{"id":12556,"date":"2016-02-05T08:32:49","date_gmt":"2016-02-05T13:32:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oficio-de-horas\/"},"modified":"2016-02-05T08:32:49","modified_gmt":"2016-02-05T13:32:49","slug":"oficio-de-horas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oficio-de-horas\/","title":{"rendered":"OFICIO DE HORAS"},"content":{"rendered":"<p>[408]<\/p>\n<p>      La actual liturgia de las horas es la plegaria oficial de la Iglesia, la cual se hace eco de la Escritura Sagrada, de la Tradici\u00f3n y de la Vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>    Una explicaci\u00f3n de los diversos elementos que componen a la Liturgia de las Horas como la conocemos hoy supone remontarse en la Historia.<\/p>\n<p>    El Concilio Vaticano II dec\u00ed\u00ada sobre el Oficio de Horas: \u00abEl Sumo Sacerdote de la nueva y eterna Alianza, Cristo Jes\u00fas, al tomar la naturaleza humana, introdujo en este exilio terrestre aquel himno que se canta perpetuamente en las moradas celestiales\u00bb (Sacr. Conc. 83). Es por lo tanto la oraci\u00f3n perpetua de la Iglesia que se recita en todos los lugares del mundo. A cualquier hora del d\u00ed\u00ada se elevan plegarias al Se\u00f1or del Cielo y al Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/p>\n<p>    1. La Historia   Desde los tiempos primitivos, sobre todo en los \u00e1mbitos monacales se recitaban plegarias varias veces al d\u00ed\u00ada. La Regla de San Benito en el siglo VI llamaba a esa oraci\u00f3n de la comunidad mon\u00e1stica \u00abOpus Dei\u00bb: \u00abNada se anteponga a la Obra de Dios\u00bb (Regla 43. 3).<\/p>\n<p>    San P\u00ed\u00ado V en 1568, a petici\u00f3n del Concilio de Trento, prepar\u00f3 una edici\u00f3n de las plegarias y salmos que los sacerdotes y monjes en sus coros deb\u00ed\u00adan recitar en cada una de las principales horas del d\u00ed\u00ada. Por tradici\u00f3n se denomin\u00f3 \u00abBreviario\u00bb (o Breviarium Romanum) al libro en el que estaban recogidas, peque\u00f1o y manual, para poder ser llevado con uno mismo en los desplazamientos<br \/>\n    A lo largo del a Historia hubo diversos cambios del contenido y de la forma. Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II se renov\u00f3 la forma y los salmos y lecturas seleccionadas y Pablo VI en 1971 public\u00f3 una renovaci\u00f3n del mismo.<\/p>\n<p>    La actual Liturgia de las Horas esta configurada con diversos elementos: los fundamentales son tres: Salmos, Lecturas y plegarias, enlazadas con ant\u00ed\u00adfonas o y con canciones.<\/p>\n<p>     2. Los elementos<\/p>\n<p>     Los israelitas sobre todo entonaban Salmos y en ocasiones algunos himnos, por lo general tomados tambi\u00e9n de la Escritura. Es lo que qued\u00f3 durante siglo entre los jud\u00ed\u00ados en las sinagogas. Al mismo tiempo se daba importancia a la explicaci\u00f3n del rabino y a la humilde aceptaci\u00f3n de los creyentes, sobre todo recordando al pasado del pueblo.<\/p>\n<p>    Cada elemento debe ser entendido como pieza hermosa de una unidad: &#8211; Introducciones y ambientaci\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; Invocaci\u00f3n inicial. Invitatorio.<\/p>\n<p> &#8211; Los himnos e invocaciones.<\/p>\n<p> &#8211; La salmodia, con las ant\u00ed\u00adfonas.<\/p>\n<p> &#8211; Las lecturas, m\u00e1s o menos largas.<\/p>\n<p> &#8211; Si se presta, la breve homil\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p> &#8211; El responsorio.<\/p>\n<p> &#8211; Las peticiones y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; La despedida y la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>    Esos elementos se recitan, se entonan o se dialogan, se expresan con c\u00e1nticos, se combinan como gestos y ecos expresivos de participaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    3. Las partes<\/p>\n<p>    Las partes del Oficio divino, tal como se fueron perfilando desde la Edad media, trataron de cubrir con una oraci\u00f3n las horas m\u00e1s importantes. Por eso se llam\u00f3 la plegaria y oficio de las Horas, que fueron pronto siete, por el simbolismo b\u00ed\u00adblico y espiritual de este n\u00famero.<\/p>\n<p>   &#8211; Maitines como oraci\u00f3n antes del amanecer llev\u00f3 a muchos contemplativos a levantarse a media noche para elevar el coraz\u00f3n a Dios y vencer el sue\u00f1o, s\u00ed\u00admbolo de la naturaleza.<\/p>\n<p>   &#8211; Los Laudes o las horas de alabanza implicaban la plegaria dicha ya a la luz del sol reci\u00e9n amanecido. Se recitaban a la hora de Prima.<\/p>\n<p>   &#8211; Las Horas menores de Tercia, Sexta y Nona, se distribuyeron en los tres momentos de la jornada: a media ma\u00f1ana, a mediod\u00ed\u00ada, el comenzar la tarde.<\/p>\n<p>   &#8211;  Las V\u00ed\u00adsperas al caer de la tarde, como anunciando la cercan\u00ed\u00ada de la noche.<\/p>\n<p>   &#8211; Las Completas, con la luz ya huida y la noche comenzada, como plegaria complementadora de la jornada.<\/p>\n<p>    4. Las condiciones<br \/>\n    Los elementos formales del Oficio son cuantos contribuyen a hacer del mismo la plegaria de la comunidad, la Iglesia, que se junta para elevar plegarias a Dios: &#8211; La asamblea, o pueblo de Dios, se une para compartir su fe y su oraci\u00f3n.  Lo hace en el nombre del Se\u00f1or; y pretende ser signo visible de la presencia invisible de Cristo Cabeza (Mt. 18.20; Jn. 14.13; 15.16; 16. 23 y ss). Las plegarias del Oficio y de las Horas lit\u00fargicas es, pues, junto con la Eucarist\u00ed\u00ada, presencia diva &#8211; La celebraci\u00f3n, que supone uni\u00f3n en el gozo de sentirse salvados es expresi\u00f3n de alegr\u00ed\u00ada p\u00fablica. La oferta a cuantos quieran unirse a semejante encuentro fraternal es condici\u00f3n de autenticidad. Es acto de comunidad, no mera devoci\u00f3n particular de creyentes piadosos.<\/p>\n<p> &#8211; La Lectio divina, la presencia de la Palabra de Dios, es esencial. El oficio de las Horas exige esp\u00ed\u00adritu b\u00ed\u00adblico: Salmos, lecturas b\u00ed\u00adblicas y c\u00e1nticos e himnos compartidos con alegr\u00ed\u00ada y fraternidad.<\/p>\n<p>      No significa esto que la Iglesia infravalore la oraci\u00f3n personal. S\u00f3lo indica que la tendencia individualista es insuficiente para la fe. Ya P\u00ed\u00ado XII se\u00f1al\u00f3 en la enc\u00ed\u00adclica Mediator Dei, en 1947, que no hay oposici\u00f3n entre ambas formas de piedad.<\/p>\n<p>      5. Formaci\u00f3n en esta oraci\u00f3n<br \/>\n    Es preciso resaltar los valores de esta plegaria por encima de otras consideraciones en la educaci\u00f3n cristianos. El oficio divino, la plegaria del a Horas, no es un rito reservado a los sacerdotes y de los religiosos, sino la oraci\u00f3n de toda la Iglesia, que est\u00e1 formada por todos los miembros del Pueblo de Dios. Hay que promover experiencias en los cristianos j\u00f3venes que se la hagan descubrir. Es criterio del Concilio Vaticano II: \u00abComo las dem\u00e1s acciones lit\u00fargicas, la Liturgia de las Horas no es una acci\u00f3n privada, sino que pertenece a todo el cuerpo de la Iglesia.\u00bb (Sac. Conc. 26).<\/p>\n<p>    La plegaria oficial de la Iglesia hace presente a Cristo en medio de sus seguidores. Se debe asumir que: \u00abCristo est\u00e1 presente cuando la Iglesia suplica y canta salmos, el mismo que prometi\u00f3 \u00abDonde hay dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed\u00ad estoy yo en medio de ellos\u00bb (Mt. 18,20)\u00bb (Sacro. Conc. 7).<\/p>\n<p>     La Iglesia recomienda que las comunidades de cristianos comprometidos y sensibles, como las parroquias, la entidades religiosas, los grupos cristianos, las familias selectas, como verdaderas c\u00e9lulas vivas de la Iglesia particular, celebren las Horas principales, sobre todo Laudes y V\u00ed\u00adsperas, como normal oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana y de la tarde.<\/p>\n<p>     El Oficio Divino, en cuanto oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia, es fuente de piedad y alimento de la oraci\u00f3n personal. Por eso se exhorta a \u00abque la mente concuerde con la voz\u00bb. (San Benito, Regla 19)  As\u00ed\u00ad lo entendi\u00f3 Pablo VI cuando escrib\u00ed\u00ada: \u00abPuesto que la vida de Cristo en su Cuerpo M\u00ed\u00adstico perfecciona y eleva tambi\u00e9n la vida propia y personal de todo fiel, debe rechazarse cualquier oposici\u00f3n entre la oraci\u00f3n de la Iglesia y la oraci\u00f3n personal; y m\u00e1s bien deben ser reforzadas e incrementadas sus mutuas relaciones. La meditaci\u00f3n debe encontrar un alimento continuo en las lecturas, en los salmos y en otras partes de la Liturgia de las Horas\u00bb&#8230; Cuando la oraci\u00f3n del Oficio se convierte en verdadera oraci\u00f3n personal, entonces se manifiestan mejor los lazos que unen entre s\u00ed\u00ad la liturgia y la vida cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>    (Laudis canticum)  ( Ver Liturgia)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[408] La actual liturgia de las horas es la plegaria oficial de la Iglesia, la cual se hace eco de la Escritura Sagrada, de la Tradici\u00f3n y de la Vida de la Iglesia. 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