{"id":12467,"date":"2016-02-05T08:29:56","date_gmt":"2016-02-05T13:29:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nombres-cristianos\/"},"modified":"2016-02-05T08:29:56","modified_gmt":"2016-02-05T13:29:56","slug":"nombres-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nombres-cristianos\/","title":{"rendered":"NOMBRES CRISTIANOS"},"content":{"rendered":"<p>[801]<\/p>\n<p>     La tradici\u00f3n cristiana reclam\u00f3 mucho tiempo en la mayor parte de los lugares el poner a las personas nombre de alg\u00fan santo como recuerdo de su fe y virtudes.<\/p>\n<p>    Pero en los comienzos del cristianismo \u00abno hab\u00ed\u00ada santos\u00bb, sino que se nombraban a las personas seg\u00fan otras variables. Aquellos primeros cristianos eran herederos del juda\u00ed\u00adsmo sobre todo en Oriente y de una cultura y formas romanas sobre todo en Occidente. Muchos nombres fueron heredados del Antiguo Testamento, en donde repetidamente se llama a un nacido con nombre simb\u00f3lico o circunstancial, como dejando constancia ante la familia y ante la persona de algunos rasgos dignos de ser recordados en el porvenir.<\/p>\n<p>    Pero cuando los cristianos proced\u00ed\u00adan del paganismo, culturalmente griego (helen\u00ed\u00adstico) o romano, lo normal fue asumir los nombres usuales del entorno. Luego los martirios de cristianos suscitaron la admiraci\u00f3n de los supervivientes y pasaron a ser usados sus nombres para designar a nuevos cristianos.<\/p>\n<p>     Entre esos nombres los hab\u00ed\u00ada de diversos tipos o significados<\/p>\n<p>   &#8211; Unos eran derivados de la mitolog\u00ed\u00ada pagana: Mercurio, Baco, Apolo (Cor. 16. 12), Herm\u00f3genes (Rom. 16. 4); o tambi\u00e9n de ritos religiosos: Augusto, Auspicio, Augurio, Optato.<\/p>\n<p>   &#8211; Los n\u00fameros dieron otros nombres: Primo, Segundo, Primigenio, Secundino, Quarto, Octavio. Y tambi\u00e9n lo dieron lo colores: Albano, C\u00e1ndido, Rufo.<\/p>\n<p>   &#8211;  Los animales inspiraban otros: Asello, Paloma, Le\u00f3n, Tauro, Ursula.<\/p>\n<p>   &#8211; La agricultura inspiraba algunos como: Agricia, Armentario, Palmacio. Sobre todo las flores llenaron muchas designaciones: Florencio, Balsamia, Flosculo, Narciso, Rosa, Margarita, Azucena, Crisanto, Acacio.<\/p>\n<p>   &#8211; La milicia o la navegaci\u00f3n inspiraban diversos: Emerenciana, Navigia, Pelagio, Seutario, Talasio. Y las toponimias eran numerosas: Afra, Cydno, Galo, Jordano, Macedonio, Mauro, Sabina, Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>   &#8211; Los meses tambi\u00e9n contaban con inter\u00e9s: Abril, Januario, Juno, Mayo. Y m\u00e1s tarde los d\u00ed\u00adas de la semana, entre los que pronto resalt\u00f3 entre los cristianos el domingo, o d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or resucitado&#8230;<\/p>\n<p>   &#8211; Las cualidades personales defin\u00ed\u00adan bastantes nombres: Aristo, Hilario, Modesto, Prudencio, Pac\u00ed\u00adfico, Macario. Y tambi\u00e9n las condiciones sociales: Servus, Serviliano, Vern\u00e1culo.<\/p>\n<p>   &#8211; Las figuras p\u00fablicas famosas suscitaban la emulaci\u00f3n en: Cesareo, Cornelio, Pompeyo, Ptolomeo, Virgilio.<\/p>\n<p>     Cuando los cristianos fueron mayor\u00ed\u00ada, los nombres paganos fueron poco a poco sustituidos por otros m\u00e1s \u00abevang\u00e9licos\u00bb:<\/p>\n<p>   &#8211; Nombres vinculados a doctrinas: Anastasia, Atanasio, Cris\u00f3stomo, Crist\u00f3bal, Redencio, Restituto, Domingo.<\/p>\n<p>   &#8211; Los hubo vinculados a ritos o fiestas: Epifanio, Eulogio, Natal, Pascasio, Sabbatio, Agape.<\/p>\n<p>   &#8211; Las virtudes daban mucho juego a los cristianos: Elpis, Fidenciano, Irene o Ireneo, con su derivados: Adolfo, Agapito, Caritosa.<\/p>\n<p>   &#8211; Sentimientos piadosos inspiraban denominaciones como: Adeodato, Ambrosio, Benedicto, Deogratias, Buenaventura, Gaudencio, Hilario, Victoriano, V\u00ed\u00adctor, Vincencio, In\u00e9s, Balbina, Cornelio, Felicidad, Justino.<\/p>\n<p>   &#8211; Y ni decir tiene que, sobre todo en los \u00e1mbitos jud\u00ed\u00ados, los que aparec\u00ed\u00adan en el Viejo Testamento eran frecuentes: Susana, Daniel, Samuel, Isa\u00ed\u00adas, Ezequiel, Mois\u00e9s, Tob\u00ed\u00adas, Jos\u00e9, Jes\u00fas, David, Judith, Ruth, Esther.<\/p>\n<p>   &#8211; Luego comenzaron a divulgarse los nombres de los Ap\u00f3stoles, sobre todo los de Mar\u00ed\u00ada, Madre de Jes\u00fas, o de las otras figuras apost\u00f3licas: Pablo, Pedro, Juan, Santiago, Mat\u00ed\u00adas, Marcos, Mateo, Lucas.<\/p>\n<p>     Los nombres de las personas, sobre todo de significaci\u00f3n cristiana, se prestan a una buena reflexi\u00f3n hagiogr\u00e1fica o moralizante en determinadas edades, en las que la curiosidad de la mente lleva a buscar significados originales en las formas de usar los lenguajes. El educador puede aprovecharlos para descubrir y ensalzar cualidades imitables o para formular reflexiones convenientes a cada edad o a cada situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     En los tiempos actuales, incluso en los ambientes creyentes, se diversifican los modos de denominar a las personas, dej\u00e1ndose con frecuencia arrastrar por las modas m\u00e1s que por las intenciones y los significados. Pero no estar\u00e1 de m\u00e1s recomendar a los padres alguna reflexi\u00f3n e informaci\u00f3n cuando de imponer un nombre se trata. Negarse a poner el nombre de Mar\u00ed\u00ada del Pilar o Mar\u00ed\u00ada del Henar, para contentarse con Pilar o Henar, es ignorar que se inscribe el nombre de una piedra o del simple heno. Creer que J\u00e9ssica es m\u00e1s hermoso que Jesusa es ignorar que en hebreo es tambi\u00e9n el femenino de Jesua o Jes\u00fas. Aplicar nombres religiosos egipcios, como Osiris, Ra o Amon, o griegos como Minerva, Afrodita o Sibila, por las aficiones arqueol\u00f3gicas sobre los egipcios o literarias acerca de los griegos, es desconocer en parte lo que los hijos ser\u00e1n un d\u00ed\u00ada en una sociedad que no ser\u00e1 ni egipcia ni griega.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>[801]<br \/>\n La tradici\u00f3n cristiana reclam\u00f3 mucho tiempo en la mayor parte de los lugares el poner a las personas nombre de alg\u00fan santo como recuerdo de su fe y virtudes.<\/p>\n<p>    Pero en los comienzos del cristianismo \u00abno hab\u00ed\u00ada santos\u00bb, sino que se nombraban a las personas seg\u00fan otras variables. Aquellos primeros cristianos eran herederos del juda\u00ed\u00adsmo sobre todo en Oriente y de una cultura y formas romanas sobre todo en Occidente. Muchos nombres fueron heredados del Antiguo Testamento, en donde repetidamente se llama a un nacido con nombre simb\u00f3lico o circunstancial, como dejando constancia ante la familia y ante la persona de algunos rasgos dignos de ser recordados en el porvenir.<\/p>\n<p>    Pero cuando los cristianos proced\u00ed\u00adan del paganismo, culturalmente griego (helen\u00ed\u00adstico) o romano, lo normal fue asumir los nombres usuales del entorno. Luego los martirios de cristianos suscitaron la admiraci\u00f3n de los supervivientes y pasaron a ser usados sus nombres para designar a nuevos cristianos.<\/p>\n<p>     Entre esos nombres los hab\u00ed\u00ada de diversos tipos o significados<\/p>\n<p>   &#8211; Unos eran derivados de la mitolog\u00ed\u00ada pagana: Mercurio, Baco, Apolo (Cor. 16. 12), Herm\u00f3genes (Rom. 16. 4); o tambi\u00e9n de ritos religiosos: Augusto, Auspicio, Augurio, Optato.<\/p>\n<p>   &#8211; Los n\u00fameros dieron otros nombres: Primo, Segundo, Primigenio, Secundino, Quarto, Octavio. Y tambi\u00e9n lo dieron lo colores: Albano, C\u00e1ndido, Rufo.  &#8211;  Los animales inspiraban otros: Asello, Paloma, Le\u00f3n, Tauro, Ursula.  &#8211; La agricultura inspiraba algunos como: Agricia, Armentario, Palmacio. Sobre todo las flores llenaron muchas designaciones: Florencio, Balsamia, Flosculo, Narciso, Rosa, Margarita, Azucena, Crisanto, Acacio.<\/p>\n<p>   &#8211; La milicia o la navegaci\u00f3n inspiraban diversos: Emerenciana, Navigia, Pelagio, Seutario, Talasio. Y las toponimias eran numerosas: Afra, Cydno, Galo, Jordano, Macedonio, Mauro, Sabina, Sebasti\u00e1n.<\/p>\n<p>   &#8211; Los meses tambi\u00e9n contaban con inter\u00e9s: Abril, Januario, Juno, Mayo. Y m\u00e1s tarde los d\u00ed\u00adas de la semana, entre los que pronto resalt\u00f3 entre los cristianos el domingo, o d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or resucitado&#8230;<\/p>\n<p>   &#8211; Las cualidades personales defin\u00ed\u00adan bastantes nombres: Aristo, Hilario, Modesto, Prudencio, Pac\u00ed\u00adfico, Macario. Y tambi\u00e9n las condiciones sociales: Servus, Serviliano, Vern\u00e1culo.<\/p>\n<p>   &#8211; Las figuras p\u00fablicas famosas suscitaban la emulaci\u00f3n en: Cesareo, Cornelio, Pompeyo, Ptolomeo, Virgilio.<\/p>\n<p>     Cuando los cristianos fueron mayor\u00ed\u00ada, los nombres paganos fueron poco a poco sustituidos por otros m\u00e1s \u00abevang\u00e9licos\u00bb:<\/p>\n<p>   &#8211; Nombres vinculados a doctrinas: Anastasia, Atanasio, Cris\u00f3stomo, Crist\u00f3bal, Redencio, Restituto, Domingo.<\/p>\n<p>   &#8211; Los hubo vinculados a ritos o fiestas: Epifanio, Eulogio, Natal, Pascasio, Sabbatio, Agape.<\/p>\n<p>   &#8211; Las virtudes daban mucho juego a los cristianos: Elpis, Fidenciano, Irene o Ireneo, con su derivados: Adolfo, Agapito, Caritosa.<\/p>\n<p>   &#8211; Sentimientos piadosos inspiraban denominaciones como: Adeodato, Ambrosio, Benedicto, Deogratias, Buenaventura, Gaudencio, Hilario, Victoriano, V\u00ed\u00adctor, Vincencio, In\u00e9s, Balbina, Cornelio, Felicidad, Justino.<\/p>\n<p>   &#8211; Y ni decir tiene que, sobre todo en los \u00e1mbitos jud\u00ed\u00ados, los que aparec\u00ed\u00adan en el Viejo Testamento eran frecuentes: Susana, Daniel, Samuel, Isa\u00ed\u00adas, Ezequiel, Mois\u00e9s, Tob\u00ed\u00adas, Jos\u00e9, Jes\u00fas, David, Judith, Ruth, Esther.<\/p>\n<p>   &#8211; Luego comenzaron a divulgarse los nombres de los Ap\u00f3stoles, sobre todo los de Mar\u00ed\u00ada, Madre de Jes\u00fas, o de las otras figuras apost\u00f3licas: Pablo, Pedro, Juan, Santiago, Mat\u00ed\u00adas, Marcos, Mateo, Lucas.<\/p>\n<p>     Los nombres de las personas, sobre todo de significaci\u00f3n cristiana, se prestan a una buena reflexi\u00f3n hagiogr\u00e1fica o moralizante en determinadas edades, en las que la curiosidad de la mente lleva a buscar significados originales en las formas de usar los lenguajes. El educador puede aprovecharlos para descubrir y ensalzar cualidades imitables o para formular reflexiones convenientes a cada edad o a cada situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>     En los tiempos actuales, incluso en los ambientes creyentes, se diversifican los modos de denominar a las personas, dej\u00e1ndose con frecuencia arrastrar por las modas m\u00e1s que por las intenciones y los significados. Pero no estar\u00e1 de m\u00e1s recomendar a los padres alguna reflexi\u00f3n e informaci\u00f3n cuando de imponer un nombre se trata. Negarse a poner el nombre de Mar\u00ed\u00ada del Pilar o Mar\u00ed\u00ada del Henar, para contentarse con Pilar o Henar, es ignorar que se inscribe el nombre de una piedra o del simple heno. Creer que J\u00e9ssica es m\u00e1s hermoso que Jesusa es ignorar que en hebreo es tambi\u00e9n el femenino de Jesua o Jes\u00fas. Aplicar nombres religiosos egipcios, como Osiris, Ra o Amon, o griegos como Minerva, Afrodita o Sibila, por las aficiones arqueol\u00f3gicas sobre los egipcios o literarias acerca de los griegos, es desconocer en parte lo que los hijos ser\u00e1n un d\u00ed\u00ada en una sociedad que no ser\u00e1 ni egipcia ni griega.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">\u201cNombres Cristianos\u201d, dice el anticuario isabelino, Camden, \u201cfueron impuestos para la distinci\u00f3n de las personas, apellidos para la diferenciaci\u00f3n de las familias.\u201d Parecer\u00eda desde este punto, aun en el siglo diecis\u00e9is, que el significado etimol\u00f3gico e hist\u00f3rico de la frase \u201cnombre Cristiano\u201d fue oscureci\u00e9ndose, y com\u00fanmente fue olvidado en nuestros tiempos. Pero, estrictamente hablando, el \u201cnombre Cristiano\u201d no es meramente el nombre de pila distintivo de un miembro individual de la familia, sino el nombre dado a el, a su \u201cbautismo\u201d, o por ejemplo a su bautismo. Se debe recordar que, en la pre \u2013 Reforma en Inglaterra el laicado tuvo permitido administrar el bautismo en casos de necesidad con las palabras: \u201cYo te bautizo en el nombre del Padre\u201d etc. El bautizar es de este modo el \u201cbautismo\u201d, y as\u00ed el \u201cnombre Cristiano\u201d significa el nombre bautismal.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Or\u00edgenes<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Nombres sin significado Cristiano y probablemente derivado de ancestros paganos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Nombres derivados sin cambios o levemente modificados de la mitolog\u00eda pagana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Nombres de origen y significado Cristiano<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Cambio de Nombre al Bautismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Pr\u00e1cticas respecto a los Nombres<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Confirmaci\u00f3n de los Nombres<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Or\u00edgenes<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alguna vaga idea que nomina sunt omina (\u201cnombres son presentimientos\u201d) significa que es una suerte de instinto humano primitivo. As\u00ed a trav\u00e9s de los tiempos del Viejo Testamento el significado de los nombres ha pasado como un principio aceptado. Ellos fueron usualmente dados en referencia a cualquier atributo en un ni\u00f1o, actual o prof\u00e9tico o con alg\u00fan sentimiento o esperanza en los padres al momento de su nacimiento. Fue solamente un muy leve desarrollo de la idea de suponer que un cambio en la condici\u00f3n demanda apropiadamente un cambio en el nombre. As\u00ed la conversi\u00f3n de Abram en Abraham (el \u201cPadre de varias naciones\u201d G\u00e9nesis 17:5) fue impuesto bajo la ocasi\u00f3n del pacto de circuncisi\u00f3n y ratificado como reclamo a Dios de una especial bendici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista, luego, de su reconocimiento congruente y de la practica de los Hebreos de dar un nombre a cada ni\u00f1o var\u00f3n al momento de la circuncisi\u00f3n en el octavo d\u00eda del nacimiento (Lucas 1:59), se ha mantenido la costumbre de conferir un nombre bajo el cual el nuevo bautizado tuviera origen Apost\u00f3lico. Por ejemplo, el punto es declarado de encontrarse en el caso del Ap\u00f3stol de los Gentiles, quien ante su conversi\u00f3n, fue llamado Sa\u00fal y luego Pablo. Pero los eruditos modernos, y con raz\u00f3n, han rechazado esta argumentaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bautismo de San Pablo esta registrado en Actas 9: 18, pero el nombre Pablo no ocurr\u00eda antes Actas 13: 9 mientras Sa\u00fal se encuentra varias veces en el intervalo. No tenemos mas razones para conectar el nombre de Pablo con el bautismo apost\u00f3lico que lo que tenemos que contabilizar en el mismo modo por el dado nombre de Cephas o Pedro, el cual conocemos tener derecho a otra causa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, esto es cierto, en ambos casos desde la inscripci\u00f3n de las catacumbas y desde temprano en la literatura Cristiana, que los nombres de Cristianos en las primeras tres centurias no difieren distintivamente de los nombres de los paganos que los rodean. Una referencia a Epistles de San Pablo, hace este plan que aun los nombres de dioses paganos y diosas nacieron por esta conversi\u00f3n luego de convertirse ellos mismos antes. Hermes ocurre en Romanos 16: 14, con un numero de otros nombres puramente paganos, Epaphroditus en Phil. 4&#160;: 18, Phoebe, la diaconisa en Romanos 16:1. No menos conclusivo son los nombres de los cuales encontramos en las inscripciones cristianas del periodo temprano o en los signatarios anexados a estos concilios como Nicaea o Ancyra (ver Turner, \u00abEccl. Occident. Mon. Juris\u00bb, I, 36-90; II, 50-53), o nuevamente en la lista de m\u00e1rtires. Aun en etapas tard\u00edas, los nombres son de car\u00e1cter miscel\u00e1neo. La siguiente clasificaci\u00f3n es una que ha sido trabajado por J. Bass Mullinger fundado en Martigny.\n<\/p>\n<h2>Nombres sin significado Cristiano y probablemente derivado de ancestros paganos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta categor\u00eda puede ser dividida como sigue:\n<\/p>\n<h2>Nombres derivados sin cambios o levemente modificados de la mitolog\u00eda pagana<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, Mercurios, Bacchus, Apollos(I Corinthians 16:12), Hermogenes (Romans 16:4), etc.; de ritos religiosos u premoniciones, por ejemplo, Augustus, Auspicius, Augurius, Optatus;<br \/>\nDesde los n\u00fameros, por ejemplo, Primus, Primigenius, Secundinus, Quartus, Octavia, etc.;<br \/>\nDesde los colores, por ejemplo, Albanus, Candidus, Rufus, etc.;<br \/>\nDesde los animales y p\u00e1jaros, por ejemplo, Asellus, Columbia, Leo, Taurus, Ursula, etc.;<br \/>\nDesde la agricultura, por ejemplo, Agricia, Armentarius, Palmatinus, Stereorius, etc.;<br \/>\nDesde las flores, por ejemplo, Balsamia, Flosculus, Narcissus, Rosula;<br \/>\nDesde las joyas, por ejemplo, Chrysanthus, Margarites, Smaragdus;<br \/>\nDesde la vida militar o el mar, por ejemplo, Emerentiana, Navigia, Pelagia, Seutarius, Thalassus;<br \/>\nDesde los pa\u00edses, ciudades o r\u00edos, etc; Afra, Cydnus, Galla, Jordanis, Macedonius, Maurus, Sabina, Sebastianus, etc.;<br \/>\nDesde los meses, por ejemplo, Aprilis, Januaria, Junia, etc.;<br \/>\nDesde las cualidades personales, por ejemplo, Aristo, Hilarius, Modestus, Pudens etc.;<br \/>\nDesde las condiciones serviles, por ejemplo, Servus, Servilianus, Vernacla;<br \/>\nNombres de celebridades hist\u00f3ricas, por ejemplo, Caesarius, Cornelia, Pompeius, Ptolemaeus, Vergilius.\n<\/p>\n<h2>Nombres de origen y significado Cristiano<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos incluyen lo siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nombres que aparecen sugeridos por dogmas cristianos, por ejemplo, Anastasia, Athanasia, Christophorus, Redemptus, Restitutus, etc.;<br \/>\nDesde festivales o ritos, por ejemplo, Epiphanius, Eulogia, Natalis, Pascasia, Sabbatius y al frecuentemente recurrido Martyrius;<br \/>\nDesde las virtudes Cristianas, por ejemplo, Agape, Elpis, Fides, Irene, las cuales derivan de Adelphius, Agapetus, Caritosa, etc.;<br \/>\nSentimientos piadosos, por ejemplo, Adeodata, Ambrosius, Benedictus, Deogratias, etc., y posiblemente de nombres como Gaudentianus, Hilarius, Sozomen, Victorianus, Vincentius, pero es muy dif\u00edcil asumir distintivamente sentimientos Cristianos que est\u00e9n aqu\u00ed latentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde otro lado la recurrencia de estos nombres como Agnes, Balbina, Cornelius, Felicitas, Irenaeus, Justinus, etc. pueden probablemente estar asociados a la veneraci\u00f3n de los m\u00e1rtires, quienes primero aburren estos nombres, esto es bastante curioso que los nombres del Nuevo Testamento son raramente encontrados mientras aquellos del Viejo Testamento son dif\u00edcilmente menos raros. Susana, Daniel, Mois\u00e9s, Tob\u00edas, ocurren frecuentemente, pero solo hacia el final de la cuarta centuria que ellos encuentran el nombre de nuestra Santa Se\u00f1ora, o se vuelven familiares a todos con aquellos de los Ap\u00f3stoles. Aun luego nosotros no podemos asegurar que en el caso de Paulus en particular esta es cualquier referencia internacional al Ap\u00f3stol de los Gentiles, pero Johannes al menos, y Andreas, con Pedro y sus derivados como Petronia, Petrius, Petronilla, etc. Petronia, Petrius, Petronilla, etc son menos abiertos a la duda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre de Maria ocurre ocasionalmente en las inscripciones de las catacumbas hacia el final del siglo cuarto, por ejemplo, en la forma de Livia Maria in Pace(De Rossi, \u00abRom. Sot.\u00bb, I, 143) y este es una m\u00e1rtir asignada a la fecha 256 de la era de Cristo (De Rossi, \u00abRom. Sot.\u00bb III, 200 sqq y compara otras instancias del nombre, De Rossi, \u00abInsc. Christ. I, 331; II, 160 and 173).\n<\/p>\n<h2>Cambio de Nombre al Bautismo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si podemos confiar el car\u00e1cter autentico y contempor\u00e1neo de los actos de San B\u00e1lsamo, quien muri\u00f3 en 331 de la era cristiana, podr\u00edamos tener un ejemplo temprano de la conexi\u00f3n entre el bautismo y la daci\u00f3n del nombre. \u201cPor mi nombre paternal\u201d, este m\u00e1rtir dijo que declararon \u201cHe llamado B\u00e1lsamo, pero por el nombre espiritual que he recibido en el bautismo, me conocen como Pedro\u201d. Esto podr\u00eda ser que en algunos casos la asunci\u00f3n de un nuevo nombre por razones devocionales fue bastante com\u00fan entre los Cristianos. Eusebio el historiador tomo el nombre de Panfili de P\u00e1nfilo, el m\u00e1rtir quien especialmente veneraba. Aun mas temprano San Cipriano eligi\u00f3 ser llamado Cipriano Caecilius como gratitud a Cecilius a quien el le deb\u00eda su conversi\u00f3n. Adem\u00e1s San Dionisio de Alejandr\u00eda, (c 260), declaro \u201cEs mi opini\u00f3n que esos son algunos de los mismos nombres como el del Ap\u00f3stol Juan, quien en una cuenta de su amor a el, y porque ellos admiran y lo emulan, y desean ser amados por el Se\u00f1or como el lo fue, tomando a ellos mismos el mismo nombre, igual que varios de los ni\u00f1os creyentes son llamados Pablo o Pedro\u201d( Eusebius, \u00abHist. Eccl.\u00bb, VII, xxv). Podr\u00eda ser solo natural que la asunci\u00f3n, de alguno de estos nuevos nombres puedan tomar lugar formal en el bautismo, en el cual el catec\u00fameno, luego probablemente como ahora, tendr\u00e1 que ser llamado por alguna apelaci\u00f3n distintiva. De otro modo parece posible que la imposici\u00f3n de un nuevo nombre al bautismo ha comenzado a generalizarse. Cada ni\u00f1o tiene necesariamente que recibir alg\u00fan nombre u otro, y cuando el bautismo es seguido inmediatamente al nacimiento, esto puede haber ofrecido una muy confiable oportunidad para el reconocimiento publico de la elecci\u00f3n hecha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay duda que el trig\u00e9simo de los supuestos C\u00e1nones Ar\u00e1bicos de Nicaea: \u201c de dar solo nombres de Cristianos en el bautismo\u201d no es autentico, aun pensando que es en etapa temprana; pero los sermones de San Juan Cris\u00f3stomo parece asumir en varios diferentes lugares que el nombre conferido, presumiblemente al bautismo, deber a ser regulado por alguna idea de edificaci\u00f3n Cristiana, y el implica pensar que esto no parece nacer por la evidencia ahora disponible, que ha esta ha sido la practica de las generaciones tempranas. Por ejemplo, el dice: \u201c cuando se da el nombre a un ni\u00f1o, cuidando de no llamarlo luego de los santos, como hac\u00edan en los tiempos anteriores, la gente enciende las l\u00e1mparas y da a ellos nombres y nombra a los ni\u00f1os luego de lo cual contin\u00faan quemando los mas largos, conjeturando desde all\u00ed que el vivir\u00eda largo tiempo con el\u201d (Hom. in Cor., xii, 13). En forma similar encomiendan la practica de los padres de Antioquia en llamar a los ni\u00f1os luego del m\u00e1rtir Meletius(P.G., L, 515) y el otra vez urge a sus escuchas no dar a sus ni\u00f1os el primer nombre que ocurra, ni mirar de gratificar a los padres o abuelos u otras familias en conexi\u00f3n d\u00e1ndoles sus nombres, sino antes elegir los nombres de hombres santos conspicuos desde la virtud y por su coraje ante Dios (P.G., LIII, 179). La historia preserva diversos ejemplos de estos cambios de nombres en adultos que se convierten. S\u00f3crates(Hist. Eccl., VII, xxi) nos dice de Atenas quien desposo al Emperador Teodosio el Joven, y quien previamente a casarse fue bautizado(421 de la era cristiana) recibiendo el nombre de Eudocia. Otra vez Bede nos dice del caso del rey Caedwalla, quien vino a Roma y fue bautizado por el Papa Sergio quien se dio el nombre de Pedro. Muri\u00f3 temprano luego que fuera sepultado en Roma y su epitafio comenzara \u201cHic depositus est Caedwalla qui est Petrus\u00bb fue largamente apuntado(Bede, \u00abHist. Eccl.\u00bb, V, vii). Tarde el tuvo la bien conocida instancia de Guthrum el Dan\u00e9s, l\u00edder en Inglaterra quienes luego de un largo litigio con el Rey Alfredo quien fue eventualmente vencido y consinti\u00f3 en aceptar la Cristiandad cuando fue bautizado en 878 por el \u00c6thelstan.\n<\/p>\n<h2>Pr\u00e1cticas respecto a los Nombres<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras varios Padres y escritores espirituales, aqu\u00ed y all\u00ed un decreto sinodal, ha exhortado al fiel para no dar nombres a sus hijos en el bautismo, pero aquellos de santos canonizados o de los \u00e1ngeles de Dios, estos deben confesar que ellos nunca han tenido tiempo en la historia de la Iglesia cuando estos entredichos han sido todos estrictamente atendidos. Ellos fueron ciertamente no atentos durante las etapas tempranas o tard\u00edas de la Edad Media. Cualquiera que mire aun casualmente una extensa lista de nombres medievales, los cuales son por supuesto mejor encontrados en los \u00edndices de los vol\u00famenes de procedimientos legales los cuales han sido editados en tiempos modernos, los cuales percibir\u00e1n que mientras los nombres ordinarios sin ninguna pronunciada asociaci\u00f3n religiosa, tales como Guillermo, Roberto, Rogelio, Geoffrey, Hugo, etc\u00e9tera enormemente preponderan (Guillermo, alrededor del a\u00f1o 1200 fue por lejos el mas com\u00fan de los nombres Cristianos en Inglaterra), habiendo siempre un muy considerable numero de nombres excepcionales y fuera de moda, los cuales aparentemente sin asociaci\u00f3n religiosa en su totalidad. Estos nombres, tomados para pocos casos, como Ademar, Ailma, Ailward, Albreza, Alditha, Almaury, Ascelina, Avice, Aystorius (estas vienen con las listas de aquellos curados al santuario de Santo Tomas de Canterbury) son de bastante frecuente ocurrencia. El punto adem\u00e1s no puede ser explicado en el. Podemos notar de otro modo que la rubrica en el oficial \u00abRituale Romanum\u00bb imponiendo que el sacerdote debe ver que indecorosos o rid\u00edculos nombres de deidades o de diosas paganas no sean dados en el bautismo(curet ne obscoena, fabulosa aut ridicula vel inanium deorum vel impiorum ethnicorum hominum nomina imponantur). Algunos de los rituales franceses del siglo diecisiete han llegado adem\u00e1s mas all\u00e1 de esto. Por ejemplo que el de Bourges (1666) dirigido a padres y abuelos urge: \u201cdelen a los muchachos los nombres de hombres santos y a las ni\u00f1as aquellos de mujeres santas como el correcto orden lo requiere, y d\u00e9jenle evitar los nombres de festivales como Easter (Pascuas), Natividad(Navidad), Todos los santos(Toussaint) y otros que son algunas veces elegidos. \u201cA pesar de estos entredichos \u201cToussaint\u201d se ha convertido en un no raro nombre Cristiano franc\u00e9s y \u201cNoel\u201d se ha diseminado aun en Inglaterra. La adici\u00f3n de Maria, especialmente en la forma de Juan Maria, para los varones, y de Josefa para las mujeres es de ocurrencia diaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a e Italia, la ardiente devoci\u00f3n a nuestra Sagrada Se\u00f1ora no ha permanecido contenta con el simple nombre de Maria, pero algunos de sus festivales, etc han creado nombres de ni\u00f1as: Concepci\u00f3n, de la cual el diminutivo es Concha, que es uno de los mas conocidos, pero tambi\u00e9n Asunci\u00f3n, Encarnaci\u00f3n, Mercedes, Dolores, etc en Espa\u00f1a, y en Italia Asunta, Anunciata, Concetta, etc. Es extra\u00f1o de otro modo que el nombre Maria no ha significado siempre una elecci\u00f3n favorita para las ni\u00f1as, posiblemente por un sentimiento que este es muy egregio para ser usado familiar o com\u00fanmente. En Inglaterra en el siglo doce, Maria como nombre Cristiano, es de muy rara ocurrencia. Jorge adem\u00e1s es un nombre el cual a despecho de su reconocimiento del guerrero santo como patr\u00f3n de Inglaterra, no fue com\u00fan en los siglos trece y catorce, aunque extra\u00f1amente creci\u00f3 en popularidad luego de la Reforma. Un escritor quien hizo un minucioso examen de los registros de la Universidad de Oxford desde 1560 a 1621, hizo una lista de los nombres mas comunes de los estudiantes nacidos en orden de popularidad: Juan, 3826; Tomas, 2777; Guillermo, 2546; Ricardo, 1691; Roberto, 1222; Eduardo, 957; Enrique, 908; Jorge, 647; Francisco, 447; Jaime, 424; Nicolas, 326; Edmundo, 298(ver Oxford Hist. Soc. Transactions, XIV). En Italia y Espa\u00f1a ha sido siempre bien tolerado como practica com\u00fan la de llamar a un chico luego de su santo bajo cuya fiesta ha nacido.\n<\/p>\n<h2>Confirmaci\u00f3n de los Nombres<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La practica de adoptar un nuevo nombre no fue limitada al bautismo. Algunos ejemplos medievales, muestran que cualquier cambio notable de condici\u00f3n, especialmente en el orden espiritual, fue frecuentemente acompa\u00f1ado por la recepci\u00f3n de un nuevo nombre. En el siglo octavo, los dos hombres ingleses Winfrith y Willibald, fueron en diferentes ocasiones a Roma y recibieron del pont\u00edfice reinante, junto con una nueva comisi\u00f3n para orar, los nombres respectivamente de Bonifacio y Clemente. Adem\u00e1s Ema de Normandia cuando se caso con el rey Ethelred en 1002 tomo el nombre de \u00c6lfgifu; mientras, por supuesto, la recepci\u00f3n de un nuevo nombre bajo el cual entrar a una orden religiosa es casi universal en nuestros d\u00edas. No es extra\u00f1o, luego, que la confirmaci\u00f3n, en cual la interposici\u00f3n de un abuelo enfatice la resemblanza con el bautismo, este debe haberse vuelto com\u00fan el tomar un nuevo nombre, aunque usualmente no era de gran uso esto. En un caso, adem\u00e1s, que Enrique II, Rey de Francia\u2014quien era el nieto de nuestro Eduardo VI ingles que se cristianizo como Eduardo Alejandro en 1551\u2014el mismo pr\u00edncipe franc\u00e9s en la confirmaci\u00f3n recibi\u00f3 el nombre de Enrique, y bajo este luego reino. Aun en Inglaterra la practica de adoptar un nombre nuevo en la confirmaci\u00f3n fue recordado luego de la Reforma por Sir Eduardo Cooke que declaro que un hombre puede validamente comprar tierra por su nombre de confirmaci\u00f3n, y el recuerda el caso de Sir Francisco Gawdye, ultimo Jefe de Justicia de Defensa de los Comunes, cuyo nombre de bautismo fue Tomas y su nombre de confirmaci\u00f3n fue Francisco(CO. Litt.3 a).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">HERBERT THURSTON<br \/>\nTrascrito por Jose P. Thomas<br \/>\nDedicado a Thresiamma Augustine<br \/>\nTraducci\u00f3n: Juan Ramon Cifre\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[801] La tradici\u00f3n cristiana reclam\u00f3 mucho tiempo en la mayor parte de los lugares el poner a las personas nombre de alg\u00fan santo como recuerdo de su fe y virtudes. Pero en los comienzos del cristianismo \u00abno hab\u00ed\u00ada santos\u00bb, sino que se nombraban a las personas seg\u00fan otras variables. Aquellos primeros cristianos eran herederos del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/nombres-cristianos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNOMBRES CRISTIANOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-12467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}