{"id":12911,"date":"2016-02-05T08:43:41","date_gmt":"2016-02-05T13:43:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/personalismo\/"},"modified":"2016-02-05T08:43:41","modified_gmt":"2016-02-05T13:43:41","slug":"personalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/personalismo\/","title":{"rendered":"PERSONALISMO"},"content":{"rendered":"<p>[671]<br \/>\n En Filosof\u00ed\u00ada se entiende por tal cualquier movimiento ideol\u00f3gico que coloque a la persona en el centro de las reflexiones. M\u00e1s que un sistema con postulados aut\u00f3nomos, claros y definidos es una forma de entender al hombre como ser libre y responsable, como persona.<\/p>\n<p>    Se convierte este t\u00e9rmino y el concepto que implica en adjetivo de movimientos paralelos, tales como:<\/p>\n<p>   &#8211; Vitalismo personalista de W. Dilthey (1833-1912) con \u00abIntroducci\u00f3n a las ciencias del esp\u00ed\u00adritu\u00bb y H. Bergson (1859-1941) en \u00abEl impulso vital\u00bb, dando a la vida la primac\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>   &#8211; Socialismo personalista o liberalismo personalista con Paolo Freire (1921-1997) en su libro \u00abEducaci\u00f3n como pr\u00e1ctica de la libertad\u00bb y Luis Lavelle (1882-1951) en su estudio \u00abDel Ser\u00bb<\/p>\n<p>   &#8211; La axiolog\u00ed\u00ada personalista al estilo de Max Scheler (1874.1928) en \u00abFilosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n\u00bb o de Juan Hessen (1889-1960) en \u00abFilosof\u00ed\u00ada de los valores\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; Incluso algunos existencialismos personalistas como el de S\u00f6ren Kierkegaad (1813-1855) en \u00abEl ejercicio del Cristianismo\u00bb y de Gabriel Marcel (1889-1973) en \u00abHomo viator\u00bb.<\/p>\n<p>     Con todo, Manuel Mounier (1905-1950), con su revista \u00abL&#8217;Esprit\u00bb o con sus obras como \u00abQu\u00e9 es el personalismo\u00bb, generaron una visi\u00f3n nueva y sistem\u00e1tica de la filosof\u00ed\u00ada del hombre.<\/p>\n<p>     El personalismo tuvo tambi\u00e9n un intensa dimensi\u00f3n psicol\u00f3gica representada por psic\u00f3logos como Gordon Allport (1897-1967) con su libro \u00abLa Personalidad: su configuraci\u00f3n y desarrollo\u00bb o bien con \u00abLa naturaleza de los valores. Y tambi\u00e9n por Karl Roges (1902-1980) con estudios al estilo de \u00abC\u00f3mo llegar a ser persona\u00bb.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino se remonta al siglo XIX y se utiliz\u00f3 entonces en oposici\u00f3n al pante\u00ed\u00adsmo y como sin\u00f3nimo de espiritualismo. Actualmente sirve para indicar las doctrinas que se basan en el valor de la persona humana. J Lacroix puso en discusi\u00f3n la naturaleza filos\u00f3fica del personalismo (Le personalisme comme anti-id\u00e9ologie, Par\u00ed\u00ads 1972), afirmando que se trata m\u00e1s bien de una actitud de cr\u00ed\u00adtica frente a las situaciones sociales Y pol\u00ed\u00adticas que mortifican la dignidad de la persona humana y la relaci\u00f3n inter-personal.<\/p>\n<p>El primero que dio a su sistema filos\u00f3fico el nombre de personalismo fue C. R\u00e9nouvier (Le personalisme, 1903). La filosof\u00ed\u00ada de su \u00faltimo per\u00ed\u00adodo se sit\u00faa en el \u00e1mbito del personalismo espiritualista. Afirma que la persona no puede deducirse de ning\u00fan principio o substancia y que el esp\u00ed\u00adritu se caracteriza como pura libertad, capaz de construir el universo en orden al valor absoluto de la persona. Su personalismo de matriz neo-cr\u00ed\u00adtica es individualista.<\/p>\n<p>En los Estados Unidos, el personalismo espiritualista conoce un desarrollo especial desde comienzos del siglo xx y se expresa a trav\u00e9s de dos corrientes fundamentales: el personalismo absoluto (J Royce, W E. Hocking) y el personalismo pluralista (Howinson, A. C. Knudson, R. T. Fleweling). Para las dos corrientes, el n\u00facleo esencial reside en la consideraci\u00f3n de la unidad consciente, de la identidad y de la libre actividad de la personalidad como clave para captar la naturaleza de la realidad y para la soluci\u00f3n de los problemas \u00faltimos de la filosof\u00ed\u00ada (Knudson, The philosophy of personalism, 1927).<\/p>\n<p>Bajo la influencia de la teor\u00ed\u00ada de los valores Y de la fenomenolog\u00ed\u00ada se desarrolla en Europa el personalismo axiol\u00f3gico, que tiene su iniciador en M, Scheler, y el personalismo cr\u00ed\u00adtico, seg\u00fan el cual el yo emp\u00ed\u00adrico se ve impulsado a la propia superaci\u00f3n por la presencia de un yo de valor que se impone con su car\u00e1cter absoluto.<\/p>\n<p>Estas formas de personalismo espiritualista no consiguen, sin embargo, superar la inmanencia de la conciencia, ni fundamentar los valores humanos, la libertad, la obligaci\u00f3n moral; a pesar de ello poseen un fuerte cu\u00f1o moral y plantean la exigencia de superar el ego\u00ed\u00adsmo individualista, el determinismo positivista y el totalitarismo en sus diversas formas. El personalismo espiritualista ha realizado importantes investigaciones sobre los valores humanos y notables an\u00e1lisis fenomenol\u00f3gicos de la conciencia, que han contribuido a una mejor comprensi\u00f3n de la persona y de la sociedad.<\/p>\n<p>En el campo cristiano aparece un personalismo espiritualista que recoge instancias muy diversas: existenciales, fenomenol\u00f3gicas, axiol\u00f3gicas y un personalismo tomista. La primera tendencia est\u00e1 representada en Francia por G, Marcel y N. Berdiaev, que pertenecen a la posici\u00f3n existencialista; por M. N\u00e9doncelle, que ha sido considerado como el metaf\u00ed\u00adsico del personalismo y que afirma la realidad personal a trav\u00e9s de la reciprocidad de las conciencias.<\/p>\n<p>Sin embargo, el personalismo espiritualista cristiano, en Francia, tuvo su principal representante en E. Mounier y en el movimiento en torno a la revista \u00abEsprit\u00fa que \u00e9l cre\u00f3. Su programa de acci\u00f3n, lniciado en los anos 30, era el de \u00abuna revoluci\u00f3n personalista y comunitaria\u00bb. Para Mounier, la persona es una realidad espiritual inmersa en la naturaleza, pero trascendente a la misma. La persona no es solamente la conciencia que el sujeto tiene de s\u00ed\u00ad mismo, sino que requiere el recogimiento y la comuni\u00f3n. La funci\u00f3n de su personalismo revolucionario consist\u00ed\u00ada en disociar el espiritualismo de las posiciones reaccionarias y del individualismo burgu\u00e9s, para volver a un sano realismo, rehabilitar la dimensi\u00f3n comunitaria y conducir al compromiso social.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito tomista, el principal representante del personalismo fue J. Maritain: sin embargo, la persona no es el punto de partida de su an\u00e1lisis ni la categor\u00ed\u00ada fundamental de su filosof\u00ed\u00ada. La persona tiene su fundamento en el \u00e1mbito m\u00e1s amplio de una metaf\u00ed\u00adsica del ser. Actualmente, el pensamiento de K. Wojtyla, de planteamiento fenomenol\u00f3gico, puede considerarse dentro del personalismo tomista.<\/p>\n<p>En el \u00e1rea de la tradici\u00f3n judeo-cristiana, algunos fil\u00f3sofos y te\u00f3logos (M. Buber, F Ebner, F Rosenzweig, y m\u00e1s recientemente J Heinrichs y J. Slett) han desarrollado un personalismo dial\u00f3gico, que destaca la relaci\u00f3n \u00abyo-t\u00fa\u00bb la categor\u00ed\u00ada del encuentro, el valor del lenguaje. En la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica contempor\u00e1nea ha tenido lugar una apertura al planteamiento personalista a trav\u00e9s de la obra de K. Rahner U. von Balthasar y otros; sin embargo, todav\u00ed\u00ada quedan muchos temas que profundizar y desarrollar.<\/p>\n<p>E C Rava<\/p>\n<p>Bibl.: A. Rigobello, Personalismo, en DTI, III, 793-799; C, D\u00ed\u00adaz, Personalismo, en DFC, 379-380; C, D\u00ed\u00adaz &#8211; M. Maceiras, Introducci\u00f3n al personalismo actual, Madrid 1975; J, Domenach, Dimensiones del personalismo, Nova Terra, Barcelona 1969; J, Lacroix, El personalismo como anti-ideologia, Madrid 1973; M. Buber, Yo-t\u00fa, Buenos Aires 1977; E. Mounier, Obras completas, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1988-1992.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>I. Concepto<br \/>\nPor p. en su m\u00e1s pleno sentido no se entiende toda tendencia ideol\u00f3gica o filos\u00f3fica que conceda importancia a la personalidad humana, sino s\u00f3lo aquella concepci\u00f3n que toma la realidad de la persona como base universal y radical de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica. Tal posici\u00f3n se da en aquel pensamiento que se impuso en Europa al fin de la primera guerra mundial, particularmente con M. Buber, Ferdinand Ebner y Franz Rosenzweig, por mencionar solamente a los pensadores m\u00e1s conocidos, y que se llama a s\u00ed\u00ad mismo el \u00abnuevo pensamiento dialog\u00ed\u00adstico\u00bb. Este pensamiento dialog\u00ed\u00adstico, transmitido por la precedente conciencia hist\u00f3rica, existencial y fenomenol\u00f3gica, quiere destacarse radicalmente como nueva \u00e9poca de la filosof\u00ed\u00ada frente a las tradiciones metaf\u00ed\u00adsicas cl\u00e1sicas, lo mismo que frente a los grandes sistemas del \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb, sin excluir por ello toda relaci\u00f3n con la reflexi\u00f3n precisamente personal y ling\u00fc\u00ed\u00adstica que se desarroll\u00f3 intensamente en el \u00ab-> idealismo\u00bb y en el \u00ab-> romanticismo\u00bb, un filosofar que representa tambi\u00e9n por su parte un pensamiento personal ling\u00fc\u00ed\u00adstico y, en este sentido &#8211; por de pronto Schleiermacher emplea ya el t\u00ed\u00adtulo -, pertenece al personalismo.<\/p>\n<p>Aunque s\u00f3lo hoy d\u00ed\u00ada se investiga con m\u00e1s precisi\u00f3n hist\u00f3rica el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico y todav\u00ed\u00ada no se prev\u00e9n su importancia y repercusi\u00f3n en la filosof\u00ed\u00ada y en la historia del esp\u00ed\u00adritu, sin embargo ese pensamiento reviste ya una significaci\u00f3n filos\u00f3fica central frente al existencialismo y al marxismo, y ha influido ya de forma duradera o por lo menos program\u00e1ticamente en la teologfa protestante y cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>II. Notas hist\u00f3ricas<br \/>\nEl nuevo pensamiento dialog\u00ed\u00adstico apareci\u00f3 a trav\u00e9s de pensadores en gran parte independientes y, no obstante, casi simult\u00e1neamente (hacia 1918, aunque las publicaciones se distancien cronol\u00f3gicamente) en obras como la de M. Buber, Ich und Du, la de F. Ebner, Pneumatologische Fragmente: Das Wort und die geistigen Realit\u00e4ten, y la de F. Rosenzweig, Stern der Erl\u00f6sung. Como piedras miliarias del pensamiento dialog\u00ed\u00adstico hay que citar adem\u00e1s la obra de H. Cohen, Religion der Vernunft aus den Quellen des Judentums y la de E. Rosenstock-Huessys, Sprachlehre (publicada con el t\u00ed\u00adtulo: Angewandte Seelenkunde).<\/p>\n<p>Desde 1918, en Francia Gabriel Marcel comienza a descubrir y explicar, en su Journal m\u00e9taphysique, el principio dialog\u00ed\u00adstico. Por este camino, posteriormente tambi\u00e9n en Espa\u00f1a e Italia se pone en marcha un p. que, desde luego, permanece m\u00e1s ligado a la philosophia perennis. Por diversas razones, el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico de lengua alemana no admite las tradiciones filos\u00f3ficas de cu\u00f1o medieval, la aristot\u00e9lico-tomista y la plat\u00f3nico-agustiniana, y mucho menos sus recepciones neoscol\u00e1sticas; y al pensamiento del idealismo alem\u00e1n s\u00f3lo han tenido alg\u00fan acceso Cohen, pasando por el neokantismo, y Rosenzweig (pasando por Kant, Hegel y Schelling), con efectos tambi\u00e9n retroactivos. Sin embargo, el nuevo pensamiento dialog\u00ed\u00adstico tiene de com\u00fan una oposici\u00f3n por principio al pensar sistem\u00e1tico del \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb y sobre todo al pensar objetivo y a las sumas de la escol\u00e1stica. Por su parte ese pensamiento quiere y debe basar sus preguntas en un terreno donde pueda fundamentarse e integrarse la conciencia hist\u00f3rica y cient\u00ed\u00adfico-natural del siglo xix sobre todo. Para ello retorna desde luego a aquellos fil\u00f3sofos que desarrollaron ya una profunda inteligencia de la realidad ling\u00fc\u00ed\u00adstica y personal, se\u00f1aladamente, por tanto, a W.v. Humboldt, J.G. Hamann, J.G. Fichte y L. Feuerbach, sin aceptar tambi\u00e9n su moderna orientaci\u00f3n o versi\u00f3n de la filosof\u00ed\u00ada trascendental. El pensamiento dialog\u00ed\u00adstico va de la mano con la reacci\u00f3n contra el pensar sistem\u00e1tico que culmina en Hegel; pero, de manera significativa y extra\u00f1a, no con la \u00abizquierda\u00bb poshegeliana, con el pensamiento social dial\u00e9ctico (p. ej., a trav\u00e9s de Feuerbach), sino, a trav\u00e9s de Schelling y Kierkegaard, esencialmente s\u00f3lo con la \u00abreacci\u00f3n existencial\u00bb (cf. &#8211; existencia).<\/p>\n<p>Por cuanto en la fenomenolog\u00ed\u00ada de Husserl la idea trascendental ha venido a ser de nuevo centro y base, el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico, aunque en principio orientado fenomenol\u00f3gicamente, trata de sustraerse a tales presupuestos, sin que por eso quiera abandonar la pretensi\u00f3n radical de pensar el todo de la realidad, como lo prueba la pol\u00e9mica con el -> vitalismo psicologizante (W. Dilthey es inmediatamente una figura clave para el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico). Sin embargo, el grado de radicalismo y universalidad con que el encuentro personal se establece como constitutivo de la realidad en general, ha de verse diferenciadamente en cada uno de los pensadores dialog\u00ed\u00adsticos, y no puede interpolarse f\u00e1cilmente, dado que este pensamiento no tiene un car\u00e1cter acabado. En todo caso, no cabe dudar de su pretensi\u00f3n radical y universal. La vacilaci\u00f3n respecto a la postura ante el mundo objetivo (de \u00ed\u00adndole institucional o tambi\u00e9n espiritual-conceptual) muestra cierta oscuridad e inseguridad. Esta inseguridad, lo mismo que la notable \u00abcredulidad\u00bb respecto de la interpretaci\u00f3n de la -> trascendencia, manifiesta, desde el punto de vista hist\u00f3rico, la deficiente relaci\u00f3n con la -> filosof\u00ed\u00ada trascendental y sobre todo con la filosof\u00ed\u00ada cr\u00ed\u00adtica social y, objetivamente, apunta a cierta debilidad del pensamiento dialog\u00ed\u00adstico, tal como hasta ahora se ha presentado (Rosenzweig es sin duda una excepci\u00f3n).<\/p>\n<p>Frente a cualquier positivismo hist\u00f3rico o de otra especie, se\u00f1aladamente de cu\u00f1o cient\u00ed\u00adfico-natural, la fuerza de ese pensamiento &#8211; y en esto est\u00e1 de acuerdo con todas 1as formas de filosof\u00ed\u00ada existencial &#8211; radica en que puede llamar la atenci\u00f3n a dichos positivismos sobre su falta de reflexi\u00f3n hermen\u00e9utica y, por ende, sobre su ingenuidad objetivista. Pero, positivamente, el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico se aparta del existencial, en cuanto que \u00e9ste, tanto en el Sehelling tard\u00ed\u00ado, como en Kierkegaard, Heidegger, Jaspers o Sartre, menoscaba siempre en alg\u00fan aspecto la bipolaridad del encuentro dialog\u00ed\u00adstico que abre la libertad y la existencia, supuesto que lo afirme en absoluto como central. En Heidegger, p. ej., por la falta de mediaci\u00f3n dialog\u00ed\u00adstica de la cuesti\u00f3n del ser (en la mediaci\u00f3n anal\u00ed\u00adtica de la existencia en ser y tiempo, en contra de la direcci\u00f3n del camino de Heidegger, el \u00abser\u00bb la desplaza francamente); por lo que, finalmente, como se ve sobre todo en la interpretaci\u00f3n del lenguaje como \u00abcasa del ser\u00bb, tal cuesti\u00f3n aparece como extra\u00f1amente hipostasiada. En Sartre, por la absolutizaci\u00f3n de la bipolaridad en el sentido de una objetivizaci\u00f3n que aniquila la libertad e independencia personal y, por tanto, en el sentido de una mala dial\u00e9ctica de poder-impotencia (objeto ya de reflexi\u00f3n por parte de Hegel en el famoso cap\u00ed\u00adtulo Amo y esclavo de la Fenomenolog\u00ed\u00ada del esp\u00ed\u00adritu). Y en Jaspers, finalmente, por la interpretaci\u00f3n unilateral de la universal realidad de la trascendencia o del medio de referencia personal desde una relacionalidad sujeto-objeto (de orientaci\u00f3n demasiado kantiana). Aunque en formas diferentes, aparece en la totalidad del existencialismo, a par de un subjetivismo, condicionado por el punto de partida, una tendencia objetivista, cosas ambas que se hallan en la m\u00e1s profunda contradicci\u00f3n con el punto de partida del medio dialog\u00ed\u00adstico que es peculiar del nuevo pensamiento.<\/p>\n<p>A pesar de estas diferencias, el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico est\u00e1 muy emparentado con el existencialismo, en cuanto no s\u00f3lo ataca, lo mismo que \u00e9l, todo positivismo, sino que trata de distanciarse radicalmente de toda filosof\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica en el sentido del \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb. El pensamiento dialog\u00ed\u00adstico reprocha a la filosof\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica su car\u00e1cter abstracto, la mera reflexi\u00f3n racional general, que concede un valor absoluto (o por lo menos parece sugerirlo) a la representaci\u00f3n conceptual y te\u00f3rica del pensamiento, y as\u00ed\u00ad mediante un saber absoluto, cree tener en sus manos la totalidad de la realidad. Pero, en verdad, seg\u00fan la concepci\u00f3n del pensamiento dialog\u00ed\u00adstico, el pensar sistem\u00e1tico se queda ciego ante su propia abstracci\u00f3n y, contra su pretensi\u00f3n de ser un edificio terminado, pierde de vista precisamente la verdadera realidad: el ser ling\u00fc\u00ed\u00adstico-dialog\u00ed\u00adstico, que es libre e hist\u00f3ricamente singular. Por m\u00e1s que su categor\u00ed\u00ada fundamental es la de \u00abrelaci\u00f3n\u00bb, \u00e9sta se entiende unilateralmente como relaci\u00f3n de saber de la conciencia en general, del sujeto universal, que no es sino una superabstracci\u00f3n y, en el fondo, el producto de un pensamiento representativo con car\u00e1cter absoluto, el cual seg\u00fan su principio radica en la voluntad de poder. Ahora bien, la voluntad de poder inflige violencia al ser real, que acontece en el di\u00e1logo y en la historia, y a su verdad.<\/p>\n<p>III. Visi\u00f3n sistem\u00e1tica<br \/>\nEl hecho de pensar as\u00ed\u00ad el ser en relaci\u00f3n y como relaci\u00f3n, tal como se experimenta en el acto del encuentro y que por tanto necesita, para su representaci\u00f3n, del otro hombre y del tiempo, es decir, de la historia personal; hace aparecer claramente un primer impulso dialog\u00ed\u00adstico, que tiene por lo pronto en su favor la simpat\u00ed\u00ada y el predominio de una aut\u00e9ntica cercan\u00ed\u00ada a la vida. Pero en cuanto el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico como pensamiento, es decir, como hablar descriptivo de lo que verdaderamente acontece en el di\u00e1logo personal, no es en modo alguno id\u00e9ntico con el acontecer dialog\u00ed\u00adstico verdaderamente vivo, pone por s\u00ed\u00ad mismo la diferencia objetivante del mero expresar por mediaci\u00f3n de la reflexi\u00f3n, y con ello interpreta siempre lo acontecido y, por tanto, si se presenta con pretensi\u00f3n ontol\u00f3gica, tiene que entrar en relaci\u00f3n y entablar pol\u00e9mica con toda -> ontolog\u00ed\u00ada y, se\u00f1aladamente, con la pretensi\u00f3n de la -> filosof\u00ed\u00ada trascendental, que, por su parte, ha pensado sobre la realidad interpersonal, ling\u00fc\u00ed\u00adstica e hist\u00f3rica m\u00e1s de lo que cree el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico. Si partiendo de ah\u00ed\u00ad se interroga al pensamiento dialog\u00ed\u00adstico sobre su propio modo de entenderse y sobre las condiciones de tal inteligencia, se ve que muchas \u00abinmediateces\u00bb de ese pensamiento no son en modo alguno inmediatas, sino que se ponen ante todo por la interpretaci\u00f3n que \u00e9l introduce. El pensamiento dialog\u00ed\u00adstico ni est\u00e1 a salvo en su descripci\u00f3n de una falsa alternativa (entre pensar y ser, entre realidad objetiva, subjetiva y mediadora, entre quaestio iuris y quaestio facti), ni puede en conjunto ofrecer una inteligencia suficiente de s\u00ed\u00ad mismo, y por ello siempre est\u00e1 expuesto al peligro y sugesti\u00f3n de una aparente evidencia que no est\u00e1 demostrada hermen\u00e9utica ni sistem\u00e1ticamente y, por tanto, con suma facilidad puede producir un falso efecto.<\/p>\n<p>Esa aparente evidencia t\u00e1cita, pero, en circunstancias, no menos tenaz, impide la comunicaci\u00f3n eficaz no menos que, a menudo, la discusi\u00f3n dialog\u00ed\u00adstica con otras formas de pensamiento. Si esta inmediatez, que, a la postre, se mueve tambi\u00e9n por su parte en una apelaci\u00f3n muy abstracta a lo \u00abprimigenio\u00bb, no quiere sustraerse esot\u00e9ricamente a la verdadera discusi\u00f3n o incluso degenerar callada y resignadamente (asumiendo el papel de una \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb malentendida) en una ideolog\u00ed\u00ada que malogra una vez m\u00e1s lo verdaderamente dialog\u00ed\u00adstico, como se afirma, sin duda con cierta raz\u00f3n, respecto de Buber y hasta de Ebner; hoy se impone &#8211; hablando hist\u00f3ricamente &#8211; una mediaci\u00f3n entre el nuevo pensamiento dialog\u00ed\u00adstico y el pensamiento trascendental. Tal mediaci\u00f3n pondr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n de relieve que el reproche de un pensamiento meramente representativo o abstracto en la reflexi\u00f3n sobre el yo o en la elaboraci\u00f3n del sistema, se funda en un desconocimiento, o por lo menos en una mala inteligencia de la filosof\u00ed\u00ada trascendental. El pensamiento especulativo y gen\u00e9tico, seg\u00fan lo desarrollan Hegel y Fichte, no es id\u00e9ntico con el pensar representativo, tal como aparece en la proyecci\u00f3n que del idealismo hace el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico. Efectivamente, la filosof\u00ed\u00ada trascendental de Fichte elabor\u00f3 una inteligencia de toda realidad, y particularmente de la realidad personal, que en su punto de partida y su desarrollo incluye y supera la filosof\u00ed\u00ada husserliana de la intersubjetividad (con su esquema unilateral intencional). Y Hegel, con su intuici\u00f3n de los fen\u00f3menos mostr\u00f3 una inteligencia del lenguaje, de la historia y de la sociedad que deber\u00ed\u00ada tomar en consideraci\u00f3n el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico<br \/>\nTampoco \u00e9ste puede prescindir de las categor\u00ed\u00adas trascendentales fundamentales, y la inteligencia que en ellas se comunica de la realizaci\u00f3n \u00abmediada\u00bb de la raz\u00f3n y del ser, del esp\u00ed\u00adritu y de la libertad como un acontecer de suyo hist\u00f3rico y personal, est\u00e1 muy lejos de ser mera filosof\u00ed\u00ada del yo y de la subjetividad (\u00c2\u00a1el punto de partida de Fichte es la acci\u00f3n creadora \u00abmediada\u00bb, supraindividual!). La filosof\u00ed\u00ada trascendental &#8211; sobre todo en Fichte &#8211; trata de pensar radicalmente hasta el fin, partiendo de su fundamental diferencia de la libertad, el \u00abentre\u00bb del acto dialog\u00ed\u00adstico y de mostrar c\u00f3mo aqu\u00e9l a su vez est\u00e1 sometido a una mediaci\u00f3n en la historia, en la sociedad y en el absoluto. Con ello Fichte logra una limitaci\u00f3n, que debe tomarse en serio, de la pretensi\u00f3n especulativa del pensamiento frente a la existencia e historia concretas. Esta determinaci\u00f3n del quehacer filos\u00f3fico no entiende en modo alguno el llamado saber absoluto como un saberlo todo, sino como principio de toda posible conciencia, y no como acontecimiento total de la existencia e historia concretas. Sin embargo, este principio abre como medio absoluto de comunicaci\u00f3n algo \u00abuniversal\u00bb: la conciencia y libertad en absoluto, que, como tal, es lo concreto simplemente, sin identificarse en manera alguna con una idea abstracta regulativa como mera proyecci\u00f3n de la raz\u00f3n; es algo universal concreto, para lo que, como en otros puntos, el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico muestra poca comprensi\u00f3n, siendo as\u00ed\u00ad que \u00e9ste precisamente, sin esa sorprendente realidad mediadora tampoco puede tener una inteligencia suficiente del \u00abentre\u00bb. C\u00f3mo la filosof\u00ed\u00ada del \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb, tan vilipendiada por el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico, haya en gran parte puesto en evidencia cabalmente esa realidad personal central, es un hecho que permaneci\u00f3 oculto a este pensamiento. Lo cual se debe sobre todo a que la filosof\u00ed\u00ada de Fichte, sumamente importante para esta problem\u00e1tica, por el esfuerzo conceptual e imaginativo que requiere, con frecuencia es tergiversada.<\/p>\n<p>En todo caso, ya hist\u00f3ricamente no es acertada la distinci\u00f3n como oposici\u00f3n entre el pensamiento dialog\u00ed\u00adstico y el trascendental, en el sentido de una contraposici\u00f3n entre l\u00f3gica del coraz\u00f3n y l\u00f3gica de la raz\u00f3n, entre pensamiento esencial y representativo, entre el ser y la cosa, entre la verdad eterna y la realidad viva del ente concreto. Objetivamente, el punto de partida de la mediaci\u00f3n entre el pensamiento trascendental y el dialog\u00ed\u00adstico debiera estar por lo pronto, negativamente, en la reciproca limitaci\u00f3n de ambas corrientes, en virtud de la cual el segundo ha de entenderse como un pensar y reflexionar hist\u00f3rico y fenomenol\u00f3gico y, por ende, esencialmente hermen\u00e9utico, por lo cual justamente no puede sustraerse a las preguntas del primero. Y a su vez el pensar trascendental ha de entenderse como un pensamiento desde luego interpersonal, pero que, en su desarrollo, es solo estructural y te\u00f3rico, y como tal requiere una referencia a los fen\u00f3menos. Sin lo uno y sin lo otro, ambas formas de pensar est\u00e1n, como lo demuestra la historia, en peligro de absolutizarse, y, sin mediaci\u00f3n entre ellos, la esencia y la realidad del pensar y del ser en general no pueden quedar resaltadas ni aprehendidas suficientemente en su fenomenalidad hermen\u00e9utica ni en su absoluta trascendentalidad.<\/p>\n<p>La mediaci\u00f3n positiva entre pensamiento hermen\u00e9utico-dialog\u00ed\u00adstico y trascendental-personal debiera por lo menos ayudar a exponer cr\u00ed\u00adticamente con m\u00e1s claridad el fen\u00f3meno del encuentro real en el horizonte de la historia y la trascendencia, y as\u00ed\u00ad se evitar\u00ed\u00adan muchas falsas alternativas y una falsa exclusividad, siempre autoritaria e impotente. Pero esa mediaci\u00f3n positiva no podr\u00ed\u00ada hacerse en su totalidad de forma que, para la primera constituci\u00f3n del yo personal, se tuviera por competente la filosof\u00ed\u00ada trascendental; y para el desarrollo hist\u00f3rico de ese yo en la mismidad personal se recurriera al pensamiento dialog\u00ed\u00adstico. M\u00e1s bien el problema de la mediaci\u00f3n del ser dialog\u00ed\u00adstico, personal y libre en sus condiciones \u00faltimas debiera exponerse de manera que saliera a la luz una inteligencia suficiente de aquel concreto-universal (antes insinuado) como misterio mediador de todo ser y de toda verdad, en que luego encontrar\u00ed\u00adan su \u00ablugar\u00bb de relaci\u00f3n y distinci\u00f3n el pensamiento trascendental y el dialog\u00ed\u00adstico, el sistem\u00e1tico y el hermen\u00e9utico, el te\u00f3rico-estructural y el concreto-fenom\u00e9nico. Tenemos ah\u00ed\u00ad un problema que pudiera ser tarea principal de la filosof\u00ed\u00ada de hoy y del futuro.<\/p>\n<p>IV. Aspecto teol\u00f3gico<br \/>\nBajo el influjo de la filosof\u00ed\u00ada personal del siglo xviii y del pensamiento dialog\u00ed\u00adstico del xx, pero tambi\u00e9n por propia iniciativa (sobre todo b\u00ed\u00adblica), el p. ha determinado en parte la teolog\u00ed\u00ada protestante, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s que la cat\u00f3lica, especialmente en el sentido de un clima inmediato en que se plantean las cuestiones. La cercan\u00ed\u00ada del p. a la vida y particularmente su cercan\u00ed\u00ada al mensaje del evangelio explican este influjo como lo m\u00e1s natural del mundo, y es m\u00e1s bien extra\u00f1o que, aparte atisbos importantes en las tradiciones del -> agustinismo, la realidad dialog\u00ed\u00adstico-personal ha ejercido cierto in->flujo gracias a Th. Steinb\u00fcchel y R. Guardina, a pesar de las dificultades de traducci\u00f3n. Con todo, esa versi\u00f3n cat\u00f3lica del p. no ha logrado una mediaci\u00f3n adecuada entre la tem\u00e1tica teol\u00f3gica de historia y revelaci\u00f3n, Iglesia como instituci\u00f3n y comunidad de creyentes, dogma y kerygma, sacramentos y palabra.<\/p>\n<p>Y tampoco en la versi\u00f3n protestante por obra de E. Brunner y F. Gogarten, con sus tendencias actualistas y el dualismo necesariamente resultante de ellas, ha podido aparecer en forma tan convicente que llegara a marcar a fondo la teolog\u00ed\u00ada. Por el giro trascendental que se ha realizado dentro de la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica, se ha producido cierta apertura frente al pensamiento dialog\u00ed\u00adstico del siglo xvm, pero \u00e9sta se halla a\u00fan demasiado determinada, en la versi\u00f3n de J. Mar\u00e9chal y K. Rahner, por la cuesti\u00f3n met\u00f3dica del Kant \u00abte\u00f3rico\u00bb (de la Cr\u00ed\u00adtica de la raz\u00f3n pura), y apenas est\u00e1 fecundada por su filosof\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, ni, sobre todo, por la ulterior evoluci\u00f3n trascendental-personal que hall\u00f3 el pensamiento cr\u00ed\u00adtico kantiano en el \u00abidealismo alem\u00e1n\u00bb, se\u00f1aladamente en la filosof\u00ed\u00ada interpersonal de Fichte.<\/p>\n<p>Las cuestiones centrales de la teolog\u00ed\u00ada de hoy: la problem\u00e1tica de Dios y de la revelaci\u00f3n en su mediaci\u00f3n cristol\u00f3gica y eclesiol\u00f3gica y el problema de una hermen\u00e9utica hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica, teol\u00f3gica, indudable->mente no pueden resolverse sin la contribuci\u00f3n de un pensamiento sometido a una mediaci\u00f3n trascendental, personal y dialog\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: E. Rosenstock-Huessy, Angewandte Seelenkunde (Darmstadt 1924); G. 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