{"id":12147,"date":"2016-02-05T08:20:07","date_gmt":"2016-02-05T13:20:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/melchor-cano\/"},"modified":"2016-02-05T08:20:07","modified_gmt":"2016-02-05T13:20:07","slug":"melchor-cano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/melchor-cano\/","title":{"rendered":"MELCHOR CANO"},"content":{"rendered":"<p>[954] (1509-1560)<br \/>\n  Dominico y te\u00f3logo, nacido en Taranc\u00f3n, fue catedr\u00e1tico de Teolog\u00ed\u00ada en Alcal\u00e1 y Salamanca. Escribi\u00f3 diversas obras de asc\u00e9tica y de doctrina.<\/p>\n<p>   Su obra m\u00e1s significativa fue \u00abDe los lugares teol\u00f3gicos\u00bb, escrita en 1563. Entend\u00ed\u00ada por lugares, las fuentes como son los libros de la Biblia, las tradiciones de los Ap\u00f3stoles, las teor\u00ed\u00adas de los fil\u00f3sofos, te\u00f3logos y juristas. Su razonamiento era claro, ordenado, sistem\u00e1tico y recto. En ese razonar estuvo su fuerza y la fuente del alto prestigio que mereci\u00f3 en su tarea docente.<\/p>\n<p>    Fue enviado al Concilio de Trento, siendo uno de los te\u00f3logos m\u00e1s admirados y respetados, tanto por sus intervenciones doctrinales como por la claridad de sus argumentos, siempre acompa\u00f1ados de una modestia admirable.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Obispo y te\u00f3logo dominico, naci\u00f3 el 1 de enero de 1509 en Taranc\u00f3n, provincia de Cuenca, Espa\u00f1a; muri\u00f3 el 30 de septiembre de 1560, en Toledo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre, Fernando Cano, un sabio jurista, le envi\u00f3 muy joven a la Universidad de Salamanca, desde donde entr\u00f3 a la Orden de Predicadores (dominicos) e hizo su profesi\u00f3n religiosa en el convento de San Esteban el 12 de agosto de 1524.  Francisco de Vitoria, que ocupaba la primera c\u00e1tedra de teolog\u00eda, fue su profesor desde 1527 hasta 1531. Cano fue entonces enviado al Colegio de San Gregorio en Valladolid donde, con Luis de Granada, entre otros, oy\u00f3 las lecciones de Bartolom\u00e9 de Carranza.  Despu\u00e9s de ense\u00f1ar filosof\u00eda por alg\u00fan tiempo fue nombrado maestro de los estudiantes (1534) y fue promovido a la segunda c\u00e1tedra de teolog\u00eda (1536), a\u00f1o en que se le concedi\u00f3 el bachillerato en un cap\u00edtulo general de la orden en Roma. En 1542, mientras asist\u00eda a otro cap\u00edtulo general, fue nombrado maestro en sagrada teolog\u00eda, y a su regreso a Espa\u00f1a obtuvo la c\u00e1tedra de prima en Alcal\u00e1.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte de Vitoria, el 17 de agosto de 1546, Cano fue un exitoso competidor por su c\u00e1tedra en Salamanca, t\u00edtulo que conserv\u00f3 hasta 1522. A principios de 1551 el emperador lo envi\u00f3 al Concilio de Trento.  Fue acompa\u00f1ado por Domingo de Soto y, como otros miembros de la Orden, su erudici\u00f3n hist\u00f3rica y su maestr\u00eda en la escol\u00e1stica y  teolog\u00eda positiva, le capacitaron para rendir importantes servicios en las deliberaciones y logros del concilio. Al a\u00f1o siguiente, Carlos V le present\u00f3 para el  obispado de las Islas Canarias, pero renunci\u00f3 un mes antes de ser  preconizado. En 1553 volvi\u00f3 al colegio de San Gregorio en Valladolid como rector, pero no se le encargaron deberes profesionales activos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1557 tras ser elegido prior de San Esteban en Salamanca, fue nombrado tambi\u00e9n provincial.  Esta elecci\u00f3n fue disputada y entre los que se le opon\u00edan estaba  Carranza, que era ya arzobispo de Toledo y primado de Espa\u00f1a. Otro cap\u00edtulo provincial renov\u00f3 y confirm\u00f3 los trabajos del anterior pero la reelecci\u00f3n fue anulada por  Paulo IV, que no miraba a Cano con buenos ojos por apoyar a la corte espa\u00f1ola en algunos desacuerdos con la Santa Sede.  Al morir el Papa, Cano fue personalmente a Roma y obtuvo la aprobaci\u00f3n de su elecci\u00f3n por el nuevo Papa P\u00edo IV.  Volvi\u00f3 a Toledo en la primavera de 1560, y muri\u00f3 ese mismo a\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter de Cano ha sido atacado por algunos escritores, que le representan como un hombre de celo inmoderado y a veces de acci\u00f3n destemplada. Se le acusa entre otras cosas de haber tomado parte en las desgracias de Don Carlos y en la persecuci\u00f3n de Carranza. Contra esta acusaci\u00f3n fue h\u00e1bilmente defendido por el padre [[Antoine Touron | Touron, el erudito historiador y bi\u00f3grafo dominico. Sin duda, Cano despleg\u00f3 gran energ\u00eda, vehemencia y determinaci\u00f3n en la consecuci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos. Al principio de su carrera, en Valladolid, se mezcl\u00f3 en controversias  escol\u00e1sticas con Carranza y sus continuas disputas, adem\u00e1s de colocarlos a la cabeza de sus escuelas]] de pensamiento rivales, arrojan una sombra sobre todas sus relaciones posteriores. Tambi\u00e9n se dice que Cano impidi\u00f3 durante un tiempo que los  jesuitas se establecieran en Salamanca.  Sus cr\u00edticas, que causaron gran revuelo, fueron publicadas alrededor del tiempo de la supresi\u00f3n de los jesuitas, pero fueron retiradas de la publicaci\u00f3n en 1777. Fueron vueltas a publicar en \u00abCrisis de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas\u00bb (Barcelona, 1900), 152-159.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia se buscaba el consejo de Cano en asuntos importantes de Iglesia y Estado. Aunque ten\u00eda la completa confianza de Felipe II, en 1554 declin\u00f3 la posici\u00f3n de confesor del rey.  Sin importar bajo qu\u00e9 luz se mire su personalidad, Cano se gan\u00f3 un nombre imperecedero por su obra \u00abDe Locis Theologicis\u00bb (Salamanca, 1563), que por su elegancia cl\u00e1sica y pureza de estilo se acerca a los grandes tratados did\u00e1cticos de Arist\u00f3teles, Cicer\u00f3n y Quintiliano.  Ciertamente est\u00e1 a la altura de las m\u00e1s alabadas producciones del Renacimiento no s\u00f3lo debido a su fluidez y libertad, sino tambi\u00e9n por su l\u00facido juicio y profundidad de su erudici\u00f3n.  Para algunos cr\u00edticos esta obra marca una nueva \u00e9poca en la historia de la teolog\u00eda y ha hecho a su autor digno de un lugar pr\u00f3ximo a Santo Tom\u00e1s de Aquino. El \u00abDe Locis\u00bb fue el resultado de un movimiento inaugurado por Francisco de Vitoria para restaurar la mejor doctrina patr\u00edstica y para dar a la ciencia teol\u00f3gica una dicci\u00f3n m\u00e1s pura y una forma literaria mejorada. Cano tom\u00f3 el trabajo de su maestro y tras a\u00f1os de trabajo produjo algo digno de sus aspiraciones y esfuerzos comunes. Fue idea de Cano el establecer cient\u00edficamente los fundamentos de la ciencia teol\u00f3gica y, por consiguiente, \u00abDe Locis\u00bb es un tratado sobre el m\u00e9todo teol\u00f3gico. Tras dilucidar la distinci\u00f3n entre los argumentos basados en autoridad y los argumentos basados en la raz\u00f3n, el autor enumera diez loci o fuentes de la teolog\u00eda, cada uno tema de un libro. Con admirable precisi\u00f3n y claridad trata sucesivamente la autoridad de la  Sagrada Escritura, la  tradici\u00f3n oral, la Iglesia  Cat\u00f3lica, los Concilios, los  Padres de la  Iglesia Romana, los te\u00f3logos escol\u00e1sticos, el valor de la raz\u00f3n natural seg\u00fan se manifiesta en la ciencia, la autoridad de los fil\u00f3sofos y la autoridad de la historia.  El decimosegundo y \u00faltimo libro trata del uso de estos loci, o fuentes, en el debate escol\u00e1stico o en las pol\u00e9micas teol\u00f3gicas. Cano hab\u00eda contemplado escribir dos libros m\u00e1s sobre los loci en cuanto aplicables a la exposici\u00f3n de la Escritura y empleados contra varias clases de adversarios de la Iglesia Cat\u00f3lica, pero fue arrebatado por la muerte antes de que pudiera completar el trabajo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacinto Serry public\u00f3 una edici\u00f3n est\u00e1ndar en cuarto (Padua 1714) con un \u00abPrologus Galeatus\u00bb defendiendo a Cano contra sus cr\u00edticos. Este fue seguido por la mayor\u00eda de las ediciones posteriores, algunas veinte en total.  Otros dos tratados, \u00abDe Sacramentis\u00bb y \u00abDe Poenitentia\u00bb, no son tan bien conocidos, pero muestran el mismo car\u00e1cter de solidez y claridad de m\u00e9todo, adem\u00e1s de la misma elegante latinidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  QU\u00c9TIF-ECHARD, Scriptores Ord. Praed., II, 176; MANDONNET in VACANT, Dict. de th\u00e9ologie catholique (Par\u00eds, 1904), col. 1537; TOURON, Hist. des hommes illust. de l&#8217;ordre de S. Dominique, IV; CABALLERO, Conquenses illustres, II: Mechior Cano (1871); WERNER, Gesch. d. apolog. u. polem. Litterateur (1889), IV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Volz, John. \u00abMelchior Cano.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03251a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  lhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[954] (1509-1560) Dominico y te\u00f3logo, nacido en Taranc\u00f3n, fue catedr\u00e1tico de Teolog\u00ed\u00ada en Alcal\u00e1 y Salamanca. Escribi\u00f3 diversas obras de asc\u00e9tica y de doctrina. Su obra m\u00e1s significativa fue \u00abDe los lugares teol\u00f3gicos\u00bb, escrita en 1563. 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