{"id":12514,"date":"2016-02-05T08:31:32","date_gmt":"2016-02-05T13:31:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orales-lenguajes\/"},"modified":"2016-02-05T08:31:32","modified_gmt":"2016-02-05T13:31:32","slug":"orales-lenguajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orales-lenguajes\/","title":{"rendered":"ORALES. LENGUAJES"},"content":{"rendered":"<p>[551]<br \/>\n    La catequesis es ante todo palabra, exposici\u00f3n, referencia a la ense\u00f1anza divina, eco del mismo Dios que habl\u00f3 a los hombres. \u00abCatequizo\u00bb es un verbo griego que significa resonar, hacer o\u00ed\u00adr la voz, exponer, comunicar. Etimol\u00f3gicamente, catequesis implica explicar, sobre todo \u00abdecir por oral\u00bb y \u00abhacer entender\u00bb.<\/p>\n<p>    Por eso la palabra hablada, la comunicaci\u00f3n oral, es lo m\u00e1s natural con lo que nos podemos encontrar en la catequesis, pues es el veh\u00ed\u00adculo que transmite el mensaje religioso.<\/p>\n<p>    En este sentido la Iglesia siempre ha tenido la conciencia de su deber de transmitir personalmente el misterio recibido y ha recordado el \u00abId y proclamad el Evangelio a todos los hombres.\u00bb (Mt. 28. 19; Mc. 16.15; Lc. 24.47)<\/p>\n<p>    Pero la palabra del catequista no es \u00abpredicadora\u00bb ni es \u00abacad\u00e9mica\u00bb, pues \u00e9l no es un predicador que anuncia y celebra ni un profesor que instruye y anima.<\/p>\n<p>    Entre los \u00abministerios de la Palabra\u00bb en la Iglesia, el suyo es original: ofrece el mensaje, educa a la persona, invita a la comunidad, respeta la conciencia, muestra el camino del a verdad.<\/p>\n<p>    1. Lenguaje natural<br \/>\n    Por otra parte el lenguaje oral, la palabra espont\u00e1nea, es lo m\u00e1s natural y radicalmente humano que el catequista debe apreciar, dominar y realizar.<\/p>\n<p>  &#8211; La palabra nace con el hombre, lo que significa que existe desde que el hombre es capaz de transmitir un mensaje: un dato, un deseo, un sentimiento a sus semejantes.<\/p>\n<p>  &#8211; La palabra define y estimula el progreso mental del hombre: sus modos de comunicaci\u00f3n, su capacidad de comprensi\u00f3n, sus relaciones, la transmisi\u00f3n de contenidos. El hombre progresa en la medida que habla cada vez mejor y habla mejor cuanto m\u00e1s progresa.<\/p>\n<p>  &#8211; En cada hombre, el uso de la palabra se desarrolla a medida que se despierta su inteligencia, desde la primera emisi\u00f3n afectiva infantil hasta la formaci\u00f3n de complejas estructuras argumentales en el joven y en el adulto.<\/p>\n<p>    Estudiar la palabra oral es encontrarse con \u00abel producto\u00bb m\u00e1s humano en todos los terrenos: cient\u00ed\u00adficos, art\u00ed\u00adsticos, literarios, tambi\u00e9n religiosos.<\/p>\n<p>  + Ello supone no solo recibir la expresi\u00f3n externa: el sonido de los labios.<\/p>\n<p> + Es sobre todo conectar con el pensamiento interno, misterioso, fraguado en la mente de quien habla.<\/p>\n<p>    2. El catequista habla<br \/>\n    Hablar es decir lo que se piensa y pensar lo que se dice; es decirlo con claridad y precisi\u00f3n y es pensarlo con coherencia y con objetividad.<\/p>\n<p>    El hablar supone pensar y el pensar muchas veces reclama el hablar. Por eso, el alma de la palabra es el pensamiento en sus tres niveles:<\/p>\n<p>    2.1. Nivel de conceptuaci\u00f3n:<\/p>\n<p>    Equivale a elaborar ideas, conceptos. Concebir o idear, supone expresar algo en el propio interior.<\/p>\n<p>   Lo hacemos por dos caminos o de dos maneras: &#8211; Por intuici\u00f3n, es decir captando de golpe la realidad externa, de forma r\u00e1pida, simple, sensorial; &#8211; Por abstracci\u00f3n, que supone elaborar lentamente, con superposici\u00f3n de im\u00e1genes sensibles, algo concreto (precisar) o algo total (generalizar).<\/p>\n<p>     La expresi\u00f3n externa del concepto es la palabra, el t\u00e9rmino, el vocablo.<\/p>\n<p>    S\u00f3lo puede hablar bien quien tiene riqueza de vocabulario: en cantidad, (muchas palabras) y en calidad (precisi\u00f3n y claridad de significado).<\/p>\n<p>    El catequista debe cultivar (adquirir, precisar, aclarar, usar bien) un conjunto suficiente de t\u00e9rminos o vocablos religiosos. No puede hablar bien de \u00abamor&#8230; encarnaci\u00f3n&#8230; gracia&#8230; Trinidad&#8230; etc.\u00bb,  si no sabe qu\u00e9 significan esas palabras. Tener variedad y claridad de t\u00e9rminos es punto de partida para hablar bien.<\/p>\n<p>    2.2. Nivel de enjuiciamiento.<\/p>\n<p>     Enjuiciar es relacionar dos o m\u00e1s conceptos. Afirmar es expresar concordancia; negar es expresar discrepancia; dudar, interrogar, suponer, sospechar es no expresar relaci\u00f3n definida, sino posible, probable, dudosa. Los juicios son relaciones que la mente elabora al comparar conceptos.<\/p>\n<p>      + Los expresamos internamente en forma de sentencias (afirmaciones, negaciones, dudas) que perfila la inteligencia.<\/p>\n<p> + Los exteriorizamos en forma de frases o proposiciones (sintagmas simples se llaman en Gram\u00e1tica),<\/p>\n<p>     La frase es el alma del lenguaje social. Con la frase se comunica un juicio, se transmite una relaci\u00f3n, se exterioriza una necesidad, opini\u00f3n, duda, deseo o negaci\u00f3n. La frase es el pensamiento entero, aunque simple.<\/p>\n<p>    El catequista usa con frecuencia frases. Pero tiene que hacerlo bien: construirlas con correcci\u00f3n, claridad, elegancia. As\u00ed\u00ad son asequibles y pueden ser bien interpretadas por los oyentes.<\/p>\n<p>   2.3. Nivel del razonamiento<br \/>\n    El pensamiento humano es m\u00e1s complicado, lo cual hace que el lenguaje sea m\u00e1s complejo. Uniendo las frases, relacion\u00e1ndolas, encaden\u00e1ndolas, elaboramos argumentos o cadenas de juicios. (En Gram\u00e1tica los llamamos sintagmas complejos). Con las frases, subordinadas o coordenadas, transmitimos el pensamiento en forma de cadenas m\u00faltiples de sentencias o juicios.<\/p>\n<p>    La expresi\u00f3n externa del razonamiento o raciocinio es la argumentaci\u00f3n, que podemos formular de diversas formas.<\/p>\n<p>   + Analizar es manifestar, exponiendo detalladamente, aspectos parciales;   + Sintetizar equivale a formular visiones globales y unitarias de la realidad.<\/p>\n<p>   + Discurrir significa hilvanar cadenas de juicios sucesivos, lineales, no repetitivos ni reiterativos.<\/p>\n<p>   + Reflexionar es reforzar con repetici\u00f3n y aclaraciones, lo que se dice.<\/p>\n<p>   + Deducir es caminar desde juicios generales o universales a otros particulares o concretos   + Inducir es preferir lo inverso: ir de juicios particulares, de experiencia, hacia los generales, de reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>    En nuestro lenguaje ordinario, estamos siempre argumentando. Expresamos nuestro pensamiento con juicios hilvanados, con frases sucesivas, m\u00e1s complejas o m\u00e1s simples, pero vinculadas entre s\u00ed\u00ad. Hacemos coordinaciones o subordinaciones, discursos o reflexiones, an\u00e1lisis o s\u00ed\u00adntesis, generalizaciones o precisiones. A esto lo llamamos \u00abhablar\u00bb. Pero, en el fondo, lo que se hace es \u00abpensar\u00bb, pues no se puede hablar sin pensar. UN EJEMPLO PARA CATEQUISTAS Un catequista explica una met\u00e1fora sobre Jes\u00fas a un grupo de ni\u00f1os de primera comuni\u00f3n (9-10 a\u00f1os). Es el estilo de catequesis que les va haciendo. Suele empezar con una exposici\u00f3n. Termina con un ejercicio escrito en el cuaderno.<\/p>\n<p>    En una ocasi\u00f3n se grab\u00f3 su exposici\u00f3n, con su consentimiento, a fin de hacer una cr\u00ed\u00adtica y ayudarle a mejorar. En la cinta se oye.<\/p>\n<p>    \u00abMirad, peque\u00f1os&#8230; Hoy vamos a hablar de lo que es la Eucarist\u00ed\u00ada y lo que hace en nuestra alma. Jes\u00fas en la Eucarist\u00ed\u00ada es como un sol que nos da luz y calor. Es la fuerza de nuestra vida. Es un torrente de alegr\u00ed\u00ada que nos invade y nos llena de paz&#8230;.<\/p>\n<p>   &#8211; Un ni\u00f1o dice: \u00abOye, catequista \u00bfqu\u00e9 es un torrente?\u00bb<br \/>\n   &#8211; El Catequista sigue: \u00abNo te distraigas ahora con eso. Un torrente es un chorro de agua grande. Jes\u00fas es agua de vida. Lo dijo El mismo: \u00abEl que bebe del agua que yo le dar\u00e9 no tendr\u00e1 m\u00e1s sed, pues ser\u00e1 como un torrente dentro de \u00e9l que saltar\u00e1 hasta la vida eterna\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Otro ni\u00f1o: \u00abOye catequista:  \u00bfQu\u00e9 es la vida eterna?\u00bb<br \/>\n   &#8211; Antes de que responda, un compa\u00f1ero interviene: \u00ab\u00c2\u00a1Mira \u00e9ste! La vida eterna es el cielo, donde est\u00e1n las nubes y el sol\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; El catequista contin\u00faa: \u00abNo os distraig\u00e1is con eso. Lo que nos interesa es el misterio de la presencia eucar\u00ed\u00adstica. Porque Jes\u00fas es un misterio. \u00bfSab\u00e9is lo que es un misterio?<br \/>\n   &#8211; \u00abSi, lo que pasa por la noche y lo que nadie puede explicar\u00bb, dice uno de los m\u00e1s aplicados del grupo.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abAunque no entendamos eso de misterio, tambi\u00e9n es lo que pasa por el dia, lo que es una doctrina, lo que es un dogma&#8230;\u00bb (Y la explicaci\u00f3n sigue&#8230;)<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s de su exposici\u00f3n se le sugieren los fallos o insuficiencias: se le hace caer en la cuenta al catequista de que los ni\u00f1os de 9-10 no entienden: \u00abmisterio\u00bb, \u00abdogma\u00bb, \u00abalma\u00bb, \u00abpresencia eucar\u00ed\u00adstica\u00bb, \u00abvida eterna\u00bb, etc. Podemos comparar el fragmento grabado, con el di\u00e1logo mod\u00e9lico que se propuso despu\u00e9s.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00bfQui\u00e9n de vosotros es amigo de Jes\u00fas?&#8230;<\/p>\n<p>    Ah, todos!  me alegro. As\u00ed\u00ad somos amigos entre nosotros.<\/p>\n<p>   &#8211; Quiero que compar\u00e9is a Jes\u00fas con el sol. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>   &#8211;  Uno:  \u00abPorque el sol da calor y no es invierno o hay fr\u00ed\u00ado\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211;  Otro: \u00abPorque el sol da luz y estamos de d\u00ed\u00ada y vemos\u00bb &#8211;  Otro  \u00abPorque el sol es grande y da rayos y calienta.<\/p>\n<p> &#8211; \u00abMe gusta lo que dec\u00ed\u00ads. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00ed\u00ada si el sol no existiera y no diera calor? \u00bfQue nos pasar\u00ed\u00ada, a vosotros y a m\u00ed\u00ad y a todos?<\/p>\n<p>   &#8211; Uno:   \u00abNo habr\u00ed\u00ada luz y siempre ser\u00ed\u00ada de noche y nos morir\u00ed\u00adamos de miedo y de hambre, claro.<\/p>\n<p>   &#8211; Otro:   \u00abNo ver\u00ed\u00adamos nada. Se terminar\u00ed\u00ada el agua en las  nubes, que la sube el sol.<\/p>\n<p>   &#8211; Otro:   \u00abLa tierra ser\u00ed\u00ada como una cueva. No habr\u00ed\u00ada plantas.  Siempre har\u00ed\u00ada fr\u00ed\u00ado. Los p\u00e1jaros se mueren.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abEntonces, \u00bfpodemos comparar a Jes\u00fas con el sol? \u00bfQu\u00e9 significa eso de que Jes\u00fas nos ayuda a ver las cosas? \u00bfQu\u00e9 cosas?&#8230; Nosotros, gracias a Jes\u00fas, sabemos que hay cosas buenas: ayudar, trabajar, rezar&#8230; Otras son malas: mentir, vengarse, no rezar, ser perezosos.  (Ellos van diciendo)<br \/>\n   &#8211; Al final del coloquio:   \u00abVamos a hacer un dibujo de Jes\u00fas y el sol. Pero, vamos a poner y a explicar, en qu\u00e9 cosas Jes\u00fas nos da luz, fuerza y calor&#8230; \u00bb (Sigue as\u00ed\u00ad la explicaci\u00f3n activa y adaptada)<\/p>\n<p>    3. Palabra de catequista<br \/>\n    El catequista tiene que aprender a hablar bien. Es condici\u00f3n para transmitir correctamente el mensaje de que es portador. S\u00f3lo lo logra si sabe pensar con perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Ello exige ciertas condiciones: orden, claridad, coherencia, sucesi\u00f3n, concordancia, l\u00f3gica. etc. Y sobre todo exige pr\u00e1ctica y experiencia.  El catequista habla bien, si atiende a unas exigencias b\u00e1sicas:<br \/>\n   &#8211; si tiene riqueza, variad, claridad de vocabulario, incluido el religioso;<br \/>\n   &#8211; si sabe hacer frases correctas, sencillas, precisas, sucesivas;<br \/>\n   &#8211; si adapta con habilidad sus expresiones a los destinatarios y estimula su atenci\u00f3n porque facilita su comprensi\u00f3n;<br \/>\n   &#8211; si es due\u00f1o de lo que dice y dice lo que quiere y como quiere;<br \/>\n   &#8211; si razona bien, que es en definitiva la energ\u00ed\u00ada b\u00e1sica que sostiene el hablar ante los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    Con el lenguaje religioso, que es lenguaje humano en esencia, pero con un contenido doctrinal, moral, espiritual, transmitimos pensamientos. Lo hacemos en la medida en que los oyentes los entienden.<\/p>\n<p>    No es dif\u00ed\u00adcil lograr esto si hacemos ejercicios y nos preparamos aclarando el contenido de lo que vamos a decir. Para hablar bien \u00abcatequ\u00ed\u00adsticamente\u00bb no basta quererlo. Se precisa experiencia, tiempo, ejercicios diversos, reflexi\u00f3n, paciencia.<\/p>\n<p>    Pasa lo mismo que con los dem\u00e1s lenguajes. Si intentamos dominar un lenguaje deportivo, inform\u00e1tico, art\u00ed\u00adstico o cient\u00ed\u00adfico, tenemos que dedicar tiempo, buena voluntad, inter\u00e9s y esfuerzo. Eso precisamente requiere el lenguaje en la catequesis.<\/p>\n<p>    4. Modelos de lenguaje oral<br \/>\n    La comunicaci\u00f3n de Dios a los hombres, la Palabra de Dios, es la referencia \u00faltima del hablar catequ\u00ed\u00adstico. Se halla contenida en la Escritura Santa.<\/p>\n<p>    El catequista aprende en ella c\u00f3mo hablado Dios a los hombres y la toma como modelo y aliento de la suya. Le sirve de referencia de c\u00f3mo debe transmitir los mensajes a sus catequizandos.<\/p>\n<p>    Pero el catequista no la contrapone a la palabra humana, pues aunque transmite mensajes divinos sus destinatarios son los hombres.<\/p>\n<p>    Bueno ser\u00e1 recordar algunos cauces, modos o ejercicios, que podemos emplear en catequesis. Todos ellos tienen de com\u00fan el empleo de la viva voz. Los \u00abtonos\u00bb, las formas, los estilos var\u00ed\u00adan en cada uno. Y el modo o forma preferida en cada acto catequ\u00ed\u00adstico depende de la materia, de la persona y de la circunstancia: es decir, de la prudencia del catequista.<\/p>\n<p>    4.1.  Explicaci\u00f3n<br \/>\n    Es la manifestaci\u00f3n, la exposici\u00f3n, la comunicaci\u00f3n de forma lenta, progresiva y clarificadora. Se basa en algo que se tiene que comunicar y se transmite a un auditorio.<\/p>\n<p>    Se manifiesta de forma ordenada, l\u00f3gica, sistem\u00e1tica y coherente.<\/p>\n<p>    Se hace de diversas formas:<\/p>\n<p>   &#8211; como comentario&#8230; o simple exposici\u00f3n a los oyentes;<\/p>\n<p>   &#8211; como di\u00e1logo, con posibilidad de preguntas y de aportaciones;<\/p>\n<p>   &#8211; como coloquio m\u00e1s o menos dirigido y encauzado;<\/p>\n<p>   &#8211; en forma de \u00abpanel\u00bb o exposici\u00f3n compartida entre diversos interlocutores que se hacen escuchar de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>   &#8211; con \u00abponentes\u00bb o expositores, previamente predispuestos, que provocan la reacci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    4.2. Discusi\u00f3n<br \/>\n    Cuando se busca el contraste de pareceres y posturas y la manifestaci\u00f3n de posibles discrepancias tenemos la pol\u00e9mica, el debate o la controversia.<\/p>\n<p>    Se habla con actitud reflexiva, cr\u00ed\u00adtica, defensiva, apolog\u00e9tica<br \/>\n    Se formulan alegatos, litigios, censuras, reproches, en ocasiones protestas o reclamaciones.<\/p>\n<p>    La Dial\u00e9ctica es la ciencia del lenguaje que trata de defender un mensaje determinado. Supone l\u00f3gica, objetividad, \u00abargumentos\u00bb, no s\u00f3lo voz potente y decidida.<\/p>\n<p>    4.3. Interrogatorio o entrevista.<\/p>\n<p>    Es la exposici\u00f3n en forma de investigaci\u00f3n. Se pretende aclarar el pensamiento por parte y siguiendo un cuestionario m\u00e1s o menos predeterminado<br \/>\n    Se basa en la pregunta: en la que se formula a alguien de forma abierta, en la que se insin\u00faa la respuesta, o en la que sorprende al oyente y le hacer reflexionar para no excederse en palabras que luego no puede mantener.<\/p>\n<p>    La entrevista es la forma period\u00ed\u00adstica m\u00e1s usual del interrogatorio.<\/p>\n<p>    4.4. El discurso<\/p>\n<p>     Es ya exposici\u00f3n art\u00ed\u00adstica y persuasiva de un mensaje, con m\u00e1s o menos previsi\u00f3n de resultados. Ofrece formas m\u00e1s fr\u00ed\u00adas y racionales como la conferencia o la charla.<\/p>\n<p>     Se manifiesta en forma de disertaci\u00f3n, conversaci\u00f3n, charla, conferencia, lecci\u00f3n, etc. Y tambi\u00e9n admite maneras apasionadas como la arenga, el \u00abmitin\u00bb, el alegato, que son formas t\u00ed\u00adpicas de \u00e1mbitos muy definidos: militar, pol\u00ed\u00adtico, forense, comercial.<\/p>\n<p>    4.5. La Homil\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Es el serm\u00f3n, exhortaci\u00f3n, reflexi\u00f3n, meditaci\u00f3n, que se formula con una intenci\u00f3n m\u00e1s o menos consciente de animaci\u00f3n y celebraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Se basa en el discurso abierto y sugestivo, no impositivo, propio de terrenos morales o religiosos.  Posee cierta originalidad m\u00e1s \u00e9tica que l\u00f3gica, m\u00e1s expositiva.<\/p>\n<p>    Precisamente en este \u00e1mbito de la palabra oral es donde situamos el acto catequ\u00e9tico que llamamos catecismo o catequesis, aunque no lo confundimos con el entorno lit\u00fargico, pues la homil\u00ed\u00ada busca m\u00e1s celebrar que instruir y la catequesis prefiere lo instructivo a lo celebrativo.<\/p>\n<p>    El acto de catequesis es una explicaci\u00f3n oral, sencilla y familiar, hecha para personas cercanas,<\/p>\n<p>   &#8211;  Se centra en un tema doctrinal, moral o de significaci\u00f3n humana, pero con intenci\u00f3n formativa.<\/p>\n<p>   &#8211;  Se hace de forma asequible, sistem\u00e1tica y continuada, bondadosa, con una dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica y vital, no s\u00f3lo informativa.<\/p>\n<p>     Al apoyarse en la palabra viva, el catecismo exige una comunicaci\u00f3n generosa, clarificadora, positiva, adaptada; y, en lo posible, doctrinal, vital, cautivadora, reflexiva.<\/p>\n<p>    5. Aplicaciones pedag\u00f3gicas<br \/>\n    El catequista es un educador de la fe y debe dar valor a lo que dice, tanto por el fondo como por la forma. Pero debe pensar siempre en lo que el catequizando entiende, pues de lo que se trata es de que haya verdadera comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    5.1. Importancia de la palabra<br \/>\n    Por muchos ejercicios escritos, audiovisuales, grupales, etc. que hagamos, es preciso exponer, explicar, comunicar bien las doctrinas, las normas y las plegarias a nuestros catequizandos. Esta es la primera labor de la palabra en la catequesis, que presupone gente acogedora.  Una buena explicaci\u00f3n, sea de diez minutos o de sesenta, para ni\u00f1os de primera comuni\u00f3n o para universitarios, sobre misterios incomprensibles o sobre relatos b\u00ed\u00adblicos sencillos, supone determinadas condiciones: &#8211; Suficiente preparaci\u00f3n: exige seleccionar primero el contenido y ordenar la forma de exponer; requiere elegir los t\u00e9rminos m\u00e1s convenientes seg\u00fan los destinatarios; adem\u00e1s, es preciso preparar las frases con tacto, naturalidad y claridad&#8230;<\/p>\n<p> &#8211; Oportuna y adaptada exposici\u00f3n.  Se debe realizar con armon\u00ed\u00ada, sencillez, bondad, afecto y alegr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p> &#8211; Elecci\u00f3n adecuada de formas. Se puede hacer de forma s\u00f3lo expositiva&#8230; o simplemente comunicativa; o de manera interrogativa, con preguntas y respuestas sugeridas.<\/p>\n<p> &#8211; Recapitulaci\u00f3n o s\u00ed\u00adntesis final. Es conveniente que los catequizandos entren en juego con sugerencias o con actividades interesantes.<\/p>\n<p> &#8211; Aplicaciones pr\u00e1cticas a la vida personal y del grupo.<\/p>\n<p>    5.2. Condiciones de la palabra<br \/>\n    Para hablar bien se requiere mente clara, ideas s\u00f3lidas, conocimientos firmes, soltura verbal, habilidad, seguridad y reflexi\u00f3n. Se precisa un pensamiento sano y sereno, coherente y sistem\u00e1tico. Hay quien lo goza como don natural. Y hay quien precisa esfuerzo para conseguirlo. La \u00abOratoria\u00bb y la \u00abRet\u00f3rica\u00bb son las ciencias del lenguaje que ense\u00f1an a hablar con elegancia. El catequista no es un orador; pero su hablar digno garantiza su eficacia. Su riesgo es hablar con ambig\u00fcedad, palabrer\u00ed\u00ada, pedanter\u00ed\u00ada o frialdad.<\/p>\n<p>    No siempre se puede hablar todo lo bien que se desea en cada momento.<\/p>\n<p>   &#8211; Al principio es frecuente encontrar dificultades. Incluso, puede sobrevenir el desaliento, al sospechar que no se sabe hablar ante un grupo o nunca se llegar\u00e1 a dominar el arte de decir las cosas con elegancia.<\/p>\n<p> &#8211; Pero, a medida que se conoce bien la materia, que se repiten los ejercicios, entonces los modos de expresi\u00f3n son m\u00e1s sueltos, provechosos, incluso gratificantes para uno mismo.<\/p>\n<p> &#8211; Nunca se consigue la perfecci\u00f3n. Pero se puede llegar a la suficiente habilidad para que la tarea sea provechosa.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[551] La catequesis es ante todo palabra, exposici\u00f3n, referencia a la ense\u00f1anza divina, eco del mismo Dios que habl\u00f3 a los hombres. \u00abCatequizo\u00bb es un verbo griego que significa resonar, hacer o\u00ed\u00adr la voz, exponer, comunicar. Etimol\u00f3gicamente, catequesis implica explicar, sobre todo \u00abdecir por oral\u00bb y \u00abhacer entender\u00bb. Por eso la palabra hablada, la comunicaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orales-lenguajes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORALES. LENGUAJES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-12514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12514"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12514\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}