{"id":13407,"date":"2016-02-05T08:58:55","date_gmt":"2016-02-05T13:58:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revolucion-francesa\/"},"modified":"2016-02-05T08:58:55","modified_gmt":"2016-02-05T13:58:55","slug":"revolucion-francesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revolucion-francesa\/","title":{"rendered":"REVOLUCION FRANCESA"},"content":{"rendered":"<p>[964]<\/p>\n<p>     Se considera esta revoluci\u00f3n de 1789 como el paradigma de todas las revoluciones, por su causas, por sus etapas y por sus efectos; y por sus influencias en toda Europa, tambi\u00e9n lo es. Pero, adem\u00e1s de revoluci\u00f3n, que termin\u00f3 con la monarqu\u00ed\u00ada e instal\u00f3 la eterna rep\u00fablica, fue tambi\u00e9n una persecuci\u00f3n religiosa de dimensiones enormes y sangrientas.<\/p>\n<p>   &#8211; El 24 de Enero de 1789 fueron convocados por Luis XVI los Estados Generales: nobleza, clero y \u00abtercer estado\u00bb o representantes burgueses m\u00e1s que populares. Se reunieron el 5 de Mayo de 1789 y pronto el \u00abtercer estado\u00bb y el bajo clero pidieron libertades que no estaban prevista por la nobleza y la monarqu\u00ed\u00ada. La insurrecci\u00f3n del 14 de Julio y la captura de la Bastilla (prisi\u00f3n emblem\u00e1tica, donde hab\u00ed\u00ada s\u00f3lo 7 presos: cuatro falsificadores, un asesino y dos locos) terminaron con el orden establecido y desencadenaron la conciencia masiva de triunfo revolucionario en Par\u00ed\u00ads.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1879 se redact\u00f3 y aprob\u00f3 la \u00abDeclaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano\u00bb, que era s\u00f3lo un pr\u00f3logo para la Constituci\u00f3n nacional que se quer\u00ed\u00ada establecer. La Asamblea decret\u00f3 la incautaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia y se declar\u00f3 la Iglesia independiente de Roma y sociedad civil y nacional, medida que distorsion\u00f3 toda la sociedad.<\/p>\n<p>   &#8211; El 12 de Julio de 1790 se aprob\u00f3 la \u00abConstituci\u00f3n civil del Clero\u00bb que era la dependencia de los Obispos y sacerdotes del poder civil como funcionarios. Se exigi\u00f3 a los sacerdotes el juramento de fidelidad al Estado y la declaraci\u00f3n de independencia de Roma. S\u00f3lo 4 de los 125 Obispos juraron tal Constituci\u00f3n. Pero en el clero la proporci\u00f3n fue mayor: de los 23.093 sacerdotes llamados, juraron 13.118.<\/p>\n<p>     Los que se negaron fueron perseguidos, exiliados o condenados a penas graves y a muerte, seg\u00fan lo momentos y los partidos m\u00e1s extremistas o moderados que dominaron en la Asamblea.<\/p>\n<p>     P\u00ed\u00ado VI penaliz\u00f3 con la excomuni\u00f3n a los que lo hicieran. La Revoluci\u00f3n se convirti\u00f3 en persecuci\u00f3n religiosa sin m\u00e1s, sobre todo dirigida contra los sacerdotes y religiosos: los unos sometidos por la violencia y el chantaje al Estado dominado por fan\u00e1ticos, no ajenos a la masoner\u00ed\u00ada; los otros fueron suprimidos sin contemplaciones para poder expropiar y malvender sus bienes incautados. Las posturas se fueron radicalizando y la guerra civil surgi\u00f3 como sistema, mandando en cada lugar los m\u00e1s fuertes, dando la t\u00f3nica Par\u00ed\u00ads y las ciudades.<\/p>\n<p>   &#8211; El 30 de Septiembre de 1791 se disolvi\u00f3 la Asamblea constituyente y se organiz\u00f3 la Asamblea Legislativa que mantuvo el sectarismo m\u00e1s descarado. El desorden era inmenso y las tensiones entre la Iglesia nacionalizada y la fiel a Roma amargaban los \u00e1nimos.<\/p>\n<p>   &#8211; El 10 de Agosto de 1792 se hab\u00ed\u00ada suspendi\u00f3 el poder real y Luis XVI y la familia real, despu\u00e9s de un intento de fuga, fue declarada prisionera. En Septiembre se declar\u00f3 el terror y las matanzas arbitrarias comenzaron a ser sistem\u00e1ticas. El 2 de Enero de 1793 Luis XVI fue ejecutado en la plaza p\u00fablica. La reina Maria Antonieta lo fue el 16 de Octubre de 1793.<\/p>\n<p>   &#8211; El terror se apoder\u00f3 de Francia: miles de personas fueron ejecutadas con los m\u00e1s futiles pretextos. La persecuci\u00f3n religiosa lleg\u00f3 al paroxismo. Se sustituy\u00f3 el calendario, los cultos y las fiestas, por el ideado por los revolucionarios: culto  a la diosa raz\u00f3n en Ntre. Dame, cambio del calendario, prohibici\u00f3n de todo culto p\u00fablico, exterminio de los sacerdotes.<\/p>\n<p>   &#8211; Los dirigentes Dant\u00f3n, H\u00e9rbert y Clootz fueron decapitados en Marzo de 1794 por Robespierre. Luego lo fueron Chaumette y el Obispo Gobel y Desmoulins.<\/p>\n<p>    Al fin tambi\u00e9n fue al pat\u00ed\u00adbulo el mismo Robespierre en el \u00abgolpe de Estado del 9 Thermidor (27 de Julio de 1794), y la agresividad religiosa se calm\u00f3 un poco con el cambio que sus sucesores llevaron al terreno religioso.<\/p>\n<p>   &#8211; El 23 de Setiembre de 1795 un Directorio de cinco miembros se convirti\u00f3 en el ejecutivo de la Rep\u00fablica y un Consejo de los Quinientos y de los Ancianos tomaron el poder Legislativo de la Rep\u00fablica. Con todo, los gobiernos locales siguieron activos.<\/p>\n<p>     La comuna de Par\u00ed\u00ads fue el modelo de gobierno caprichoso y sometido a intereses y tensiones. Pero toda Francia se vio arrasada por los dirigentes locales que gobernaron, persiguieron, mataron o robaron a su antojo. La Ley de 3 Vent\u00f4se (21 de Febrero de 1795), determin\u00f3 el afrancesamiento de la Iglesia Cat\u00f3lica. Declar\u00f3 la Rep\u00fablica libre de toda religi\u00f3n y determin\u00f3 la libertad de cultos declarando la religi\u00f3n cuesti\u00f3n de cada uno y el culto libre<br \/>\n   &#8211; Mientras tanto las tropas francesas se defend\u00ed\u00adas o atacaban seg\u00fan las circunstancias. Austria, B\u00e9lgica, Piamonte e Italia eran escenario de derrotas o de victorias. Los tratados firmados dieron las fronteras de Francia: el de Par\u00ed\u00ads con Toscana, el de La Haya con Holanda, el de Basilea con Espa\u00f1a, dieron como fronteras los Alpes, el Rin y el Mosa. Fue el ej\u00e9rcito el que cambio la situaci\u00f3n al no tener ya labores externas que afrontar.<\/p>\n<p>   &#8211; El retorno de Bonaparte desde Italia y el golpe de Estado del 18 Brumario (10 de Noviembre de 1799) terminaron con la revoluci\u00f3n y dieron origen al Imperio, que solo durar\u00ed\u00ada 15 a\u00f1os, arrollado por la soberbia del sargento de Tol\u00f3n.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La r. f. es uno de los acontecimientos con mayores consecuencias en la historia de la humanidad; funda la era del \u00abmundo moderno\u00bb con sus espec\u00ed\u00adficos problemas para el -> Estado y la -> sociedad, para la vida eclesi\u00e1stica y cultural, y para todo el \u00e1mbito de la existencia humana del individuo.<\/p>\n<p>I. Causas y presupuestos<br \/>\nTendencias generales a la evoluci\u00f3n en el campo social, pol\u00ed\u00adtico y espiritual, junto con especiales presupuestos internos de Francia, prepararon el terreno para una transformaci\u00f3n revolucionaria, que desde Francia se extendi\u00f3 a toda Europa. Desde fines de la era confesional, la cr\u00ed\u00adtica de la filosof\u00ed\u00ada de la -> ilustraci\u00f3n se dirige contra el -> absolutismo mon\u00e1rquico, contra una Iglesia que se impone a la fuerza y contra los privilegios de una sociedad de clases fundada en el nacimiento. Bajo el esp\u00ed\u00adritu del utilitarismo, del racionalismo y del eudemonismo, al derecho de las formas tradicionales de autoridad se contraponen las exigencias de un orden natural de las cosas humanas que debe fundarse nuevamente con ayuda de la raz\u00f3n aut\u00f3noma (Locke, Montesquieu, Rousseau). La cr\u00ed\u00adtica de los \u00abfil\u00f3sofos\u00bb a los defectos del ancien r\u00e9gime, en la Francia del s. XVIII parte no s\u00f3lo de la burgues\u00ed\u00ada econ\u00f3micamente progresista, sino tambi\u00e9n de la nobleza y del clero. Esa cr\u00ed\u00adtica se refuerza bajo el signo de la guerra americana de independencia y a la vista de la crisis econ\u00f3mica del Estado franc\u00e9s bajo el rey Luis xvi (1774-1792), dotado de buenas intenciones, pero incapaz. La corona se muestra demasiado d\u00e9bil para una reforma org\u00e1nica del Estado; se enfrenta primeramente con una \u00abrevoluci\u00f3n de los privilegiados\u00bb (asamblea de notables en 1787). Con la convocaci\u00f3n en 1788 (por primera vez desde 1614) de los Estados Generales ante la amenazadora bancarrota del Estado, aparece claramente el fracaso de la monarqu\u00ed\u00ada absolutista.<\/p>\n<p>II. La revoluci\u00f3n hasta el derrocamiento de la monarqu\u00ed\u00ada (1789-1792)<br \/>\nAgitaci\u00f3n electoral, elecci\u00f3n y reuni\u00f3n de los Estados Generales (desde mayo de 1789) est\u00e1n bajo el signo de la fundaci\u00f3n de una monarqu\u00ed\u00ada constitucional. La catolicidad de Francia no aparece amenazada en modo alguno, sino que, m\u00e1s bien, se acent\u00faa como elemento unificante de la nueva comunidad nacional. Pero ya los acontecimientos que tienen lugar en la constituci\u00f3n de los Estados Generales muestran la din\u00e1mica inmanente del incipiente progreso de fusi\u00f3n de Estado y sociedad. El tercer estado (con doble n\u00famero de representantes frente al clero y la nobleza exige la votaci\u00f3n por \u00abcabezas\u00bb, no por estados. Le apoya decisivamente el primer estado, donde el grupo de los p\u00e1rrocos, muy superior en n\u00famero, se sustrae a la direcci\u00f3n de los obispos, procedentes en general de la nobleza. Esta \u00abrebeli\u00f3n\u00bb de los p\u00e1rrocos, separados de los prelados ricos por un profundo abismo social, conduce r\u00e1pidamente a la disoluci\u00f3n f\u00e1ctica del primer estado. Igualmente grupos liberales de la nobleza se unen al tercer estado; la corona trata de aferrarse a la separaci\u00f3n de los estados; finalmente ella misma ordena la uni\u00f3n de los estados para una deliberaci\u00f3n general. Con esto la iniciativa ha pasado a la burgues\u00ed\u00ada. Los Estados Generales se han convertido en la Asamblea Nacional constituyente.<\/p>\n<p>La movilizaci\u00f3n planificada de las fuerzas populares (asalto a la Bastilla el 14-7-1789), movimientos espont\u00e1neos de la poblaci\u00f3n rural y una continuada inseguridad del rey crearon una nueva situaci\u00f3n. En la noche que precede al 4 de agosto la Asamblea Nacional declara, despu\u00e9s de agregarse los representantes de la nobleza y del clero, la abolici\u00f3n de todos los privilegios, de todos los derechos feudales y diezmos, de todos los derechos especiales regionales y comunales. La declaraci\u00f3n de los derechos del hombre que sigui\u00f3 entre el 4 y el 11 de agosto, significa el reconocimiento de las ideas de igualdad social y de unidad nacional por parte de la Asamblea Nacional. Si bien con esto se realiza el principio de la movilidad de personas y de cosas, fundamental para la sociedad burguesa-capitalista, sin embargo, al mantenerse el derecho de propiedad, el principio de igualdad queda limitado a la esfera jur\u00ed\u00addica (pronto se apoyar\u00e1 en ello la cr\u00ed\u00adtica socialista a las \u00abmedian\u00ed\u00adas\u00bb de la revoluci\u00f3n burguesa). La restante obra constituyente y legislativa de la Asamblea Nacional se encuentra bajo el signo de la creciente movilizaci\u00f3n de los elementos burgueses radicales y bajo el de una restricci\u00f3n de la libertad de movimiento de la corte. La Constituci\u00f3n, promulgada el 3-9-1791, deja al rey solamente un veto suspensivo frente a las resoluciones de la c\u00e1mara, elegida de acuerdo con una ley de censo electoral.<\/p>\n<p>La impotencia de la corona y la transformaci\u00f3n extremadamente r\u00e1pida de mentalidades y relaciones de fuerzas se ven en el modo de tratar las cuestiones eclesi\u00e1sticas en 1790-1791. Junto con la Constituci\u00f3n, la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica se convierte en \u00abdestino de la revoluci\u00f3n, pues aqu\u00e9lla conduce al choque de la fidelidad de amplios sectores a las tradiciones religiosas con el sue\u00f1o filos\u00f3fico de una religi\u00f3n purificada y de la incondicional superioridad del Estado laicista sobre la autonom\u00ed\u00ada y el movimiento propio de la Iglesia\u00bb (H. Herzfeld). Todav\u00ed\u00ada a fines de 1789 la Asamblea Nacional, a fin de resolver el problema econ\u00f3mico, decide poner \u00aba disposici\u00f3n de la naci\u00f3n\u00bb todas las posesiones de la Iglesia. A cambio se asegura a los cl\u00e9rigos la paga estatal. La opini\u00f3n de los cl\u00e9rigos diputados, que en parte se hallan influidos por el -> galicanismo, est\u00e1 dividida. La prueba decisiva para la relaci\u00f3n de la Iglesia con la revoluci\u00f3n vino de la Constitution civile du clerg\u00e9, dada en julio de 1790: reducci\u00f3n de los 135 obispados a 85, elecci\u00f3n de los obispos y del clero local por asambleas de ciudadanos, supresi\u00f3n de las \u00f3rdenes y corporaciones eclesi\u00e1sticas, limitaci\u00f3n de las relaciones con el papa a un m\u00ed\u00adnimo formal. Se toman estas disposiciones sin previo entendimiento con la curia, fracasan posteriores intentos de mediaci\u00f3n y el Estado impone al clero la obligaci\u00f3n de prestar juramente a la Constituci\u00f3n civil. Con esto empieza la divisi\u00f3n entre los cl\u00e9rigos que se niegan a prestar el juramento y los \u00abconstitucionales\u00bb. El papa P\u00ed\u00ado vi, despu\u00e9s de un silencio demasiado prolongado, en el breve de 10-5-1971 condena no s\u00f3lo la Constituci\u00f3n civil, sino tambi\u00e9n los principios generales de 1789, sobre todo la libertad religiosa. Mientras tanto, con ayuda del Estado, se forma en Francia la Iglesia cism\u00e1tica \u00abconstitucional\u00bb, que provee todos los puestos. Los que se niegan al juramento pronto son sustituidos (55 %), perseguidos y en parte desterrados. Debido al conflicto con la Iglesia, a la crisis pol\u00ed\u00adtica exterior y a la renovada penuria econ\u00f3mica, se agudiza m\u00e1s todav\u00ed\u00ada la situaci\u00f3n interna.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de las deliberaciones en torno a la Constituci\u00f3n (septiembre de 1971) y las nuevas elecciones para la Asamblea Nacional Legislativa, llevan a los girondinos al poder. Estos empujan hacia la consumaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n y consiguen una declaraci\u00f3n de guerra contra Austria (20-4-1792, cruzada para la liberaci\u00f3n de las naciones). Finalmente capitanean un levantamiento violento en Par\u00ed\u00ads (Danton) y el ataque a las Tuller\u00ed\u00adas, el 10-8-1792, para la suspensi\u00f3n del rey.<\/p>\n<p>III. El reinado del terror (1792-1794)<br \/>\nMientras que bajo la influencia de los fracasos militares y por miedo a los movimientos contrarrevolucionarios una primera oleada de terror p\u00fablico produce sus v\u00ed\u00adctimas (matanzas de septiembre), la Convenci\u00f3n Nacional recientemente elegida decide la eliminaci\u00f3n de la monarqu\u00ed\u00ada. En la introducci\u00f3n de un nuevo calendario se refleja la descristianizaci\u00f3n de la vida p\u00fablica. La Iglesia constitucional pierde importancia; los que se niegan a prestar juramento est\u00e1n divididos por los intentos de los regalistas \u00abde hacer de la religi\u00f3n un medio en lugar de un fin\u00bb (M. Emery). Luis xvi es condenado a muerte y ejecutado (21-1-1793), la Convenci\u00f3n Nacional toma extraordinarias medidas de seguridad en el interior y en el exterior: tribunal de la revoluci\u00f3n, comit\u00e9 de la salud p\u00fablica (como \u00f3rgano ejecutivo de la Convenci\u00f3n), obligaci\u00f3n universal de servicio militar (y, con ello, creaci\u00f3n de tropas revolucionarias reclutadas entre la masa). Desde oto\u00f1o de 1793 hasta el verano de 1794, el terror bajo el signo de la guerra civil (Vend\u00e9e) y del ajusticiamiento de \u00absospechosos\u00bb alcanza su punto culminante. Simult\u00e1neamente la vida cultural y religiosa se pone al servicio de la propaganda revolucionaria y anticristiana: se cierran innumerables iglesias o se busca un culto nuevo, no cristiano y patri\u00f3tico, en sustituci\u00f3n del anterior.<\/p>\n<p>La nueva Constituci\u00f3n, decretada por la Convenci\u00f3n en junio de 1793, significaba la victoria de la democracia igualitaria de los peque\u00f1os burgueses contra el predominio de grandes burgueses y liberales en la Constituci\u00f3n de 1791. Pero ya no lleg\u00f3 a aplicarse, pues Robespierre, como exponente de los jacobinos (1793-1794), reg\u00ed\u00ada en forma de una dictadura terrorista. No puede valorarse en exceso su importancia para la autoafirmaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n contra las potencias de la antigua Europa; todav\u00ed\u00ada hoy sigue discuti\u00e9ndose su figura, determinada por un r\u00ed\u00adgido doctrinarismo. Robespierre fue derrocado el 27-28 de julio de 1794, cuando los \u00e9xitos en el campo de batalla y en pol\u00ed\u00adtica exterior condujeron a una distensi\u00f3n. El pueblo est\u00e1 cansado del terror, y con esto se alcanza el punto en que da un giro la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>IV. El Directorio y el desenlace de la revoluci\u00f3n (1795-1799)<br \/>\nEntre la reacci\u00f3n regalista y el radicalismo que sigue en acci\u00f3n, se impone en los a\u00f1os siguientes una pol\u00ed\u00adtica de republicanos moderados, que, apoy\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en el ej\u00e9rcito trataron de consolidar los logros revolucionarios en una sociedad con predominio de la clase burguesa. Al cesar la Convenci\u00f3n, la Constituci\u00f3n directorial de 1795 pone el poder en manos de un Directorio compuesto por cinco miembros. Como parlamento act\u00faa un \u00abcuerpo legislativo\u00bb (censo del derecho electoral, elecci\u00f3n indirecta). Pero, a pesar de los grandes \u00e9xitos militares, el Directorio no consigui\u00f3 poner fin a la guerra civil en la Vend\u00e9e y superar el desgarramiento econ\u00f3mico, social y eclesi\u00e1stico. Al principio prosigue la pol\u00ed\u00adtica hostil a la Iglesia de la Convenci\u00f3n, y s\u00f3lo en 1796-1797 se suaviza moment\u00e1neamente. Se intenta negociar con Roma para regular las relaciones eclesi\u00e1sticas. Pero el curso de los acontecimientos pol\u00ed\u00adticos y militares en Italia conduce a resultados opuestos: los ej\u00e9rcitos de la revoluci\u00f3n ocupan Roma, P\u00ed\u00ado vi es deportado en febrero de 1799 como prisionero a Florencia, y posteriormente a Francia, donde muere el 29 de agosto. En vista de la debilidad del Directorio, el general Napole\u00f3n Bonaparte dio con \u00e9xito un golpe de Estado, en Par\u00ed\u00ads, el 18 de Brumaire (9 de noviembre) de 1799. Napole\u00f3n form\u00f3 un gobierno provisional encargado de redactar una Constituci\u00f3n. Con esto concluye la \u00e9poca revolucionaria, sustituida por una dictadura militar, y se abre el camino al concordato de 1801, que tiene en cuenta la fuerza vital de resistencia de la Iglesia francesa, y representa la primera tentativa de una ordenaci\u00f3n eclesi\u00e1stica en la sociedad posrevolucionaria.<\/p>\n<p>V. Enjuiciamiento<br \/>\nR. f. e Iglesia cat\u00f3lica llegaron a un \u00abconflicto tr\u00e1gico\u00bb (A. Latreille), cuyos efectos para la relaci\u00f3n de la Iglesia con el mundo moderno, en el que ha dejado su sello la revoluci\u00f3n, resultaron extraordinariamente profundos y continuados. Frente a posiciones extremadamente cr\u00ed\u00adticas y simplistas, que han determinado corrientemente la visi\u00f3n cat\u00f3lica de la r. f. (p. ej., el cardenal Hergenr\u00f6ther: \u00abLa Francia que engendr\u00f3 la revoluci\u00f3n no era cat\u00f3lica; s\u00f3lo era cat\u00f3lica aquella Francia que vino a ser su v\u00ed\u00adctima\u00bb), hoy en d\u00ed\u00ada se impone una manera diferente de considerar las cosas, que apunta especialmente a las ra\u00ed\u00adces cristianas de la declaraci\u00f3n de los derechos del -> hombre y al car\u00e1cter contingente de la historia concreta.<\/p>\n<p>Una nueva interpretaci\u00f3n general de la r. f. a ra\u00ed\u00adz de las posiciones del Vaticano II (dignidad humana, libertad religiosa, sociedad pluralista), por una parte deber\u00ed\u00ada tomar en serio el poder\u00ed\u00ado hist\u00f3rico de las reacciones eclesi\u00e1sticas de repulsa as\u00ed\u00ad como la dial\u00e9ctica mundo-Iglesia que de ah\u00ed\u00ad resulta, y, por otra parte deber\u00ed\u00ada reflexionar sobre el proceso total de la -> secularizaci\u00f3n moderna bajo la dimensi\u00f3n de la historia profana y bajo el aspecto eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: A. Latreille, L&#8217;Eglise catholique et la R\u00e9volution fran\u00e7aise, 2 vols. (Pa 1946-50); J. Leflon, La crise r\u00e9volutionnaire 1789-1848 (P 1949); K. D. Erdmann, Volkssouver\u00e4nit\u00e4t und Kirche (K\u00f6 1949); J. Ritter, Hegel und die Franz\u00f6sische Revolution (K\u00f6 &#8211; Opladen 1957); G. Lefebvre, La revoluci\u00f3n francesa y el imperio (F de C Econ M\u00e9x); R. R. Palmer, The Age of the Democratic Revolution. A. Political History of Euro-pe and America, 1760-1800, 2 vols. (Princeton 1959-64); J. Godechot, Les R\u00e9volutions 1770-1799 (P 1963); H. Maier, Revolution und Kirche. Studien zur Fr\u00fchgeschichte der christlichen Demokratie 1789-1850 (Fr 21964); Aubry, La revoluci\u00f3n francesa (M y Sim\u00f3n Ba 1965); H. Belloc, La revoluci\u00f3n francesa (Huemul B Aires); E. Burke, Reflexiones sobre la revoluci\u00f3n francesa (I E Pol 21965); L. Herv\u00e1s y Panduro, Causas de la revoluci\u00f3n de Francia (Atlas Ma); A. de Lamartine, La revoluci\u00f3n francesa, 2 vols. (Sopena Ba); F. Vicens, C\u00f3mo se desarroll\u00f3 la revoluci\u00f3n francesa (Rauter Ba).<\/p>\n<p>Heinrich Lutz<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>\n  La sociedad en el Antiguo R\u00e9gimen  Convocatoria de Luis XVI a los Estados Generales del Reino  El despertar del tercer estado  El tirano Robespierre  Reinado del terror  Regicidio  Republicano.jpg    Comit\u00e9 de salvaci\u00f3n p\u00fablica  Los \u00faltimos treinta a\u00f1os nos han dado una nueva versi\u00f3n de la historia de la Revoluci\u00f3n Francesa, a la que han contribuido las m\u00e1s diversas y hostiles escuelas. El fil\u00f3sofo Taine atrae la atenci\u00f3n a la afinidad entre los revolucionarios y lo que \u00e9l llama el esp\u00edritu cl\u00e1sico, esto es el esp\u00edritu de abstracci\u00f3n que dio origen al cartesianismo y produjo ciertas obras maestras de la literatura francesa. Adem\u00e1s, demostr\u00f3 admirablemente el mecanismo de los comit\u00e9s revolucionarios locales y mostr\u00f3 c\u00f3mo una osada minor\u00eda jacobina fue capaz de imponer su voluntad como aquella \u00abdel pueblo\u00bb. Siguiendo esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n M. Augustin Cochin ha estudiado bastante recientemente el mecanismo de las soci\u00e9t\u00e9s de pens\u00e9e en las que fue desarrollada la doctrina revolucionaria y en las cuales fueron formados hombres lo suficientemente preparados para poner esta doctrina en ejecuci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia de la francmasoner\u00eda en la Revoluci\u00f3n Francesa proclamada por Luis Blanc y por la masoner\u00eda libre misma es probada por las investigaciones de M. Cochin. Sorel ha aclarado la conexi\u00f3n entre la diplomacia de la Revoluci\u00f3n y la del viejo r\u00e9gimen. Sus trabajos prueban que la Revoluci\u00f3n no marca una ruptura en la continuidad de la pol\u00edtica exterior de Francia. La escuela hist\u00f3rica inclinada al radicalismo, fundada y liderada por M. Aulard, ha publicado numerosos documentos muy \u00fatiles como as\u00ed tambi\u00e9n la rese\u00f1a \u00abLa R\u00e9volution Fran\u00e7aise\u00bb. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, se produjo un cisma en esta escuela, M.Mathiez, emprendiendo en oposici\u00f3n a M.Aulard la defensa de Robespierre, en consecuencia de lo cual fund\u00f3 una nueva rese\u00f1a \u00abLes Annales R\u00e9volutionaires\u00bb. La \u00abSoci\u00e9t\u00e9 d&#8217;histoire contemporaine\u00bb, fundada bajo auspicios cat\u00f3licos, ha publicado una serie de textos relacionados con la historia revolucionaria. Finalmente los trabajos de Abb\u00e9 Sicard han revelado varias tendencias en el clero que permaneci\u00f3 fiel a Roma, algunas legitimistas, otras m\u00e1s favorables a las nuevas formas pol\u00edticas, desarrollando por tanto una nueva visi\u00f3n de la historia del clero Franc\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas son las m\u00e1s recientes adiciones a la historia de la Revoluci\u00f3n Francesa. Este art\u00edculo, enfatizar\u00e1 m\u00e1s especialmente en las relaciones entre la Revoluci\u00f3n y la Iglesia.  (Vea Francia).\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Reuni\u00f3n de los Estados<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre. El Catolicismo deja de ser la religi\u00f3n del Estado<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Constituci\u00f3n Civil del Clero<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 La Asamblea Legislativa<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 La Convenci\u00f3n; la Rep\u00fablica; El Reino del Terror<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 El Directorio<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Reuni\u00f3n de los Estados<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El punto de partida de la Revoluci\u00f3n Francesa fue la convocatoria de los Estado Generales por parte de Luis XVI. Ellos comprend\u00eda tres \u00f3rdenes, nobleza, clero y el tercer estado, el mencionado en \u00faltimo t\u00e9rmino ten\u00eda permitido contar con tantos miembros como las otras dos \u00f3rdenes juntas. La regulaci\u00f3n electoral del 24 de enero de 1789, aseguraba al clero parroquial una gran mayor\u00eda en las reuniones de las baillages que eran para elegir a la representaci\u00f3n clerical a los Estados Generales. Mientras los cap\u00edtulos solamente enviaban un delegado por diez can\u00f3nigos, y cada convento s\u00f3lo uno de sus miembros, todos los curas ten\u00edan permitido el voto. El n\u00famero del la \u00aborden\u00bb del clero en los Estados Generales exced\u00eda los 300, dentro de los cuales hab\u00eda 44 prelados, 208 curas, 50 can\u00f3nigos y abades comendadores, y algunos monjes. El clero sosten\u00eda casi tan en\u00e9rgicamente como lo hac\u00eda el Tercer Estado el establecimiento de un gobierno constitucional basado en la separaci\u00f3n de poderes, la peri\u00f3dica convocatoria a los estados generales, su supremac\u00eda en materias financieras, la responsabilidad de los ministros, y la garant\u00eda regular de la libertad individual. Por lo tanto las verdaderas y grandes reformas tendientes al establecimiento de la libertad eran defendidas por el clero en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n. Cuando los Estados se reunieron el 5 de mayo de 1789, el Tercer Estado demand\u00f3 que la verificaci\u00f3n de poderes deb\u00eda ser hecha en conjunto por las tres \u00f3rdenes, siendo su objeto que los Estados deb\u00edan formar una sola asamblea en la cual la distinci\u00f3n entre las \u00ab\u00f3rdenes\u00bb deb\u00eda desaparecer y en la que cada miembro tendr\u00eda un voto. Escasamente un cuarto del clero respald\u00f3 esta reforma, pero desde la apertura de los Estados fue evidente que el deseado voto individual ser\u00eda el que le dar\u00eda a los miembros del Tercer Estado, los sostenedores de la reforma, una efectiva preponderancia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan tempranamente como el 23 de mayo de 1789, los curas, de la casa del Arzobispo de Bordeaux eran de la opini\u00f3n de que el poder de los diputados deb\u00eda ser verificado en asamblea general de los Estados, y cuando el 17 de junio los miembros del Tercer Estado se autoproclamaron la \u00abAsamblea Nacional\u00bb, la mayor\u00eda del clero decidi\u00f3 (19 de junio) un\u00edrseles. Como el alto clero y la nobleza a\u00fan resist\u00edan, el rey ocasion\u00f3 el cierre del sal\u00f3n donde se reun\u00edan del Tercer Estado (20 de junio), tras lo cual los diputados, con su presidente, Bailly, se juntaron en el Jeu de Paume y se juramentaron de no dispersarse hasta que hubieran provisto a Francia de una constituci\u00f3n. Despu\u00e9s del tronante discurso de Mirabeau (23 de junio) dirigido al Marqu\u00e9s de Deux-Br\u00e9z\u00e9, maestro de ceremonias de Luis XVI, el rey mismo, (27 de junio) invit\u00f3 a la nobleza a unirse al Tercer estado. El despido por parte de Luis XVI del ministro reformista Necker y la concentraci\u00f3n de la armada real cerca de Par\u00eds provoc\u00f3 la insurrecci\u00f3n del 14 de julio y la captura de la Bastilla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M.Frunck Brentano ha destruido las leyendas que r\u00e1pidamente nacieron en conexi\u00f3n con la celebrada fortaleza. No hubo un levantamiento en masa del pueblo de Par\u00eds, y el n\u00famero de sitiadores no fue m\u00e1s de mil como m\u00e1ximo, se encontraron solamente siete prisioneros en la Bastilla, cuatro de los cuales eran falsificadores, un hombre joven culpable de cr\u00edmenes monstruosos y que por el bien de la familia era conservado en la Bastilla y podr\u00eda escapar de la pena de muerte, y dos prisioneros locos. Pero en la opini\u00f3n p\u00fablica la Bastilla simbolizaba el absolutismo real y la captura de esta fortaleza fue considerada como el derrocamiento de todo el r\u00e9gimen, y las naciones extranjeras atribuyeron una gran importancia al evento. Luis XVI se rindi\u00f3 ante esta agitaci\u00f3n; Necker fue repuesto; Baillo se convirti\u00f3 en Alcalde de Par\u00eds, Lafayette, comandante de la milicia nacional; la tri-color fue adoptada y Luis XVI consinti\u00f3 en reconocer el t\u00edtulo de \u00abAsamblea Nacional Constituyente\u00bb. Te Deums y procesiones celebraron la toma de la Bastilla; en los pulpitos el Abad Fauchet predic\u00f3 la armon\u00eda de la religi\u00f3n y la libertad. Como resultado del establecimiento del \u00abvoto por orden\u00bb los privilegios pol\u00edticos del clero podr\u00eda considerarse como que dejaron de existir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la noche del 4 de agosto de 1789, a instancias del Vizconde de Noailles la Asamblea vot\u00f3 con extraordinario entusiasmo la abolici\u00f3n de todos los privilegios y derechos feudales y la igualdad de todos los franceses. Por tanto un vendaval azot\u00f3 la riqueza del clero, pero los hombres de la iglesia fueron los primeros en dar ejemplo de sacrificio. Una multiplicidad de beneficios y anualidades fueron abolidos y se acord\u00f3 sobre la redenci\u00f3n del diezmo, pero dos d\u00edas despu\u00e9s el alto clero, torn\u00e1ndose inc\u00f3modo, demand\u00f3 otra discusi\u00f3n del voto que hab\u00eda llevado a la redenci\u00f3n. El resultado fue la abolici\u00f3n, pura y simple, del diezmo sin redenci\u00f3n. En el curso de la discusi\u00f3n Buzot declar\u00f3 que la propiedad del clero pertenec\u00eda a la naci\u00f3n. La conciencia de Luis XVI comenz\u00f3 a ser alarmada. Se tom\u00f3 cinco semanas, y entonces meramente public\u00f3 los decretos como principios generales, reserv\u00e1ndose el derecho de aprobar o rechazar las medidas que pudiera tomar la Asamblea para que tuvieran vigencia.\n<\/p>\n<h3>Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre. El Catolicismo deja de ser la religi\u00f3n del Estado<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de darle a Francia una constituci\u00f3n, la Asamblea juzg\u00f3 necesario redactar una \u00abDeclaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre y del Ciudadano\u00bb, que deber\u00eda formar el pre\u00e1mbulo de la Constituci\u00f3n. La sugerencia de Camus de que a la declaraci\u00f3n de los derechos del hombre deber\u00eda agregarse una declaraci\u00f3n de sus deberes fue rechazada. La Declaraci\u00f3n de Derechos menciona en su pre\u00e1mbulo que es hecha en presencia y bajo los auspicios del Ser Supremo, pero dos de tres art\u00edculos propuestos por el clero garantizando el respeto debido a la religi\u00f3n y a la devoci\u00f3n p\u00fablica, fueron rechazados despu\u00e9s de los discursos de los Protestantes, Rabaut Saint-Etiene y Mirabeau, y el \u00fanico art\u00edculo relacionado con la religi\u00f3n fue redactado como sigue: \u00abNadie podr\u00e1 ser molestado por sus opiniones, a\u00fan religiosas, siempre que sus manifestaciones no disturben el orden p\u00fablico establecido por ley\u00bb. En realidad el deseo de la Asamblea fue que el Catolicismo deb\u00eda dejar de ser la religi\u00f3n del Estado y que deb\u00eda ser establecida la libertad de culto. Subsecuentemente declar\u00f3 a los protestantes elegibles para todos los puestos (24 de diciembre de 1789), restaur\u00f3 sus posesiones y estatus a los herederos de los refugiados Protestantes (10 de julio y 9 de diciembre de 1790), y tomaron medidas a favor de los Jud\u00edos (28 de enero, 26 de julio, 16 de agosto de 1790). Pero pronto se torn\u00f3 evidente en las discusiones relativas a la Constituci\u00f3n Civil del clero que la Asamblea deseaba que la Iglesia Cat\u00f3lica, a la que la mayor\u00eda del pueblo Franc\u00e9s pertenec\u00eda, deb\u00eda estar sujeta al Estado y realmente organizada por el Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los rumores de que Luis XVI buscaba huir a Metz y ponerse bajo la protecci\u00f3n el ej\u00e9rcito de Bouill\u00e9 con el objeto de organizar un movimiento contra revolucionario y su negativa a promulgar la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre, provoc\u00f3 un levantamiento en Par\u00eds. La multitud sali\u00f3 hacia Versalles, y entre insultos trajo de vuelta al rey y la reina a Par\u00eds (6 de octubre de 1789). A partir de entonces la Asamblea sesion\u00f3 en Par\u00eds, primero en la residencia arzobispal, luego en las Tuller\u00edas. En este momento comenz\u00f3 a aparecer en un n\u00famero de peri\u00f3dicos y panfletos, la idea de tomar posesi\u00f3n de los bienes del clero a los efectos de afrontar exigencias financieras. El plan de confiscar esta propiedad, que hab\u00eda sido sugerido tan tempranamente como el 8 de agosto por el Marqu\u00e9s de Lacoste, fue retomada (septiembre 24) por el economista Dupon de Nemours, y el 10 de octubre fue sostenida en nombre del Comit\u00e9 de Finanzas en un reporte que caus\u00f3 esc\u00e1ndalo escrito por Telleyrand, Obispo de Autun, quien bajo el viejo r\u00e9gimen hab\u00eda sido uno de los dos \u00abagentes generales\u00bb encargados de defender lo intereses financieros del clero Franc\u00e9s. El 12 de octubre Mirabeau reclam\u00f3 a la Asamblea decretar (1) que la propiedad de las posesiones de la iglesia pertenec\u00edan a la naci\u00f3n que podr\u00eda proveer a la manutenci\u00f3n de los pastores; (2) que el salario de cada cura no deber\u00eda ser menos de 1200 libras. El plan fue discutido desde el 13 de octubre hasta el 2 de noviembre. Se opusieron el Abe\u00e9 de Montesquieu, y el Abe\u00e9 Maury, quienes sostuvieron que siendo los cl\u00e9rigos personas morales, pod\u00edan ser propietarios, disputaron las estimaciones hechas sobre la riqueza del clero, y sugirieron que sus posesiones deber\u00edan simplemente servir como una garant\u00eda para un pr\u00e9stamo de 400.000.000 de libras a la naci\u00f3n. Los partidarios de la confiscaci\u00f3n mantuvieron que el clero ya no exist\u00eda m\u00e1s como orden, que la propiedad era como una sucesi\u00f3n sin herederos, y que el Estado ten\u00eda el derecho de reclamarla, que adem\u00e1s el Gobierno Real nunca hab\u00eda reconocido expresamente al clero como propietario, que en 1749 Luis XV hab\u00eda prohibido al clero recibir nada sin la autorizaci\u00f3n del Estado, y que hab\u00eda confiscado la propiedad de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Malouet adopt\u00f3 una posici\u00f3n intermedia y demand\u00f3 que el Estado deber\u00eda confiscar solamente las posesiones eclesi\u00e1sticas superfluas, pero que el clero parroquial deb\u00eda ser dotado con tierra. Finalmente, el 2 de noviembre de 1789, la Asamblea decidi\u00f3 que las posesiones del clero estaban \u00abpuestas a disposici\u00f3n\u00bb de la naci\u00f3n. Los resultados de este voto produjeron prontas consecuencias. La primera fue la moci\u00f3n de Treilhard (17 de diciembre), demandando en nombre del comit\u00e9 eclesi\u00e1stico de la Asamblea, el cierre de los conventos in\u00fatiles, y decretando que el Estado deber\u00eda permitir a los religiosos relevarse a s\u00ed mismos de sus votos mon\u00e1sticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n de este proyecto comenz\u00f3 en febrero de 1790, despu\u00e9s de que la Asamblea, mediante la creaci\u00f3n de asambleas de los departamentos, distritos y comunas, hab\u00eda procedido a la reorganizaci\u00f3n administrativa de Francia. La discusi\u00f3n fue de nuevo muy violenta. El 13 de febrero de 1790 la Asamblea, influenciada por las sugerencias m\u00e1s radicales de Barnave y Thouret, decret\u00f3 como \u00abart\u00edculo constitucional\u00bb que la ley no s\u00f3lo no deb\u00eda reconocer m\u00e1s los votos mon\u00e1sticos, sino que adem\u00e1s las \u00f3rdenes y congregaciones estaban y deb\u00edan permanecer suprimidas en Francia, y que ninguna otra deb\u00eda ser establecida en el futuro. Despu\u00e9s de haber planeado una supresi\u00f3n parcial de las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas, la Asamblea vot\u00f3 por su supresi\u00f3n total. La propuesta de Cazal\u00e8s (17 de febrero) llamando a la disoluci\u00f3n de la Asamblea Constituyente, y los leg\u00edtimos esfuerzos hechos por la alta clerec\u00eda para advertir a los cat\u00f3licos de no comprar los bienes de la Iglesia confiscados, provocaron represalias. El 17 de marzo de 1790, la Asamblea decidi\u00f3 que las propiedades eclesi\u00e1sticas alienadas, valuadas en 400.000.000 de libras, deb\u00edan ser vendidas a los municipios, los que a su vez deber\u00edan venderlas a compradores privados. El 14 de abril decidi\u00f3 que el mantenimiento del culto cat\u00f3lico deb\u00eda ser afrontado sin recurrir a la renta de la que fuera propiedad eclesial y que una suma, fijada en m\u00e1s de 133.000.000 de libras para el primer a\u00f1o, deber\u00edan ser entradas en el presupuesto para las entregas que deb\u00edan ser hechas al clero; el 17 de abril el decreto fue aprobado relacionado con assignats, los papeles emitidos por el Gobierno pagando intereses al 5 por ciento, y los que deb\u00edan ser aceptados en pago por la propiedad eclesial, de all\u00ed en m\u00e1s llamada propiedad nacional; finalmente, el 9 de julio, fue decretado que toda esta propiedad deb\u00eda ser puesta en venta.\n<\/p>\n<h3>Constituci\u00f3n Civil del Clero<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 6 de febrero de 1790, la Asamblea encomend\u00f3 a su comit\u00e9 eclesi\u00e1stico, designado el 20 de agosto de 1789 y compuesto de 15 miembros, a preparar la reorganizaci\u00f3n del clero. El 7 de febrero fueron agregados quince nuevos miembros al comit\u00e9. Los \u00abconstituyentes\u00bb eran disc\u00edpulos de los philosophes del siglo dieciocho quienes subordinaban la religi\u00f3n al Estado, m\u00e1s a\u00fan, para comprender su posici\u00f3n es conveniente tener en mente que muchos de ellos eran juristas con ideas galicistas y josefistas. Finalmente Taine ha probado que en muchos aspectos sus pol\u00edticas religiosas simplemente continuaron los pasos del viejo r\u00e9gimen, pero mientras el viejo r\u00e9gimen protegi\u00f3 a la Iglesia Cat\u00f3lica y la hizo la iglesia exclusiva, reconocida, los constituyentes planeaban esclavizarla despu\u00e9s de haberla despojado de sus privilegios. Adem\u00e1s ellos no tomaron en cuenta que hay temas mixtos que solamente pueden ser regulados despu\u00e9s de un acuerdo con la autoridad eclesi\u00e1stica. Estaban especialmente enfurecidos contra el clero despu\u00e9s del discurso consistorial en el cual P\u00edo VI (22 de marzo de 1790) reprob\u00f3 algunas de las medidas ya tomadas por la Asamblea Constituyente, y por las noticias recibidas desde el norte y sur donde la justa insatisfacci\u00f3n de las conciencias cat\u00f3licas hab\u00eda provocado disturbios; particularmente la elecci\u00f3n del Protestante Rabaut Saint-Etiene a la presidencia de la Asamblea Nacional gener\u00f3 conmoci\u00f3n en Toulouse y Nimes. Bajo la influencia de estos disturbios se desarroll\u00f3 la Constituci\u00f3n Civil del clero. El 29 de mayo de 1790 fue presentado ante el Bonal de la Asamblea, el Obispo de Clermont, y algunos miembros de la Derecha requirieron que el proyecto deb\u00eda ser sometido a un concilio nacional o al papa. Pero la Asamblea procedi\u00f3; discuti\u00f3 la Constituci\u00f3n Civil del Clero desde el 1 de Junio al 12 de Julio de 1790, fecha en la cual fue aprobada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta constituci\u00f3n comprend\u00eda cuatro t\u00edtulos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00edtulo I, Oficinas Eclesi\u00e1sticas: Los l\u00edmites diocesanos deb\u00edan coincidir con los de los departamentos, por lo que se deb\u00edan suprimir 57 sedes episcopales. El t\u00edtulo de arzobispo fue abolido; de los 83 episcopados restantes 10 fueron llamados episcopados metropolitanos y se les dio jurisdicci\u00f3n sobre las di\u00f3cesis vecinas. Ninguna porci\u00f3n del territorio Franc\u00e9s deb\u00eda reconocer la autoridad de un obispo que viviera en el extranjero, ni de sus delegados, y esto, agrega la Constituci\u00f3n, \u00absin perjuicio de la unidad de fe y de comuni\u00f3n que debe ser mantenida con la cabeza de la Iglesia Universal\u00bb. Fueron abolidas canonj\u00edas, prebendas y prioratos. No deb\u00eda haber m\u00e1s ning\u00fan puesto sacerdotal especialmente dedicado a llenar las condiciones de las donaciones de la Misa. Fueron prohibidas todas las apelaciones a Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00edtulo II, Nombramientos al Beneficio: Los obispos deb\u00edan ser designados por la Asamblea Electoral del departamento; deb\u00edan ser investidos y consagrados por el metropolitano y prestar juramento de fidelidad a la naci\u00f3n, al Rey, a la Ley, y a la Constituci\u00f3n; no deb\u00edan pedir ninguna confirmaci\u00f3n al papa. Los p\u00e1rrocos deb\u00edan ser electos por las asambleas electorales de los distritos. Por lo tanto todos los ciudadanos, a\u00fan Protestantes, Jud\u00edos, y Cat\u00f3licos nominales, pod\u00edan nombrar titulares de las oficinas eclesi\u00e1sticas, y la primera obligaci\u00f3n de los sacerdotes y obispos era prestar juramente de fidelidad a la Constituci\u00f3n que negaba a la Santa Sede cualquier poder efectivo sobre la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Titulo III, Salario de los ministros de la religi\u00f3n: La constituci\u00f3n fij\u00f3 el salario del obispo de Par\u00eds en 51.000 libras (alrededor de $10.2000), el de los obispos de ciudades cuya poblaci\u00f3n excediera las 50.000 almas en 20.000 libras (alrededor de $4000), y el de otros obispos en 12.000 libras (alrededor de $2400), el de los curas en una suma que oscilaba entre 6000 (alrededor de $1200) y 1200 libras (cerca de $240). Para el bajo clero esto fue una mejora de su condici\u00f3n material, especialmente debido a que el valor real de estas sumas eran dos y una vez y media la suma que recib\u00edan en el momento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00edtulo IV, con relaci\u00f3n a la residencia, se establecieron condiciones muy severas relativas a las ausencias de los obispos y pastores. En el festival de la Federaci\u00f3n (14 de Julio de 1790) Talleyrand y trescientos pastores oficiando en el altar de la naci\u00f3n erigido en el Campo de Marte usaron la faja tricolor sobre sus vestimentas pastorales y rogaron por la bendici\u00f3n de Dios sobre la Revoluci\u00f3n. Estuvieron presentes representantes de las ciudades de Francia, y fue inaugurado una especie de culto, el de la tierra Patria, el origen remoto de todos los \u00abcultos Revolucionarios\u00bb. El 10 de julio de 1790, en un sumario confidencial a Luis XVI, P\u00edo VI expres\u00f3 la alarma con la cual lo llenaba el proyecto en discusi\u00f3n. Comision\u00f3 a dos eclesi\u00e1sticos que eran ministros de Luis XVI, Champion de Cic\u00e9 y Lefranc de Pompignan, para que urgieran al rey a no firmar la Constituci\u00f3n Civil del Clero. El 28 de julio, en una carta al papa, Luis XVI replic\u00f3 que \u00e9l ser\u00eda compelido, \u00abcon muerte en el alma\u00bb, a promulgar la Constituci\u00f3n, que se reservar\u00eda el derecho a sacar tan pronto como fuera posible algunas concesiones, pero que si se negaba, su vida y la vida de su familia podr\u00eda quedar en peligro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa le respondi\u00f3 (17 de agosto) que a\u00fan sosten\u00eda la misma opini\u00f3n sobre la Constituci\u00f3n, pero que no har\u00eda ninguna declaraci\u00f3n p\u00fablica sobre el tema hasta que no lo consultara con el Sacro Colegio. El 24 de agosto el rey promulg\u00f3 la Constituci\u00f3n, por lo cual fue reprendido por el Papa en un comunicado confidencial el 22 de septiembre. M-Mathiez sostiene que ha probado que la dubitaci\u00f3n de P\u00edo VI se debi\u00f3 a consideraciones temporales m\u00e1s que espirituales, a su serio miedo sobre los asuntos de Avignon y el Comtat Venaissin, donde ciertos partidos populares estaban clamando por tropas Francesas, pero la verdad es que P\u00edo VI, quien hab\u00eda hecho saber su opini\u00f3n de la Constituci\u00f3n a dos prelados Franceses, estaba esperando alguna manifestaci\u00f3n de parte del episcopado Franc\u00e9s. En verdad los obispos hablaron antes que el papa hablara p\u00fablicamente. A fines de octubre de 1790, publicaron una \u00abExposition des principes sur la constitution civile du clerg\u00e9\u00bb, compilado por Boisgelin, Arzobispo de Aix en la cual rechazaban la Constituci\u00f3n y llamaban a los fieles a hacer lo mismo. Esta publicaci\u00f3n marca el comienzo de un violento conflicto entre el episcopado y la Constituci\u00f3n. El 27 de noviembre de 1790, despu\u00e9s de un discurso de Mirabeau, un decreto estipul\u00f3 que todos los obispos y pastores deb\u00edan jurar la Constituci\u00f3n en el plazo de una semana, so pena de perder sus puestos, todos aquellos que se rehusaran y sin embargo continuaran cumpliendo sus funciones pastorales deb\u00edan ser perseguidos por disturbar la paz p\u00fablica. El rey, muy perturbado por este decreto, finalmente los sancion\u00f3 (26 de diciembre de 1790) a fin de evitar un levantamiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ese momento un gran sector de la clerec\u00eda menor hab\u00eda mostrado una cierta cantidad de simpat\u00eda por la Revoluci\u00f3n, pero cuando se vio que los miembros episcopales de la Asamblea se rehusaron a prestar juramento, sacrificando de este modo sus sedes, un n\u00famero pastores siguieron este desinteresado ejemplo. Puede decirse que desde finales de 1790 el alto clero y los elementos verdaderamente ortodoxos de la clerec\u00eda menor estuvieron unidos contra las medidas revolucionarias. Desde all\u00ed en adelante hubo dos clases, los no juramentados o sacerdotes refractarios, que eran fieles a Roma y rehusaron el juramento, y los que juraron, juramentados, o sacerdotes Constitucionales, que hab\u00edan consentido prestar su juramento. De los 125 obispos fueron s\u00f3lo cuatro, Talleyrand de Autun, Brienne de Sens, Jarente de Orle\u00e1ns y Laford de Savine, de Viviers; tres coadjutores u obispos in partibus, Gobel, Obispo Coadjutor de B\u00e0le, Martial de Brienne, Coadjutor de Sens, y Dubourg-Miraudet, Obispo de Babil\u00f3n. En las ciudades importantes la mayor\u00eda de los sacerdotes se rehusaron a prestar juramento. Son m\u00e1s dif\u00edciles de conseguir estad\u00edsticas de peque\u00f1os burgos y del campo. Los archivos nacionales preservan los registros completos de 42 departamentos que fueron enviados a la Asamblea Constituyente por las autoridades civiles. Estos muestran que en esos 42 departamentos, de 23.093 sacerdotes llamados a jurar, 13.118 lo hicieron. Por tanto hab\u00eda, de cada 100 sacerdotes, 56 o 57 juramentados contra 43 o 44 que no juraron. M. de la Gorce da serias razones para cuestionar estas estad\u00edsticas, que fueron compiladas por celosos bur\u00f3cratas ansiosos de complacer a los administradores centrales. \u00c9l afirma, por otra parte, que el cisma tuvo poco sustento en quince departamentos y concluye que en 1791 el n\u00famero de sacerdotes fieles a Roma era de 52 a 55 por ciento; esta es una suficientemente peque\u00f1a mayor\u00eda, pero es la que M. de la Gorce considera aut\u00e9ntica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 5 de febrero de 1791, la Asamblea Constituyente prohibi\u00f3 a cada sacerdote no juramentado predicar en p\u00fablico. En marzo tuvieron lugar las elecciones para cubrir las sedes episcopales y parroquias vacantes. El desorden creci\u00f3 en la Iglesia de Francia; fueron candidatos sacerdotes j\u00f3venes y ambiciosos, mejor conocidos por pol\u00edtica que por su celo religioso, y en muchos lugares debido a la oposici\u00f3n de buenos cat\u00f3licos, los electos tuvieron mucha dificultad para tomar posesi\u00f3n de sus iglesias. En esta coyuntura, viendo a la Iglesia Constitucional establecida contra la Iglesia leg\u00edtima, P\u00edo VI escribi\u00f3 dos cartas, una a los obispos y una a Luis XVI, para preguntarle si restaba al medio para prevenir el cisma; y finalmente, el 13 de abril de 1791, emiti\u00f3 una condena solemne de la Constituci\u00f3n Civil en una solemne carta al clero y al pueblo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 2 de mayo de 1791, la anexi\u00f3n del Comtat Venaissin y de la ciudad de Avignon por parte de las tropas francesas marc\u00f3 la ruptura de las relaciones diplom\u00e1ticas entre Francia y la Santa Sede. Desde mayo de 1791 no hubo m\u00e1s un embajador de Francia en Roma ni un nuncio en Par\u00eds. La Carta de P\u00edo VI instaba a la resistencia de los cat\u00f3licos. Las Misas celebradas por los sacerdotes no juramentados atra\u00edan multitudes de fieles. La muchedumbre se juntaba para golpear e insultar a monjas y otras mujeres piadosas. El 7 de mayo de 1791, la Asamblea decidi\u00f3 que los sacerdotes no juramentados como pr\u00eatres habitu\u00e9s pod\u00edan continuar diciendo Misa en las iglesias parroquiales o conducir sus servicios en otras iglesias con la condici\u00f3n de que respetar\u00edan las leyes y no provocar\u00edan revueltas contra la Constituci\u00f3n Civil. Los curas Constitucionales se hicieron m\u00e1s y m\u00e1s impopulares entre los buenos Cat\u00f3licos; los trabajos de Sciout se dirigen a mostrar que los \u00abdirectorios departamentales\u00bb ten\u00edan que utilizar su tiempo organizando expediciones policiales regulares para proteger a los sacerdotes Constitucionales de la oposici\u00f3n de los buenos cat\u00f3licos, o persiguiendo a los sacerdotes no juramentados que heroicamente persist\u00edan en permanecer en sus puestos. Finalmente el 9 de junio de 1791, la Asamblea prohibi\u00f3 la publicaci\u00f3n de Bulas o Decretos de la Corte de Roma, al menos hasta que hubieran sido sometidos al cuerpo legislativo y su publicaci\u00f3n autorizada. Por tanto la Francia Revolucionaria no solamente rompi\u00f3 con Roma, sino que deseaba establecer una barrera entre Roma y los cat\u00f3licos de Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia atormentada del rey fue la principal raz\u00f3n de su intento de fuga (20-21 de junio de 1791). Antes de escapar, hab\u00eda dirigido a la Asamblea una declaraci\u00f3n de su insatisfacci\u00f3n con la constituci\u00f3n civil del clero, y una vez mas protest\u00f3 contra la violencia moral que lo hab\u00eda obligado a aceptar tal documento. Detenido en Varennes, Luis XVI llevado de regreso el 25 de junio, y fue suspendido de sus funciones hasta se completase la Constituci\u00f3n, a la cual jur\u00f3 el 13 de septiembre de 17911. El 30 de septiembre de 1791, la Asamblea Constituyente se disolvi\u00f3, para dar paso a la Asamblea Legislativa, en la cual ninguno de los miembros de la Asamblea Constituyente se pod\u00eda sentar. La Asamblea Constituyente hab\u00eda aprobado 2500 leyes y reorganizado totalmente la administraci\u00f3n de Francia. Su principal error desde un punto de vista social fue prohibir al pueblo trabajador unirse y formar asociaciones \u00abpara sus tal llamados intereses comunes\u00bb. Mal conducidos por su esp\u00edritu individualista y su odio a ciertos abusos de las viejas corporaciones, los Constituyentes no entendieron que el mundo del trabajo deb\u00eda organizarse. Fueron responsables de la anarqu\u00eda econ\u00f3mica que rein\u00f3 durante el siglo diecinueve, y el presente movimiento sindical as\u00ed como los esfuerzos de los social cat\u00f3licos en conformidad con la Enc\u00edclica \u00abRerum novarum\u00bb marca una profunda y decisiva reacci\u00f3n contra la obra de la Asamblea Constituyente.\n<\/p>\n<h3>La Asamblea Legislativa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se disolvi\u00f3 la Asamblea Constituyente (30 de septiembre de 1791), toda Francia estaba inflamada sobre la cuesti\u00f3n religiosa. M\u00e1s de la mitad del pueblo Franc\u00e9s no quer\u00eda a la nueva Iglesia, una creaci\u00f3n facciosa de la ley; la vieja Iglesia estaba arruinada, demolida, perseguida y la amnist\u00eda general decretada por la Asamblea Constituyente antes de disolverse no pod\u00eda hacer nada tendiente a la restauraci\u00f3n de la paz en el pa\u00eds donde el desatinado trabajo de esa Asamblea hab\u00eda trastornado las conciencias de los individuos. Los partidos en la Asamblea Legislativa fueron pronto irreconciliables. Los Feuillants, en la Derecha, no ve\u00edan resguardo de la salvaci\u00f3n en la Constituci\u00f3n, los girondinos en la izquierda y los monta\u00f1eses en la extrema izquierda, estaban preparados para la rep\u00fablica. Hab\u00eda hombres que, como el poeta Andr\u00e9 Ch\u00e9nier, so\u00f1aban con una completa separaci\u00f3n de Iglesia y estado. \u00abLos sacerdotes &#8211; escrib\u00eda en una carta al \u00abMonitor\u00bb (22 de Octubre de 1791) &#8211; no dificultar\u00e1n a los estados cuando ninguno est\u00e9 vinculado a ellos, y ellos siempre los trabar\u00e1n cuando cualquiera est\u00e9 vinculado con ellos como en el presente.\u00bb Pero la mayor\u00eda de los miembros de la Asamblea Legislativa ten\u00edan asiento en las asambleas departamentales o distritales; ellos hab\u00edan peleado contra los sacerdotes no juramentados y llevaron violentas pasiones y un esp\u00edritu hostil a la Asamblea Legislativa. Un informe de Gensonn\u00e9 y Gallois a la Asamblea Legislativa (9 de octubre de 1791) sobre la condici\u00f3n de las provincias del oeste denunci\u00f3 a los sacerdotes no juramentados por excitar al pueblo a la rebeli\u00f3n y pidieron medidas contra ellos. Los acusaron de complicidad con los obispos emigrados. En Avignon, habiendo sido asesinado el revolucionario L\u00e9cuyer en una iglesia, algunos ciudadanos reputados de ser partidarios del Papa, fueron llevados a un antiguo palacio papal y estrangulados (16-17 de octubre de 1791). Calvados fue tambi\u00e9n la escena de serios disturbios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asamblea Legislativa, en lugar de reparar los errores de la Asamblea Constituyente, continu\u00f3 con la cuesti\u00f3n de los curas no juramentados. El 29 de noviembre, a propuesta de Fran\u00e7ois de Neufch\u00e2teau, decidi\u00f3 que si dentro de ocho d\u00edas no prestaban el juramento civil, ser\u00edan privados de todo salario, que ser\u00edan puestos bajo la vigilancia de las autoridades, que si generaban problemas en los alrededores de donde ellos resid\u00edan ser\u00edan enviados afuera, que ser\u00edan encarcelados por un a\u00f1o si persist\u00edan en la posici\u00f3n y por dos a\u00f1os si eran convictos de provocar desobediencia al rey. Finalmente prohibi\u00f3 a los sacerdotes no juramentados el ejercicio legal del culto. Tambi\u00e9n requirieron de los directorios departamentales listas de los juramentados y de los no juramentados, que ello podr\u00eda, como decir, \u00abpisotear la rebeli\u00f3n que se encubr\u00eda bajo una pretendida disidencia en el ejercicio de la religi\u00f3n cat\u00f3lica\u00bb. Por lo tanto su decreto finalizaba en una amenaza. Pero este decreto ten\u00eda el objetivo de agudizar el conflicto entre Luis XVI y la Asamblea. El 9 de diciembre de 1791, el rey hizo conocer su veto oficialmente. Los partidos se comenzaron a formar. Por un lado estaba el rey y los cat\u00f3licos fieles a Roma, del otro la Asamblea y los sacerdotes que hab\u00edan jurado. El poder legislativo estaba de un lado, el ejecutivo de otro. En marzo de 1792, la Asamblea acus\u00f3 a los ministros de Luis XVI; el rey los reemplaz\u00f3 por un ministerio Girondino encabezado por Dumouriez, con Roland, Servan, y Clavi\u00e8re entre sus miembros. Ellos ten\u00edan una doble pol\u00edtica: al exterior, guerra con Austria, en el interior, medidas contra los sacerdotes no juramentados. Luis XVI, rodeado de peligros, fue tambi\u00e9n acusado de dualidad; sus negociaciones secretas con las cortes extranjeras hicieron posible que sus enemigos dijeran que \u00e9l ya hab\u00eda conspirado contra Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una carta papal del 19 de marzo de 1792, renov\u00f3 la condena de la Constituci\u00f3n Civil e impuso excomuni\u00f3n mayor a todos aquellos sacerdotes juramentados que no se retractaran dentro de los sesenta d\u00edas, y a todos los cat\u00f3licos que permanecieran fieles a estos sacerdotes. La Asamblea respondi\u00f3 con el decreto del 27 de mayo de 1792, declarando que todos los sacerdotes no juramentados pod\u00edan ser deportados por el directorio de sus departamentos a pedido de veinte ciudadanos, y si ellos volvieran despu\u00e9s de la expulsi\u00f3n se expondr\u00edan a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n. Luis vet\u00f3 este decreto. Por tanto se arrib\u00f3 a una disputa no solamente entre Luis XVI y la Asamblea, sino tambi\u00e9n entre el rey y sus ministros. El 3 de junio de 1792, la Asamblea decret\u00f3 la formaci\u00f3n de un campamento cerca de Par\u00eds, con 20.600 voluntarios para hacer guardia al rey. En el consejo ministerial Roland ley\u00f3 una carta insultante para Luis, en la cual le demandaba sancionar los decretos de noviembre y mayo contra los sacerdotes no juramentados. \u00c9l fue despedido, con lo cual el pueblo de Par\u00eds lleg\u00f3 e invadi\u00f3 las Tuller\u00edas (20 de junio de 1792), y por varias horas el rey y si familia fueron objeto de todo tipo de ultrajes. Despu\u00e9s del manifiesto p\u00fablico del Duque de Brunswick en el nombre de los poderes coaligados contra Francia (25 de julio de 1792) y de la declaraci\u00f3n de la Asamblea de \u00abTierra Patria en peligro\u00bb se produjeron peticiones para la deposici\u00f3n del rey, quien fue acusado de estar en comunicaci\u00f3n con los dirigentes extranjeros. El 10 de agosto, Santerre, Westermann, y Fournier l&#8217;Am\u00e9ricain, a la cabeza de la guardia nacional, atacaron las Tuller\u00edas defendidas por 800 suizos. Luis se rehus\u00f3 a defenderse, y con su familia busc\u00f3 refugio en la Asamblea Legislativa. La Asamblea aprob\u00f3 un decreto que suspend\u00eda los poderes del rey, prepar\u00f3 un borrador del plan de educaci\u00f3n para el delf\u00edn, y convoc\u00f3 a la convenci\u00f3n nacional. Luis XVI fue encarcelado en el Temple por orden de la insurrecta Comuna de Par\u00eds.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La locura se esparci\u00f3 a trav\u00e9s de Francia causada por el peligro que amenazaba desde afuera; se multiplicaron los arrestos de sacerdotes no juramentados. En un esfuerzo por hacerlos rendirse, la Asamblea decidi\u00f3 (15 de agosto) que el juramento deb\u00eda consistir solamente en la promesa de sostener con toda su fuerza la libertad, igualdad, y ejecuci\u00f3n de la ley, o morir en su puesto. Pero los sacerdotes no juramentados se mantuvieron firmes y rehusaron a\u00fan este segundo juramente. El 26 de agosto la Asamblea decret\u00f3 que dentro de los quince d\u00edas deb\u00edan ser expulsados del reino, que aquellos que permanecieran o regresaran a Francia deb\u00edan ser deportados a la Guayana, o ser\u00edan pasibles de diez a\u00f1os de prisi\u00f3n. Entonces extendieron esta amenaza a los sacerdotes que, no teniendo funciones sacerdotales p\u00fablicamente reconocidas, hubieran sido dispensados hasta ese entonces del juramento, declarando que ellos tambi\u00e9n pod\u00edan ser expulsados si fueran convictos de haber provocado disturbios. Esta fue la se\u00f1al para una verdadera guerra civil. Los campesinos se armaron en La Vend\u00e9e, Deux S\u00e8vres, Loire Inf\u00e9rieure, Maine y Loire, Ile y Vilaine. Estas noticias y las de la invasi\u00f3n de Champagne por el ej\u00e9rcito Prusiano causaron ocultas influencias, levantando al pueblo de Par\u00eds y de all\u00ed las masacres de septiembre. En las prisiones de La Force, el Conciergerie, y el Abbaye Saint Germain, por lo menos 1500 mujeres, sacerdotes y soldados cayeron bajo el hacha o el garrote. El celebrado tribuno, Danton, no puede ser totalmente exculpado de complicidad en estas masacres. La Asamblea Legislativa finaliz\u00f3 esta carrera con dos medidas contra la Iglesia: priv\u00f3 a los sacerdotes del derecho de registrar nacimientos etc., y autoriz\u00f3 el divorcio. Laicizar el estado civil no estaba en la mente de los constituyentes, pero fue el resultado del bloqueo de la Constituci\u00f3n Civil del Clero. La Asamblea Legislativa fue inducida a promulgarla porque los cat\u00f3licos fieles a Roma no hubieran recurrido a los sacerdotes constitucionales para el registro de nacimientos, bautismos y defunciones.\n<\/p>\n<h3>La Convenci\u00f3n; la Rep\u00fablica; El Reino del Terror<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apertura de la Convenci\u00f3n Nacional (21 de septiembre de 1792) se produjo el d\u00eda despu\u00e9s de la victoria de Damouriez sobre las tropas Prusianas en Valmy . El obispo constitucionalista, Gr\u00e9goire, proclam\u00f3 la rep\u00fablica en la primera sesi\u00f3n, fue rodeado en la asamblea por quince obispos constitucionalistas y veintiocho sacerdotes constitucionalistas. Pero lleg\u00f3 el momento en que los cl\u00e9rigos constitucionalistas estuvieron tambi\u00e9n bajo sospecha ya que la mayor\u00eda de la Convenci\u00f3n era hostil al cristianismo mismo. Tan pronto como el 16 de noviembre de l792, Camb\u00f3n demand\u00f3 que los salarios de los sacerdotes deb\u00edan ser suprimidos y de all\u00ed en adelante ninguna religi\u00f3n deb\u00eda ser subsidiada por el estado, pero la moci\u00f3n fue rechazada por el momento. De all\u00ed en m\u00e1s la Convenci\u00f3n promulg\u00f3 todo tipo de medidas pol\u00edticas arbitrarias: emprendi\u00f3 el juicio a Luis XVI y el 2 de enero de 1793 \u00abtir\u00f3 la cabeza del rey a Europa\u00bb. Pero desde el punto de vista religioso fue m\u00e1s t\u00edmida; tem\u00eda molestar al pueblo de Saboya y B\u00e9lgica, cuyas armadas se estaban aliando a Francia. Del 10 al 15 de marzo de 1793 irrumpieron insurrecciones en La Vend\u00e9e, Anjou, y en una parte de Britania. Al mismo tiempo Dumouriez, habiendo sido derrotado en Neerwinden, busc\u00f3 volver su ej\u00e9rcito contra la Convenci\u00f3n, y \u00e9l mismo trat\u00f3 de atacar a los austriacos. La Convenci\u00f3n se asust\u00f3, instituy\u00f3 un Tribunal Revolucionario el 9 de marzo y el 6 de abril el Comit\u00e9 de Seguridad Publica; fueron establecidos pues dos formidables poderes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se tomaron medidas crecientemente severas principalmente contra los cl\u00e9rigos no juramentados. El 18 de febrero de 1793, la Convenci\u00f3n vot\u00f3 un premio de cien libras para cualquiera que denunciara a un sacerdote pasible de deportaci\u00f3n o que permaneciera en Francia a pesar de la ley. El 1 de marzo los \u00e9migr\u00e9s fueron sentenciados a destierro perpetuo y sus propiedades confiscadas. El 18 de marzo fue decretado que cualquier \u00e9migr\u00e9s o sacerdote deportado arrestado en suelo franc\u00e9s deb\u00eda ser ejecutado dentro de las 24 horas. El 23 de abril fue promulgado que todos los eclesi\u00e1sticos, sacerdotes o mojes, que no hubieran prestado el juramento prescripto por el decreto del 15 de agosto de 1792, deb\u00eda ser transportados a Guayana; a\u00fan los sacerdotes que hubieran prestado el juramento ser\u00edan tratados igual si seis ciudadanos los denunciaran por fallas en su ciudadan\u00eda. Pero a pesar de todas estas medidas los sacerdotes no juramentados permanecieron fieles a Roma. El Papa hab\u00eda mantenido en Francia un internuncio oficial, el Abb\u00e9 de Salamon, quien permaneci\u00f3 oculto y cumpli\u00f3 sus deberes con peligro de su vida, dio informaci\u00f3n concerniente a los eventos y trasmiti\u00f3 \u00f3rdenes. Los proc\u00f3nsules de la Convenci\u00f3n Fr\u00e9ron y Barras en Marseilles y Toulon, Tallien en Bordeaux, Carrier en Nantes, perpetraron masacres abominables. En Par\u00eds, el Tribunal Revolucionario, siguiendo las propuestas del acusador p\u00fablico, Doquier-Tinville, inaugur\u00f3 el Reino del Terror. La proscripci\u00f3n de los girondinos por los monta\u00f1eses (2 de junio de 1793), marc\u00f3 un progreso en la demagogia. El asesinato del sediento de sangre y demagogo Marat, por Charlotte Corday (13 de julio de 1793) dio lugar a extravagantes manifestaciones en honor a Marat. Pero las provincias no siguieron esta pol\u00edtica. Siguieron noticias de insurrecciones en Caen, Marsella, Lyon, y Toulon: y al mismo tiempo los dspa\u00f1oles estaban en Roussillon, los Piamonteses en Saboya, los austr\u00edacos en Valenciennes y los vendeanos derrotaron a Kleber en Torfou (septiembre de 1793). La enloquecida Convenci\u00f3n decret\u00f3 la leva en masa; la heroica resistencia de Valenciennes y Mainz le dio tiempo a Carnot para organizar nuevos ej\u00e9rcitos. Al mismo tiempo la Convenci\u00f3n aprob\u00f3 la Ley de los Sospechosos (17 de septiembre de 1793), que autorizaba la prisi\u00f3n de casi cualquiera y como consecuencia de la cual fueron apresados 30.000. La reina Mar\u00eda Antonieta fue decapitada el 16 de octubre de 1793. Catorce Carmelitas que fueron ejecutadas el 17 de julio de 1794 fueron declaradas Venerables por Le\u00f3n XIII en 1902.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde un punto de vista religioso, una nueva caracter\u00edstica se present\u00f3 en este per\u00edodo: el clero constitucional, acusado de simpat\u00eda hacia los Girondinos, se hizo casi tan sospechoso como los sacerdotes no juramentados. Aparecieron numerosos conflictos entre los sacerdotes constitucionales y las autoridades civiles con relaci\u00f3n al decreto de la Convenci\u00f3n que no permit\u00eda a los sacerdotes preguntarle a quienes intentaban casarse si eran bautizados, si se hab\u00edan confesado o si eran divorciados. Los obispos constitucionales no se someter\u00edan a la Convenci\u00f3n cuando les requirieran dar la bendici\u00f3n nupcial a sacerdotes ap\u00f3statas. La mayor\u00eda de los obispos constitucionales permanecieron hostiles al casamiento de los sacerdotes, a pesar del ejemplo del obispo constitucional Thomas Lindet, un miembro de la Convenci\u00f3n, que gan\u00f3 el aplauso de la Convenci\u00f3n anunciando su matrimonio como del esc\u00e1ndalo generado por Gobel, Obispo de Par\u00eds, al designar a un sacerdote casado en un puesto de Par\u00eds.. El conflicto entre ellos y la Convenci\u00f3n se hizo notorio cuando, el 19 de julio de 1793, un decreto de la Convenci\u00f3n decidi\u00f3 que los obispos que directa o indirectamente pusieran cualquier obst\u00e1culo al casamiento de sacerdotes deber\u00edan ser deportados y reemplazados. En octubre la Convenci\u00f3n declar\u00f3 que los sacerdotes constitucionales mismos deb\u00edan ser deportados si eran encontrados disminuidos en su actitud ciudadana. Las medidas tomadas por la Convenci\u00f3n para sustituir el viejo calendario cristiano por el calendario revolucionario, y los decretos ordenando a las municipalidades a apoderarse y fundir las campanas y los tesoros de las iglesias, probaron que prevalec\u00edan ciertas corrientes tendientes a la descristianizaci\u00f3n de Francia. Por una parte, el descanso de d\u00e8cadi, cada d\u00e9cimo d\u00eda, reemplaz\u00f3 el descanso del domingo, por otra, la Convenci\u00f3n comision\u00f3 a Leonard Bourdon (19 de septiembre de 1793) a compilar una colecci\u00f3n de las acciones heroicas de los Republicanos para reemplazar las vidas de los santos en las escuelas. Los \u00abrepresentantes misioneros\u00bb, enviados a las provincias, cerraron iglesias, persiguieron a ciudadanos sospechosos de pr\u00e1cticas religiosas, intentaron obligar a los sacerdotes a casarse, y amenazaron con la deportaci\u00f3n por falta de ciudadan\u00eda a los sacerdotes que rehusaron a abandonar sus puestos. Comenz\u00f3 la persecuci\u00f3n de todas las ideas religiosas. A pedido de la comuna de Par\u00eds, Gobel, Obispo de Par\u00eds, y trece de sus vicarios renunciaron en la barra de la Convenci\u00f3n (7 de noviembre) y su ejemplo fue seguido por varios obispos constitucionales. Los monta\u00f1eses, que consideraban el culto necesario, reemplazaron la Misa cat\u00f3lica dominical por la misa civil de d\u00e9cadi. Al fracasar en reformar o nacionalizar el catolicismo intentaron formar una especie de culto civil, el desarrollo de un culto a la tierra patria, que hab\u00eda sido inaugurada en la fiesta de la Federaci\u00f3n. La Iglesia de Notre Dame de Paris se transform\u00f3 en templo de la Raz\u00f3n, y la fiesta de la Raz\u00f3n se celebr\u00f3 el 10 de noviembre. Las diosas de la raz\u00f3n y la libertad no eran siempre las hijas del pueblo bajo; frecuentemente proven\u00edan de las clases medias. Investigaciones recientes han arrojado nueva luz sobre la historia de estos cultos. M. Aulard fue el primero en reconocer que la idea de honrar la tierra patria, que tuvo su origen en el festival de la federaci\u00f3n en 1790 dio paso a sucesivos cultos. Profundizando, M. Mathiez desarroll\u00f3 la teor\u00eda que los Convencionales, enfrentados al bloqueo de la constituci\u00f3n civil, y testigos del poder de las sucesivas fiestas de la federaci\u00f3n sobre la mente de las masas, quisieron realmente crear un culte de la patrie, la sanci\u00f3n de una fe en la tierra patria. El 23 de noviembre de 1793, Chaumette aprob\u00f3 una ley enajenando todas las iglesias en la capital. Este ejemplo fue seguido en las provincias, donde fueron cerradas al culto cat\u00f3lico, todas las iglesias de las ciudades y una cantidad de las ubicadas en el campo. La Convenci\u00f3n ofreci\u00f3 una recompensa a los sacerdotes para que abjuraran, aprobando un decreto que aseguraba una pensi\u00f3n a los que lo hicieran, y el m\u00e1s doloroso d\u00eda de aquel triste per\u00edodo fue el 20 de noviembre de 1793, cuando hombres, mujeres y ni\u00f1os vestidos con h\u00e1bitos sacerdotales extra\u00eddos de la Iglesia de St. Germain des Pr\u00e9s marcharon a trav\u00e9s del hall de la Convenci\u00f3n. Laloi, quien presidi\u00f3, los felicit\u00f3, diciendo que ellos hab\u00edan, \u00abaniquilado dieciocho siglos de error\u00bb. A pesar del papel jugado por Chaumette y la Comuna de Par\u00eds en el trabajo de violenta descristianizaci\u00f3n, M. Mathiez ha probado que no es correcto asignar toda la responsabilidad a la Commune y a los Exag\u00e9r\u00e9s, como fueron llamados, y que un moderado, un indulgente, llamado Thuriot, el amigo de Danton, fue uno de los m\u00e1s violentos instigadores. Es por tanto claro porqu\u00e9 Robespierre, quien deseaba una reacci\u00f3n contra estos excesos, deb\u00eda atacar a ambos Exag\u00e9r\u00e9s e Indulgentes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En verdad, el movimiento reaccionario fue pronto evidente. Ya desde el 21 de noviembre de 1793, Robespierre se quej\u00f3 de los \u00ablocos que solamente podr\u00edan revivir el fanatismo\u00bb. El 5 de ciciembre motiv\u00f3 a la Convenci\u00f3n a adoptar el texto del manifiesto a las naciones de Europa en el cual los miembros declaraban que buscaban proteger la libertad de todos los credos; el 7 de diciembre, sostuvo la moci\u00f3n del comit\u00e9 de seguridad p\u00fablica que reportaba el mal efecto de la intolerante violencia de los representantes misioneros en las provincias, y que prohib\u00eda en el futuro todas las amenazas o violencia contrarias a la libertad de culto. Estos decretos fueron la causa de la guerra entre Robespierre y entusiastas como H\u00e9rbert y Clootz. Al principio Robespierre mand\u00f3 a sus enemigos al cadalso; H\u00e9rbert y Clootz fueron decapitados en marzo de 1794, Chaumette y el Obispo Gobel en abril. Pero en ese mismo mes de abril, Robespierre mand\u00f3 al pat\u00edbulo a los moderados Desmoulins y Danton, quienes quer\u00edan parar el terror y se convirti\u00f3 en el amo de Francia, con sus segundos Couthon y Saint-Just. M.Aulard considera a Robespierre como hostil a la descristianizaci\u00f3n por motivos religiosos y pol\u00edticos; explica que Robespierre compart\u00eda la admiraci\u00f3n por Cristo sentida por el Vicario de Rousseau Savoyard y que tem\u00eda el efecto maligno de la pol\u00edtica anti- religiosa de la Convenci\u00f3n sobre los poderes de Europa. M. Mathiez, en cambio, considera que Robespierre no condenaba en principio la descristianizaci\u00f3n; que \u00e9l conoc\u00eda la com\u00fan hostilidad hacia el Comit\u00e9 de Seguridad P\u00fablica de Moderados como Thuriot y entusiastas como H\u00e9bert; y que basado en informaci\u00f3n de Basire y Chabot sospechaba de que ambos partidos promov\u00edan las fan\u00e1ticas medidas de descristianizaci\u00f3n solamente para desacreditar a la Convenci\u00f3n en el exterior y as\u00ed complotar m\u00e1s f\u00e1cilmente con los poderes hostiles a Francia. Las verdaderas intenciones de Robespierre son todav\u00eda un problema hist\u00f3rico. El 6 de abril de 1794, comision\u00f3 a Couthon a proponer en el nombre del Comit\u00e9 de Seguridad P\u00fablica que se instituyera una fiesta en honor al Ser Supremo, y el 7 de mayo Robespiere en persona destac\u00f3, en un largo discurso, el plan de la nueva religi\u00f3n. Explic\u00f3 que desde el punto de vista religioso y Republicano, la idea de un Ser Supremo era ventajosa para el Estado, que la religi\u00f3n deb\u00eda ser dispensada del sacerdocio, y que los sacerdotes eran a la religi\u00f3n lo que los charlatanes a la medicina, y que el verdadero sacerdote del Ser Supremo era la naturaleza. La Convenci\u00f3n dese\u00f3 hacer traducir este discurso en todos los idiomas y dict\u00f3 un decreto del que el primer art\u00edculo era: \u00abEl pueblo franc\u00e9s reconoce la existencia del Ser Supremo y la inmortalidad del alma\u00bb. El mismo decreto establece que se mantiene la libertad de culto pero agrega que en caso de disturbios causados por el ejercicio de la religi\u00f3n, aquellos que \u00abexciten mediante pr\u00e9dicas fan\u00e1ticas o con innovaciones contra revolucionarias\u00bb deb\u00edan ser castigados acorde al rigor de la ley. Por lo tanto la condici\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica permaneci\u00f3 igualmente precaria y el primer festival del Ser Supremo fue celebrado a trav\u00e9s de toda Francia el 8 de junio de 1794 con un agresivo esplendor. Mientras que los Exag\u00e9r\u00e9s deseaban simplemente destruir el catolicismo, y en sus templos de la gaz\u00f3n se ense\u00f1aban m\u00e1s doctrinas pol\u00edticas que morales. Robespierre deseaba que la religi\u00f3n c\u00edvica tuviera un c\u00f3digo moral que \u00e9l basaba en dos dogmas: el de Dios y el de la inmortalidad del alma. \u00c9l era de la opini\u00f3n que la idea de Dios ten\u00eda un valor social, que la moralidad p\u00fablica depend\u00eda de ella y que los cat\u00f3licos sostendr\u00edan m\u00e1s dispuestos la rep\u00fablica bajo los auspicios del Ser Supremo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las victorias de los ej\u00e9rcitos republicanos, especialmente el de Fleurus (julio de 1794), reforzaron a los patriotas de la Convenci\u00f3n; aquellos de Chalet, Mans y Savenay, marcaron la contenci\u00f3n de la insurrecci\u00f3n Vandeana. Lyons y Toulon fueron recapturados, Alsacia fue liberada, y la victoria de Fleurus (26 de junio de 1794) entreg\u00f3 B\u00e9lgica a Francia. Mientras el peligro externo estaba disminuyendo, Robespierre cometi\u00f3 el error de poner a votaci\u00f3n en junio, la terrible ley de 22 Prairial, que acortaba a\u00fan m\u00e1s el procedimiento sumario del tribunal Revolucionario y permit\u00eda que la sentencia fuera aprobada casi sin juicio a\u00fan sobre los miembros de la Convenci\u00f3n. La Convenci\u00f3n sinti\u00f3 miedo y al d\u00eda siguiente quit\u00f3 esta \u00faltima cl\u00e1usula. Monta\u00f1eses como Tallien, Billaud-Varenne, y Collot d&#8217;Herbosi, amenazados por Robespierre, se unieron con moderados como Boissy d&#8217;Anglas y Durand Maillane para producir el coup d&#8217;\u00e9tat of 9 thermidor (27 de julio de 1794). Robespierre y sus partidarios fueron ejecutados, y la reacci\u00f3n Thermidoriana comenz\u00f3. La Comuna de Par\u00eds fue suprimida, el club kacobino cerrado, el tribunal revolucionario disuelto despu\u00e9s de haber enviado al cadalso al acusador p\u00fablico Fouquier-tinville y al Terrorista, Carrier, el autor del aplastamiento de Nantes (noyades). La muerte de Robespierre fue la se\u00f1al para un cambio de pol\u00edtica que prob\u00f3 ser ventajosa para la Iglesia; muchos sacerdotes prisioneros fueron liberados y muchos sacerdotes \u00e9migr\u00e9 retornaron. Ni una sola ley hostil al catolicismo fue derogada pero la aplicaci\u00f3n de las mismas fue flexibilizada en gran medida. La pol\u00edtica religiosa de la Convenci\u00f3n se torn\u00f3 indecisa y cambiante. El 21 de diciembre de 1794, un discurso del obispo constitucional, Gr\u00e9goire, reclamando una efectiva libertad de culto, levant\u00f3 violentos murmullos en la convenci\u00f3n, pero fue aplaudida por el pueblo; y cuando en febrero de 1795, los generales y comisarios de la Convenci\u00f3n en sus negociaciones con los vendeanos les prometieron la restauraci\u00f3n de sus libertades religiosas, la Convenci\u00f3n regres\u00f3 a la idea sostenida por Gr\u00e9goire, y por sugerencia del protestante, Boissy d&#8217;Anglas, aprob\u00f3 la ley de 3 Vent\u00f4se (21 de febrero de 1795), que marc\u00f3 el afrancesamiento de la Iglesia Cat\u00f3lica. Esta ley estableci\u00f3 que la rep\u00fablica no deb\u00eda pagar salario a los sacerdotes de ninguna religi\u00f3n, y que ninguna iglesia deb\u00eda ser reabierta, pero declar\u00f3 que el ejercicio de la religi\u00f3n no deb\u00eda ser molestado, y prescribi\u00f3 penalidades para los que lo hicieran. Inmediatamente los obispos constitucionales emitieron una enc\u00edclica para el establecimiento del culto cat\u00f3lico, pero su reconocimiento fue debilitado. La confianza de los fieles fue en cambio dada a los sacerdotes no juramentados que estaban volviendo gradualmente. Estos sacerdotes fueron pronto tan numerosos que en abril de 1795, la Convenci\u00f3n les orden\u00f3 partir dentro de un mes bajo pena de muerte. Este fue un nuevo brote de anti-catolicismo. Con la fluctuaci\u00f3n que de all\u00ed en adelante la caracteriz\u00f3, la Convenci\u00f3n hizo pronto un contra movimiento. El 20 de mayo de 1795, el hall de la asamblea fue invadido por la multitud y el diputado F\u00e9raud asesinado. Estas violencias de los extremistas dieron alguna influencia a los moderados, y el 30 de mayo, por sugerencia del cat\u00f3lico Lanjuinais, la Convenci\u00f3n decret\u00f3 que (Ley de 11 Prairial) las iglesias no confiscadas deb\u00edan ser puestas a disposici\u00f3n de los ciudadanos para el ejercicio de su religi\u00f3n, pero que todo sacerdote que deseara oficiar en esas iglesias deb\u00eda previamente prestar un juramento de sumisi\u00f3n a las leyes; aquellos que se rehusaran pod\u00edan legalmente celebrar servicios en casas privadas. Este juramento de sumisi\u00f3n a las leyes era mucho menos serio que los juramentos anteriormente prescriptos por las autoridades Revolucionarios, y el Abb\u00e9 Sicard ha mostrado c\u00f3mo Emery, Superior General de St. Sulpice, Bausset, obispo de Alais y otros eclesi\u00e1sticos estaban inclinados a una pol\u00edtica de pacificaci\u00f3n y a opinar que pod\u00eda prestarse este juramento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras parec\u00eda estar favoreciendo una pol\u00edtica m\u00e1s tolerante la Convenci\u00f3n obtuvo \u00e9xitos diplom\u00e1ticos, como recompensa de las victorias militares: los tratados de Par\u00eds con Toscana, los de la Haya con la Rep\u00fablica de Batavia (Holanda), de Basilea con Espa\u00f1a, dieron como fronteras a Francia los Alpes, el Rin y el Mosa. Pero la pol\u00edtica de pacificaci\u00f3n religiosa no estaba durando. Ciertos per\u00edodos de la historia de la Convenci\u00f3n justifican la teor\u00eda de M. Champion de que ciertas medidas religiosas tomadas por los Revolucionarios fueron forzadas por las circunstancias. El control de los descendientes de los \u00e9migr\u00e9s en las costas Bretonas por Hoche en Quiberon, origin\u00f3 nuevos ataques sobre los sacerdotes. El 6 de setiembre de 1795 (ley de 20 Fructidor), la Convenci\u00f3n exigi\u00f3 el juramento de las leyes a\u00fan a los sacerdotes que oficiaban en casas privadas. La insurrecci\u00f3n Realista del 13 Vend\u00e9miaire, aplastada por Bonaparte, provoc\u00f3 un muy severo decreto contra los sacerdotes deportados que fueran encontrado en territorio Franc\u00e9s; ser\u00edan sentenciados a destierro perpetuo. Por lo tanto, al momento que se disolvi\u00f3 la Convenci\u00f3n, las iglesias estaban separadas del Estado. En teor\u00eda el culto era libre; la ley del 29 de septiembre de 1795 (7 Vend\u00e9miaire), sobre pol\u00edtica religiosa, aunque lejos de satisfacer al clero, fue sin embargo una mejora sobre las leyes del Terror, pero la anarqu\u00eda y el esp\u00edritu de persecuci\u00f3n todav\u00eda alteraban a todo el pa\u00eds. No obstante Francia le debe a la Convenci\u00f3n una serie de creaciones perdurables: el Registro Contable de la Deuda P\u00fablica, la Escuela Polit\u00e9cnica, el Conservatorio de Artes y Oficios, el Departamento de Longitudes, el Instituto de Francia, y la adopci\u00f3n del sistema decimal de pesos y medidas. Los vastos proyectos dise\u00f1ados con relaci\u00f3n a la educaci\u00f3n primaria, secundaria y superior casi no tuvieron resultados.\n<\/p>\n<h3>El Directorio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En virtud de la llamada \u00abConstituci\u00f3n del a\u00f1o III\u00bb, promulgada por la Convenci\u00f3n el 23 de septiembre de 1795, un directorio de cinco miembros (27 de octubre de 1795) se convirti\u00f3 en el ejecutivo, y los concejos de los quinientos y de los ancianos, en el poder legislativos. En ese momento los tesoros p\u00fablicos estaban vac\u00edos, lo cual fue una raz\u00f3n por la cual el pueblo comenz\u00f3 gradualmente a sentir la necesidad de un fuerte poder restaurador. Los directores Carnot, Barras, Letourneur, Rewbell, La Reveilli\u00e8re-L\u00e9peaux eran adversos al cristianismo, y en la separaci\u00f3n de la Iglesia y el Estado vieron solamente el medio de aniquilar la Iglesia. Ellos deseaban que a\u00fan el episcopado constitucional, del que no pod\u00edan negar la adhesi\u00f3n al nuevo r\u00e9gimen, deb\u00eda ser extinguido gradualmente, y trataron de prevenir la elecci\u00f3n de sucesores de los obispos constitucionales cuando estos murieran, y multiplicaron las medidas contra los sacerdotes no juramentados. El decreto del 16 de abril de 1796, que convirti\u00f3 en pena de muerte a la correspondiente por provocar cualquier atentado para derrocar al gobierno Republicano fue una amenaza pendiente a perpetuidad sobre las cabezas de los sacerdotes no juramentados. Que lo que los directores realmente deseaban era poner obst\u00e1culos en el camino de todas las clases de religi\u00f3n, a pesar de las declaraciones te\u00f3ricas afirmando la libertad de culto, queda probado por la ley del 11 de abril de 1796, que prohib\u00eda el uso de campanas y toda clase de convocatoria p\u00fablica para el ejercicio de la religi\u00f3n, bajo pena de un a\u00f1o de prisi\u00f3n, y , en caso de una segunda ofensa, la pena era la deportaci\u00f3n. Cuando el directorio averigu\u00f3 que a pesar de la interferencia policial, algunos obispos no juramentados estaban oficiando p\u00fablicamente en Par\u00eds, y que antes de finales de 1796 se hab\u00edan abierto m\u00e1s de treinta iglesias y oratorios a los sacerdotes no juramentados en Par\u00eds, present\u00f3 ante los quinientos un plan el cual, despu\u00e9s de veinte d\u00edas, permit\u00eda la expulsi\u00f3n del suelo franc\u00e9s, sin la admisi\u00f3n del juramento prescripto por la Ley de Vend\u00e9miaire, de todos los sacerdotes que no hubieran prestado el Juramento Constitucional prescripto en 1790, o el Juramento de Libertad e Igualdad prescripto en 1792; aquellos que despu\u00e9s de tal tiempo fueran encontrados en Francia ser\u00edan ejecutados. Pero en medio de las discusiones que origin\u00f3 este proyecto, se descubri\u00f3 la conspiraci\u00f3n socialista de Babeuf, lo que mostr\u00f3 que el peligro estaba en la izquierda; y el 5 de agosto de 1796, el terrible proyecto que solamente hab\u00eda sido aprobado con mucha dificultad por los quinientos, fue rechazado por los ancianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El directorio comenz\u00f3 a sentir que su pol\u00edtica de persecuci\u00f3n religiosa no era m\u00e1s seguida por los consejos. Conoci\u00f3 tambi\u00e9n que Bonaparte, quien llevaba a los ej\u00e9rcitos del directorio en Italia de victoria en victoria, demostraba consideraci\u00f3n por el apa. Adem\u00e1s, los mismos electores mostraban que deseaban un cambio de pol\u00edtica. Las elecciones del 20 de mayo de 1797, causaron un cambio en la mayor\u00eda predominante en los Consejos desde la Izquierda hacia la Derecha. Pichegru se convirti\u00f3 en presidente de los quinientos, un realista, Barth\u00e9lemy, se convirti\u00f3 en uno de los cinco directores. Las violentas discusiones que tuvieron lugar desde el 26 de junio al 18 de julio, en las cuales se distingui\u00f3 Royer Collard, llevaron a votaci\u00f3n la propuesta del diputado Dubruel para la abolici\u00f3n de todas las leyes contra los sacerdotes no juramentados aprobadas desde 1791. Los directores, alarmados por lo que consideraron un movimiento reaccionario, comisionaron al General Augereau a efectuar el coup d&#8217;\u00e9tat de 18 fructidor (4 de septiembre de 1797); fueron anuladas las elecciones de 49 departamentos, Dos directores, Carnot y Barth\u00e9lemy, proscriptos, 53 diputados deportados, y restaurada la vigencia de las leyes contra los \u00e9migr\u00e9 y los sacerdotes no juramentados. Tuvo lugar una caza organizada de estos sacerdotes a trav\u00e9s de toda Francia; el Directorio arroj\u00f3 a cientos de ellos a la insana costa de Sinnamary, Guayana, donde murieron. Al mismo tiempo, el Directorio comision\u00f3 a Berthier para efectuar un ataque a los Estados Papales y al papa de lo que Bonaparte se hab\u00eda refrenado. La Rep\u00fablica Romana fue proclamada en 1798 y P\u00edo VI fue llevado prisionero a Valence. Se renov\u00f3 en Francia una especialmente odiosa persecuci\u00f3n contra las ancestrales costumbres Cristianas; se la conoci\u00f3 como la persecuci\u00f3n d\u00e9cadaire. Funcionarios y municipalidades fueron llamados a abrumar con vejaciones a los partidarios del domingo y a restaurar la obsevancia del d\u00e9cadi. El descanso de este d\u00eda se convirti\u00f3 en obligatorio no solamente para las administraciones y escuelas, sin tambi\u00e9n para el comercio y la industria. Los casamientos s\u00f3lo pod\u00edan celebrarse el d\u00e9cadi en la ciudad principal de cada cant\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra aventura religiosa de este per\u00edodo fue la de los teofilantropistas, que deseaban crear una iglesia espiritualista sin dogmas, milagros, sacerdocio o sacramentos, una especie de vaga religiosidad, similar a las \u00absociedades \u00e9ticas\u00bb de los Estados Unidos. Contrariamente a lo que ha sido aseverado por cien a\u00f1os, M. Mathiez ha probado que el teofilantropismo no fue fundado por el director La R\u00e9veilli\u00e8re-L\u00e9peaux. Fue una iniciativa privada del antiguo Girondino, el librero Chemin Dupont\u00e9s, quien dio nacimiento a este culto; colaboraron con \u00e9l Valentine Hauy, instructor de ciegos y antiguo Terrorista, y el fisi\u00f3crata Dupont de Nemours. Durante los comienzos de su existencia, la nueva Iglesia fue perseguida por los agentes de Cochon, Ministro de Polic\u00eda, quien era instrumento de Camot, y fue solamente al poco tiempo, despu\u00e9s del coup d&#8217;\u00e9tat de 18 Fructidor , que los Teofilantropistas se beneficiaron por la protecci\u00f3n de La R\u00e9veilli\u00e8re. Los Teofilantropistas sufrieron y fueron perseguidos en proporcion con los esfuerzos del Directorio por el culte d\u00e9cadaire; en Par\u00eds, fueron a veces tratados a\u00fan peor que los cat\u00f3licos, a los sacerdotes cat\u00f3licos se les permit\u00eda a veces ocupar los edificios conectados con ciertas iglesias mientras que a los teofilantropistas se los desalojaba. En una curiosa memoria escrita despu\u00e9s del 18 fructidor titulada \u00abDes circonstances actuelles qui peuvent terminer la Revolution et des principes qui doivent fonder la R\u00e9public en France\u00bb, la famosa Madame de Stael, quien era Protestante, se declar\u00f3 a si misma contra la teofilantrop\u00eda; como muchos Protestantes, ella ten\u00eda la esperanza que el protestantismo se convirtiera en la religi\u00f3n de Estado de la Rep\u00fablica. A trav\u00e9s de su torpeza y su odiosa pol\u00edtica religiosa el directorio se expuso a serias dificultades. Perturbados por las innovaciones anti-religiosas, las provincias belgas se sublevaron; 6000 sacerdotes fueron proscriptos. Breta\u00f1a, Anjou y Maine se rebelaron nuevamente, ganando sobre Normand\u00eda. El prestigio de los ej\u00e9rcitos franceses en el exterior eran sostenidos por Bonaparte en Egipto, pero eran odiado en el continente y en 1799 fueron obligados a evacuar la mayor parte de Italia. El retorno de Bonaparte y el coup d&#8217;\u00e9tat del 18 brumaire (10 de noviembre de 1799) fueron necesarios para fortalecer la gloria de los ej\u00e9rcitos Franceses y para restaurar la paz al pa\u00eds y a las conciencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  TOURNEUX, Bibl. de l&#8217;hist. de Paris pendant la R\u00e9volution (Paris, 1896-1906); TUETEY, R\u00e9pertoire des sources manuscrites de l&#8217;hist de Paris sous la R\u00e9volution, 7 vols. Ya publicado (Paris, 1896-1906); FORTESCUE, Lista de tres colecciones de libros, panfletos y diarios relativos a la Revoluci\u00f3n Francesa en el Museo Brit\u00e1nico (Londres, 1899). Reimpresi\u00f3n del Moniteur Universel (1789-99); las dos colecciones en curso de la publicaci\u00f3n de Documents in\u00e9dits sur l&#8217;hist. \u00e9conomique de la R\u00e9volution fran\u00e7aise; y Documents sur l&#8217;hist. de Paris pendant la R\u00e9volution fran\u00e7aise; los trabajos de BARRUEL (q.v.); BOURGIN, La france et Rome de 1788 \u00e0 1797, regeste des d\u00e9p\u00eaches du cardinal secr\u00e9taire d&#8217;\u00e9tat, tir\u00e9e du fond des \u00abVescovi\u00bb des archives secr\u00e8tes du Vatican (Paris, 1909), fasc. 102 de la Biblioteca de las Escuelas Francesas de Atenas y Roma; entre las numerosas memorias sobre Francia en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n puede mencionarse: YOUNG, Viajes en Francia, ed. BETHAM-EDWARDS (London, 1889); y sobre la Revoluci\u00f3n propiamente dicha: M\u00e9moires de l&#8217;internounce Salamon, ed. BRIDIER (Paris, 1890); GOUVERNEUR MORRIS, Diario y Cartas (Nueva York, 1882); Un s\u00e9jour en France 1792 \u00e0 1795, lettres d&#8217;un t\u00e9moin de la R\u00e9volution fran\u00e7aise, tr. TAINE (Paris, 1883); el trabajo del famoso BURKE, Reflexiones sobre la Revoluci\u00f3n Francesa, ed, SELBY (Londres, 1890), mantiene una importante critica de las ideas Revolucionarias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trabajos Generales &#8211; THIERS, Hist. de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (tr. Paris, 1823-27); MIGNET, Hist. de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1824); MICHELET, Hist. de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1847-1853); LOUIS BLANK, Hist. de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1847-1863; TOCQUEVILLE, L&#8217;ancien r\u00e9gime et la R\u00e9volution (Paris, 1856); TAINE, Les Origines de la France contemporaine: la R\u00e9volution (tr. Paris, 1878-84); SOREL, L&#8217;Europe et la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1885-1904); SYBEL, Gesch. der Revolutionszeit (Dusseldorf, 1853-57); CHUQUET, Les guerres de la R\u00e9volution (Paris, 1889-1902); AULARD, Hist. Politique de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1901); IDEM, Etudes et le\u00e7ons sur la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1893-1910); GAUTHEROT, Cours profess\u00e9s \u00e0 l&#8217;Institut Catholique de Paris sur la R\u00e9volution fran\u00e7aise, un peri\u00f3dico que apareci\u00f3 a fines de 1910 prometiendo ser muy importante; MADELIN, La R\u00e9volution (Paris, 1911), un resumen recomendable por la exactitud de su informaci\u00f3n y sus esfuerzos por justicia en las cuestiones m\u00e1s delicadas; La Historia Moderna de Cambridge, planeado por el fallecido LORD ACTON, II La Revoluci\u00f3n Francesa (Cambridge, 1904); MacCARTHY, La Revoluci\u00f3n Francesa (Londres, 1890-97); Ross, Los Revolucionario y la Era Naple\u00f3nica (Cambridge, 1907); LEGG, Documentos Selectos Ilustrativos de la Historia de la Revolucion Francesa (Oxford, 1905); GIBBS, Hombres y Mujeres de la Revoluci\u00f3n Francesa (Londres, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Monograf\u00edas y Trabajos Especiales &#8211; AULARD, Taine, historien de la R\u00e9volution fran\u00e7aise (Paris, 1907); COCHIN, La crise de l&#8217;hist r\u00e9volutionaire: Taine et M. Aulard (Paris, 1909); BORD, La francma\u00e7onnerie en France des origiines \u00e0 1815, bk. I, Les ouvriers de l&#8217;id\u00e9e r\u00e9volutionaire (Paris, 1909); IDEM, La conspiration r\u00e9volutionnaire de 1789, les complices, les victimes (Paris, 1909); FUNCK-BRENTANO, L\u00e9gendes et archives de la Bastille (Paris, 1898); MALLET, Mallet du Pan and the French Revolution (Londres, 1902); FLING, Mirabeau y la Revoluci\u00f3n Francesa (Londres, 1906); LENOTRE, M\u00e9moires et souvenirs sur la R\u00e9volution et l&#8217;Empire (Paris, 1907-9); IDEM, Paris r\u00e9volutionaire, vieilles maisons, vieux papiers (Paris, 1900-10); WARWICK, Robespierre y la Revoluci\u00f3n Francesa (Filadelfia, 1909); FUNCK-BRENTANO, L\u00e9gendes et archives de la Bastille (Paris, 1898); BLIARD, Fraternit\u00e9 r\u00e9volutionnaire, \u00e9tudes et r\u00e9cits d&#8217;apr\u00e8s des documents in\u00e9dits (Paris, 1909); MORTIMER TERNAUX, Hist. de la Terreur (Paris, 1862-1881); WALLON, Hist. du tribunal r\u00e9volutionnaire (Paris, 1880-2); IDEM, La journ\u00e9edu 31 Mai et le f\u00e9d\u00e9ralisme en 1793 (Paris, 1886); IDEM, Les repr\u00e9sentants en mission (Paris, 1888-90); DAUDET, Hist. de l&#8217;\u00e9migration pendant la R\u00e9volution (Paris, 1904-7); LALLEMAND, La R\u00e9volution et les pauvres (Paris, 1898); ALGER, Ingleses en la Revoluci\u00f3n Francesa (Londres, 1889); DOWDEN, La Revoluci\u00f3n Francesa y la Literatura Inglesa (Londres, 1897); CESTRE, La R\u00e9volution fran\u00e7aise et les po\u00e8tes anglais (Paris, 1906).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Historia Religiosa. &#8211; SICARD, L&#8217;ancien clerg\u00e9 de France II,III (Paris, 1902-3) IDEM, L&#8217;\u00e9ducation morale et civique avant et pendant la R\u00e9volution (Paris, 1884); PIERRE DE LA GORCE, Hist. religieuse de la R\u00e9volution fran\u00e7aise I (Paris, 1909); MATHIEZ, rome et le clerg\u00e9 fran\u00e7aise sous la Constituante (Paris, 1911); IDEM, La th\u00e9ophilanthropie et le culte d\u00e9cadaire (Paris, 1904); IDEM, Contribution \u00e0 l&#8217;histoire religieuse de la R\u00e9volution Fran\u00e7aise (Paris, 1907); IDEM, La R\u00e9volution et l&#8217;Eglise (Paris, 1910); AULARD, La R\u00e9volution fran\u00e7aise et les congr\u00e9gations (Paris, 1911); IDEM, Le culte de la raison et le culte de l&#8217;Etre supr\u00e8me (Paris, 1907); IDEM, Le culte de la s\u00e9paration de &#8216;Eglise et de l&#8217;Etat en 1794 (Paris, 1903); PIERRE, La D\u00e9portation eccl\u00e9siastique sous le Directoire (Paris, 1906).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente:<\/b> Goyau, Georges. \u00abFrench Revolution.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 13. New York: Robert Appleton Company, 1912. 13 Dec. 2008 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/13009a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[964] Se considera esta revoluci\u00f3n de 1789 como el paradigma de todas las revoluciones, por su causas, por sus etapas y por sus efectos; y por sus influencias en toda Europa, tambi\u00e9n lo es. Pero, adem\u00e1s de revoluci\u00f3n, que termin\u00f3 con la monarqu\u00ed\u00ada e instal\u00f3 la eterna rep\u00fablica, fue tambi\u00e9n una persecuci\u00f3n religiosa de dimensiones &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/revolucion-francesa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREVOLUCION FRANCESA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13407","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13407\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}