{"id":13040,"date":"2016-02-05T08:47:40","date_gmt":"2016-02-05T13:47:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/preadamitas\/"},"modified":"2016-02-05T08:47:40","modified_gmt":"2016-02-05T13:47:40","slug":"preadamitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/preadamitas\/","title":{"rendered":"PREADAMITAS"},"content":{"rendered":"<p>[274]<br \/>\n   Se denominaron as\u00ed\u00ad en el siglo XIX a los seres humanos anteriores a la aparici\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva, los primeros seres inteligentes puestos por Dios en el para\u00ed\u00adso. Se tuvo pronto entre los cient\u00ed\u00adficos la conciencia de que los f\u00f3siles denotaban hombres muy primitivos que deb\u00ed\u00adan haber existido antes de la plena inteligencia. Alg\u00fan nombre hab\u00ed\u00ada que ponerlos. Hoy los denominados hom\u00ed\u00adnidos y nada obsta a que se les considere ascendientes de la especie humana. Sin embargo antes del siglo XIX y de Darwin, estaba menos madura la idea en la comunidad cient\u00ed\u00adfica. El primero que emple\u00f3 el nombre parece que fue Isaac de la Preyr\u00e8re en Holanda en 1655<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Los supuestos habitantes de la tierra antes de Ad\u00e1n. En sentido estricto, la expresi\u00f3n deber\u00eda limitarse a designar los hombres que hab\u00edan muerto antes de la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n; pero com\u00fanmente se les llama preadamitas incluso a los coadamitas, siempre y cuando provengan de un linaje m\u00e1s antiguo que Ad\u00e1n.   La pregunta de si podemos admitir la existencia de preadamitas en el sentido estricto de la palabra, es decir, la existencia de una raza humana (o razas humanas) extintas antes de la \u00e9poca de Ad\u00e1n, o antes de la acci\u00f3n divina descrita en el G\u00e9nesis 1,2 ss., est\u00e1 tan poco relacionada con la verdad de nuestros dogmas revelados como la pregunta de si una o m\u00e1s de las estrellas est\u00e1n habitadas por seres racionales parecidos al hombre.  Palmieri (\u00abDe Creatione\u00bb, Prato, 1910, p. 281, thes. XXX) no le impone ninguna censura teol\u00f3gica a la opini\u00f3n que sostiene la existencia pasada de los tales preadamitas, y Fabre d&#8217;Envieu (\u00abLes origines de la terre et de l&#8217;homme \u00ab, Par\u00eds, 1873, lib. XI, prop. 1) defiende la teor\u00eda como probable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el caso es muy diferente respecto a la opini\u00f3n que defiende la existencia de preadamitas tomados en la acepci\u00f3n com\u00fan del t\u00e9rmino, la cual afirma que los hombres existentes antes que Ad\u00e1n continuaron coexistiendo con Ad\u00e1n y su progenie, destruyendo as\u00ed la unidad de la raza humana.   Palmieri (. Loc. cit) la cualifica de her\u00e9tica, y el padre Pesch (\u00abDe Deo creante et elevante\u00bb, Friburgo, 1909, n. 154) respalda esta censura; Esser (Kirchenlex., sv Pr\u00fcadamiten) considera s\u00f3lo teol\u00f3gicamente cierto que no hubo coadamitas que no fuesen los descendientes de Ad\u00e1n y Eva. De acuerdo a la naturaleza de los argumentos esgrimidos a favor de la teor\u00eda preadamita her\u00e9tica, podemos dividirlo en preadamismo cient\u00edfico y de la Escritura.\n<\/p>\n<h3>Preadamismo Cient\u00edfico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay argumentos cient\u00edficos que prueben directamente que la descendencia de una raza preadamita coexisti\u00f3 con los descendientes de Ad\u00e1n. La conclusi\u00f3n directa a partir de las premisas cient\u00edficas es o bien la gran antig\u00fcedad de la raza humana o su multiplicidad.   En cualquier caso, o incluso en la combinaci\u00f3n de ambos, la existencia de preadamitas depende de una nueva premisa no-cient\u00edfica, que es a lo mejor s\u00f3lo una suposici\u00f3n.  A partir del gran n\u00famero de hombres, de sus variedades raciales, de la diferencia de idiomas, no podemos ni siquiera inferir que todos los hombres no pueden surgir de un tronco com\u00fan, mientras que las antiguas tradiciones nacionales de los pa\u00edses orientales, y los hallazgos paleontol\u00f3gicos ni siquiera muestran que la raza humana exist\u00eda antes de los tiempos b\u00edblicos; y mucho menos estas premisas proporcionan ninguna base s\u00f3lida para la teor\u00eda preadamita. (Para la unidad de la raza humana y su antig\u00fcedad, vea el art\u00edculo raza humana.)\n<\/p>\n<h3>Preadamismo b\u00edblico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pesch (op. cit.) considera dudoso si Or\u00edgenes se adhiri\u00f3 a la teor\u00eda preadamita, pero no deja lugar a dudas en cuanto a Juliano el Ap\u00f3stata. Sin embargo, estas opiniones son s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de inter\u00e9s hist\u00f3rico. En 1555, sin embargo, Isaac de La Peyr\u00e8re, un calvinista de una familia noble de Burdeos y un seguidor del Pr\u00edncipe de Cond\u00e9, public\u00f3 dos obras en r\u00e1pida sucesi\u00f3n:  \u00abPr\u00e6adamit\u00e6, seu Exercitationes super versibus 12, 13, et 14 ep. Pauli ad Romanos\u00bb, y \u00abSystema theologicum ex Pr\u00e6adamitarum hypothesi. Pars prima\u00bb.    Sostuvo que Ad\u00e1n no es el padre de toda la raza humana, sino s\u00f3lo del pueblo elegido. Los jud\u00edos surgieron de Ad\u00e1n y Eva, mientras que los gentiles son los descendientes de antepasados creados antes de Ad\u00e1n.  La creaci\u00f3n de estos \u00faltimos tuvo lugar en el sexto d\u00eda, y se narra en G\u00e9n. 1,26 ss., mientras que Ad\u00e1n fue formado despu\u00e9s del resto en el s\u00e9ptimo d\u00eda como se narra en G\u00e9n. 2,7. Ad\u00e1n y sus descendientes vivir\u00edan y crecer\u00edan en el Para\u00edso, pero deb\u00edan observar la ley del Para\u00edso.   El pecado de Ad\u00e1n fue m\u00e1s grave que los pecados de los gentiles, porque \u00e9l pec\u00f3 en contra de la ley, mientras que los gentiles s\u00f3lo pecaron contra la naturaleza.  El escritor basa esta distinci\u00f3n en la Ep\u00edstola de San Pablo a los Romanos 5,12-14:  \u201cHasta que la ley (dada a Ad\u00e1n), as\u00ed La Peyr\u00e8re explica el pasaje,  \u00abel pecado [cometido por los gentiles] estaba en el mundo; pero el pecado [de los gentiles] no fue imputado, cuando la Ley no hab\u00eda sido dada [dada a Ad\u00e1n]\u00bb.  De nuevo, aquellos \u00abque no han pecado a semejanza de la transgresi\u00f3n de Ad\u00e1n\u201d son los gentiles preadamitas.  La Peyr\u00e8re confirm\u00f3 su hip\u00f3tesis apelando a otros pasajes b\u00edblicos:  el miedo de Ca\u00edn a ser matado (G\u00e9n. 4,14, su huida, su matrimonio, su construcci\u00f3n de una ciudad (G\u00e9n. 4,15-16) son se\u00f1alados como muchas indicaciones de la existencia de otros hombres diferentes a Ad\u00e1n y Eva.  El autor tambi\u00e9n reclama que la Antigua tradici\u00f3n jud\u00eda y mahometana favorece esta teor\u00eda preadamita.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, las pruebas de La Peyr\u00e8re no son s\u00f3lidas.\n<\/p>\n<ul>\n<li> (1) la Escritura misma se\u00f1ala que la creaci\u00f3n del hombre en G\u00e9n. 1,26 ss. es id\u00e9ntica a la que se menciona en G\u00e9n. 2,7, pues seg\u00fan G\u00e9n. 2,5, \u00abno hab\u00eda hombre que labrara el suelo\u00bb; seg\u00fan G\u00e9n. 2,20 \u00abel hombre no encontr\u00f3 una ayuda adecuada\u00bb: seg\u00fan 3,20, \u00abEl hombre llam\u00f3 a su mujer \u201cEva\u201d por ser ella la madre de todos los vivientes\u201d.  La Escritura, por lo tanto, no conoce ningunos hombres creados antes que Ad\u00e1n.   <\/li>\n<li> (2) La apelaci\u00f3n a los incidentes en la historia de Ca\u00edn pierde su fuerza si tenemos en cuenta que sucedieron alrededor de 130 a\u00f1os despu\u00e9s de que Ad\u00e1n hab\u00eda sido expulsado del Para\u00edso: en ese momento la descendencia de Ad\u00e1n debe haber ascendido a varios miles de almas, por lo que el miedo y la huida de Ca\u00edn y su construcci\u00f3n de una ciudad primitiva se explican f\u00e1cilmente.<\/li>\n<li>(3) La dificultad surgida del matrimonio de Ca\u00edn fue satisfactoriamente explicada por San Agust\u00edn (Ciudad de Dios XV.16; cf. Epifanio, \u00abH\u00e6r.\u00bb, XXXIX, 6), quien se\u00f1ala que la necesidad oblig\u00f3 a que la progenie inmediata de Ad\u00e1n y Eva se casaran incluso con sus propias hermanas.  <\/li>\n<li> (4) El contexto convierte en imposible la explicaci\u00f3n de La Peyr\u00e8re de Rom. 5,12-14.  Si la ley mencionada en el pasaje se refiere a la ley dada a Ad\u00e1n en el Para\u00edso, y no a la ley mosaica, la frase \u00abpero la muerte rein\u00f3 desde Ad\u00e1n hasta Mois\u00e9s\u00bb no tiene sentido, y toda la fuerza del argumento del Ap\u00f3stol se destruye. <\/li>\n<li> (5) Finalmente, R. Simon (\u00abLettres choisies\u00bb, II, Amsterdam, 1730, II, XXVII) investig\u00f3 y hall\u00f3 deficiente la apelaci\u00f3n de La Peyr\u00e8re a las tradiciones de los cabalistas, caldeos, etc.  Por lo tanto, no sorprende que el preadamismo de La Peyr\u00e8re demostrase ser un prodigio de nueve d\u00edas y no sobrevivi\u00f3 a su autor. Estudiosos como Maresius, Hoornbeek y Voetius, por parte de la Iglesia Reformada, y los te\u00f3logos luteranos Calovio, Quenstedt y Hollazio se opusieron firmemente a la teor\u00eda desde el principio.  El propio autor renunci\u00f3 a su error y se convirti\u00f3 al catolicismo y un miembro del Oratorio.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIX, un preadamismo pol\u00edtico o social fue introducido por Dominic M\u00b4Causland (\u00abAd\u00e1n y el adamita, o la armon\u00eda de las Escrituras y la Etnolog\u00eda\u00bb, Londres, 1864) y Reginald Stuart Poole (\u00abLa g\u00e9nesis de la Tierra y del hombre\u00bb, Londres, 1860), quienes siguen los puntos de vista etnol\u00f3gicos de autoridades como Morton, Nott, Gliddon y Agassiz.   Ellos afirman que Ad\u00e1n es el progenitor de la raza cauc\u00e1sica, mientras que las otras razas descienden de ancestros preadamitas, que tienen un parentesco com\u00fan o variado.  El sentimiento favorable a la esclavitud frecuente en ciertas partes de Am\u00e9rica apoy\u00f3 indirectamente tales teor\u00edas preadamitas.  Pero su verdad debe ser juzgada a la luz de lo que se ha dicho sobre el preadamismo cient\u00edfico y b\u00edblico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:    NATALIS ALEXANDER, Hist. eccles., I (Bingen, 1785), 103 ss., diss. III, De Adam et Eva. As to Scriptural Preadamism, vea los diversos tratados dogm\u00e1ticos sobre la Creaci\u00f3n  (PESCH, PALMIERI, PERRONE etc.), donde ellos tratan sobre la unidad de la raza humana.  Para el preadamismo cient\u00edfico vea GLA, Repertorium der kathol. theol. Literatur, I, i (Paderborn, 1895), 218 ss.   Para el preadamismo en el sentido estricto: REUSCH, Bibel u. Natur (4ta. ed., Bonn, 1876), 437; RAUCH, Einheit der Menschengeschlectes (Augsburgo, 1873); HETTINGER, Apologie, II, I (4ta. ed., Friburgo, 1872), 221-304; WINCHELL, Preadamitas, o una Demonstraci\u00f3n de la Evidencia del Hombre antes de Ad\u00e1n (Chicago, 1880).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abPreadamites.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911. 31 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12370a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[274] Se denominaron as\u00ed\u00ad en el siglo XIX a los seres humanos anteriores a la aparici\u00f3n de Ad\u00e1n y Eva, los primeros seres inteligentes puestos por Dios en el para\u00ed\u00adso. 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