{"id":13520,"date":"2016-02-05T09:02:29","date_gmt":"2016-02-05T14:02:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociabilidad\/"},"modified":"2016-02-05T09:02:29","modified_gmt":"2016-02-05T14:02:29","slug":"sociabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociabilidad\/","title":{"rendered":"SOCIABILIDAD"},"content":{"rendered":"<p>[675][800]<br \/>\n  El ser humano por naturaleza es intensamente social. Quiere ello decir que necesita imperiosamente la comunicaci\u00f3n y la relaci\u00f3n con otros hombres, tanto para su desarrollo como para su equilibrio personal y colectivo.<\/p>\n<p>   Pero hay que diferenciar dos conceptos y dos rasgos humanos que clarifican la dimensi\u00f3n social del hombre.<\/p>\n<p>    1. Naturaleza de la sociabilidad<br \/>\n    No conviene confundir e identificar la socialidad y la sociabilidad, aunque ambos conceptos tengan que ver la relaci\u00f3n interpersonal de los hombres.<\/p>\n<p>    1.1. La socialidad<br \/>\n    Es la forma y el hecho de que los hombres se relacionan entre s\u00ed\u00ad, organizan grupos y movimientos, establecen normas de convivencia y protegen sus instituciones colectivas con aportaciones individuales.<\/p>\n<p>    Social es el hombre, en cuanto es capaz de vincularse con otros. Sobre todo, lo es por estar asociado con los dem\u00e1s en diversos \u00e1mbitos, con variedad de compromisos y en condiciones variables. Asocial es el hombre que no se relaciona normalmente, viviendo voluntariamente aislado del resto o tolerando en el mejor de los casos su existencia paralela. Insocial es el que positivamente rechaza la comunicaci\u00f3n y establece en la soledad su modo preferente de vida.<\/p>\n<p>     La Sociolog\u00ed\u00ada es precisamente la ciencia que estudia, por medios reflexivos o por medios experimentales, todo lo que se refiere al hombre en cuanto social y los resultados de la socializaci\u00f3n, que son las instituciones o las agrupaciones humanas. La Sociolog\u00ed\u00ada reflexiva o filos\u00f3fica, que emplea en ese an\u00e1lisis primordialmente la l\u00f3gica especulativa, es tan antigua como la Filosof\u00ed\u00ada. Sin embargo la Sociolog\u00ed\u00ada emp\u00ed\u00adrica, llamada positiva, que es la que saca conclusiones cient\u00ed\u00adficas en funci\u00f3n de hechos objetivos y externos, es m\u00e1s reciente. Se suele considerar a Augusto Comte (1798-1857) como su fundador, o al menos como su promotor m\u00e1s influyente.<\/p>\n<p>     1.2. La sociabilidad.<\/p>\n<p>     Es la tendencia natural que posee el ser humano sano, por la cual se siente atra\u00ed\u00addo hacia los dem\u00e1s de forma intensa. En cuanto tendencia, equivale a la inclinaci\u00f3n afectiva, a la valoraci\u00f3n mental y a la propensi\u00f3n moral a la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>     Equivale a necesidad de presencia, de comunicaci\u00f3n y de comprensi\u00f3n mutua. Sociable es el hombre que siente la inclinaci\u00f3n a la comunicaci\u00f3n y a la relaci\u00f3n m\u00faltiple. En virtud de esa tendencia se proyecta hacia los dem\u00e1s y abre las puertas de su personalidad a los mensajes que los dem\u00e1s le env\u00ed\u00adan a \u00e9l.  Insociable es el sujeto que no siente esa inclinaci\u00f3n lo suficientemente fuerte para provocar encuentros y convivencia.<\/p>\n<p>    La Psicolog\u00ed\u00ada Social es la rama o forma de la Psicolog\u00ed\u00ada General que estudia con detenimiento la sociabilidad humana, tanto descriptivamente analizando c\u00f3mo es, c\u00f3mo se comporta, c\u00f3mo se desarrolla. La Psicolog\u00ed\u00ada Social nace con Mac Dougall (1871-1938), quien en 1908 public\u00f3 una \u00abIntroducci\u00f3n a la Psicolog\u00ed\u00ada Social\u00bb y despleg\u00f3 gran inter\u00e9s por los hechos de la sociabilidad humana.<\/p>\n<p>    1.3. Relaci\u00f3n entre ambas<\/p>\n<p>     No resulta f\u00e1cil diferenciar con suficiente claridad la \u00absocializad\u00bb y la \u00absociabilidad\u00bb, ya que ambas van estrechamente unidas en la vida de cada persona y de las colectividades. Pero s\u00ed\u00ad es conveniente recordar al menos que la socialidad es realidad m\u00e1s externa y reclama procedimientos observativos y descriptivos.<\/p>\n<p>    Sin embargo, la sociabilidad corresponde a la parte m\u00e1s \u00ed\u00adntima de la personalidad, en la cual se generan las tendencias a la comunicaci\u00f3n y su estudio supone m\u00e1s introspecci\u00f3n y observaci\u00f3n continua.<\/p>\n<p>     Los hechos sociales, objeto de la Sociolog\u00ed\u00ada, son m\u00e1s cuantificables y se detectan por el simple contacto con la realidad. Los hechos de sociabilidad est\u00e1n constituidos por sentimientos y valoraciones, opciones y actitudes, influencias y preferencias, atractivos e inhibiciones, todo lo cual se proyecta hacia la relaci\u00f3n social. Se trata, en consecuencia, de un fen\u00f3meno complejo e interior con singulares dificultades para su estudio y comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>    2. Rasgos de la sociabilidad<\/p>\n<p>     Interesa conocer la din\u00e1mica de la sociabilidad pues, en cuanto tendencia radical del hombre, tiende a desarrollarse en el interior de la Persona y crece en estrecha comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>    Se puede hablar de dos tipos de rasgos que se manifiestan en la sociabilidad. Unos son situaciones que llevan al sujeto a tomar posici\u00f3n entre los otros seres humanos con quienes se relaciona.  Otros son m\u00e1s operativos y personales y condicionan el estilo y el modo de la propia vida social.<\/p>\n<p>     2.1.  Rasgos posicionales<\/p>\n<p>     Impulsan al sujeto a colocarse en su justo lugar ante los que son iguales y ante los que se le presentan como superiores o como inferiores en alg\u00fan aspecto o terreno. Las relaciones verticales se hallan expresadas por la actitud ante la autoridad y, cuando el caso llega, por la disposici\u00f3n a asumir la tarea del mando.<\/p>\n<p> &#8211; La autoridad, sea familiar, escolar o acad\u00e9mica, cultural, social, etc., impulsa al hombre a colocarse en actitud de dependencia. Con mesura y obediencia, lo cual equivale a decir con sencillez y sumisi\u00f3n, cada uno se sit\u00faa ante los jefes (y jefe significa cabeza) con generosa disponibilidad. El rebelde, el que rompe sin sensatez con su superior, con sus padres, con sus profesores, con sus jefes, expresa, m\u00e1s que valor personal, alteraci\u00f3n en su sociabilidad.<\/p>\n<p>     El cauce para una maduraci\u00f3n suficiente de la sociabilidad es el del respeto y aceptaci\u00f3n oportuna de la autoridad. Pero la autoridad repercute en la persona de diversa forma, seg\u00fan la edad, el modo de ejercicio o el \u00e1mbito en que se desenvuelven sus operaciones.<\/p>\n<p>   &#8211; Algo similar se puede declarar cuando surgen relaciones con otros hombres que, en alg\u00fan aspecto, se declaran inferiores. El tener compasi\u00f3n del d\u00e9bil, el ejercer el mando de un grupo cuando corresponde, el aceptar una responsabilidad para beneficio ajeno, es una forma frecuente e imprescindible para promocionar la propia sociabilidad.<\/p>\n<p>    En las relaciones con los iguales, la sociabilidad sigue tambi\u00e9n un proceso de progresiva intensificaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n. A medida que madura la tendencia social, la convivencia con los otros hace posible el ahondar el esp\u00ed\u00adritu de participaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; La convivencia es el hecho de vivir en uni\u00f3n con los dem\u00e1s. Pero el simple hecho de contactos externos no pasa de mera coexistencia. La convivencia reclama profundidad, entrega y dedicaci\u00f3n. Colocarse en el justo lugar ante los dem\u00e1s es sentir con ellos el agrado de establecer comunicaciones activas y pasivas. Se les entrega parte del coraz\u00f3n, lo cual es cordialidad, y se recibe sus sentimientos con generosa disponibilidad.<\/p>\n<p>    2.2. Rasgos operativos<br \/>\n    Las operativas llevan m\u00e1s lejos que el simple tomar lugar en el contexto social al que se pertenece. Implican al individuo para que el grupo progrese o se mantenga. Suponen acci\u00f3n y, en cuanto acci\u00f3n, la sociabilidad requiere reflexi\u00f3n, esfuerzo, entrega, constancia, fidelidad.<\/p>\n<p>    Por eso es frecuente hablar de las virtudes sociales como fuerza vital que subyace en la sociabilidad y, al mismo tiempo, la convierten en algo din\u00e1mico.<\/p>\n<p>    Entre las virtudes m\u00e1s \u00abpsicol\u00f3gicas\u00bb que dan vida a la sociabilidad, se pueden recordar algunas m\u00e1s recomendables.<\/p>\n<p>   &#8211; La solidaridad es la primera de las disposiciones, pues ella indica cercan\u00ed\u00ada, amabilidad, simpat\u00ed\u00ada y compenetraci\u00f3n con aquellos con quienes se vive. Tanto m\u00e1s intensa debe ser, cuanto m\u00e1s cercanos sean aquellos con quienes se establecen relaciones.<\/p>\n<p>   &#8211; La justicia y la equidad nos llevan a tratarlos a todos como es debido; en general, de manera ecu\u00e1nime; y en particular, seg\u00fan la situaci\u00f3n, el derecho o la necesidad de cada uno. La justicia nos lleva por si misma al respeto como actitud b\u00e1sica de nuestra conciencia.<\/p>\n<p>   &#8211; La comprensi\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de todos es reclamada por la diversidad que se da entre los hombres. Supone mucha fortaleza y elevado talante de generosidad y humanismo.<\/p>\n<p>   &#8211; La colaboraci\u00f3n y la servicialidad, el amor al trabajo, el esp\u00ed\u00adritu de servicio, etc. son formas decrecer en la sociabilidad sana.<\/p>\n<p>    Se puede elaborar una lista de rasgos de la sociabilidad que se observan en los alumnos de la clase. Y se puede hacer un ejercicio interesante comparando los positivos y los negativos<\/p>\n<p>    3. Ambitos sociales<\/p>\n<p>     Es conveniente repasar los \u00e1mbitos en los que se desenvuelve el ser humano y la incidencia que sobre su sociabilidad ejercen de ordinario.<\/p>\n<p>     Los \u00e1mbitos en que se desarrolla la convivencia no se eligen voluntariamente.  Nos vienen impuestos por las exigencias de la misma naturaleza. Sin embargo, tanto m\u00e1s hiriente es su ausencia, su alteraci\u00f3n o su misma influencia negativa cuanto m\u00e1s los requiere la insuficiencia del hombre para vivir por s\u00ed\u00ad mismo.<\/p>\n<p>     En ellos se abre a la vida, se desenvuelve y madura aprende la comunicaci\u00f3n y el lenguaje, la relaci\u00f3n horizontal y vertical y descubre las posibilidades de contar con recursos para la misma expansi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>     3.1. La familia<\/p>\n<p>     Es el \u00e1mbito m\u00e1s primario y natural para que el hombre se abra a la comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s. Desde los primeros a\u00f1os de la vida humana, son los miembros del grupo familiar los que estimulan la comunicaci\u00f3n y los v\u00ed\u00adnculos.<\/p>\n<p>     Estos v\u00ed\u00adnculos son verticales, por medio de la autoridad materna y paterna y los horizontales en virtud de la fraternidad y de la relaci\u00f3n con los otros miembros que conviven en el hogar.<\/p>\n<p>     Las carencias o los trastornos familiares siempre alteran el ritmo del desarrollo social.  Por eso resultan contraproducentes, sean inevitables como la orfandad o surjan inesperadamente como los conflictos, las ausencias, o a veces las desgracias.<\/p>\n<p>     En el caso de que el hogar no responda a las exigencias \u00f3ptimas para la formaci\u00f3n social, hay que saber buscar y encontrar complementos a los estados insatisfactorios o distorsionantes.<\/p>\n<p>     Al mismo tiempo hay que recordar que todos los miembros de la familia, padres e hijos, deben asumir la responsabilidad de crear clima de confianza, comunicaci\u00f3n, respeto y mutua ayuda. Es frecuente en algunos hijos el sentimiento de que son los padres los \u00fanicos responsables de esas estructuras familiares convenientes, evitando las propias aportaciones o incluso excusando sus deficiencias de comportamiento que desencadenan<\/p>\n<p>     3.2. El entorno<\/p>\n<p>     Como extensi\u00f3n de la familia, que es algo m\u00e1s que el simple hogar en el que se vive, hay que aludir al entorno convivencial de cada persona: el pueblo, el barrio, la ciudad, la comunidad de vecinos, la parentela o conjunto de consangu\u00ed\u00adneos. No cabe duda de que el entorno social suscita satisfacci\u00f3n o insatisfacci\u00f3n seg\u00fan los modos de relacionarse con \u00e9l.<\/p>\n<p>     Bueno resulta observar y analizar las caracter\u00ed\u00adsticas del entorno y hacer lo posible por complementar sus deficiencias. Al igual que en la familia, es conveniente aportar al grupo humano a que se pertenece todo lo que est\u00e9 en manos de cada uno. As\u00ed\u00ad se consigue que sea m\u00e1s habitable f\u00ed\u00adsica y moralmente.<\/p>\n<p>      3.3. Grupo de amigos<\/p>\n<p>      El grupo de compa\u00f1eros, y sobre todo de amigos, con los que se pasan muchas horas durante el d\u00ed\u00ada, tiene para la sociabilidad m\u00e1s importancia de lo que a simple vista suele apreciarse.<\/p>\n<p>     Sobre todo al llegar a la edad en que, por maduraci\u00f3n de la personalidad y de la inteligencia, el hombre tiende a traspasar las barreras del hogar para compartir su vida con otros, es conveniente fomentar y facilitar las experiencias sanas de compa\u00f1erismo y de amistad. El grupo de amigos ayuda siempre a la formaci\u00f3n del car\u00e1cter y a promocionar actitud de apertura, de colaboraci\u00f3n, de comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p>     Quien carece de amigos corre el riesgo de polarizarse en su propio yo y atrofiar sus sentimiento sociales.<\/p>\n<p>     3.4. Centro docente<\/p>\n<p>     Algo semejante hay que decir de la instituci\u00f3n escolar y de los grupos culturales a los que se pertenece con m\u00e1s o menos voluntariedad. En la realidad escolar hay que saber contemplar, adem\u00e1s de su valor instructivo y acad\u00e9mico, su dimensi\u00f3n convivencial.<\/p>\n<p>     El hecho de no escoger los compa\u00f1eros, de tener que someterse a esfuerzos intelectuales con frecuencia no del todo voluntarios, de asumir una disciplina enriquecedora y permanente largos per\u00ed\u00adodos del a\u00f1o y muchas horas de cada jornada, posee sin duda cierto car\u00e1cter original en la formaci\u00f3n de la sociabilidad.<\/p>\n<p>    4. Los niveles sociales<br \/>\n    Como cualquier otra cualidad humana, la sociabilidad puede moverse y desenvolverse en diversos niveles de ejercicio y de compromiso.<\/p>\n<p>    Unas veces se manifiesta en expresiones y reflejos superficiales, que mantienen la comunicaci\u00f3n con los hombres en terrenos superficiales. Y en ocasiones llega a niveles de la m\u00e1xima profundidad. Los seres humanos cuentan con muchas capacidades, pero tambi\u00e9n tienen la libertad de explotarlas al m\u00e1ximo o tal vez de infravalorar su significado.<\/p>\n<p>    Por eso los grados de relaci\u00f3n pueden ser muchos. Por clasificarlos de alg\u00fan modo, se puede aludir a las tres formas generales en que puede expresarse la comunicaci\u00f3n al grupo y que llega desde el roce ocasional del equipo hasta el v\u00ed\u00adnculo profundo de la comunidad.<\/p>\n<p>    4.1. La horda.<\/p>\n<p>    Se caracteriza por la simple acumulaci\u00f3n de individuos de manera superficial, ocasional y fugaz. Lo t\u00ed\u00adpico del grupo eventual es la exterioridad de la comunicaci\u00f3n y de la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    El desconocimiento al menos el conocimiento superficial, es lo t\u00ed\u00adpico de los miembros del grupo que ocasionalmente se configura y r\u00e1pidamente se desfigura.<\/p>\n<p>    Los espectadores de un deporte, los viajeros de un veh\u00ed\u00adculo p\u00fablico, los clientes de un supermercado, y tantos m\u00e1s grupos humanos que se representan ante nosotros, suponen s\u00f3lo un contacto provisional. Pueden llamar nuestra atenci\u00f3n las figuras, pero no se logra descubrir las personas, pues se diluyen en el anonimato y en la masificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    En nuestra sociedad, por su masificaci\u00f3n en m\u00faltiples aspectos y terrenos, se multiplican las hordas y los grupos an\u00f3nimos de personas y resulta imprescindible asumir actitudes personales ante las influencias de la media, sobre todo si quiere proteger la libertad.<\/p>\n<p>    4.2. La banda.<\/p>\n<p>    Se caracteriza por cierta permanencia y, sobre todo, por la participaci\u00f3n en un fin o en una actividad permanente com\u00fan. En ella se logra cierto conocimiento exterior y superficial, siempre parcial y muchas veces interesado.<\/p>\n<p>    Se llega en ella a una organizaci\u00f3n en la que participan todos y que se dirige m\u00e1s o menos intencionadamente a una eficacia. Lo m\u00e1s que entra en juego en la banda es la inteligencia y las facultades operativas de los sujetos que, como miembros, configuran la organizaci\u00f3n. Su comunicaci\u00f3n es ordenada, pero formal y parcial.<\/p>\n<p>     Una banda de m\u00fasica, un equipo deportivo o cultural, una empresa laboral, una asociaci\u00f3n de ciudadanos o un partido pol\u00ed\u00adtico se rigen por las relaciones impersonales y din\u00e1micas de la finalidad que les une, de la fuerza que les mantiene, de los simples intereses que les conservan cercanos.<\/p>\n<p>     En la banda hay colaboraci\u00f3n, interdependencia e, incluso, convivencia; pero se conserva la autonom\u00ed\u00ada de cada componente. Es la norma la que les asocia.<\/p>\n<p>    4.3. La Comunidad<br \/>\n    Supone mucho m\u00e1s que asociaci\u00f3n transitoria u ocasional de personas (horda) y mucho m\u00e1s que defensa y protecci\u00f3n de los propios intereses (banda). La comunidad est\u00e1 basada en la uni\u00f3n de personas libres, no en mera acumulaci\u00f3n de individuos. Es el resultado de v\u00ed\u00adnculos profundos y entran en juego afectos, opciones, valores superiores, relaci\u00f3n interpersonal cosistente y estable y compromisos firmes.<\/p>\n<p>    En la comunidad el conocimiento entre los miembros es afectuoso, personal y progresivo. Se desarrollan los sentimientos, que van desde la simpat\u00ed\u00ada al amor, y la ayuda a los otros que va desde la colaboraci\u00f3n a la abnegaci\u00f3n. Y la estabilidad de las personas en la comunidad est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la eficacia y de la rentabilidad.<\/p>\n<p>    Una familia, un grupo de amigos, una asociaci\u00f3n religiosa estable, una agrupaci\u00f3n basada en un ideal de servicio, son comunidades de una o de otra forma. En ellas rige la uni\u00f3n de los corazones o de los ideales como fuerza cohesiva y la entrega mutua como ley convivencial.<\/p>\n<p>    5. Exploraci\u00f3n de la sociabilidad<br \/>\n    Para medir el grado de cohesi\u00f3n de un grupo humano, la sociolog\u00ed\u00ada emplea determinados recursos y formas. Hay que partir de la pluralidad que reclama las formas de pertenencia al grupo, que es un hecho social, y de variable intensidad de la tendencia asociativa basada en el agrado o desagrado consecuente.<\/p>\n<p>    Tanto la Sociolog\u00ed\u00ada como la Psicolog\u00ed\u00ada social han dado mucha importancia en los \u00faltimos tiempos a la exploraci\u00f3n de ambas cosas: vinculaciones y grado de los v\u00ed\u00adnculos, apertura social y tendencia de esa apertura, signos externos de agrupaci\u00f3n y consistencia interna de la misma. La exploraci\u00f3n de ambas dimensiones se puede hacer de dos maneras:<\/p>\n<p>    5.1. Emp\u00ed\u00adrica y natural<br \/>\n    Se apoya en la simple observaci\u00f3n directa y en la reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica consiguiente a esa observaci\u00f3n. Las experiencias que proporcionan los encuentros sociales permiten interpretar el nivel del compromiso existente en los grupos: en una familia, un grupo escolar, en un equipo, en una sociedad.<\/p>\n<p>     En esta observaci\u00f3n se apoyan las conclusiones naturales que sirven para regirse en la vida. Todos realizan m\u00e1s o menos espont\u00e1neamente exploraciones en este terreno y sacan conclusiones.<\/p>\n<p>     La terminolog\u00ed\u00ada usual est\u00e1 llena de vocablos expresivos a este respecto. Unos son positivos: pacto, contrato, acuerdo, v\u00ed\u00adnculo, compromiso, simpat\u00ed\u00ada, avenencia, integraci\u00f3n, etc. Otros son negativos: desacuerdo, desavenencia, alejamiento, antipat\u00ed\u00ada, discrepancia, huida, rechazo, etc.<\/p>\n<p>     5.2. Forma m\u00e1s t\u00e9cnica<\/p>\n<p>     Es la empleada en la Sociolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica, tanto con intenciones m\u00e9tricas como con afanes comparativos. La Psicolog\u00ed\u00ada y tambi\u00e9n la Sociolog\u00ed\u00ada pretenden objetivar los instrumentos de medida a fin de valorar adecuadamente los resultados.<\/p>\n<p>     Las formas t\u00e9cnicas se usan en la mayor parte de las ciencias sociales y se expresan en lenguajes sociodiagn\u00f3stico, sociom\u00e9tricos, sociogr\u00e1ficos y eventualmente sociodin\u00e1micos.<\/p>\n<p>     El problema que en los \u00e1mbitos religiosos se plantea es si se pueden identificar sentimientos pol\u00ed\u00adticos (intenci\u00f3n de voto) y sentimientos religiosos (agrado en la pertenencia a la Iglesia), intensidad de la adhesi\u00f3n a un l\u00ed\u00adder pol\u00ed\u00adtico, deportivo o art\u00ed\u00adstico y profundidad de la entrega a Cristo Hijo de Dios, el alcance de la palabra humana y el grado de la creencia.<\/p>\n<p>     Si es posible con encuestas, escalas, pruebas y tests calcular las simpat\u00ed\u00adas, apegos e intereses humanos no lo es tanto el determinar los niveles de devoci\u00f3n, fidelidad y compromiso espiritual.<\/p>\n<p>     6. Sociolog\u00ed\u00ada y catequesis<\/p>\n<p>     Los hechos sociales tienen que ver con los valores y los sentimientos religiosos de cada persona en principio. Pero es m\u00e1s exacto decir que son los segundos los que se entienden mejor con la comprensi\u00f3n y clarificaci\u00f3n de los primeros. Es importante captar y asimilar la dimensi\u00f3n social de la religiosidad y darla el sentido que se merece.<\/p>\n<p>     El educador de la fe no puede prescindir de los hechos comunitarios, por su influencia en la vida: la pertenencia a tal familia explica con frecuencia las actitudes \u00e9ticas. Los testimonios de los adultos condicionan, por ejemplo, las experiencias sacramentales.<\/p>\n<p>  &#8211; Conocer el grupo de pertenencia es una necesidad para acompa\u00f1ar a cada persona que se desarrolla en la fe, en la oraci\u00f3n, en las virtudes o en los criterios evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>  &#8211; En cada grupo hay aspectos que deben ser conocidos para valorar la influencia que pueden ejercer en la vida de fe y en las actitudes religiosas.<\/p>\n<p>     Es precisamente el valor de la Sociolog\u00ed\u00ada como ciencia en General y de la \u00absociolog\u00ed\u00ada religiosa\u00bb en particular\u00bb.<\/p>\n<p>      Esto supone determinadas consignas que el educador de la fe no debe perder nunca de vista.<\/p>\n<p> &#8211; La fe religiosa es un valor personal, pero dif\u00ed\u00adcilmente se entiende fuera del contexto en el que se da y en el que vive cada persona. No conviene confundir fe con creencia y simpat\u00ed\u00ada con adhesi\u00f3n.<\/p>\n<p> &#8211; Los valores espirituales se encarnan siempre en un contexto humano: fuera de \u00e9l resultan incomprensibles o al menos no del todo explicables.<\/p>\n<p> &#8211; Los aspectos morales, m\u00e1s que los doctrinales, corren el riesgo de \u00absocializarse\u00bb excesivamente y de reducirse a normas y pr\u00e1cticas de  \u00e9tica. Hay que distinguir en lo posible lo que es espiritual en ellos y lo que es humano.<\/p>\n<p>   &#8211; Dif\u00ed\u00adcilmente en la pr\u00e1ctica hay frontera delimitada entre los que resulta un valor social y lo que se eleva a una riqueza espiritual. En la pr\u00e1ctica no conviene hacer excesivas distinciones, aunque en la Teolog\u00ed\u00ada sea habitual el hacerlas.<\/p>\n<p> \u00bfQue distinci\u00f3n puede haber para un ni\u00f1o de primera comuni\u00f3n entre misterio y doctrina, entre oraci\u00f3n y plegaria, entre mandamiento divino y tradici\u00f3n humana?<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[675][800] El ser humano por naturaleza es intensamente social. Quiere ello decir que necesita imperiosamente la comunicaci\u00f3n y la relaci\u00f3n con otros hombres, tanto para su desarrollo como para su equilibrio personal y colectivo. Pero hay que diferenciar dos conceptos y dos rasgos humanos que clarifican la dimensi\u00f3n social del hombre. 1. Naturaleza de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociabilidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSOCIABILIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13520","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13520"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13520\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}