{"id":12432,"date":"2016-02-05T08:28:51","date_gmt":"2016-02-05T13:28:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neoliberalismo\/"},"modified":"2016-02-05T08:28:51","modified_gmt":"2016-02-05T13:28:51","slug":"neoliberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/neoliberalismo\/","title":{"rendered":"NEOLIBERALISMO"},"content":{"rendered":"<p>[081]<br \/>\n Se alude con este t\u00e9rmino a los movimientos pragmatistas y racionalistas que se dan en  \u00e1mbitos intelectuales en los tiempos recientes. Alude a los afanes del liberalismo decimon\u00f3nico de no atarse a ninguna norma o disposici\u00f3n ajena a la propia voluntad y al propio juicio.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Para comprender el neoliberalismo nos remitimos a Fukuyama, un ciudadano de U.S.A. Y bien situado: asesor de la Casa Blanca. Se hizo famoso hace unos a\u00f1os por un libro en que se anunciaba el fin de la historia y la llegada del \u00faltimo hombre. Me explico: para este autor, el neoliberalismo capitalista es el sistema de gobierno y socioecon\u00f3mico m\u00e1s perfecto. Por eso, parad\u00f3jicamente, afirma que llevaba raz\u00f3n Marx cuando anunci\u00f3 el fin de la historia en nuestros d\u00ed\u00adas. Pero se equivoc\u00f3 de fecha: no ser\u00e1 con la emancipaci\u00f3n del proletariado, sino con el triunfo de las democracias liberales. Ya no podemos pedir m\u00e1s. Es lo m\u00e1s perfecto. La ca\u00ed\u00adda del comunismo ruso lo ha confirmado: s\u00f3lo el capitalismo es lo que logra sobrevivir. Todo es cuesti\u00f3n de esperar a que los pa\u00ed\u00adses m\u00e1s pobres logren nivelarse y desarrollarse con relaci\u00f3n a los ricos.<\/p>\n<p>Releyendo a Fukuyama, no puedo por menos de abrir las primeras p\u00e1ginas del libro del G\u00e9nesis y revivir una paradoja: si en un principio la tentaci\u00f3n de la humanidad fue \u00abquerer ser como dioses gozando de la inmortalidad y de la capacidad de discernir aut\u00f3nomamente el bien y el mal\u00bb, hoy la tentaci\u00f3n es la contraria: querer instalarnos en la finitud de nuestra condici\u00f3n humana, dando por hecho que lo que vivimos en este momento hist\u00f3rico es lo mejor.<\/p>\n<p>El d\u00ed\u00ada que las tesis de Fukuyama se hagan experiencia general habremos llegado ciertamente al fin de la historia, porque la persona humana habr\u00e1 decapitado e hipotecado su coraz\u00f3n y su cabeza. Y, lo que es m\u00e1s triste, elevado a rango de dios todo un s\u00ed\u00admbolo: el d\u00f3lar; y canonizado un sistema: el neocapitalista o neoconservador.<\/p>\n<p>\u00bfEra necesario que lo recordara el cardenal J. Ratzinger? En recientes declaraciones ha afirmado textualmente: \u00abLa ca\u00ed\u00adda del comunismo no confirma la bondad del capitalismo en todas sus formas. El neocapitalismo salvaje no es capaz de resolver el abismo entre pobres y ricos y los problemas de la humanidad en la hora presente. Se debe buscar una econom\u00ed\u00ada social de mercado. Este es el desaf\u00ed\u00ado del postcomunismo\u00bb.<\/p>\n<p>El cardenal est\u00e1 convencido de que si los valores que priman en nuestra sociedad son s\u00f3lo los materiales, supeditados al dios dinero, nuestra cultura se puede calificar de \u00abinferior\u00bb. Y, lo que es peor, genera un modelo socio-pol\u00ed\u00adtico en el que proliferan estructuras de injusticia, ego\u00ed\u00adsmo y conflictividad social.<\/p>\n<p>Hace no mucho se daban a conocer en Burgos estos datos: el 96% de los contratos firmados en 1996 fueron temporales y casi la mitad de ellos tuvieron una duraci\u00f3n inferior al mes.<\/p>\n<p>La doctrina social de la Iglesia aboga por situar a la persona por encima del capital y por el reconocimiento efectivo de un trabajo digno para cada persona. El trabajo es mucho m\u00e1s que un medio de subsistencia: est\u00e1 en juego la realizaci\u00f3n de la persona misma. Por el trabajo, el hombre no s\u00f3lo hace cosas sino que se hace a s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>Una llamada muy especial de atenci\u00f3n para el sector juvenil. Sin el trabajo jam\u00e1s podr\u00e1 emanciparse ni dejar de ser permanentemente dependiente de su familia o de instituciones.<\/p>\n<p>La llamada de los \u00faltimos Papas en el sentido de que los pobres (personas y naciones) son cada vez m\u00e1s pobres y los ricos cada vez m\u00e1s ricos, sigue siendo un reto dram\u00e1tico. Y como la naturaleza no da saltos, y ni el vac\u00ed\u00ado puede permanecer por mucho tiempo como tal, si el neoliberalismo no corrige sus premisas y su praxis, el postcomunismo puede desembocar en sorpresas inesperadas. Ya se est\u00e1n dejando sentir algunos signos. L\u00e9anse algunas acciones dedos movimientos de liberaci\u00f3n radicales y la ca\u00ed\u00adda del coloso ruso. Aviso para navegantes: \u00bfQu\u00e9 pasar\u00ed\u00ada con los excluidos del sistema?<br \/>\nEn Espa\u00f1a, 8 millones de pobres (percibiendo unas 38.000 ptas mensuales), y un mill\u00f3n y medio de paup\u00e9rrimos (sobreviven con unas 19.000 ptas). Y, adem\u00e1s, parados de larga duraci\u00f3n, ancianos abandonados, mujeres sin estudios, j\u00f3venes sin empleo, emigrantes, toxic\u00f3manos, sidosos, etc.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 causas llevan a la marginaci\u00f3n? Comenzamos por las de tipo econ\u00f3mico: desempleo y paro de larga duraci\u00f3n. Seguimos por el fracaso en las relaciones humanas, familiares y sociales. Continuamos por las culturales y de salud ps\u00ed\u00adquica: incultura y falta de sentido y de motivaciones en la vida. Finalizamos con las sociales: analfabetismo, xenofobia y racismo. Todos estos factores desintegran el tejido social.<\/p>\n<p>No hay soluciones f\u00e1ciles. Se han acabado los sistemas \u00abde piezas \u00fanicas\u00bb, es decir, las ideolog\u00ed\u00adas que cre\u00ed\u00adan que cambiando una pieza, todo cambiar\u00ed\u00ada. O, con otras palabras, sistemas que achacaban el mal a un solo problema: en el marxismo, la propiedad privada. En el capitalismo, la iniciativa privada. En el revolucionarismo, el parar el mundo para bajarse. En el fascismo, el sindicalismo vertical, etc.<\/p>\n<p>Nuestro sistema vive en crisis permanente. Crisis econ\u00f3mica: problemas de producci\u00f3n-distribuci\u00f3n-trabajo, problema ecol\u00f3gico o de agotamiento de recursos y problema de desarrollo-calidad de vida. Crisis de valores: la corrupci\u00f3n, el pelotazo y el presentismo se han instalado con fuerza. Y, finalmente, crisis del sistema social: en este momento la econom\u00ed\u00ada es como el dios que invade todo.<\/p>\n<p>Hoy, una llamada de atenci\u00f3n: se necesita, con urgencia, equilibrar cuatro fuerzas: pol\u00ed\u00adtica, cultura, religi\u00f3n y econom\u00ed\u00ada. Cada cual en su dimensi\u00f3n. Pero las cuatro al servicio de la persona y de su dignidad. Rompiendo el llamado abismo, cada vez m\u00e1s abierto, de la desigualdad.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se pone en evidencia el \u00abesc\u00e1ndalo tr\u00e1gico\u00bb de la situaci\u00f3n mundial actual. Se sab\u00ed\u00adan los datos ya en 1989, pero no se ha querido darlos a conocer hasta despu\u00e9s de 1992. Los datos hablan por s\u00ed\u00ad solos, y se pueden resumir en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>El \u00faltimo decenio se ha caracterizado por el crecimiento de la desigualdad entre ricos y pobres. 1\/5 de la humanidad necesita apropiarse de las 4\/5 partes de nuestro planeta para mantener su elevado nivel de riqueza.<\/p>\n<p>Desde 1950 a 1990 la poblaci\u00f3n mundial ha crecido de 2.500 millones a 5.300 millones. El 25% de la poblaci\u00f3n mundial rica consume el 70% de la energ\u00ed\u00ada, el 75% de los metales, el 85% de la madera, y el 60% de los alimentos del planeta.<\/p>\n<p>250 millones de personas por a\u00f1o padecen episodios agudos de enfermedades diarreicas; 1.300 millones carecen de acceso al agua potable, y 2.500 millones no tienen acceso a servicios sanitarios.<\/p>\n<p>Cada a\u00f1o 700 millones de personas forman parte del \u00ed\u00adndice de subempleados o desempleados. Cerca de 75 millones de personas dejan su tierra todos los a\u00f1os en calidad de emigrantes.<\/p>\n<p>Por todo lo cual se hace necesario un pacto mundial entre pa\u00ed\u00adses ricos y pobres. Un pacto internacional realista, equitativo, solidario y pac\u00ed\u00adfico. Es la base del verdadero Orden Nuevo Mundial para el comienzo del milenio.<\/p>\n<p>Suele ser un t\u00f3pico afirmar que la ciudad, surgida desde el Renacimiento, fue el s\u00ed\u00admbolo del para\u00ed\u00adso \u00ed\u00adntegramente humano, de la civilizaci\u00f3n y del progreso. Oponiendo metr\u00f3poli a la barbarie de formas de vida inferiores, tanto rurales, como de inferior desarrollo. La ciudad moderna ha sido el s\u00ed\u00admbolo de hasta d\u00f3nde una naci\u00f3n, un pa\u00ed\u00ads, un pueblo, pod\u00ed\u00ada catalogarse dentro del Primer, Segundo o Tercer mundo.<\/p>\n<p>Lo que muchos soci\u00f3logos no pod\u00ed\u00adan imaginarse es que la ciudad, la metr\u00f3poli, llegar\u00ed\u00ada a crear dentro de ella un nuevo mundo: el Cuarto. El submundo de la miseria, de la pobreza, de la marginaci\u00f3n en todas sus formas y cruel realidad. La barbarie se ha incubado en el coraz\u00f3n mismo de la ciudad. Las clases sociales m\u00e1s radicales, divididas por sentimientos racistas, xen\u00f3fobos y \u00e9tnicos, est\u00e1n dentro de la ciudad. Y el tribalismo m\u00e1s arcaico, en tribus urbanas juveniles, y en tribus de emigrantes, sin aparente posibilidad de integraci\u00f3n, ha hecho su aparici\u00f3n de forma violenta y radical. R Bourdieu, en su reciente obra \u00abLa miseria del mundo\u00bb, ha dejado esculpida una m\u00e1xima lacerante: \u00abNo es que la realidad no haya sido contada, es que no ha sido escuchada\u00bb. Para reconvertir el estado del malestar en el estado del bienestar profundo y cualitativo, necesitamos escuchar, ver, o\u00ed\u00adr, palpar y sentir con nuevos o\u00ed\u00addos, ojos, manos y coraz\u00f3n. De nuevo resuenan en mi interior dos refranes cargados de utop\u00ed\u00ada y futuro: \u00abhombres nuevos para una sociedad nueva\u00bb. Y, \u00abcambiemos corazones al mismo tiempo que estructuras\u00bb. Y, a\u00f1ado, cambiemos contravalores por valores: \u00ab\u00e9xito, fama, poder, tener\u00bb&#8230; por solidaridad, justicia, interioridad, tolerancia, di\u00e1logo. Estamos a tiempo.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos sistemas vigentes en el final del siglo, capitalismo liberal y colectivismo estatalista, deben corregirse radicalmente en sus errores. Recordemos que el neoliberalismo radical desemboca en la globalizaci\u00f3n salvaje.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, Evangelizar en una nueva cultura, San Pablo, Madrid 1998; ID., \u00bfQu\u00e9 nos espera en el S. XXI? DDB, Bilbao 1998.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ed\u00adnez<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[081] Se alude con este t\u00e9rmino a los movimientos pragmatistas y racionalistas que se dan en \u00e1mbitos intelectuales en los tiempos recientes. Alude a los afanes del liberalismo decimon\u00f3nico de no atarse a ninguna norma o disposici\u00f3n ajena a la propia voluntad y al propio juicio. 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