{"id":12194,"date":"2016-02-05T08:21:34","date_gmt":"2016-02-05T13:21:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metafora\/"},"modified":"2016-02-05T08:21:34","modified_gmt":"2016-02-05T13:21:34","slug":"metafora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/metafora\/","title":{"rendered":"METAFORA"},"content":{"rendered":"<p>[550]<\/p>\n<p>      Forma expresiva que, mediante el uso de s\u00ed\u00admbolos conocidos socialmente o f\u00e1ciles de explicar por sentido com\u00fan y por comparaciones naturales, sirve para transmitir una idea o un sentimiento. La idea de met\u00e1fora (metaferein, llevar m\u00e1s all\u00e1) implica decir \u00abm\u00e1s de lo que las palabras significan\u00bb. La met\u00e1fora se apoya en un hecho irreal y se expresa en t\u00e9rminos naturales, pero que evocan en el oyente otros datos no f\u00ed\u00adsicos.<\/p>\n<p>    La met\u00e1fora supone inteligencia en el receptor, que descifra espont\u00e1neamente el significado por que capta m\u00e1s la intenci\u00f3n que la expresi\u00f3n, los que le permite trasladar la forma simb\u00f3lica a la experiencia acumulada.<\/p>\n<p>    Por eso no asequible a los ni\u00f1os que todav\u00ed\u00ada carezcan de suficiente experiencia de la vida o puedan discernir lo real de lo simulado. Con todo la mente infantil pronto se acomoda a las simulaciones del lenguaje en funci\u00f3n del uso que de ellas se hace en su entorno y por eso se familiariza muy pronto con figuras, s\u00ed\u00admbolos, emblemas, s\u00ed\u00admiles variados.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Tratar de la met\u00e1fora significa, en cierto sentido, no limitarse a una definici\u00f3n de la misma, sino valorar su funci\u00f3n de significaci\u00f3n dentro del lenguaje. Sin embargo, como el t\u00e9rmino \u00abmet\u00e1fora\u00bb se deriva del griego metapherein, que significa \u00abtransportar\u00bb, la met\u00e1fora ha sido entendida, sobre todo por los manuales cl\u00e1sicos, como la transferencia de significado de una palabra a otra (cf. Arist\u00f3teles, Po\u00e9tica, 1457b- 1458a, 17). Esta caracterizaci\u00f3n de la met\u00e1fora, como figura de sustituci\u00f3n, se conserv\u00f3 tambi\u00e9n en los manuales latinos, que definieron la met\u00e1fora como similitudo brevior (Quintiliano, Cicer\u00f3n). Cuando la lingU\u00ed\u00adstica moderna adopt\u00f3 esta concepci\u00f3n, se entendi\u00f3 la met\u00e1fora como \u00absustituci\u00f3n s\u00e9mica\u00bb o de significado. As\u00ed\u00ad, en la figura b\u00ed\u00adblica \u00abJud\u00e1 es un le\u00f3n joven\u00bb (Gn 49,9) se obtiene una met\u00e1fora realizada mediante la transferencia del t\u00e9rmino \u00able\u00f3n\u00bb desde el campo animal al humano, para significar la fuerza o la realeza de la tribu de Jud\u00e1. Por esto, algunos subrayan en la met\u00e1fora una especie de \u00abcortocircuito\u00bb, lingU\u00ed\u00adstico: la transferencia de significado se realiza por inmediatez y por intuici\u00f3n, m\u00e1s que por sucesi\u00f3n argumentativa.<\/p>\n<p>Sin embargo, puesto que la met\u00e1fora se caracteriza como proceso intuitivo, y por eso se utiliza m\u00e1s en la comunicaci\u00f3n po\u00e9tica que en la prosa, sobre todo G. Vico la considera como la forma primitiva de comunicaci\u00f3n, m\u00e1s que como la expresi\u00f3n madura del lenguaje.<\/p>\n<p>Por su parte, la lingU\u00ed\u00adstica contempor\u00e1nea tiende a rechazar, con toda raz\u00f3n, esta concepci\u00f3n de la met\u00e1fora, entendida como figura de sustituci\u00f3n y como expresi\u00f3n primordial de la cornunicaci\u00f3n. Por esto, la met\u00e1fora tiende a asumir cada vez m\u00e1s consideraci\u00f3n respecto a las otras figuras ret\u00f3ricas: en \u00faltimo an\u00e1lisis est\u00e1 en cuesti\u00f3n el aspecto din\u00e1mico del lenguaje. En primer lugar, no se ve ya a la met\u00e1fora como similitudo brevior, en cuanto que la relaci\u00f3n entre el t\u00e9rmino ilustrante y el t\u00e9rmino ilustrado no es ni mucho menos est\u00e1tica, como ocurre en la semejanza. Al contrario, se trata de una relaci\u00f3n din\u00e1mica, por la que la met\u00e1fora pone en movimiento diversos procesos de conexi\u00f3n entre dos o m\u00e1s t\u00e9rminos. Este proceso se potencia al m\u00e1ximo en la \u00abmet\u00e1fora impl\u00ed\u00adcita\u00bb, en la que no asistimos a una sola significaci\u00f3n sino a una polisemia del lenguaje.<\/p>\n<p>En consecuencia, 1. A. Richards prefiere hablar de la met\u00e1fora como interacci\u00f3n de lenguaje y de nociones, m\u00e1s que como sustituci\u00f3n de las mismas. A su vez, M. Black no solamente pone de relieve la funci\u00f3n interactiva de la met\u00e1fora, sino tambi\u00e9n la creativa: \u00e9sta no se limita a evidenciar las conexiones lingU\u00ed\u00adsticas ya reconocidas, sino que crea otras nuevas en el momento en que se desarrollan y cambian los diversos contextos lingU\u00ed\u00adsticos. Sin embargo, quiz\u00e1s convenga advertir a este prop\u00f3sito que esta posibilidad polis\u00e9mica no constituye solamente el aspecto positivo de la met\u00e1fora, sino tambi\u00e9n, en cierto sentido, el aspecto negativo: la met\u00e1fora puede caer en el subjetivismo interpretativo. Por eso muchos subrayan que ninguna figura est\u00e1 m\u00e1s ligada al propio contexto que la met\u00e1fora.<\/p>\n<p>De todas formas, en t\u00e9rminos positivos, la met\u00e1fora y el lenguaje se empobrecen y se enriquecen mutuamente.<\/p>\n<p>Finalmente, sobre todo U. Eco, prefiere calificar a la met\u00e1fora como \u00abun c\u00e1lculo sem\u00e1ntico que supone otras operaciones semi\u00f3ticas \u00bb y que por eso no puede reducirse a un lenguaje primordial, como pensaba Vico. De hecho, la met\u00e1fora, en cuanto figura de s\u00ed\u00adntesis, m\u00e1s que de sustituci\u00f3n, exige una convergencia de relaciones previas para ser reconocida y para hacerse a su vez creativa. Por eso mismo, aunque resulta adecuada la concepci\u00f3n, tan propia del siglo XVIII, de E. Tesaums, seg\u00fan el cual la met\u00e1fora se caracteriza como \u00abfigura breve\u00bb, es necesario reconocer la orientaci\u00f3n sint\u00e9tica de la met\u00e1fora, sin la cual ella misma resulta incomprensible.<\/p>\n<p>Esta concepci\u00f3n de la met\u00e1fora como figura de s\u00ed\u00adntesis determina un an\u00e1lisis no s\u00f3lo interlingU\u00ed\u00adstico, a partir del cual se relaciona la met\u00e1fora con otras figuras, como la metonimia, el anacoluto, la simbolog\u00ed\u00ada, sino que introduce una conexi\u00f3n vinculante entre la met\u00e1fora y la sociolog\u00ed\u00ada del lenguaje. Sin esta relaci\u00f3n, la met\u00e1fora no s\u00f3lo est\u00e1 sujeta a continuas interpretaciones arbitrarias, sino que se reduce en \u00faltimo an\u00e1lisis a un significado reductivo, que empobrece su significado.<\/p>\n<p>De este modo, la met\u00e1fora b\u00ed\u00adblica seg\u00fan la cual \u00abel Se\u00f1or es mi pastor\u00bb (Sal 23,1), si se coloca en su propio contexto, adquiere una multiplicidad de referencias que perder\u00ed\u00ada en unos contextos sociol\u00f3gicos y culturales diversos. La falta de atenci\u00f3n al contexto sociol\u00f3gico de la met\u00e1fora, como de cualquier otro lenguaje, puede inducir no solamente a un empobrecimiento semi\u00f3tico relativo, sino incluso a un mala inteligencia semi\u00f3tica. Por ejemplo, el ap\u00f3strofe dirigido por Jes\u00fas a la \u00abzorra de Herodes\u00bb (Lc 13,32) no suena como una denuncia en el contexto grecorromano, sino como una alabanza: Jes\u00fas reconocer\u00ed\u00ada de forma metaf\u00f3rica la \u00abastucia\u00bb de Herodes, comparable con la de una zorra. En realidad, el contexto pertinente de esta met\u00e1fora, el sem\u00ed\u00adtico, clarifica que se trata de una denuncia: la zorra no es aqu\u00ed\u00ad el modelo de la astucia, sino el de la necedad o el de la estupidez, en cuanto que se alimenta de las uvas mesi\u00e1nicas ya antes de que est\u00e9n maduras. En esta perspectiva se comprende la explicitaci\u00f3n posterior del reproche, seg\u00fan el cual Herodes no reconoce los tiempos mesi\u00e1nicos, que se manifiestan en Cristo: \u00ab&#8230;S\u00e1bete que expulso demonios y realizo curaciones hoy y ma\u00f1ana, y al tercer d\u00ed\u00ada acabar\u00e9\u00bb (Lc 13,32b).<\/p>\n<p>La \u00faltima cuesti\u00f3n que plantea la met\u00e1fora, sobre todo en el lenguaje religioso como es el de la sagrada Escritura, o en el sint\u00e9tico y simb\u00f3lico de la poes\u00ed\u00ada, se refiere a su hermen\u00e9utica. A menudo se sostiene que una descodificaci\u00f3n de la met\u00e1fora, realizada mediante un proceso de heur\u00ed\u00adstica del lenguaje, permitir\u00ed\u00ada una mayor comprensi\u00f3n de la misma met\u00e1fora. Por eso, volviendo a la met\u00e1fora del pastor aplicada al Se\u00f1or, algunos piensan que es preferible explicitar su sentido hablando simplemente de Dios como \u00abgu\u00ed\u00ada\u00bb de su pueblo.<\/p>\n<p>En realidad, este proceso hermen\u00e9utico, aunque permite una soluci\u00f3n inmediata del lenguaje metaf\u00f3rico, la verdad es que lo empobrece. Al contrario, aunque es necesario determinar una jerarqu\u00ed\u00ada semi\u00f3tica de la met\u00e1fora, \u00e9sta no puede reducirse a un simple equivalente cognoscitivo. Adem\u00e1s, este proceso corre el peligro de nivelar el mismo lenguaje en su funci\u00f3n fundamental de comunicaci\u00f3n de sentido, no s\u00f3lo la met\u00e1fora: \u00bfen qu\u00e9 podr\u00ed\u00ada diferenciarse entonces una cr\u00f3nica narrativa de una lectura simb\u00f3lica del mismo acontecimiento? En definitiva, no se puede descodificar la met\u00e1fora en nombre de una comprensi\u00f3n ilusoria y mayor del mismo lenguaje, como ocurre a menudo en las traducciones de textos po\u00e9ticos, en cuanto que la met\u00e1fora no constituye una simple figura de sustracci\u00f3n en la relaci\u00f3n entre los niveles, sino el propio dinamismo del lenguaje que, en cuanto tal y en dependencia del propio contexto, est\u00e1 llamado a asumir la connotaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n metaf\u00f3rica.<\/p>\n<p>A. Pitta<\/p>\n<p>Bibl.: P Ricoeur. La met\u00e1fora viva. Cristiandad, Madrid 1980; A. \u00ed\u0081lvarez de Miranda, La met\u00e1fora y el mito Taurus, Madrid 1963; L. Alonso SchOkel, Estudios de po\u00e9tica hebrea, Flors, Barcelona 1963; \u00ed\u00add., Manual de po\u00e9tica hebrea, Cristiandad, Madrid 1987; \u00ed\u00add., La traducci\u00f3n b\u00ed\u00adblica: ling\u00fc\u00ed\u00adstica , estil\u00ed\u00adstica, Cristiandad, Madrid 1977; J. Mateos, El aspecto verbal en el Nuevo Testamento, Cristiandad, Madrid 1977.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[550] Forma expresiva que, mediante el uso de s\u00ed\u00admbolos conocidos socialmente o f\u00e1ciles de explicar por sentido com\u00fan y por comparaciones naturales, sirve para transmitir una idea o un sentimiento. La idea de met\u00e1fora (metaferein, llevar m\u00e1s all\u00e1) implica decir \u00abm\u00e1s de lo que las palabras significan\u00bb. 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