{"id":13517,"date":"2016-02-05T09:02:23","date_gmt":"2016-02-05T14:02:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sensaciones\/"},"modified":"2016-02-05T09:02:23","modified_gmt":"2016-02-05T14:02:23","slug":"sensaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sensaciones\/","title":{"rendered":"SENSACIONES"},"content":{"rendered":"<p>[670]<\/p>\n<p>    Todo ser vivo y animal (con sistema nervioso), y en consecuencia tambi\u00e9n el ser humano, funciona con los dos tipo de corrientes nerviosas: las receptoras o sensoriales y las motoras o reactivas. A las primeras las consideramos la base de las sensaciones. A las segundas las denominamos mot\u00f3ricas.<\/p>\n<p>    1. Los sentidos<\/p>\n<p>    Son \u00f3rganos acondicionados por la naturaleza para recibir las sensaciones, lo que significa las impresiones y reacciones. Son las neuronas las receptoras extendidas por todo el organismo. El proceso es similar en cada sensaci\u00f3n: estimulaci\u00f3n en el \u00f3rgano, transmisi\u00f3n al cerebro, registro en el \u00e1rea cortical correspondiente, conservaci\u00f3n, evocaci\u00f3n en el momento oportuno.<\/p>\n<p>    Los sentidos no son cinco, como tradicionalmente se dice. Son tantos cuantos sean los modos de recibir y organizar las sensaciones.<\/p>\n<p>    1.1  La vista.<\/p>\n<p>    Las sensaciones visuales se producen en el \u00f3rgano de la vista, que no es s\u00f3lo el ojo, receptor de la energ\u00ed\u00ada electromagn\u00e9tica que llamamos luz. El ojo humano est\u00e1 acondicionado para recibir energ\u00ed\u00ada que se transmite en una longitud de onda entre 760 mmc. (milimicra = 0,000001 de mil\u00ed\u00admetro), que es la del color rojo, y 390 mmc., que es la del violeta. Lo que escapa a este espectro no es percibido por el ojo humano. Ciertos animales tienen otros espectros perceptivos (los nocturnos, los peces de profundidad, etc).<\/p>\n<p>    La vibraci\u00f3n llega a la segunda capa de la retina, despu\u00e9s de haber atravesado el iris, el cristalino y el humor v\u00ed\u00adtreo del globo ocular. En la segunda, de las diez capas que tiene la retina, se impresionan las neuronas fotorreceptoras, que son, por su forma, los conos y los bastoncitos. Seg\u00fan la teor\u00ed\u00ada de Kryes, ya enunciada en 1894, los conos percibir\u00ed\u00adan el color y los bastoncitos la luz. Pero hay otras teor\u00ed\u00adas que hacen la fotorrecepci\u00f3n m\u00e1s compleja. Los fotorreceptores est\u00e1n desigualmente distribuidos por la retina. Existen zonas m\u00e1s sensibles (mancha amarilla) y otras menos (punto ciego).<\/p>\n<p>    Las terminaciones de estas neuronas, los \u00e1xones, forman un nervio conductor, que conduce a los l\u00f3bulos occipitales de la corteza. Las impresiones visuales var\u00ed\u00adan en cada especie animal y tambi\u00e9n en cada individuo de la especie, seg\u00fan el \u00f3rgano y las experiencias almacenadas.<\/p>\n<p>    El matiz de la luz, es decir el color, depende de la longitud de onda. La saturaci\u00f3n depende de la pureza de la misma. El brillo es cuesti\u00f3n de c\u00f3mo se recibe la onda. Los colores suelen agruparse en matices opuestos: rojo-verde y amarillo-azul. La luz va del blanco al negro. Los colores o la luz pura apenas si existen en la naturaleza, pues las emisiones que percibimos son ordinariamente haces complejos y m\u00faltiples.<\/p>\n<p>    La sensaci\u00f3n visual es muy compleja y diversificada. Cada especie animal ha ido adapt\u00e1ndose para recibir las que m\u00e1s le interesan y del modo como mejor le convienen para su existencia. La especie humana recibe el mundo externo en medio de maravillosos e innumerables tonos y matices. Para valorar su riqueza basta pensar en lo que supondr\u00ed\u00ada verlo todo en blanco o negro. O sospechar la visi\u00f3n de los que carecen de diferenciaci\u00f3n crom\u00e1tica por defecto visual, como es el caso de los \u00abdalt\u00f3nicos\u00bb, que no aprecian el contraste rojo-verde (4 por ciento) o el azul-amarillo (2 por mil)<\/p>\n<p>    1.2. La audici\u00f3n<br \/>\n    Las sensaciones auditivas est\u00e1n producidas por las vibraciones de un medio s\u00f3lido, l\u00ed\u00adquido o gaseoso, en cuanto llegan a nuestro \u00f3rgano receptor, que es el o\u00ed\u00addo. El sonido no se transmite en el vac\u00ed\u00ado. El \u00abo\u00ed\u00addo\u00bb es un conjunto variado de \u00f3rganos conjuntados<br \/>\n    En el aire, la onda sonora camina a 340 mts. por segundo. La vibraci\u00f3n del medio transmisor llega al t\u00ed\u00admpano. La oreja sirve para captar haces de sonidos y reflexiones (no hay vibraci\u00f3n \u00fanica) y para situar su procedencia y sus rasgos secundarios y modalidades.<\/p>\n<p>    La onda que afecta al t\u00ed\u00admpano se incrementa en la cadena de huesecitos (martillo, yunque, estribo) unas 90 veces en intensidad. Llega a la membrana de Reissner, a la entrada del caracol o c\u00f3clea; por ella se transmite al l\u00ed\u00adquido endolinf\u00e1tico que cubre el o\u00ed\u00addo interno. La onda llega al \u00f3rgano de Corti, el cual se halla en la parte superior del caracol y est\u00e1 formado por unas 20.000 neuronas o fibrillas auditivas.<\/p>\n<p>    Sus \u00e1xones configuran el nervio auditivo, por donde se transmite la corriente hasta los l\u00f3bulos temporales de la corteza cerebral. La intensidad del sonido proviene de la amplitud de la onda. Se mide en decibelios. El o\u00ed\u00addo humano capta entre 4 y 90 decibelios. Si la vibraci\u00f3n es mayor, produce dolor y no sensaci\u00f3n sonora. Conviene evitar la contaminaci\u00f3n auditiva, o estridencias intensas, que deteriora el \u00f3rgano (t\u00ed\u00admpanos, huesecitos, membranas, caracol) y educar a la persona para rechazarla.<\/p>\n<p>     La variedad de tonos audibles se determina por el n\u00famero de vibraciones por segundo (hertzios), pudiendo o\u00ed\u00adr el o\u00ed\u00addo humano entre 20 y 16.000 por segundo. Rsultan agradables aquellas sensaciones que, por su concordancia sint\u00f3nica y sincr\u00f3nica, se perciben como arm\u00f3nicas. Las estridentes no son c\u00f3modas. Si responden a ciertos modelos de repetici\u00f3n, a los que se ha acostumbrado el o\u00ed\u00addo (ritmo, tono, proporci\u00f3n y concordancia), aumentan el agrado. As\u00ed\u00ad acontece con la m\u00fasica o la canci\u00f3n folcl\u00f3rica y afectivamente preferente.<\/p>\n<p>    Nuestros l\u00f3bulos temporales pueden registrar inmensa variedad de tonos y de matices sonoros. Ello nos permite identificar unas voces, objetos, instrumentos, m\u00fasica preferida. Y gracias a esos registros diferenciamos idiomas, asociamos figuras, emitimos sonidos simulados, etc.<\/p>\n<p>    1.3. Sensaciones qu\u00ed\u00admicas.<\/p>\n<p>    El gusto y el olfato proceden de los efectos de una reacci\u00f3n qu\u00ed\u00admica producida por un est\u00ed\u00admulo en el \u00f3rgano correspondiente, dotado de un medio l\u00ed\u00adquido disolvente y al cual llegan part\u00ed\u00adculas, olorosas o s\u00e1pidas, disolubles.<\/p>\n<p>    En la lengua est\u00e1 la saliva y en la pituitaria nasal se halla la mucosidad. Las part\u00ed\u00adculas s\u00f3lidas o gaseosas se disuelven en este medio l\u00ed\u00adquido y produce un est\u00ed\u00admulo o impresi\u00f3n en las neuronas correspondientes: las papilas linguales y las neuronas olfatorias.<\/p>\n<p>    La lengua es el \u00f3rgano muscular en el que se hallan las neuronas gustativas. Por su forma, se la llama caliciformes (forma de c\u00e1liz) fungiformes (de hongo) y foliadas (de hoja). La part\u00ed\u00adcula s\u00e1pida se disuelve en la saliva y provoca una reacci\u00f3n en la neurona. Por el nervio gustativo se conduce al cerebro, hall\u00e1ndose su localizaci\u00f3n en el repliegue inferior de la circunvoluci\u00f3n interior.<\/p>\n<p>    Los sabores pueden ser muchos. Henning clasificaba los principales en cuatro fundamentales: amargo, salado, dulce y \u00e1cido. Pocas veces se dan estos sabores puros, pues en la naturaleza las sustancias se hallan grandemente entremezcladas.<\/p>\n<p>    La pituitaria, membrana situada en el interior de las fosas nasales, posee tambi\u00e9n neuronas receptoras que, por el nervio olfatorio, conduce el olor a los l\u00f3bulos interiores del cerebro, en donde se registra la sensaci\u00f3n. Henning habla de seis olores simples: dos siempre agradables (florido y frutal); dos desagradables siempre (p\u00fatrido y ardiente); y dos con agrado o desagrado dependiente de su intensidad (especiado y resinoso). El olfato humano puede diferenciar m\u00e1s de 60.000 objetos olorosos diferentes.<\/p>\n<p>    1.4. Sensaciones somest\u00e9sicas<br \/>\n    Son las que producen diversos corp\u00fasculos o neuronas extendidas por la piel del organismo.<\/p>\n<p>   &#8211; Las tactiles, o de presi\u00f3n, se experimentan por el contacto de los objetos en unos 500.000 corp\u00fasculos, llamados neuronas de Meissner, distribuidas por el cuerpo. Sus terminaciones forman nervios que, por diversos caminos medulares, llegan a los l\u00f3bulos cerebrales superiores, especialmente localizados en las proximidades de la cisura de Rolando. Se destribuyen de forma desigual, existiendo zonas corporales con m\u00e1s capacidad discriminativa (labios, yemas digitales) y otras menos sensibles (rodillas, codos, zonas \u00f3seas)<br \/>\n   &#8211; Las t\u00e9rmicas tambi\u00e9n se registran en neuronas que reciben las impresiones de calor (corp\u00fasculos de Ruffini) o de fr\u00ed\u00ado (corp\u00fasculos de Krause), y que proceden de la temperatura ambiental (combinada con otros factores: humedad, viento, entorno, para dar la \u00absensaci\u00f3n t\u00e9rmica\u00bb) o la existente en objetos que tocan la piel. Los de calor parecen ser unos 300.000 y los de fr\u00ed\u00ado unos 40.000. Tambi\u00e9n se hallan desigualmente distribuidos, lo que permite hablar de temperatura fisiol\u00f3gica, diferente para las orejas o para las axilas, distinta de la temperatura f\u00ed\u00adsica.<\/p>\n<p>   &#8211;  Las dolorosas proceden probablemente de neuronas especiales que reciben sensaciones desagradables cuando un golpe, un pinchazo, una cortadura o una alteraci\u00f3n interior las estimula en exceso. Tal vez haya unos 4.000.000 de puntos dolorosos extendidos por el organismo, muy localizables cuando la sensaci\u00f3n procede de la piel (un dedo, un pie) o menos identificables cuando procede del interior del organismo (vientre, pulmones, muelas) en que es m\u00e1s global.<\/p>\n<p>    Su corriente sensorial tiende a registrarse muy globalizada en las zonas tal\u00e1micas unas veces y m\u00e1s en la corteza cuando proviene de zonas externas y puede ser m\u00e1s localizada.<\/p>\n<p>    1.5. Sensaciones org\u00e1nicas.<\/p>\n<p>    Provocan reacciones para asegurar el funcionamiento de los \u00f3rganos vitales y de ellas depende la f\u00e1cil o dif\u00ed\u00adcil satisfacci\u00f3n de las necesidades biol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>   &#8211; Las ingestoras: hambre, sed o necesidad de respiraci\u00f3n, orientan hacia la comida, bebida o el ox\u00ed\u00adgeno del aire.<\/p>\n<p>   &#8211; Las excretoras ayudan a la eliminaci\u00f3n de aquello que nos estorba, cuando se siente la necesidad de la micci\u00f3n, excreci\u00f3n o sudoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; Las genitales son m\u00e1s complejas y llevan a las actividades reproductoras, que hace posible la conservaci\u00f3n de la especie. En cuanto sensaciones, se localizan en las neuronas receptoras de los diversos \u00f3rganos primarios destinados a la reproducci\u00f3n. Pero, en su contexto er\u00f3tico global, vienen configuradas por otras dimensiones: fantas\u00ed\u00adas er\u00f3ticas, hormonas sexuales, per\u00ed\u00adodos de celo, etc., que hacen la sexualidad diferente de la genitalidad y el amor distinto del simple placer o del orgasmo.<\/p>\n<p>    1.6.  Otras sensaciones<br \/>\n    Son m\u00faltiples en sus formas y diversas en los \u00f3rganos que las producen. Por lo general son m\u00e1s difusas y complejas, pero no menos necesarias en la vida.<\/p>\n<p>   &#8211; Las cinest\u00e9sicas son sensaciones de movimiento. Est\u00e1n originadas por el desplazamiento de nuestro cuerpo y tal vez se capten a trav\u00e9s de los corp\u00fasculos de Pacini, que son neuronas diseminadas por el cuerpo, sobre todo en los tendones y articulaciones.<\/p>\n<p>   &#8211; Las posturales y las posicionales nos dicen c\u00f3mo est\u00e1 situado el cuerpo y cada miembro del mismo. Se perciben a trav\u00e9s de neuronas distribuidas tambi\u00e9n por zonas de la piel y de los tendones.<\/p>\n<p>   &#8211; Las de equilibro tienen el \u00f3rgano en los canales semicirculares del o\u00ed\u00addo interno. Las neuronas situadas en las paredes de esos canales vestibulares perciben  las estimulaciones de ciertas concreciones c\u00e1lcicas (otolitos) que all\u00ed\u00ad se encuentran y dan la situaci\u00f3n del cuerpo, ya desde los primeros tiempos fetales. Ellas \u00abinforman\u00bb de la postura global y, tal vez, en sincron\u00ed\u00ada con otras sensaciones somest\u00e9sicas, de la movilidad o de la relaci\u00f3n espacial.<\/p>\n<p>     2. Complejos sensoriales<\/p>\n<p>     El organismo recibe sensaciones con frecuencia puras y simples. Pero el registro cerebral, en donde llegan las sensaciones, ofrece conexiones autom\u00e1ticas frecuentes con otras \u00e1reas asociadas: visuales, olfativas, somest\u00e9sicas, etc.<\/p>\n<p>    Se establece una red receptora compleja, de modo que una recepci\u00f3n simple es s\u00f3lo aparente en la realidad<br \/>\n    Adem\u00e1s existe en la zona cortical del cerebro constancia qu\u00ed\u00admica de m\u00faltiples sensaciones anteriores. Ello hace que las sensaciones puras y limpias que llegan al cerebro, se mezclen r\u00e1pidamente con las anteriores. En el momento de la llegada se abren redes de interconexi\u00f3n: por ejemplo, objeto visual con olor o temperatura, sonido puro con objeto sonoro y color instrumental. Esa complicidad vital es lo que llamamos \u00abcomplejos\u00bb.<\/p>\n<p>    Todo ello nos da idea de lo complicado que es el cerebro y, por lo tanto, de los multifac\u00e9tica que es la vida sensoriorreceptiva, aunque tan simplificadamente se nos presente en los libros de anatom\u00ed\u00ada, de fisiolog\u00ed\u00ada o de psicolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Los haces sensoriales interconexionados son lo normal en la vida sensorial.<\/p>\n<p>    Baste esta reflexi\u00f3n para que un educador entienda lo que puede haber en un cerebro infantil, cuando se vinculan ideas abstractas con experiencias concretas. Es misterioso, pues, el contenido encerrado en t\u00e9rminos como \u00abcielo\u00bb, \u00abrezar\u00bb, \u00abconciencia\u00bb o \u00abDios\u00bb. Entonces entender\u00e1 que la configuraci\u00f3n de la mente en los valores o realidades espirituales es mucho m\u00e1s compleja de lo que a simple vista puede parecer.<\/p>\n<p>    3. Cuidado de los sentidos<br \/>\n    Con todo, sin complicaciones excesivas en la tarea educativa, es conveniente resaltar la importancia que se debe dar, sobre todo en la infancia elemental y media, al peso formativo de las buenas sensaciones.<\/p>\n<p>    En tres consignas se podr\u00ed\u00adan condensar una reflexi\u00f3n en este terreno.<\/p>\n<p>    1. Los sentidos y las sensaciones son la fuente de entrada, en la mente del ser humano, de todo lo que despu\u00e9s se va a elaborar con las facultades superiores. Es de suma importancia el saber regular su funcionamiento en doble sentido: uno negativo y protector, que afecta a todo lo profil\u00e1ctico y terap\u00e9utico; y otro positivo, que se orienta a recomendar el fomento de sensaciones constructivas lo m\u00e1s s\u00f3lidas y definitivas que sea posible: im\u00e1genes, m\u00fasicas, figuras, testigos, recuerdos, impresiones, etc.<\/p>\n<p>    2. Las sensaciones no siempre se pueden programar de forma directa y voluntaria. La vida ofrece a la persona de forma espont\u00e1nea la mayor parte de las riquezas sensoriales que se reciben. El saber situarse y aprovechar en lo posible las que llegan del entorno, en la calle, en la iglesia, en la familia, etc. es uno de los deberes de todo educador consciente de lo que la sensorialidad supone en el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>    3. Hasta de las sensaciones, visiones, impresiones, m\u00e1s negativas y desagradables se puede sacar provecho. No es posible, ni conveniente, proteger al ni\u00f1o de toda impresi\u00f3n sensorial destructiva, intentando situarle en una burbuja as\u00e9ptica y artificial. Al igual que acontece con las infecciones corporales, que fortalecen al generar anticuerpos, puede acontecer con lo moral y espiritual: se provocan reacciones tonificantes si se aprovecha lo negativo. Se debelita la sensorialidad si todo se tamiza artificialmente.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[670] Todo ser vivo y animal (con sistema nervioso), y en consecuencia tambi\u00e9n el ser humano, funciona con los dos tipo de corrientes nerviosas: las receptoras o sensoriales y las motoras o reactivas. A las primeras las consideramos la base de las sensaciones. A las segundas las denominamos mot\u00f3ricas. 1. Los sentidos Son \u00f3rganos acondicionados &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sensaciones\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSENSACIONES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13517"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13517\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}