{"id":1329,"date":"2016-02-04T22:45:25","date_gmt":"2016-02-05T03:45:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/blasfemia\/"},"modified":"2016-02-04T22:45:25","modified_gmt":"2016-02-05T03:45:25","slug":"blasfemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/blasfemia\/","title":{"rendered":"BLASFEMIA"},"content":{"rendered":"<p>Psa 139:20 porque b dicen ellos contra ti<br \/>\nDan 3:29 naci\u00f3n .. que dijere b contra el Dios de<br \/>\nMat 12:31 todo pecado y b ser\u00e1 perdonado a los<br \/>\nMat 26:65; Mar 14:64 ahora .. hab\u00e9is o\u00eddo su b<br \/>\nMar 2:7; Luk 5:21 \u00bfpor qu\u00e9 habla \u00e9ste as\u00ed? B dice<br \/>\nJoh 10:33 por la b; porque t\u00fa, siendo hombre, te<br \/>\nRev 2:9 la b de los que se dicen ser jud\u00edos, y no<br \/>\nRev 13:5 se le dio boca que hablaba grandes b<br \/>\nRev 17:3 una bestia .. llena de nombres de b, que<\/p>\n<hr>\n<p>Blasfemia  (heb. n\u00ea&#8217;\u00e2ts\u00e2h [del verbo n\u00e2&#8217;ats, \u00abblasfemar\u00bb; tambi\u00e9n los verbos g\u00e2daf, j\u00e2raf];gr. blasf&#8217;m\u00ed\u00ada [del verbo blasf&#8217;m\u00e9\u00ed\u2021]).  T\u00e9rmino que denota un lenguaje difamatorio o injurioso hacia Dios.  Sin embargo, los vocablos hebreos y griegos tambi\u00e9n se emplean con respecto a palabras y actos que atentan contra el honor, la honra y\/o la fama de las personas.  Tales frases o hechos abarcan las maledicencias, maldiciones, afrentas, calumnias, injurias, imprecaciones, etc.  En la RVR generalmente se reserva este t\u00e9rmino para los casos en que se difaman el nombre o el car\u00e1cter de Dios (Lv.  24:11; Jam 2:7), ya sea en forma directa (Act 6:11) o impl\u00ed\u00adcita, como cuando se atribuyen evidencias del poder divino al diablo (Mat 12:24) o se pretende la divinidad o las prerrogativas divinas (Mat 9:1-6; 26:64-66; Joh 10:33, 36).  En la ley mosaica se castigaba la blasfemia con la lapidaci\u00f3n (Lev 24:11-16; cf Act 6:13; 7:56-59).  No se perdona la blasfemia contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Mar 3:28, 29). 174<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego blasphemia, insulto, injuria. En las religiones antiguas,  como se lee en la Escritura, palabra o acci\u00f3n injuriosa contra alguna deidad  o contra Dios o sus representantes, que se castigaba con la muerte. Como en el Dec\u00e1logo se prohib\u00ed\u00ada tomar en falso el nombre de Yahv\u00e9h, Ex 20, 7; 22, 27; Lv 19, 12; 24, 10-16; 1 R 21, 10-13; Dn 14, 1-8; Hch 19, 37. Los jud\u00ed\u00ados no pronunciaban el nombre de  \u00c2\u00ae Yahv\u00e9h, por temor a blasfemar.<\/p>\n<p>Los enemigos de los israelitas profanaban  ultrajaban, injuriaban y blasfemaban el nombre de Yahv\u00e9h, y en muchos casos los pecados del pueblo eran ocasi\u00f3n para que aqu\u00e9llos blasfemaran, 1 M 7, 38 y 41; 2 M 8, 4; 10,  35; 12, 14; Tb 1, 18; Sal 74 (73), 10-18; Is 37, 23; 52, 5; Ez 36, 20; Rm 2,   24. No guardar el s\u00e1bado era b. Nm 15, 32-36.  A Jes\u00fas lo acusaban los jud\u00ed\u00ados de B., no por declararse el Mes\u00ed\u00adas, pues los jud\u00ed\u00ados cre\u00ed\u00adan que \u00e9ste era un hombre que los liberar\u00ed\u00ada de los romanos; lo acusaban de tal, porque reclamaba para s\u00ed\u00ad el car\u00e1cter divino, Mt 9, 3; 26,  59-66; Mc 14, 53-64; Jn 10, 31-34. Entre los primeros cristianos, A Esteban,  como se hac\u00ed\u00ada en el A. T., lo lapidaron, acusado de blasfemar por testigos falsos, sobornados para tal fin, Hch 6, 11-14. Jesucristo, durante su pasi\u00f3n y estando en la cruz, recibi\u00f3 injurias, esto es, blasfemias, de palabra y de obra, Mt 26, 67; 27, 39; Mc 14, 65; 15, 29; Lc 22, 65. Cuando Pablo predicaba a los jud\u00ed\u00ados la Palabra, le contradec\u00ed\u00adan con blasfemias, Hch 13,  45; 18, 6. En la Escritura, se habla que el mayor pecado del hombre es la b. contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo, Mt 12, 31; es decir, que si el hombre cierra sus ojos ante las obras del Esp\u00ed\u00adritu Santo, habiendo sido iluminado, como se dice en Hb 6, 4-6; 10, 26-31; 1 Jn 5, 16-17; se pone fuera de la salvaci\u00f3n. San Pablo reconoce que, aunque por ignorancia, fue blasfemo antes de su conversi\u00f3n,  1 Tm 1, 13. El mismo Ap\u00f3stol, cuando recomienda a Timoteo que permanezca firme en la fe en Cristo, dice que a Himeneo y Alejandro, que apostataron de su fe, los entreg\u00f3 a Satan\u00e1s, 1 Tm 1, 18-20.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p>Reprochar o hacer una acusaci\u00f3n y escarnio contra cualquier persona es bastante malo (Jud 1:9), pero hablar ligera o descuidadamente de Dios es un pecado mortal. El tercer mandamiento (No tomar\u00e1s en vano el nombre de Jehovah tu Dios, Exo 20:7), era observado meticulosamente por los jud\u00ed\u00ados que ni siquiera pronunciaban el nombre sagrado (Jehovah), de modo que hoy en d\u00ed\u00ada nadie sabe de cierto c\u00f3mo se pronunciaba.<\/p>\n<p>Dios prescribi\u00f3 que en Israel el castigo por la blasfemia ser\u00ed\u00ada la muerte por apedreamiento (Lev 24:10-16). Nabot fue acusado falsamente de blasfemia y fue apedreado a muerte (1Ki 21:10-13), como lo fue Esteban (Act 6:11). El apedreamiento estaba tambi\u00e9n en la mente de aquellos que acusaron a Jes\u00fas de blasfemia (Mat 9:3; Mat 26:65; Luk 5:31; Joh 10:33). Lo que Jes\u00fas dijo de s\u00ed\u00ad mismo hubiera sido blasfemia si no fuera la verdad. Ver PECADO IMPERDONABLE.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los Santos. La Ley jud\u00ed\u00ada la castigaba con la muerte por lapidaci\u00f3n: (a pedradas). Por eso mataron a pedradas a Esteban, acusado falsamente de blasfemo: (Hec 6:11).<\/p>\n<p> A Cristo lo acusaron tambi\u00e9n de blasfemo, por eso lo condenaron a muerte: (Mat 26:65-66). Lo mataron en cruz,a porque fue la sentencia de los romanos: (los jud\u00ed\u00ados lo hubieran lapidado). Mat 9:3, Jua 10:33.<\/p>\n<p> Blasfemia contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El pecado imperdonable: Mat 12:31, Mar 3:29, Luc 12:10.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Toda palabra o acto que irrespete la majestad de Dios, o que injurie sus obras. Esto incluye tomar el nombre de Dios en vano (Exo 20:7). Por eso se evitaba pronunciar el \u2020\u00a2Nombre ( \u2020\u00a2Adonai. \u2020\u00a2Tetragr\u00e1maton). Un hijo de padre egipcio y madre israelita \u2020\u0153blasfem\u00f3 el Nombre, y maldijo\u2020\u009d, por lo cual fue condenado a muerte, y se estableci\u00f3 esa pena para los blasfemos (Lev 24:10-16, Lev 24:23). Las maldades cometidas en el santuario por los hijos de \u2020\u00a2El\u00ed\u00ad fueron consideradas como b. (1Sa 3:13). El pecado de David con \u2020\u00a2Betsab\u00e9 fue causa de que \u2020\u0153los enemigos de Jehov\u00e1\u2020\u009d blasfemaran (2Sa 12:14). Un creyente que hurta est\u00e1 blasfemando el nombre de su Dios (Pro 30:9). Los fariseos y dem\u00e1s l\u00ed\u00adderes religiosos estaban siempre al acecho porque quer\u00ed\u00adan acusar al Se\u00f1or Jes\u00fas de b. Cuando el Se\u00f1or perdonaba pecados los fariseos pensaban que comet\u00ed\u00ada b., porque se estaba atribuyendo algo que s\u00f3lo correspond\u00ed\u00ada a Dios (Mat 9:1-3; Mar 2:7; Luc 5:21). Por eso llegaron a decirle que le criticaban por b. (\u2020\u0153Porque t\u00fa, siendo hombre, te haces Dios\u2020\u009d [Jua 10:33]). Finalmente, cuando le condenaron, se basaron en un supuesto pecado de b. (Mat 26:65). Cuando unas personas atribuyeron a Satan\u00e1s las obras del Esp\u00ed\u00adritu Santo, el Se\u00f1or Jes\u00fas advirti\u00f3 que hacer eso constituye una b. que no tiene perd\u00f3n (Mar 3:22-30).<\/p>\n<p>Se considera tambi\u00e9n b. la falta de respeto, no s\u00f3lo a Dios, sino a sus siervos. As\u00ed\u00ad, cuando quisieron hacer da\u00f1o a Esteban, los l\u00ed\u00adderes religiosos jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153sobornaron a unos para que dijesen que le hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo hablar palabras blasfemas contra Mois\u00e9s y contra Dios\u2020\u009d (Hch 6:11). Los jud\u00ed\u00ados en Antioqu\u00ed\u00ada de Pisidia \u2020\u0153rebat\u00ed\u00adan lo que Pablo dec\u00ed\u00ada, contradiciendo y blasfemando\u2020\u009d (Hch 13:45). Es dudoso que en este caso se tratara de expresiones directas en contra de Dios, sino argumentos violentos e insultos contra Pablo y su mensaje. La doctrina, entonces, tambi\u00e9n puede ser objeto de b. Se nos dice que \u2020\u0153el camino de la verdad\u2020\u009d puede ser blasfemado (2Pe 2:2), lo que indica injuria contra las ense\u00f1anzas del evangelio. Los \u00faltimos tiempos se caracterizar\u00e1n, entre otras cosas, por la abundancia de hombres blasfemos (2Ti 3:1-5). La Escritura, adem\u00e1s, advierte que no se debe cometer b. contra \u2020\u0153las potestades superiores\u2020\u009d (Jud 1:8-10 y se nos exhorta a respetarlas, aun a los \u00e1ngeles adversarios de Dios.<br \/>\ninjurias contra las cosas sagradas, o contra los siervos de Dios, o contra \u2020\u0153las potestades superiores\u2020\u009d (Jud 1:8-10 ser\u00e1n severamente castigadas. \u00c2\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s cuando las injurias sean dirigidas contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que es Dios! El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo que \u2020\u0153cualquiera que blasfeme contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo, no tiene jam\u00e1s perd\u00f3n, sino que es reo de juicio eterno\u2020\u009d (Mar 3:29). Es evidente que se estaba refiriendo, en primer lugar, a la cr\u00ed\u00adtica que le hac\u00ed\u00adan ciertos l\u00ed\u00adderes religiosos, los cuales \u2020\u0153dec\u00ed\u00adan que ten\u00ed\u00ada a Beelzeb\u00fa, y que por el pr\u00ed\u00adncipe de los demonios echaba fuera los demonios\u2020\u009d (Mar 3:22). Llamaban, entonces, Beelzeb\u00fa, nada menos que al Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Esta b. es imperdonable, dice el Se\u00f1or.<br \/>\npor otras Escrituras sabemos que no s\u00f3lo con palabras se hace injuria al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Por medio de \u00e9ste era que el Se\u00f1or realizaba los milagros y maravillas, \u2020\u0153pero a pesar de que hab\u00ed\u00ada hecho tantas se\u00f1ales delante de ellos, no cre\u00ed\u00adan en \u00e9l\u2020\u009d (Jua 12:37). Esta incredulidad es tambi\u00e9n un insulto al \u2020\u00a2Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>ver, ESP\u00ed\u008dRITU SANTO<\/p>\n<p>vet, La blasfemia tiene en la Sagrada Escritura un sentido m\u00e1s amplio que en el lenguaje com\u00fan. Inclu\u00ed\u00ada la calumnia, y abarca cualquier palabra o acto ofensivo a la majestad divina, como profanar lugares santos, alterar los ritos, violar conscientemente la ley, tomar el nombre de Dios en vano, etc. Para evitar todo lo m\u00e1s posible esto \u00faltimo, lleg\u00f3 a omitirse la pronunciaci\u00f3n misma del nombre sagrado de Jehov\u00e1 sustituy\u00e9ndolo con \u00abAdonai\u00bb (\u00abSe\u00f1or\u00bb). En el Nuevo Testamento, blasfemia significa la usurpaci\u00f3n por el hombre de las prerrogativas divinas. Los enemigos de Jes\u00fas lo acusaron de blasfemia (Mt. 19:26; Jn. 10:36), porque no reconoc\u00ed\u00adan su deidad. Los evangelistas consideran blasfemia toda injuria a Cristo. La blasfemia m\u00e1s grave, que no admite perd\u00f3n, es la que va contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Mt. 3:28). Esta blasfemia particular en contra del Esp\u00ed\u00adritu Santo fue atribuir la acci\u00f3n del Se\u00f1or de echar fuera demonios a poder sat\u00e1nico, frente a la evidencia innegable de Su poder divino. Este pecado no iba a ser perdonado ni en este siglo, ni en el venidero. El contexto da evidencia de que \u00abel pecado imperdonable\u00bb se refiere a esta forma particular de blasfemia (Mt. 12:24-32; cp. Mr. 3:22-30). Los jud\u00ed\u00ados expresaban violentamente su indignaci\u00f3n ante la blasfemia (Mt. 26:65; Hch. 7:51). La blasfemia era castigada con la muerte (Lv. 24:6; 1 R. 21:10; Hch. 6:13). (V\u00e9ase tambi\u00e9n ESP\u00ed\u008dRITU SANTO).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[339]<br \/>\n    Ofensa de palabra o de obra proferida o realizada contra Dios o sus Santos, contra los signos religiosos o las personas o realidades consagradas a la divinidad. En la Escritura se condena con frecuencia esta ofensa divina.<\/p>\n<p>    56 veces aparece en el Nuevo Testamento el t\u00e9rmino blas-femia (blapto, herir y femy, decir), significando \u00abmala palabra\u00bb, opuesta a bendecir (decir bien).<\/p>\n<p>    Por eso el t\u00e9rmino se incorpora al vocabulario cristiano como ofensa o injuria dirigida a Dios o las realidades divinas.  (Ver Dios)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Dios, nombre de Dios, pecado, sagrado)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Blasfemar es menospreciar, injuriar y maldecir el nombre santo de Dios (Lc 24,11-16; Ex 22,27). En teor\u00ed\u00ada es el pecado m\u00e1s grave, castigado en el A. T. con la pena capital (Lev 24,16). Pero la blasfemia no es s\u00f3lo esto; abarca otras muchas cosas; v. gr., menospreciar a una persona sagrada y profanar las cosas santas (Act 6,11; Rom 2,24), atribuirse el poder divino para perdonar los pecados (Mt 9,3; Mc 2,7; Lc 5,21) y hacerse igual a Dios (Jn 5,19; 10,33-36). Por estas \u00faltimas razones, y por declararse Hijo de Dios, con prerrogativas divinas, Jes\u00fas fue considerado como blasfemo (Mt 26,64-66; Mc 14,62-64). Pero como, de hecho, Jes\u00fas es Dios, las palabras despectivas contra El en la cruz son verdaderas blasfemias (Mt 27,39; Mc 15,29); por eso tambi\u00e9n, el que niega a Jesucristo, blasfema contra Dios (Act 26,11). Hay una blasfemia especial, la cometida contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo, que consiste en atribuir al diablo la expulsi\u00f3n de los demonios.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>En la acepci\u00f3n tradicional, el t\u00e9rmino blasfemia indica el dicho o el t\u00e9rmino injurioso o irreverente -generalmente trivial- referido a Dios o a las personas o realidades sagradas, que por consiguiente suena como una ofensa para el sentimiento religioso difundido en determinados ambientes o en determinadas \u00e9pocas. La palabra se deriva del lat\u00ed\u00adn eclesi\u00e1stico tard\u00ed\u00ado, que empleaba a su vez el t\u00e9rmino griego blasphem\u00ed\u00ada (= injuria).<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n actual se muestra m\u00e1s  sensible a la ofensa hecha contra el sentimiento religioso de los creyentes (no s\u00f3lo cristianos) que a la ofensa hecha a la divinidad, ya que somos conscientes de que el Ser divino de Dios no puede verse afectado por manifestaciones de este g\u00e9nero, a no ser en cuanto que son manifestaciones de pobreza espiritual y cultural humana y por tanto de sufrimiento. Se sabe adem\u00e1s que en muchos casos el que blasfema, a pesar de demostrar su falta de madurez y de cultura, no est\u00e1 movido por la intenci\u00f3n deliberada y primaria de ultrajar al propio Dios o a la propia religi\u00f3n. La costumbre de referirse de manera injuriosa o trivial a la divinidad es analizada tambi\u00e9n como instrumentos antropol\u00f3gico-culturales que conducen a adquisiciones importantes en cuesti\u00f3n de mentalidad religiosa. Esto no quita que la blasfemia constituya de todas formas un hecho existencialmente lamentable, tanto por parte de los creyentes como de los no creyentes.<\/p>\n<p>       Al mismo tiempo se va difundiendo  hoy la idea de un posible contenido blasfemo &#8211; en sentido m\u00e1s amplio, pero quiz\u00e1s mucho m\u00e1s grave- de otras realidades o afirmaciones u opresiones (hechas a veces \u00aben honor de Dios\u00bb, m\u00e1s o menos de buena fe) que ultrajan a Dios y a la fe cristiana o al hecho religioso, a los ojos de creyentes y de no creyentes. L. Sebastiani  Bibl.: F. Roberti, Blasfemia, en DTM, 143 144.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino griego bla\u00c2\u00b7sfe\u00c2\u00b7m\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a significa b\u00e1sicamente habla injuriosa, difamatoria o insultante, dirigida tanto a Dios como a los hombres. (Comp\u00e1rese con Rev 16:11; Mt 27:39.) No obstante, la acepci\u00f3n principal de la palabra espa\u00f1ola blasfemia es habla irreverente o injuriosa contra Dios o las cosas sagradas. En consecuencia, es la ant\u00ed\u00adtesis del habla reverente que se debe a la Persona Divina. (V\u00e9ase HABLA INJURIOSA.)<br \/>\nDel nombre dado al adversario original de Dios, Di\u00c2\u00b7\u00e1\u00c2\u00b7bo\u00c2\u00b7los (que significa \u2020\u0153Diablo\u2020\u009d o \u2020\u0153Calumniador\u2020\u009d), se desprende que \u00e9l fue el primer culpable de blasfemia contra Dios. Lo que le dijo a Eva, aunque de manera velada y sutil, dio la imagen de un Creador mentiroso. (G\u00e9 3:1-5.) De modo que Satan\u00e1s fue el primer instigador de la blasfemia y lo ha seguido siendo hasta la actualidad. (Jn 8:44-49.)<br \/>\nLa \u2020\u02dcinvocaci\u00f3n del nombre de Jehov\u00e1\u2020\u2122 que dio comienzo en el tiempo de En\u00f3s, antes del Diluvio, no debi\u00f3 ser recta o propia, pues mucho antes Abel debi\u00f3 haberse dirigido a Dios usando su nombre divino. (G\u00e9 4:26; Heb 11:4.) Si esta invocaci\u00f3n del nombre de Dios significaba, como algunos estudiosos piensan, una mala utilizaci\u00f3n del nombre de Jehov\u00e1 y una aplicaci\u00f3n impropia de ese nombre a seres humanos o a objetos idol\u00e1tricos, podr\u00ed\u00ada considerarse blasfemia. (V\u00e9ase EN\u00ed\u201cS.)<br \/>\nAl fiel Job le preocupaba que sus hijos pudieran haber \u2020\u0153maldecido a Dios en su coraz\u00f3n\u2020\u009d con pensamientos pecaminosos, y cuando \u00e9l mismo estuvo bajo adversidad, \u2020\u0153no pec\u00f3, ni atribuy\u00f3 nada impropio a Dios\u2020\u009d, a pesar de los intentos blasfemos del Adversario de que \u2020\u02dcmaldijera a Dios en su misma cara\u2020\u2122. (Job 1:5, 11, 20-22; 2:5-10.) Voluntaria o involuntariamente, los tres compa\u00f1eros de Job representaron mal a Dios y \u2020\u02dclo pronunciaron inicuo\u2020\u2122, a la vez que insinuaron que Job hab\u00ed\u00ada hablado y actuado de modo blasfemo. (Job 15:6, 25; 32:3; 42:7, 8.)<\/p>\n<p>La blasfemia en el pacto de la Ley. Los tres primeros mandamientos de las \u2020\u0153Diez Palabras\u2020\u009d o Dec\u00e1logo inciden en la incomparable posici\u00f3n de Jehov\u00e1 Dios como Soberano Universal y en su derecho exclusivo de ser adorado, al tiempo que advierten: \u2020\u0153No debes tomar el nombre de Jehov\u00e1 tu Dios de manera indigna, porque Jehov\u00e1 no dejar\u00e1 sin castigo al que tome su nombre de manera indigna\u2020\u009d. (Ex 34:28; 20:1-7.) Se condenaba invocar el mal sobre Dios y maldecir a un principal. (Ex 22:28.) El primer caso de blasfemia que se registra posterior a este mandamiento tiene como protagonista a un hombre de madre israelita y padre egipcio que \u2020\u0153empez\u00f3 a injuriar el Nombre y a invocar el mal contra \u00e9l\u2020\u009d, mientras luchaba con un israelita. Jehov\u00e1 decret\u00f3 que se apedreara al ofensor, y as\u00ed\u00ad estableci\u00f3 el castigo que merecer\u00ed\u00ada cualquier futuro \u2020\u0153injuriador del nombre de Jehov\u00e1\u2020\u009d, fuese israelita nativo o residente forastero. (Le 24:10-16.)<br \/>\nPoco tiempo despu\u00e9s, la gran mayor\u00ed\u00ada de los israelitas murmuraron contra Jehov\u00e1 con falta de respeto. Como resultado, se les conden\u00f3 a vagar por el desierto durante cuarenta a\u00f1os, y a todos los que ten\u00ed\u00adan veinte a\u00f1os de edad o m\u00e1s se les sentenci\u00f3 a morir en el desierto. (N\u00fa 14:1-4, 11, 23, 29; Dt 1:27, 28, 34-39.) Su actitud blasfema hasta los llev\u00f3 a hablar de lapidar a los siervos fieles de Dios. (N\u00fa 14:10.) Aunque el habla abusiva de Cor\u00e9, Dat\u00e1n y Abiram se dirig\u00ed\u00ada sobre todo contra Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, los representantes de Dios, antes de la ejecuci\u00f3n de esos hombres y sus familias ante sus respectivas tiendas, Mois\u00e9s dijo a los observadores: \u2020\u0153Sabr\u00e1n ustedes que estos hombres han tratado a Jehov\u00e1 irrespetuosamente\u2020\u009d, pues hab\u00ed\u00adan desde\u00f1ado el nombramiento teocr\u00e1tico. (N\u00fa 16:1-3, 30-35.)<br \/>\nAun cuando no hubiera ninguna expresi\u00f3n verbal contra Dios, las acciones contra las leyes de Su pacto pod\u00ed\u00adan equivaler a \u2020\u0153hablar injuriosamente de Jehov\u00e1\u2020\u009d o blasfemar contra \u00e9l. As\u00ed\u00ad, aunque se trataba con misericordia al violador involuntario de la ley de Dios, la persona que comet\u00ed\u00ada ofensas deliberadas y voluntarias, ya fuera israelita o residente forastero, ten\u00ed\u00ada que ser muerto por haber hablado abusivamente de Jehov\u00e1 y haber despreciado su palabra y mandamiento. (N\u00fa 15:27-31; comp\u00e1rese con Dt 31:20; Ne 9:18, 26.)<br \/>\nOtros actos de blasfemia registrados en las Escrituras Hebreas fueron los de los hijos de El\u00ed\u00ad (1Sa 3:12, 13) y el del oficial asirio pagano Rabsaqu\u00e9. (2Re 19:4-6, 22, 23.) A Nabot se le conden\u00f3 por blasfemia y se le ajustici\u00f3 bas\u00e1ndose en el testimonio de testigos falsos. (1Re 21:10-13.) M\u00e1s tarde, Dios conden\u00f3 a los falsos profetas que promet\u00ed\u00adan paz a quienes no respetaban a Jehov\u00e1. (Jer 23:16, 17.) Jehov\u00e1 asever\u00f3 que los que le causaban oprobio tendr\u00ed\u00adan su pago debido \u2020\u0153en su propio seno\u2020\u009d. (Isa 65:6, 7; comp\u00e1rese con Sl 10:13; Isa 8:20-22.) El proceder ap\u00f3stata de Israel caus\u00f3 oprobio al nombre de Dios entre las naciones. (Isa 52:4, 5; Eze 36:20, 21.)<br \/>\nCon el tiempo, la ense\u00f1anza rab\u00ed\u00adnica preconiz\u00f3 el punto de vista err\u00f3neo de que Lev\u00ed\u00adtico 24:10-23 prohib\u00ed\u00ada por blasfema la misma pronunciaci\u00f3n del nombre Jehov\u00e1. La tradici\u00f3n talm\u00fadica tambi\u00e9n prescribi\u00f3 que cuando los jueces religiosos oyeran en testimonio palabras blasfemas pronunciadas supuestamente por el acusado, ten\u00ed\u00adan que rasgarse las vestiduras siguiendo el ejemplo de 2 Reyes 18:37; 19:1-4. (The Jewish Encyclopedia, 1976, vol. 3, p\u00e1g. 237; comp\u00e1rese con Mt 26:65.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Blasfemia\u2020\u009d en las Escrituras Griegas. El ap\u00f3stol Pablo mostr\u00f3 el significado b\u00e1sico de bla\u00c2\u00b7sfe\u00c2\u00b7m\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a cuando us\u00f3 en Romanos 2:24 el verbo griego de la misma ra\u00ed\u00adz, bla\u00c2\u00b7sfe\u00c2\u00b7m\u00e9\u00c2\u00b7o, citando de Isa\u00ed\u00adas 52:5 y Ezequiel 36:20, 21 (referido anteriormente).<br \/>\nBlasfemar tambi\u00e9n supone reclamar los atributos o prerrogativas de Dios o atribuirlos a otra persona o cosa. (Comp\u00e1rese con Hch 12:21, 22.) Los l\u00ed\u00adderes religiosos jud\u00ed\u00ados acusaron a Cristo Jes\u00fas de blasfemia porque dijo a ciertas personas que se les perdonaban sus pecados (Mt 9:2, 3; Mr 2:5-7; Lu 5:20, 21), e intentaron apedrearlo por blasfemia porque dec\u00ed\u00ada de s\u00ed\u00ad mismo que era el Hijo de Dios. (Jn 10:33-36.) Cuando Jes\u00fas se refiri\u00f3 ante el Sanedr\u00ed\u00adn al prop\u00f3sito de Dios respecto a \u00e9l y a la gloriosa posici\u00f3n que se le otorgar\u00ed\u00ada, el sumo sacerdote se rasg\u00f3 las vestiduras y le acus\u00f3 de blasfemia, juzg\u00e1ndole merecedor de muerte. (Mt 26:63-66; Mr 14:61-64.) Como los l\u00ed\u00adderes religiosos jud\u00ed\u00ados no ten\u00ed\u00adan autoridad de los romanos para ejecutar la sentencia de muerte, con astucia cambiaron la acusaci\u00f3n de blasfemia por la de sedici\u00f3n cuando llevaron a Jes\u00fas ante Pilato. (Jn 18:29\u201319:16.)<br \/>\nYa que Jes\u00fas es el Hijo de Dios y su representante directo, es l\u00f3gico pensar que se considere blasfemia lo que se diga contra \u00e9l. (Lu 22:65.) De la misma manera, como el esp\u00ed\u00adritu santo o fuerza activa emana de Dios y est\u00e1 relacionado \u00ed\u00adntimamente con Su Persona, Jes\u00fas pudo hablar de \u2020\u0153blasfemia contra el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, tambi\u00e9n conocida como pecado imperdonable. (Mt 12:31; Mr 3:28, 29; Lu 12:10.) La blasfemia se origina en el coraz\u00f3n (Mt 15:19; Mr 7:21, 22), de modo que la condici\u00f3n de coraz\u00f3n, manifiesta en la voluntariedad implicada, tiene que estar relacionada con la blasfemia contra el esp\u00ed\u00adritu. El incidente que llev\u00f3 a Jes\u00fas a decir que tal pecado era imperdonable muestra que dicho pecado consist\u00ed\u00ada en oponerse a la acci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu de Dios. Esta oposici\u00f3n no se deb\u00ed\u00ada a enga\u00f1o, debilidad humana o imperfecci\u00f3n, sino que era consciente y deliberada. Los fariseos vieron con claridad que el esp\u00ed\u00adritu de Dios actuaba en Jes\u00fas para hacer el bien, pero por razones ego\u00ed\u00adstas atribuyeron este poder a Beelzebub, Satan\u00e1s el Diablo, lo que supuso una blasfemia contra el esp\u00ed\u00adritu santo de Dios. (Mt 12:22-32; comp\u00e1rese con Heb 6:4-6; 10:26, 27.)<br \/>\nAl igual que Jes\u00fas, Esteban sufri\u00f3 martirio acusado de blasfemia. (Hch 6:11-13; 7:56-58.) Antes de ser cristiano, Pablo hab\u00ed\u00ada sido blasfemo y hab\u00ed\u00ada intentado forzar a los cristianos a hacer \u2020\u0153una retractaci\u00f3n\u2020\u009d (literalmente, \u2020\u0153blasfemar\u2020\u009d). No obstante, cuando lleg\u00f3 a ser disc\u00ed\u00adpulo, sufri\u00f3 en su carne las contradicciones blasfemas de los jud\u00ed\u00ados, y es posible que en Efeso algunos llegasen a calificar su ense\u00f1anza de blasfema contra la diosa pagana \u00ed\u0081rtemis. (Hch 13:45; 19:37; 26:11; 1Ti 1:13.) Al expulsar a Himeneo y a Alejandro, Pablo los entreg\u00f3 \u2020\u0153a Satan\u00e1s para [ense\u00f1arlos] por disciplina a no blasfemar\u2020\u009d. (1Ti 1:20; comp\u00e1rese con 2Ti 2:16-18.) Santiago mostr\u00f3 que los ricos, como clase, eran propensos a \u2020\u0153[blasfemar] contra el nombre excelente\u2020\u009d por el que se llamaba a los disc\u00ed\u00adpulos. (Snt 2:6, 7; comp\u00e1rese con Jn 17:6; Hch 15:14.) En los \u2020\u0153\u00faltimos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d abundar\u00ed\u00adan los blasfemos (2Ti 3:1, 2), como tambi\u00e9n se predice en el libro de Revelaci\u00f3n tanto de manera expl\u00ed\u00adcita como simb\u00f3lica. (Rev 13:1-6; 16:9-11, 21; 17:3.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Significa hablar mal de alguien. El griego <em>blasf\u0113me\u014d<\/em> generalmente se traduce en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a> por \u00abblasfemar\u00bb, pero tambi\u00e9n \u00abinjuriar\u00bb, \u00abcalumniar\u00bb, \u00abvituperar\u00bb, \u00abdifamar\u00bb, \u00abhablar mal\u00bb, etc. Son cinco las ra\u00edces hebreas que se traducen por \u00abblasfemar\u00bb: <em>n\u0101qa\u1e07<\/em>, \u00abblasfemar\u00bb; <em>g\u0101\u1e0f\u0113p\u0304<\/em>, \u00abinjuriar\u00bb; <em>\u1e25\u0101rap\u0304<\/em>, \u00abreprochar\u00bb; <em>n\u0101\u02bea\u1e63<\/em>, \u00abmenospreciar despreciar\u00bb; y <em>b\u0101ra\u1e35<\/em>, que significa, o bien \u00abbendecir\u00bb, o sino \u00abmaldecir\u00bb (as\u00ed tambi\u00e9n como en otras lenguas sem\u00edticas). Esta \u00faltima palabra se usa para el incidente de Nabot (1 R. 21:10\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley sobre la blasfemia de Lv. 24:11\u201316 ordenaba la muerte para el hombre de Israel que \u00abmaldijese\u00bb (<em>q\u0101lal<\/em>) o \u00abblasfemase\u00bb (<em>n\u0101qa\u1e07<\/em>) el nombre del Se\u00f1or. No es del todo seguro que \u00e9sta sea una interpretaci\u00f3n directa del tercer mandamiento. El mandamiento es tomado por muchos como refiri\u00e9ndose, principalmente al menos, como el no cumplimiento de los juramentos leg\u00edtimos que se toman en nombre de Dios. Es probable que la pena de muerte se adjudicaba no por pronunciar descuidadamente el nombre de Dios como en los juramentos modernos (por mala que sea esta pr\u00e1ctica), sino por maldecir deliberadamente a Dios negando su deidad y sus atributos. Siendo Israel una teocracia, debe recordarse que normalmente inflig\u00eda penas civiles por ofensas religiosas. En la era cristiana, donde se obtiene la separaci\u00f3n de la iglesia y el estado, la blasfemia contra Dios es grave ofensa como siempre, pero el castigo que la iglesia da es s\u00f3lo la censura espiritual. El juicio \u00faltimo est\u00e1 en las manos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, los jud\u00edos corrompieron las leyes contra la blasfemia y los juramentos, y adoptaron la idea de que el nombre de Dios era demasiado sagrado para ser pronunciado jam\u00e1s. En lugar de pronunciar el nombre de Jehov\u00e1 (por esto es que ahora es incierta su pronunciaci\u00f3n correcta), lo sustituyeron por la palabra <em>\u02be\u0101\u1e0f\u00f4n<\/em>, \u00abAmo\u00bb. Se puede ver en el NT que los jud\u00edos evitaban el nombre de la Deidad (v\u00e9ase Mr. 14:61\u201362, y probablemente la frase \u00abreino de los cielos\u00bb que Mateo usa en lugar de reino de Dios). Esta tendencia tambi\u00e9n se encuentra en la literatura del Mar Muerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el NT la palabra espa\u00f1ola \u00abblasfemar\u00bb se usa principalmente para las ofensas en contra de la deidad. Cristo fue repetidamente acusado de blasfemia por aquellos que rechazaban reconocer su divinidad y \u00e9ste fue el argumento final en su juicio frente al Sanedr\u00edn (Mr. 14:64). La acusaci\u00f3n hab\u00eda sido hecha con frecuencia anteriormente (Mr. 2:7; Jn. 10:33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasaje m\u00e1s discutido se refiere a la ense\u00f1anza del pecado imperdonable (Mt. 12:24\u201332; Mr. 3:22\u201330; Lc. 11:15\u201320; 12:10). Debe observarse que en Mateo y especialmente en Marcos, el pecado imperdonable de los fariseos se asocia con la acusaci\u00f3n que hac\u00edan de que Cristo era un agente de Satan\u00e1s. Esto evidentemente nos da la clave para reconocer la naturaleza del pecado o la blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo. En este caso era una declaraci\u00f3n perversa decir que las obras de Cristo eran del diablo, cuando pod\u00eda verse claramente que eran de Dios. Por pura conveniencia, los fariseos ahogaron su consciencia y negaron la evidencia al atacar a Jes\u00fas. Pecaron contra la luz en la forma m\u00e1s determinada. La similitud con Nm. 15:30 tambi\u00e9n es generalmente citada. El alma que peca por ignorancia debe traer una ofrenda por el pecado, pero el alma que peca presuntuosamente (literalmente, con la mano en alto) \u00abinsulta\u00bb (<em>g\u0101\u1e0fep\u0304<\/em>) al Se\u00f1or y ser\u00e1 cortada. Pecar seriamente contra un conocimiento claro de la verdad es evidentemente una blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo (note aqu\u00ed la igualdad de Dios y el Esp\u00edritu Santo), y por su naturaleza, este pecado hace que el perd\u00f3n sea algo imposible, porque la \u00fanica luz posible es deliberadamente apagada. La idea de un pecado imperdonable no es poco com\u00fan en el NT (v\u00e9ase 1 Jn. 5:16; 2 Ti. 3:8; Jud. 13; Heb. 6:4\u20138; y 10:26\u201331).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho se discute si el pasaje de Hebreos 6 afirma que los cristianos podr\u00edan pecar o blasfemar contra el Esp\u00edritu Santo. Sea como fuere, debemos de observar que este pasaje no permite que la experiencia pueda volver a repetirse. Una vez que el pecado ha sido cometido, ya no hay esperanza. Por lo tanto, no puede referirse a los altibajos de la vida cristiana. Mucho menos har\u00e1 referencia a que un individuo pueda estar oscilando entre un estado de gracia y uno de pecado mortal, tal como los cat\u00f3licos afirman. Aquellos que sostienen la doctrina de la seguridad del creyente afirman que Heb. 6:9 indica que los vers\u00edculos precedentes son s\u00f3lo una advertencia para los cristianos, no una experiencia real. Otros afirman que el v. 5 se refiere a una profesi\u00f3n externa. En forma parecida, Stibbs afirma que la referencia puede ser a un caso hipot\u00e9tico en el pasaje de Heb. 10:26 (<em>New Bible Commentary<\/em>, IVCF, Chicago, 1955, <em>in loco<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las consciencias afligidas deben ser reconfortadas en este respecto. A menudo se dice que los que se preocupan por el pecado imperdonable no lo han cometido. En el tiempo de Jes\u00fas, no eran los grandes pecadores de la calle los que eran imperdonables. M\u00e1s bien eran los cl\u00e9rigos que ten\u00edan una incredulidad jactanciosa (Jn. 7:48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D.W. Amran en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">JewEnc<\/a><\/em>; <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">MSt<\/a>; J.W. Melody en <em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">CE<\/a><\/em>; J. Massie en <em><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">HDB<\/a><\/em>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Laird Harris<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>JewEnc <\/em><\/a><em>Jewish Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">MSt <\/a>McClintock and Strong, <em>Cyclopaedia of Biblical, Theological and Ecclesiastical Literature<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><em>CE <\/em><\/a><em>Catholic Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (87). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El significado b\u00e1sico de la palabra aqu\u00ed es un acto de descaro en el cual el hombre agravia el honor de Dios. El verdadero objeto del verbo es el nombre de Dios, el que se maldice y denigra en lugar de honrarlo. (cf. la frase com\u00fan b\u00edblica y rab\u00ednica, \u201cBendito t\u00fa, oh Jehov\u00e1\u201d). La pena por la afrenta de la blasfemia es la muerte por apedreamiento (Lv. 24.10\u201323; 1 R. 21.9ss; Hch. 6.11 ; 7.58).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la primera referencia es un israelita mestizo quien comete este pecado; y, hablando en general, son los paganos los que pronuncian blasfemias (2 R. 19.6, 22 = Is. 37.6, 23; Sal. 44.16; 74.10, 18; Is. 52.5), algunas veces incitados por el mal ejemplo y los deslices morales del pueblo de Dios (2 S. 12.14). Se sigue de esto, tambi\u00e9n, que cuando el pueblo de Dios cae en la idolatr\u00eda se considera que ha cometido la misma blasfemia que los paganos (Is. 65.7; Ez. 20.27). El nombre de Yahv\u00e9h, que Israel tiene el peculiar destino de honrar (v\u00e9ase G. F. Moore, <i>Judaism<\/i>, 2, 1927\u201330, pp. 103) es profanado por su pueblo infiel y desobediente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Aqu\u00ed hay una ampliaci\u00f3n del significado. Se blasfema tambi\u00e9n a Dios en la persona de sus representantes. As\u00ed, la palabra se utiliza con respecto a Mois\u00e9s (Hch. 6.11); Pablo (Ro. 3.8; 1 Co. 4.12; 10.30) ; y especialmente al Se\u00f1or Jes\u00fas, en su ministerio de perd\u00f3n (Mr. 2.7 y citas par.), en su *juicio (Mr. 14.61\u201364), y en el Calvario (Mt. 27.39; Lc. 23.39). Por el hecho de que estos representantes personifican la verdad de Dios mismo (y en forma especial\u00edsima nuestro Se\u00f1or) una palabra insultante dirigida a ellos y sus ense\u00f1anzas en realidad est\u00e1 dirigida contra el Dios en cuyo nombre hablan (as\u00ed Mt. 10.40; Lc. 10.16). Saulo de Tarso arremeti\u00f3 violentamente contra los primeros seguidores de Jes\u00fas, y procur\u00f3 obligarlos a blasfemar, e. d. a maldecir el nombre del Salvador (Hch. 26.11), y de esa manera renunciar a su voto de bautismo por el que confesaban que \u201cJes\u00fas es Se\u00f1or\u201d (cf. 1 Co. 12.3; Stg. 2.7). Sin embargo, este celo mal orientado no era simplemente contra la iglesia, sino contra el Se\u00f1or mismo (1 Ti. 1.13; cf. Hch. 9.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Este t\u00e9rmino se utiliza, tambi\u00e9n, en un sentido m\u00e1s suave, con respecto al lenguaje infamatorio dirigido a los hombres (p. ej. Mr. 3.28; 7.22; Ef. 4.31, Col. 3.8; Tit. 3.2). Aqu\u00ed la mejor traducci\u00f3n es \u201cdifamaci\u00f3n, injuria\u201d. Estos vers\u00edculos condenan un vicio muy com\u00fan, pero la advertencia puede estar fundada en un contexto tanto teol\u00f3gico como \u00e9tico si tenemos en cuenta el pasaje de Stg. 3.9. Los hombres no han de ser objeto de maldiciones porque en ellos, como hombres, est\u00e1 grabada la imagen \u201cformal\u201d de Dios, y la persona humana es, en alg\u00fan sentido, representante de Dios en la tierra (cf. Gn. 9.6).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay dos textos dif\u00edciles. 2 P. 2.10\u201311 habla de blasfemia contra \u201clas potestades superiores\u201d, a las que los \u00e1ngeles no se atreven a vilipendiar. Estas son, probablemente, potestades angelicales malignas contra quienes los falsos maestros pretend\u00edan dirigir sus insultos (cf. Jud. 8). La blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo (Mt. 12.32; Mr. 3.29) lleva consigo el espantoso pronunciamiento de que el que comete este pecado es \u201creo de juicio eterno\u201d (\u201cculpable de un pecado eterno\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0ba<\/span><span lang=ES style=' '>), que no puede ser perdonado. Este vers\u00edculo es una advertencia solemne contra el rechazo persistente y deliberado del llamado del Esp\u00edritu a la salvaci\u00f3n en Cristo. La falta de respuesta del hombre conduce inevitablemente a un estado de insensibilidad moral a la confusi\u00f3n de los valores morales, lo cual hace que se abrace el mal como si fuera el bien (\u201cMal, s\u00e9 t\u00fa mi bien\u201d; cf. Is. 5.18\u201320, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn402\" name=\"_ftnref402\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; Jn. 3.19). El ejemplo de esta actitud es el de los fariseos, que atribu\u00edan a Satan\u00e1s las obras misericordiosas de Jes\u00fas. En semejante estado de \u00e1nimo no es posible el arrepentimiento del coraz\u00f3n endurecido, pues el reconocimiento del pecado ya no es posible, y la oferta divina de misericordia es en efecto perentoriamente rechazada. El estar en esta peligrosa condici\u00f3n equivale a separarse de la fuente del perd\u00f3n. Hebert agrega una nota pastoral provechosa: \u201cA las personas que se sienten atormentadas en su alma por el temor de haber cometido el pecado contra el Esp\u00edritu Santo, se les deber\u00eda decir, en la mayor\u00eda de los casos, que su misma preocupaci\u00f3n es prueba de que no han cometido dicho pecado\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn403\" name=\"_ftnref403\" title=\"\"><i>TWBR<\/i><\/etiqueta>, pp. 32).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> <etiqueta id=\"#_ftn404\" name=\"_ftnref404\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta>, 1, pp. 109; H. W. Beyer,<i> <etiqueta id=\"#_ftn405\" name=\"_ftnref405\" title=\"\">TDNT<\/etiqueta><\/i> 1, pp. 621\u2013625; H. W\u00e4hrisch, C. Brown, W. Mundle en<i> <etiqueta id=\"#_ftn406\" name=\"_ftnref406\" title=\"\">NIDNTT<\/etiqueta><\/i> 3, pp. 340\u2013847.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn407\" name=\"_ftnref407\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.P.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Psa 139:20 porque b dicen ellos contra ti Dan 3:29 naci\u00f3n .. que dijere b contra el Dios de Mat 12:31 todo pecado y b ser\u00e1 perdonado a los Mat 26:65; Mar 14:64 ahora .. hab\u00e9is o\u00eddo su b Mar 2:7; Luk 5:21 \u00bfpor qu\u00e9 habla \u00e9ste as\u00ed? 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