{"id":12686,"date":"2016-02-05T08:36:48","date_gmt":"2016-02-05T13:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san\/"},"modified":"2016-02-05T08:36:48","modified_gmt":"2016-02-05T13:36:48","slug":"pablo-san","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san\/","title":{"rendered":"PABLO. SAN"},"content":{"rendered":"<p>[914](10-67)<\/p>\n<p>    El gran catequista y modelo de ap\u00f3stol en el cristianismo fue S. Pablo, el Ap\u00f3stol de las Gentes, el elegido del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    Fue el primer te\u00f3logo cristiano y \u00abap\u00f3stol\u00bb por excelencia, el h\u00e1bil organizador y ardoroso mensajero de Jes\u00fas en las comunidades cristianas, el \u00abinstrumento de elecci\u00f3n para llevar el mensaje a los gentiles\u00bb (Hech. 9. 15), el iluminado de Damasco y el iluminador en la verdad y en el amor.<\/p>\n<p>    1. Vida y figura<br \/>\n    Naci\u00f3 en Tarso (hoy Tarsus, Turqu\u00ed\u00ada) \u00abfariseo, hijo de fariseos\u00bb, los celosos en la Ley. Era de la tribu de Benjam\u00ed\u00adn, ciudadano romano por nacimiento y fue educado con el rigor del farise\u00ed\u00adsmo. Sus padres, probables comerciantes o artesanos en la comunidad jud\u00ed\u00ada de su ciudad, lo llamaron Saulo, nombre del primer rey israelita.<\/p>\n<p>    El mismo se denominar\u00e1 luego Paulo, t\u00e9rmino romanizado m\u00e1s apto para la fon\u00e9tica del mundo que hubo de evangelizar. Recibi\u00f3 una educaci\u00f3n especial con el m\u00e1s celoso de los rabinos de Jerusal\u00e9n, Gamaliel. Am\u00f3 la ley y se entreg\u00f3 a perseguir a los cristianos, cuando \u00e9stos comenzaron a extenderse.<\/p>\n<p>    Defensor ac\u00e9rrimo de la ortodoxia (Gal. 1. 14; Filip. 3. 6), estuvo presente en la lapidaci\u00f3n de San Esteban. Siendo menor para participar en ella, guard\u00f3 los vestidos de los verdugos en se\u00f1al de solidaridad con ellos.<br \/>\n  San Pablo en el Greco: delicadeza, profundidad, misticismo<br \/>\n    El Se\u00f1or Jes\u00fas se le apareci\u00f3 cuando iba a Damasco a recoger cristianos prisioneros (Hech. 9. 1 a19; 22. 5 a16; 26. 12 a18). Tal vez esto sucedi\u00f3 hacia el a\u00f1o 36 o 37.  Desde entonces, del 36 al 40, comenz\u00f3 a defender y a predicar el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas con verdadera pasi\u00f3n de converso. La idea de su elecci\u00f3n le qued\u00f3 grabada para siempre. Saldr\u00e1 con frecuencia en sus cartas y discursos (Gal. 3. 28), seg\u00fan recoge Lucas.<\/p>\n<p>     Al principio encontr\u00f3 dificultades para entrar en las comunidades cristianas. Tal vez hizo algunos viajes a comunidades de Arabia (el reino de los nabateos, hoy Jordania). Vivi\u00f3 entre el 37 y el 40 en Damasco. Despu\u00e9s de un tiempo, se retir\u00f3 a su ciudad natal de Tarso, no sin antes haber pasado por Jerusal\u00e9n, en donde deb\u00ed\u00ada tener v\u00ed\u00adnculos familiares (una hermana y sobrino).<\/p>\n<p>     De Tarso fue rescatado para la predicaci\u00f3n por Bernab\u00e9 de Chipre, quien lo llev\u00f3 a Antioqu\u00ed\u00ada. All\u00ed\u00ad estuvo entre el 44 y el 46 participando en la predicaci\u00f3n. Su celo, como mensajero de la Palabra del Se\u00f1or Jes\u00fas, le hizo recorrer ciudades y regiones, en los viajes que se nos narran en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. Su prestigio entre los disc\u00ed\u00adpulos creci\u00f3 hasta hacerse inmenso.<\/p>\n<p>    2. Sus viajes apost\u00f3licos<br \/>\n    Es tradicional se\u00f1alar tres viajes de relativa extensi\u00f3n, en el curso de los cuales fue estableciendo diversas cristiandades, sobre todo entre los gentiles.<\/p>\n<p>     Al principio aprovechaba las comunidades jud\u00ed\u00adas de los diversos lugares. Luego, rompiendo con los jud\u00ed\u00ados debido a su oposici\u00f3n a la Palabra, fue preferentemente hacia los gentiles, griegos, romanos, nativos locales, que se mostraron abiertos a la nueva fe.<\/p>\n<p>    2.1. Primer viaje (Hech. 13 Y 14).<\/p>\n<p>    Dur\u00f3 casi dos a\u00f1os, del 46 al 48. Lo realiz\u00f3 acompa\u00f1ado de Bernab\u00e9 y Marcos. Atraves\u00f3 Chipre, Antioqu\u00ed\u00ada de Pisidia, Iconio, Listra, Derbe, Perge, Atalia.<\/p>\n<p>    Tuvo enfrentamientos con los jud\u00ed\u00ados. Regres\u00f3 a Antioqu\u00ed\u00ada. Ante las disensiones entre los cristianos por motivo del cumplimiento de la Ley, acudi\u00f3 a Jerusal\u00e9n (Hch. 15) para entrevistarse con Pedro, Santiago y los hermanos. En la asamblea cristiana (primer Concilio) del a\u00f1o 48 triunf\u00f3 su pensamiento de liberar a los gentiles de atadura a la Ley.<\/p>\n<p>    2.2. Segundo viaje. (Hch. 15.36 a 17)<\/p>\n<p>    Dur\u00f3 el 49 al 52. Visit\u00f3 las comunidades fundadas en el primer viaje. En Listra se le uni\u00f3 Timoteo, el disc\u00ed\u00adpulo que seguir\u00ed\u00ada con fidelidad sus pasos. Atraves\u00f3 Asia y lleg\u00f3 a Atenas, la ciudad de su fracaso apost\u00f3lico.<\/p>\n<p>    Ante el rechazo de los atenienses, engre\u00ed\u00addos, cultos y sutiles buscadores de novedades, se instal\u00f3 en Corinto, el puerto comercial del Egeo y centro de la provincia romana de Grecia.<\/p>\n<p>    Estuvo alg\u00fan en el lugar tiempo con notable \u00e9xito. Pas\u00f3 luego a Efeso; y de nuevo volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, pasando por Siria y sus ciudades importantes.<\/p>\n<p>    2.3. Tercer viaje (Hch. 18.23 a 21.17)<\/p>\n<p>    Tuvo lugar entre el 53 y el 58. De nuevo atraves\u00f3 Asia. Fund\u00f3 las comunidades de Colosas, Laodicea, Hier\u00e1polis, Tr\u00f3ade, Esmirna, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardes y Filadelfia. Visit\u00f3 Corinto. Viaj\u00f3 a Jerusal\u00e9n para llevar limosnas a los cristianos, pues es \u00e9poca de hambre.<\/p>\n<p>    En el 58 estaba en Jerusal\u00e9n (Hech 24 a 26). Se le recomend\u00f3 cumplir un voto en el templo, para desmentir su ruptura con la Ley, pues hab\u00ed\u00ada algunos all\u00ed\u00ad muy adheridos al templo.<\/p>\n<p>    Fue apresado y se enfrent\u00f3 con un proceso penal, que se desenvolvi\u00f3 durante dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n primero y en Cesarea, la sede del Procurador romano de Judea despu\u00e9s.<\/p>\n<p>    Como ciudadano romano, intuyendo que el procurador le iba a entregar a los jud\u00ed\u00ados adversarios, apel\u00f3 a que su causa fuera juzgada en Roma por los tribunales del C\u00e9sar y fue enviado con guardia a Roma. 2.3. Los \u00faltimos estadios<br \/>\n    Al quedar libre por sobreseimiento de la causa, viaj\u00f3 probablemente a Espa\u00f1a, a la zona Tarraconense. Regres\u00f3 a Oriente, de donde pocos datos quedan de \u00e9l, al no tener ya su itinerario recogido en los Hechos de Lucas.<\/p>\n<p>    La tradici\u00f3n habla de un segundo cautiverio en alguna ciudad de Asia. De nuevo viaj\u00f3 a Roma, donde se desarrollaba la persecuci\u00f3n neroniana contra los cristianos. Hacia el a\u00f1o 64 o 66 fue condenado y ejecutado como cristiano entre los muchos que esos a\u00f1os perd\u00ed\u00adan la vida en los espect\u00e1culos p\u00fablicos de la ciudad imperial.<\/p>\n<p>    3. Estilo y mensaje<br \/>\n    Pablo emple\u00f3 todos los medios posibles en el anuncio de la Palabra divina en las comunidades por donde se movi\u00f3. Lo hizo desde el amor, la sencillez y la autonom\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Trabaj\u00f3 en diversos oficios, sobre todo de tejedor, para no ser gravoso a las comunidades. Es probable que ganaba su propio sustento con el tejido de tiendas de campa\u00f1a. Su ejemplo y desinter\u00e9s fue decisivo en la tarea evangelizadora y en la influencia sobre los nuevos creyentes que aceptaban el mensaje por su ejemplo m\u00e1s que por su palabra.<\/p>\n<p>     Organiz\u00f3 las comunidades en funci\u00f3n de dos valores b\u00e1sicos: la fraternidad, o amor a los hermanos, y la honestidad, o vida de virtud al estilo de Cristo. La autoridad de cada comunidad estaba en manos de los presb\u00ed\u00adteros o ancianos del grupo. Pero Pablo, con frecuencia, design\u00f3 encargados o animadores, ep\u00ed\u00adscopos, que conservaran e ilustraran la fe, que oraran por todos, que compartieran los bienes, que mantuvieran viva la esperanza en la venida del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    3.1. Estilo vital Su estilo era pues cercano y cautivador, en funci\u00f3n de la gracia que le hab\u00ed\u00ada sido dada.  En un primer momento parece adherido a la esperanza de una inmediata venida del Se\u00f1or Jes\u00fas para dar el premio a sus fieles.<\/p>\n<p>    Pero, a partir del segundo viaje, sus cartas se abren al futuro m\u00e1s lejano y a la lucha por el Reino en la tierra. Reflejan una esperanza escatol\u00f3gica m\u00e1s abierta y distanciada. El Se\u00f1or Jes\u00fas vendr\u00e1, pero no de forma inmediata y m\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    De momento hay que hacer el bien y construir mejor las comunidades, organizando la vida seg\u00fan el mensaje del Salvador. Se impone la profundidad sobre la inmediatez, la caridad sobre la esperanza.<\/p>\n<p>    3.2. Su mensaje cristol\u00f3gico.<\/p>\n<p>    Su amor a Cristo no es s\u00f3lo afectivo, sino intelectual y moral. Su cristolog\u00ed\u00ada es maravillosa, seg\u00fan se refleja en sus cartas. No es ingenuo decir que en su concepto del Verbo encarnado, en la visi\u00f3n de un Verbo eterno hecho Cristo Jes\u00fas, es decir salvador y consagrado, se halla el eje de su pensamiento.<\/p>\n<p>    Su visi\u00f3n del Cristo m\u00ed\u00adstico, por ejemplo (1 Cor. 12) es impresionante. En su vida lati\u00f3 una visi\u00f3n pr\u00e1ctica del Cristo que \u00abse humill\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo y no tuvo por rapi\u00f1a hacerse semejante a Dios\u00bb (Filip. 2.6). En ocasiones sus arengas cristoc\u00e9ntricas se vuelven ardientes, apasionadas, transformantes. Su mensaje cristol\u00f3gico puede condensarse en tres preocupaciones.<\/p>\n<p>    3.2.1. Amor a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    El deseo de que el Se\u00f1or Jes\u00fas sea conocido y amado por todos es primordial en la teolog\u00ed\u00ada paulina. Es el Salvador y, de la aceptaci\u00f3n de sus doctrinas, depende la salvaci\u00f3n. Siente ansia de evangelizar territorios, cuyos habitantes no han o\u00ed\u00addo hablar del Se\u00f1or. Por eso quiere ir hasta el extremo del mundo, hasta Espa\u00f1a, que entonces se hallaba \u00abal otro extremo\u00bb, en el finis terrae. (Rom. 1. 14 y 15. 24-28).<\/p>\n<p>    3.2.2. Amor a la Iglesia<br \/>\n    Su gran plataforma de evangelizador es la comunidad o eclesial, la reuni\u00f3n de los creyentes, para ayudarse a vivir y profundizar la fe y la vida conforme a las ense\u00f1anzas de Cristo.<\/p>\n<p>    Su inter\u00e9s pastoral por volver a visitar sus propios grupos, cuando surgen problemas, queda patente en sus escritos.<\/p>\n<p>    3.2.3. Lucha por la libertad.<\/p>\n<p>    Consciente de que, con Cristo, nace otra \u00e9poca en la relaci\u00f3n de Dios con los hombres y en la respuesta de los hombres a Dios, traza nuevos caminos, diferentes de lo que fue la defensa de la Ley que tanto le hab\u00ed\u00ada arrebatado en sus a\u00f1os juveniles.<\/p>\n<p>   Su amor a la libertad cristiana es evidente. Su deseo de que todos los convertidos entiendan que ha comenzado con Cristo otra \u00e9poca y que ha terminado el tiempo de Mois\u00e9s, es claro.<\/p>\n<p>    En esa nueva \u00e9poca todos son iguales, jud\u00ed\u00ado y gentiles, ricos y pobres, libres y esclavos.<\/p>\n<p>    3.3. Sus cartas<br \/>\n    Debieron ser muchas. Pero nos quedan de \u00e9l 13 atribuidas directamente o indirectamente a su mano y la de los Hebreos, unida en lo esencial a su mensaje. Siete de ellas fueron escritas con toda seguridad por \u00e9l: 1 Tesalonicenses, G\u00e1latas, las dos a los Corintios, a los Romanos, Filipenses y la de Filem\u00f3n. En ellas habla de su experiencia y de su obra. Multiplica las referencias personales entremezcladas con las doctrinas que expone. Son vitales, persuasivas y apoyadas en el coraz\u00f3n de quien ama a los destinatarios.<\/p>\n<p>    Las otras seis son de Pablo, pero bien pudo escribirlas dictando o aprobando lo escrito por otro. Son la segunda a los Tesalonicenses, a los Colosenses, a los Efesios, las dos a Timoteo, la de Tito.<\/p>\n<p>    La carta a los Hebreos est\u00e1 inspirada en su doctrina, pero no puede ser de \u00e9l ni por el estilo ni por algunas de las ideas o actitudes, como su estrecha dependencia del pensamiento del Templo y la alabanza exagerada a la Ley de Mois\u00e9s. Pudo escribirla Apolo, Tito, tal vez Timoteo, con otro estilo y con otra din\u00e1mica, aunque en el fondo haya concordancia con el pensamiento b\u00e1sico de Pablo.<\/p>\n<p>    4. Su pensamiento catequ\u00ed\u00adstico:<\/p>\n<p>    Pablo es el modelo del catequista cristiano de todos los tiempos. Tiene tres momentos evangelizadores y pedag\u00f3gicos: el escatol\u00f3gico, el cristol\u00f3gico y el eclesiol\u00f3gico.<\/p>\n<p>    4.1. Actitud ante el fin<br \/>\n    El primero se halla reflejado en sus primeros escritos (1 Tes). Asume la idea apocal\u00ed\u00adptica hebrea de una inmediata venida redentora del Mes\u00ed\u00adas. Piensa que Jes\u00fas va pronto a restaurar su Reino.  La muerte redentora de Jes\u00fas es el pr\u00f3logo del triunfo que se espera. Hay que estar preparado y menospreciar las riquezas y los dones de esta vida, pues el tiempo es breve y el Se\u00f1or se acerca.<\/p>\n<p>    4.2. Cristo como centro<br \/>\n    El momento cristol\u00f3gico es el central de Pablo. Se da cuenta de que la historia humana es larga y de que Jes\u00fas ha venido para ser el Se\u00f1or de la Historia, no el que la da por terminada.<\/p>\n<p>    Las grandes ep\u00ed\u00adstolas centrales: Corintios, Romanos, Filipenses, hablan de esa realidad. Jes\u00fas no va a venir pronto, sino cuando El quiera.  Nosotros tenemos que vivir en este mundo en conformidad con la libertad y la gracia que nos ha tra\u00ed\u00addo.<\/p>\n<p>    4.3. El momento eclesiol\u00f3gico.<\/p>\n<p>    Cuando ya ha multiplicado las cristiandades y los disc\u00ed\u00adpulos se han extendido, es decir hacia el final de la vida de Pablo, se centra su atenci\u00f3n en la animaci\u00f3n de las fraternidades surgidas de sus apostolado. Se intuye en las Cartas a Timoteo y a Tito, sus disc\u00ed\u00adpulos predilectos.<\/p>\n<p>    Piensa ya en la Iglesia como comunidad y en la conveniencia de organizar los grupos con orden, con caridad y con oraci\u00f3n, para poder \u00abresistir mucho tiempo\u00bb en la lucha por el bien y en la esperanza en Cristo que vendr\u00e1.<\/p>\n<p>    4.4. Las ideas claves<br \/>\n    En las tres etapas, Pablo tiene ideas claves, que son la base de su anuncio, pero que constituyen la catequesis de la Iglesia en todos los tiempos.<\/p>\n<p>   &#8211; La muerte en cruz de Jes\u00fas es la causa de su glorificaci\u00f3n por haber cumplido la misi\u00f3n del Padre, pero es tambi\u00e9n la causa de nuestra salvaci\u00f3n<br \/>\n   &#8211; La fe del seguidor de Cristo tiene que traducirse en obras de vida y de caridad y con ellas el esp\u00ed\u00adritu se llena de m\u00e9ritos para encontrarse con Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; El Esp\u00ed\u00adritu del Se\u00f1or Jes\u00fas act\u00faa en nuestro interior y nos llena de buenas inspiraciones<br \/>\n   &#8211; El cristiano es libre por la redenci\u00f3n de Jes\u00fas y debe vivir su fe con libertad y en funci\u00f3n de su conciencia que es su fuerza interior iluminada por Cristo.<\/p>\n<p>   &#8211; La comunidad es b\u00e1sica para vivir la fe, pues es la ocasi\u00f3n de hacer el bien y la ayuda imprescindible para la fe. Las formas pedag\u00f3gicas de Pablo son cautivadoras y eficaces.<\/p>\n<p>   4.5. Cristo, centro   Tal vez su idea m\u00e1s entra\u00f1able sea el presentar a Cristo, muerto y resucitado, Se\u00f1or de vida presente en medio de sus amados. (1 Cor. 15. 3). Sus himnos o c\u00e1nticos cristol\u00f3gicos son maravillosos. Reflejan su mejor lenguaje catequ\u00ed\u00adstico:<\/p>\n<p>   &#8211;  Rom 5. 19: Jes\u00fas mensajero.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 4-9: Gracia al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 18-30: Sabidur\u00ed\u00ada de la cruz.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 15. 20-28: La resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 13: Himno del a caridad.<\/p>\n<p>   &#8211;  Filip 2. 5-11: El ejemplo de Cristo.<\/p>\n<p>   &#8211;  Gal. 5. 1-12: La libertad en Cristo.<\/p>\n<p>   &#8211;  Ef. 1. 15-23: Misterio del anuncio.<\/p>\n<p>    4.6. La vida cristiana<br \/>\n    Como consecuencias derivadas del amor a Cristo surge todo lo dem\u00e1s relacionado con el vivir en Cristo: &#8211;  El sentido de lucha contra el pecado y el mal lo tiene clavado (Rom. 8.3;  Gal. 3. 23-25; Rom. 4.5; Gal. 5. 22) y habla del don de la gracia como la puerta de nuestra salvaci\u00f3n (Rom. 4.17 y Rom. 9.16).<\/p>\n<p> &#8211;  Su preocupaci\u00f3n por las comunidades que va animando en la fe es enorme. Las cartas a los Colosenses, a los Efesios, a los Corintios, a Timoteo y a Tito son prueba de ello<\/p>\n<p>   &#8211;   El estilo catequ\u00ed\u00adstico de Pablo. Tanto en las referencias de Lucas en los Hechos como en el trasfondo de sus cartas m\u00e1s doctrinales y pastorales, se nos presenta como un consumado maestro, persuasivo, clarividente, fogoso, cautivador.<\/p>\n<p>   &#8211;  Tiene un estilo directo y sincero.<\/p>\n<p>   &#8211;  Su pensamiento est\u00e1 centrado en Cristo salvador, mediador ante el Padre.<\/p>\n<p>   &#8211;  Proclama la uni\u00f3n de la fe y de la vida mediante las buenas obras.<\/p>\n<p>   &#8211;  Tiene un sentido profundo del trabajo y de la responsabilidad en la fe.<\/p>\n<p>   &#8211;  Ofrece una dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica en sus ense\u00f1anzas y lleva a la vida y a la fe.<\/p>\n<p>    5. Pablo sigue vivo<br \/>\n    Hay que recordar que Pablo ha sido la gu\u00ed\u00ada de toda la teolog\u00ed\u00ada cristiana en los tiempos antiguos y en los recientes. M\u00e1s que los dem\u00e1s escritos del nuevo Testamento, sus cartas han merecido profundos estudios en la Historia.<\/p>\n<p>   &#8211; En los tiempos antiguos, nadie como S. Agust\u00ed\u00adn, en el siglo V, se preocup\u00f3 por analizar su teolog\u00ed\u00ada y comentar sus ense\u00f1anzas en sabios escritos.<\/p>\n<p>   &#8211; En los tiempos medievales, sigui\u00f3 iluminado a los grandes escritores.<\/p>\n<p>   &#8211; A partir de Lutero, en el XV, lo temas paulinos son convierten en claves: la justificaci\u00f3n, la gracia, la libertad, la salvaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>   &#8211; Te\u00f3logos protestantes recientes, como Karl Barth y Ernst Kasemann, o cat\u00f3licos, como Jos\u00e9 Mar\u00ed\u00ada Bover, siguen viendo a San Pablo en lugar preferido para el estudio de la fe.<\/p>\n<p>   &#8211; Hemos de recordar tambi\u00e9n al Vaticano II, que adorna su doctrina y documentos de alusiones al mensaje cristiano expresado en t\u00e9rminos paulinos.<\/p>\n<p>   &#8211; En la actualidad existe un renovado inter\u00e9s por el mensaje paulino.<\/p>\n<p>   No cabe duda, que se le puede mirar como el \u00abeterno incombustible\u00bb, pues no se trata s\u00f3lo de que su mensaje es inspirado y es portavoz de la revelaci\u00f3n de Cristo en la Iglesia. Tambi\u00e9n lo es Santiago, Judas, Pedro o Juan.<\/p>\n<p>    Pero Pablo tiene el ardor juvenil, que no se pasa con la edad; profundidad misteriosa, que no se agota con el paso de los siglos; sobre todo caridad (1. Cor. 13) sublime con ansias de eternidad.<\/p>\n<p>    Las Catequesis Paulinas son m\u00faltiples. En los Hechos de los Ap\u00f3stoles se recogen cinco discursos catequ\u00e9ticos, en los cuales Lucas graba su mejor estilo de escritor disc\u00ed\u00adpulo:<br \/>\n   &#8211; Discurso en Antioqu\u00ed\u00ada de Pisidia.  Anuncio de salvaci\u00f3n: Hch. 13. 16-41<br \/>\n   &#8211; Discurso en el Are\u00f3pago de Atenas. Sobre la sabidur\u00ed\u00ada. Hch. 17. 22-32<br \/>\n   &#8211; Autodefensa en Jerusal\u00e9n. Discurso en  torno a su experiencia de fe. 22 3-21<br \/>\n   &#8211; Defensa ante el Procurador romano.  Grandeza de la resurrecci\u00f3n. 24. 10-20<br \/>\n   &#8211; Defensa ante el Rey Agripa.  Valor del nuevo camino 26. 2-23<br \/>\n    Las Ep\u00ed\u00adstolas poseen una intenci\u00f3n catequ\u00e9tica admirable. He aqu\u00ed\u00ad 30 catequesis paulinas en sus Cartas.<\/p>\n<p>   &#8211; Rom. 3.21 a 4.23. Justicia de Dios<\/p>\n<p>   &#8211; Rom 5.12. 6.22. Ad\u00e1n y Cristo<\/p>\n<p>   &#8211; Rom. 8. 1-38. Vida del Esp\u00ed\u00adritu<\/p>\n<p>   &#8211; Rom. 11. 1-35. El resto de Israel<\/p>\n<p>   &#8211; Rom. 12.1 a 14.13. Valor de la caridad<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 1. 17-31. Sabidur\u00ed\u00ada del mundo<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 7. 1-40. Matrimonio<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. Cuerpo M\u00ed\u00adstico 12. 1-30<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor.13. 1-13. Caridad como virtud<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Cor. 15. 1-58. Muerte y Resurrecci\u00f3n<\/p>\n<p>   &#8211; 2 Cor. 4.1 a 5.21. Ministerio apost\u00f3lico<\/p>\n<p>   &#8211; Gal 3. 1-29. Fe y Ley.<\/p>\n<p>   &#8211; Gal. 4.21 a 5.25. Las dos Alianzas<\/p>\n<p>   &#8211; Ef. 13. a 2. 22. Plan divino de salvaci\u00f3n<\/p>\n<p>   &#8211; Ef. 4. 1-16. Llamada ala unidad<\/p>\n<p>   &#8211; Ef. 4.1 5.20. Vida nueva en Cristo<\/p>\n<p>   &#8211; Ef. 5.21 a 6.9. Vida familiar<\/p>\n<p>   &#8211; Filip. 1.27 a 2.18. La fe y la salvaci\u00f3n<\/p>\n<p>   &#8211; Filip. 3. 1-21. Camino salvador<\/p>\n<p>   &#8211; Col. 1.15-23. Primac\u00ed\u00ada de Cristo<\/p>\n<p>   &#8211; Col. 26 a 3.4. Cuidado con los errores<\/p>\n<p>   &#8211; Col. 3.5 a 4.6. Vida cristiana<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Tes. 4. 1-12. Santidad<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Tes. 4.13 a 5.11 Venida de Jes\u00fas<\/p>\n<p>   &#8211; 2 Tes. 1. 3-12. Los premios esperados<\/p>\n<p>   &#8211; 2 Tes.2. 1-12. Venida del Se\u00f1or<\/p>\n<p>   &#8211; 2 Tes. 2.13 a 3.5. La perseverancia.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Tim. 2.1 a 3.16. Funciones y ministerios  eclesiales.<\/p>\n<p>   &#8211; 1 Tim. 4. 1-16. Falsos doctores. 4.1-16<\/p>\n<p>   &#8211; 2 Tim. 2. 14 a 3.17. Peligros y fals\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>   El complemento de los Hebreos es excelente.<\/p>\n<p>   &#8211; Hebr. 1.15 a 2.18. Misi\u00f3n Salvadora<\/p>\n<p>   &#8211; Hebr. 31 a 5.9. Cristo sacerdote<\/p>\n<p>   &#8211; Hebr. 8.1 a 9.27. Cristo Mediador<\/p>\n<p>   &#8211; Hebr. 10.19 a 11.39. Catequesis de la fe<\/p>\n<p>   &#8211; Hebr. 12. 1-28. Pedagog\u00ed\u00ada de la alianza.<\/p>\n<p> &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211; \u00abYo aventajo a todos en fatigas, en prisiones y en palizas; y en la muchas veces en que he estado en peligro de muerte. Cinco veces he recibido de los jud\u00ed\u00ados los 39 azotes de rigor. Tres veces he sido golpeado con varas, una vez apedreado, tres veces he naufragado y he pasado un d\u00ed\u00ada y una noche en alta mar. Los viajes han sido incontables con peligros al cruzar los r\u00ed\u00ados y con ladrones&#8230;  Siempre he tenido trabajos y fatigas\u00bb (2 Cor 12. 22-29)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[914](10-67) El gran catequista y modelo de ap\u00f3stol en el cristianismo fue S. Pablo, el Ap\u00f3stol de las Gentes, el elegido del Se\u00f1or. Fue el primer te\u00f3logo cristiano y \u00abap\u00f3stol\u00bb por excelencia, el h\u00e1bil organizador y ardoroso mensajero de Jes\u00fas en las comunidades cristianas, el \u00abinstrumento de elecci\u00f3n para llevar el mensaje a los gentiles\u00bb &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pablo-san\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPABLO. 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