{"id":12460,"date":"2016-02-05T08:29:43","date_gmt":"2016-02-05T13:29:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/no-directividad\/"},"modified":"2016-02-05T08:29:43","modified_gmt":"2016-02-05T13:29:43","slug":"no-directividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/no-directividad\/","title":{"rendered":"NO DIRECTIVIDAD"},"content":{"rendered":"<p>[502]<\/p>\n<p>     Tendencia pedag\u00f3gica que trata de salvar al m\u00e1ximo la libertad del educando de forma que sean sus decisiones las que configuran su propia educaci\u00f3n y no las normas externas.<\/p>\n<p>    La no directividad es un estilo educativo y no una metodolog\u00ed\u00ada, un sistema o un proyecto bien definido. En cuanto estilo afecta a multitud de formas, campos, acciones y objetivos. La idea inicial se vincula con Karl Rogers (1902-1983), psiquiatra americano que entendi\u00f3, en sus obras ya cl\u00e1sicas, \u00abPsicoterapia centrada en el cliente\u00bb o en \u00abCounseling y Psicoterapia\u00bb, que la soluci\u00f3n de los problemas personales pasa por el protagonismo del propio enfermo. Luego lo aplic\u00f3 a los dem\u00e1s terrenos relacionados con la personalidad, sobre todo en el educativo. No basta que las mejoras vengan de fuera si el individuo no se compromete en ellas. La educaci\u00f3n debe ser protagonizada por cada uno o queda reducida a un barniz.<\/p>\n<p>    1. No directividad pedag\u00f3gica<br \/>\n    As\u00ed\u00ad surgi\u00f3 la idea \u00abpedagog\u00ed\u00ada no directiva\u00bb que es paralela a formaci\u00f3n aut\u00f3noma, a promoci\u00f3n libre, a compromiso personal. Esa idea se diversifica en multitud de otras l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n, que van desde el anarquismo pedag\u00f3gico m\u00e1s riguroso, como el de Everett Reimer o Ivan Illich, hasta el personalismo m\u00e1s juicioso de Manuel Mounier, pasando por el naturalismo de A.S. Neill o la pedagog\u00ed\u00ada critica de Lorenzo Milani.<\/p>\n<p>    El com\u00fan denominador de todos los sistemas liberales en pedagog\u00ed\u00ada ha sido siempre la no directividad. Pero en los finales del siglo XX esa preferencia se convierte en axioma pedag\u00f3gico, como efecto de la sociedad m\u00e1s permisiva y las diversas revoluciones tecnol\u00f3gicas que irresistiblemente se difundieron.<\/p>\n<p>    La pedagog\u00ed\u00ada no directiva, m\u00e1s liberal que impositiva, m\u00e1s naturalista que racionalista, m\u00e1s individual que colectiva, estuvo latente desde Kant hasta Froebel y Herbart, como eco lejano del racionalismo cartesiano y del empirismo de Locke, que luego dar\u00ed\u00adan el sestimentalismo de Rousseau, el idealismo de Pestalozzi o el liberalismo de Tolstoi. Se justific\u00f3 por las exigencias cient\u00ed\u00adficas de Spencer o con el utilitarismo de Stuart Mill.<\/p>\n<p>    Alberg\u00f3 posturas tan dispares como la pedagog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica de los personalismos del siglo XX, al estilo de G. Marcel, de H. Bergson o de M. Mounier. Pero tambi\u00e9n se nutri\u00f3 del naturalismo cristiano de Mar\u00ed\u00ada Montessori y de O. Decroly o del socialismo de Paolo Freire.<\/p>\n<p>    Sin todos estos nombres y corrientes en la subconsciencia apenas si podremos entender la \u00abpedagog\u00ed\u00ada no directiva\u00bb, con su carga de liberalismos y con sus utop\u00ed\u00adas de autonom\u00ed\u00ada y de protagonismo individual.<\/p>\n<p>    Su ideal se orienta a promover una  escuela y una actividad did\u00e1ctica autogestionadas en lo posible. Se intenta otorgar a los alumnos y a los grupos una funci\u00f3n instituyente. No bastan los m\u00e9todos activos. Se busca otros estilos, en los que el profesor no trasvasa sus saberes a los escolares, sino que act\u00faa de catalizador o de mediador para que ellos los cultiven y los disfruten 2. No directividad catequ\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    Si en la tarea educadora la no directividad presenta unos valores innegables y abre caminos a formas organizativas con mucho de provechoso, al mismo tiempo que de arriesgado, en lo relacionado con la educaci\u00f3n de la fe, con la instrucci\u00f3n religiosa, con la vida moral y la pr\u00e1ctica de la virtud, la no directividad reclama otras reflexiones.<\/p>\n<p>     En primer lugar la doctrina cristiana, el mensaje, no se busca por propia cuenta. Es preciso hallar lo que ya Dios ha dicho. Se puede opinar sobre las medicinas m\u00e1s oportunas, pero no sobre el ideal de la salud. Los caminos para encontrar la verdad divina pueden ser muchos y el grado de adhesi\u00f3n al mensaje cristiana puede ser diverso. Pero el mensaje como tal es innegociable.<\/p>\n<p>     Lo mismo se puede decir de la moral. Se puede reclamar la libertad de obrar el bien o el mal. Pero el deber del educador es educar en el bien, para que la libertad se adhiera a \u00e9l. No basta educar en la libertad para que se haga el bien o el mal a simple elecci\u00f3n, al menos en las edades en las que la persona no tiene la suficiente formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     Fuera de esas limitaciones, tambi\u00e9n la \u00abno directividad\u00bb puede y debe ser una ayuda en la educaci\u00f3n de la conciencia y de la creencia, de la fe y de la vida de piedad evang\u00e9lica<br \/>\n    Las razones son evidentes: &#8211; La fe es una adhesi\u00f3n libre y amorosa a una persona en la que se cree y a la que se ama. El amor no se impone, se ofrece. La adhesi\u00f3n sincera no se improvisa, se conquista.<\/p>\n<p> &#8211; La fe no puede ser fruto de una programaci\u00f3n racional que conduzca l\u00f3gicamente a ella, sino regalo inesperado que se alcanza gratuitamente.<\/p>\n<p> &#8211; La libertad de conciencia no se razona, sino que se descubre por la experiencia y se alimenta por las obras buenas y no por los silogismos.<\/p>\n<p> &#8211; La naturaleza del mensaje cristiano es ser \u00abbuena noticia\u00bb (eu-angelo), que se asimila de manera libre y responsable cuando se ha recibido la gracia divina. La misi\u00f3n del educador no es \u00abeducar la fe\u00bb, sino de preparar a la persona, su inteligencia, su afectividad, su voluntad, para que Dios act\u00fae en el fondo del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>     Todo esto es lo que podemos entender por \u00abcatequesis no directiva\u00bb, sobre todo si lo oponemos a mero proselitismo religioso, a apolog\u00e9tica adecuada a cada edad, a la erudici\u00f3n m\u00e1s que a la persuasi\u00f3n, a la sumisi\u00f3n m\u00e1s que a la adhesi\u00f3n, a la docilidad m\u00e1s que a la amistad.<\/p>\n<p>     3. La fe no es directiva<\/p>\n<p>     Si la fe en la verdad no puede ser \u00abdirectiva\u00bb por lo que se refiere a la verdad, s\u00ed\u00ad lo puede y debe ser por que se refiere a la adhesi\u00f3n, que es el gesto de un esp\u00ed\u00adritu libre y el descubrimiento de un don que se ofrece gratis y que se acepta o rechaza libremente para cada persona.<\/p>\n<p>     Por eso P\u00ed\u00ado XI, en la \u00abDivini Illius Magistri\u00bb, defin\u00ed\u00ada educaci\u00f3n como \u00abcooperaci\u00f3n con la gracia divina para hacer del hombre un cristiano firme en la fe e instruido en las verdades religiosas\u00bb.<\/p>\n<p>     Y el Concilio Vaticano II proclam\u00f3 que \u00ablos ni\u00f1os y j\u00f3venes tienen derecho a que se les estimule a apreciar con recta conciencia los valores morales y a prestarles su adhesi\u00f3n personal&#8230; Y tienen derecho a que se les incite a conocer y amar m\u00e1s a Dios.\u00bb (Grav. Educ.1)<\/p>\n<p>     La no directividad aplicada a la catequesis tiene ese sentido de b\u00fasqueda y hallazgo, de deseo y de conquista, de esperanza y del gozo de haber conseguido lo que se esperaba.<\/p>\n<p>    Cuando se educa la fe de esta forma, el hombre se siente libre para acogerla y entonces no acontece lo que en muchos cristianos superficiales sucede: que cuando llegan a adultos consideran las ense\u00f1anzas infantiles como superadas y se sit\u00faan en una postura de agnosticismo y de superaci\u00f3n de lo ingenuo. Como si la fe en el mensaje y el amor al Dios que lo anuncia fuera \u00abcosa de ni\u00f1os\u00bb y no propiamente de mentes maduras, de conciencias libres y de personalidades sanas y conscientes de su autonom\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Tal vez una catequesis y una educaci\u00f3n religiosa no directiva evitar\u00ed\u00ada esas situaciones o disminuir\u00ed\u00ada su n\u00famero. Es evidente que palabras como respeto, libertad, intimidad, diversidad, pluralismo, est\u00e1n en la base de esa forma educativa, sin llegar a caer en indiferentismo, en agnosticismo, desinter\u00e9s, apat\u00ed\u00ada, indolencia, abandono y desgana espiritual.<\/p>\n<p>     No es f\u00e1cil situarse en el punto justo de los comportamientos, probablemente porque ese lugar m\u00e1gico no existe.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[502] Tendencia pedag\u00f3gica que trata de salvar al m\u00e1ximo la libertad del educando de forma que sean sus decisiones las que configuran su propia educaci\u00f3n y no las normas externas. La no directividad es un estilo educativo y no una metodolog\u00ed\u00ada, un sistema o un proyecto bien definido. 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