promover una Democracia m\u00e1s participativa, que a veces se queda en formalidad. En otros pa\u00ed\u00adses ni siquiera se puede intentar.<\/p>\n<p>Las tensiones llevan en algunos lugares a recrudecer antiguos conflictos armados, en algunos otros se inician. La Iglesia sufre tambi\u00e9n en carne propia el desarrollo de estos conflictos. Para atajar esta situaci\u00f3n en un documento acerca de la Doctrina de la Seguridad Nacional se destaca como enemigo a combatir a la doctrina y praxis de la T.L.<\/p>\n<p>Todo esto genera tambi\u00e9n tensiones dentro de la Iglesia y no solo tensiones dentro de la Iglesia de L.A., sino quejas que llegan hasta la Congregaci\u00f3n de la Doctrina de la Fe, en particular contra dos de los m\u00e1s destacados te\u00f3logos: Gustavo Guti\u00e9rrez y Leonardo Boff.<\/p>\n<p>Es el inicio de otra etapa en la que se ve implicada la T.L. en su conjunto. Roma precisar\u00e1 algunos aspectos en dos sucesivas Instrucciones.<\/p>\n<p>e) Las Instrucciones de la Congregaci\u00f3n de la fe<br \/>\nYa se puede deducir que no nacen de forma espont\u00e1nea, es producto de toda una serie de publicaciones y de denuncias contra la T.L. que se dan tambi\u00e9n a los largo de los a\u00f1os 80. Y asimismo de interpretaciones distintas de los temas y a\u00fan del nombre de Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n, vaci\u00e1ndolos de sus contenidos originales.<\/p>\n<p>Aun dentro del mismo Episcopado L.A. del CELAM hay voces que alertan contra los excesos de la T.L.: y se\u00f1alan algunas de los errores que presentan, todos estos errores apuntar\u00ed\u00adan en la l\u00ed\u00adnea de valorar m\u00e1s lo temporal que lo espiritual y reducir la liberaci\u00f3n cristiana a la liberaci\u00f3n de las estructuras injustas. Tambi\u00e9n los ecos llegan a Europa bajo el patrocinio del mismo sector eclesial.<\/p>\n<p>Aparecen publicaciones que con el mismo nombre acerca de la T.L. tienen ya distintos contenidos. Lo mismo sucede con jornadas o eventos, o con movimientos, como por ejemplo \u00abComuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En este contexto la Congregaci\u00f3n de la Fe publica en 1984 su \u00abInstrucci\u00f3n sobre algunos aspectos de la Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n\u00bb. Se trata mas bien de una instrucci\u00f3n que resalta en principio solo los posibles peligros, nos advierte sobre todo que la T.L.: reduce la fe a un humanismo terrestre, que emplea el m\u00e9todo marxista para el an\u00e1lisis de la realidad, que no acierta a disociarse de la filosof\u00ed\u00ada marxista, que ofrece una interpretaci\u00f3n racionalista de la Biblia, que identifica la categor\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de \u00abpobre\u00bb con la categor\u00ed\u00ada marxista de \u00abproletariado\u00bb y entiende la Iglesia popular como Iglesia de clase en su acepci\u00f3n marxista.<\/p>\n<p>La Instrucci\u00f3n se mueve en el terreno de afirmaciones y cerradas y no aporta pruebas de lo que dice e incluso tiene una visi\u00f3n tambi\u00e9n dogm\u00e1tica, y monocolor del marxismo (al contrario que otros documentos vaticanos). Presenta los posibles peligros como realidades fehacientes y as\u00ed\u00ad queda deformada la misma realidad de la T.L.. Es quiz\u00e1 por eso que, aunque el Documento causa desaz\u00f3n, sin embargo no hay te\u00f3logos que se den directamente por aludidos y por eso la Instrucci\u00f3n no tiene demasiado eco en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Roma ya hab\u00ed\u00ada anunciado en su primera instrucci\u00f3n la publicaci\u00f3n de otra segunda en clave m\u00e1s positiva. Se ve necesario que matice mucho m\u00e1s sus afirmaciones y aborde la cuesti\u00f3n desde \u00e1ngulos m\u00e1s positivos con reconocimientos expl\u00ed\u00adcitos a los valores de la Ti.. Eso lo realiza en su segunda Instrucci\u00f3n, que sale muy pronto: \u00abInstrucci\u00f3n sobre la libertad cristiana y liberaci\u00f3n\u00bb publicada en el a\u00f1o 1986.<\/p>\n<p>Esta Instrucci\u00f3n tiene dos partes bien diferenciadas: el an\u00e1lisis social y el plano teol\u00f3gico; y pone de entrada la afirmaci\u00f3n de que \u00abel evangelio es por su misma naturaleza mensaje de libertad y liberaci\u00f3n\u00bb, es decir libertad y liberaci\u00f3n de la misma esencia de la fe.<\/p>\n<p>Hecha esta afirmaci\u00f3n, la Instrucci\u00f3n se ocupa de detallar, dentro del an\u00e1lisis social, las luces y las sombras del proceso moderno de liberaci\u00f3n. Adopta un tono cr\u00ed\u00adtico frente al poder tecnol\u00f3gico que genera nuevas formas de desigualdad, a la concentraci\u00f3n del poder econ\u00f3mico, y a las relaciones de dependencia. Critica la ideolog\u00ed\u00ada individualista, la desigual repartici\u00f3n de las riquezas, destaca que siguen apareciendo nuevas formas de desigualdades y opresi\u00f3n entre los pueblos ricos y pobres. Hace una denuncia tanto del recurso sistem\u00e1tico a la violencia, en cuanto v\u00ed\u00ada necesaria para la liberaci\u00f3n, como de la violencia institucionalizada. Y subraya tambi\u00e9n que el pleno ejercicio de la libertad exige unas condiciones de orden econ\u00f3mico, social, pol\u00ed\u00adtico y cultural.<\/p>\n<p>En el plano teol\u00f3gico la Instrucci\u00f3n acent\u00faa algunas de las m\u00e1s importantes aportaciones de la T.L.: trata de la unidad de la historia, prescindiendo de los dualismos, establece una firme relaci\u00f3n entre liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n, considera tambi\u00e9n la promoci\u00f3n de la justicia como parte esencial de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia, y, siguiendo la l\u00ed\u00adnea marcada con fuerza por la Evangelii Nuntiandi afirma la unidad y a la vez la distinci\u00f3n entre evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Hay tambi\u00e9n otros aspectos centrales pr\u00e1cticos que ya fueron iniciados por Medell\u00ed\u00adn y fuertemente asumidos por Puebla, y que son centrales en la perspectiva de la T.L. como son, \u00abla opci\u00f3n preferencial por los pobres\u00bb de la que dice textualmente que \u00ablejos de ser un signo de sectarismo o particularismo, manifiesta la universalidad del ser y de la misi\u00f3n de la Iglesia\u00bb, y la valoraci\u00f3n muy positiva de las comunidades eclesiales de base, que \u00abenraizadas en el compromiso por la liberaci\u00f3n integral del hombre viene a ser una riqueza para toda la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>Sin duda esta Instrucci\u00f3n representa un enorme avance en la perspectiva y en los contenidos con relaci\u00f3n a la primera de 1984. Hay una mayor sinton\u00ed\u00ada con los te\u00f3logos de la T.L., y constituye tambi\u00e9n una base de di\u00e1logo en relaci\u00f3n a aclaraciones, precisiones, etc., que se desarrollaron, en la mayor\u00ed\u00ada de las veces, de forma receptiva.<\/p>\n<p>f) La Carta de Juan Pablo II<br \/>\nPara finalizar este breve recorrido hist\u00f3rico de la T.L., recordamos un documento altamente positivo, como es la carta que Juan Pablo II env\u00ed\u00ada en 1986 a los Obispos Brasile\u00f1os, precisamente al mes siguiente en que se hac\u00ed\u00ada p\u00fablica la mencionada II\u00c2\u00aa Instrucci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de la Fe.<\/p>\n<p>Esta carta, titulada: \u00abOrientaciones para la vida eclesial y para la tarea evangelizadora\u00bb tiene una esencial significaci\u00f3n porque procede del mismo Papa, est\u00e1 dirigida al n\u00facleo m\u00e1s importante de Obispos de Al., y representa, sin duda, el reconocimiento m\u00e1s expl\u00ed\u00adcito que se haya hecho desde Roma acerca de la T.L.<\/p>\n<p>Afirma el Papa que la T.L., en la medida en que se empe\u00f1a en encontrar respuestas justas, en consonancia con rica experiencia de la Iglesia y coherentes con las ense\u00f1anzas del evangelio&#8230;. \u00abno solo es conveniente, sino \u00fatil y necesaria\u00bb, por ello manifiesta que \u00abha de constituir una nueva etapa de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica que se inici\u00f3 en la tradici\u00f3n apost\u00f3lica\u00bb<br \/>\nAtribuye el Papa a la Iglesia del Brasil un meritorio esfuerzo y pide que contin\u00fae con la reflexi\u00f3n que \u00abinspire una praxis eficaz a favor de la justicia social, de la igualdad y de la salvaguarda de los derechos humanos en la construcci\u00f3n de una sociedad humana, basada en la fraternidad, concordia, en la verdad y en la caridad.\u00bb<br \/>\n3. Las perspectivas<br \/>\nLa T.L. adem\u00e1s de un nuevo m\u00e9todo de hacer teolog\u00ed\u00ada aporta nuevas miradas sobre la realidad de la fe y la realidad hist\u00f3rica. Intenta penetrar en lo m\u00e1s hondo del mensaje cristiano para que ilumine la pr\u00e1ctica sobre la realidad concreta. En este sentido explicita m\u00e1s diversos \u00e1ngulos de la fe. El eje central de su reflexi\u00f3n es la convicci\u00f3n plena que nuestro Dios, es el Dios de la vida, y en cambio la realidad en la que viven las mayor\u00ed\u00adas de A.L. es una realidad de muerte, lo m\u00e1s contrario al plan de salvaci\u00f3n. Esta conciencia se hace viva y operante en el cristiano y en las comunidades, que no pueden permanecer inactivas ante esta situaci\u00f3n que es injusta y deshumanizadora y contradice al plan de Dios.<\/p>\n<p>Por eso la denuncia de las injusticias, el rechazo de la estructuras opresoras, la exigencia y la acci\u00f3n para transformarlas, la promoci\u00f3n y defensa de los derechos inalienables de los pobres, ser\u00e1n centrales en la praxis de la T.L., que sabe que el pobre es el centro del mensaje de salvaci\u00f3n, el destinatario del Reino que comienza con la presencia de Jes\u00fas: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres, me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos, y dar vista a los ciegos, y libertad a los oprimidos&#8230;\u00bb (Lc. 4, 18).<\/p>\n<p>a) La opci\u00f3n por el pobre<br \/>\nLos pobres ocupan en lugar central en la perspectiva de la T.L., que escucha, como manifiesta muy bien Medell\u00ed\u00adn, \u00abese sordo clamor que brota de millones de hombres pidiendo a sus pastores una liberaci\u00f3n que no llega de ninguna parte\u00bb.<\/p>\n<p>El pobre ans\u00ed\u00ada su liberaci\u00f3n porque sufre pobreza, porque sufre miseria, porque se siente despojado, empobrecido, maltratado. Esta es la pobreza real, que es contraria a la voluntad de Dios, que es un pecado y que hay que desterrar.<\/p>\n<p>La existencia masiva e inhumana de la pobreza real que sufren las mayor\u00ed\u00adas en los pueblos latinoamericanos, conduce necesariamente, dentro de la perspectiva liberadora, no solo a ver el mal y sus causas, sino tambi\u00e9n a buscar sentirnos libres de las riquezas y a ser solidarios con los que sufren, solidaridad que lleva a un compromiso prioritario, a una opci\u00f3n radical.<\/p>\n<p>Optar por el pobre significa primero preguntarse qui\u00e9n es el pobre, c\u00f3mo es, d\u00f3nde est\u00e1, por qu\u00e9 es pobre. Si se vive junto a \u00e9l, si se comparten sus inquietudes, si uno se ubica en su \u00ablugar\u00bb es m\u00e1s f\u00e1cil visualizarlo. No solo hay pobres, sino que hay millones de pobres, que viven en situaciones inhumanas en la mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses de L.A. Y se llega a la conclusi\u00f3n de que para intentar solucionar una situaci\u00f3n de tantos, la opci\u00f3n no puede ser individual, sino que tiene que se una opci\u00f3n por todos, por su mundo. Por el mundo del pobre.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n por el pobres es, por lo tanto, una opci\u00f3n por los pueblos dominados, por las clases explotadas, por las razas despreciadas, por las culturas marginadas y tambi\u00e9n por los sectores: mujer y ni\u00f1o, que m\u00e1s sufren la discriminaci\u00f3n. Es, por lo tanto tambi\u00e9n, un compromiso y una opci\u00f3n que va no solo a la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica sino a la cultural, a la social, a la pol\u00ed\u00adtica. Es una opci\u00f3n que nos lleva a reconocer que el pobre tiene un modo de vivir, un modo de pensar, de amar, de confiar, de luchar por la vida, de empe\u00f1arse por la justicia, de mirar el mundo desde abajo, de organizarse.<\/p>\n<p>Ello comporta tambi\u00e9n y principalmente, si se quiere transformar la realidad, analizar la situaci\u00f3n que es demasiado compleja para simplificarla, ir a las causas, que sabemos que son estructurales, denunciar con fuerza y verdad los sistemas que dominan, que privilegian a unos pocos a costa de la miseria de las grandes mayor\u00ed\u00adas. Para estos sistemas, los pobres no cuentan, son insignificantes (a pesar de ser inmensa mayor\u00ed\u00ada), m\u00e1s todav\u00ed\u00ada, son tratados como un producto.<\/p>\n<p>La T.L. representa un cambio radical en la consideraci\u00f3n del pobre, en esta perspectiva el pobre no es, ni mucho menos, un objeto, un \u00abproducto\u00bb, ni siquiera un sujeto pasivo, receptor privilegiado de una m\u00e1s rica y cercana forma pastoral. El pobre es mucho m\u00e1s que eso, el pobre es y se convierte en sujeto principal de la transformaci\u00f3n social, agente fundamental de su propio destino.<\/p>\n<p>La T.L. cree en la fuerza hist\u00f3rica de los pobres no solo para la transformaci\u00f3n social, sino que cree tambi\u00e9n en la fuerza y en el derecho de los pobres a pensar su fe, a \u00abser alguien\u00bb dentro de la misma Iglesia. De ah\u00ed\u00ad todo el movimiento eclesial que la nueva presencia del pobre suscita.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n por el pobre es una opci\u00f3n de fe y por lo tanto de liberaci\u00f3n total. Privilegia al pobre pero no excluye a nadie. Es una opci\u00f3n que desea integrar a todos alrededor de ella, quiere que llegue a todas las personas. Presenta al pobre y al rico, a todos, el punto de mira del Dios liberador, el Dios de la vida, que no solo rechaza la pobreza, sino que est\u00e1 lejos de los que la producen con sus injusticias y tiene, adem\u00e1s para \u00e9stos, palabras a la vez de advertencia y rechazo y de llamada y conversi\u00f3n. Sin embargo, el centro del mensaje liberador es el pobre, objeto de predilecci\u00f3n, defensa y protecci\u00f3n especial del Dios liberador.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n por ser opci\u00f3n de fe, es opci\u00f3n de liberaci\u00f3n integral, llega al n\u00facleo central, a la totalidad de la persona del pobre: a vivificar su fe, a alimentar su esperanza, a proyectar su solidaridad, a enriquecer sus valores, con la ayuda del descubrimiento de ese Dios Padre, Creador del Bien, Defensor de la Vida, que desea para todos el bienestar, la justicia y la paz y nos invita, adem\u00e1s, a compartir fe y vida en la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>Esta opci\u00f3n por el pobre est\u00e1 en la misma esencia del mensaje del Reino y fluye naturalmente del Dios que Jes\u00fas nos anuncia. Toda la Biblia est\u00e1 marcada por el amor de predilecci\u00f3n de Dios para con los d\u00e9biles y maltratados de la historia, es, en definitiva, consecuencia del amor gratuito y misericordioso de Dios Padre.<\/p>\n<p>Por eso el motivo \u00faltimo que tiene la T.L. en su compromiso con el pobre y el oprimido, no est\u00e1 en el an\u00e1lisis social, en la compasi\u00f3n humana, o en la experiencia directa del compartir. Todas ellas, sin duda son razones v\u00e1lidas; pero en cuanto cristianos, hombres y mujeres de fe, el motivo \u00faltimo de lo seguidores de la T.L. en su opci\u00f3n por los pobres, est\u00e1 en el Dios de la Vida, en el Dios Padre, en el Dios de nuestra fe.<\/p>\n<p>b) La experiencia hist\u00f3rica<br \/>\nTanto tiempo de dependencia y opresi\u00f3n ha ido calando hondo en la conciencia del pueblo L.A. La conciencia de su dignidad como persona, el sufrimiento por las inhumanas condiciones de vida, y un mayor conocimiento del bienestar, progreso y a\u00fan lujo insultante de otros, le hacen pasar de ese esp\u00ed\u00adritu conformista y le lleva a despertar a nuevas expectativas.<\/p>\n<p>Las ciencias humanas le ayudan a entender mejor las causas econ\u00f3micas, sociales y pol\u00ed\u00adticas de las que deriva su situaci\u00f3n; los sistemas y estructuras que le oprimen. Comprende mejor su situaci\u00f3n y las causas que la originan. Con sordo clamor rechaza su injusta opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>El hombre latinoamericano es creyente, celebra de muchas maneras, quiz\u00e1 tradicionales su fe, pero cree en el Dios que le protege, en el Dios que le ha creado y al que le pide la salvaci\u00f3n, en el Dios que tiene que estar en contra de su realidad actual.<\/p>\n<p>La fe y la vivencia comunitaria aporta al hombre latino americano una visi\u00f3n de la historia como contradictoria al Reino que Dios promete. La experiencia de la miseria, de la pobreza, de la injusticia, la represi\u00f3n, la marginaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n, experiencia colectiva, mayoritaria, contrasta fuertemente con los anhelos del hombre, atenta contra su dignidad y contradice los designios de Dios Padre de todos, que nos llama a la fraternidad y a la igualdad.<\/p>\n<p>Esta experiencia de opresi\u00f3n, de \u00abesclavitud\u00bb, le hace recordar que Dios es el Dios de los pobres, de los marginados, de los oprimidos. La lectura del Exodo, donde Dios clama por la liberaci\u00f3n de su pueblo: \u00abhe visto la aflicci\u00f3n de mi pueblo en Egipto, he o\u00ed\u00addo el clamor que le arrancan sus opresores y conozco sus angustias. Voy a bajar para librarlo del poder de los egipcios\u00bb (Ex 3, 7-8), le hace recordar la similitud con su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los trabajos cada vez m\u00e1s duros e insoportables a que son sometidos, la forma de vida, separados, exclu\u00ed\u00addos, los asesinatos de sus hijos varones, para que el pueblo no sea haga m\u00e1s numeroso&#8230; \u00bfno es un paradigma de su propia situaci\u00f3n? Si es as\u00ed\u00ad, Dios rechaza tambi\u00e9n su forma de vida y clama por su liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este sentimiento es recogido por la T.L. Por eso la denuncia de las injusticias, el rechazo de la estructuras opresoras, la exigencia y la acci\u00f3n para transformarlas, la promoci\u00f3n y defensa de los derechos inalienables de los pobres, ser\u00e1n centrales en la praxis de la T.L. que sabe que el pobre es el centro del mensaje de salvaci\u00f3n, el destinatario del Reino que Jes\u00fas hace presente:<\/p>\n<p>\u00abEl Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed\u00ad, porque me ha ungido para anunciar la Buena Noticia a los pobres, me ha enviado a proclamar la liberaci\u00f3n a los cautivos, y dar vista a los ciegos, y libertad a los oprimidos&#8230;\u00bb (Lc. 4, 18).<\/p>\n<p>c) El misterio de Dios en la vida de los pobres<br \/>\nEn medio de tanta pobreza, en medio de tanta miseria, en medio de tanta esclavitud, Dios est\u00e1 presente. Pero no lo est\u00e1 en la pobreza, en la miseria, en la opresi\u00f3n, en la esclavitud, que son contrarios a su plan de vida, y muestran, m\u00e1s bien la ausencia de Dios en la historia.<\/p>\n<p>Dios est\u00e1 presente en el pobre que sufre estas injustas condiciones. No lo recuerda el mismo Cristo en el Evangelio de Mateo (cap. 25). La dignidad del pobre, como persona y por lo tanto ra\u00ed\u00adz de todos los derechos humanos, se ve as\u00ed\u00ad fortalecida, porque Dios est\u00e1 en \u00e9l de un modo especial pero real: \u00abtodo lo que hicisteis&#8230; conmigo lo estabais haciendo\u00bb.<\/p>\n<p>En este pobre concreto y m\u00faltiple a la vez, en este pobre que sufre y que gime \u00abcon ese sordo clamor\u00bb, Dios est\u00e1 presente. Por eso hay que mirar al pobre con una mirada enternecida para ver, por debajo de sus andrajos y de sus condicionamientos, la presencia de un Dios que \u00absufre\u00bb en ellos. Es m\u00e9rito de la T.L. el haber ahondado en esta presencia, y, en consecuencia, en haber rescatado y fortalecido para la Iglesia el reconocimiento del pobre como \u00ablugar privilegiado\u00bb desde donde hacer teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Pero este pobre oprimido y sometido a \u00abuna nueva forma de cautividad\u00bb, es la vez creyente. Cree en el poder de Dios y cree que de El le va a venir la liberaci\u00f3n. Su sufrimiento no es causa de desesperaci\u00f3n, sino ocasi\u00f3n de pedir fortaleza y protecci\u00f3n para liberarse de \u00e9l., sabe que tiene que ser agente de su propia historia y no rehuye su participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La T.L. es por eso fundamentalmente una teolog\u00ed\u00ada de la esperanza, que no rehuye su momento hist\u00f3rico de denuncia prof\u00e9tica y de exigencia del cambio de las estructuras opresoras, pero es una teolog\u00ed\u00ada que busca a Dios en la historia y que, con su reflexi\u00f3n y su pr\u00e1ctica, suplica que cada vez su presencia sea m\u00e1s notoria al liberar al pueblo de la multitud de sus esclavitudes.<\/p>\n<p>d) El Dios de la vida<br \/>\nLa contradicci\u00f3n muerte-vida es la mayor de las contradicciones en la realidad de Am\u00e9rica Latina. La vida es lo primero que Dios nos ha dado, la ra\u00ed\u00adz de todos nuestros derechos, la direcci\u00f3n de todas nuestras preocupaciones, lo m\u00e1s noble que hemos recibido y tambi\u00e9n lo m\u00e1s grande y hermoso que podemos ofrecer. La vida nunca puede ser arrebatada.<\/p>\n<p>Sin embargo las condiciones hist\u00f3rico-sociales-pol\u00ed\u00adticas-culturales-econ\u00f3micas en A.L. atentan contra la vida y fundamentalmente contra la vida del pueblo. La falta de trabajo, tierra, casa, alimentaci\u00f3n, salud, educaci\u00f3n, participaci\u00f3n, son atentados contra la vida, llevan a arrebatar la vida, a disminuirla, a hacerla m\u00e1s breve y m\u00e1s dolorosa, a veces hasta insoportable. Por eso, esta situaci\u00f3n, en su conjunto, m\u00e1s que una situaci\u00f3n de vida, constituye una situaic\u00f3n de muerte.<\/p>\n<p>Hay otras dimensiones de la vida que tambi\u00e9n sufren los atentados contra ella: la cultura, la fiesta, los valores, los derechos pol\u00ed\u00adticos, los derechos religiosos, el descanso, la libertad, la \u00abespiritualidad\u00bb. Se trata tambi\u00e9n de atentados contra la vida. Vida no hay m\u00e1s que una, no hay dualismo, las dimensiones de la vida; material y espiritual, est\u00e1n unidas, entrelazadas.<\/p>\n<p>Para la T.L., Dios, antes que nada, es el Dios de la Vida. El Dios que la da, el Dios que la recibe, y el Dios que clama por la vida de su pueblo. El Dios que la defiende y el Dios que se identifica con la vida. Jes\u00fas, la m\u00e1xima revelaci\u00f3n del Padre nos dir\u00e1 abundar\u00e1 en estos contenidos: \u00abYo soy el camino, la verdad y la vida\u00bb, yo \u00abhe venido para tengais vida y la tengais en abundancia.\u00bb<br \/>\nGustavo Guti\u00e9rrez, en un precioso libro \u00abEl Dios de la vida\u00bb, nos lo presenta as\u00ed\u00ad a trav\u00e9s de una brillante ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica. Todo lo que nos acerca a la vida nos acerca a Dios, todo lo que nos aleja de la vida, nos aleja de Dios. La opci\u00f3n por la vida llega a ser el contenido fundamental de la teolog\u00ed\u00ada insertada en la historia.<\/p>\n<p>Es desde esta experiencia fundamental que el creyente act\u00faa en la historia, sabiendo que Dios, el \u00abDios de la vida\u00bb es \u00abSe\u00f1or\u00bb, que se manifiesta en la historia y que la transciende. Este Dios cuya mayor gloria es la vida de todos. Haremos m\u00e1s clara la presencia de Dios en la historia en la medida que desaparezcan los signos de muerte y brille la vida para todos. En frase de San Ireneo: \u00abLa gloria de Dios es el ser humano vivo\u00bb.<\/p>\n<p>e) Las comunidades cristianas<br \/>\nLas comunidades cristianas o comunidades de base, hoy ya denominadas desde Puebla con el nombre com\u00fan de \u00abcomunidades eclesiales de base\u00bb (CEB), es una rica novedad en la Iglesia, que enriquece a la Iglesia Latino Americana y se proyecta desde ella las Iglesias radicadas en otros continentes.<\/p>\n<p>Ubicadas en los sectores populares, sus miembros participan de los mismos problemas, tienen vivencias similares de la fe y se re\u00fanen para celebrar la fe y revisar la vida a la luz de la Biblia. Su reflexi\u00f3n va orientada a la pr\u00e1ctica, al compromiso. De esta forma actualizan, en un modo quiz\u00e1 menos sistem\u00e1tico o estructurado, la din\u00e1mica del ver, juzgar, actuar, a la que a\u00f1aden tambi\u00e9n la dimensi\u00f3n celebrativa.<\/p>\n<p>Un elemento central en la reuni\u00f3n de los miembros es la lectura de la Biblia, con las aportaciones de cada uno desde lo que le dice esa lectura en relaci\u00f3n a su vida concreta. Es mucha la riqueza que sale de esta lectura com\u00fan de la Biblia que les ayuda a conocer mejor la palabra de Dios y a tener un mayor compromiso.<\/p>\n<p>Pues bien, esta reflexi\u00f3n de fe, esta apertura hacia la praxis de las comunidades cristianas, constituyen, dentro de la T.L., como ya se dijo, el momento primero de su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, el punto de arranque. Sin este primer momento, es claro que no hubiera si posible elaborarla.<\/p>\n<p>Por lo tanto la T.L. encuentra y se enriquece de una realidad de cristianos que sufren las consecuencias de la injusticia y de la pobreza, y que se re\u00fanen a la luz de la Palabra de Dios, pero, al mismo tiempo, la T.L. alienta, estimula y da elementos para la reflexi\u00f3n y la praxis de las comunidades. Es un movimiento, pues, rec\u00ed\u00adproco. En este sentido, ambas partes, son deudoras y acreedoras, reciben y dan. En su desarrollo hist\u00f3rico tuvo mucha importancia la relaci\u00f3n con el importante n\u00facleo de las CEB del Brasil.<\/p>\n<p>Hay temas de la T.L. que se estructuran incluso para el servicio de tanto de la lectura individual como de la reflexi\u00f3n en grupos, principalmente: el an\u00e1lisis de la realidad, y el estudio de la Biblia y de los documentos de la Iglesia\u00bb los documentos del Papa en sus visitas a A.L. los documentos del CELAM, (Medell\u00ed\u00adn y Puebla) y los de los Episcopados de cada pa\u00ed\u00ads, y Tambi\u00e9n se organizan permanentemente a niveles diocesanos, regionales o nacionales, encuentros, cursillos, jornadas, etc., que dinamizan la formaci\u00f3n y orientan el compromiso.<\/p>\n<p>Las comunidades eclesiales de base maduran y se multiplican de tal forma que Puebla, al reconocerlas, llega a decir de ellas que son \u00abfocos de liberaci\u00f3n y desarrollo\u00bb y por eso son \u00abmotivo de alegr\u00ed\u00ada y esperanza para la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>La TL tambi\u00e9n se nutre y alimenta a su vez a otras formas de grupos y movimientos, insertos tanto en el \u00e1mbito parroquial, como barrial, universitario y educacional.<\/p>\n<p>4. Desarrollo teol\u00f3gico<br \/>\nLa T.L. tiene un fuerte desarrollo. Son muchos los te\u00f3logos que, comprometidos en sus vidas, avanzan y profundizan tambi\u00e9n en el desarrollo de la teolog\u00ed\u00ada. En pocos a\u00f1os no hay ningun gran tema teol\u00f3gico que escape a esta perspectiva. Presentamos simplemente una sencilla s\u00ed\u00adntesis orientativa:<\/p>\n<p>Biblia. Se recuperan temas, se hace ex\u00e9gesis de ellos dentro de un lenguaje popular. Se presentan de una forma sencilla y atrayente. Hay que destacar toda la labor de Carlos Mesters y su equipo en el Brasil, con libros m\u00e1s densos y cuadernillos de divulgaci\u00f3n, ellos inician un camino luego seguido por muchos m\u00e1s en diferentes pa\u00ed\u00adses. Gustavo Guti\u00e9rrez aporta<br \/>\nuna hermosa visi\u00f3n del Dios b\u00ed\u00adblico en \u00abEl Dios de la vida\u00bb, y una reflexi\u00f3n sobre el dolor del inocente a trav\u00e9s del libro de Job \u00abJob o el sufrimiento del inocente\u00bb.<\/p>\n<p>Cristolog\u00ed\u00ada. Quiz\u00e1 es uno de los primeros temas en la T.L. Sin duda es Jon Sobrino uno de los te\u00f3logos m\u00e1s importantes: \u00abJes\u00fas en Am\u00e9rica Latina.\u00bb \u00abJesucristo liberador\u00bb. Tambi\u00e9n Leonardo Boff con muchas y variadas obras, una central con el mismo t\u00ed\u00adtulo anterior de \u00abJesucristo liberador\u00bb. Se debe tener presente la memoria de, Hugo Echegaray, te\u00f3logo peruano prematuramente fallecido, tiene uno de los primeros estudios del tema: \u00abLa pr\u00e1ctica de Jes\u00fas\u00bb Y el excelente trabajo de divulgaci\u00f3n popular y literaria de los hermanos Vigil: \u00abUn tal Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>Eclesiolog\u00ed\u00ada. Es otro de los grandes temas en la T.L. abundan los estudios y las reflexiones. Destacamos a Jon Sobrino: \u00abResurrecci\u00f3n de la verdadera Iglesia\u00bb, Alvaro Quir\u00f3s: \u00abEclesiolog\u00ed\u00ada en la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u00bb. Son importantes tambi\u00e9n los trabajos de Pablo Richard sobre temas de las Primeras Comunidades. A recordar tambi\u00e9n el \u00abpol\u00e9mico\u00bb libro de Leonardo Boff: \u00abIglesia: carisma y poder\u00bb.<\/p>\n<p>Antropolog\u00ed\u00ada. En el estudio de los signos de los tiempos y la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de la fe, hay muchos materiales ampliamente interesantes. Destacan los estudios de Hugo Assman, el denso libro de Clodovis Boff: \u00abTeolog\u00ed\u00ada de lo pol\u00ed\u00adtico\u00bb, el importante libro de J. Libanio: \u00abFormaci\u00f3n de la conciencia cr\u00ed\u00adtica\u00bb. Las ricas aportaciones de Enrique Dussell, sobre \u00abel centro y la periferia\u00bb, y la excelente recopilaci\u00f3n de Gustavo Guti\u00e9rrez, \u00abLa fuerza hist\u00f3rica de los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Espiritualidad. Es un aspecto importante y que muchos te\u00f3logos han cuidado de forma especial. Quiz\u00e1 el libro m\u00e1s conocido sea \u00abBeber de su propio pozo\u00bb de Gustavo Guti\u00e9rrez. Merecen tambi\u00e9n atenci\u00f3n los aportes de Leonardo Boff en muchas de sus obras. El libro \u00abEspiritualidad de la liberaci\u00f3n\u00bb de Casald\u00e1liga y Vigil, y los poemas y reflexiones de Ernesto Cardenal.<\/p>\n<p>5. Conclusi\u00f3n<br \/>\nLa pregunta pertinente es alrededor no ya de la importancia de la T.L. sino de su vigencia, es decir de su validez para el momento actual o para otros momentos posteriores.<\/p>\n<p>En primer lugar hay que decir que la T.L. es una teolog\u00ed\u00ada que responde a las exigencia concretas de un tiempo y la vivencia de unas comunidades. Como tal es hist\u00f3rica. Ser\u00e1n las circunstancias las que dir\u00e1n si es vigente o no.<\/p>\n<p>Es cierto que no hace falta nada m\u00e1s que echar una mirada a L.A. y al ahora denominado \u00abSur\u00bb en su conjunto, para encontrarnos con que la situaci\u00f3n de las masas despose\u00ed\u00addas, en estado de suma pobreza y despojo, no s\u00f3lo persiste sino que se ha agravado. Por otra parte, el an\u00e1lisis de esta situaci\u00f3n, encontramos nuevos elementos, nuevos m\u00e9todos. Determinados proyectos pol\u00ed\u00adticos han perdido vigencia y tambi\u00e9n hay nuevos actores solidarios.<\/p>\n<p>La pregunta persiste: Este es un mundo viejo y nuevo, donde la pobreza es lo m\u00e1s globalizado, \u00bftiene vigencia la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n? La vivencia de una fe responsable y comprometida lo tiene que decir. En todo caso, el mayor logro para todos ser\u00ed\u00ada que la mencionada situaci\u00f3n desapareciera, que las masas empobrecidas conocieran un verdadero desarrollo y que el bienestar y una razonable igualdad tomara carta de ciudadan\u00ed\u00ada en el mundo. La T.L. no ser\u00ed\u00ada necesaria.<\/p>\n<p>Sin embargo hay un aporte de la T.L. que siempre debe estar vigente. Es el aporte del m\u00e9todo, es el aporte de la importancia que tiene la reflexi\u00f3n del pueblo creyente y la misma ubicaci\u00f3n de los te\u00f3logos, dentro de la vida del pueblo. Este importante aporte no debe perderse, sino que debe constituir una forma importante y trascendental de hacer teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>No podemos terminar este peque\u00f1o art\u00ed\u00adculo sin el reconocimiento a tantas personas, obispos, sacerdotes, religiosos-as y seglares, (ellos y ellas) que, por su compromiso de fe, en la perspectiva de esta T.L. se han encontrado enfrentados a los intereses de los poderosos y han ofrendado su vida. En el nombre del Obispo, Mons. Oscar Romero, manifestamos nuestro reconocimiento a todos los m\u00e1rtires cuya vida no fue arrebatada, sino que en la mayor\u00ed\u00ada de los casos, ellos, de forma bien consciente, por amor al Dios que sufre en el pobre y busca la justicia y la paz, supieron entregarla.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; BOFE, CLODOVIS, \u00abEpistemolog\u00ed\u00ada y m\u00e9todo de la Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n\u00bb en \u00abMysterium Liberationis\u00bb Tomo 1, p\u00e1gs. 79-114. Editorial Trotta. 2\u00c2\u00b0 edic. Madrid 1994; CASALD\u00ed\u0081LIGA, PEDRO y VIGIL, JOSE MAR\u00ed\u008dA, \u00abEspiritualidad de la Liberaci\u00f3n\u00bb Sal Terrae. Santander 1992; CASTILLO, JOSE MAR\u00ed\u008dA, \u00abLos pobres y la teolog\u00ed\u00ada. \u00bfQu\u00e9 queda de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00dan? Descl\u00e9e de Brouwer. Bilbao 1997; CONGREGACI\u00ed\u201cN DE LA DOCTRINA DE LA FE, \u00abInstrucci\u00f3n sobre algunos aspectos de la teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n\u00bb. Roma 1984; CONGREGACI\u00ed\u201cN DE LA DOCTRINA DE LA FE, \u00abInstrucci\u00f3n sobre la libertad cristiana y la Liberaci\u00f3n\u00bb. Roma 1986; GUTIERREZ, GUSTAVO, \u00abTeolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Perspectivas\u00bb. Centro de Estudios y Publicaciones. Lima. 1971; GUTIERREZ, GUSTAVO, \u00abLa fuerza hist\u00f3rica de los pobres\u00bb. Centro de Estudios y publicaciones. Lima 1979; OLIVEROS, ROBERTO, \u00abHistoria de la Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u00bb en Mysterium Liberationis Tomo 1, p\u00e1gs. 17-50. Editorial Trotta. 2\u00c2\u00b0 edic., Madrid 1994; Revista Latino Americana de Teolog\u00ed\u00ada: varios autores. N\u00fam. 47. Mayo-Agosto 1999. Centro de Reflexi\u00f3n Teol\u00f3gica. UCA. San Salvador. Revista P\u00e1ginas: \u00abTeolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n: Futuro y tareas\u00bb, n\u00fam. 161. Febrero 2000. Centro de Estudios y Publicaciones. Lima; RICHARD, PABLO, \u00abTeolog\u00ed\u00ada en la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n\u00bb; en \u00abMysterium Liberationis\u00bb, Tomo 1, p\u00e1gas. 201-222. Editorial Trotta. 2\u00c2\u00b0 ed. Madrid 1994; SOBRINO, JON: Jesucristo Liberador\u00bb. Editorial Trotta. 2\u00c2\u00b0 Edc. Madrid 1993; TAMAYO ACOSTA, JUAN JOSE, \u00abPara comprender la Teolog\u00ed\u00ada de la Liberaci\u00f3n\u00bb. Verbo Divino. Estella 1989; TAMAYO ACOSTA, JUAN JosE, \u00abTeolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n\u00bb en \u00abConceptos fundamentales del Cristianismo\u00bb Editorial Trotta. Madrid 1993.<\/p>\n<p>Daniel Camarero<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La liberaci\u00f3n, finalidad de la acci\u00f3n de Dios en la historia, seg\u00fan la Biblia.-II. Contenido significativo del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n: 1. Relaci\u00f3n entre salvaci\u00f3n-liberaci\u00f3n; 2. Relaci\u00f3n entre libertad-liberaci\u00f3n.-III. Jesucristo liberador.<\/p>\n<p>I. La liberaci\u00f3n, finalidad de la acci\u00f3n de Dios en la historia seg\u00fan la Biblia<br \/>\nLa realidad que expresa el t\u00e9rmino liberaci\u00f3n tiene profunda raigambre b\u00ed\u00adblica. Al Dios b\u00ed\u00adblico se le comprende como el salvador que act\u00faa en la historia de los seres humanos de forma liberadora y por eso la salvaci\u00f3n se entiende en t\u00e9rminos de liberaci\u00f3n. Los vocablos hebreos \u00abnasal\u00bb y \u00abyasa\u00bb connotan simult\u00e1neamente ambos aspectos. En la fe del pueblo de Israel, confesada en los \u00abcredos\u00bb m\u00e1s importantes (cf. por ej. Dt 6, 20 ss; 26, 5 ss; Jos 24, 2-13) salvaci\u00f3n equivale a liberaci\u00f3n y a Dios se le define, en referencia al Exodo, como el \u00abliberador\u00bb, el \u00abgo el\u00bb del pueblo (cf. Is 43, 14; 47, 4; Jer 50, 34).<\/p>\n<p>En los escritos neotestamentarios la liberaci\u00f3n de los seres humanos se presenta como la finalidad perseguida por la acci\u00f3n de Dios en la historia. El reino que llega es oferta de salvaci\u00f3n liberadora.<\/p>\n<p>Tanto \u00ablyo\u00bb, usado en el NT en 42 ocasiones con la significaci\u00f3n de desatar y liberar &#8211; que describe en concreto la acci\u00f3n de liberar entendida como superaci\u00f3n de las ataduras que esclavizan, mediante el acto de desatarlas o la entrega de un rescate- como \u00abs\u00f3z\u00f3\u00bb, utilizado con m\u00e1s frecuencia (106 veces) &#8211; que significa la acci\u00f3n de arrancar y salvar de un peligro que amenaza la vida por medio de la intervenci\u00f3n de una fuerza superior- y tambi\u00e9n sus derivados: \u00ablytr\u00f3\u00f3\u00bb, redimir, rescatar, liberar; \u00ablytrosis\u00bb, \u00abapolytrosis\u00bb, redenci\u00f3n, liberaci\u00f3n: \u00ablytr\u00f3tes\u00bb, redentor, liberador; \u00abs\u00f3t\u00e9r\u00ed\u00ada\u00bb, salud, ayuda, salvaci\u00f3n; \u00abs\u00f3ter\u00bb, salvador, redentor&#8230; -son t\u00e9rminos empleados para expresar el n\u00facleo mismo de la revelaci\u00f3n cristiana, es decir, la intervenci\u00f3n salv\u00ed\u00adficoredentora de Dios en la historia por medio de Jesucristo, con su contenido claramente liberador.<\/p>\n<p>Podemos afirmar sin temor a exagerar que \u00ab\u00bbliberaci\u00f3n\u00bb es una palabra central de la proclamaci\u00f3n evang\u00e9lica\u00bby que \u00abforma, junto con \u00absalvaci\u00f3n\u00bb los t\u00e9rminos cardinales para expresar la acci\u00f3n divina, y, en el Nuevo Testamento, especialmente la misi\u00f3n de Jes\u00fas, la finalidad de su vida, acci\u00f3n y mensaje\u00bb. Esta es la convicci\u00f3n que reflejan las Instrucciones de la Sagrada Congregaci\u00f3n de la Fe, ya citadas en nota anterior, cuando afirman que la libertad y la liberaci\u00f3n constituyen \u00abel centro del mensaje evang\u00e9lico\u00bb o que \u00abel Evangelio es un mensaje de libertad y una fuerza de liberaci\u00f3n\u00bb, \u00abanunciada a los pobres\u00bb y que, en consecuencia, \u00abla poderosa y casi irresistible aspiraci\u00f3n de los pueblos a una liberaci\u00f3n constituye uno de los principales signos de los tiempos que la Iglesia debe discernir e interpretar a la luz del Evangelio.<\/p>\n<p>Sin embargo, el t\u00e9rmino liberaci\u00f3n ha adquirido derecho de ciudadan\u00ed\u00ada teol\u00f3gica tan s\u00f3lo en \u00e9poca reciente, gracias a las teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n surgidas en Am\u00e9rica Latina y otros pa\u00ed\u00adses del llamado \u00abTercer Mundo\u00bb. Si tenemos en cuenta que la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica se realiza all\u00ed\u00ad en contextos de miseria, dependencia y opresi\u00f3n, como fruto de la explotaci\u00f3n padecida, e incorporando la aspiraci\u00f3n de esos pueblos a la liberaci\u00f3n traducida en compromiso transformador de la realidad, a nadie puede extra\u00f1ar que la palabra de Dios sea le\u00ed\u00adda e interpretada en clave liberadora.<\/p>\n<p>No es el menor m\u00e9rito de tales teolog\u00ed\u00adas el haber contribuido as\u00ed\u00ad de forma decisiva al enriquecimiento de la noci\u00f3n central de salvaci\u00f3n, rescatando su dimensi\u00f3n hist\u00f3rica, presente en el texto b\u00ed\u00adblico, y conect\u00e1ndola de forma significativa con la vida y aspiraciones de las personas y pueblos oprimidos.<\/p>\n<p>II. Contenido significativo del t\u00e9rmino \u00abliberaci\u00f3n\u00bb<br \/>\nPero antes de precisar con mayor detalle la relaci\u00f3n entre salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n recordemos el alcance y significaci\u00f3n que conceden a esta \u00faltima los te\u00f3logos latinoamericanos.<\/p>\n<p>Comencemos por se\u00f1alar que el t\u00e9rmino liberaci\u00f3n est\u00e1 dotado de un contenido sem\u00e1ntico concreto, vinculado a su mismo surgimiento en la historia reciente. Tiene como referente esencial la situaci\u00f3n de pobreza dependiente&#8217; de los pueblos oprimidos del \u00abTercer Mundo\u00bb y supone la superaci\u00f3n del \u00abdesarrollismo\u00bb, es decir, de una visi\u00f3n del desarrollo de corte economicista, abstracta o no dial\u00e9ctica, que olvida los factores pol\u00ed\u00adticos y conflictivos del proceso necesario de cambio que es preciso promover.<\/p>\n<p>Gustavo Guti\u00e9rrez distingue tres niveles de significaci\u00f3n del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n, rec\u00ed\u00adprocamente interpenetrados entre s\u00ed\u00ad:<br \/>\n-\u00abLiberaci\u00f3n expresa en primer lugar las aspiraciones de las clases sociales y los pueblos oprimidos, y subraya el aspecto conflictual del proceso econ\u00f3mico, social y pol\u00ed\u00adtico que los opone a las clases opresoras y pueblos opulentos\u00bb. Un nivel que se practica en el campo socio-econ\u00f3mico y pol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>-\u00abLiberarse de estructuras socio-econ\u00f3micas opresoras no es suficiente, se requiere una transformaci\u00f3n personal que nos haga vivir en honda libertad interior frente a todo tipo de servidumbres. Esa es la segunda dimensi\u00f3n. En ella se juega el proyecto de construcci\u00f3n de un hombre nuevo\u00bb. Un nivel que se practica en el campo personal individual o interpersonal.<\/p>\n<p>-\u00abFinalmente&#8230; hablar de liberaci\u00f3n permite otro tipo de aproximaci\u00f3n que nos conduce a las fuentes b\u00ed\u00adblicas que inspiran la presencia y el actuar del hombre en la historia. En la Biblia, Cristo nos es presentado como aport\u00e1ndonos la liberaci\u00f3n. Cristo Salvador libera al hombre del pecado, ra\u00ed\u00adz \u00faltima de toda ruptura de amistad, de toda injusticia y opresi\u00f3n, y lo hace aut\u00e9nticamente libre, es decir, vivir en comuni\u00f3n con \u00e9l, fundamento de toda fraternidad humana\u00bb. Un nivel que se percibe desde la fe y que dice relaci\u00f3n a los dos niveles anteriores.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad fijado el contenido significativo del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n -con sus niveles econ\u00f3mico-socio-pol\u00ed\u00adtico, ut\u00f3pico hist\u00f3rico y redentivo-salv\u00ed\u00adfico- procede ya plantearse dos cuestiones fundamentales, profusamente tratadas por la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica actual: la relaci\u00f3n entre salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n y la relaci\u00f3n entre libertad y liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. RELACI\u00ed\u201cN ENTRE SALVACI\u00ed\u201cN Y LIBERACI\u00ed\u201cN. \u00ab\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre salvaci\u00f3n y el proceso de liberaci\u00f3n del hombre a lo largo de la historia? O, m\u00e1s exactamente, \u00bfqu\u00e9 significa, a la luz de la Palabra, la lucha contra una sociedad injusta, la creaci\u00f3n de un hombre nuevo?\u00bb Con estas preguntas se plantea G. Guti\u00e9rrez la cuesti\u00f3n tal vez m\u00e1s nuclear de su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica: la relaci\u00f3n existente entre los tres niveles de significaci\u00f3n antes mencionados. Y a\u00f1ade: \u00abresponder a estos interrogantes implicar\u00ed\u00ada tratar de precisar lo que se entiende por salvaci\u00f3n, noci\u00f3n central del misterio cristiano\u00bb.<\/p>\n<p>Para dar respuesta a esta cuesti\u00f3n la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica actual recurre a algunos contenidos b\u00e1sicos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica, que aqu\u00ed\u00ad nos limitamos a enunciar, al sernos imposible su desarrollo:<br \/>\n-La acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios se nos presenta en la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica como liberaci\u00f3n de toda esclavitud. De hecho, la realizaci\u00f3n de la justicia en favor de las viudas, hu\u00e9rfanos y extranjeros y la felicidad y la bienaventuranza de los pobres son los cauces eficaces o los signos fundamentales de su presencia salv\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>-La obra salvadora de Jes\u00fas siendo redentora del pecado es, al mismo tiempo, recreadora o consumadora de la creaci\u00f3n, es decir, forjadora de una ya iniciada nueva creaci\u00f3n y anuncio de una creaci\u00f3n plenificada o plenamente liberada.<\/p>\n<p>-La dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica de la fe o la fidelidad a las promesas de salvaci\u00f3n (libertad, paz, justicia, reconciliaci\u00f3n fraternal) demanda un compromiso en favor de la liberaci\u00f3n hist\u00f3rica de las personas y de los pueblos.<\/p>\n<p>A partir de estos presupuestos b\u00ed\u00adblicos se llega a establecer una profunda interrelaci\u00f3n entre los tres niveles de significaci\u00f3n del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n ya indicados, pero sin caer en simplificaciones confusivas. Como se\u00f1ala el mismo Guti\u00e9rrez, no son \u00abtres procesos paralelos o que se suceden cronol\u00f3gicamente; estamos ante tres niveles de significaci\u00f3n de un proceso \u00fanico y complejo que encuentra su sentido profundo y su plena realizaci\u00f3n en la obra salvadora de Cristo\u00bb. Son, pues, niveles \u00abque se condicionan mutuamente, pero no se confunden; no se dan el uno sin el otro, pero son distintos; forman parte de un proceso salv\u00ed\u00adfico \u00fanico y global, pero se sit\u00faan en profundidades distintas\u00bb. Es verdad: la sabidur\u00ed\u00ada de la fe descubre que el pecado es la ra\u00ed\u00adz profunda de toda esclavitud e injusticia. Y descubre igualmente que a la liberaci\u00f3n del pecado \u00abs\u00f3lo se llega a trav\u00e9s de la aceptaci\u00f3n del clon liberador de Cristo que supera toda expectativa\u00bb. Pero, dada la interrelaci\u00f3n existente, \u00abtoda lucha contra la explotaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n, en una historia que es fundamentalmente una, es un intento por hacer retroceder el ego\u00ed\u00adsmo y la negaci\u00f3n del amor\u00bb. Y as\u00ed\u00ad \u00abtodo esfuerzo por construir una sociedad justa es liberador&#8230; es ya obra salvadora, aunque no sea toda la salvaci\u00f3n\u00bb. Desde esta perspectiva unificadora, pero no confusiva, sin acontecimientos hist\u00f3ricos liberadores no hay salvaci\u00f3n. \u00abEs m\u00e1s, puede decirse que el hecho hist\u00f3rico, pol\u00ed\u00adtico, liberador, es acontecer salv\u00ed\u00adfico, pero&#8230; no toda la salvaci\u00f3n. Es realizaci\u00f3n hist\u00f3rica del reino y porque lo es, es tambi\u00e9n anuncio de plenitud. Esto es lo que establece la diferencia. Distinci\u00f3n hecha en una perspectiva din\u00e1mica que no tiene nada que ver con aquella que sostiene la existencia de dos \u00ab\u00f3rdenes\u00bb yuxtapuestos, \u00ed\u00adntimamente ligados o convergentes, pero en el fondo exteriores el uno del otro\u00bb<br \/>\nCon la recuperaci\u00f3n para la teolog\u00ed\u00ada del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n y con la visi\u00f3n unitaria mencionada se vuelve a la historicidad b\u00ed\u00adblica, propia de la noci\u00f3n de salvaci\u00f3n cristiana\u00bb y se le devuelve su significaci\u00f3n m\u00e1s original y profunda, herida de muerte por la connotaci\u00f3n evasiva, individualista y ahist\u00f3rica que hab\u00ed\u00ada adquirido. \u00bfNo es cierto que expresiones como \u00absalvarse\u00bb o \u00abbuscar la salvaci\u00f3n\u00bb refieren a muchos, incluso hoy, a una b\u00fasqueda individualista de Dios y la felicidad eterna, realizada al margen del reino que se hace presente en la Historia? \u00bfCuando se habla de \u00absalvaci\u00f3n del alma\u00bb o de \u00absalvaci\u00f3n eterna\u00bb no se est\u00e1 favoreciendo la confusi\u00f3n? \u00bfNo se vincula la salvaci\u00f3n cristiana a una concepci\u00f3n meramente \u00abespiritual\u00bb o \u00abultraterrena\u00bb, ignorando la verdadera dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica de la fe? De ah\u00ed\u00ad la ventaja del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n -cuando se le otorga la significaci\u00f3n referida- sobre el de salvaci\u00f3n. Tiene raz\u00f3n J.L. Segundo: \u00ab\u00bbLiberaci\u00f3n\u00bb es&#8230; el t\u00e9rmino m\u00e1s apto para apuntar a algo que el uso cr\u00ed\u00adtico y casi exclusivo de la palabra \u00absalvaci\u00f3n\u00bb ha hecho perder de vista en el mensaje evang\u00e9lico: que, como dice el Concilio, \u00abel reino est\u00e1 ya misteriosamente presente en nuestra tierra: cuando venga el Se\u00f1or se consumar\u00e1 su perfecci\u00f3n\u00bb. Por eso \u00abla espera de una tierra nueva no debe amortiguar sino m\u00e1s bien avivar, la preocupaci\u00f3n de perfeccionar esta tierra, donde crece el cuerpo de la nueva familia humana\u00bb (GS 39)\u00bb.<\/p>\n<p>2. RELACI\u00ed\u201cN ENTRE LIBERTAD Y LIBERACI\u00ed\u201cN. La recuperaci\u00f3n teol\u00f3gica del t\u00e9rmino liberaci\u00f3n tiene un cierto tinte pol\u00e9mico, pues se contrapone al termino libertad, cuyo contenido significativo pretende \u00absuperar\u00bb. Es m\u00e1s, en el uso preferente de uno u otro t\u00e9rmino se ve una caracter\u00ed\u00adstica propia o de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n -que concede prioridad a \u00abliberaci\u00f3n\u00bb- o de la teolog\u00ed\u00ada europea \u00abprogresista\u00bb -que concede prioridad a \u00ablibertad\u00bb. H. Assmann lo expresa con su lenguaje contundente: \u00abEn el contexto del lenguaje cristiano usual, la introducci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abliberaci\u00f3n\u00bb representa un dislocamiento del eje sem\u00e1ntico de la palabra libertad&#8217;:.. La teolog\u00ed\u00ada europea, aun la m\u00e1s progresista, contin\u00faa ignorando la palabra \u00abliberaci\u00f3n\u00bb, pero habla mucho de \u00ablibertad\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 se refiere Assmann cuando habla de \u00abdislocamiento sem\u00e1ntico\u00bb? Mientras que la libertad se presenta como un ideal subjetivo que se refiere sobre todo al individuo ilustrado que reivindica su autonom\u00ed\u00ada ante el Estado y cualquier otra instituci\u00f3n social (y, en consecuencia, todos los derechos propios de una sociedad democr\u00e1tica), la liberaci\u00f3n se entiende como un proceso hist\u00f3rico conflictivo de cambio que incluye el nivel econ\u00f3mico-social y se refiere a los pueblos empobrecidos y oprimidos, cuya reivindicaci\u00f3n primera es la de satisfacer sus necesidades m\u00e1s elementales, para vivir como personas y as\u00ed\u00ad estar en condiciones de ejercitar su libertad.<\/p>\n<p>Son distintos los interlocutores de ambas teolog\u00ed\u00adas. Mientras que el \u00abburgu\u00e9s no creyente, ateo o esc\u00e9ptico, ser\u00e1 el interlocutor privilegiado de la teolog\u00ed\u00ada moderna\u00bb, \u00abel interlocutor de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n es el no-persona, es decir, aquellos que no son considerados como seres humanos en el actual orden social: clases explotadas, razas marginadas, culturas despreciadas\u00bb14. La teolog\u00ed\u00ada progresista europea se confronta fundamentalmente con el esp\u00ed\u00adritu de la modernidad y su ideolog\u00ed\u00ada liberal, tratando de mostrar que la fe no se opone a la autonom\u00ed\u00ada y libertad justamente deseadas, sino que las potencia. La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n se confronta fundamentalmente con los cuestionamientos de los pobres y despojados del mundo, tratando de explicitar, sobre todo para ellos, la significaci\u00f3n liberadora de la fe.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n aqu\u00ed\u00ad suscitada ofrece especial inter\u00e9s. En los momentos que vivimos todos somos m\u00e1s sensibles a la importancia capital de las distintas libertades y al valor de la democracia pol\u00ed\u00adtica. Pero sigue resonando en nuestros o\u00ed\u00addos el clamor de los pueblos empobrecidos y oprimidos y la insuficiencia para ellos de un planteamiento abstracto y formalista, centrado en la mera libertad o en cualquier democracia que no sea real o que no se extienda al nivel econ\u00f3mico y social. \u00abLa libertad exige unas condiciones de orden econ\u00f3mico, social, pol\u00ed\u00adtico y cultural que posibiliten su pleno ejercicio\u00bb.<\/p>\n<p>Recientemente Duquoc ha replanteado agudamente la cuesti\u00f3n. \u00abLos te\u00f3logos de la liberaci\u00f3n organizan una reflexi\u00f3n en torno al tema \u00abliberaci\u00f3n\u00bb, pues buscan una sociedad distinta&#8230; Los te\u00f3logos progresistas privilegian la libertad, pues les parece que \u00e9sta&#8230; exige que ning\u00fan grupo -ni siquiera una Iglesia- se arrogue el derecho de expresar un\u00ed\u00advocamente y, por tanto, imperativamente el sentido de la historia&#8230; \u00bfEs el Evangelio m\u00e1s complice de esta libertad aparentemente formal que del grito de los pobres ante la miseria injusta? La perseverancia en un di\u00e1logo libre entre los te\u00f3logos de los dos mundos quiz\u00e1 logre aclarar esta cuesti\u00f3n\u00bb. Pero los cristianos conocemos otra significaci\u00f3n de la libertad, que no es la proveniente de la ideolog\u00ed\u00ada liberal ilustrada. Me refiero a la noci\u00f3n paulina de la libertad o a la capacidad creadora de los seres humanos para realizar el bien o para ser cooperadores de la obra liberadora de Dios (1 Cor 3, 9: Theo\u00fa gar esmen synergoi). Entre esta noci\u00f3n de libertad y la liberaci\u00f3n debe establecerse \u00abuna profunda complementariedad y convergencia\u00bb. Pues \u00absi \u00abliberaci\u00f3n\u00bb y sus derivados son usados por los Evangelios y Jes\u00fas mismo para apuntar a lo que el reino de Dios quiere realizar en la historia, \u00ablibertad\u00bb y sus t\u00e9rminos afines son usados por Pablo para mostrar con qu\u00e9 actitudes antropol\u00f3gicas puede el hombre comprometerse eficazmente en esa misma construcci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb.<\/p>\n<p>III. Jesucristo liberador<br \/>\nHablar de salvaci\u00f3n en clave de liberaci\u00f3n equivale a hablar de Jes\u00fas, el Cristo de Dios, como liberador de los seres humanos. La liberaci\u00f3n es la finalidad de la vida y mensaje de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n liberadora del acontecimiento Jes\u00fas podr\u00ed\u00ada resumirse de forma muy apretada diciendo que Jesucristo es liberador:<br \/>\na) Mostrando el rostro del Padre, Dios-amor radical y originario que perdona y libera. Dios del reino que llega a los pobres como felicidad y bienaventuranza y, a trav\u00e9s de ellos, como utop\u00ed\u00ada de liberaci\u00f3n plena para todos.<\/p>\n<p>b) Asumiendo como Hijo la causa de su Padre mediante su vida de servicio incondicional al reino, que concluye hist\u00f3ricamente en la cruz y culmina definitivamente en la resurrecci\u00f3n. Es el liberador ejemplar, el que ejemplarmente ha recorrido el camino que libera, hace libres y conduce a la liberaci\u00f3n plena.<\/p>\n<p>c) Envi\u00e1ndonos su Esp\u00ed\u00adritu, como don gratuito que concede el poder y el querer seguir a Jes\u00fas, que nos libera ya desde ahora de la esclavitud de la ley, el pecado y la muerte y que nos hace seres nuevos, caminantes hacia la plena liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De este modo la liberaci\u00f3n cristiana se realiza en nosotros mediante la participaci\u00f3n en la vida trinitaria de Dios.<\/p>\n<p>[-> Amor; Ate\u00ed\u00adsmo; Biblia; Comuni\u00f3n; Creaci\u00f3n; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Fe; Jesucristo; Hijo; Historia; Iglesia; Padre; Pobres, Dios de los; Reino de Dios; Revelaci\u00f3n; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada.]<br \/>\nJulio Lois Fern\u00e1ndez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Ha sido \u00e9ste un tema de gran inter\u00e9s para la teolog\u00ed\u00ada latinoaniericana de otros continentes (Asia y \u00ed\u0081frica), La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n que de aqu\u00ed\u00ad surgi\u00f3 ve en Cristo al que libera, no ya en sentido espiritual  y futuro, sino en sentido socio-pol\u00ed\u00adtico en el presente hist\u00f3rico. Como tal la liberaci\u00f3n mueve a comprometerse, inclusorevolucionaria, y a vivir una \u00e9tica cristiana consecuente. Metodologicamente significa que la teolog\u00ed\u00ada ve los acontecimientos sociales como realidades en las que encarnar el poder de la Palabra de Dios y con la que construir tambi\u00e9n una reflexi\u00f3n sobre el anuncio del Evangelio. En Occidente, la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n se desarroll\u00f3 en el \u00e1mbito protestante, y luego en el cat\u00f3lico, como atenci\u00f3n a la esperanza y a la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. El Magisterio eclesial (especialmente el latinoamericano) ha hablado en t\u00e9rminos expl\u00ed\u00adcitos del valor del tema, pero tom\u00f3 sus distancias frente al planteamiento radical de una cierta teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Hoy, despu\u00e9s de los grandes fracasos ideol\u00f3gicos que han tenido lugar en el este europeo, ha perdido alg\u00fan mordiente la liberaci\u00f3n como tema de la teolog\u00ed\u00ada. El tema de la liberaci\u00f3n, sin embargo, es intr\u00ed\u00adnseco a la visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica. La intervenci\u00f3n de Dios en la historia se configura como una historia de liberaci\u00f3n integral, realizada por etapas (cf. Exodo; Deuteronomio). Pero en el Antiguo Testamento la liberaci\u00f3n que Dios realiza se entiende siempre como liberaci\u00f3n del pecado. El don de la Ley los fracasos de las alianzas, las infidelidades del pueblo, las tentaciones pol\u00ed\u00adticas, las deportaciones y las degeneraciones de los \u00faltimos siglos de Israel, todo esto ense\u00f1a que la vida humana es esclava de un poder negativo, un nuevo fara\u00f3n: el pecado; siempre hay un Egipto en el que Israel se encuentra a disgusto y no en su patria (cf los libros prof\u00e9ticos y sapienciales). El mesianismo pluriforme del Antiguo Testamento anuncia, por tanto, la intenci\u00f3n de Dios de realizar una liberaci\u00f3n definitiva del hombre en un tiempo privilegiado, el escatol\u00f3gico. En el Nuevo Testamento la venida del Mes\u00ed\u00adas en Jesucristo asume el car\u00e1cter de liberaci\u00f3n (Jn 1,29). El libera al hombre de los verdaderos males que le afligen: el pecado, que lo separa de Dios, con todas sus consecuencias (Rom 5,12; 6,23; Rom 8), la muerte, el ego\u00ed\u00adsmo, etc. Cristo repite para el hombre la historia y la prueba de los or\u00ed\u00adgenes y la supera. El es el liberador integral del hombre, pero no en el sentido pol\u00ed\u00adtico tal como lo esperaba el ambiente de su tiempo; \u00e9l, con su existencia hist\u00f3rica hecha de palabras y de obras (predicaci\u00f3n del Reino, lucha contra Satan\u00e1s -Mt 4-, exorcismos que hacen manifiesta la \u00ed\u00adndole pol\u00e9mica de la llegada del Reino de Dios -Lc 4-, y sobre todo con el misterio de su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n), estableci\u00f3 el se\u00f1or\u00ed\u00ado divino sobre la tierra. Es precisamente el car\u00e1cter transcendente de esta liberaci\u00f3n el que hace comprender la necesidad de la redenci\u00f3n: el hombre no es capaz por s\u00ed\u00ad solo de alcanzar esa libertad, a pesar de sus deseos. La resurrecci\u00f3n se convierte en el signo de la transformaci\u00f3n del hombre que se ha llevado a cabo; nace as\u00ed\u00ad el nuevo modelo antropol\u00f3gico. Esta liberaci\u00f3n es la que se extiende y se comunica luego a todos a trav\u00e9s del don del Esp\u00ed\u00adritu y por los canales hist\u00f3ricos de la Iglesia (predicaci\u00f3n de la Palabra, la fe suscitada por ella y las acciones sacramentales de Cristo), Transformado a nivel ontol\u00f3gico (liberado de), el hombre es ahora una persona capaz de dinamismos hist\u00f3ricos escatol\u00f3gicos (libre para), Pero esta liberaci\u00f3n es s\u00f3lo incoativa y prol\u00e9ptica, aunque garantiza el fut\u00daro absoluto del hombre (1 Cor 15). As\u00ed\u00ad pues, la liberaci\u00f3n est\u00e1 orientada hacia la superaci\u00f3n de s\u00ed\u00ad misma: la entrada del hombre en la vida trinitaria de Dios.<\/p>\n<p>Todos los proyectos humanos de liberaci\u00f3n que han aparecido hasta ahora en la historia se sit\u00faan claramente m\u00e1s ac\u00e1 de esta futurolog\u00ed\u00ada cristiana, lo cual tiene tambi\u00e9n la inmensa ventaja de anular el supuesto dualismo entre la historia y la escatolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>T Stancati<\/p>\n<p>Bibl.: G, Guti\u00e9rrez, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1972; H. Assmann, Teolog\u00ed\u00ada desde la praxis de la liberaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1973; L. Boff &#8211; Cl. Boff Libertad y liberaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1982; J. \u00ed\u0081lfaro, Esperanza cristiana y liberaci\u00f3n del hombre, Herder, Barcelona 1972: J J Tamayo Acosta, Para comprender la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Verbo Divino, Estella &#8216;1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Nota: Soteria, denotando liberaci\u00f3n, preservaci\u00f3n, salvaci\u00f3n, se traduce en casi todos los pasajes como \u00absalvaci\u00f3n\u00bb (v\u00e9ase ). Solo se traduce \u00abliberaci\u00f3n\u00bb, en la RVR, en Phi 1:19, del cautiverio del ap\u00f3stol Pablo. V\u00e9anse tambi\u00e9n LIBERTAD, SALUD.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est 4:14 respiro y l vendr\u00e1 de alguna otra parte Psa 32:7 t\u00fa .. con c\u00e1nticos de l me rodear\u00e1s Phi 1:19 por vuestra oraci\u00f3n .. resultar\u00e1 en mi l [800] Acci\u00f3n y efecto de obtener la libertad de alguna forma. Implica la supresi\u00f3n de alguna atadura u opresi\u00f3n. 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