{"id":12189,"date":"2016-02-05T08:21:26","date_gmt":"2016-02-05T13:21:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metempsicosis\/"},"modified":"2016-02-05T08:21:26","modified_gmt":"2016-02-05T13:21:26","slug":"metempsicosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metempsicosis\/","title":{"rendered":"METEMPSICOSIS"},"content":{"rendered":"<p>[271]<br \/>\n Teor\u00ed\u00ada orientalista que supone o ense\u00f1a la transmigraci\u00f3n de las almas, vagando de cuerpo en cuerpo hasta que les llegue la hora del reposo eterno. La idea aparec\u00ed\u00ada ya en las creencias egipcias antiguas. De ellas pas\u00f3 a los griegos y, tal vez, a los fariseos entre los jud\u00ed\u00ados. Tambi\u00e9n se ha mantenido en otros pueblos, como eco del deseo o de la esperanza en la supervivencia del hombre despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. reencarnaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino derivado del griego que significa \u00ab(traslado de un alma a otro (cuerpo)n; se le llama tambi\u00e9n \u00abreencarnaci\u00f3n\u00bb o \u00bb transmigraci\u00f3n (del alma)\u00bb. Con esto se quiere indicar la convicci\u00f3n de que el principio vital humano, el alma-esp\u00ed\u00adritu, que se experimenta como no totalmente dependiente del cuerpo (por ejemplo, la experiencia del sue\u00f1o), pasa a trav\u00e9s de sucesivas etapas de uni\u00f3n con cuerpos distintos antes de alcanzar el estado final de descanso o de disoluci\u00f3n. Esta convicci\u00f3n se encuentra en varias tradiciones africanas y de la antigua Asia occidental, y es caracter\u00ed\u00adstica de las religiones escritur\u00ed\u00adsticas de la India: el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sikhismo, as\u00ed\u00ad como de algunas escuelas indias del sufismo y de otras sectas m\u00e1s recientes que se encuentran bajo la influencia del hinduismo.<\/p>\n<p>La metemps\u00ed\u00adcosis puede considerarse como un intento de hacer inteligibles ciertos datos en la existencia de los seres humanos, como la diferencia de dotes y de suertes, y el hecho de que muchos puedan desarrollar solamente de manera imperfecta las dotes y talentos con que han nacido. La sucesi\u00f3n de existencias terrenas se interpreta tambi\u00e9n a veces como un camino de purificaci\u00f3n para poder entrar en el estado de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las religiones monote\u00ed\u00adstas nacidas en Asia occidental, el juda\u00ed\u00adsmo, el cristianismo y el islam, afirman el car\u00e1cter irrepetibl\u00e9 de la relaci\u00f3n entre el cuerpo y &#8211; el alma en una sola vida en la tierra.<\/p>\n<p> A. Roest Crollius<\/p>\n<p>Bibl.: ERC, Y 355-356; E. Corn\u00e9lis, Metemps\u00ed\u00adcosis, en&#8217; SM, 1V, 589-595; J. Dupuis, Reerlcarnaci\u00f3n, en DTF III1- III3: A, Dclahoutre, Reencarnaci\u00f3n, en DR, 1485-1486: Metemps\u00ed\u00adcosis, en DRC, 11, 1012-1014: M Eliade, El mito del eterno retorno, Alianza, Madrid 1979: H. K\u00fang, \u00bfVida eterna?, Cristiandad, Madrid 1983, 107-117<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>En el uso de los conceptos \u00abmetemps\u00ed\u00adcosis\u00bb, \u00abmetensom\u00e1tosis\u00bb, \u00abpalingenesia\u00bb y \u00abreencarnaci\u00f3n\u00bb no se establece ninguna diferencia clara. Los antiguos (as\u00ed\u00ad Plotino y los padres) usan con preferencia el concepto de \u00abmetensom\u00e1tosis\u00bb. El concepto de \u00abpalingenesia\u00bb es m\u00e1s amplio; constituye en cierto modo el presupuesto para las concepciones m\u00e1s sistem\u00e1ticas de las doctrinas sobre la metemps\u00ed\u00adcosis.<\/p>\n<p>Numerosas culturas sin tradici\u00f3n escrita (los as\u00ed\u00ad llamados pueblos primitivos) creen firmemente que el principio vital de un ser vivo despu\u00e9s de la muerte puede pasar a otro individuo, aunque sea de especie diferente. Tienen concepciones muy diversas de la m. seg\u00fan la naturaleza y las funciones atribuidas a los principios vitales que vivifican nuevamente a un individuo, y seg\u00fan las diversas representaciones de estas culturas sobre la correspondencia entre los principios de la vida individual y los poderes que dominan la vida en general. Tales poderes son relacionados frecuentemente con el retorno peri\u00f3dico de ciertos fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos (fases lunares, estaciones del a\u00f1o). Esta concepci\u00f3n c\u00ed\u00adclica del -). tiempo domina la mentalidad de los pueblos agr\u00ed\u00adcolas, en los cuales adem\u00e1s perduran estructuras matriarcales, y tampoco es extra\u00f1a a los pueblos de cazadores y pastores. La idea misma de \u00bb -> cultura\u00bb implica ya en el hombre el conocimiento de que, para seguir la naturaleza y seguirla racionalmente, \u00e9l ha de aprender a adelantarse a ella.<\/p>\n<p>Sobre esta base se desarrollan los misterios de la iniciaci\u00f3n, cuya misi\u00f3n es transmitir a las nuevas generaciones el misterio de la vida bajo formas sacramentales; las cuales normalmente simbolizan la muerte y la resurrecci\u00f3n. Mediante ese rito el iniciado es introducido en la vida colectiva de la estirpe; \u00e9l nace, pues, dos veces, lo cual puede llamarse ya palingenesia. En virtud de este hecho el nacimiento f\u00ed\u00adsico y la muerte f\u00ed\u00adsica aparecen bajo una nueva perspectiva: m\u00e1s que como acontecimientos de la vida individual, son considerados como actos de la vida colectiva de la estirpe. Probablemente en relaci\u00f3n con eso surgi\u00f3 la idea de que se debe impedir que se extinga la centella vital de la estirpe que deja el moribundo en su \u00faltimo aliento; esta idea queda ilustrada pl\u00e1sticamente en algunas tribus cuando mujeres encintas estrechan la cabeza de un moribundo. Las concepciones indias, donde la reencarnaci\u00f3n desempe\u00f1a tan gran papel, conservan huellas muy claras sobre la importancia del grupo de los \u00abpadres\u00bb como una \u00abreserva\u00bb colectiva de la vitalidad tribal en el tiempo prehist\u00f3rico. Aunque el miedo dej\u00f3 paso a la veneraci\u00f3n y, finalmente, pudieron imponerse concepciones nuevas y m\u00e1s purificadas del alma, sin embargo los esp\u00ed\u00adritus, aun despojados de su poder, no perdieron su car\u00e1cter terrible y peligroso. Pero con ello no sufre detrimento su puesto especial dentro del ciclo de la m., un hecho que el m\u00e1s reciente enfoque sistem\u00e1tico apenas puede explicar.<\/p>\n<p>Un mito cosmobiol\u00f3gico muy difundido ha contribuido particularmente a esclarecer la idea de la palingenesia. Se trata de la identidad de esencia entre el aliento individual y la vida originada por \u00e9l, de un lado, y el aliento que vivifica el universo entero, concebido como un ser vivo, de otro lado. El envolvente torrente c\u00ed\u00adclico de la vida c\u00f3smica recorre as\u00ed\u00ad las generaciones humanas. Esta grandiosa visi\u00f3n es compatible con numerosas modalidades de la misma, y en concreto se une f\u00e1cilmente con la idea de la fuerza vivificante de los astros, especialmente de la luna y del sol. La luna, p. ej., es comparable a una lanzadora de tejedor, que en el telar c\u00f3smico teje incansablemente el destino de los mortales. Con ello el \u00e1mbito sublunar no est\u00e1 sometido al mismo dominio que el mundo celeste, el cual no se halla expuesto a estas vicisitudes. Ciertamente es imposible mostrar con detalles el paralelismo entre la \u00abselenolog\u00ed\u00ada\u00bb m\u00ed\u00adstica (doctrina sobre la luna) y la doctrina de la m., pero, indudablemente, hay cierta coincidencia entre ambas. En algunas concepciones la luna es considerada como el primer muerto, y est\u00e1 claro que este muerto vuelve siempre a nacer. Adem\u00e1s la luna desempe\u00f1a un papel importante en el contexto m\u00ed\u00adtico que se refiere a la iniciaci\u00f3n. El mismo aliento c\u00f3smico que vivifica los movimientos en el cielo, determina tambi\u00e9n la vida humana: \u00abEl aire ha tejido el universo como el aliento teje la vida humana\u00bb (Brhad\u00e1ranyaka up. 3, 7, 2).<\/p>\n<p>El neoplatonismo, los gn\u00f3sticos y las teosof\u00ed\u00adas hind\u00faes y budistas enlazaron estrechamente las concepciones astrobiol\u00f3gicas con el nuevo nacimiento (samsdra, et\u00c2\u00b5ap).<\/p>\n<p>La doctrina del nuevo nacimiento recibe un nuevo contenido y significado al unirse con la idea de una retribuci\u00f3n. Esto sucedi\u00f3 en India y en Grecia (\u00bfcon independencia mutua?). Ahora bien, mientras que esta idea en Grecia s\u00f3lo se transmiti\u00f3 en peque\u00f1os grupos y entre los fil\u00f3sofos permaneci\u00f3 objeto de especulaci\u00f3n, en la mayor\u00ed\u00ada de las religiones y filosof\u00ed\u00adas de origen indio pas\u00f3 a ser el fundamento com\u00fan de su visi\u00f3n del mundo, extendi\u00e9ndose luego desde la India a todo el oriente y al sur de Asia. Al principio el nuevo nacimiento, entendido como recompensa, no parece que tuviera ning\u00fan acento pesimista con relaci\u00f3n a la vida en este mundo; pero muy pronto, ya antes de que el budismo desarrollara tal concepci\u00f3n pesimista hasta sus \u00faltimas consecuencias, en la India la totalidad de aquellos seres que est\u00e1n incluidos en el torrente de la m. (sams\u00e1ra) fue vista con el esp\u00ed\u00adritu de la vanitas vanitatum del Eclesiast\u00e9s, esp\u00ed\u00adritu que a su vez estaba afectado por la periodicidad c\u00ed\u00adclica de la realidad.<\/p>\n<p>Tanto en el -> platonismo religioso como en la -> gnosis, como en el -> estoicismo de un Posidonio de Apamea, como en los Vedas, la m. es pensada sobre el trasfondo de una concepci\u00f3n monista del mundo. Esta cercan\u00ed\u00ada no es casual, pues est\u00e1 claro que la idea de un retorno c\u00ed\u00adclico de los fen\u00f3menos (sin contenido absoluto de verdad) en la multiplicidad de las formas sensibles se armoniza mejor con el monismo; y, en cambio, las teolog\u00ed\u00adas tefstas, sobre todo aquellas que afirman un acto creador con relaci\u00f3n al alma, presuponen o implican el concepto de un tiempo irreversible. En \u00e9stas la idea de la palingenesia, cuando desemboca en una visi\u00f3n sistem\u00e1tica de la vida posterior a la muerte, conduce con plena l\u00f3gica a la fe en la resurrecci\u00f3n de los muertos al final de los tiempos.<\/p>\n<p>El neopitagore\u00ed\u00adsmo, la gnosis y los Vedas comparten la concepci\u00f3n de que bajo la envoltura de la carne habita un principio inmortal, trascendente al mundo de los sentidos y a sus objetos. Este principio, bienaventurado por naturaleza, se extrav\u00ed\u00ada en las vicisitudes de la vida mortal por la ignorancia y los errores de la fantas\u00ed\u00ada y de la concupiscencia. Con todo, el viaje del atman (del alma) a trav\u00e9s de los sucesivos nacimientos tiene un sentido positivo, en cuanto el principio inmortal, victorioso despu\u00e9s de una larga purificaci\u00f3n, realizar\u00e1 finalmente su naturaleza, que nunca pertenece a este mundo de la sucesi\u00f3n de generaciones.<\/p>\n<p>Entre el materialismo monista del estoicismo, seg\u00fan el cual los mismos sucesos se repiten necesariamente por el mismo orden en el curso de los consecutivos per\u00ed\u00adodos c\u00f3smicos, y la doctrina del Karma, seg\u00fan la cual las situaciones en el curso de una existencia est\u00e1n plenamente determinadas por los actos buenos de existencias anteriores, hay soluciones intermedias, como, p. ej., la del -~ origenismo. Sin admitir la concepci\u00f3n del determinismo astral y de un determinismo a posteriori seg\u00fan la ley del Karma (pues de otro modo no habr\u00ed\u00ada lugar para la acci\u00f3n de la gracia redentora), el origenismo explica la diversidad de condiciones que ya en su nacimiento caracterizan a los seres racionales de un mismo periodo c\u00f3smico por las consecuencias de las acciones que \u00e9stos realizaron en una existencia anterior. Siguiendo un esquema que se encuentra tambi\u00e9n en los Puranas, Or\u00ed\u00adgenes afirma la existencia de mundos consecutivos en los que reaparecen las almas bajo situaciones siempre nuevas. La escuela plat\u00f3nica y la pitag\u00f3rica, que luego influyeron en el estoicismo, hicieron intentos an\u00e1logos de unir el principio de una retribuci\u00f3n justa por las acciones buenas o malas con sucesivos per\u00ed\u00adodos c\u00f3smicos, caracterizados por cat\u00e1strofes purificatorias. Probablemente en Or\u00ed\u00adgenes, y ciertamente en algunos sistemas gn\u00f3sticos, como tambi\u00e9n en el manique\u00ed\u00adsmo, la peregrinaci\u00f3n de las almas capaces de salvaci\u00f3n no se prolonga indefinidamente. Al final de un largo proceso de purificaci\u00f3n, \u00e9stas llegan a un estado permanente de bienaventuranza, que es igual a aqu\u00e9l del que cayeron.<\/p>\n<p>Algunos sistemas gn\u00f3sticos consideran indispensable que un alma, para ser liberada definitivamente de la carne, antes debe haber conocido todas las posibles situaciones en el mundo de los apetitos e incluso haber sucumbido de hecho a todas las clases de tentaci\u00f3n. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad es perfecta su gnosis, pues la conciencia solamente se cerciora de la nulidad del mundo de la generaci\u00f3n cuando toda manifestaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de la libido queda aniquilada por el hast\u00ed\u00ado que sigue a toda satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la concepci\u00f3n \u00f3rfica, cuyo influjo se ha conservado en el neopitagore\u00ed\u00adsmo y en el platonismo medio, el alma est\u00e1 encarcelada en el cuerpo como en un sepulcro. Naturalmente, semejante visi\u00f3n dualista del hombre debe considerar toda intervenci\u00f3n voluntaria del esp\u00ed\u00adritu en el mundo carnal como causa de nuevas cadenas que atan el alma al cuerpo. S\u00f3lo un castigo que corresponda exactamente a la falta puede borrar los efectos de tal intervenci\u00f3n. En contraste con esto es tanto m\u00e1s sorprendente que el budismo, a pesar de negar la existencia de un alma inmortal (anatta), sin embargo, de su aceptaci\u00f3n de la concepci\u00f3n pan\u00ed\u00adndica del Karma haya sacado las mismas consecuencias objetivas que el orfismo.<\/p>\n<p>Los sistemas que defienden un nuevo nacimiento por razones de una retribuci\u00f3n, l\u00f3gicamente deber\u00ed\u00adan excluir toda intervenci\u00f3n a manera de gracia del principio divino en los creyentes. Con todo, siempre que han logrado imponerse tendencias te\u00ed\u00adstas se observa la correspondiente disposici\u00f3n a introducir excepciones de la ley del Karma, p. ej., en las sectas indias (secta Bhakti) que veneran una \u00abencarnaci\u00f3n divina\u00bb (Avatara).<\/p>\n<p>La iluminaci\u00f3n, por la que los budistas viven en el nirvana, contiene como uno de sus aspectos integrantes, la visi\u00f3n clara de todas las existencias anteriores. Esta anamnesis substituye en cierto sentido la funci\u00f3n de un -> psicoan\u00e1lisis, que produce una desvirtuaci\u00f3n definitiva de la libido que obliga a la ley del Karma.<\/p>\n<p>En el hinduismo y en el -> gnosticismo esta iluminaci\u00f3n consiste en conocer con certeza el verdadero \u00abyo\u00bb, conocimiento que destruye de un golpe la ilusi\u00f3n de la ordenaci\u00f3n de las acciones y sus frutos a un yo individual.<\/p>\n<p>Bajo esa perspectiva descubrimos la funci\u00f3n de la m. en todo sistema de cu\u00f1o gn\u00f3stico, donde \u00e9sta esclarece el necesario v\u00ed\u00adnculo de uni\u00f3n entre libido y palingenesia. Adem\u00e1s, esa observaci\u00f3n sugiere el pensamiento de que las diversas teor\u00ed\u00adas de la m. han de entenderse como una formulaci\u00f3n de determinadas experiencias asc\u00e9ticas y m\u00ed\u00adsticas. Bajo esta perspectiva hemos de reconocer una cierta funci\u00f3n esclarecedora a las concepciones teos\u00f3ficas y antropos\u00f3ficas que han difundido en occidente los pensamientos fundamentales de la tradici\u00f3n oriental y de la gn\u00f3stica, as\u00ed\u00ad como a las investigaciones de la escuela del C.G. Jung (que se apoyan en las mismas tradiciones), encaminadas a determinar la estructura de los estratos del alma. Acerca de la concepci\u00f3n cristiana del alma, cf. -> alma, -> libertad, -> persona, -> cuerpo y alma, -> resurrecci\u00f3n de la carne, -> purgatorio, -> limbo, -> infierno, -> visi\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: ERE; Eranos (espec. 1939: Vortr\u00e4ge \u00fcber die Symbolik der Wiedergeburt); RGG3 V 1637-1640. &#8211; C. de Prei, Die monistische Seelen-lehre (L 1888); R. Steiner, Reinkarnation und Karma (B 1903, Neuausgabe Dornach 1960); K. H. E. de long, Die Lehre vom Astralk\u00f6rper bei den Neuplatonikern (Congres voor godsdienstgeschiedenis te Leiden) (Lei 1912); G. F. Moore, Metempsychosis (C [Mass.] 1914, NY 21921); E. Rohde, Psyche (T101925); C. de Henseler, L&#8217;ame et le dogme de la transmigration dans les livres sacr\u00e9s de 1&#8217;Inde (P 1928); E. R. Dodds, The Astral Body in Neoplatonism, Appendix II: The Elements of Theology of Proclus (0 1933); W. Stettner, Die Seelenwanderung bei Griechen und R\u00f6mern (B 1934); W. K. C. Guthrle, Orpheus (Lo 1935); H. v. Glasenapp, Unsterblichkeit und Erl\u00f6sung in den indischen Religionen (Hl 1938); C. J. Jung, Psychologie und Alchemie (Z 1944); J. Bidez, Eos ou Platon et l&#8217;Orient (Bru 1945); W. Bugger, Wiederverk\u00f6rperung: StdZ 142 (1948) 252-264; H. S. Long, Study of the Doctrine of Metempsychosis in Greece from Pythagoras to Plato (Princeton 1948); H. G\u00fcnther, Das Seelenproblem im alteren Buddhismus (Konstanz 1949); F. Cumont, Lux Perpetua (P 1949); M. Nilsson, Geschichte der griechischen Religion I-II (Mn 1950, 21955); A. Festugi\u00e9re, La R\u00e9v\u00e9lation d&#8217;Herm\u00e9s Trism\u00e9giste, III: Les doctrines de lime (P 1953); Pr\u00fcmm RH; J. J. Poortman, Ochema (Assen 1954); C. J. Bleeker (dir.), Anthropologie religieuse (Lei 1955); M. Eliade, Das Mysterium der Wiedergeburt. Initiationsriten, ihre kulturelle und religi\u00f6se Bedeutung (Z &#8211; St 1961), tr. cast.: El mito del eterno retorno (Emec\u00e9 B Aires); N. A. David, Immortalit\u00e9 et r\u00e9incarnation. Doctrines et pratiques. Chine, Tibet, Inde (P 1961); S. G. F. Brandon, Man and his Destiny in the Great Religions (Manchester 1962); Buda, Dhammapada, el camino del Dharma (Univ de S Marcos Lima 1964); M. de Corte, Encarnaci\u00f3n del hombre (Labor Ba); P. Negre, Budismo: enigmas de un nirvana misterioso (Labor Ba); Geley, La reencarnaci\u00f3n (Kier B Aires); Ramatts, La sobrevivencia del esp\u00ed\u00adritu (Kier B Aires 1968); C. Rath, El sendero del retorno (Kier B Aires 1967); F. C. Xavier, C\u00f3mo se reencarna (Kier B Aires 1967); R. Bubner, Evolution und Reinkarnation. Ein Dia-log mit Teilhard de Chardin (Fr 1966); A. des Georges, La r\u00e9incarnation des ames selon les traditions orientales et occidentales (P 1966).<\/p>\n<p>Etienne Corn\u00e9lis<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sta es la teor\u00eda que las almas se reencarnan muchas veces. Es una parte esencial del hinduismo y el budismo, aunque la concepci\u00f3n que el budismo tiene del alma es complicada. Tambi\u00e9n la sostienen los teosofistas, antroposofistas, rosacruces, la mayor\u00eda de los ocultistas, algunos espiritistas, y algunos fil\u00f3sofos. A menudo se junta con la teor\u00eda del karma, por la cual el bien o mal presente se dice que ha sido merecido en vidas anteriores. Las \u00abmemorias\u00bb de vidas anteriores, algunas veces inducidas por hipnosis, son cosa dudosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque la reencarnaci\u00f3n era una doctrina de los gn\u00f3sticos y algunos antiguos cristianos, la Biblia no da ning\u00fan apoyo a la idea. Heb. 9:27 habla de \u00abque mueran una sola vez\u00bb. En Jn. 9:23 Cristo rechaza la teor\u00eda de pecados de una vida anterior como explicaci\u00f3n de la ceguera. Juan el Bautista no era El\u00edas en persona (Mt. 11:14; 17:10\u201312), sino que ten\u00eda \u00abel esp\u00edritu y poder de El\u00edas\u00bb (Lc. 1:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Stafford Wright, \u00abMan in the Process of Time\u00bb en <em>What is Man?<\/em> pp. 138s.<\/li>\n<li>Stafford Wright<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (388). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Gr. meta empsychos, Lat. metempsychosis: Fr. metempsychose: Alem\u00e1n. seelenwanderung).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Metempsicosis, en otras palabras la doctrina de la transmigraci\u00f3n de las almas, ense\u00f1a que la misma alma habita en sucesi\u00f3n los cuerpos de diferentes seres, tanto hombres como animales. Era uno de los principios comunes a muchos sistemas de pensamientos filos\u00f3ficos y creencias religiosas grandemente separados entre s\u00ed tanto geogr\u00e1fica como hist\u00f3ricamente. Aunque en tiempos modernos es asociado entre las razas civilizadas casi exclusivamente con los pa\u00edses de Asia y particularmente de la India, hay evidencia que en uno u otro per\u00edodo ha florecido casi en todas partes del mundo; y en una u otra forma es prevaleciente a\u00fan en varias formas entre las naciones salvajes dispersas por el mundo. Esta universalidad parece marcarla como una de esas creencias espont\u00e1neas e instintivas por las cuales la naturaleza del hombre responde a los profundos y urgentes problemas de existencia; las numerosas y variadas formas que asume en los diferentes sistemas, y la colorida mitolog\u00eda de que se ha revestido la muestran cap\u00e1z de apelar poderosamente a la imaginaci\u00f3n y de adaptarse con gran versatilidad a muy diferentes tipos de mentes. La explicaci\u00f3n de este \u00e9xito parece radicar parcialmente en que es una expresi\u00f3n de la creencia fundamental en la inmortalidad, y parcialmente en su facilidad de comprensi\u00f3n, juntando todas las existencias, como mayormente parece hacerlo, en un solo esquema sin fracturas; en parte tambi\u00e9n en la irrestricta libertad que deja a la mitologizante fantas\u00eda.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Historia\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Egipto<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Grecia<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 India\n<ul>\n<li class=\"toclevel-3 tocsection-5\">1.3.1 Brahmanismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-3 tocsection-6\">1.3.2 Budismo<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">1.4 Ense\u00f1anza Jud\u00eda Posterior<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">1.5 Era Cristiana<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">1.6 Razas Salvajes<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Historia<\/h3>\n<p>Egipto<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Herodoto nos dice en un bien conocido pasaje que \u00ablos egipcios fueron los primeros en afirmar la inmortalidad del alma, que a la muerte del cuerpo pasa a otro animal; y que cuando ha hecho la ronda de todas las formas de vida en la tierra, en el agua y en el aire, entonces entra nuevamente en un cuerpo humano nacido para ella; y este ciclo del alma tiene lugar en tres mil a\u00f1os \u00bb (ii. 123). Es improbable que la doctrina se halla originado con los egipcios. Casi ciertamente pas\u00f3 de Egipto a Grecia, pero la misma creencia apareci\u00f3 independientemente en muchas naciones desde fechas muy tempranas. Las descripciones de la metempsicosis egipcia var\u00edan considerablemente: de hecho, una doctrina as\u00ed ten\u00eda que sufrir modificaciones de acuerdo a los cambios en la religi\u00f3n nacional. En el \u00abLibro de los Muertos \u00ab, est\u00e1 conectada con la noci\u00f3n de un juicio despu\u00e9s de la muerte, siendo la transmigraci\u00f3n a formas infrahumanas un castigo por el pecado. Ciertos animales eran reconocidos por los egipcios como la residencia de personas especialmente malas y seg\u00fan Plutarco eran por tanto preferidos para prop\u00f3sitos de sacrificio. En la relaci\u00f3n de Herodoto dada arriba, esta ausente esta nota \u00e9tica, y la transmigraci\u00f3n es un proceso c\u00f3smico puramente natural y necesario. La versi\u00f3n de Plat\u00f3n media entre estas dos visiones. El representa a los egipcios como ense\u00f1ando que los mortales ordinarios regresan a la forma humana despu\u00e9s de un ciclo de diez mil a\u00f1os, pero que un adepto a la filosof\u00eda puede lograr el proceso en tres mil a\u00f1os. Hab\u00eda tambi\u00e9n una forma pante\u00edsta de metempsicosis egipcia seg\u00fan la cual el ser individual era considerado como una emanaci\u00f3n de un solo principio universal al que estaban destinados a regresar despu\u00e9s de completar su \u00abciclo de necesidad\u00bb. Hay rastros de esta doctrina de un ciclo c\u00f3smico en la Cuarta \u00c9gloga de Virgilio. Se ha pensado que la costumbre de embalsamar a los muertos estaba conectada con esta forma de doctrina, siendo el fin preservar el cuerpo intacto para el retorno del alma. Es probable que la creencia en tal retorno ayudara a confirmar la pr\u00e1ctica, pero dif\u00edcilmente pudo haber sido el \u00fanico motivo ya que encontramos que otros animales eran frecuentemente embalsamados tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p>Grecia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grecia, como ya se dijo, probablemente tom\u00f3 prestada de Egipto la teor\u00eda de la transmigraci\u00f3n. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, hab\u00eda sido ense\u00f1ada por Musaeus y Orpheus, y era un elemento de la doctrina Orfeica y otras doctrinas m\u00edsticas. Pindar la representa en esta relaci\u00f3n (cf. 2nd Ol. Ode). La introducci\u00f3n de la metempsicosis como doctrina filos\u00f3fica se debe a Pit\u00e1goras, quien seg\u00fan nos cuentan, se dijo id\u00e9ntico al h\u00e9roe troyano Euforbo, y agreg\u00f3 copiosos detalles de las ulteriores vagancias de su alma. El vegetarianismo y un respeto general por los animales fue la deducci\u00f3n pr\u00e1ctica pitag\u00f3rica de la doctrina. La metempsicosis de Plat\u00f3n fue aprendida de los pitag\u00f3ricos. Le dio a la doctrina una posici\u00f3n filos\u00f3fica que nunca antes hab\u00eda pose\u00eddo; ya que Plat\u00f3n exhibe el m\u00e1s elaborado intento en la historia de la filosof\u00eda por encontrar justificaci\u00f3n en los hechos de la experiencia para la teor\u00eda de la preexistencia del alma. En particular, varios argumentos adoptados m\u00e1s tarde para probar la inmortalidad fueron empleados por \u00e9l para establecer su preexistencia. Tales eran las pruebas del conocimiento universal y la natural atracci\u00f3n del alma hacia el Uno, el Permanente y el Hermoso. Plat\u00f3n atribuye a estos argumentos una fuerza retrospectiva a la vez que prospectiva. Busca demostrar que aprender no es sino una forma de reminiscencia, y que el amor no es sino el deseo de reuni\u00f3n con un bien pose\u00eddo previamente. El hombre es un esp\u00edritu ca\u00eddo, \u00ablleno de olvidos\u00bb. Su \u00fanica esperanza es, a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n y la filosof\u00eda, recuperar la memoria de si mismo y de la verdad, y as\u00ed liberarse de las cadenas de la irracionalidad que lo atan. Por tanto solo \u00e9l puede apresurar su retorno a su \u00abverdadera patria \u00bb y su perfecta asimilaci\u00f3n al Divino. Descuidar \u00e9sto puede conducir a mayor y tal vez permanente degradaci\u00f3n del mundo del m\u00e1s all\u00e1. El hombre sabio tendr\u00e1 una transmigraci\u00f3n ventajosa porque ha practicado la prudencia, y la elecci\u00f3n de su siguiente vida ser\u00e1 puesta en sus propias manos. El hombre vicioso, ignorante cegado por la pasi\u00f3n , por la raz\u00f3n contraria se encontrar\u00e1 atado a una miserable existencia en alguna forma de vida inferior. El esquema de la metempsicosis de Plat\u00f3n es llamativo por el \u00e1mbito que otorga a la libertad humana. La transmigraci\u00f3n del alma individual no es un mero episodio de un movimiento mundial universal, predestinado e inmutable. Su curso es realmente influenciado por el car\u00e1cter, y el car\u00e1cter es determinado por la conducta. Un objetivo principal de esta teor\u00eda era garantizar continuidad personal de la vida del alma, el punto en que falla la mayor\u00eda de los otros sistemas de transmigraci\u00f3n. Adem\u00e1s de Plat\u00f3n y Pit\u00e1goras, entre los griegos los principales maestros de esta doctrina fueron Emp\u00e9docles, Timaeus de Locri, y los Neoplatonistas, ninguno de los cuales amerita nota detallada. Apollonio de Tyana tambi\u00e9n la ense\u00f1\u00f3.\n<\/p>\n<p>India<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina de la transmigraci\u00f3n no se encuentra en los libros mas antiguos de la India, v.gr., el Rig-Veda; pero en obras m\u00e1s recientes aparece como incuestionable dogma, y as\u00ed ha sido recibido por las dos grandes religiones de la India.\n<\/p>\n<p>Brahmanismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Brahmanismo encontramos la doctrina de ciclos mundiales, de aniquilaciones y restauraciones destinadas a suceder a enormes intervalos de tiempo; y de este movimiento general las fortunas el alma no son m\u00e1s que un incidente. Al mismo tiempo, las transmigraciones son determinadas por el valor moral. Cada acto tiene su recompensa en alguna vida futura. Por ley irreversible, actos malos producen infelicidad, tarde o temprano son \u00e9stos nada menos que la lentamente madurada fruta de la conducta, que todo hombre debe comer. Por tanto explican las anomal\u00edas de la experiencia presentadas en los infortunios del bien y la prosperidad de los malos: cada uno est\u00e1 \u00abcomiendo la fruta de sus actos pasados \u00ab, actos cometidos tal vez en alguna muy remota existencia. Tal creencia podr\u00eda mantener la paciencia y resignaci\u00f3n en el presente sufrimiento, pero tiene un sucinto efecto desagradable en la visi\u00f3n braham\u00e1nica del futuro. Un brahman p\u00edo no puede asegurarse de la felicidad en su siguiente encarnaci\u00f3n; puede haber el castigo de enfrentar un gran pecado a\u00fan desconocido. Beatitud es uni\u00f3n con Brahma y emancipaci\u00f3n de la serie de nacimientos, pero ning\u00fan grado de santidad real puede garantizarlo, puesto que uno est\u00e1 siempre expuesto al peligro de ser arrojado de regreso ya sea por pecados pasados o pecados futuros, el fruto de los cuales tendr\u00e1 que ser comido, y repiti\u00e9ndose, podemos vernos tentados a imaginar, ad infinitum. Permanece por ende, un gran temor de la reencarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p>Budismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Brahamanismo est\u00e1 ligado a las castas, y es por tanto fuertemente aristocr\u00e1tico insistiendo mucho en las superioridades innatas. El Budismo por el contrario, cruza las divisiones de castas y afirma la importancia cumbre de \u00abobras\u00bb, de esfuerzo individual, aunque siempre con un trasfondo de fatalismo que es implicado por la negaci\u00f3n de la providencia personal. De acuerdo a la doctrina budista, la ambici\u00f3n de ascender hasta la cumbre de la existencia debe ser satisfecha infaliblemente, y la misi\u00f3n de Gautama era ense\u00f1ar el camino para su logro, i.e., a la Budancia y Nirvana. Es solo a trav\u00e9s de una larga serie de existencias que se alcanza esta consumaci\u00f3n. Gautama mismo tuvo tantas como quinientas cincuenta transmigraciones en varias formas de vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rasgo caracter\u00edstico en la metempsicosis budista es la doctrina del Karma, que es un sutil substituto de la concepci\u00f3n de la continuidad personal. De acuerdo a esta concepci\u00f3n no es la individualidad concreta del alma la que sobrevive y emigra a una nueva vida, sino solo el karma, o acci\u00f3n, i.e., la suma de los hechos del hombre, sus meritos, la resultante \u00e9tica de su vida anterior, su valor total, privado de su individuaci\u00f3n anterior, que es considerada como accidental. Conforme el karma sea m\u00e1s o menos, as\u00ed la siguiente transmigraci\u00f3n ser\u00e1 una promoci\u00f3n o una degradaci\u00f3n. A veces la degradaci\u00f3n puede ser tan extrema que el karma se incorpora en un objeto inanimado, como en el caso de un disc\u00edpulo de Gautama quien por negligencia en el servicio de su maestro fue reducido a la forma de palo de escoba despu\u00e9s de su muerte.\n<\/p>\n<p>Ense\u00f1anza Jud\u00eda Posterior<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noci\u00f3n de la emigraci\u00f3n del alma es familiar a los Rabinos jud\u00edos. Ellos distinguen dos formas de transmigraci\u00f3n,<br \/>\nGilgul Neshameth, en el que el alma estaba amarrada a la tenencia por vida de un solo cuerpo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ibbur, en el que las almas pueden habitar cuerpos por tenencia temporal sin pasar por nacimiento y muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josephus nos dice que la transmigraci\u00f3n era una doctrina de los fariseos, que ense\u00f1aban que a los justos deb\u00eda permit\u00edrseles retornar a la vida, mientras que los malos estaban condenados a prisi\u00f3n eterna. Fue su sombr\u00eda concepci\u00f3n de Sheol, como la sombr\u00eda concepci\u00f3n griega de Hades, la que los forz\u00f3 a cambiar a una compensaci\u00f3n a la virtud. Por otra parte, algunos de los talmudistas invocan interminables transmigraciones como castigo por cr\u00edmenes. Las descripciones de los viajes del alma por mar y tierra son elaboradas con riqueza de imaginaci\u00f3n, frecuentemente rayando en lo grotesco. El prop\u00f3sito redistributivo era mantenido rigurosamente. \u00abSi un hombre hab\u00eda cometido un pecado m\u00e1s que sus buenas obras, era condenado a su transformaci\u00f3n en alguna forma de vida inferior.\u00bb No solo \u00e9sto, tambi\u00e9n si la culpa hab\u00eda sido extrema, podr\u00eda ser condenado a existencia inanimada. Lo que sigue es un ejemplo de lo que aguarda al \u00abm\u00e1s culpable de los culpables \u00ab. \u00abLos obscuros atormentadores los persiguen con puyas y l\u00e1tigos de fuego; su persecuci\u00f3n es incesante; los cazan de los llanos a la monta\u00f1a, de la monta\u00f1a al r\u00edo, del r\u00edo al oc\u00e9ano, del oc\u00e9ano alrededor de la circunferencia de la tierra. As\u00ed los atormentados huyen aterrorizados, y los atormentadores contin\u00faan en la venganza hasta que se agote el tiempo decretado. Entonces los condenados se desmoronan en polvo y cenizas. Les espera otro principio de existencia, el comienzo de un segundo juicio. Se convierten en barro, toman la naturaleza de la piedra y el mineral; son agua, fuego, aire; ruedan en el trueno; flotan en la nube; se apresuran en el remolino. Cambian de nuevo; entran en las formas de las variedades vegetales; viven en el arbusto, la flor, el \u00e1rbol. Pasan eras y eras. Viene otro cambio. Entran en la forma de la bestia, el p\u00e1jaro, el pez, el insecto. . . . Entonces finalmente son sometidos a entrar una vez m\u00e1s en la clase de los seres humanos.\u00bb Despu\u00e9s de a\u00fan m\u00e1s pruebas en varios grados de vida humana, el alma por fin vendr\u00e1 a habitar en un ni\u00f1o de Israel. Si llegara a fallar en este estado, se pierde eternamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que punto eran cre\u00eddas estas descripciones, hasta donde eran consideras f\u00e1bula, es dif\u00edcil de determinar. Que hubiera una creencia muy extendida de la doctrina de la preexistencia en alguna forma, parece suficientemente probable.\n<\/p>\n<p>Era Cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Jer\u00f3nimo nos dice que la metempsicosis era una doctrina secreta de ciertos sectarios de su tiempo, pero era demasiado evidentemente opuesta a la doctrina cat\u00f3lica de la Redenci\u00f3n como para establecerse alguna vez. Era sostenida, empero, en una forma plat\u00f3nica por los gn\u00f3sticos, y fue ense\u00f1ada por Origen en su gran obra Peri archon. La existencia corporal, seg\u00fan Origen, es una situaci\u00f3n penal y antinatural, un castigo por el pecado cometido en un estado previo de euforia, siendo la gravedad del pecado la medida de la ca\u00edda. Otro efecto del pecado es la desigualdad; todos fueron creados iguales. Habla solo de creaturas racionales, v.gr., hombres y demonios, las dos clases de los ca\u00eddos. No parece haber considerado necesario extender su teor\u00eda a incluir formas de vida inferiores. El castigo por el pecado cometido en el cuerpo no es vengativo o eterno, sino temporal y de remedio. De hecho, la teor\u00eda de Origen excluye tanto el castigo eterno como la gloria eterna; ya que el alma que por fin ha sido puesta nuevamente en uni\u00f3n con Dios declinar\u00e1 inefablemente de nuevo de su elevado estado por la saciedad del bien, y ser\u00e1 relegada a la existencia material; y as\u00ed sucesivamente a trav\u00e9s de ciclos de apostas\u00eda, destierro, y regreso (ver ORIGEN). Los maniqueos (q. v.) combinan la metempsicosis con la creencia en el castigo eterno. Despu\u00e9s de la muerte, el pecador es arrojado en el lugar de castigo hasta que halla sido parcialmente limpiado. Entonces es llevado a la luz y se le da otra oportunidad en este mundo. Si despu\u00e9s de diez semejantes experimentos es a\u00fan impropio para la m\u00e1xima gloria, es condenado para siempre. El sistema maniqueo de metempsicosis era extremadamente consistente y escrupuloso; San Agust\u00edn en su \u00abDe Moribus Manichaeorum\u00bb ridiculiza las absurdas observancias que origin\u00f3. Para rastros de la doctrina de la Edad Media ver art\u00edculos sobre los Albigensianos y los Cathari. Estas sectas heredaron muchas de las doctrinas cardinales del maniqueanismo, y pueden ser consideradas, de hecho, como neomaniqueas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos modernos no faltan los que abogan por la metempsicosis, pero no hay ninguno que hable con mucha convicci\u00f3n. El nombre m\u00e1s grande es Lessing, y su mente cr\u00edtica parece haber sido atra\u00edda a la doctrina principalmente por su ilustre historia, el olvido en que hab\u00eda ca\u00eddo, y la falta de inclusividad de los argumentos usados contra ella. Tambi\u00e9n fue sostenida por Fourier en Francia y Soame Jenyns en Inglaterra. Leibnitz y otros han sostenido que todas las almas fueron creadas desde el principio del mundo; pero esto no involucra migraciones.\n<\/p>\n<p>Razas Salvajes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Queda por tocar muy brevemente sobre los abundantes datos provistos por la moderna investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica. La creencia en la transmigraci\u00f3n se ha encontrado, como se dijo arriba, en todas partes del mundo y en todas las etapas de cultura. En alg\u00fan tiempo debi\u00f3 haber sido casi universal entre las tribus de Norte Am\u00e9rica, y ha sido encontrada en M\u00e9xico, Brasil y otras partes del continente americano; igualmente entre los abor\u00edgenes de Australia y Nueva Zelanda, en la Islas Sandwich y muchas partes de Africa. Frecuentemente toma la forma de una creencia en el retorno de ancestros que murieron hace mucho, y as\u00ed provee una explicaci\u00f3n de los extra\u00f1os hechos de la herencia. Al nacer un ni\u00f1o los padres lo examinan \u00e1vidamente en busca de rasgos de su identidad, que al descubrirlos, determinar\u00e1n el nombre del ni\u00f1o y su lugar entre sus afectos. A veces la madre es informada de antemano en un sue\u00f1o cual ancestro de la casa est\u00e1 por nacer de ella. La creencia en el alma como una realidad independiente es com\u00fan entre las razas salvajes. El alma del muerto se pensaba que sobrevolaba el lugar del sepulcro al menos por alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la muerte. Por tanto, entre los Algonquins, por ejemplo, si se deseaba un r\u00e1pido retorno, como en el caso de los ni\u00f1os peque\u00f1os, el cuerpo era enterrado al lado del camino para que pudiera encontrar una madre entre los que pasaran. Un curioso fen\u00f3meno de superstici\u00f3n es la creencia de muchas razas obscuras, como en Australia, que los semejantes de piel clara de Europa son reencarnaciones de gente de su propia raza. Entre las clases no educadas de la India, como Sir A. Lyall nos narra, a\u00fan existe la noci\u00f3n de que brujas y hechiceros, vivos o muertos, tienen el poder de poseer los cuerpos de animales. Una idea similar hizo que los isle\u00f1os de las Sandwich arrojaran los cuerpos de sus muertos a los tiburones con la esperanza de hacerlos menos hostiles a los humanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De cara a una creencia a primera vista tan descabellada y sin embargo tan ampliamente difundida, nos inclinamos a anticipar algunas grandes causas que han actuado juntas para producirla. Pueden mencionarse unas pocas de esas causas: (1) La pr\u00e1cticamente universal convicci\u00f3n de que el alma es una entidad real distinta del cuerpo y que sobrevive a la muerte; 2) conectado con \u00e9sto, est\u00e1 la imperativa demanda moral de una equitativa retribuci\u00f3n futura de premios y castigos de acuerdo a la buena o mala conducta aqu\u00ed. La doctrina de la transmigraci\u00f3n satisface en alg\u00fan grado estas fes virtualmente instintivas. (3) Como se menciona arriba, ofrece una explicaci\u00f3n plausible del fen\u00f3meno de la herencia. (4) Provee tambi\u00e9n una explicaci\u00f3n de algunos rasgos de la creaci\u00f3n infraracional que parece remedar en tantos puntos las buenas y malas cualidades de la naturaleza humana. Parece una descripci\u00f3n natural de tales fen\u00f3menos decir que esas creaturas son, de hecho, nada m\u00e1s que corporeizaciones de los caracteres humanos que tipifican. De esta manera el mundo parece volverse, de principio a fin, moral y humano. En realidad, donde la creencia en una Providencia personal no es familiar o apenas d\u00e9bilmente comprendida, , alguna forma de metempsicosis es casi un necesario sustituto, entendida como una especie de proceso evolutivo \u00e9tico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00edia<\/b>:  HARDY, Manual of Buddhism (Londres, 1853); BEAUSOBRE, Histoire du Manicheisme (Amsterdam, 1734 &#8211; 9); DUBOIS, People of India; BASNAGE, History of the Jews, tr. TAYLOR (Londrees, 1883); Traditions of the Rabbins (Quarterly Review, Abril, 1833); MAX MUELLER, Chips from a German Workshop (Londres, 1857); ALGER, Doctrine of a Future Life (Nueva York 1866); STOCKL, History of Philosophy, tr. FINLAY (Dublin, 1887); TYLOR, Primitive Culture (Londres, 1871); WILKINSON, Ancient Egyptians (Londres, 1841); LYALL, Asiatic Studies (Londres, 1882); MACDONNELL, The Ancient Indian Conception of the Soul in Journal of Theological Studies (1900).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maher, Michael. \u00abMetempsychosis.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 10. New York: Robert Appleton Company, 1911. 26 Mar. 2009 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/10234d.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier L. Ochoa Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[271] Teor\u00ed\u00ada orientalista que supone o ense\u00f1a la transmigraci\u00f3n de las almas, vagando de cuerpo en cuerpo hasta que les llegue la hora del reposo eterno. La idea aparec\u00ed\u00ada ya en las creencias egipcias antiguas. De ellas pas\u00f3 a los griegos y, tal vez, a los fariseos entre los jud\u00ed\u00ados. 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