{"id":13131,"date":"2016-02-05T08:50:28","date_gmt":"2016-02-05T13:50:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/programacion\/"},"modified":"2016-02-05T08:50:28","modified_gmt":"2016-02-05T13:50:28","slug":"programacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/programacion\/","title":{"rendered":"PROGRAMACION"},"content":{"rendered":"<p>[511]<\/p>\n<p>    La programaci\u00f3n supone la ordenaci\u00f3n de la actividad docente. Se ha convertido en concepto b\u00e1sico en la did\u00e1ctica y por eso se transmite su importancia a todas las \u00e1reas pedag\u00f3gicas, acad\u00e9micas o no, incluida la actividad catequ\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>    Una buena programaci\u00f3n es una ordenaci\u00f3n t\u00e9cnica pero flexible, serena pero firme, instructiva pero interesada por todos los aspectos de la formaci\u00f3n. El concepto de programaci\u00f3n se asocia ordinariamente a los campos tecnol\u00f3gicos de la inform\u00e1tica. Pero no es exclusiva de este campo. La actividad formativa prevista, preparada, ordenada, es m\u00e1s eficaz que la acci\u00f3n improvisada y poco organizada.<\/p>\n<p>    1. Elementos programativos<br \/>\n    Ordinariamente la buena programaci\u00f3n presupone los siguientes par\u00e1metros o campos de previsi\u00f3n.<\/p>\n<p>    1.1. Acci\u00f3n cultural y cient\u00ed\u00adfica<br \/>\n    Depende de cada materia. S\u00f3lo puede lograrla quien domine el campo cient\u00ed\u00adfico o humano sobre el que versa. Quien no sabe matem\u00e1ticas, dif\u00ed\u00adcilmente puede hacer una programaci\u00f3n en ellas. El educador de la fe o el profesor de religi\u00f3n no podr\u00e1n hacer una suficiente previsi\u00f3n en sus \u00e1reas, si no es persona competente en las materias religiosas.<\/p>\n<p>    Si domina este terreno, puede hacer con garant\u00ed\u00ada de acierto doble labor:<\/p>\n<p>     + Determinar los OBJETIVOS, con claridad, adaptaci\u00f3n y precisi\u00f3n. Y no s\u00f3lo podr\u00e1 ver los generales, sino tambi\u00e9n los particulares de cada tema, parte o actividad. T\u00e9rminos como objetivos cognoscitivos, operativos, afectivos, comunes o espec\u00ed\u00adficos, individuales o colectivos, rondan la mente del profesor o educador que programa bien.<\/p>\n<p>     + Seleccionar y graduar con acierto los CONTENIDOS cognoscitivos, los procedimentales y operativos e, incluso, los actitudinales o afectivos. Los cognoscitivos se centran en lo que el educando debe SABER; los procedimentales se orientan a lo que el educando debe ser capaz de HACER, o saber hacer; y los afectivos o actitudinales se disponen a lo que el educando debe GUSTAR, desear, querer.<\/p>\n<p>   1.2. Acci\u00f3n pedag\u00f3gica<br \/>\n  * La segunda dimensi\u00f3n de la programaci\u00f3n es la acci\u00f3n pedag\u00f3gica, es decir la previsi\u00f3n de c\u00f3mo se va a realizar la comunicaci\u00f3n, la docencia.  Es la transferencia de los contenidos seg\u00fan los previstos objetivos. La buena programaci\u00f3n armoniza las acciones individuales y las colectivas y sabe distribuirlas adecuadamente seg\u00fan los objetivos.<\/p>\n<p>    Si predominan las primeras, la metodolog\u00ed\u00ada se desenvuelve con criterios individualistas. Si es la segunda la predominante, entonces la metodolog\u00ed\u00ada es colectivista o m\u00e1s compartida. La mejor transferencia es la que armoniza adecuadamente, seg\u00fan los sujetos, las materias y las circunstancias, o ambas dimensiones.<\/p>\n<p>     + La ACCI\u00ed\u201cN INDIVIDUAL puede ser muy variada: lecturas, escritos personales, estudios, observaciones, gr\u00e1ficos, investigaciones, trabajos, esfuerzos, exploraciones inform\u00e1ticas, etc.<\/p>\n<p>    + La ACCION COLECTIVA puede ser tambi\u00e9n diversa: explicaciones, exposiciones, trabajos de grupo, puestas en com\u00fan, experiencias, encuentros, proyecciones, tareas compartidas, etc.<\/p>\n<p>    Lo importante es saber armonizar la tarea individual y colectiva de modo que se combinen en busca de la acci\u00f3n y el compromiso de los educandos, de la rentabilidad del tiempo y del esfuerzo, del aprovechamiento del conjunto de actos acad\u00e9micos que constituyen la ruta o el PLAN que resulte m\u00e1s adecuado, graduado, objetivo y efectivo en el que intervienen los alumnos y los profesores.<\/p>\n<p>    1.3. Acci\u00f3n psicol\u00f3gica<br \/>\n    Para que ese plan resulte bien se precisa la tercera acci\u00f3n programativa, la cual supone habilidad psicol\u00f3gica y animadora. Consiste en prever los est\u00ed\u00admulos y preparar los instrumentos.<\/p>\n<p>    + El apoyo de buenos EST\u00ed\u008dMULOS personales y grupales, que dinamizan el trabajo escolar, es necesario. Cuanto m\u00e1s inmaduros son los educandos, m\u00e1s precisan \u00abm\u00f3viles\u00bb, que son est\u00ed\u00admulos cercanos, visibles, inmediatos, sensoriales: premios, castigos, recompensas que les gustan, amenazas a los perezosos, ocasionalmente sanciones que les obliguen al trabajo. Si los educandos son mayores y maduros deben predominar los \u00abmotivos\u00bb, que son est\u00ed\u00admulos superiores y a m\u00e1s largo alcance: responsabilidad, honor, deber, cultura, solidaridad, etc.<\/p>\n<p>    + Con los est\u00ed\u00admulos se relacionan los intereses que suscitan los buenos y atractivos INSTRUMENTOS o materiales de uso pedag\u00f3gico, tanto m\u00e1s eficaces cuanto m\u00e1s desafiantes: libros de texto o de consulta, lecturas, documentos, mapas, recursos did\u00e1cticos. Todos ellos deben estar oportunamente previstos y dispuestos, no improvisados. Deben resultar ocurrencias del momento que se ponen en funcionamiento por azar. Si el trabajo es serio todos los recursos que se van a usar est\u00e1n probados, preparados, ordenados.<\/p>\n<p>    1.4. Complementos<br \/>\n  * Junto a estas seis labores programadoras, que constituyen como el pentagrama de una buena tarea pedag\u00f3gica, hay que prever en lo posible otras incidencias o reclamos:<br \/>\n   &#8211; Las formas, pruebas o controles, orales o escritos, directos o indirectos, que se van a emplear para una objetiva evaluaci\u00f3n de conocimientos, de actitudes, de habilidades resultantes.<\/p>\n<p>   &#8211; Las posibilidades de reforzamiento o, eventualmente, de recuperaci\u00f3n, seg\u00fan la necesidad de los alumnos y su aprovechamiento.<\/p>\n<p>   &#8211; El trabajo compartido, interactivo, relacional, interdisciplinar, que requiere un lenguaje adecuado de programaci\u00f3n, de modo que cada materia resulte integrada en todo el proceso formativo.<\/p>\n<p>   &#8211; La proyecci\u00f3n posible o real de los conocimientos y actitudes a la vida cotidiana que modo que las adquisiciones no sean te\u00f3ricas, sino pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>   &#8211; Y la eventual repetici\u00f3n y revitalizaci\u00f3n de los datos fundamentales, a fin de conseguir su afianzamiento.<\/p>\n<p>    2. Programaci\u00f3n religiosa<br \/>\n    Todo lo que se dice de la programaci\u00f3n pedag\u00f3gica en general, se debe aplicar a la programaci\u00f3n en tareas y contenidos de formaci\u00f3n religiosa, no s\u00f3lo en \u00e1mbitos escolares, sino tambi\u00e9n en los ambientes parroquiales, grupales, en los movimientos, en las diversas oportunidades por medio de las cuales se trata de educar a los creyentes.<\/p>\n<p>    En lo espec\u00ed\u00adfico de la formaci\u00f3n religiosa, es bueno asumir algunas originalidades.<\/p>\n<p>   + Se puede programar la transmisi\u00f3n de la cultura religiosa, pero no de la fe. El educador de la fe lo es de manera indirecta, pues la fe no es resultado de la inteligencia sino don misterioso de Dios. Debe recordar el educador que \u00e9l es instrumento de una acci\u00f3n misteriosa superior, pero nada m\u00e1s. Y no siempre lo que considera acierto lo es en el plano sobrenatural. Pueden existir personas muy instruidas religiosamente y muy poco creyentes; y puede haber personas de baja cultura religiosa que realmente est\u00e1n m\u00e1s cerca de Dios.<\/p>\n<p>   + La formaci\u00f3n permanente del Profesorado siempre es necesaria: dispone las mentes y las actitudes y fomenta la seguridad en la acci\u00f3n educadora. Pero la originalidad de la programaci\u00f3n religiosa es que, por ser cuesti\u00f3n de fe, reclama m\u00e1s que la t\u00e9cnica pedag\u00f3gica. Requiere la fe del profesor, la plegaria humilde para que Dios act\u00fae en los corazones seg\u00fan sus designios.<\/p>\n<p>   + La programaci\u00f3n religiosa es lenguaje m\u00e1s que acad\u00e9mico. Tiene que tratar de comprometer no s\u00f3lo a los docentes, sino tambi\u00e9n a los destinatarios (catequizandos, alumnos, miembros del grupo) y, en lo posible, a los padres, amigos, otros educadores.<\/p>\n<p>   + En las \u00e1reas religiosas, sentimientos y cultura, lo personal y lo colectivo, se requiere mucha flexibilidad, adaptaci\u00f3n, creatividad y disponibilidad. En ninguna materia la rigidez es buena. Menos lo es en la materia religiosa, tanto por sus contenidos como por sus formas.<\/p>\n<p>   + La redundancia en los temas y l\u00ed\u00adneas b\u00e1sicas en la vida cristiana deben ser algo connatural en la tarea educadora de la fe, al menos en ambientes sencillos. El hacer referencia frecuente a los misterios b\u00e1sicos de la fe cristiana, a los deberes fundamentales de la vida, a los cultos y compromisos del creyente, debe ser un elemento normal en la programaci\u00f3n religiosa. Si se tratara de teolog\u00ed\u00ada especulativa, no ser\u00ed\u00ada correcta esa reviviscencia continua de los valores religiosos.<\/p>\n<p>    Pero en la educaci\u00f3n de la fe ilustrada y comprometida, s\u00ed\u00ad es necesaria esa actitud, por el simple motivo de que la fe es un mensaje y no una doctrina y su formulaci\u00f3n sigue v\u00ed\u00adas vitales y no racionales o humanas.<\/p>\n<p>   + Por otra parte es preciso recordar que los estilos educativos pueden ser m\u00faltiples o muy diferentes. Ser\u00e1 interesante el saber acomodarse a cada uno ellos, para lo cual se requieren educadores bien preparados y muy dispuestos a conseguir buenos resultados y actuaciones muy sistematizadas y adecuadas.<\/p>\n<p>    3. Calidad programadora.<\/p>\n<p>    Se puede decir que la calidad educativa de un centro, de un plan, de un educador est\u00e1 muy vinculada con la perfecci\u00f3n con la que se realicen las programaciones.<\/p>\n<p>    En los momentos o tiempos en los que los avances de los sistemas educativos son m\u00e1s exigentes el term\u00f3metro de la programaci\u00f3n puede ser el mejor indicativo de calidad. Y este criterio vale tambi\u00e9n para las \u00e1reas morales y religiosas del contexto de la educaci\u00f3n general de las personas.<\/p>\n<p>     Como cualquier profesional calificado, el profesor de religi\u00f3n o el catequista tiene que ser experto programador. Dif\u00ed\u00adcilmente lo conseguir\u00e1 si no tiene una preparaci\u00f3n teol\u00f3gica, pedag\u00f3gica y psicol\u00f3gica de acuerdo con el nivel, con las personas y con las circunstancias en que se mueve su labor.<\/p>\n<p>    Precisa formarse y actualizarse constantemente. Cada vez puede, y debe, aprender m\u00e1s y descubrir caminos para actuar mejor, en bien de los educandos.<\/p>\n<p>     La formaci\u00f3n es la \u00fanica v\u00ed\u00ada que asegura la CALIDAD docente y educadora, tambi\u00e9n en el \u00e1mbito religioso. Ella requiere:<br \/>\n   &#8211; Actitudes continuas de apertura y mejora: lecturas, observaciones, experiencias, reflexiones, esfuerzos&#8230;<\/p>\n<p> &#8211; Experiencias y estudio de modelos admirables que hacen mejorar los propios procedimientos.<\/p>\n<p> &#8211;  Cr\u00ed\u00adticas acogidas de personas competentes y desinteresadas que llevan a revisar lo que se hace.<\/p>\n<p>   &#8211; Habilidades para seleccionar lo mejor objetivamente entre los que se van a comunicar o realizar y oportunidad para acomodarse a los destinatarios.<\/p>\n<p>   &#8211;  Posibilidades para diferenciar lo que es imprescindible y de lo que s\u00f3lo conveniente.<\/p>\n<p>    Y, sobre todo, solidaridad, sentido de colaboraci\u00f3n y v\u00ed\u00adnculos con los dem\u00e1s educadores de la fe. La programaci\u00f3n es la banda magn\u00e9tica que unifica y el pentagrama en el cual se escribe la melod\u00ed\u00ada o la polifon\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n pedag\u00f3gica que todos seguir\u00e1n al un\u00ed\u00adsono.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[511] La programaci\u00f3n supone la ordenaci\u00f3n de la actividad docente. Se ha convertido en concepto b\u00e1sico en la did\u00e1ctica y por eso se transmite su importancia a todas las \u00e1reas pedag\u00f3gicas, acad\u00e9micas o no, incluida la actividad catequ\u00ed\u00adstica. 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