{"id":12700,"date":"2016-02-05T08:37:15","date_gmt":"2016-02-05T13:37:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/predestinada\/"},"modified":"2016-02-05T08:37:15","modified_gmt":"2016-02-05T13:37:15","slug":"predestinada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/predestinada\/","title":{"rendered":"PREDESTINADA"},"content":{"rendered":"<p>[251]<\/p>\n<p>    El hecho de que Mar\u00ed\u00ada Sant\u00ed\u00adsima fuera elegida por Dios para ser la mujer que engendrara en su seno virginal al hombre Jes\u00fas, en el que el Verbo divino se encarn\u00f3, la mereci\u00f3 una veneraci\u00f3n singular desde los primeros siglos.<\/p>\n<p>    Su dignidad de Madre de Dios suscit\u00f3 una serie de consideraciones y de alabanzas sorprendentes y merecidas. Se la denomin\u00f3 \u00abelegida\u00bb, \u00abamada\u00bb, sobre todo \u00abpredestinada\u00bb para una misi\u00f3n singular. Se la mir\u00f3 como \u00abAurora de la salvaci\u00f3n humana\u00bb, como \u00abmensajera del Redentor\u00bb, como \u00abpuerta de entrada de Dios en el mundo\u00bb. Y se pens\u00f3 con raz\u00f3n que fue la elegida desde siempre para tan maravillosa labor.<\/p>\n<p>    Y esa visi\u00f3n prof\u00e9tica de Mar\u00ed\u00ada, como elegida y predestinada, es imprescindible para una buena catequesis mariana, pues resalta el car\u00e1cter singular y misterioso que s\u00f3lo ella tiene entre los santos de todos los tiempos. Ella es el enlace con los antiguos Patriarcas y es el punto de partida de los anuncios apost\u00f3licos de los tiempos nuevos.<\/p>\n<p>    Por eso la piedad eclesial se ha detenido siempre en multitud de t\u00ed\u00adtulos dedicados a Mar\u00ed\u00ada: puerta del cielo, camino de salvaci\u00f3n, trono de David, Reina de los \u00e1ngeles, etc.<\/p>\n<p>   1. Predestinada<br \/>\n    Que Mar\u00ed\u00ada fue predestinada para ser la Madre de Jes\u00fas no se puede poner en duda ni reducir a la simple met\u00e1fora literaria. Si Dios hab\u00ed\u00ada decidido que el Salvador naciera de mujer y que fuera como los dem\u00e1s hombres, resultaba natural que, en su presciencia infinita y en sus planes eternos de redenci\u00f3n humana, entrara en juego la previsi\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada como Madre del Redentor. Dios la eligi\u00f3 como persona singular y se\u00f1alo el tiempo, el lugar, el modo y las circunstancias de su presencia en el mundo.<\/p>\n<p>    1.1. Sentido de misterio<br \/>\n    Por eso, la predestinaci\u00f3n de Dios, Ser Supremo Creador, no es la de la simple presciencia infinita, sino la din\u00e1mica voluntad divina de que el mundo y sus criaturas discurran por los caminos que El ha dispuesto. Ser\u00e1 siempre un misterio insoluble el c\u00f3mo se armoniza su supremac\u00ed\u00ada infinita y la libertad que ha querido dar a los hombres para que acepten o rechacen sus planes.<\/p>\n<p>    Y, trat\u00e1ndose de Mar\u00ed\u00ada, es indudable que Dios la eligi\u00f3 desde siempre, primero como criatura predilecta y singular: pero tambi\u00e9n y sobre todo como Madre suya amada, por medio de la cual se har\u00ed\u00ada hombre. La prepar\u00f3 desde el momento de su concepci\u00f3n virginal para su misi\u00f3n especial.<\/p>\n<p>    Cuando lleg\u00f3 el momento de la encarnaci\u00f3n, \u00abel Angel Gabriel fue enviado a una ciudad de Galilea llamada Nazareth, a una doncella desposada con un hombre llamado Jos\u00e9, de la tribu de David. Y la virgen se llamaba Mar\u00ed\u00ada.\u00bb(Lc. 2. 1)<\/p>\n<p>    Aunque las palabras ang\u00e9licas parecen, en su forma, impositivas: \u00abhas hallado gracia, no temas, concebir\u00e1s un hijo, dar\u00e1s a luz, le pondr\u00e1s por nombre, el Esp\u00ed\u00adritu te cubrir\u00e1 con su sombra, el fruto que nacer\u00e1, etc.\u00bb (Lc. 2. 2-6), no hay duda de que la respuesta de la Virgen interpelada es de aceptaci\u00f3n libre y no coactiva.<\/p>\n<p>    La postura del \u00e1ngel es de anuncio consultivo m\u00e1s que impositivo. Eso se desprende de la pregunta de ella: \u00ab\u00bfC\u00f3mo va a ser eso, pues no conozco var\u00f3n?\u00bb Y de la respuesta al anuncio celeste, antes de la retirada del mensajero: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad la esclava del Se\u00f1or, h\u00e1gase en mi la palabra del Se\u00f1or\u00bb (Lc. 2. 38)<\/p>\n<p>    La Iglesia siempre ha visto en estas palabras, a trav\u00e9s de sus comentaristas y predicadores, el testimonio de la libertad de Mar\u00ed\u00ada. Y ha ensalzado el m\u00e9rito infinito que ese acto de aceptaci\u00f3n redentora tuvo en el esp\u00ed\u00adritu de Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Por eso, en el Vaticano II, recogiendo palabras de figuras como S. Bernardo, dijeron los Obispos reunidos: \u00abEl Padre de las misericordias quiso que el consentimiento de la que estaba predestinada a ser la Madre precediera a la encarnaci\u00f3n, para que, as\u00ed\u00ad como una mujer contribuy\u00f3 a la muerte, as\u00ed\u00ad una mujer contribuyera a la vida.\u00bb<\/p>\n<p>     (Lumen Gent. 56)<\/p>\n<p>    1.2. Consecuencias de ello.<\/p>\n<p>    La predestinaci\u00f3n divina de Mar\u00ed\u00ada supuso, por parte de Dios, una misteriosa y maravillosa preparaci\u00f3n para su misi\u00f3n de Madre de Dios.<\/p>\n<p>     Prepar\u00f3 a su Madre amada con especiales gracias y grandezas sobrenaturales, como el privilegio \u00ab\u00fanico y singular\u00bb de su inmaculada concepci\u00f3n, seg\u00fan el testimonio de todos siglos.<\/p>\n<p>     Por parte de Mar\u00ed\u00ada, a medida que se fue haciendo consciente de su elecci\u00f3n divina, supuso, sin duda, un g\u00e9nero de vida lleno de amor, santidad y justicia desde la infancia. S\u00f3lo por la tradici\u00f3n podemos intuirlo, dada la sobriedad y la intimidad con que la figura de Mar\u00ed\u00ada aparece en los textos evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>     As\u00ed\u00ad lo afirm\u00f3 siempre la Iglesia y cultiv\u00f3 tradiciones tan piadosas como la estancia de Mar\u00ed\u00ada en el Templo o la vida silenciosa y humilde de Nazareth, hasta ser reclamada como esposa por el justo var\u00f3n llamado Jos\u00e9.<\/p>\n<p>     Aunque s\u00f3lo tenemos al respecto \u00abcreencias\u00bb hermosas veros\u00ed\u00admiles, la sensibilidad un\u00e1nime de los cristianos a lo largo de los siglos ha presentado siempre a Mar\u00ed\u00ada como la privilegiada, la selecta, la elegida, la pur\u00ed\u00adsima doncella de Nazareth, que fue la \u00abplena de gracia\u00bb (kejaritomente, en Lc. 2. 28). Esa predisposici\u00f3n, sin duda, abarc\u00f3, desde la belleza corporal y la inteligencia y sensibilidad femenina m\u00e1s excelsas, hasta la plenitud sobrenatural de la gracia santificante, de los dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, de la complacencia del Padre eterno que la dispon\u00ed\u00ada para ser la Madre de su Hijo encarnado.<br \/>\n  2. Mar\u00ed\u00ada profetizada<br \/>\n    El problema teol\u00f3gico, m\u00e1s exeg\u00e9tico que lit\u00fargico, es el reflejo b\u00ed\u00adblico de esa indudable predestinaci\u00f3n y preparaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada. Las opiniones teol\u00f3gicas sobre la existencia de verdaderas profec\u00ed\u00adas sobre Mar\u00ed\u00ada Sant\u00ed\u00adsima en la Sda. Escritura se han diversificado en las interpretaciones que se dan a los determinados textos que tradicionalmente se han relacionado con ella en la plegaria, en el arte o en las tradiciones.<\/p>\n<p>    Mientras unos la han atribuido de una u otra manera car\u00e1cter de verdaderos anuncios prof\u00e9ticos, paralelos a los del Mes\u00ed\u00adas, en diversos textos, otros s\u00f3lo han visto sentido \u00abacomodaticio y erudito\u00bb en los fragmentos recogidos con frecuencia y relacionados con ella.<\/p>\n<p>    Detr\u00e1s de esos comentarios o usos b\u00ed\u00adblicos, hay cierta vacilaci\u00f3n sobre si se la puede asemejar a su Hijo divino, cuya silueta futura estuvo n\u00ed\u00adtidamente en el coraz\u00f3n de los Patriarcas y de los Profetas. Mientras unos lo afirman con contundencia, otros tratan m\u00e1s bien de entender los textos como acomodaciones y similitudes metaf\u00f3ricas.<\/p>\n<p>    3. Anuncios b\u00ed\u00adblicos<br \/>\n    Pero en catequesis no interesan excesivamente las opiniones teol\u00f3gicas en cuanto conclusiones razonadas, sino los usos eclesiales que van desde las ense\u00f1anzas magisteriales hasta las piadosas formas del quehacer pastoral.<\/p>\n<p>    No interesa pues entrar en juego en las diversas escuelas, actitudes y posturas exeg\u00e9ticas que pueden darse en la actualidad o se dieron en el pasado.<\/p>\n<p>    Lo que interesa es descubrir cual es el mensaje de la Iglesia sobre la Madre del Se\u00f1or y sacar ense\u00f1anzas de vida cristiana de las diversas consideraciones hechas en torno a la Madre del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>     Podemos hablar de la Madre de Jes\u00fas con los lenguajes b\u00ed\u00adblicos tradicionales y aludir a su presencia en la Biblia de manera concreta y vital.<\/p>\n<p>    3.1. Anuncios impl\u00ed\u00adcitos<br \/>\n    La dignidad de la Madre del Salvador est\u00e1 latente en toda profec\u00ed\u00ada que habla del Mes\u00ed\u00adas. Si fue un Mes\u00ed\u00adas humano, encarnado, real, ser\u00ed\u00ada concebido por una mujer que Dios seleccion\u00f3 entre todas las mujeres de la tierra. Hablar del Salvador, es impl\u00ed\u00adcitamente hablar de su pueblo, de sus estirpe, de su madre.<\/p>\n<p>    Evidentemente esa mujer goz\u00f3 de dones especiales. Posey\u00f3 la gracia de la elecci\u00f3n peculiar, en conformidad con los planes divinos. Fue un puente misterioso para que la divinidad se encerrara en una figura humana real, la cual fue engendrada corporalmente y naci\u00f3 en un lugar, en un momento y en un contexto social y cultural determinado.<\/p>\n<p>    Los diversos textos b\u00ed\u00adblicos que se pueden interpretar en clave mesi\u00e1nica en los Escritos del Antiguo Testamento, dan origen a comentarios gen\u00e9ricos al respecto: desde los recuerdos patriarcales del Pentateuco hasta los reclamos de los libros Sapienciales, desde los prof\u00e9ticos anuncios de Isa\u00ed\u00adas hasta los mesi\u00e1nicos sentimientos de los Salmos.<\/p>\n<p>    De una u otra forma en la Escritura late la figura del Salvador. Junto a ella, se averigua el resplandor \u00abdel vientre que le gest\u00f3 y de los pechos que le amamantaron\u00bb (Lc. 11. 27)<\/p>\n<p>    3.2. Referencias expl\u00ed\u00adcitas<br \/>\n    Los problemas exeg\u00e9ticos surgen cuando queremos ver en algunos textos la directa referencia a Mar\u00ed\u00ada, la Madre del Salvador.<\/p>\n<p>    No son muchos los textos discutidos en los 46 libros del Antiguo Testamento. Pero las discrepancias son muy diversas. Depender\u00e1 de la corriente, escuela, ex\u00e9geta o tendencia que predomine, para diversificar las opiniones sobre la expl\u00ed\u00adcita alusi\u00f3n mariana en la Escritura.<\/p>\n<p>    3.2.1. G\u00e9nesis 3.15<br \/>\n    Mar\u00ed\u00ada fue presentada como \u00abla mujer que vencer\u00ed\u00ada a la serpiente del para\u00ed\u00adso.\u00bb<br \/>\n    Los comentaristas de todos los tiempos, sobre todo los medievales, vieron cierto sentido mariano en esa mujer victoriosa que se halla detr\u00e1s de la mujer Eva, enga\u00f1ada y derrotada.<\/p>\n<p>    Se tratar\u00ed\u00ada de una alusi\u00f3n prof\u00e9tica a la victoria que al final obtendr\u00ed\u00ada la mujer enga\u00f1ada, sobre el poder del mal, es decir sobre la serpiente victoriosa del momento. \u00abEnemistades pondr\u00e9 entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo. T\u00fa le pondr\u00e1s asechanzas, pero \u00e9l aplastar\u00e1 tu cabeza\u00bb.<\/p>\n<p>    Nada obsta a que, aunque la victoria se atribuye materialmente al linaje de la mujer, sea ella la que inicie la victoria, de manera que haya en estas palabras una referencia velada a la mujer, la cual ser\u00e1 causa de salvaci\u00f3n por su concepci\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas Redentor, de la misma manera que Eva fue causa de la perdici\u00f3n por su participaci\u00f3n en el pecado original.<\/p>\n<p>    3.2.2. Isa\u00ed\u00adas. 7.14<br \/>\n    Mar\u00ed\u00ada fue mirada con frecuencia como \u00abla virgen que dar\u00e1 a luz un salvador\u00bb y su alumbramiento ser\u00ed\u00ada signo de salvaci\u00f3n para los perseguidos o temerosos, seg\u00fan la intenci\u00f3n de estas palabras prof\u00e9ticas.<\/p>\n<p>     Por eso se acept\u00f3 estas palabras de Isa\u00ed\u00adas, prof\u00e9ticas en la forma, como indudablemente mesi\u00e1nicas en el fondo. Su explicaci\u00f3n ir\u00ed\u00ada en ese sentido. \u00abHe aqu\u00ed\u00ad que una virgen concibe a un hijo y le pone por nombre Emmanuel, que es \u00abDios con nosotros.\u00bb<\/p>\n<p>     Evidentemente esa Virgen no puede ser otra que la Madre del Salvador, m\u00e1xime que el contexto del texto se halla en el libro del Emmanuel, el de los signos de salvaci\u00f3n del pueblo ante el empuje de poderosos enemigos.<\/p>\n<p>    En el contexto de los tres ni\u00f1os que se proclaman como testigos y se\u00f1ales (el hijo del profeta, 7.2; el concebido de madre virgen, 7. 15; el engendrado en la profetisa, 8.4.), se presenta la figura del fruto virginal como anuncio de los que iba a ser la madre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>   3.2.3. Textos simb\u00f3licos.<\/p>\n<p>    Se multiplican otras alusiones b\u00ed\u00adblicas o acomodaciones eclesiales, en las que se trata de hallar un eco latente de la mujer fuerte que iba a ser causa de salvaci\u00f3n y algunas figuras femeninas que desfilan por las p\u00e1ginas de la Escritura.<\/p>\n<p>   &#8211; D\u00e9bora, en el canto a su victoria contra un enemigo del Pueblo de dios: \u00abNo hab\u00ed\u00ada jefes en Israel, hasta que t\u00fa surgiste, Madre de Israel\u00bb (Jue. 5.12)<br \/>\n   &#8211; Salom\u00e9, la madre de Salom\u00f3n, que pide al rey un don y \u00abes colocada en un trono junto a \u00e9l\u00bb con promesas de complacencia. \u00abPide, madre, que no es justo que se te niegue nada, aunque al final resulta mal su deseo.\u00bb (1 Rey. 2- 19-20)<br \/>\n   &#8211; Ana, la madre de Samuel, que inicia un c\u00e1ntico que proclama que\u00bb su coraz\u00f3n se regocija s\u00f3lo en el Se\u00f1or.\u00bb (1. Sam. 2. 1)<br \/>\n   &#8211; La bella esposa del Cantar de los Cantares, que \u00absube del desierto llena de hermosura\u00bb (Cant. 6.10)<br \/>\n   &#8211; Judit, que reconoce que es Dios mismo quien ha hecho por su medio las maravillas y \u00abha llenado de gozo a su pueblo.\u00bb  (Jdt. 13. 18)   4. Las figuras<br \/>\n    Adem\u00e1s de textos como \u00e9stos, atribuidos en forma metaf\u00f3rica y parab\u00f3lica a Mar\u00ed\u00ada, la Sagrada Escritura est\u00e1 llena de otras figuras femeninas que, de una u otra forma, han sido relacionadas con la Madre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    4.1. La figura de Eva.<\/p>\n<p>    Ha sido la que m\u00e1s comentarios, y parangones o contrastes, mereci\u00f3 en la pluma de los Padres antiguos y de los escritores de todos los tiempos. S. Bernardo, como otros muchos, insisti\u00f3 en esa comparaci\u00f3n: \u00abAs\u00ed\u00ad como por una mujer entr\u00f3 el pecado en el mundo, por una mujer lleg\u00f3 la salvaci\u00f3n\u00bb (Serm.<\/p>\n<p>    Eva es la madre de los vivientes en el mundo. Mar\u00ed\u00ada es la fuente de la gracia y del amor en la Iglesia.<\/p>\n<p>    Eva fue la compa\u00f1era de Ad\u00e1n en la misi\u00f3n de \u00abcrecer y multiplicarse, llenar la tierra, siendo se\u00f1ores de ella.\u00bb (Gn. 1. 29)\u00bb. Mar\u00ed\u00ada es la compa\u00f1era del nuevo Ad\u00e1n, Jesucristo, que llenar\u00ed\u00ada la tierra con los nuevos dones de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    4.2. Las madres fecundas<br \/>\n    Especiales comentarios merecieron siempre las figuras b\u00ed\u00adblicas maternales, las fuentes de fecundidad del pueblo elegido, s\u00ed\u00admbolo y cauce de las bendiciones de Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; Sara, la esposa libre y fiel de Abraham, en la que concibe el hijo de la promesa. (Gn. 17.16)<\/p>\n<p>   &#8211; Rebeca, la se\u00f1alada, esposa de Isaac, entregada como prenda de elecci\u00f3n divina (Gn. 24. 51)<\/p>\n<p>   &#8211; Raquel, la m\u00e1s amada) por la que Jacob trabaja \u00abotros siete a\u00f1os\u00bb y que muere al dar a luz al \u00faltimo de los doce Patriarcas, Benjam\u00ed\u00adn. (Gn. 36. 16-21)<\/p>\n<p>   &#8211; Mar\u00ed\u00ada, primera profetisa en Israel y hermana de Mois\u00e9s, que colabora en la liberaci\u00f3n del pueblo de Israel. (Num. 12. 2 y Num. 26.59<\/p>\n<p>   &#8211; Ruth, la moabita, madre de la estirpe de David (libro de Ruth).<\/p>\n<p>   &#8211; Esther, la salvadora de los adversarios. (Libro de Esther)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[251] El hecho de que Mar\u00ed\u00ada Sant\u00ed\u00adsima fuera elegida por Dios para ser la mujer que engendrara en su seno virginal al hombre Jes\u00fas, en el que el Verbo divino se encarn\u00f3, la mereci\u00f3 una veneraci\u00f3n singular desde los primeros siglos. 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