{"id":13602,"date":"2016-02-05T09:05:02","date_gmt":"2016-02-05T14:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-sede\/"},"modified":"2016-02-05T09:05:02","modified_gmt":"2016-02-05T14:05:02","slug":"santa-sede","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-sede\/","title":{"rendered":"SANTA SEDE"},"content":{"rendered":"<p>[265]<br \/>\n  Gobierno de la Iglesia por parte del Papa y la delegaci\u00f3n de autoridad que hace en los Organismos centrales de la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>   (Ver Romana. Curia)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLas opciones institucionales de la Iglesia en su relaci\u00f3n con los Estados tienen como punto de referencia la Santa Sede o Sede Apost\u00f3lica. En efecto, en relaci\u00f3n con toda la larga evoluci\u00f3n \u2014en la cual los Estados Pontificios tuvieron un papel decisivo\u2014 hacia una realidad de la Iglesia como \u00absociedad perfecta o completa\u00bb (>Sociedad y Sociedad perfecta) o, en una formulaci\u00f3n jur\u00ed\u00addica m\u00e1s actualizada, como \u00abordenamiento jur\u00ed\u00addico primario\u00bb, se debe situar su reconocimiento internacional en el cual la Santa Sede es el \u00f3rgano supremo de la Iglesia cat\u00f3lica romana, con su correlato que es el Estado de la Ciudad del Vaticano, seg\u00fan rezan los Pactos Lateranenses estipulados en 1929, aunque la realidad concreta de la Santa Sede como sujeto internacional comienza mucho antes, pr\u00e1cticamente con la reforma gregoriana. En esta f\u00f3rmula concreta e hist\u00f3rica que la Iglesia se ha dado progresivamente sobresale fuertemente su aspecto de sociedad completa, p\u00fablica y jur\u00ed\u00addica, en analog\u00ed\u00ada con los Estados con los cuales trata. En noviembre de 2000 el Papa promulg\u00f3 la Legge Fondamentale dello Stato della Citt\u00e1 del Vaticano,  cuyos 20 art\u00ed\u00adculos describen sus principales \u00f3rganos, complementados con tres ap\u00e9ndices que presentan la bandera y los escudos oficiales.<\/p>\n<p>Las dos realizaciones m\u00e1s importantes en su relaci\u00f3n con los Estados, ya que tienen influencia decisiva en las Iglesias locales, concretan c\u00f3mo son los concordatos o los acuerdos parciales y las nunciaturas apost\u00f3licas. Sobre los primeros el concilio Vaticano II habla con extrema delicadeza al reconocer la legitimidad de tratar con particular atenci\u00f3n una comunidad religiosa cuando lo exigen determinadas condiciones objetivas: \u00abSi, consideradas las circunstancias peculiares de los pueblos, en el ordenamiento jur\u00ed\u00addico de una sociedad se atribuye a una comunidad religiosa un especial reconocimiento civil\u00bb; contempor\u00e1neamente se afirma que \u00abes necesario que se reconozca y respete el derecho a la libertad en materia religiosa\u00bb (DH 6). La realizaci\u00f3n de un concordato o de acuerdos parciales no pertenece simplemente al derecho interno de las partes \u2014el Estado y la Iglesia nacional\u2014, sino que pertenece al orden de derecho internacional, por esto lo suscribe la Santa Sede, que es a quien se reconoce personalidad originaria de derecho internacional y supranacional.<\/p>\n<p>Otra forma de institucionalizaci\u00f3n de las relaciones con los Estados y las organizaciones internacionales es la que se concreta en las nunciaturas apost\u00f3licas y en los representantes y legados del papa y la Santa Sede, sobre la cual el concilio Vaticano II hab\u00ed\u00ada pedido que \u00abla funci\u00f3n de los legados del Romano Pont\u00ed\u00adfice se determine de forma m\u00e1s clara\u00bb (CD 9). El motu proprio posconciliar de 1969 renov\u00f3 la normativa y la justificaci\u00f3n de las Nunciaturas, la cual ha sido recogida posteriormente por el articulado del nuevo CIC 362-367. Este documento tiene como t\u00ed\u00adtulo Sollicitudo omnium Ecclesiarum,  una f\u00f3rmula eclesiol\u00f3gica cl\u00e1sica sobre el servicio a la Iglesia universal referido al Papa, el cual de forma totalmente novedosa es calificado adem\u00e1s con la imagen de \u00ablegado universal de Cristo\u00bb (pro Christi legatione fungimur).  Estas dos f\u00f3rmulas, unidas a la calificaci\u00f3n de la Iglesia como \u00absociedad perfecta\u00bb (n 3) \u2014expresi\u00f3n que ya nose encuentra en el Vaticano II\u2014, no dejan de suscitar ciertos interrogantes.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a las actividades, se distinguen dos misiones: la relativa a las relaciones con los Estados, especialmente para el cumplimiento de los acuerdos mutuos donde los hubiere, y la relativa a la vida interna de la Iglesia del pa\u00ed\u00ads con intercambio de informaciones: sobre las comunidades eclesiales y las directivas de los dicasterios de la Santa Sede; sobre el nombramiento de obispos; sobre erecci\u00f3n, desmembramiento o supresi\u00f3n de di\u00f3cesis; sobre la relaci\u00f3n con las conferencias episcopales y religiosas&#8230; Sin duda que especialmente esta segunda misi\u00f3n sorprende, puesto que se trata de cuestiones m\u00e1s bien propias de las Iglesias locales y de sus obispos con las conferencias episcopales. Aunque es verdad que en diversos pa\u00ed\u00adses, sobre todo en situaciones cr\u00ed\u00adticas y en el tercer mundo, las nunciaturas han sido un importante baluarte para la defensa de la \u00ablibertas Ecclesiae\u00bb, su figura tal como aparece en la normativa can\u00f3nica puede distorsionar la imagen de los obispos locales que a la cabeza de sus Iglesias diocesanas son los que aseguran la \u00abcomuni\u00f3n jer\u00e1rquica\u00bb (LG 22.23) de las Iglesias que tienen confiadas con el papa. M\u00e1s a\u00fan, el revestimiento habitualmente episcopal que comparten estos nuncios o delegados \u2014aunque el nuevo CIC prev\u00e9 tambi\u00e9n su realizaci\u00f3n por parte de laicos\u2014 no aparece como el ministerio sacramental por excelencia de gu\u00ed\u00ada de la propia Iglesia local.<\/p>\n<p>Recientemente, con motivo de los treinta a\u00f1os del motu proprio de Pablo VI y siguiendo su orientaci\u00f3n, se ha refrendado de nuevo por parte de la Civilt\u00e1 Cattolica  la finalidad de las nunciaturas y legaciones pontificias, que es promover la comuni\u00f3n entre la Iglesia universal y las Iglesias particulares y, a su vez, traducir la \u00absollicitudo\u00bb del Papa por la grey de Cristo y por la edificaci\u00f3n en la historia humana del reino de Dios.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>(v. Curia romana, Papa)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">(Del Lat\u00edn Sancta Sedes, Santa Silla).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">T\u00e9rmino derivado de la ceremonia de entronizaci\u00f3n de los obispos de Roma. El asiento o silla en cuesti\u00f3n no debe ser confundido con la antigua sedes gestatoria en el centro del \u00e1pside de San Pedro, e inmemorablemente venerada como la cathedra Petri, o Silla de Pedro, el t\u00e9rmino significa, en sentido general, el verdadero asiento (p.e. residencia) del pastor supremo de la Iglesia, junto a las diferentes autoridades eclesi\u00e1sticas que constituyen la administraci\u00f3n central. En este sentido can\u00f3nico y diplom\u00e1tico, el t\u00e9rmino es sin\u00f3nimo de \u00abSede Apost\u00f3lica\u00bb, \u00abSanta Sede Apost\u00f3lica\u00bb, \u00abIglesia Romana\u00bb, \u00abCuria Romana\u00bb. El origen de estos t\u00e9rminos solo puede ser aproximadamente acertado. La palabra sedes, \u00absilla\u00bb, es un antiguo t\u00e9rmino t\u00e9cnico aplicable a todas las sedes episcopales. Fue usado en primera instancia para designar a las Iglesias fundadas por los ap\u00f3stoles; posteriormente la palabra fue aplicada a las principales Iglesias Cristianas. Estas ecclesiae dictae majores se consider\u00f3 que eran las cinco grandes sedes patriarcales de la antig\u00fcedad cristiana: Roma, Alejandr\u00eda, Antioquia, Jerusal\u00e9n y Constantinopla. A \u00e9stas se aplico la palabra sedes: \u00abquod in iis episcopi sederent in thronis\u00bb, y de Roma se dec\u00eda expresamente: \u00abRomana quidem erat prima sedes propria dicta.\u00bb As\u00ed, Gelasio I (492-496) en un Concilio Romano: \u00abEst ergo prima Petri apostoli sedes.\u00bb Tambi\u00e9n, en los primeros escritos cristianos frecuentemente encontramos referencias a la sede o silla de Pedro: \u00abSedet in c\u00e1tedra Petri\u00bb. A lo largo de la primera parte de la Edad Media el t\u00e9rmino estaba constantemente presente en el uso oficial. As\u00ed, en el \u00abLiber Pontificalis\u00bb (ed. Duchesne, II, Par\u00eds, 1892, 7), bajo Le\u00f3n III (795-816): \u00abNos sedem apostolicam, quae est caput omnium Dei ecclesiarum, judicare non audemus.\u00bb (\u00abNo nos atrevemos a juzgar la Sede Apost\u00f3lica, que es la cabeza de todas las Iglesias de Dios\u00bb.) Podemos as\u00ed, entender prontamente c\u00f3mo la Santa Sede vino a ser el t\u00e9rmino t\u00e9cnico para el papa, el gobierno central eclesi\u00e1stico, y el domicilio verdadero del mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las reservaciones papales de beneficios, acostumbradas en la edad media, hicieron necesario un conocimiento m\u00e1s exacto de la ubicaci\u00f3n de la \u00abSanta Sede\u00bb, por ejemplo cuando el titular de un beneficio mor\u00eda \u00absedem de sanctam de apud\u00bb. \u00bfD\u00f3nde estaba la \u00abSanta Sede\u00bb, cu\u00e1ndo el Papa vivi\u00f3 aparte de la administraci\u00f3n central ordinaria? Del siglo trece al quince no encontramos ninguna soluci\u00f3n satisfactoria de esta pregunta, y s\u00f3lo podemos observar las decisiones de la Curia en casos individuales. As\u00ed, no se crey\u00f3 necesario que el Papa deba residir en Roma: \u00abUbi Papa, ibi Curia\u00bb, en otras palabras, fue dado por sentado que la Curia o la maquinaria de la administraci\u00f3n siempre siguieron al Papa. Esto es mostrado claramente en un caso interesante bajo el gobierno Nicol\u00e1s III, que vivi\u00f3 en Soriano de 8 junio, 1280, hasta su muerte en 22 agosto del mismo a\u00f1o. Estaban con \u00e9l s\u00f3lo sus asistentes personales, y los oficiales a cargo del sello papal (bullatores). La Curia, apropiadamente hablando, estaba en Viterbo, ad\u00f3nde el Papa fue a tramitar frecuentemente los asuntos, y donde concedi\u00f3 tambi\u00e9n audiencias: \u00abAudientiam suam fecit.\u00bb No obstante, orden\u00f3 Bulas para ser fechadas desde Soriano, lo que se hizo (Baumgarten, \u00abAus K. und Kammer\u00bb, Freiburg, 1907, 279). M\u00e1s de un siglo despu\u00e9s, como aparece en las normas oficiales surgidas bajo Benedicto XIII (Pedro de Luna; normas 148, 151, 158) y el antipapa Juan XXIII (norma 68), este importante punto estaba a\u00fan sin definirse. Las susodichas normas de Benedicto XIII y el antipapa Juan XXIII aparecieron el 28 de noviembre de 1404 y el 5 de junio de 1413, respectivamente (Von Ottenhal, \u00abDie papstlichen Kanzleiregeln von Johann XXII bis Nikolaus V\u00bb, Innsbruck, 1888, pp. 148, 151, 152, and 185). Durante el viaje de Mart\u00edn V (1417-1431) de Constancia a Roma, frecuentemente ocurri\u00f3 que el Papa y las autoridades eclesi\u00e1sticas estuvieron separados; incluso en esta fecha tan tard\u00eda la ubicaci\u00f3n oficial de la \u00abSanta Sede\u00bb, tanto como esto era legalmente relevante, no estaba a\u00fan definida. Esta incertidumbre, dice Bangen, hizo que Clemente VIII sacara la Constituci\u00f3n: \u00abCum ob nonnullas\u00bb, en que se establece que, si el papa y la administraci\u00f3n pontificia no deben residir en el mismo lugar, las expresiones de ambas poseen autoridad, est\u00e1n provistas del acuerdo entre s\u00ed. Covarruvias y Gonz\u00e1lez est\u00e1n de acuerdo en que: \u00abCuria Romana ibi censetur esse, ubi est papa cum cancellaria et tribunalibus et officialibus suis, quos ad regimen ecclesiae adhibet\u00bb (la Curia Romana se considera que se encuentra donde est\u00e1 el Papa, con la chanciller\u00eda, tribunales y dicasterios a quienes emplea en el Gobierno de la Iglesia). (Bangen, \u00abDie r\u00f6mische Kurie\u00bb, M\u00fcnster, 1854, I, i, 5). Hinschius (System des katholischen Kirchenrechts, III, Berl\u00edn, 1883, 135, observaci\u00f3n 6) sigue la opini\u00f3n medieval: \u00abUbi Papa, ibi Curia\u00bb; pero esto no parece ser a\u00fan sostenible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Armando Llaza Corrales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[265] Gobierno de la Iglesia por parte del Papa y la delegaci\u00f3n de autoridad que hace en los Organismos centrales de la Iglesia cat\u00f3lica. (Ver Romana. Curia) Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006 Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa DicEc \u00c2\u00a0 Las opciones institucionales de la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-sede\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSANTA SEDE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13602","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13602\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}