{"id":12691,"date":"2016-02-05T08:36:57","date_gmt":"2016-02-05T13:36:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parroquia-2\/"},"modified":"2016-02-05T08:36:57","modified_gmt":"2016-02-05T13:36:57","slug":"parroquia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parroquia-2\/","title":{"rendered":"PARROQUIA."},"content":{"rendered":"<p>[830]<\/p>\n<p>     Concepto griego que indica demarcaci\u00f3n o zona familiar (para-oikia, entorno de la casa) y que es cuidada por un p\u00e1rroco (paraojos, de ejeo, tener), que es el sacerdote que tiene cuidado (cura) de almas por una singular y personal misi\u00f3n eclesial confiada por la Iglesia a trav\u00e9s del propio Obispo.<\/p>\n<p>    La parroquia, en el sentido actual, se desarroll\u00f3 en la Edad Media. Al principio fueron las zonas rurales y campesinas, donde la poblaci\u00f3n cristiana era abundante y, por exigencias ambientales, ten\u00ed\u00ada que ser atendida con capillas, oratorios y peque\u00f1as ermitas, en donde un sacerdote enviado celebraba los sacramentos o se encargaba de la instrucci\u00f3n del pueblo fiel.<\/p>\n<p>    Y luego, en la forma ya m\u00e1s actual, con normas, demarcaciones, templos, bienes, tradiciones y clero propio, avanzada la Edad Media, las ciudades se fueron organizando. Se form\u00f3 una sociedad urbana, independiente de los se\u00f1ores castellanos feudales (condes, duques, marqueses, barones). Nacieron las villas o burgos libres de dependencias feudales y directamente tributarias del pr\u00ed\u00adncipe o se\u00f1or. Los barrios, arrabales, cuadras, zonas urbanas, fueron construyendo cierta identidad propia dentro de la ciudad y tuvieron sus propios templos en donde un sacerdote tambi\u00e9n se encargaba de la atenci\u00f3n espiritual y sacramental de los moradores de la demarcaci\u00f3n o zona.<\/p>\n<p> 1. Historia<\/p>\n<p>    En ese contexto rural y urbano, se fueron organizando las especiales unidades religiosas que se denominaron parroquias, al tener a un p\u00e1rroco y unos parroquianos, es decir personas asignadas o localizadas en una demarcaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En la evoluci\u00f3n de esa entidad religiosa que hoy llamamos Parroquia se puede distinguir tres grandes momentos.<\/p>\n<p> 1.1. Primitivas comunidades<\/p>\n<p>    Las primeras comunidades cristianas se formaron en los diversos lugares o ciudades romanas: en las originales y antiguas como Roma; y en las nuevas o colonias con habitantes de aluvi\u00f3n.<\/p>\n<p>    En ellas viv\u00ed\u00adan los que abandonaban el paganismo por una parte o dejaban la fidelidad a la sinagoga por otra.<\/p>\n<p>    Porque, una vez que los cristianos advirtieron que ya no pod\u00ed\u00adan seguir orando con lo jud\u00ed\u00ados, organizaron sus \u00abiglesias\u00bb (asambleas y fraternidades).<\/p>\n<p>    Los grupos cristianos fueron creciendo en n\u00famero, alentados sus adeptos por la solidaridad y caridad, que fue su distintivo inicial. El primer lugar en que recibieron el nombre de cristianos fue en Antioqu\u00ed\u00ada, la capital romana de Oriente (unos 300.000 habitantes). Su n\u00famero llam\u00f3 la atenci\u00f3n y se les denomin\u00f3 seguidores de Cristo (Hech. 26.28).<\/p>\n<p>    Seg\u00fan los testimonios, en todos los lugares hab\u00ed\u00ada una comunidad, animada por los \u00abpresb\u00ed\u00adteros\u00bb o ancianos.<\/p>\n<p>    Es cierto que, al igual que los jud\u00ed\u00ados tuvieron en algunas ciudades dos y hasta tres sinagogas, seg\u00fan la procedencia de sus adeptos, en las grandes ciudades romanas y helen\u00ed\u00adsticas (Antioqu\u00ed\u00ada, Alejandr\u00ed\u00ada de Egipto y Roma), se formaron varias comunidades cristianas (con casi total certeza, en Roma, la del Transt\u00ed\u00adber, y muy probablemente en Alejandr\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>    La estructura organizativa, seg\u00fan se refleja en los Hechos y en las Cartas apost\u00f3licas, fue unitaria en los dos primeros siglos, pero el n\u00famero de creyentes fue aumentando.<\/p>\n<p> 1.2. Parroquia territorial<br \/>\n   Tertuliano (155-222) pudo escribir al final del siglo II: \u00abSomos de ayer y llenamos el Imperio; si nos apart\u00e1ramos de vuestras calles y plazas, quedar\u00ed\u00adais asombrados de vuestra soledad.\u00bb (Apol.)<\/p>\n<p>    En algunos lugares en el siglo III, y en muchos en el IV, se diversificaron las comunidades, al multiplicarse los adeptos, algunos presb\u00ed\u00adteros se convirtieron en \u00abanimadores locales\u00bb. Result\u00f3 normal que, al diversificarse los grupos pr\u00f3ximos, algunos de los presb\u00ed\u00adteros, por dignidad y ascendiente moral o por elecci\u00f3n o designaci\u00f3n, fuera se\u00f1alado como animador principal y \u00abvigilante\u00bb (obispo, episcopos, significa \u00abmirar sobre\u00bb). As\u00ed\u00ad surgi\u00f3 el emblema de la autoridad, la jerarqu\u00ed\u00ada, la instituci\u00f3n del Obispo, en conexi\u00f3n con la tarea de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>    La necesidad pr\u00e1ctica, aunque queden pocos datos, hizo que en las comunidades cristianas de las ciudades se diversificaran los encargados de la atenci\u00f3n religiosa: caridad, enfermos, sacramentos. Documentos del siglo III ya hablaron de estos \u00absacerdotes\u00bb, presb\u00ed\u00adteros y di\u00e1conos, encargados de zonas concretas. El Concilio local de Laodicea (c. 57) del a\u00f1o 360 as\u00ed\u00ad la hac\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    La llegada de los nuevos pueblos b\u00e1rbaros fue un nuevo factor transformante. Aparecieron las poblaciones que depend\u00ed\u00adan de se\u00f1ores feudales y se multiplicaron los labriegos vasallos de castillos y monasterios en las zonas rurales. Esos nuevos cristianos, supersticiosos y violentos, necesitaban una cristianizaci\u00f3n postbautismal.<\/p>\n<p>    Casi es seguro que fue \u00aben el campo\u00bb donde primero se organiz\u00f3 la asistencia religiosa. Para los cercanos a los castillos exist\u00ed\u00ada la capilla; y en los monasterios estaba el templo monacal. Los distantes quedaron organizados de otra manera, pero tambi\u00e9n en forma de zonas, demarcaciones, que fueron denomin\u00e1ndose parroquias. Los campesinos en ellas ten\u00ed\u00adan que recibir los sacramentos y acudir a las celebraciones en multitud de capillas, oratorios y santuarios, de los que estaban encargados sacerdotes.<\/p>\n<p>    En las zonas urbanas se centraliz\u00f3 el culto en templos parroquiales, que contaron con un clero propio y cuidaron de la instrucci\u00f3n de los villanos y burgueses, cuidando sobre todo de aprovechar multitud de festividades lit\u00fargicas en las que el serm\u00f3n era obligado. En cada templo situado en los barrios y arrabales, donde la poblaci\u00f3n tend\u00ed\u00ada a aglutinarse por oficios (curtidores, herreros, canteros, orfebres, plateros, etc.), hab\u00ed\u00ada p\u00e1rrocos encargados de los actos de culto.<\/p>\n<p>    En las ciudades uno de los templos fue privilegiado, pues en \u00e9l puso su sede o c\u00e1tedra el Obispo y pronto fue algo m\u00e1s que una parroquia preferente. Fue el templo catedral o catedralicio, m\u00e1s amplio y mejor construido por contar con m\u00e1s recursos, limosnas y tributos. Ese templo tuvo su cabildo singular y fue m\u00e9rito deseado pertenecer a su lista o canon (can\u00f3nigos).<br \/>\n  1.3. Parroquia tridentina<br \/>\n Desde el siglo XIII las condiciones sociales hicieron variar notablemente la organizaci\u00f3n eclesial en las regiones cristianas. El Concilio IV de Letr\u00e1n en 1215 ya legisl\u00f3 sobre derechos y deberes de los sacerdotes con cura de almas en las parroquias. (Denz. 437)<\/p>\n<p>    Pero fue el Concilio de Trento el que, para salir al paso de los abusos que los derechos, privilegios y sobre todo los \u00abbeneficios materiales\u00bb, pod\u00ed\u00adan generar en la Iglesia, y de hecho generaron, legisl\u00f3 con minuciosidad sobre parroquias y p\u00e1rrocos.<\/p>\n<p>    En contra de las costumbres establecidas por los protestantes, perfil\u00f3 una serie de normas referentes a los derechos y deberes de los personas, p\u00e1rrocos y parroquianos (registro e inscripciones, penitencia y matrimonios, bautismos y enterramientos, etc), que se prolongar\u00ed\u00adan durante cinco siglos.<\/p>\n<p>    La parroquia adquiri\u00f3 una consistencia jur\u00ed\u00addica, m\u00e1s que pastoral, enorme. Los graves deberes del p\u00e1rroco le confirieron derechos incluso por encima de los deseos de los obispos particulares y seg\u00fan normativas concretas: demarcaciones, nombramientos, categor\u00ed\u00adas, atribuciones.<\/p>\n<p>    Las normativas tridentinas se convirtieron en imperativos hasta en la misma redacci\u00f3n literal (Ejemplos, Ses. 7 cap. 7 y ses. 24 cap. 13).<\/p>\n<p>    1.4. La parroquia nueva<br \/>\n    El Concilio Vaticano II reclam\u00f3 una revisi\u00f3n de la parroquia sociol\u00f3gica y territorial. Lo plante\u00f3 de forma pr\u00e1ctica en su Decreto sobre la acci\u00f3n de los Obispos (Christus dominus, 29 a 32), en el Decreto sobre el apostolado (Apostolicam actuositatem 10) y en relacionado con la Liturgia (Sacrosanctum Conciliun 42). Sin definir, legislar, ni condenar lo anterior, dej\u00f3 claro lo que luego se present\u00f3 como norma en el nuevo C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico publicado por Juan Pablo II en 1983, (cc. 515 a 552).<\/p>\n<p>   &#8211; La parroquia debe ser una comunidad participativa, abierta y flexible.<\/p>\n<p>   &#8211; Es algo m\u00e1s que un territorio, pues son las personas lo esencial y su vida cristiana el objetivo final.<\/p>\n<p>   &#8211; Cada miembro de la parroquia debe asumir su ministerio o servicio fraterno, misionero y samaritano.<\/p>\n<p>   &#8211; En la parroquia lo primero no es el cumplimiento sacramental sino la vida evang\u00e9lica de la caridad y de fe.<\/p>\n<p>   &#8211; La interrelaci\u00f3n entre parroquias y la mutua colaboraci\u00f3n de ser el signo de la sacramentalidad de la Iglesia ante los hombres de todo tipo.<\/p>\n<p>     1.5. La parroquia invisible<\/p>\n<p>     De cara a los a\u00f1os venideros, el ideal de la parroquia comunidad se impone como objetivo. Pero cabe preguntarse si las realidades religiosas del siglo XX (secularismo, pragmatismo, globalizaci\u00f3n, versatilidad, movilidad) no plantean otros desaf\u00ed\u00ados, por v\u00ed\u00ada de hecho m\u00e1s que de principio, a la hora de aprovechar la realidad parroquial.<\/p>\n<p>     No es ninguna audacia ni utop\u00ed\u00ada sospechar que una gran cantidad de seguidores de Cristo van a verse obligado a ponerse m\u00e1s all\u00e1 de las estructuras eclesiales, sobre todo parroquiales, por encima de sus circunstancias convivenciales.<\/p>\n<p>     Se debe tal vez poner en duda la conveniencia a aspirar a un cierto monopolio religioso de la parroquia. Aparecer\u00e1n con frecuencias diversas experiencias de ruptura y enfrentamiento con la autoridad del p\u00e1rroco y con la vida religiosa de simples parroquianos: enterramientos libres, bautismos retardados, comunidades de base o paralelas, movimientos y grupos apost\u00f3licos independientes, etc.<\/p>\n<p>     Esa visi\u00f3n o actitud liberal se agudiz\u00f3 en los grandes n\u00facleos urbanos y en las \u00e1reas culturales no europeas.<\/p>\n<p>     El tama\u00f1o demogr\u00e1fico de las parroquias de las grandes urbes (cientos de miles de feligreses), la inabarcable extensi\u00f3n territorial de otras demarcaciones en pa\u00ed\u00adses cristianamente j\u00f3venes, el pluralismo religioso intempestivo en zonas de grande inmigraci\u00f3n con creyentes ajenos a las formas tradicionales, la creciente tecnolog\u00ed\u00ada de uso masivo en la vida virtual de los segmentos j\u00f3venes de la sociedad, han hecho pensar que alg\u00fan modo de asistencia y atenci\u00f3n religiosa se puede sugerir en una forma que transcienda el lugar cercano a un templo, el tiempo centrado en el domingo, las plegarias vinculadas a la Eucarist\u00ed\u00ada, la relaci\u00f3n personal con el sacerdote con cura de almas.<\/p>\n<p>      Un nuevo \u00abterritorio parroquial\u00bb parece abrirse en lontananza, no en los pa\u00ed\u00adses de misi\u00f3n, sino en aquellos que en otros tiempos fueron fuentes de irradiaci\u00f3n misionera y hoy se debaten desconcertados en un contexto convulsivo de transformaci\u00f3n cultural.<\/p>\n<p>    2. Tipos parroquiales<br \/>\n    Con todo, la parroquia, lugar, templo, personas y ministerios, todav\u00ed\u00ada es mayoritariamente una realidad en tr\u00e1nsito desde el modelo tridentino al modelo vaticano. Por eso, a la luz de la Historia, y en referencia a ese proceso anteriormente aludido, podemos catalogar las parroquias que hoy existen en el mundo en tres grandes estilos que confluyen en la misi\u00f3n de atender a los creyentes, pero no siempre en los medios.<\/p>\n<p>    Los tres tipos coinciden en admitir te\u00f3ricamente que la parroquia es la familia de Dios que habita en una localidad o zona. Es, una fraternidad animada por el esp\u00ed\u00adritu de unidad, un hogar acogedor, una comunidad de fe, una congregaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica. Si no lo es en la realidad de forma perfecta, debe aspirar a serlo cuanto sea posible. El modo de hacer efectivo ese ideal var\u00ed\u00ada seg\u00fan el verdadero talante de las personas que forman la comunidad parroquial \u00abgermen del reino\u00bb, \u00abreflejo trinitario\u00bb, testimonio de la presencia de Jes\u00fas en medio del mundo.<\/p>\n<p> 2.1. Modelo clerical<br \/>\n    Es el modelo tridentino, en donde la autoridad del p\u00e1rroco, peque\u00f1o obispo en Di\u00f3cesis cercana, tiene dimensiones sagradas indiscutibles.<\/p>\n<p>    En este tipo de parroquia se piensa en clave de jerarqu\u00ed\u00ada: p\u00e1rroco, coadjutores, otros ministros como di\u00e1conos, religiosos, catequistas o animadores, laicos comprometidos, cristianos de a pie que asisten a misa los domingos y ofrecen alguna colaboraci\u00f3n econ\u00f3mica ocasional.<\/p>\n<p>    Y de lejos, los marginados que son de la parroquia, pero viven de espaldas a ella. Vinieron al bautismo, algunos al matrimonio o a la confirmaci\u00f3n y vendr\u00e1n a su propio entierro. Esos marginados son los m\u00e1s preocupan a los que no lo son y a los m\u00e1s responsables de la comunidad parroquial.<\/p>\n<p>    Es la peque\u00f1a sociedad, la local, en el conjunto de Iglesia, sociedad universal y cat\u00f3lica. Es la sociedad jur\u00ed\u00addica, el grupo sacramental y cuidadoso de las formas.<\/p>\n<p>    Depende del Obispo y de la Di\u00f3cesis con su autoridad superior, seg\u00fan el C\u00f3digo de Derecho can\u00f3nico y las tradiciones. A esa autoridad se da cuenta y con ella conviene mantener el cumplimiento.<\/p>\n<p>    2.2. Parroquia comunitaria<br \/>\n    Es la que late en los Documentos y en el esp\u00ed\u00adritu del Concilio Vaticano II. Esa eclesiolog\u00ed\u00ada conciliar se hizo eco de los movimientos personalistas y socialistas del siglo XX, no en clave pol\u00ed\u00adtica, sino en referencia a las nuevas necesidades espirituales del hombre. La Iglesia se define como una \u00abcomunidad de comunidades\u00bb, con misi\u00f3n no preferentemente cultual y sacramental, sino misionera o evangelizadora, samaritana o caritativa y espiritual o santificadora.<\/p>\n<p>    En esa eclesiolog\u00ed\u00ada se valora la comunidad por encima de la jerarqu\u00ed\u00ada y la fraternidad por encima de la legislaci\u00f3n, sin necesidad de establecer antinomias excluyentes. En la parroquia que responde al esp\u00ed\u00adritu del Vaticano II todo se hace fundamentalmente con los laicos y no s\u00f3lo para lo laicos. M\u00e1s que de jerarqu\u00ed\u00adas, se habla de ministerios. Los sacerdotes y los religiosos tienen su lugar de servicio no de preeminencia. Desde luego los laicos no son cristianos de \u00aba pie\u00bb, sino creyentes corresponsables en la fe de la comunidad y en el sostenimiento, incluso material, de la misma.<\/p>\n<p>    La parroquia no es el templo, sino las personas. La fe no se vive por la misa dominical sino por la caridad fraterna y la solidaridad en la limosna. Son las familias, los centros educativos cristianos, los servicios sanitarios o los lugares de solidaridad, las capillas y los oratorios, y otras estructuras lo que verdaderamente constituye el soporte material de la parroquia. Pero la entidad formal son los cristianos de vida transparente.<\/p>\n<p>    2.3. La parroquia informal<br \/>\n    En las circunstancias cambiantes del mundo moderno hay otro tipo de parroquia, la intinerante, la provisional, la ocasional. Viene definido su estilo por la movilidad, los cambios, las relaciones pluriformes.<\/p>\n<p>    Esta \u00abparroquia\u00bb que no se define por el lugar y las personas. No se ata a la autoridad radicada en un templo y tampoco puede vincularse a personas que habitan un lugar y con las que se establecen relaciones estables. Esa parroquia es la presencia de Cristo en las grandes masas de desplazados que deben cambiar de sitio por motivos laborales, guerras, marginaciones.<\/p>\n<p>    No es la parroquia virtual de las p\u00e1ginas web de alg\u00fan ingenioso servidor de la fe en internet ni de la secretar\u00ed\u00ada de una Di\u00f3cesis que se cuida de los emigrantes, transe\u00fantes o desplazados reciban asistencia religiosa.<\/p>\n<p>     Es m\u00e1s bien la parroquia de la realidad, de la solidaridad, de la gente que, sin saber a qu\u00e9 demarcaci\u00f3n pertenece, cultiva actitudes de acogida. Es la parroquia que hace que los desarraigados de la vida, que tienen derecho tambi\u00e9n a rezar, a vivir el Evangelio y a sentirse miembros de una Iglesia cat\u00f3lica, sepan que no est\u00e1n solos en el mundo sino que un Cristo real camina a su lado.<\/p>\n<p>     El ecumenismo sabe mucho de lo que lleva, o tiene que llevar consigo, el miembro de esa parroquia, el creyente que vive el Evangelio fuera de su pa\u00ed\u00ads de origen, el religioso que transita por muchas Di\u00f3cesis y regiones, ejerciendo su ministerio sanitario, docente o apost\u00f3lico, o el joven de una ONG que, por motivos de solidaridad humana, se halla distante de su familia en donde aprendi\u00f3 a rezar el Padre nuestro o de su escuela cristiana donde oy\u00f3 hablar de justicia social.<\/p>\n<p>     3. Funciones y ministerios<\/p>\n<p>     En cualquier de los tipos de parroquia que se han citado hay que recordar que la Iglesia es un cuerpo M\u00ed\u00adstico en el que cada miembro tiene su funci\u00f3n y en donde todos juntos forman el cuerpo.<\/p>\n<p>     La Parroquia, de cualquier tipo y en todo momento hist\u00f3rico, es la Iglesia universal. No debe atender s\u00f3lo a los sacramentos para sus fieles. Debe, como Cristo hizo, organizarse para dar cobertura a una serie de deberes evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>    3.1. Misi\u00f3n samaritana<br \/>\n    El primero de los deberes es el de la caridad. \u00abUn s\u00f3lo mandamiento os doy,  que os am\u00e9is los unos a los otros como yo os he amado\u00bb (Jn. 13.34). La misi\u00f3n samaritana de la parroquia debe ser la primera inquietud de todos los que se sienten miembros de ella.<\/p>\n<p>    Con la caridad con el pr\u00f3jimo (indigentes, abandonados, los que sufren, los que viven solos, los carecen de ayuda, los que tienen hambre y sed de justicia) la parroquia ejerce una tarea de amor. Si en la parroquia no se cuida la ayuda al pr\u00f3jimo, algo esencial del Evangelio queda en el vac\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>    Cristo no se siente c\u00f3modo en los primero bancos de la Iglesia cuando se sienta a rezar con los que rezan. Por eso la parroquia no se reduce al templo, sino que precisa servicios asistenciales, cauces de colaboraci\u00f3n con los necesidades de todo tipo, no s\u00f3lo material (indigentes) sino los que se citan en las listas de las obras de misericordia.<\/p>\n<p>    3.2. Misi\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica<br \/>\n    La misi\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y sacramental viene en segundo lugar. Y no es s\u00f3lo la Eucarist\u00ed\u00ada del Domingo lo que define la vida parroquial, sino la globalidad sacramental: bautismal, penitencial, matrimonial, sacerdotal. Los signos sensibles de la fe, los sacramentos y los sacramentales, tienen que ver con esta din\u00e1mica de mediaci\u00f3n y de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    La parroquia mediadora y sacramental ayuda a fomentar la vida de oraci\u00f3n y la piedad, tiene grupos de penitentes y de adoradores, vive los tiempos lit\u00fargicos, acompa\u00f1a la plegaria cotidiana de los creyentes que se juntan para estudiar el Evangelio y convertirlo en vida.<\/p>\n<p>    En esa parroquia es donde se ense\u00f1a a decir el padrenuestro y se recuerdan las palabras de Jes\u00fas: \u00abPedid y recibir\u00e9is, llamad y se os abrir\u00e1.\u00bb (Mt. 7.7)<\/p>\n<p>    3.3. Misi\u00f3n evangelizadora<br \/>\n    Y como culminaci\u00f3n de la tarea parroquia, hay que recordar que el ministerio evangelizador es la referencia eclesial de la parroquia. En esa misi\u00f3n hay que situar el deber de predicar, de catequizar, de aconsejar. Si es posible, hasta el cultivo de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica profunda de los parroquianos debe ser puesto en juego en moral, en liturgia, en Biblia, etc.<\/p>\n<p>    Todo esto ser\u00e1 dar cumplimiento al mandato misional de Jes\u00fas  a la Iglesia, y por lo tanto a la parroquia: \u00abId y anunciad el Evangelio a todas las naciones, bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. (Mt. 28.19)<\/p>\n<p>    4. Encarnaci\u00f3n y servicio<br \/>\n    Es importante recordar que la Parroquia es una comunidad humana de creyentes o una comunidad creyente de humanos. Por eso es una realidad corporativa, visible y real, que debe encarnarse en la realidad concreta en que se da.<\/p>\n<p>    Una parroquia, en cuanto comunidad, debe sintonizar con la historia, con la geograf\u00ed\u00ada, con la sociedad en la que se halla incardinada y debe actuar.<\/p>\n<p>   &#8211; La resonancia hist\u00f3rica invitar\u00e1 a quienes la forman a no olvidar el pasado, que permite entender el presente. No se debe pensar que todo debe apoyarse en el pasado o que s\u00f3lo debe importar el ma\u00f1ana. La Historia ense\u00f1a a repetir los aciertos, si se conocen las causas; y a evitar los errores si averiguan los motivos. Y toda Parroquia tiene su peque\u00f1a Historia que debe ser aprovechada.<\/p>\n<p>   &#8211; La repercusi\u00f3n geogr\u00e1fica es algo que debe ser valorado con inter\u00e9s. La parroquia, como la Iglesia es una realidad que debe responder al denominador com\u00fan en todos los lugares del mundo. Ese elemento com\u00fan es su significado eclesial, cuyas ra\u00ed\u00adces se hallan en la voluntad de Jes\u00fas. Pero una parroquia en una selva, en un desierto, en una megal\u00f3polis o en una aldea de monta\u00f1a, muestras algo diferente a lo que hay que saber acomodar. La parroquia debe ser americana en Am\u00e9rica y no europea y debe ser asi\u00e1tica en Asia y no africana. Por olvidar este criterios muchas veces se malograron hermosas tareas misionales con perjuicio de sus destinatarios.<\/p>\n<p>   &#8211; Adem\u00e1s el contexto cultural y social marca la realidad parroquial. Cristo quiso una iglesia flexible y vital ante las diferentes culturas y estilos de vida. Lengua, arte, trabajo, tradiciones, idiosincrasia popular, y muchas mas cosas tienen que ver con la forma parroquial y con el estilo de la fe de los parroquianos.<\/p>\n<p>   5. Educaci\u00f3n parroquial<br \/>\n    Un cat\u00f3lico no est\u00e1 bien formado si no tiene conocimientos suficientes de la comunidad cristiana a la que pertenece y no asume actitudes adecuadas ante ella.<\/p>\n<p>    Conocimientos y actitudes supone un proceso y un tiempo para su adquisici\u00f3n. La educaci\u00f3n parroquial no se reduce a un aprendizaje de datos, de normas o de relaciones. No se encierra en un programa cronometrado y evaluable.<\/p>\n<p>    Exige experiencia y pr\u00e1ctica, vivencias frecuentes, comunicaciones leales, ensayos, aciertos y fracasos. Como toda adquisici\u00f3n mental, moral y afectiva, supone sobre todo contactos personales.<\/p>\n<p>    Es lo que debe proporcionar en lo posible el educador de la fe a los que desee educar parroquialmente. Uno ama lo que vive; y se vive s\u00f3lo si hay conexiones con aquellos entre los que convive.<\/p>\n<p>    La educaci\u00f3n parroquial no corresponde al p\u00e1rroco, sino a la comunidad. En parte debe ser objeto de un plan de actuaci\u00f3n y de experiencias. Pero sobre todo hay que saber aprovechar las oportunidades que se presenten para despertar el inter\u00e9s y el amor.  (Ver Obispos 4)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[830] Concepto griego que indica demarcaci\u00f3n o zona familiar (para-oikia, entorno de la casa) y que es cuidada por un p\u00e1rroco (paraojos, de ejeo, tener), que es el sacerdote que tiene cuidado (cura) de almas por una singular y personal misi\u00f3n eclesial confiada por la Iglesia a trav\u00e9s del propio Obispo. La parroquia, en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/parroquia-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPARROQUIA.\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-12691","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12691","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12691"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12691\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12691"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12691"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12691"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}