{"id":11979,"date":"2016-02-05T08:14:59","date_gmt":"2016-02-05T13:14:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mediadora-maria\/"},"modified":"2016-02-05T08:14:59","modified_gmt":"2016-02-05T13:14:59","slug":"mediadora-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mediadora-maria\/","title":{"rendered":"MEDIADORA. MARIA"},"content":{"rendered":"<p>[256]<\/p>\n<p>     La piedad cristiana, apoyada en multitud de ense\u00f1anzas de los antiguos escritores cristianos y de los te\u00f3logos y papas recientes, llama a Mar\u00ed\u00ada \u00abmediadora\u00bb e intercesora de las gracias que Dios concede a los hombres. La doctrina de la intermediaci\u00f3n mariana choca, a veces estridentemente, con las actitudes excluyentes de los te\u00f3logos protestantes e incluso de algunos cat\u00f3licos empe\u00f1ados en presentarla incompatible con la \u00fanica mediaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas. Es evidente que si por la mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada se entendiera algo que hiciera sombra a la acci\u00f3n del \u00ab\u00fanico mediador que es Cristo\u00bb (Gal. 3. 20; 1 Tim. 2.5. Hebr. 12. 24), de ninguna manera ser\u00ed\u00ada afortunado este t\u00ed\u00adtulo o creencia.<\/p>\n<p>    Pero se da la circunstancia de que el expl\u00ed\u00adcito reconocimiento de que Mar\u00ed\u00ada es intercesora y mediadora ante Dios y ante su Hijo se multiplica en las afirmaciones de los Padres y escritores m\u00e1s antiguos.<\/p>\n<p>    No deja de ser una exageraci\u00f3n infundada el contraponer la mediaci\u00f3n mariana con la cristol\u00f3gica: Cristo es mediador por su naturaleza, por ser el Hijo eterno de Dios; y Mar\u00ed\u00ada es mediadora en otro sentido, por ser la madre del Verbo encarnado.<\/p>\n<p>    Y no hay que ver en esta ense\u00f1anza una mediaci\u00f3n meramente simb\u00f3lica o literaria, al estilo de la atribuida a otros santos: de San Crist\u00f3bal con los conductores o de Santa Cecilia con los m\u00fasicos. La mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada es otra realidad muy superior, como es evidente en las ense\u00f1anzas de la Iglesia.<\/p>\n<p>   1. Significado<br \/>\n    Mar\u00ed\u00ada es llamada mediadora de todas las gracias en un doble sentido: act\u00faa de puente misterioso ante su Hijo para llevar su gracia a los hombres; y act\u00faa ante lo hombres como reflejo, modelo y espejo de su Hijo. Ella trajo al mundo al Redentor, que es la fuente de todas las gracias; y Cristo ha querido asociar a su Madre, pura criatura, a su labor salvadora de Verbo divino.<\/p>\n<p>    Por eso la Iglesia la reconoce como mediadora de todas las gracias. Y da como raz\u00f3n principal que Dios mismo lo ha querido y ha llevado a su Madre de forma singular al cielo  para esa misi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Quiere ello decir que todos los regalos sobrenaturales que Dios concede a los hombres, tienen que ver algo con su acci\u00f3n materna, aunque la fuente de los dones no sea otra que Dios mismo.<\/p>\n<p>    Su misi\u00f3n es sobrenaturalmente activa por especial voluntad de Dios. El la eligi\u00f3 para entrar en el mundo. El quiso en su vida terrena hacer signos cuando su madre se lo pidi\u00f3, aunque \u00abno hab\u00ed\u00ada llegado su hora\u00bb (Jn. 1.15). El la ha destinado para entrar con su mensaje en los corazones de sus fieles.<\/p>\n<p>    El inconveniente mayor para reconocer esa singular mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada se halla en las afirmaciones paulinas sobre la exclusividad de la mediaci\u00f3n de Cristo, pues El solo, por medio de su muerte en cruz, logr\u00f3 la reconciliaci\u00f3n perfecta entre Dios y los hombres. (Gal. 3. 20)<\/p>\n<p>    Con todo, es preciso no extralimitarse en la ex\u00e9gesis de los textos paulinos. El significado de la mediaci\u00f3n mariana no puede entenderse desde la exclusividad sino desde la complementariedad. No se excluye la existencia otra mediaci\u00f3n secundaria, subordinada a la de Cristo, tal como ya lo entend\u00ed\u00ada Santo Tom\u00e1s de Aquino: \u00abA Cristo le compete unir perfectamente (perfectivo) a los hombres con Dios. De ah\u00ed\u00ad que \u00fanicamente Cristo sea el mediador perfecto entre Dios y los hombres, pues por su muerte reconcili\u00f3 a la humanidad con Dios&#8230;<\/p>\n<p>    Pero ello no obsta para que tambi\u00e9n a otros podamos llamarlos en cierto sentido mediadores entre Dios y los hombres, por cuanto cooperan ministerialmente a la uni\u00f3n de los hombres con Dios.\u00bb<\/p>\n<p>     (S. Th III 26.1)<\/p>\n<p>    2. Bases doctrinales<br \/>\n    Se ha tratado siempre de fundamentar esta doctrina en las ense\u00f1anzas de la Escritura y de la tradici\u00f3n de la Iglesia. El fondo de la argumentaci\u00f3n se halla en el hecho de que \u00abMar\u00ed\u00ada trajo al mundo al Redentor, fuente de todas las gracias\u00bb. Esa fue su mediaci\u00f3n esencial e inicial. Por esta causa se hizo intermediaria de todas las dem\u00e1s gracias\u00bb. Desde su asunci\u00f3n a los cielos, no se concede ninguna gracia a los hombres sin su intercesi\u00f3n maternal.<\/p>\n<p>    2.1. Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\n    Algunos textos escriturarios pueden servir de referencia y apoyo a este pensamiento mediador, aunque se precisa una interpretaci\u00f3n flexible y extensiva en la referencia a la mediaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Un texto significativo puede ser el de la presencia de Mar\u00ed\u00ada a la llegada de los pastores y de los magos, de los ricos y de los pobres, que relatan los dos evangelistas Mateo y Lucas.<\/p>\n<p>    El uno, Lucas, habla de los pobres y delincuentes, como parecen ser los pastores en el contexto del momento.<\/p>\n<p>     El otro de Mateo alude a los extranjeros y desconocidos, representados en los magos de Oriente.<\/p>\n<p>    Ambos, ricos y pobres, \u00abhallaron a Jes\u00fas con su madre\u00bb. (Mt. 2. 1-11 y Lc. 2. 8-20) y el tributaron homenajes de adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; Texto insistentemente comentado por los escritores cristianos de todos los tiempos es el que relata el primer milagro de Jes\u00fas en Can\u00e1 de Galilea (Jn. 2. 3). Mar\u00ed\u00ada interpel\u00f3 a Jes\u00fas en favor de los reci\u00e9n casados: \u00abNo tienen vino\u00bb. Y recibi\u00f3 de Jes\u00fas una evasiva: \u00abA\u00fan no es llega mi hora\u00bb. Pero termin\u00f3 concediendo a su madre lo que le solicitaba: \u00abHaced lo que El os diga\u00bb.<\/p>\n<p>  &#8211; Tambi\u00e9n puede ser interesante la alabanza de una mujer a la madre de del profeta tan extraordinario que fue Jes\u00fas. La declaraci\u00f3n de que Mar\u00ed\u00ada es m\u00e1s bienaventurada por hacer la voluntad de Dios que por ser madre corporal suya, reclam\u00f3 especial atenci\u00f3n de los comentaristas. Mar\u00ed\u00ada fue m\u00e1s dichosa por acoger la palabra de Dios y ponerla en pr\u00e1ctica, que por el hecho de la maternidad. (Lc. 11. 27)<\/p>\n<p>    2.2. Los santos antiguos<br \/>\n    Ya en la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica se llam\u00f3 medianera a Mar\u00ed\u00ada con frecuencia. En una oraci\u00f3n atribuida a San Efr\u00e9n de Siria, en el siglo III, se dec\u00ed\u00ada: \u00abDespu\u00e9s del Mediador, eres medianera de todo el universo.\u00bb (Orat. IV ad Deiparam)<\/p>\n<p>    Or\u00ed\u00adgenes dej\u00f3 escrito que \u00abel cristiano perfecto tiene a Mar\u00ed\u00ada como Madre, y ya no vive \u00e9l sino que es Cristo quien en \u00e9l vive. Y por lo tanto se puede decir de \u00e9l a Mar\u00ed\u00ada, la Madre de Jes\u00fas: \u00abEse es tu hijo.\u00bb<br \/>\n    (Com. in Joan I. 4.23)<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n comentaba S. Epifanio. \u00abEva fue designada madre de los vivientes. Exteriormente todo el linaje humano de la tierra procede de aquella Eva. Pero en realidad es de Mar\u00ed\u00ada de quien naci\u00f3 al mundo la Vida misma, pues ella dio a luz al que vive. As\u00ed\u00ad se convirti\u00f3 en madre de todos los vivientes. Por eso es Mar\u00ed\u00ada la que debe ser llamada Madre de los vivientes\u00bb.<\/p>\n<p>    (Haer. 78. 18)<\/p>\n<p>    A partir de la Edad Media el reconocimiento de la mediaci\u00f3n mariana est\u00e1 ampliamente testimoniado. S. Bernardo, por ejemplo, llega a decir: \u00abNada podemos conseguir, si no es por las manos de Mar\u00ed\u00ada\u00bb (Serm\u00f3n 3. 10)<\/p>\n<p>     La idea de la mediaci\u00f3n entr\u00f3 en crisis con la obstinada postura de los te\u00f3logos de la Reforma protestante. Ellos se obstinaron en mirar como inaceptable el que Cristo sea al \u00fanico mediador y se atribuya a Mar\u00ed\u00ada el ser colaboradora en esa mediaci\u00f3n. Su postura influy\u00f3 en determinados te\u00f3logos cat\u00f3licos, que tambi\u00e9n se empe\u00f1aron en rebajar el significado de la mediaci\u00f3n mariana, aunque ciertamente no fueron demasiados.<\/p>\n<p>    La pol\u00e9mica sobre esa mediaci\u00f3n se suaviz\u00f3 en los tiempos recientes en el campo cat\u00f3lico y la mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada fue ganando terreno en la Iglesia.<br \/>\n  2.3. Papas recientes<\/p>\n<p>    El t\u00ed\u00adtulo de medianera se cit\u00f3 con frecuencia en documentos pontificios del siglo XIX y XX. As\u00ed\u00ad aparece en la Bula \u00abIneffabilis Deus\u00bb de P\u00ed\u00ado IX (8 Diciembre de 1854), en Enc\u00ed\u00adclicas como la \u00abOctobri mense\u00bb de Le\u00f3n XIII, en la que se la llama \u00abAdiutricem et Fidentem\u00bb (22 Sept de 1891); y en la \u00abAd diem illum\u00bb de P\u00ed\u00ado X (19 de Mayo de 1904), en la que se insiste en su misi\u00f3n de dar de parte de Dios lo que de Dios mismo ha recibido para bien de todos.<\/p>\n<p>     Le\u00f3n XIII expres\u00f3 as\u00ed\u00ad el pensamiento pontificio: \u00abDel inmenso tesoro de toda clase de gracias que el Se\u00f1or nos trajo, Dios ha dispuesto que no se nos conceda ninguna si no es por medio de Mar\u00ed\u00ada; y as\u00ed\u00ad como nadie puede llegarse al Padre si no es por el Hijo, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n ninguno puede llegarse a Cristo si no es por la Madre\u00bb<\/p>\n<p>     Y Benedicto XV declar\u00f3: \u00abTodas las gracias que el Hacedor de todo bien se dign\u00f3 conceder a los pobres descendientes de Ad\u00e1n son difundidas por las manos de la Sant\u00ed\u00adsima Virgen, seg\u00fan el amoroso designio de divina providencia\u00bb (Mensaje de 1917).<\/p>\n<p>    El t\u00ed\u00adtulo de Mediadora fue acogido igualmente en la liturgia cat\u00f3lica al ser introducida en 1921 por Benedicto XV la festividad de la \u00abBienaventurada Virgen Mar\u00ed\u00ada, medianera de todas las gracias\u00bb.<\/p>\n<p>    3.  Dimensi\u00f3n vital<br \/>\n    El objeto de la mediaci\u00f3n se centr\u00f3 siempre en la gracia divina, es decir en la amistad de Dios y para con Dios y en la vida del alma. Mar\u00ed\u00ada fue el medio para que la vida divina del Verbo se hiciera vida humana en el Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Por eso tiene tanta referencia esta doctrina con la vida de la gracia y con la gracia de la vida. Ella nos sirve de camino para vivir en la amistad con su Hijo y da el sentido de regalo generoso al don de la vida.<\/p>\n<p>    Por extensi\u00f3n se fue vinculando con otros rasgos singulares de la existencia cristiana: la pr\u00e1ctica de las virtudes, el don de la virginidad y la virtud de la castidad, el sentido de la oraci\u00f3n, la fortaleza en las tentaciones, la humildad.<\/p>\n<p>    3.1 Actuaci\u00f3n misteriosa<br \/>\n    En un plano misterioso, pero real y efectivo, la mediaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada la hace intervenir en la vida cotidiana de cada cristiano, a fin de que cada uno se mantenga en la l\u00ed\u00adnea querida por Jes\u00fas. No se trata, pues, de una mediaci\u00f3n difusa y corporativa, sino personal y propia de cada hijo de Dios. A cada seguidor de Jes\u00fas Mar\u00ed\u00ada le obtiene sus mejores dones, seg\u00fan sus peculiares necesidades.<\/p>\n<p>   &#8211; Le inspira buenos sentimientos, pensamientos y deseos, para que conserve la gracia recibida en el bautismo.<\/p>\n<p>   &#8211; Le mueve al arrepentimiento, cuando ha tenido la desgracia de apartarse del buen camino.<\/p>\n<p>   &#8211;  Le impulsa a vivir en la comunidad querida por Jes\u00fas, para participar de los dones que en ella se reciben con excelente abundancia.<\/p>\n<p>   &#8211;  Le mueve a trabajar por los dem\u00e1s hombres, para que todos participen de las riquezas de cada uno, seg\u00fan el amor y las exigencias del Cuerpo M\u00ed\u00adstico en el que ella act\u00faa como coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211;  Alienta a los que desfallecen en el caminar del Pueblo de Dios y hace posible que los hombres se sientan impulsados hacia el cielo.<\/p>\n<p>   &#8211;  Se halla presente en la hora de la muerte, para que todos los que han vivido conforme al plan de Dios salten con gozo hacia la vida eterna y quienes llegan a ese momento en mala situaci\u00f3n reciban una \u00faltima invitaci\u00f3n de conversi\u00f3n hacia el bien.<\/p>\n<p>     3.2. Consecuencias pr\u00e1cticas<\/p>\n<p>     Especulativamente se prueba la universal mediaci\u00f3n intercesora de Mar\u00ed\u00ada por su cooperaci\u00f3n a la encarnaci\u00f3n y a la redenci\u00f3n y por su relaci\u00f3n con la Iglesia como comunidad de los seguidores de Jes\u00fas:<\/p>\n<p>   &#8211; Si Mar\u00ed\u00ada nos ha dado la fuente de todas las gracias, que es Jes\u00fas, es de esperar que ella tambi\u00e9n coopera en la distribuci\u00f3n de todas ellas.<\/p>\n<p>   &#8211; Puesto que Mar\u00ed\u00ada se convirti\u00f3 en madre espiritual de todos los redimidos, al ser Madre el Redentor, es conveniente que, con su incesante y eficaz intercesi\u00f3n, cuide de la vida sobrenatural de los que han sido ya salvados.<\/p>\n<p>   &#8211; Ya que Mar\u00ed\u00ada es \u00abprototipo de la Iglesia\u00bb, seg\u00fan dice San Ambrosio (Expos. ev. sec. Luc. 11, 7), y toda gracia de redenci\u00f3n se comunica por medio de la Iglesia, hay que admitir que Mar\u00ed\u00ada, por su celestial intercesi\u00f3n, es la medianera universal de todas las gracias desde la perspectiva tambi\u00e9n mediadora de la Iglesia, sacramento de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>      3. 3. Verdad firme<br \/>\n    La mediaci\u00f3n universal de Mar\u00ed\u00ada no es dogma de fe en la Iglesia, pero es doctrina tan universalmente admitida e indiscutible que resulta temerario dudar de su realidad o discutir su consistencia.<\/p>\n<p>    Por su cooperaci\u00f3n en la encarnaci\u00f3n de Cristo, se halla ciertamente testimoniada en las fuentes de la revelaci\u00f3n. Nada obsta a una posible definici\u00f3n dogm\u00e1tica por parte de la Iglesia, aunque la definici\u00f3n expl\u00ed\u00adcita no se ha producido.<\/p>\n<p>    En todo caso, definida o no, es una verdad fundamental en la piedad eclesial en relaci\u00f3n a la Madre del Se\u00f1or. Ignorarla o negarla es situarse en una posici\u00f3n de fe fr\u00e1gil y fronteriza. Por eso Mar\u00ed\u00ada no puede ser mirada como una santa m\u00e1s en el canon eclesial. Es singular y diferente; y su mediaci\u00f3n universal es m\u00e1s vital que nominal.<\/p>\n<p>     Dudosamente se puede ser buen cristiano, es decir seguidor de Cristo, sin una efectiva y afectiva vinculaci\u00f3n con la Madre de Jes\u00fas, presente y actuante en la vida de la Iglesia y de cada cristiano.<\/p>\n<p>    Desde el cielo, ella act\u00faa ante su Hijo celestial. Pero tambi\u00e9n desde la tierra sigue presente en medio de los que siguen a Jes\u00fas. Es precisamente la doble direcci\u00f3n de su mediaci\u00f3n lo que hace de Mar\u00ed\u00ada la singular criatura elevada a lo m\u00e1s alto del cielo, que es lo mismo que decir a lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[256] La piedad cristiana, apoyada en multitud de ense\u00f1anzas de los antiguos escritores cristianos y de los te\u00f3logos y papas recientes, llama a Mar\u00ed\u00ada \u00abmediadora\u00bb e intercesora de las gracias que Dios concede a los hombres. 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