{"id":12703,"date":"2016-02-05T08:37:20","date_gmt":"2016-02-05T13:37:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa-historia\/"},"modified":"2016-02-05T08:37:20","modified_gmt":"2016-02-05T13:37:20","slug":"psicologia-religiosa-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa-historia\/","title":{"rendered":"PSICOLOGIA RELIGIOSA &#8211; HISTORIA"},"content":{"rendered":"<p>[600]<\/p>\n<p>     La Historia de la Psicolog\u00ed\u00ada religiosa se identifica con la trayectoria general de la psicolog\u00ed\u00ada en medio de las dem\u00e1s ciencia y corrientes filos\u00f3ficas.<\/p>\n<p>    El tema religioso directa o indirectamente ha sido siempre importante entre los hechos ps\u00ed\u00adquicos. Y por ello ha estado presente en las inquietudes cient\u00ed\u00adficas de los psic\u00f3logos.<\/p>\n<p>    1. Etapas precient\u00ed\u00adficas<br \/>\n    Los tiempos antiguos se caracterizaron por la preferencia que se daba a la reflexi\u00f3n te\u00f3rica sobre la interpretaci\u00f3n objetiva y sistem\u00e1tica de los hechos observados apoy\u00e1ndose en datos experimentales o en hecho concreto.<\/p>\n<p>    La confianza de los pensadores en el poder de la mente era total y la visi\u00f3n de la \u00abpersona\u00bb humana, m\u00e1s que de la \u00abpersonalidad\u00bb, se fundaba en postulados te\u00f3ricos m\u00e1s que en conclusiones pr\u00e1cticas. Cada uno trataba de entender al hombre y de interpretar sus inquietudes trascendentes seg\u00fan los presupuestos mentales que su filosof\u00ed\u00ada le suger\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Las inquietudes trascendentes se consideraban como sobrenaturales, m\u00e1s que naturales.<\/p>\n<p>    1.1. En tiempos antiguos<br \/>\n    Lo religioso resultaba indiscutible e innegable. Los griegos y los latinos fueron m\u00e1s supersticiosos que creyentes. Se purificar\u00ed\u00adan sus creencias al llegar los tiempos paleocristianos y se volver\u00ed\u00ada a m\u00faltiples mitolog\u00ed\u00adas en los medievales.<\/p>\n<p>    Las mitolog\u00ed\u00adas antiguas, bellas literariamente, absorbieron en todos los pueblos la visi\u00f3n de la vida humana y tendieron a hacer a los hombres juguetes de los dioses. Ejemplo es la interpretaci\u00f3n m\u00ed\u00adtica de Homero, quien, en la Iliada y la Odisea, hacia el siglo IX a.C., relataba en unos 20.800 versos hex\u00e1metros c\u00f3mo los protagonistas Aquiles y Ulises, que se hallan a merced de la voluntad de los habitantes del Olimpo y actuaban bajo su influencia. Del mismo modo, Hes\u00ed\u00adodo, en \u00abLas Teogon\u00ed\u00adas\u00bb describ\u00ed\u00ada las genealog\u00ed\u00adas divinas y atribu\u00ed\u00ada a cada divinidad, por el pueblo inventada y por \u00e9l organizadas en ingeniosas interdependencias y parentescos, una funci\u00f3n peculiar en la tierra y en la vida.<\/p>\n<p>    Esas fantas\u00ed\u00adas hac\u00ed\u00adan a los hombres \u00abreligiosos\u00bb, pero evidentemente tendenciosos, temerosos, desconcertados ante el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>    1.1.1. Ruptura de los mitos<br \/>\n    El primer esc\u00e9ptico que comienza a vacilar sobre tanta credulidad parece que fue Tales de Mileto (624-554), ingeniero que se permiti\u00f3 dudar de la influencia de los dioses en la tierra y pens\u00f3 que era preferible explicar la vida del mundo y del cielo por los hechos y las capacidades humanas de actuar sobre ellos.<\/p>\n<p>    Despu\u00e9s siguieron su camino en Mileto Anaximandro (610-545) que habl\u00f3 de lo indeterminado (el apeiron) como origen de las cosas; y Anax\u00ed\u00admenes (585-524) que concibi\u00f3 a todas las realidades como formadas por el aire y explicables por este elemento invisible.<\/p>\n<p>    Son los primeros que se permitieron disentir de lo divino y pretendieron explicar la vida no por creencias m\u00ed\u00adticas, sino por reflexiones racionales.<\/p>\n<p>   &#8211; Pit\u00e1goras (576-492 a C.), influido tal vez por misteriosos secretos de los templos egipcios, habl\u00f3 del diez, como n\u00famero sagrado y de la esfera como realidad perfecta. El diez encierra los cuatro elementos de la naturaleza (fuego, aire, agua, tierra: 1 + 2 + 3 + 4). Y la esfera esconde la perfecci\u00f3n divina (pues encierra el punto, la l\u00ed\u00adnea, la superficie y el volumen). Lo perfecto, lo divino, lo exacto condiciona la vida de los hombres.<\/p>\n<p>   &#8211; Her\u00e1clito de Efeso (535-465) concibi\u00f3 al ser humano como fruto de la lucha interior, eco de la exterior, del cambio permanente. Lo mir\u00f3 como fuego, torbellino, fuerza, guerra, lo cual explica todo lo que existe en la tierra. \u00abTodo fluye\u00bb, \u00abla guerra es el padre de todo\u00bb, \u00abnadie habla dos veces con la misma persona o se ba\u00f1a en el mismo r\u00ed\u00ado\u00bb. Todo es movimiento. En el hombre todo es fuerza.<\/p>\n<p>   &#8211; Parm\u00e9nides de Elea (540-460), adopt\u00f3 postura opuesta. Todo queda y permanece, nada cambia, todo es divino e inmutable. El ser que describe es eterno y permanente. Es divino. Y con ello todo producto humano es efluvio de la divinidad. As\u00ed\u00ad surge el pante\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>   &#8211; Anax\u00e1goras de Klazomene (500-428) asumi\u00f3 posturas intermedias; habl\u00f3 de elementos que se combinan, que son estables, la homeomer\u00ed\u00adas, pero que se entremezclan y dan las cosas. Y detr\u00e1s de esos elementos aparece la idea de una mente ordenadora, de un \u00abnous\u00bb o esp\u00ed\u00adritu divino, que es fuente de la vida.<\/p>\n<p>   &#8211;  Emp\u00e9docles de Agrigento (495-435), en sus libros \u00abSobre la Naturaleza\u00bb o \u00abDe las Purificaciones\u00bb, de quien se dice que se consideraba divino y se arroj\u00f3 al Etna cuando la ancianidad le hizo entender que era humano, habl\u00f3 de las cuatro fuentes de la realidad: el fuego, el aire, el agua y la tierra. Con esta lista de pensadores surgi\u00f3 un intento no religioso de explicar la vida.<\/p>\n<p>     El hombre, al menos el intelectual y el pensador, tom\u00f3 conciencia de su poder razonador y se dio cuenta de que es \u00e9l mismo el que crea a sus dioses y el que debe explicar la realidad. As\u00ed\u00ad surgieron las teor\u00ed\u00adas, las opiniones, las ciencias, la Psicolog\u00ed\u00ada y la Filosof\u00ed\u00ada (el amor a la sabidur\u00ed\u00ada). La Filosof\u00ed\u00ada de Occidente comenz\u00f3 a dejar de lado las religiones y se hizo racionalista hasta explicar humanamente todas las creencias y todas las teor\u00ed\u00adas en otros tiempos divinas.<\/p>\n<p>    Y surgieron los grandes pensadores del siglo V griego, el de Pericles, el de Fidias, los que marcaron el derrotero del pensamiento de occidente para los siguientes dos milenios.<\/p>\n<p>   &#8211; S\u00f3crates de Atenas (469-399) fue el pensador que supo atraer a la juventud de Atenas con su discurso sensato y su virtud sincera. Entendi\u00f3 al hombre como un ser terreno que busca el saber y tiende a comportarse seg\u00fan un esp\u00ed\u00adritu divino (un daimon o genio interior) que lo rige desde su nacimiento. Termin\u00f3 condenado a beber la cicuta por \u00abasebeia\u00bb, por impiedad, y por ate\u00ed\u00adsmo, ya que ense\u00f1aba a desconfiar de los dioses inventados por los hombres y de los sentidos halagados por las pasiones.<\/p>\n<p>   &#8211; Plat\u00f3n (427-399), persuadido por S\u00f3crates, propondr\u00e1 en adelante las ideas del maestro condenado. El har\u00e1 del Bien, del Amor, de la Verdad, el centro de sus inquietudes y el motivo de sus reflexiones. Sospechara que el hombre es un esp\u00ed\u00adritu desterrado del Olimpo, encadenado en un cuerpo que lo esclaviza, inseguro entre la verdad y el error.<\/p>\n<p>    Su dualismo radical considerar\u00e1 al hombre como un pobre esp\u00ed\u00adritu, alma, sufriendo la prisi\u00f3n de un cuerpo material que le impide llegar a lo m\u00e1s elevado de la verdad, a lo supremo. En \u00abEl Banquete\u00bb, el mejor de sus di\u00e1logos, y en \u00abLa Rep\u00fablica\u00bb, la mejor de sus utop\u00ed\u00adas que luego corregir\u00e1 oportunamente con \u00abLas Leyes\u00bb, propone modelos de entender lo que es el hombre y sus inquietudes. Con sus ideas se mantendr\u00e1n vivas en la historia las inquietudes del hombre por la otra vida, la que no se reduce a los sentidos y placeres de la tierra.<\/p>\n<p>   &#8211; Arist\u00f3teles (384-322) prefiere ver al hombre con m\u00e1s realismo: como animal social (anthropon politikon), art\u00ed\u00adfice de sus propias ideas, due\u00f1o de su destino, dependiente de sus sentidos, buscador de la felicidad (eudemonismo).<\/p>\n<p>    Pero tambi\u00e9n lo mira como un esp\u00ed\u00adritu capaz de pensar y de seguir el destino de los dioses. Superar\u00e1 las sospechas de las divinidades mitol\u00f3gicas y hablar\u00e1 de un Ser Supremo, de una divinidad entendida en clave intelectual (\u00abnoeseos noesis noeseos\u00bb, la inteligencia que conoce su propia intelecci\u00f3n).<\/p>\n<p>   &#8211; Los sofistas del siglo IV griego se encargaron de completar el panorama psicol\u00f3gico y filos\u00f3fico. Prot\u00e1goras de Abdera (481-401) resalt\u00f3 la cara humanista del hombre: \u00abEs la medida de todas las cosas, de las que son y de las que nos son.\u00bb Gorgias de Leonthinos (483-375) resalt\u00f3 el escepticismo del conocimiento humano: \u00abNada existe; si existe no podemos conocerlo; si conocemos algo no lo podemos comunicar\u00bb. En lo corporal, el gran Hip\u00f3crates de Cos (460-377), el m\u00e9dico y bi\u00f3logo m\u00e1s representativo de los griegos, vio al hombre como un organismo vivo cuyo equilibro depende de la armon\u00ed\u00ada de los humores y con infravaloraci\u00f3n de su dimensi\u00f3n espiritual y trascendente. Epicuro de Samos (341-270) explicar\u00e1 lo importante que es el placer: el corporal, el social, el est\u00e9tico, el espiritual. Y Zen\u00f3n de Citium (336-264) se pondr\u00e1 en una actitud opuesta defendiendo un \u00abestoicismo\u00bb o indiferencia (epoj\u00e9) superadora.<\/p>\n<p>   &#8211; Cuando llegan los pensadores romanos Marco T. Cicer\u00f3n (106-43), Lucio A. S\u00e9neca (4-65 d. C.) o el m\u00e9dico Claudio Galeno (130-200), casi no har\u00e1n otra cosa que aplicar las teor\u00ed\u00adas de los griegos y explicar la vida y el pensamiento de los hombres forma m\u00e1s social y, sobre todo, utilitaria. Mirar\u00e1n su \u00abpersona\u00bb como el resultado de la uni\u00f3n del \u00abpneuma\u00bb, o esp\u00ed\u00adritu, y del \u00absoma\u00bb, o \u00abcuerpo\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Al terminar el per\u00ed\u00adodo greco-romano, Plotino (203-269), que naci\u00f3 en Lic\u00f3polis de Egipto y ense\u00f1\u00f3 en Roma a partir del 243, dej\u00f3 perfilada en sus 54 obras (Las Eneadas) una visi\u00f3n dualista del hombre, formado de cuerpo y alma; y afirmo que el esp\u00ed\u00adritu es divino y s\u00f3lo puede producir acciones divinas, El cuerpo es freno terreno y s\u00f3lo puede estorbar al esp\u00ed\u00adritu. Y har\u00e1 del alma un \u00abeon\u00bb o ser divino emanado de una divinidad suprema de la que se engendr\u00f3 la realidad total.<\/p>\n<p>     1.1.2. Tiempos patr\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>    Con la estructura grecolatina, y muy poco con ideas venidas de Oriente, los cristianos nacidos de un kerigma y de un carisma transformadores, construyeron tambi\u00e9n su pensamiento original y propio sobre el hombre y sobre su capacidad par pensar y amar. Resaltaron su vocaci\u00f3n divina y su capacidad para trascender la vida presente.<\/p>\n<p>    El per\u00ed\u00adodo cristiano fue decisivo para entender como piensa, siente, quiere, vive el hombre y como se comporta bajo los impulsos seg\u00fan como se forme y se discipline en sus facultades. Se puede afirmar con contundencia que fue el pensamiento antropol\u00f3gico y psicol\u00f3gico que triunf\u00f3 en Occidente el hizo mirar con nuevos ojos a la humanidad.<\/p>\n<p>    Lo com\u00fan del pensamiento paleocristiano es entender al hombre (sus facultades y sus operaciones) como ser singular, libre, inteligente, superior a los animales, doble en su composici\u00f3n radical. La Psicolog\u00ed\u00ada se convertir\u00e1 en los primeros escritores inspirados por el Evangelio en el estudio detenido y paciente de ese ser de origen divino y de vida terrena. Y se har\u00e1 tributaria de las corrientes en las que vive: la estoica, la epic\u00farea, la neoplat\u00f3nica y, luego, la aristot\u00e9lica.<\/p>\n<p>   &#8211; Los primeros grandes pensadores cristianos, como San Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada (150-217), Or\u00ed\u00adgenes (185-253) y Tertuliano (260-320), hablar\u00e1n del hombre como un ser luchador, espiritual, trascendente, social, pecador y redimido, pero siempre sometido a la influencia y al peso de su cuerpo material, que es preciso dominar para superar el mal.<\/p>\n<p>   &#8211; Los pensadores del siglo IV ser\u00e1n los m\u00e1s sistem\u00e1ticos y profundos psic\u00f3logos por su experiencia sobre el hombre: S. Jer\u00f3nimo (340-420) con su \u00abCarta a Leta\u00bb, S. Juan Cris\u00f3stomo (344-407) con sus \u00abHomil\u00ed\u00adas\u00bb, San Basilio (371-425) con su \u00abCarta a los j\u00f3venes sobre los autores paganos\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; S. Agust\u00ed\u00adn (354-430) plantear\u00e1 en sus escritos antropol\u00f3gicos, \u00abLas Confesiones\u00bb, \u00abSobre la vida feliz\u00bb, \u00abSobre la inmortalidad del alma\u00bb, \u00abSobre el libre albedr\u00ed\u00ado&#8217; \u00abSobre el Maestro\u00bb, etc. una Antropolog\u00ed\u00ada y una Psicolog\u00ed\u00ada que ser\u00e1n definitivas en muchos aspectos en la historia del pensamiento no s\u00f3lo cristiano, sino filos\u00f3fico o social. El hombre, para este singular Obispo de Hipona es libre y ha nacido para Dios.<\/p>\n<p>     1.2. Los tiempos medievales<\/p>\n<p>      En la Edad Media centro su atenci\u00f3n en las cuestiones teol\u00f3gicos (sobre Dios y la Iglesia) m\u00e1s que en las antropol\u00f3gicas (visi\u00f3n del hombre). Pero los grandes pensadores que surgieron en los nuevos pueblos b\u00e1rbaros no fueron menos brillantes que sus predecesores.<\/p>\n<p>   &#8211; Boecio (480-525), en su libro \u00abSobre el consuelo de la Filosof\u00ed\u00ada\u00bb, ser\u00e1 el que abra el pensamiento a los nuevos pueblos y el que ofrezca una visi\u00f3n consoladora sobre el valor hombre cuando es bueno y el riesgo de corrupci\u00f3n del pecador y del violento.<\/p>\n<p>   &#8211; Y en estos pueblos surgir\u00e1n pensadores como Isidoro de Sevilla (570-636), educador de los Visigodos de la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica, con tratados como \u00abLas Etimolog\u00ed\u00adas, o Alcuino de York (730-804), consejero de francos en \u00abLa raz\u00f3n del alma\u00bb, los cuales centran sus estudios sobre el hombre, individual y socialmente considerado, y lo contemplan como protagonista de su propia vida.<\/p>\n<p>   &#8211; La reflexi\u00f3n antropol\u00f3gica se vuelve creativa y profunda cuando llegan las dial\u00e9cticas de la Escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>     Unas veces se act\u00faa con sentido pol\u00e9mico, como en el caso del inquieto y enamoradizo Pedro Abelardo (1079-1142), que tanto se preocupa de la conciencia en su tratado \u00abDel s\u00ed\u00ad y del no\u00bb.<\/p>\n<p>    Y en ocasiones se orientar\u00e1n las interpretaciones por las v\u00ed\u00adas m\u00ed\u00adsticas y subjetivas, como en San Bernardo de Claraval (1096-1153), organizador de la vida religiosa del C\u00ed\u00adster. A veces son las sab\u00ed\u00adas observaciones de San Anselmo de Canterbury (1033-1109) en el \u00abProslogium\u00bb y en \u00abSobre la verdadera religi\u00f3n\u00bb y ocasiones fluya le vena m\u00ed\u00adstica, como en San Buenaventura (1217-1274), con sus teor\u00ed\u00adas sobre la iluminaci\u00f3n del \u00abItinerario de la mente hacia Dios\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; S\u00ed\u00adntesis geniales logran los grandes maestros del siglo XIII, en el momento de esplendor de la Escol\u00e1stica: S. Alberto Magno (1200-1280), con sus luminosas concepciones en \u00abDe la unidad de la inteligencia\u00bb en que tanta claridad ofrece sobre la naturaleza humana y animal; Sto. Tom\u00e1s de Aquino (1225-1274), con su visi\u00f3n realista en la \u00abSuma Teol\u00f3gica\u00bb, el m\u00e1s influyente de los escritos cristianos de todos los tiempos.<\/p>\n<p>   &#8211; El pensamiento cristiano medieval ser\u00e1 deudor de los excelentes escritores \u00e1rabes, como Averroes de C\u00f3rdoba (1126-1198), que en sus \u00abComentarios a Arist\u00f3teles\u00bb ensalza la importancia de la mente humana; o como el m\u00e9dico Avicena o Ibn Sina (980-1037) que, en su \u00abLibro de la Curaci\u00f3n\u00bb, hace al cuerpo la fuente del actuar del alma.<\/p>\n<p>   &#8211; Al final de los tiempos medievales es cuando el conocimiento del hombre ha avanzado tanto que se pueden hacer estudios tan completos y hermosos como los de Guillermo de Occam (1300-1350) sobre la intuici\u00f3n y sobre la ley moral, en su libro \u00abSuma de la L\u00f3gica\u00bb; y los de Raimundo Lulio (1235-1315), incansable escritor de temas psicol\u00f3gicos, con su \u00abDoctrina Pueril\u00bb, verdadero manual de psicolog\u00ed\u00ada, o su novela \u00abBlanquerna\u00bb, tratado hermoso de sociolog\u00ed\u00ada y de pedagog\u00ed\u00ada cristiana.<\/p>\n<p>    2. Los tiempos modernos<\/p>\n<p>     En el Renacimiento es la puerta de la modernidad. Se vuelve la atenci\u00f3n a la visi\u00f3n moral y convivencial del hombre. Las ciudades y las nuevas relaciones sociales y pol\u00ed\u00adticas reclaman la elaboraci\u00f3n de nuevas teor\u00ed\u00adas sobre el hombre.<\/p>\n<p>   &#8211; Figuras de la talla de Erasmo de Rotterdam (1467-1536) reclaman en sus libros, como en \u00abEl Elogio de la locura\u00bb, mayor esp\u00ed\u00adritu cr\u00ed\u00adtico ante la realidad de la vida y ante las instituciones.<\/p>\n<p>   &#8211; Surgen las utop\u00ed\u00adas sobre el hombre como ser din\u00e1mico, tales como la de Sto. Tom\u00e1s Moro (1480-1535), titulada \u00abLa Utop\u00ed\u00ada\u00bb; o la de Tom\u00e1s Campanella (1568-1639), \u00abLa Ciudad del Sol\u00bb; e incluso \u00abLa Docta ignorancia\u00bb, de Nicol\u00e1s de Cusa (1401-1461).<\/p>\n<p>    Se escriben programas de vida como \u00abEl Pr\u00ed\u00adncie\u00bb, de Nicol\u00e1s Maquiavelo (1467-1527); y surgen estudios profundos y vitales, como los del genial Luis Vives (1512-1540), que llevan por t\u00ed\u00adtulo, \u00abSobre la ense\u00f1anza de las disciplinas\u00bb o \u00abSobre el alma y la vida\u00bb o \u00abSobre la educaci\u00f3n de la mujer cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>    Y se perfilan finos an\u00e1lisis de temas vitales, como \u00abLos Ensayos\u00bb, del liberal Miguel de Montaigne (1533-1592). Y se elaboran tratados verdaderos de Psicolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica, como \u00abEl examen de ingenios\u00bb, de Juan Huarte de San Juan (1530-1581) y exploraciones biol\u00f3gicas, como las del m\u00e9dico Teofrastro Paracelso (1493-1541).<\/p>\n<p>   &#8211; Hasta se renueva la visi\u00f3n del hombre con nuevos m\u00e9todos para analizar la realidad en la que vive, como hace Francisco Bacon de Verulam (1561-1626), quien, en su \u00abNuevo Organo de las ciencias\u00bb, anuncia ya concepciones audaces.<\/p>\n<p>      3. Los tiempos racionalistas   El racionalismo del siglo XVII y el naturalismo del siglo XVIII ser\u00e1n la cumbre de esa etapa de renovaci\u00f3n. Se multiplican pensadores que vuelve insistentemente la atenci\u00f3n propia y el inter\u00e9s ajeno sobre el la raz\u00f3n y el sentimiento, sobre las ciencias la naturaleza, sobre las leyes de la vida.<\/p>\n<p>    3.1. Revoluci\u00f3n cartesiana<br \/>\n    Los tiempos humanistas prepararon la visi\u00f3n nueva sobre dos ejes: la raz\u00f3n y la naturaleza. La primera dominar\u00e1 en el Continente. La segunda ser\u00e1 centro de atenci\u00f3n en el n\u00facleo saj\u00f3n. Surge la visi\u00f3n global del hombre desde sus productos individuales y colectivos.<\/p>\n<p>   &#8211; La reacci\u00f3n antiescol\u00e1stica y antihumanista, que representa Renato Descartes (1596-1650), es el punto de partida. En sus libros: \u00abTratado de las pasiones del alma\u00bb y \u00abReglas para el discernimiento de los esp\u00ed\u00adritus\u00bb ahonda su aguda distinci\u00f3n entre la \u00absustancia extensa\u00bb o material y la \u00absustancia cogitans\u00bb o racional.<\/p>\n<p>   &#8211; Ni el misticismo de Blas Pascal (1623-1662) en sus \u00abPensamientos\u00bb ni el pesimismo de Tom\u00e1s Hobbes (1588-1679) en sus \u00abElementos de Filosof\u00ed\u00ada\u00bb o en su cr\u00ed\u00adtica \u00abLeviathan\u00bb desdicen de cualquier manual de psicolog\u00ed\u00ada actual.<\/p>\n<p>   &#8211; Ser\u00e1 Guillermo Leibniz (1646-1716), gran matem\u00e1tico que tambi\u00e9n escribe sobre psicolog\u00ed\u00ada, por ejemplo su obra \u00abNuevo ensayo sobre el entendimiento humano\u00bb, el que m\u00e1s aplique a la vida humana el racionalismo de Descartes.<\/p>\n<p>    En las Islas Brit\u00e1nicas nace tambi\u00e9n un gran af\u00e1n por estudiar lo humano y lo social: Juan Locke (1632-1704) construye un sistema de psicolog\u00ed\u00ada empirista en sus obras \u00abEnsayo sobre el entendimiento humano\u00bb y en \u00abAlgunos pensamientos sobre educaci\u00f3n\u00bb. Y su seguidor David Hume (1711-1776), en su estudio \u00abTratado sobre la naturaleza humana\u00bb, lleva m\u00e1s lejos sus afirmaci\u00f3n sobre las fuerzas vitales del hombre.<\/p>\n<p>     3.2. Enciclopedismo y raz\u00f3n<br \/>\n    El estudio sistem\u00e1tico y renovador del hombre se extrema en los Enciclopedistas franceses. F. M. Arouet o Voltaire (1694-1778) representa la corriente cr\u00ed\u00adtica y mordaz de este movimiento.<\/p>\n<p>    E. B. de Condillac (1715-1780) se expresa, en su \u00abTratado de las sensaciones\u00bb, con exagerado sensorialismo; y J. O. La Mettrie (1709-1751), en su obra \u00abEl hombre m\u00e1quina\u00bb, incurre en el m\u00e1s grosero mecanicismo.<\/p>\n<p>    Es el oportunista J. J. Rousseau (1712-1778), quien con su novela pedag\u00f3gica \u00abEl Emilio\u00bb, o con sus teor\u00ed\u00adas sociales del \u00abEl Contrato social\u00bb, quien hace volver la atenci\u00f3n sobre lo que vale el sentimiento, el impulso, la pasi\u00f3n, lo que \u00e9l llama \u00abla naturaleza\u00bb. Su postura suscita una enorme preocupaci\u00f3n por el estudio de cada hombre particular, al hacer del ni\u00f1o el centro de sus reflexiones y condicionar la vida adulta a las condiciones en las que el ni\u00f1o se forme y desarrolle.<\/p>\n<p>     Paralela a esas corrientes de los \u00abilustrados\u00bb aparece una l\u00ed\u00adnea psicol\u00f3gica racional, cr\u00ed\u00adtica y filos\u00f3fica. Viene representada por la figura de Manuel Kant (1724-1804) influyente por su rigor cient\u00ed\u00adfico y sus esquemas l\u00f3gicos de nuevo cu\u00f1o. Es el comienzo de una psicolog\u00ed\u00ada \u00abaprior\u00ed\u00adstica\u00bb, \u00abformal\u00bb, integrada en un importante soporte filos\u00f3fico. La expone Kant en \u00abCr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pura\u00bb en donde formula el planteamiento de la inteligencia y de sus estadios configurativos de las ideas perfectas (el est\u00e9tico trascendental, el anal\u00ed\u00adtico trascendental y el dial\u00e9ctico). Ante la oscuridad del planteamiento tiene que desarrollar el esquema en la \u00abCr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica\u00bb y en sus dimensiones sociales en \u00abLa metaf\u00ed\u00adsica de las costumbres\u00bb o en \u00abSobre la paz perpetua\u00bb, para terminar con algunas aplicaciones en sus escritos menores como en su \u00abTratado de Pedagog\u00ed\u00ada\u00bb.<\/p>\n<p>    La psicolog\u00ed\u00ada de Kant es m\u00e1s filosof\u00ed\u00ada que estricta antropolog\u00ed\u00ada, pero sus planteamientos pedag\u00f3gicos derivados de su esquema del conocimiento cr\u00ed\u00adtico result\u00f3 muy influyente en los estudiosos posteriores sobre los problemas del conocimiento y las actividades sociales del hombre.<\/p>\n<p>    4. Los tiempos dial\u00e9cticos<br \/>\n    La ciencia del siglo XIX se caracteriz\u00f3 por su arrogancia: despreciaba lo anterior como ingenuo, se consideraba definitiva por su originalidad, se extend\u00ed\u00ada a todos los campos del saber, era dogm\u00e1tica por sus afirmaciones, se emancip\u00f3 definitivamente de cualquier autoridad divina y humana que no fuera el prestigio de sus promotores.<\/p>\n<p>    En lo relativo al estudio del hombre sigui\u00f3 los criterios de la Ilustraci\u00f3n, que no eran otros que los del \u00abDictionnaire reaison\u00e9s des siences, des arts et de m\u00e9tiers\u00bb, vulgarmente llamado Enciclopedia, generadora del racionalismo integral, del secularismo y del idealismo absoluto.<\/p>\n<p>    4.1. Psicolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica<\/p>\n<p>     Por eso se considero la psicolog\u00ed\u00ada como una ciencia aut\u00f3noma, rigurosa, basa en los hechos demostrables y no en las reflexiones personales. Se mir\u00f3 todo lo anterior como consideraciones morales. Es decir la Psicolog\u00ed\u00ada se hizo positiva y experimental de forma exagerada.<\/p>\n<p>    Contribuyeron a ellos las actitudes filos\u00f3ficas del positivismo de Augusto Comte (1789-1857) en obras como \u00abDiscursos sobre el esp\u00ed\u00adritu positivo\u00bb, los gustos pragm\u00e1ticos de los utilitaristas como John Stuart Mill (1806-1883) en pubicaciones como \u00abSobre la libertad\u00bb o \u00abEl utilitarismo\u00bb, en las metodolog\u00ed\u00adas dial\u00e9cticos de G. F. Hegel (1770- 1831), con su \u00abFenomenolog\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb o \u00abLa Ciencia de la L\u00f3gica\u00bb, y en la inquietud antropol\u00f3gica de Karl Darwin (1809-1882), en libros como \u00abEl origen del hombre\u00bb. Los estudios sistem\u00e1ticos y profundos sobre el hombre, a partir de los datos objetivos y no s\u00f3lo de consideraciones intuitivas, se divulgaron ampliamente en Europa.<\/p>\n<p>    Se siguieron cultivando estudios literarios, como los de H. Pestalozzi (1746-1827), por ejemplo \u00abC\u00f3mo Gertrudis ense\u00f1a a sus hijos\u00bb o tambi\u00e9n \u00abVeladas de un solitario\u00bb. Se escribieron an\u00e1lisis vibrantes sobre las razas, como los \u00abDiscursos a la naci\u00f3n alemana\u00bb de J. G. Fichte (1762-1814), que public\u00f3 \u00abFundamentos de la teor\u00ed\u00ada de la ciencia\u00bb.<\/p>\n<p>    Y se formularon consideraciones rom\u00e1nticas y brillantes como las F. G. Schelling (1775-1854) en \u00abFilosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, \u00abEl alma del mundo\u00bb o \u00abEl yo como principio de la Filosof\u00ed\u00ada\u00bb.<\/p>\n<p>   Y algunos fil\u00f3sofos como Federico Schiller (1759-1805) en sus \u00abCartas sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica o \u00abSobre la elegancia y la dignidad\u00bb, y  Federico Scheleiermacher (1768-1834)  \u00abProyecto de un sistema \u00e9tico\u00bb, o \u00abLecciones de Est\u00e9tica\u00bb.<\/p>\n<p>     Pero surgieron los trabajos estrictamente de psicolog\u00ed\u00ada, en forma de pedagog\u00ed\u00ada o de sociolog\u00ed\u00ada, entre los que se pueden citar las figuras cl\u00e1sicas en los inicios de la psicolog\u00ed\u00ada experimental.<\/p>\n<p>   &#8211;  J. F. Froebel (1782-1852) en \u00abLa educaci\u00f3n el hombre\u00bb o en sus \u00abEscritos de Pedagog\u00ed\u00ada.\u00bb<br \/>\n   &#8211;  J. F. Herbart (1776-1841) es uno de los m\u00e1s originales organizadores de la Ciencia psicol\u00f3gica, con su \u00abTratado de Psicolog\u00ed\u00ada\u00bb o su \u00abLa Psicolog\u00ed\u00ada como ciencia\u00bb. Da orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica a los conocimientos cient\u00ed\u00adficos, sobre todo ahonda el concepto de \u00abformaci\u00f3n humana\u00bb en su libro \u00abPedagog\u00ed\u00ada General derivada del fin de la educaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; La dimensi\u00f3n naturalista aparece en F. E. Beneke (1798-1854), quien escribe un \u00abTratado de psicolog\u00ed\u00ada considerada como ciencia natural\u00bb. En \u00e9l promociona las demostraciones independientes de la reflexi\u00f3n y establece leyes y criterios b\u00e1sicos de actuaci\u00f3n psicol\u00f3gica.<\/p>\n<p>   &#8211; Cierta orientaci\u00f3n social y comparativa aparece en P. Natorp (1854-1924) en su libro \u00abPsicolog\u00ed\u00ada social\u00bb. Y un profundo rigor objetivo reclama F. Brentano (1838-1917), cuando escribe \u00bb La Psicolog\u00ed\u00ada desde el punto de vista cient\u00ed\u00adfico\u00bb o tambi\u00e9n su obra \u00abClasificaci\u00f3n de los hechos ps\u00ed\u00adquicos\u00bb<br \/>\n    4.2. Psicolog\u00ed\u00ada experimental<br \/>\n    Surgieron incluso los laboratorios de antropometr\u00ed\u00ada, como fueron el de Leipzig en 1789, el primero considerado como iniciador de los experimentos psicol\u00f3gico dirigido por Guilermo Wundt (1832-1920) que escribi\u00f3 obras en este sentido: \u00abElementos de Psicolog\u00ed\u00ada fisiol\u00f3gica\u00bb o \u00abPsicolog\u00ed\u00ada de los pueblos\u00bb. Y tambi\u00e9n naci\u00f3 en 1884 el Laboratorio de antropometr\u00ed\u00ada de Londres, de Francisco Galton (1822-1911) surgido en 1884. Esa inquietud por la experimentaci\u00f3n hace que se divulguen los experimentos.<\/p>\n<p>    El esquema lo hab\u00ed\u00ada dado el fisi\u00f3logo cl\u00e1sico franc\u00e9s Claudio Bernard (1813-1878) al trazar el itinerario de cualquier trabajo cient\u00ed\u00adfico experimental y admisible en el los \u00e1mbitos de cualquier ciencia: hip\u00f3tesis, documentaci\u00f3n, tabulaci\u00f3n, comparaci\u00f3n, comprobaci\u00f3n, divulgaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Pero los experimentos se multiplicar\u00e1n a lo largo del siglo. Sikorsy en 1879 trabajaba ya sobre la fatiga escolar en Rusia; Santely Hall en 1883 exploraba las sensaciones en Baltimore y Jaime Catell (1860-1944) en 1890 iniciaba los \u00abtests\u00bb como forma preferente de medir los hechos ps\u00ed\u00adquicos tambi\u00e9n en EE.UU. Teodoro Ribot (1839 1916) y Alfredo Binet (1857-1911) iniciaban en Francia la Psicolog\u00ed\u00ada moderna.<\/p>\n<p>    G. T. Fechner (1801-1887), en su libro \u00abElementos de Psicof\u00ed\u00adsica\u00bb; y Th. Ribot (1839-1916), en su obra \u00abLa herencia psicol\u00f3gica\u00bb, resaltaron el valor de la exploraci\u00f3n psicol\u00f3gica objetiva como camino para construir la ciencia del hombre. Con ellos se potenci\u00f3 la medida como criterio; y la conclusi\u00f3n rigurosa se aprecia como fuente exclusiva de afirmaciones cient\u00ed\u00adficas.<\/p>\n<p>    La Ciencia de hombre entr\u00f3, casi sin advertirlo, en la \u00f3rbita de las grandes ciencias f\u00ed\u00adsicas, naturales, m\u00e9dicas, matem\u00e1ticas, sociales o econ\u00f3micas, que requieren datos demostrables para llegar a conclusiones ciertas.<\/p>\n<p>    El nacimiento de esa Psicolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica rigurosa se debi\u00f3 sin duda a diversos factores:<br \/>\n   &#8211; A la influencia de tantos cient\u00ed\u00adficos que no se contentaban con afirmaciones generales, sino que requer\u00ed\u00adan demostraciones objetivas y experimentales.<\/p>\n<p>   &#8211; Al elevado n\u00famero de fil\u00f3sofos y soci\u00f3logos que, sin llamarse psic\u00f3logos todav\u00ed\u00ada, trabajaron y escribieron sobre temas psicol\u00f3gicos estrictos.<\/p>\n<p>   &#8211; A la creciente preocupaci\u00f3n que se desarroll\u00f3 al final del siglo por el hombre individual y colectivamente considerado.<\/p>\n<p>    El siglo XIX termin\u00f3 con gran preocupaci\u00f3n por los problemas psicol\u00f3gicos, en su dimensi\u00f3n psicof\u00ed\u00adsica (sensaciones, reacciones, medidas, experimentos) y en su dimensi\u00f3n humana (causas, facultades, relaciones interiores).<\/p>\n<p>   Y el siglo XX ser\u00e1 ya muy psicoc\u00e9ntrico. Una excesiva valoraci\u00f3n de la psicometr\u00ed\u00ada colectiva tender\u00e1 a hacer cauces a la nueva psicolog\u00ed\u00ada: la de la inteligencia, la de la personalidad, la de la creatividad, la de la sociabilidad. Se observar\u00e1 cierto desconcierto de los datos que ya no dice todo lo que hay en el fondo del hombre. Y por eso triunfar\u00e1n corrientes psicoanal\u00ed\u00adticas como compensaci\u00f3n de la afici\u00f3n que existe a explicar todos los hechos ps\u00ed\u00adquicos por la neurobiolog\u00ed\u00ada y la endocrinolog\u00ed\u00ada. Ser\u00e1n tan abundantes los estilos, formas o corrientes psicol\u00f3gicas que convertir\u00e1n la Psicolog\u00ed\u00ada en una ciencia \u00abpolivalente\u00bb para todos los que se dedican a estudiar al hombre.<\/p>\n<p>     5. Los valores religiosos<br \/>\n    Queda el interrogante de los que supuso en esa carrera vertiginosa de desarrollo psicol\u00f3gico el campo religioso y todo el conjunto de aspectos que le configuran y que le hacen original.<\/p>\n<p>    No es evidentemente f\u00e1cil tratar los espiritual: ideas religiosas, sentimientos \u00e9ticos o espirituales, credulidad, espiritualidad, fe, virtud, sentido de la trascendencia , como se hace con lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    Pero es evidentemente que contribuyo a introducir en el esquema cient\u00ed\u00adfico la dismitificaci\u00f3n religiosa que provocaron los adversarios, a veces patol\u00f3gicos, de todo lo que significara creencias:<\/p>\n<p>    F. Nietsche (1844-1900) en \u00abHumano, demasiado humano\u00bb y Luis Feuerbach (1804-1872) en \u00abLa esencia del cristianismo\u00bb son dos ejemplos de obsesivos anticristianos de bello estilo y de influencias fuertes e innegables.<\/p>\n<p>    Federico Strauss (1802-1874), en \u00abLa fe antigua y la fe moderna\u00bb hac\u00ed\u00ada una historia tendenciosa de los dogmas cristianos y en \u00abLa vida de Jes\u00fas para el pueblo alem\u00e1n\u00bb, opuesta a la \u00abVida de Jes\u00fas, de Jos\u00e9 Ernesto Ren\u00e1n (1823-1892) que se hab\u00ed\u00ada divulgado para los franceses.<\/p>\n<p>    Los misterios cristianos se dejaron aparte, reservados para las conciencias y para las creencias. Pero los sentimientos, los conceptos, las relaciones, sobre todo la actitudes morales y las preferencias de cultos o las pr\u00e1cticas religiosas se comenzaron a mirar como desaf\u00ed\u00ados cient\u00ed\u00adficos que hab\u00ed\u00ada que morar con lupa y se sometieron a las exploraciones y a los contrastes de opini\u00f3n que tanto apasionaban a los psic\u00f3logos experimentales (autodenominados cient\u00ed\u00adficos), sobre todo si alardeaban de incredulidad.<\/p>\n<p>     En general el siglo XIX estuvo muy lejos de diferencia fe de credulidad, religiosidad de superstici\u00f3n, amor divino de afectividad humana, \u00e9tica de moral. La perspectiva que permite la historia permite hoy asegurar que fue un beneficio que tambi\u00e9n el terreno religiosa se sometiera a los devaneos (aciertos y errores, discusiones bizantinas y exploraciones en profundidad) para que, al menos en el terreno de la pedagog\u00ed\u00ada y de la catequesis, se comenzar\u00e1 a dar importancia a la religiosidad sana, a diferenciar el rito del culto y explorar los itinerarios por los que la fe ingenua del ni\u00f1o egoc\u00e9ntrico y animista se convierte en disposici\u00f3n solida de adhesi\u00f3n al misterio divino presentado por los mensajeros y los lenguajes humanos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[600] La Historia de la Psicolog\u00ed\u00ada religiosa se identifica con la trayectoria general de la psicolog\u00ed\u00ada en medio de las dem\u00e1s ciencia y corrientes filos\u00f3ficas. El tema religioso directa o indirectamente ha sido siempre importante entre los hechos ps\u00ed\u00adquicos. Y por ello ha estado presente en las inquietudes cient\u00ed\u00adficas de los psic\u00f3logos. 1. Etapas precient\u00ed\u00adficas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/psicologia-religiosa-historia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPSICOLOGIA RELIGIOSA &#8211; HISTORIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-12703","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12703","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12703"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12703\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12703"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12703"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12703"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}