{"id":12797,"date":"2016-02-05T08:40:11","date_gmt":"2016-02-05T13:40:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasiones\/"},"modified":"2016-02-05T08:40:11","modified_gmt":"2016-02-05T13:40:11","slug":"pasiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasiones\/","title":{"rendered":"PASIONES"},"content":{"rendered":"<p>[604]<\/p>\n<p>     Psicol\u00f3gicamente las pasiones son sentimientos estables que condicionan la conducta humana y se hacen presentes en la conciencia, creando problemas de identidad, de libertad y de sociabilidad.<\/p>\n<p>    Eticamente, las pasiones son inclinaci\u00f3n al mal, debido a la tendencia del hombre llamada concupiscencia, efecto que la he quedado por el pecado original que hiri\u00f3 su naturaleza, aunque no destruy\u00f3 su libertad.<\/p>\n<p>    El balance entre el sentido psicol\u00f3gico y el \u00e9tico es lo que el catequista o el educador de la fe debe realizar para ense\u00f1ar al educando a aprovechar las dimensiones positivas de las pasiones y evitar o compensar las negativas.<\/p>\n<p>     1. Concepto de pasiones<\/p>\n<p>     Si la pasi\u00f3n es inclinaci\u00f3n natural, de preferencia, de pertenencia, de competencia, de posesi\u00f3n, de disfrute, tiene que ver con la inteligencia que cono y con la voluntad que decide.<\/p>\n<p>     El concepto de pasi\u00f3n ha sido entendido en la asc\u00e9tica cristiana como una inclinaci\u00f3n hacia el mal. Por lo tanto ha sido mirado como motivo de lucha, por cuanto inclina al placer, al poder o el tener, al figurar.<\/p>\n<p>    En lenguaje maniqueo, la pasi\u00f3n es patrimonio del cuerpo y el cuerpo siempre tiende \u00aba la tierra\u00bb, a la sensorialidad, a la satisfacci\u00f3n som\u00e1tica. Sin embargo el alma no tiene pasiones, porque es pura, espiritual, de origen divino.<\/p>\n<p>    Sin embargo, cuando vino el racionalismo de Descartes, con su libro \u00abTratado de las pasiones el alma\u00bb, se super\u00f3 ese esquema y se puso en el candelero de la reflexi\u00f3n la curiosidad, el razonamiento, la opcionabilidad, el goce est\u00e9tico, que son pasiones del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>    En clave psicol\u00f3gica, no asc\u00e9ticas, que es como debemos enfocar la idea de pasi\u00f3n, le debemos mirar como simple propensi\u00f3n, cuyo objeto determina su naturaleza \u00e9tica. Hay pasiones buenas: trabajar con ardor, leer con inter\u00e9s, convivir con solidaridad, que son pasiones muy buenas. Y hay pasiones malas: la ira, la gula, la lujuria.<\/p>\n<p>    La pasi\u00f3n es una fuerza natural que arrastra con vigor y constantemente hacia el objeto que cada una de ellas posee. Compromete a distintas facultades, como la inteligencia y la voluntad, la afectividad y la sociabilidad, la atenci\u00f3n, la memoria y la fantas\u00ed\u00ada. No se puede gobernar la propia vida solo con principios. Es preciso contar con las pasiones.<\/p>\n<p>    Por eso, las pasiones deben ser tenidas en cuenta, recordando que var\u00ed\u00adan con la edad, el temperamento, la herencia, la educaci\u00f3n, los h\u00e1bitos contra\u00ed\u00addos. Son tendencias intensas y profundamente arraigadas en la naturaleza y hay que aprovecharlas lo mejor posible.<\/p>\n<p>    2. Tipos de pasiones<br \/>\n    Podemos hablar de \u00abtantas pasiones\u00bb cuantas son las inclinaciones naturales existen.<\/p>\n<p>    Una clasificaci\u00f3n frecuentemente empleada es la recogida por Santo Tom\u00e1s en la Suma Teol\u00f3gica (I-II q. 22. 48.) y luego divulgada por multitud de autores.<\/p>\n<p>   &#8211; Pasiones del apetito concupiscible o agradable. Son las pasiones llamadas tranquilas o continuas.<\/p>\n<p>  * Ante el objeto considerado como bueno, tenemos pasiones de:  &#8211; amor placer producido por el objeto en si mismo, el conocer su excelencia;  &#8211; deseo o inclinaci\u00f3n espont\u00e1nea hacia su posesi\u00f3n.<\/p>\n<p>  * Ante el objeto considerado como malo o adverso, encontramos: &#8211; odio o desagrado profundo que produce el objeto por s\u00ed\u00ad mismo; &#8211; aversi\u00f3n o repulsa sentida ante \u00e9l y los inconvenientes que acarrea;<\/p>\n<p>   &#8211; tristeza o pesar cuando ya se ha recibido y no se puede eliminar.<\/p>\n<p>     Pasiones emergentes o violentas, son las del apetito irascible o violento:<br \/>\n  * Ante el objeto considerado como bueno, pero dif\u00ed\u00adcil de conseguir, hay:<\/p>\n<p>   &#8211; esperanza o inclinaci\u00f3n al bien asequible que se espera alcanzar pronto;<\/p>\n<p>   &#8211; desesperaci\u00f3n,  cuando el bien ya no se puede obtener por haberse perdido.<\/p>\n<p>  * Ante el objeto malo, dif\u00ed\u00adcil de evitar y pr\u00f3ximo a llegar para la persona, hay:  &#8211; valor,  mirando al mal en si mismo y disponi\u00e9ndose a rechazarlo;  &#8211; miedo, cuando no se puede huir y todav\u00ed\u00ada no ha llegado, pero se espera;<\/p>\n<p>   &#8211;  ira,  cuando ya ha llegado el mal se ha de a aguantar sin remedio.<\/p>\n<p>    Es evidentemente que esta clasificaci\u00f3n se presta a reflexi\u00f3n aclaratoria y puede ser reemplaza por otra de diversos psic\u00f3logos.<\/p>\n<p>   &#8211; Hay pasiones emergentes, que nacen del interior y pasiones inducidas, que provienen de influencias externas.<\/p>\n<p>   &#8211; Hay pasiones colectivas o contagiosas que ese incrementan con el contacto con los grupos de pertenencia y las hay individuales e interiores que solo se sienten en el interior de cada persona.<\/p>\n<p> &#8211; Las hay explosivas, violentas, que producen tormentas y des\u00f3rdenes inmediatos y las hay retenidas, concentradas, que se retienen y generan desasosiego interior.<\/p>\n<p> 1. Educaci\u00f3n de las pasiones<br \/>\n    La pedagog\u00ed\u00ada de las pasiones presupone que son fuerzas gobernables y que es preciso lograr m\u00e9todos y formas para conseguirlo. En cuanto \u00abfuerzas naturales\u00bb, pueden ser aprovechadas para el bien. Por ello requieren dominio y regulaci\u00f3n. Por eso la primera medida es identificar su naturaleza \u00e9tica, su bondad o su malicia objetiva y subjetiva.<\/p>\n<p>    Reprimirlas sin m\u00e1s puede ser un desacierto, por las perturbaciones morbosas y subconscientes que originan como compensaci\u00f3n. Condescender con ellas puede resultar acto de debilidad y origen de posteriores desajustes.<\/p>\n<p>    Adem\u00e1s de una buena tarea de discernimiento, hay que saber gobernarlas con habilidad. Medios buenos pueden ser:<br \/>\n   &#8211; Satisfacerlas en medida de lo posible y conveniente, sin admitir el desorden, la polarizaci\u00f3n o los descarr\u00ed\u00ados a que conduce la exageraci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Gobernarlas con los sentimientos y no s\u00f3lo con los criterios, ya que son de naturaleza afectiva y no siempre lo afectivo se supedita a lo l\u00f3gico.<\/p>\n<p>   &#8211; Es la voluntad la que debe tomar decisiones y puede sobreponerse a las inclinaciones, pues es libre. Pero lo apoyos son necesarios: premios, castigos, intereses, ejemplo ajenos.<\/p>\n<p>    En la medida en que la persona va creciendo y madurando, las pasiones dominadas se transforman en riquezas interiores. En la medida en que quedan desajustadas se convierten en problema y alteraci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>   &#8211;  En clave religiosa, es conveniente recordar que las pasiones son buenas cuando contribuyen a una acci\u00f3n buena; y son malas en el caso de que llevan a la persona al mal, si se deja llevar por su impulso o su persistencia.<\/p>\n<p>    Analizar cada pasi\u00f3n en clave de Evangelio (amor, odio, esperanza, desesperaci\u00f3n, etc.) es el camino para que el educando aprenda a darlas el verdadero sentido \u00e9tico y religioso que pueden tener.<\/p>\n<p>    Por otra parte es bueno tambi\u00e9n recordar determinados criterios que fueron, y siguen siendo, excelentes en la asc\u00e9tica tradicional.<\/p>\n<p>   &#8211; Las pasiones con objeto malo necesitan fortaleza, virtudes compensatorias, penitencia, lucha, plegaria, renuncia, en ocasiones apoyos externos.<\/p>\n<p>   &#8211; Las pasiones con objeto bueno precisan, criterios de acci\u00f3n, ideales, modelos, prudencia, tambi\u00e9n ayudas exteriores.<\/p>\n<p>   Todo cristiano tiene que ser consciente de que, como ser libre, es responsable de lo que hace \u00abapasionadamente\u00bb y por lo tanto tener m\u00e9rito o dem\u00e9rito.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Vea tambi\u00e9n el art\u00edculo apetito.<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el t\u00e9rmino pasiones hemos de entender aqu\u00ed los movimientos del apetito sensitivo en el hombre que tienden a la consecuci\u00f3n de alg\u00fan bien real o aparente, o la evitaci\u00f3n de alg\u00fan mal.  Cuanto m\u00e1s intenso es el objeto deseado o aborrecido, m\u00e1s vehemente es la pasi\u00f3n.  San Pablo habla as\u00ed de ellas:  \u00abPorque cuando est\u00e1bamos en la carne, las pasiones  pecaminosas, excitadas por la  ley, obraban en nuestros miembros, a fin de que produj\u00e9ramos frutos de muerte.\u201d (Rom. 7,5).   Se les llama pasiones, ya que causan una transformaci\u00f3n en la condici\u00f3n normal del cuerpo y sus \u00f3rganos, que a menudo aparece externamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se puede se\u00f1alar que existe en el hombre un apetito  racional, as\u00ed como un apetito sensitivo.  El apetito racional es la voluntad; y a sus actos de amor,  alegr\u00eda y tristeza se les llama pasiones s\u00f3lo metaf\u00f3ricamente, debido a su semejanza con los actos del apetito sensitivo.   Santo Tom\u00e1s y los  escol\u00e1sticos las clasifican como sigue:  El apetito sensitivo es doble, concupiscible e irascible, espec\u00edficamente distintos debido a sus objetos.  El objeto del concupiscible es un bien real o aparente y adecuado a la inclinaci\u00f3n sensible.  El objeto del apetito irascible es un bien calificado por alguna dificultad especial en su consecuci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales pasiones son un total de once:\n<\/p>\n<ul>\n<li>Seis en el apetito concupiscible, a saber:  alegr\u00eda o gozo, tristeza, deseo, aversi\u00f3n o aborrecimiento, amor y odio; y<\/li>\n<li>Cinco en el irascible:  esperanza, desesperaci\u00f3n,  coraje, miedo e ira.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para explicar las pasiones en su relaci\u00f3n con la virtud, es necesario considerarlas primero en el orden moral.  Algunos  moralistas han ense\u00f1ado que todas las pasiones son buenas si se mantienen sometidas, y son todas malas si son desenfrenadas.  La verdad es que, en cuanto a la moral, las pasiones son indiferentes, es decir, ni buenas ni malas en s\u00ed mismas.  S\u00f3lo en la medida en que son voluntarias caen bajo la ley moral.  Sus movimientos a veces puede ser antecedentes a cualquier  acto de la voluntad, o pueden ser tan fuertes que resistan todas las \u00f3rdenes de la voluntad.   Los sentimientos en relaci\u00f3n con las pasiones pueden ser duraderos, y no siempre bajo el control de la voluntad, como por ejemplo los sentimientos de amor, tristeza, miedo e ira, seg\u00fan experimentados en el apetito sensitivo; pero nunca puede ser tan fuertes para forzar el consentimiento de nuestro libre albedr\u00edo a menos que primero arramblen con nuestra raz\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos movimientos involuntarios de las pasiones no son ni moralmente buenos ni moralmente malos.  Se convierten en voluntarios en dos formas:\n<\/p>\n<ul>\n<li>por el mandato de la voluntad, que puede ordenar a las facultades inferiores del apetito sensitivo y excitar sus emociones;<\/li>\n<li> por la no resistencia, pues la voluntad puede resistir al negar su consentimiento a sus impulsos, y est\u00e1 obligada a resistir cuando sus insinuaciones son irracionales y desordenadas.  Cuando son voluntarias, las pasiones pueden aumentar la intensidad de los actos de la voluntad, pero tambi\u00e9n pueden disminuir su moralidad al afectar su libertad.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a la virtud las pasiones pueden ser consideradas en las tres etapas de la vida espiritual:\n<\/p>\n<ul>\n<li>en primer lugar, la adquisici\u00f3n; <\/li>\n<li>en segundo lugar, su aumento; <\/li>\n<li>en tercer lugar, su perfecci\u00f3n.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando son reguladas por la raz\u00f3n, y se someten al control de la voluntad, las pasiones pueden ser consideradas buenas y se utilizan como medio de adquisici\u00f3n y ejercicio de las virtudes.  Cristo mismo, en quien no pod\u00eda haber pecado ni sombra de imperfecci\u00f3n, admiti\u00f3 su influencia, pues leemos que estuvo triste hasta la muerte (Marcos 14,34), que llor\u00f3 por Jerusal\u00e9n (Lucas 19,41), y que en la tumba de L\u00e1zaro se conmovi\u00f3 interiormente y se turb\u00f3 (Juan 11,33).   San Pablo nos manda a alegrarnos con los que est\u00e1n alegres y a llorar con los que lloran (Rom. 12,15).   El apetito sensitivo es dado al hombre por Dios, y por lo tanto sus actos deben ser empleados en su servicio.   El miedo a la muerte, al juicio y al infierno nos impulsan al  arrepentimiento, y a los primeros esfuerzos por adquirir la virtud.  Los pensamientos sobre la misericordia de Dios producen esperanza, gratitud y correspondencia.  Las  meditaciones sobre los  sufrimientos de Cristo nos mueven al dolor por el pecado y a la compasi\u00f3n y amor por \u00c9l y sus sufrimientos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las virtudes morales son para regular las pasiones y las emplean como ayudantes en el progreso de la vida espiritual.  Un hombre justo a veces experimenta una gran alegr\u00eda, una gran esperanza y confianza, y otros sentimientos al realizar los deberes de  piedad, y tambi\u00e9n gran dolor sensible, as\u00ed como dolor en el alma, por sus pecados, y as\u00ed es  confirmado en su justicia.   \u00c9l puede merecer constantemente al restringir y purificar sus pasiones.   Los santos que han alcanzado el estado exaltado de la perfecci\u00f3n, han conservado su capacidad para todas las emociones humanas y su sensibilidad ha quedado sujeta a las leyes ordinarias; pero en ellos el amor de Dios ha controlado las im\u00e1genes  mentales que excitan las pasiones y dirige todas sus emociones a su servicio activo.  Se ha dicho con raz\u00f3n que el santo muere y nace de nuevo: \u00e9l muere a una vida agitada, distra\u00edda y sensual, mediante la templanza, continencia y austeridad, y nace a una vida nueva y transformada.  \u00c9l pasa a trav\u00e9s de lo que  San Juan llama \u00abla noche de los sentidos\u00bb, tras lo cual los ojos se abren a una luz m\u00e1s clara.  \u00abEl santo regresar\u00e1 m\u00e1s tarde a los objetos sensibles para disfrutar de ellos a su manera, pero mucho m\u00e1s intensamente que los dem\u00e1s hombres\u00bb (H. Joly, \u00abPsicolog\u00eda de los Santos\u00bb, 128).  En consecuencia podemos entender c\u00f3mo las pasiones y las emociones del apetito sensitivo puede ser dirigidas y dedicadas al servicio de Dios, y a la adquisici\u00f3n, aumento y la perfecci\u00f3n de la virtud.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos admiten que las pasiones, si no se restringen, llevan al hombre m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del deber y la honestidad, y lo sumergen en excesos pecaminosos.  Las pasiones desenfrenadas causan toda la ruina moral y la mayor\u00eda de los males f\u00edsicos y sociales que afligen al hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos elementos adversos en el hombre que compiten por el dominio, y a los que San Pablo designa \u00abla carne\u00bb y \u00abel esp\u00edritu\u00bb (G\u00e1l. 5,17).  Estos dos est\u00e1n a menudo en desacuerdo entre s\u00ed en cuanto a inclinaciones y deseos.  Para establecer y preservar la armon\u00eda en el  individuo, es necesario que gobierne el esp\u00edritu, y que la carne sea  obediente a \u00e9l.  El esp\u00edritu tiene que liberarse de la tiran\u00eda de las pasiones de la carne.  Debe liberarse por la renuncia a todas esas cosas il\u00edcitas que anhela nuestra naturaleza inferior, de modo que se establezca y conserve el recto orden en las relaciones entre nuestra naturaleza superior e inferior.   La carne y sus apetitos, si se le permite, tirar\u00e1n todo a la confusi\u00f3n y desvirtuar\u00e1 ntoda nuestra naturaleza por el pecado y sus consecuencias.  Por tanto, es deber del hombre controlarlos y regularlos mediante la raz\u00f3n y una voluntad fuerte ayudada por la gracia de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Devine, Arthur. \u00abPassions.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11534a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[604] Psicol\u00f3gicamente las pasiones son sentimientos estables que condicionan la conducta humana y se hacen presentes en la conciencia, creando problemas de identidad, de libertad y de sociabilidad. 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