{"id":13090,"date":"2016-02-05T08:49:12","date_gmt":"2016-02-05T13:49:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primera-comunion\/"},"modified":"2016-02-05T08:49:12","modified_gmt":"2016-02-05T13:49:12","slug":"primera-comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/primera-comunion\/","title":{"rendered":"PRIMERA COMUNION"},"content":{"rendered":"<p>[428]<br \/>\n  En las comunidades cristianas (parroquias, colegios confesionales, familias cristianas) la catequesis de la primera comuni\u00f3n de los ni\u00f1os ha cobrado  importancia singular, no s\u00f3lo por motivos est\u00e9ticos, afectivos o sociales, sino por razones teol\u00f3gica. Se presenta como una iniciaci\u00f3n de los ni\u00f1os en la vida de sacramental de la comunidad cristiana. Se valora como algo m\u00e1s profundo que un mero acontecimiento ornamental. La iniciaci\u00f3n en la Penitencia y en la Eucarist\u00ed\u00ada se resalta como un paso inicial importante para la persona y para la comunidad. Incluso en las familias cristianas y en los centros de educaci\u00f3n, ese hecho se transforma en acontecimiento singular que se prepara con inter\u00e9s, se celebra con alegr\u00ed\u00ada y se recuerda con agradecimiento.<\/p>\n<p>    Pero el riesgo de la primera comuni\u00f3n, tal como socialmente se ha orientado en muchos ambientes a lo largo del siglo XX, es que se convierta en hecho pasajero y social y no sea el inicio de una pr\u00e1ctica vital de un miembro de la comunidad. Si en la familia no hay vida cristiana, y despu\u00e9s de la primera comuni\u00f3n no hay una segunda y muchas m\u00e1s, caso estad\u00ed\u00adsticamente frecuente, la fiesta de la primera comuni\u00f3n queda distorsionada por la ligeraza de los protagonistas. El organizar un espect\u00e1culo con el ni\u00f1o no tiene sentido religioso verdadero sino social, por muchos ropajes festivos que adornen las celebraciones.<\/p>\n<p>    Y como esto acontece con frecuencia, resulta urgente una revisi\u00f3n. Que la celebraci\u00f3n infantil debe mantenerse es indudable, pues el ni\u00f1o tiene que comenzar la vida sacramental desde que llega al uso de la raz\u00f3n. Pero que es urgente una renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica es algo evidente, puesto que las formas actuales nacieron cuando la sociedad era mayoritariamente \u00abpracticante\u00bb: se iba a misa, las familias declaraban p\u00fablicamente su fe, los domingos ten\u00ed\u00adan sentido cultual y religioso, los ni\u00f1os segu\u00ed\u00adan el camino de los adultos.<\/p>\n<p>     Pero en muchos ambientes actuales se da una intensa secularizaci\u00f3n de los criterios y de las pr\u00e1cticas sociales. El ni\u00f1o no sigue viendo testimonios sacramentales frecuentes ni vive dimensiones cristianas. No basta organizar una catequesis de iniciaci\u00f3n, que es buena y necesaria, sino que lo urgente es asegurar una catequesis de continuaci\u00f3n. Es preciso moverse en clave de misi\u00f3n, que exige otras variables religiosas m\u00e1s creativas que los estilos tradicionales de cristiandad.<\/p>\n<p>    Hay que encaminar las consignas catequ\u00e9ticas por derroteros nuevos. Estos pueden ser:<br \/>\n   &#8211; Tender a la preparaci\u00f3n m\u00e1s personal que grupal, aunque resulte menos vistoso y m\u00e1s complicado. En lo posible hacer que los padres o alg\u00fan miembro de la familia sean los \u00abpreparadores\u00bb y continuadores de la catequesis para promover un h\u00e1bito de pr\u00e1ctica religiosa posterior.<\/p>\n<p>   &#8211; Buscar momentos m\u00e1s oportunos, para la recepci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, que no son los finales de un curso escolar, dada la incidencia social que tienen los per\u00ed\u00adodos veraniegos en los ambientes actuales. Un tiempo de Navidad se presta a una preparaci\u00f3n anterior breve y una promoci\u00f3n espiritual posterior m\u00e1s larga.<\/p>\n<p>   &#8211; Personalizar las primeras comuniones y no convertirlas en bellos espect\u00e1culos parroquiales, pasajeros y superficiales, m\u00e1s paganos que espirituales.<\/p>\n<p>   &#8211; Integrar la primera confesi\u00f3n con la primera comuni\u00f3n, de modo que se convierta en fuente de plegaria infantil: el arrepentimiento del mal y el perd\u00f3n sacramental y la celebraci\u00f3n del altar (la misa) en cuyo contexto se vive la participaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>   &#8211; Flexibilizar las formas, de modo que, con preferencia celebrativa parroquial, el templo parroquial no sea el \u00fanico espacio para una celebraci\u00f3n, defendido por normativas diocesanas excluyentes; un santuario, una casa religiosa o convento, una capilla colegial, si fomentan m\u00e1s el encuentro eucar\u00ed\u00adstico familiar, pueden resultar mejores plataformas para la primera comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Lo importante es buscar f\u00f3rmulas pedag\u00f3gicas y apoyos familiares que den m\u00e1s importancia a la pr\u00e1ctica sacramental posterior a la primera comuni\u00f3n que a la misma preparaci\u00f3n previa. (Ver Eucar\u00ed\u00adstico. Culto. 4.2.1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Eucarist\u00ed\u00ada)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[428] En las comunidades cristianas (parroquias, colegios confesionales, familias cristianas) la catequesis de la primera comuni\u00f3n de los ni\u00f1os ha cobrado importancia singular, no s\u00f3lo por motivos est\u00e9ticos, afectivos o sociales, sino por razones teol\u00f3gica. Se presenta como una iniciaci\u00f3n de los ni\u00f1os en la vida de sacramental de la comunidad cristiana. 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