{"id":12819,"date":"2016-02-05T08:40:51","date_gmt":"2016-02-05T13:40:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patrologia\/"},"modified":"2016-02-05T08:40:51","modified_gmt":"2016-02-05T13:40:51","slug":"patrologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patrologia\/","title":{"rendered":"PATROLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>[920]<\/p>\n<p>     Rama de la Teolog\u00ed\u00ada y de la Historia Eclesi\u00e1stica que estudia la identidad, la doctrina y la misi\u00f3n singular de los primeros escritores y obispos cristianos que contribuyeron con su sabidur\u00ed\u00ada, con su fidelidad a la doctrina cristiana y con su actitud de b\u00fasqueda a configurar la doctrina cristiana a la luz del Evangelio.<\/p>\n<p>    Para muchos cristianos, el nacimiento de la doctrina cristiana implica expresar el mensaje evang\u00e9lico con formas, lenguas y conceptos, concordes con los modos de pensar del mundo grecolatino en el que se desenvolvi\u00f3 el primitivo cristianismo por secreto designio divino.<\/p>\n<p>    Los Ap\u00f3stoles recibieron del Se\u00f1or el mensaje revelado, pero era preciso expresarlo en lenguaje humano. Los Padres, la Patr\u00ed\u00adstica, tuvieron la misi\u00f3n de hacer esa adaptaci\u00f3n rechazando lo err\u00f3neo y reforzando lo verdadero. Estudiar c\u00f3mo se fue dando ese proceso de aclaraci\u00f3n y qui\u00e9nes fueron Padres verdaderos fieles a la ortodoxia, qui\u00e9nes fueron herejes, a pesar de ser obispos o personajes significativos, y qui\u00e9nes tuvieron vacilaciones, aciertos y equivocaciones, es el objeto de la Patr\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    El tiempo en que se mueven estas figuras providenciales suele aplicarse desde el comienzo del siglo I (al morir el \u00faltimo Ap\u00f3stol se entiende que termin\u00f3 el per\u00ed\u00adodo de la Revelaci\u00f3n) y la llegada de los pueblos b\u00e1rbaros por Occidente y aparici\u00f3n del mahometismo por Oriente, en el siglo VI, en que el panorama cultural cambi\u00f3 radicalmente en la Iglesia.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino, derivado de \u00abpadre\u00bb, apareci\u00f3 por primera vez en la obra p\u00f3stuma del te\u00f3logo protestante alem\u00e1n . Gerhard (1637) (Patrologia seu de primitivae ecclesiae crristianae doctorum vita ac lucubrationibus opus postumum, Jena 1653), Se trata de un t\u00e9rmino que surgi\u00f3 en un contexto apolog\u00e9tico e indica la \u00abb\u00fasqueda en los Padres de la Iglesia de testimonios en favor de las creencias discutidas por los reformadores y como respuesta a la llamada de la antigUedad\u00bb por parte de los mismos reformadores\u00bb (F. Bolgiani). Convencional mente, el \u00e1mbito de la patrolog\u00ed\u00ada llega hasta Gregorio Magno (t 604) e Isidoro de Sevillla (636), para los autores latinos; hasta Juan Damasceno (t 749) para los griegos, El inter\u00e9s hist\u00f3rico-literario por los Padres, propio de la patrolog\u00ed\u00ada, definida por la reciente Instrucci\u00f3n sobre el estudio de los Padres como la disciplina \u00abque tiene por objeto la vida y los escritos de los mismos\u00bb y que \u00abse mueve m\u00e1s bien a nivel de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica y de la informaci\u00f3n biogr\u00e1fica y literaria\u00bb (III, 50), naci\u00f3 va en la antigua Iglesia y . responde a la necesidad tanto de mostrar la antigUedad y la continuidad de la fe cristiana, como de conservar el recuerdo de los escritores cristianos ilustres. Movido por esta urgencia, Eusebio de Cesarea, inaugurando un nuevo g\u00e9nero historiogr\u00e1fico caracterizado por la recogida de documentos originales, nos transmite en su Historia eclesi\u00e1stica numerosos testimonios sobre la vida y las obras de autores cristianos. Ser\u00e1 Jer\u00f3nimo, sin embargo, quien. en el intento de manifestar la madurez cristiana en el terreno literario, aludiendo a la obra de Suetonio De viris illustribus, escribir\u00e1 tambi\u00e9n su De viris ilustribus (393), resumiendo en 135 cap\u00ed\u00adtulos los datos biogr\u00e1ficos y la lista de las obras producidas por. los escritores cristianos que all\u00ed\u00ad recuerda. El criterio por el que san Jer\u00f3nimo los introduce en su lista es literario-b\u00ed\u00adblico; es decir. se trata de \u00bb escritores de la Iglesia que dejaron para el recuerdo algo en torno a las santas Escrituras\u00bb (Praefatio 1). Esta indicaci\u00f3n explica por qu\u00e9 en la obra de san Jer\u00f3nimo encuentran sitio algunos escritores considerados como herejes (por ejemplo, Tertuliano, Taciano, Novaciano.,.), Despu\u00e9s de \u00e9l, tres continuaron su programa: Gennadio de Marsella  (comienzos del siglo VI), Isidoro de Sevilla (t 636), Ildefonso de Evidenteniente, Toledo (t por el 667).<\/p>\n<p>la perspectiva hist\u00f3rico-literaria no es la \u00fanica v\u00e1lida para acercarse a los Padres dado que en ellos hemos de leer tambi\u00e9n a los primeros exegetas predicadores de la Escritura y a pensadores cristianos. La diversa dimensi\u00f3n en que pueden ser considerados explica la distinci\u00f3n funcional que se estableci\u00f3 luego entre patrolog\u00ed\u00ada y patr\u00ed\u00adstica, en relaci\u00f3n con los intereses diversos con que se considera a los Padres y sus obras, Se trata de una distinci\u00f3n que en sus contenidos no en la terminolog\u00ed\u00ada. de cu\u00f1o relativamente reciente encuentra va su fundamento en la Iglesia antigua, en la que tres obras, el De viris illustribus de Jer\u00f3nimo, el De doctrina christiana de Agust\u00ed\u00adn y el Commonitorio de Vicente de L\u00e9rins, constituyen respectivamente tres aproximaciones diversas a los mismos autores: una de tipo hist\u00f3rico, otra de tipo literario y otra de tipo dogm\u00e1tico-doctrinal, , Esta triple divisi\u00f3n se fue perdiendo con el tiempo, de modo que la patr\u00ed\u00adstica se convirti\u00f3, en el mundo protestante, en \u00abhistoria de los dogmas\u00bb, mientras que la patrolog\u00ed\u00ada fue homologada por algunos. tanto cat\u00f3licos como protestantes, con la historia de la literatura cristiana (A. von Harnack), o con \u00bb la historia de la literatura eclesi\u00e1stica\u00bb (Bardenhewer o finalmente con \u00bb la historia de la iiteratura cristiana antigua\u00bb (Lazzati, Simonetti).<\/p>\n<p>Actualmente se sigue debatiendo el car\u00e1cter \u00abteol\u00f3gico\u00bb de esta disciplina. Si se la considera como tal, \u00bfqueda realmente garantizada su autonom\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica y no se corre acaso el riesgo de convertirla en una ancilla theologiae, en funci\u00f3n de apoyo de la misma? El documento mencionado sobre El estudio de los Padres ha remachado \u00abla autonom\u00ed\u00ada de la patr\u00ed\u00adstica-patrolog\u00ed\u00ada, como disciplina aut\u00f3noma\u00bb (III, 50), con un m\u00e9todo propio, abierto a aportaciones interdisciplinares. Por otra parte, el documento de la sagrada Congregaci\u00f3n insiste en el car\u00e1cter teol\u00f3gico de esta ciencia, que nace de la fe y est\u00e1 a su servicio.<\/p>\n<p>En la exposici\u00f3n de la patrolog\u00ed\u00ada se observan dos aproximaciones diversas, que todav\u00ed\u00ada no han logrado compaginarse adecuadamente entre s\u00ed\u00ad: o bien se la considera como \u00ab,la ciencia que estudia hist\u00f3ricamente la antigua literatura cristiana y que no es parte de la teolog\u00ed\u00ada, sean cuales fueren los servicios que pueda prestarle a \u00e9sta y los conocimientos teol\u00f3gicos que son indispensables para el que estudia patrolog\u00ed\u00ada\u00bb (H. Crouzel), o bien la que, aunque reconociendo a la patrolog\u00ed\u00ada su car\u00e1cter de ciencia hist\u00f3rica, prefiere definirla mediante conceptos \u00bb teol\u00f3gicos \u00bb , como \u00bb la disciplina que estudia a \u00ablos Padres de la Iglesia\u00bb, es decir, a los escritores eclesi\u00e1sticos de la antigUedad cristiana, a quienes la Iglesia considera e invoca como padres suyos, testigos leg\u00ed\u00adtimos y garant\u00ed\u00ada autorizada de la Tradici\u00f3n, maestros de la encarnaci\u00f3n del Evangelio en las culturas de su tiempo, y de la teolog\u00ed\u00ada anterior a la separaci\u00f3n de las Iglesias\u00bb (C. Corsato).<br \/>\nL. Padovese<\/p>\n<p>Bibl.: A. Hamman. Patrolog\u00ed\u00ada\/Patr\u00ed\u00adstica, en DPAC, 11, 1711-1717;  Vives, Los Padres de la Iglesia, Herder, Barcelona 1971; E. Molin\u00e9, Los padres de la Iglesia, 2 vols\u00bb Madrid 1986; . Quasten, Patrolog\u00ed\u00ada, 3 vols., BAC, Madrid 1961ss.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Se entiende brevemente por p. la ciencia que versa sobre los padres de la Iglesia. La p. comprende todos los escritores de la antig\u00fcedad cristiana hasta Gregorio Magno (+ 604) o hasta Isidoro de Sevilla (+ 636) en occidente, y hasta Juan Damasceno (+ 749) en oriente.<\/p>\n<p>Nuestro tiempo est\u00e1 bajo el signo de una renovada dedicaci\u00f3n a la p. En teolog\u00ed\u00ada, la explotaci\u00f3n unilateral de los padres de la Iglesia seg\u00fan puntos de vista escol\u00e1sticos ha cedido el paso a una investigaci\u00f3n m\u00e1s cient\u00ed\u00adfica de su peculiaridad. La fe ciega en la autoridad ha dado paso cada vez m\u00e1s a una concepci\u00f3n que estima a los padres sobre todo como testigos de la fe de su tiempo en una \u00e9poca fundamental de la Iglesia. La filolog\u00ed\u00ada cl\u00e1sica ha superado definitivamente la aversi\u00f3n a los padres de la Iglesia que procede del renacimiento, y penetra cada vez m\u00e1s a fondo en el mundo ling\u00fc\u00ed\u00adstico y conceptual de los mismos. Para el historiador de la religi\u00f3n y su estudio del problema que plantea la \u00abantig\u00fcedad y el cristianismo\u00bb, los padres aparecen como fuentes de primer orden. As\u00ed\u00ad se explica que, en los tiempos nov\u00ed\u00adsimos, la p. haya venido a ser una ciencia independiente para el estudio de la antig\u00fcedad tard\u00ed\u00ada y de los primeros tiempos cristianos.<\/p>\n<p>El camino que ha llevado a esta independencia ha sido largo. Cierto que el nombre de p. es de fecha relativamente reciente. Lo acu\u00f1\u00f3 el te\u00f3logo luterano J. Gerhard cuando, el a\u00f1o 1653, public\u00f3 en Jena su obra: Patrologia sive de primitivae Ecclesiae christianae Doctorum vita et lucubrationibus. Seg\u00fan esto, la p. es la ciencia sobre la vida y doctrina de los padres. Sin embargo, el concepto de \u00abpadres\u00bb ha de entenderse m\u00e1s en el sentido de la totalidad de escritores cristianos antiguos, incluso de los her\u00e9ticos, porque la p. abarca todos los autores teol\u00f3gicos de la antig\u00fcedad cristiana. A comienzos del siglo xx se entabl\u00f3 una viva discusi\u00f3n en torno a la finalidad exacta de la p., particularmente entre O. Bardenhewer y A. v. Harnack, en la que se estudi\u00f3 particularmente si la p. es una historia de la \u00abantigua literatura cristiana\u00bb o de la \u00abantigua literatura eclesi\u00e1stica\u00bb. Era una disputa de palabras, porque en la p., lo mismo que en la patr\u00ed\u00adstica, la cual con frecuencia se distingue de aqu\u00e9lla, predomina el punto de vista teol\u00f3gico. El nombre de \u00abpatr\u00ed\u00adstica\u00bb procede de los manuales dogm\u00e1ticos del siglo xvii, que distingu\u00ed\u00adan entre la teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, la patr\u00ed\u00adstica, la escol\u00e1stica y la especulativa. En el siglo XVIII, de esta teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica se desarroll\u00f3 aquella parte de la historia de los -> dogmas que aduce los escritos de los padres como fuentes de prueba dogm\u00e1tica.<\/p>\n<p>La idea de una historia de la antigua literatura cristiana desde el punto de vista preferentemente teol\u00f3gico es mucho m\u00e1s vieja pues se remonta a Eusebio de Cesarea. Ya en su historia de la Iglesia (Hist. Eccl. i 1, 1) Eusebio se esfuerza por aducir todos los antiguos escritores cristianos, ortodoxos y heterodoxos, con sus escritos, y por presentar largos extractos de la mayor\u00ed\u00ada de ellos, de manera que de hecho su Historia representa una de las fuentes m\u00e1s importantes de la p., sobre todo porque muchos de los escritos citados se han perdido. De ah\u00ed\u00ad que, para muchos escritores cristianos antiguos, Eusebio es nuestra \u00fanica fuente informativa. El primero que escribi\u00f3 una verdadera p. fue Jer\u00f3nimo. Su obra De viris illustribus, un cat\u00e1logo de escritores que compuso el a\u00f1o 392 en Bel\u00e9n, tiene por fin desvirtuar el reproche de inferioridad espiritual que ha-c\u00ed\u00adan los gentiles contra los cristianos. Para este fin Jer\u00f3nimo ofrece en 135 p\u00e1rrafos una biograf\u00ed\u00ada y una estimaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de las obras de los antiguos escritores cristianos desde Sim\u00f3n Pedro hasta Jer\u00f3nimo mismo, cuyas obras se aducen hasta el a\u00f1o 392. Su modelo en forma y estructura es la obra de Suetonio que lleva el mismo nombre. Por m\u00e1s de 1000 a\u00f1os, este escrito de Jer\u00f3nimo constituy\u00f3 la base de todos los estudios de la antigua literatura cristiana, y ha seguido siendo hasta hoy d\u00ed\u00ada la fuente m\u00e1s importante de su historia. Ello no excluye que la obra adolezca de algunas deficiencias. Contiene no pocas inexactitudes y, por desgracia, no est\u00e1 exenta de prejuicios, aparte de que Jer\u00f3nimo cuenta tambi\u00e9n entre los antiguos escritores cristianos a Fil\u00f3n, Josefo y S\u00e9neca.<\/p>\n<p>Una valiosa continuaci\u00f3n de esta obra fue escrita con el mismo t\u00ed\u00adtulo por el presb\u00ed\u00adtero semipelagiano Genadio de Marsella hacia el a\u00f1o 480 (PL 58, 1059-1120). De menor importancia son los tratados De viris illustribus compuestos por Isidoro de Sevilla, entre los a\u00f1os 615 y 618 (PL 83, 1081-1106), y por Ildefonso de Toledo (PL 96, 195-206), que informa particularmente sobre escritores espa\u00f1oles. Como \u00fanico autor no espa\u00f1ol, Ildefonso menciona a Gregorio Magno. Por primera vez en el siglo xi el benedictino Sigeberto de Gembloux, en B\u00e9lgica, vuelve a hacer un nuevo ensayo de continuar la obra de Jer\u00f3nimo hasta su tiempo. Su obra De viris illustribus (PL 160, 547-588) en estrecha dependencia de Jer\u00f3nimo y Genadio, da por de pronto una exposici\u00f3n de los antiguos escritos cristianos y de sus autores, a la que siguen escuetas y pobres noticias sobre los te\u00f3logos latinos de la edad media. No se menciona all\u00ed\u00ad ni un solo escritor bizantino. Compendios semejantes de historia de la literatura teol\u00f3gica escribieron hacia 1122 Honorio de Augustodunum (De luminaribus ecclesiae: PL 213, 961-984) y el llamado Anonymus Mellicensis hacia 1135 (De scriptoribus ecclesiasticis), el cual no parece haber compuesto su obra en Melk, sino en Pr\u00fcfening junto a Ratisbona. Mucho mejor informa el escrito del abad Juan Trithemio, De scriptoribus ecclesiasticis, compuesto hacia 1495, que ofrece datos biogr\u00e1ficos y bibliogr\u00e1ficos sobre 963 escritores, entre ellos tambi\u00e9n no te\u00f3logos. Pero tambi\u00e9n Trithemio bebe casi exclusivamente en las fuentes de Jer\u00f3nimo y Genadio.<\/p>\n<p>Fue importante para oriente que, ya tempranamente, se hiciera una traducci\u00f3n griega del cat\u00e1logo de escritores de Jer\u00f3nimo; la traducci\u00f3n fue por mucho tiempo atribuida a Sofronio, que tradujo varias de sus obras al griego como atestigua Jer\u00f3nimo mismo (De vir. ill. 134). Pero la traducci\u00f3n de ese cat\u00e1logo parece que procede de un tiempo posterior. El refundidor an\u00f3nimo del Onomatologos de Hesiquio de Mileto (hacia 550) bebi\u00f3 tambi\u00e9n de esta traducci\u00f3n, mientras que el Onomatologos mismo fue utilizado por Focio y Suidas. Focio compuso hacia el a\u00f1o 858 el Myriobiblion, llamado tambi\u00e9n Bibliotheca, una obra eminente de fuentes para la historia de la literatura antigua, pues da extensas indicaciones de contenido, en parte con largos extractos, de unas 280 obras cl\u00e1sicas y de la antig\u00fcedad cristiana que se hallan en su propia biblioteca. Sus noticias atestiguan amplia formaci\u00f3n y gran independencia de juicio. Sin esta fuente numerosas obras cl\u00e1sicas y patr\u00ed\u00adsticas se habr\u00ed\u00adan perdido enteramente, y no nos habr\u00ed\u00ada llegado ni una menci\u00f3n de las mismas. Sobre muchos escritos patr\u00ed\u00adsticos ofrece preciosos datos el Lexikon de Suidas, compuesto hacia el a\u00f1o 1000. Finalmente, al nestoriano Ebedjesus bar Berika debemos un cat\u00e1logo de los escritores eclesi\u00e1sticos de lengua siria, que \u00e9l compuso por los a\u00f1os 1317-18 y que contiene importantes noticias sobre muchos autores eclesi\u00e1sticos antiguos. La \u00e9poca del renacimiento trajo un inter\u00e9s nuevo y entusi\u00e1stico por la p. Los humanistas sacaron a luz un gran n\u00famero de obras desconocidas de escritores eclesi\u00e1sticos latinos y griegos.<\/p>\n<p>La reforma protestante y el concilio de Trento adujeron a los padres como testigos de sus concepciones discrepantes sobre la doctrina y la estructura de la Iglesia primitiva. Prest\u00f3 buenos servicios para la introducci\u00f3n a la p. la obra De scriptoribus ecclesiasticis liber unus del cardenal Belarmino, aparecida el a\u00f1o 1613 en Roma, la cual informa sobre escritores cristianos hasta el a\u00f1o 1500. Una era totalmente nueva para la p. comenz\u00f3 con los trabajos de los maurinos, que, en los siglos xvii y xviii, pusieron a disposici\u00f3n del mundo sabio un gigantesco material de fuentes en ediciones de los padres de la Iglesia, los cuales eran modelos para aquel tiempo.<\/p>\n<p>Las M\u00e9moires pour servir \u00e1 l&#8217;histoire eccl\u00e9siastique (P 1693-1712), en 16 tomos, de L.-E. Du Pin y S. de Tillemont, prestaron excelentes servicios para la cronolog\u00ed\u00ada de la antigua literatura cristiana. Despu\u00e9s de breve decadencia de los estudios patr\u00ed\u00adsticos en el siglo xvui, se produjo un nuevo florecimiento hacia mediados del siglo xrx. El franc\u00e9s Abb\u00e9 Migne public\u00f3 entre los a\u00f1os 1844-66 la Patrologia Latina (PL) en 161 tomos y la Patrologia Graeca (PG) en 221 tomos, con traducci\u00f3n paralela latina; hasta hoy son las colecciones m\u00e1s completas. Esta edici\u00f3n puso a disposici\u00f3n de te\u00f3logos y fil\u00f3logos todos los textos patr\u00ed\u00adsticos hasta entonces conocidos, aunque por desgracia en una reimpresi\u00f3n no exenta de erratas. La obra de Migne ha tenido por consecuencia un gran florecimiento de los estudios patr\u00ed\u00adsticos.<\/p>\n<p>Pero el deseo de ediciones cr\u00ed\u00adticamente elaboradas se hizo sentir m\u00e1s y m\u00e1s, y condujo a dos grandes empresas: la de la Academia de las ciencias de Viena, que ha publicado desde 1866 el Corpus scriptorum ecclesiasticorum latinorum (CSEL), y la de la Academia de las ciencias de Berl\u00ed\u00adn, que ha publicado desde 1897 la serie Die griechisch-Christlichen Schriftsteller (GCS). Ambas ediciones son realmente ejemplares. Entretanto en Francia se trabaj\u00f3 en las ediciones cr\u00ed\u00adticas de los textos patr\u00ed\u00adsticos orientales reci\u00e9n descubiertos, concretamente en las colecciones: Patrologia syriaca (PS) desde 1907; Corpus scriptorum christianorum orientalium (CSCO), que aparece desde 1903 en una serie sir\u00ed\u00adaca, copta, ar\u00e1biga y eti\u00f3pica; y la Patrologia orientalis (PO), que comenz\u00f3 en 1907. A la vez surgieron en Inglaterra las grandes series de traducciones Library of the Fathers (1838-88) en 45 tomos, The Ante-Nicene Christian Library (1866-72) en 24 tomos y, en los Estados Unidos, A Select Library of Nicene and Post-Nicene Fathers (1886-1900) en 28 tomos. Son equivalentes en Alemania las series S\u00e4mtliche Werke der Kirchenv\u00e4ter (1830-54) en 39 tomos, Bibliothek der Kirchenv\u00e4ter (1869-1888) en 80 tomos y la nueva Bibliothek der Kirchenv\u00e4ter en las dos series 1911-30 (61 tomos) y 1932-39 (20 tomos). Una visi\u00f3n general ofrecen 1as dos obras modelo aparecidas entretanto sobre la antigua literatura cristiana: A. v. HARNACK, Geschichte der altchristlichen Literatur bis auf Eusebius (1893-1904), en tres tomos; y 0. BARDENHEWER, Geschichte der altkirchlichen Literatur (1913-32, reimpresi\u00f3n no modificada Darmstadt 1962), en cinco tomos.<\/p>\n<p>La \u00e9poca posterior a la segunda guerra mundial est\u00e1 bajo el signo de una nueva colaboraci\u00f3n internacional, como se expres\u00f3 particularmente en las cinco Patristic Conf erences de Oxford (1951 1955 1959 1963 1967), que estuvieron muy concurridas. Esta colaboraci\u00f3n tuvo su fruto en los nueve tomos de Studia Patristica (TU 63 64 78 79 80 81 92 93 94), que fueron publicados por F. L. Cross y K. Aland (1957-1966). Y tambi\u00e9n repercute en la Bibliographia Patristica, que desde 1959 edita anualmente W. Schneemelcher, con colaboraci\u00f3n internacional, por encargo de la comisi\u00f3n patr\u00ed\u00adstica de las academias de Gotinga, Heidelberg, Munich y Maguncia. Despu\u00e9s de la segunda guerra mundial la Academia de Viena y la de Berl\u00ed\u00adn han continuado las series del CSEL y GCS, a las cuales se ha a\u00f1adido desde 1953 la gran empresa (dirigida por la abad\u00ed\u00ada de san Pedro en Steenbrugge, de B\u00e9lgica) del Corpus Christianorum; se trata de un \u00abnuevo Migne\u00bb que, en una Series latina y otra Series graeca, se propone ofrecer reimpresiones de todos los textos patr\u00ed\u00adsticos existentes. Un importante trabajo preliminar para la empresa ofrecieron E. Dekkers y A. Gaar con la publicaci\u00f3n de la Clavis Patrum Latinorum, que indica al cient\u00ed\u00adfico las mejores ediciones de los padres latinos (1951, 21961). Nuevas series de textos y traducciones comenzaron a aparecer en Francia con la colecci\u00f3n Sources chr\u00e9tiennes (SC) y, en los Estados Unidos e Inglaterra, con la colecci\u00f3n Ancient Christian Writers (ACW).<\/p>\n<p>El gran hallazgo de Nag&#8217;Hammadi (1946) regal\u00f3 al mundo patr\u00ed\u00adstico una colecci\u00f3n de miles de p\u00e1ginas de textos gn\u00f3sticos, cuya edici\u00f3n ha comenzado. Estos textos proyectar\u00e1n nueva luz sobre la historia del gnosticismo y los or\u00ed\u00adgenes de la teolog\u00ed\u00ada cristiana. Finalmente, el a\u00f1o 1968, G.W.H. Lampe termin\u00f3 en Oxford un Greek Patristic Lexicon, iniciado en 1961, que constituye un instrumento imprescindible para la investigaci\u00f3n patr\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Cf. las obras b\u00e1sicas Harnack Lit; Bardenhewer; Quasten 1; Quasten P; Altaner-Stuiber. &#8211; Adem\u00e1s: K. Aland, Der gegenw\u00e4rtige Stand der patristischen Arbeit in Deutschland: Misc. Hist. Eccl. (Lv 1961) 119-136; J. O. Reata, La actualidad de los trabajos patrlsticos: Helmantica 16 (Sal 1965) 151-208; M. Tetz, Altchristliche Literaturgeschichte &#8211; Patrologie: ThR 32 (1967) 1-42; J. Vives, Los Padres de la Iglesia (Herder Ba 1971); A. Segovia, Espiritualidad patrlstica (Gran 1944).<\/p>\n<p>Johannes Quasten<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Patrolog\u00eda, el estudio de los escritos de los Padres de la Iglesia, ha sido m\u00e1s com\u00fanmente conocido en Inglaterra como patr\u00edstica, o m\u00e1s com\u00fan todav\u00eda, como \u201cestudio de la patr\u00edstica\u201d.  Algunos escritores, principalmente en Alemania, han distinguido entre patrolog\u00eda y patr\u00edstica:  por ejemplo, Fessler define patrolog\u00eda como la ciencia que provee todo lo necesario para usar las obras de los Padres, y que trata, por lo tanto, con su autoridad, los criterios para juzgar su autenticidad, las dificultades que se hallan en ellas y las reglas para su uso.  Pero la propia \u201cInstitutiones Patrologi\u201d de Fessler tiene un alcance m\u00e1s amplio, como lo tienen otras obras similares llamadas Patrolog\u00edas, de las cuales la m\u00e1s \u00fatil es la de Bardenhewer (tr. Shahan, Friburgo, 1908).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, Fessler describe patr\u00edstica como la ciencia teol\u00f3gica mediante la cual se recopila y organiza todo lo relacionado a la fe, la moral o la disciplina en los escritos de los Padres.  Por \u00faltimo, hay otra ciencia que describe las vidas y obras de los Padres: la historia literaria.  Estas diferencias no se consideran demasiado, ni parecen muy necesarias; no son nada m\u00e1s que aspectos del estudio patr\u00edstico seg\u00fan forma parte de la teolog\u00eda fundamental, de la teolog\u00eda positiva y de la historia literaria.  Otro significado de la palabra patrolog\u00eda ha llegado por el t\u00edtulo de las grandes colecciones de las obras completas de los Padres publicadas por el Abad Migne, \u201cPatrolog\u00eda Latina\u201d, 221 vols., y \u201cPatrolog\u00eda Graeca\u201d, 161 vols.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda:<\/b>  Para bibliograf\u00eda vea Padres de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b>  Chapman, John. \u00abPatrology.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11560a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[920] Rama de la Teolog\u00ed\u00ada y de la Historia Eclesi\u00e1stica que estudia la identidad, la doctrina y la misi\u00f3n singular de los primeros escritores y obispos cristianos que contribuyeron con su sabidur\u00ed\u00ada, con su fidelidad a la doctrina cristiana y con su actitud de b\u00fasqueda a configurar la doctrina cristiana a la luz del Evangelio. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patrologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPATROLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-12819","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12819","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12819"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12819\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12819"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12819"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12819"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}