{"id":13168,"date":"2016-02-05T08:51:37","date_gmt":"2016-02-05T13:51:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/providencia-divina\/"},"modified":"2016-02-05T08:51:37","modified_gmt":"2016-02-05T13:51:37","slug":"providencia-divina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/providencia-divina\/","title":{"rendered":"PROVIDENCIA DIVINA"},"content":{"rendered":"<p>[223]<br \/>\n  Cuidado amoroso que Dios tiene de sus criaturas, de manera especial de las inteligentes y destinada a la salvaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<p>    La Providencia como atributo divino corresponde a la Stma. Trinidad, pero ha sido tradicional, desde Santo Tom\u00e1s y San Buenaventura, vincularla al Padre amoroso. El t\u00e9rmino \u00abprovidencia\u00bb (pronoias) s\u00f3lo una vez es usado en el N. T. (Hech. 24.2). Sin embargo las alusiones al Padre providente se hallan cientos de veces, pues son la entra\u00f1a del Evangelio.<\/p>\n<p>     (Ver Dios. Atributos 3.1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Dios providente<\/p>\n<p>\tDios que ha creado el universo y que dirige la historia, cuida de sus criaturas con bondad infinita para llevarlas al destino que \u00e9l se ha propuesto. Se llama \u00abProvidencia divina\u00bb a las \u00abdisposiciones por las que Dios conduce la obra de su creaci\u00f3n\u00bb hacia esta finalidad, respetando, al mismo tiempo, la dignidad y libertad del hombre (CEC 302). Es la \u00abprogramaci\u00f3n\u00bb o plan que est\u00e1 en la mente de Dios (\u00abpronoia\u00bb).<\/p>\n<p>\tEs frecuente la referencia a la Providencia divina en los textos escritur\u00ed\u00adsticos veterotestamentarios. En realidad, toda la historia de salvaci\u00f3n se mueve la luz de la elecci\u00f3n de Dios (e.g. Abraham) y de la presencia activa de Dios en medio de su pueblo (\u00e9xodo y camino hacia la tierra prometida). \u00abDios provee\u00bb siempre, aun cuando pide los sacrificios m\u00e1s costosos (Gen 22,14). \u00abTodo cuanto le place lo realiza\u00bb (Sal 115,3), porque \u00abs\u00f3lo el plan de Dios se realiza\u00bb (Prov 19,21). Por esto se invita a una confianza ilimitada en Dios que cuida de todos sus hijos.<\/p>\n<p>\tDios es la causa primera, que consigue sus planes de amor, respetando las causas segundas y por medio de ellas. El mismo mal est\u00e1 dentro de una Providencia misteriosa que permite los acontecimientos y que respeta la libertad del hombre. As\u00ed\u00ad Dios es \u00absuficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal\u00bb (San Agust\u00ed\u00adn). Esos caminos misteriosos de la Providencia s\u00f3lo se conocer\u00e1n en el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>\tLa vida y el mensaje de Jes\u00fas<\/p>\n<p>\tLa vida de Jes\u00fas, Hijo de Dios hecho hombre, es una vida humana sin privilegios, zarandeada por la historia y orientada hacia la redenci\u00f3n querida por el Padre. Su vida estaba en las manos amorosas del Padre (cfr. Lc 23,46), quien cuida de todos los detalles para que la vida se haga donaci\u00f3n (Mt 6,25-34). Sin esta visi\u00f3n plenamente humana y radicada en la fe, la donaci\u00f3n de Jes\u00fas en la cruz no pasar\u00ed\u00ada de ser un fracaso, \u00abun esc\u00e1ndalo para los jud\u00ed\u00ados y una necedad para los griegos\u00bb (1Cor 1,23). El \u00abvino a su casa y los suyos no le recibieron\u00bb (Jn 1,11). De este \u00abrechazo\u00bb o \u00abhumillaci\u00f3n\u00bb, se sigui\u00f3 su \u00abglorificaci\u00f3n\u00bb y nuestra redenci\u00f3n (cfr. Fil 2,5-11).<\/p>\n<p>\tEl mensaje de Jes\u00fas llama la atenci\u00f3n sobre este punto central de la fe en Dios. Todo ser humano, al escuchar el mensaje de Jes\u00fas, queda invitado y urgido a descubrir el amor del Padre en \u00ablas flores\u00bb, en \u00ablos p\u00e1jaros\u00bb y, de modo especial, en la propia vida y en la de los hermanos. \u00abEl Padre conoce\u00bb con amor todo lo que pasa en la vida de cada ser humano (Mt 6,25-34). Si Dios \u00abhace salir su sol sobre buenos y malos\u00bb (Mt 5,45), los creyentes en Cristo son llamados a confiar en su Providencia y a amar como \u00e9l. As\u00ed\u00ad ser\u00e1n mensajeros  de las bienaventuranzas, como \u00absal de la tierra y luz del mundo\u00bb (Mt 5,13-14).<\/p>\n<p>\tLa Providencia en la acci\u00f3n evangelizadora<\/p>\n<p>\tEn el campo de la evangelizaci\u00f3n, la fe y confianza en la Providencia adquieren un significado especial, ya sea como desprendimiento de las seguridades de esta tierra, ya sea como confianza en que un d\u00ed\u00ada toda la humanidad encontrar\u00e1 a Cristo por la fe y don de Dios. Al ap\u00f3stol se le pide una confianza ilimitada en la Providencia divina. Cuando Jes\u00fas envi\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles, les exigi\u00f3 la misma confianza en la Providencia que \u00e9l viv\u00ed\u00ada y que hab\u00ed\u00ada explicado en el serm\u00f3n de la monta\u00f1a (Mt 10,29-31; 6,25-34). El seguimiento radical de Cristo para la misi\u00f3n incluye la confianza absoluta en la Providencia amorosa del Padre.<\/p>\n<p>\tTodos los valores culturales y religiosos que van surgiendo en los diversos pueblos y per\u00ed\u00adodos hist\u00f3ricos, llevan la impronta de una acci\u00f3n divina providencial, que orienta todo hacia la revelaci\u00f3n definitiva en Cristo \u00abqueriendo  abrir el camino de la revelaci\u00f3n sobrenatural, se revel\u00f3 desde el principio a nuestros primeros padres&#8230; fue preparando a trav\u00e9s de los siglos el camino del evangelio\u00bb (DV 3). En cuanto a los que todav\u00ed\u00ada no creen expl\u00ed\u00adcitamente en Cristo, hay que recordar que \u00abla divina Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para salvaci\u00f3n quienes sin culpa no han llegado todav\u00ed\u00ada a un conocimiento expreso de Dios y se esfuerzan en llevar una vida recta, no sin la gracia de Dios\u00bb (LG 16).<\/p>\n<p>\tLa Providencia divina ha ido dejando huellas de su presencia amorosa en todo coraz\u00f3n y en todo pueblo. Todo tiende hacia un futuro de plenitud en la fe en Cristo y en la visi\u00f3n y encuentro definitivo. Pero, mientras tanto, sigue siendo v\u00e1lido el principio de que, en esta tierra, \u00aba Dios no lo ha visto nadie\u00bb (Jn 1,18), salvo el Hijo de Dios que se hizo hombre para comunicarnos los nuevos planes salv\u00ed\u00adficos. S\u00f3lo en Cristo se descifra el misterio del hombre y de su historia.<\/p>\n<p>Referencias Dios Amor, creaci\u00f3n, dolor, historia de salvaci\u00f3n, predestinaci\u00f3n, tiempo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 16; GS 26; CEC 302-314; 373.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada R. GARRIGOU-LAGRANGE, La Providencia y la confianza en Dios (Madrid, Palabra, 1979); R. GUARDINI, Libertad, gracia y destino (San Sebasti\u00e1n, Dinor, 1954). Ver bibliograf\u00ed\u00ada en referencias (Dios, etc.).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[223] Cuidado amoroso que Dios tiene de sus criaturas, de manera especial de las inteligentes y destinada a la salvaci\u00f3n eterna. La Providencia como atributo divino corresponde a la Stma. Trinidad, pero ha sido tradicional, desde Santo Tom\u00e1s y San Buenaventura, vincularla al Padre amoroso. El t\u00e9rmino \u00abprovidencia\u00bb (pronoias) s\u00f3lo una vez es usado en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/providencia-divina\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPROVIDENCIA DIVINA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}