{"id":12604,"date":"2016-02-05T08:34:16","date_gmt":"2016-02-05T13:34:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oratorio\/"},"modified":"2016-02-05T08:34:16","modified_gmt":"2016-02-05T13:34:16","slug":"oratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oratorio\/","title":{"rendered":"ORATORIO"},"content":{"rendered":"<p>[060]<\/p>\n<p>     Lugar de oraci\u00f3n. En la liturgia se designa con este nombre un lugar de culto que no llega a templo o edificio (iglesia, parroquia, colegiata, catedral).<\/p>\n<p>    En \u00e9l se autoriza a celebrar la Eucarist\u00ed\u00ada en forma privada (reservada) o con apertura al p\u00fablico (oratorio p\u00fablico).<\/p>\n<p>    Aunque los t\u00e9rminos han ca\u00ed\u00addo en desuso, la iglesia reclama un lugar digno para la celebraci\u00f3n de los sacramentos, de manera especial la Eucarist\u00ed\u00ada (C.D.C. cc. 1223-1229). Si el oratorio est\u00e1 concedido para una persona particular, se identifica con la capilla.<\/p>\n<p>     En la Iglesia Oriental, donde la organizaci\u00f3n parroquial no es tan completa ni tan r\u00ed\u00adgida como en Occidente, los oratorios privados fueron hist\u00f3ricamente m\u00e1s numerosos que en Occidente, donde la ley eclesial los restringi\u00f3 a los autorizados. En el Derecho se diferencias los p\u00fablicos, los semip\u00fablicos y los privados, seg\u00fan el servicio que prestan de forma abierta, a una comunidad concreta o a una persona con privilegio de tenerlo.<\/p>\n<p>    + En el Renacimiento, por influencia de S. Felipe Neri, se denomin\u00f3 con este nombre, sobre todo en Italia y Espa\u00f1a, el centro de oraci\u00f3n, de catequesis, de otros encuentros incluidos los art\u00ed\u00adsticos y musicales, La primera fundaci\u00f3n fue en San Girolamo, en Roma, donde sus disc\u00ed\u00adpulos se reun\u00ed\u00adan para la instrucci\u00f3n espiritual. Las conferencias tomaron forma de encuentros peri\u00f3dicos, preferentemente para la instrucci\u00f3n de los j\u00f3venes y pueblo fiel.<\/p>\n<p>     Para sostener la obra S. Felipe Neri, con sus colaboradores, formaron la Congregaci\u00f3n del Oratorio, aprobada por Gregorio XII el 15 de julio de 1575. Al extenderse la congregaci\u00f3n por Italia, Espa\u00f1a, Suiza y Austria, Polonia, Inglaterra y Canad\u00e1, USA y Am\u00e9rica Latina, el nombre de oratorio se hizo universal.<\/p>\n<p>    La misi\u00f3n de los oratorios qued\u00f3 consignada en la normativa que desde el principio se organiz\u00f3: oraci\u00f3n, predicaci\u00f3n y los sacramentos.<\/p>\n<p>   &#8211; La \u00abOraci\u00f3n\u00bb incluye la esmerada celebraci\u00f3n de los sacramentos y de los oficios lit\u00fargicos.<\/p>\n<p>   &#8211; Los \u00abSacramentos\u00bb se deben recibir con frecuencia, pr\u00e1ctica en su tiempo muy deca\u00ed\u00adda. Por eso el oratorio facilita un confesor permanente y se invita a la comuni\u00f3n con la piedad eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>   &#8211; La \u00abPredicaci\u00f3n\u00bb supon\u00ed\u00ada frecuentes instrucciones a los asistentes (cuatro sermones diarios se predicaban en la iglesia de Roma).<\/p>\n<p>    En los encuentros del Oratorio se cultivaba mucho la m\u00fasica, piadosa y popular, aunque ejecutada con elevado nivel art\u00ed\u00adstico. Palestrina, amigo de s. Felipe, compuso muchos de los \u00ablaudes\u00bb que se cantaban. Animuccia, maestro de coro en San Pedro, asist\u00ed\u00ada cotidianamente para guiar el canto. En ese contexto musical la asistencia resultaba gratificante, educativa, piadosa y deseada.<\/p>\n<p>   &#8211; Por efecto de esas influencias musicales se divulgaron piezas musicales que se denominaron oratorios. Adem\u00e1s de las de Palestrina, algunas son art\u00ed\u00adsticamente magn\u00ed\u00adficas y se prestan a catequesis maravillosas desde el lenguaje del arte. Tales son \u00abEl Mes\u00ed\u00adas\u00bb de Handell, \u00abLa Creaci\u00f3n\u00bb, de Haydn, \u00abEl\u00ed\u00adas\u00bb de Mendelson, \u00abEl Rey David\u00bb y \u00abJuana de Arco en la Hoguera\u00bb, de A. Honegger.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Como se entiende en la actualidad, el t\u00e9rmino oratorio denota una composici\u00f3n musical para voces solistas,  coro, orquesta y \u00f3rgano, a un texto  religioso tomado generalmente de la  Sagrada Escritura.  El elemento dram\u00e1tico del texto depende s\u00f3lo de la m\u00fasica para su expresi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n de que el oratorio se origin\u00f3 en el  oratorio de San Felipe Neri fue atacada a fines del siglo XIX,  especialmente por el historiador y cr\u00edtico E. Schelle, en la \u00abNeue Zeitschrift f\u00fcr Musik\u00bb (Leipzig, 1864).  El punto principal que expone es que los oratorios de San Girolamo y Santa Maria en Vallicela, en Roma, no eran adecuados para la realizaci\u00f3n de dramas sacros.   En refutaci\u00f3n, baste recordar el hecho establecido de que la rapprasentazione sacra \u201cAnima e corpo\u201d de Emiglio del Cavaglieri, tuvo su primera presentaci\u00f3n en la Vallicella (Chiesa Nuova) en 1600, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de San Felipe.  Aunque el nombre oratorio no se aplic\u00f3 a la nueva forma hasta sesenta a\u00f1os m\u00e1s tarde (Andrea Bontempi, 1624 hasta 1705), hay una tradici\u00f3n ininterrumpida que relaciona los ejercicios establecidos por San Felipe con el per\u00edodo en que la nueva forma de arte recibi\u00f3 su car\u00e1cter definitivo.   Mientras que en el siglo XVI la m\u00fasica  lit\u00fargica polif\u00f3nica alcanz\u00f3 su mayor desarrollo, la m\u00fasica secular exalt\u00f3 un solo conjunto o forma coral, el madrigal [1].   El esp\u00edritu del Renacimiento, que es la rebeli\u00f3n contra el dominio de las artes por el esp\u00edritu de la Iglesia, llev\u00f3 a la restauraci\u00f3n de la monodia [2] griega, y gradualmente perfeccion\u00f3 composiciones para una o m\u00e1s voces y los instrumentos que finalmente culminaron en la \u00f3pera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando San Felipe se dio cuenta del gran poder de la m\u00fasica, estipul\u00f3 en la regla para su congregaci\u00f3n \u201cque sus padres junto con los fieles, se deb\u00edan elevar a la contemplaci\u00f3n de las cosas  celestiales por medio de la armon\u00eda musical\u201d.   Aprovech\u00f3 la oportunidad de la nueva tendencia y la convirti\u00f3 en la base de una nueva forma en la que, quiz\u00e1s inconscientemente, puso un sello que se ha conservado desde entonces.  Pr\u00e1cticamente cre\u00f3 un estilo a medio camino entre la  m\u00fasica lit\u00fargica y la secular.  Su amor por la sencillez le llev\u00f3 a oponerse y contrarrestar el prevaleciente estilo artificial, semi- pagano y oratorio que ten\u00eda su equivalente musical en el despliegue de habilidad en el contrapunto que se practicaba tanto en ese momento.  Atrajo hacia s\u00ed a maestros como Giovanni Animuccia y  Palestrina, los form\u00f3 espiritualmente, y les pidi\u00f3 que musicalizaran, en estilo sencillo y claro, para tres o cuatro voces, los poemas cortos en la lengua vern\u00e1cula, generalmente escritos por \u00e9l mismo, y llamados \u00abLaudi espirituali\u00bb.  Muchos de \u00e9stos fueron conservados por F. Soto di Langa, un m\u00fasico y disc\u00edpulo del  santo.   Alternaban su ejecuci\u00f3n con lecturas espirituales, la oraci\u00f3n y un  serm\u00f3n predicado por uno de los padres, por un  laico o incluso por un ni\u00f1o.  A partir de estos ejercicios, que atra\u00edan a multitudes y adquirieron gran renombre en toda Italia, no hubo m\u00e1s que un paso hacia la Commedia harmonica \u201cAmfiparnasso\u201d, de Orazio Vecchi (1550 \u2013 1605), un di\u00e1logo en forma de madrigal entre dos coros (estrenado en M\u00f3dena en 1594), y una rapprasentazione sacra \u201cAnima e corpo\u201d de Cavaglieri.  Esta \u00faltima consist\u00eda de frases cortas para una sola voz, de forma m\u00e1s variada que el recitativo secco, pero a\u00fan no suficientemente desarrollada como para tener una fisonom\u00eda mel\u00f3dica diferente, acompa\u00f1ada por instrumentos y n\u00fameros corales o madrigales.  Producciones similares se multiplicaron r\u00e1pidamente.   Dondequiera que los  oratorianos se establec\u00edan cultivaban esta forma para atraer a los j\u00f3venes.  La biblioteca municipal de Hamburgo contiene una colecci\u00f3n, reunida por Chrysander, de veintid\u00f3s textos diferentes que se originaron con los disc\u00edpulos de  San Felipe en la segunda mitad del siglo XVII.  A\u00fan m\u00e1s activos en la creaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de estas producciones dram\u00e1tico-musicales a lo largo de este per\u00edodo fueron los  jesuitas, que, especialmente en Alemania, utilizaron estos dramas musicales en sus escuelas y colegios en todas partes.  Hasta la \u00faltima parte del siglo XVII, la carga de los textos de estas composiciones era o una  leyenda, la historia de una conversi\u00f3n, la vida de un santo o la pasi\u00f3n de un m\u00e1rtir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los que cultivaron, o ayudaron a desarrollar, el oratorio en Italia estuvieron Benedetto Ferrari (1597-1681), \u00abSamsone\u00bb; Agostini Agazzari (1578-1640), dramma pastorale, \u00abEumelio\u00bb; Loreto Vitorii (1588-1670) \u00abLa pellegrina costante\u00bb, \u00abSant&#8217; Ignazio Loyola\u00bb. Giacomo Carissimi (1604-74), por quien el oratorio tuvo un notable avance, fue el primer maestro en buscar sus textos en las  Sagradas Escrituras.  Sus obras, con textos en italiano o lat\u00edn, muchas de las cuales se conservan todav\u00eda (vea Giacomo Carissimi) junto con las de sus contempor\u00e1neos, muestran pr\u00e1cticamente la misma construcci\u00f3n que se sigue en la actualidad: recitativos, arias, d\u00faos y terzettos, alternando con  coros dobles y sencillos y n\u00fameros instrumentales.  El Historicus o narrador (designado en algunas partituras por la palabra testo, \u00abtexto\u00bb) ha sustituido a la pantalla panor\u00e1mica y la acci\u00f3n dram\u00e1tica.  La orquestaci\u00f3n de Carissimi presenta un ingenio y encanto antes desconocidos.  Su oratorio \u00abJephtha\u00bb (en un arreglo por el Dr. Immanuel Faisst) fue interpretado exitosamente en Lepizig en 1873.  Luego de \u00e9l, el m\u00e1s grande maestro italiano fue Alessandro Scarlatti (1659-1725) un disc\u00edpulo de Francesco Provenzale y Carissimi.  Sus obras principales son \u00abI dolori di Maria\u00bb y \u00abIl Sacrificio d&#8217;Abramo\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esa \u00e9poca, el liderazgo pas\u00f3 a Alemania, donde Heinrich Sch\u00fctz (1585-1672) hab\u00eda preparado anteriormente el terreno para sus composiciones conocidas como \u00abm\u00fasica de la Pasi\u00f3n\u00bb y otras obras semejantes al oratorio italiano.  Otros que hab\u00edan recibido su formaci\u00f3n en Italia, pero cuya actividad se limit\u00f3 principalmente a Alemania, y que trasplantaron el oratorio all\u00ed, fueron Ignatius Jacob Holzbauer (1711-83), \u00abBethulia liberata\u00bb; Johann Adolphe Hasse (1699-1783), \u00abLa Conversione di S. Agostino\u00bb etc.; Antonio Caldara (1670-1736); Nicolo Jomelli (1714-1774); Marc-Antoine Charpentier (1634-1704), disc\u00edpulo de Carissimi y un talentoso compositor, escribi\u00f3, adem\u00e1s de un gran n\u00famero de obras para la Iglesia, dieciocho oratorios al estilo de su maestro que estaba muy en boga en Francia.  Su \u00abReniement de St. Pierre\u00bb fue revivido con gran \u00e9xito en Par\u00eds a fines del siglo XIX, y desde entonces ha sido publicado.  En las manos de Johann Mattheson (1681-1764), el oratorio se identific\u00f3 con el  culto  protestante en Alemania.  Contempor\u00e1neo de George Frederick H\u00e4ndel (1685-1759), escribi\u00f3 veinticuatro oratorios, destinado a  ser dividido en dos partes por un  serm\u00f3n, y el conjunto constitu\u00eda un servicio  religioso.  Tomaba sus textos mayormente de la Escritura. Presentaba los eventos b\u00edblicos en relaci\u00f3n y contraste con los acontecimientos contempor\u00e1neos, y extra\u00eda una moraleja.  Otros que cultivaron el oratorio, particularmente en la Alemania protestante, fueron George Philip Telemann (1681-1767), Constantine Bellermann (1696-1758)  y Dietrich Buxtehude (1637-1707).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de H\u00e4ndel el oratorio alcanz\u00f3 una posici\u00f3n en el arte musical m\u00e1s importante que en cualquier per\u00edodo anterior de su historia y nunca superado desde entonces.  En sus manos se convirti\u00f3 en la expresi\u00f3n de la s\u00f3lida fe de Sajonia no afectada por el esp\u00edritu de la duda latente en la revuelta religiosa del siglo XVI.  Formado en Alemania e Italia, uni\u00f3 en grado eminente las m\u00e1s altas dotes creativas.   Pas\u00f3 en Inglaterra el per\u00edodo m\u00e1s productivo de su vida, y luego de haber cultivado la \u00f3pera durante cierto n\u00famero de a\u00f1os, finalmente se volvi\u00f3 al oratorio, en cuya forma produjo una serie de obras  (\u00abEl Mes\u00edas\u201d, \u00bb Israel en Egypto\u00bb, \u00abSa\u00fal\u00bb, \u00abJeft\u00e9\u00bb, \u00abBelshazar\u00bb, \u00abSans\u00f3n\u00bb etc.) sin rival por la grandeza heroica y brillantez.  Se puede decir que expresan m\u00e1s adecuadamente el ideal religioso nacional de un pueblo  cristiano protestante que su forma de culto.  Esto sin duda explica el inter\u00e9s que el pueblo de Inglaterra y de la Alemania protestante sent\u00edan por las representaciones de oratorios.   Franz Joseph Haydn (1732-1809) produjo dos de los m\u00e1s grandes oratorios que poseemos:  \u00abLa creaci\u00f3n\u00bb y \u00abLas Estaciones\u00bb.  Si bien est\u00e1n compuestos en textos seculares, respiran la m\u00e1s tierna  piedad y  alegr\u00eda a trav\u00e9s de una riqueza inagotable de la l\u00edrica y la m\u00fasica sublime.  Un tercer oratorio, \u00abRitorno di Tobia\u00bb, sobre un texto b\u00edblico, no tiene la misma importancia, ni  Mozart (1756 &#8211; 91), en su \u00fanico oratorio, \u00abDavidde penitente\u00bb, logr\u00f3 el nivel art\u00edstico de la mayor\u00eda de sus producciones.  Ludwig van Beethoven (1770-1827) escribi\u00f3 un oratorio, \u00abEl Monte de los Olivos\u00bb, que le muestra en su mejor momento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felix Mendelssohn-Bartholdy (1809-47), en \u00abEl\u00edas\u00bb y \u00abSan Pablo\u00bb, vuelve a la caracter\u00edstica protestante inicial de dejar a la supuesta congregaci\u00f3n o audiencia participar en la ejecuci\u00f3n de cantar los corales o himnos eclesi\u00e1sticos,  cuyos textos consisten en reflexiones y meditaciones sobre lo que ha precedido.  A partir de este per\u00edodo, el oratorio comienza a ser cultivado casi exclusivamente por cat\u00f3licos.  Franz Liszt (1811 &#8211; 1886), con su \u00abChristus\u00bb y \u00abLegende der Heiligen Elizabeth\u00bb, abre una era nueva y claramente cat\u00f3lica.  Francia, que, desde los d\u00edas de Charpentier, pr\u00e1cticamente hab\u00eda olvidado el oratorio, quiz\u00e1s debido a que la \u00f3pera era m\u00e1s atractiva para el gusto y temperamento franceses, y debido a la falta de cantantes aficionados, en el \u00faltimo cuarto del siglo XIX, proporcion\u00f3 un n\u00famero de obras notables.    Gounod (1818-93) con su \u201cRedenci\u00f3n\u201d, y \u201cMuerte y Vida\u201d le dio un \u00edmpetu renovado al cultivo del oratorio.  El \u201cSans\u00f3n\u201d y \u201cDalila\u201d de Camille Saint-Sa\u00ebns (1835 &#8211; 1921) puede ser ejecutado como oratorio o como \u00f3pera; como \u00f3pera goz\u00f3 de gran favor.  Jules Massenet (1842 &#8211; 1912) ensay\u00f3 la forma con su \u201cEva\u201d y  Mar\u00eda Magdalena\u201d, pero su estilo es demasiado sensacionalista y melodram\u00e1tico para poder llevar el texto. La \u201cCruzada de los Ni\u00f1os\u201d de Gabriel Piern\u00e9 (1863-1937) y la obra m\u00e1s peque\u00f1a \u201cLos Ni\u00f1os en Bel\u00e9n\u201d, obtuvieron gran popularidad en Europa y Am\u00e9rica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Italia, el \u00fanico representante notable en m\u00e1s de doscientos a\u00f1os es Don Lorenzo Perosi (1872-1956), con su trilog\u00eda de \u00abLa  Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or seg\u00fan San Marcos\u00bb, \u00abLa Transfiguraci\u00f3n de  Cristo\u00bb, y \u00abLa Resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro\u00bb, un\u00bb Oratorio de Navidad\u00bb,\u00bb Le\u00f3n el Grande\u00bb, y\u00bb El Juicio Final \u00ab.  B\u00e9lgica e Inglaterra han producido los tres exponentes m\u00e1s notables del oratorio durante la segunda mita del siglo XIX.  Los oratorios de C\u00e9sar Augusto Franck (1822-90), \u00abRuth\u00bb, \u00abRebeca\u00bb, \u00abRedenci\u00f3n\u00bb, y, sobre todo, su \u00abBienaventuranzas\u00bb, est\u00e1n entre las m\u00e1s grandes entre las obras modernas de ese g\u00e9nero.  Edward William Elgar (1857 &#8211; 1934) se hizo famoso por su \u00abSue\u00f1o de Geroncio\u00bb y sus \u00ab[[los Ap\u00f3stoles | Ap\u00f3stoles\u00bb.  Pero Edgar tinel (l854-1912) es probablemente en m\u00e1s talentoso entre los cat\u00f3licos modernos que han reclamado el oratorio de la supremac\u00eda no cat\u00f3lica.  Su mundialmente famoso \u00abSan Francisco de As\u00eds\u00bb es tal vez m\u00e1s notable por las alturas espirituales que revela que por su fuerza dram\u00e1tica.  Otras obras suyas que han llamado la atenci\u00f3n son \u00abGodoleva\u00bb y \u00abSanta Catalina\u00bb.  Es un augurio  feliz que todos estos autores, en la vanguardia de los compositores de hoy en d\u00eda, ordenen la m\u00e1s alta capacidad creativa y constructiva que les permite convertirse en los canales cat\u00f3licos de todas las conquistas modernas en los medios de expresi\u00f3n.  La Sociedad del Oratorio Cat\u00f3lico de Nueva York fue fundada en 1904 para promover el conocimiento y la reproducci\u00f3n de los oratorios que mejor ejemplifican el ideal  religioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  CAPECELATRO, tr. POPE, The Life of St. Philip Neri (London, 1894); KRETZSCHMAR, F\u00fchrer durch den Concertsaal, II (Leipzig, 1899); REIMANN, Geschichte der Musiktheorie (Leipzig, 1898); SPITTA, Die Passionsmusiken von Sebastian Bach und Heinrich Sch\u00fctz (Hamburg, 1893); Jahrbuch der Musikbibliothek Peters f\u00fcr 1903 (Leipzig, 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Otten, Joseph. \u00abOratorio.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11270a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>NOTAS:<\/b><br \/>\n[1]  Madrigal:   (a)  Poema breve, generalmente de tema amoroso, en que se combinan versos de siete y de once s\u00edlabas.<br \/>\n(b) Composici\u00f3n musical para varias voces, sin acompa\u00f1amiento, sobre un texto generalmente l\u00edrico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]  Monodia:  Canto a una sola voz.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[060] Lugar de oraci\u00f3n. En la liturgia se designa con este nombre un lugar de culto que no llega a templo o edificio (iglesia, parroquia, colegiata, catedral). 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