{"id":13618,"date":"2016-02-05T09:05:32","date_gmt":"2016-02-05T14:05:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satisfaccion\/"},"modified":"2016-02-05T09:05:32","modified_gmt":"2016-02-05T14:05:32","slug":"satisfaccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satisfaccion\/","title":{"rendered":"SATISFACCION"},"content":{"rendered":"<p>v. Contentamiento<br \/>\n2Sa 21:3 \u00bfqu\u00e9 s os dar\u00e9, para que bendig\u00e1is la<br \/>\nGal 4:15 \u00bfd\u00f3nde .. esa s que experimentabais?<\/p>\n<hr>\n<p>[670]<br \/>\n En general acci\u00f3n suficiente que compensa o repara una insuficiencia. La principal satisfacci\u00f3n es la que Cristo logr\u00f3 con su muerte por el pecado de los hombres, que fue capaz de redimir y reparar el pecado original.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n se aplica la satisfacci\u00f3n a las penitencia y obras buenas que se realizan como reparaci\u00f3n del pecado, tanto las que se hacen en favor de terceras personas perjudicadas por el mal hecho, como las que se ofrecen a Dios pidiendo el perd\u00f3n en virtud de los m\u00e9ritos de Cristo a cuyos sufrimientos se asociaci\u00f3n las privaciones o las plegarias que se hacen.  (Ver Penitencia 3.1)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. penitencia, reconciliaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Categor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica con la que, especialmente en la teolog\u00ed\u00ada latina, se expres\u00f3 el aspecto oneroso de la obra salv\u00ed\u00adfica de Cristo. Debido a las desviaciones a las que dio ocasi\u00f3n, hoy esta categor\u00ed\u00ada se ve sometida a fuerteS cr\u00ed\u00adticas en el terreno teol\u00f3gico. Por eso resulta necesario indicar su verdadero sentido, para que no siga fomentando im\u00e1genes distorsionadas de Dios y del hombre.<\/p>\n<p>Este t\u00e9rmino se deriva del lat\u00ed\u00adn satis-facere, que significa \u00bb hacer bastante\u00bb, \u00abhacer suficientemente\u00bb. Se trata de un concepto sacado del terreno jur\u00ed\u00addico y trasladado al teol\u00f3gico-penitencial,- por obra especialmente de Tertuliano. Con san Ambrosio esta categor\u00ed\u00ada empez\u00f3 a aplicarse al valor de la pasi\u00f3n de Cristo (cf. 1,.2 Ps. XXXVII En 53: PL 14, 1036a); posteriormente fue elaborada a fondo en la obra de san Anselmo de Aosta, Cur Deus homo? (1098). El planteamiento de san Anselmo, aunque parcialmente correcto, sigui\u00f3 siendo la formulaci\u00f3n teol\u00f3gica del valor salv\u00ed\u00adfico de la pasi\u00f3n\/muerte de Cristo en la Iglesia de Occidente hasta fechas muy recientes. Es oportuno resumir su contenido.<\/p>\n<p>En su obra, Anselmo intenta mostrar a los incr\u00e9dulos de su tiempo (jud\u00ed\u00ados y musulmanes) la racionalidad de la verdad de fe cristiana de la encarnaci\u00f3n redentora de Cristo. Con esta finalidad recuerda algunos cap\u00ed\u00adtulos doctrinales, que comparten tambi\u00e9n en gran medida sus adversarios: la creaci\u00f3n del hombre por obra de Dios y su destino a la vida eterna en la comuni\u00f3n beat\u00ed\u00adfica con \u00e9l, la realidad universal del pecado y su fuerza destructora sobre el hom6re y sobre el orden de la creaci\u00f3n entera.- Se abren entonces dos caminos a la creaci\u00f3n alienada: el castigo de la p\u00e9rdida de Dios, su bien supremo, o la reparaci\u00f3n del honor divino lesionado por el hombre con la reintegraci\u00f3n del mismo en la amistad divina mediante la satisfactio.<\/p>\n<p>Pero la humanidad (la creaci\u00f3n) pecadora se encuentra en la incapacidad radical de satisfacer a Dios por su pecado, va que le debe todo cuanto puede ofrecerle, por ser criatura; entonces, la \u00fanica posibilidad que se perfila es la encarnaci\u00f3n de Dios mismo y su sumisi\u00f3n libre a la muerte, a la que no ten\u00ed\u00ada por qu\u00e9 estar sujeto, por el honor de Dios y la reintegraci\u00f3n de los hermanos en su amistad salv\u00ed\u00adfica. La fe cristiana dice que en el acontecimiento Jesucristo ha sucedido precisamente esto: por pura benignidad divina, el Hijo eterno de Dios se ha hecho hombre y con la ofrenda libre de s\u00ed\u00ad mismo al padre en la muerte de cruz, que le infligieron los verdugos, prest\u00f3 un acto de amor y de homenaje a Dios, reparando de forma \u00absuficiente\u00bb, e incluso sobreabundante, la ofensa hecha a Dios por el pecado (original y actual) de todos los hombres, sus bermanos, reintegrando a la humanidad en una situaci\u00f3n de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con esta visi\u00f3n pens\u00f3 Anselmo que daba una exposici\u00f3n ordenada y clara a las diversas im\u00e1genes soteriol\u00f3gicas que le ofrec\u00ed\u00ada la Tradici\u00f3n, satisfaciendo a las exigencias de la fe que busca una inteligencia de las realidades cre\u00ed\u00addas y defendi\u00e9ndola de las cr\u00ed\u00adticas de los incr\u00e9dulos; exaltaba adem\u00e1s de este modo la misericordia divina, \u00fanica capaz de salvar al hombre de la p\u00e9rdida de Dios y de la destrucci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo, implicando seriamente a la humanidad de Cristo, y en \u00e9l y por \u00e9l a todos los hombres en la consecuci\u00f3n de la salvaci\u00f3n gracias a la propia libertad (cf. 11, 8: el hombre, movido l\u00f3gicamente por la gracia que todo lo precede, tiene que levantarse y permanecer en pie por s\u00ed\u00ad mismo).<\/p>\n<p>En esta visi\u00f3n soteriol\u00f3gica los autores han visto: un excesivo racionalismo, un pesado juridicismo, una cesi\u00f3n inconsciente a las categor\u00ed\u00adas socio-feudales de la \u00e9poca, una concentraci\u00f3n unilateral en la muerte de Cristo y en la encarnaci\u00f3n, como presupuesta de la misma, un lamentable olvido del compromiso hist\u00f3rico de Jes\u00fas y del valor salv\u00ed\u00adfico de su resurrecci\u00f3n. En todas estas observaciones hay una parte de verdad. Sin embargo, hay que advertir que Anselmo intent\u00f3 dar raz\u00f3n teol\u00f3gicamente de dos cosas: del acontecimiento de la encarnaci\u00f3n redentora como fruto de una iniciativa de gracia de Dios, y de la muerte de Cristo como acontecimiento en el que la humanidad particip\u00f3 activamente en la restituci\u00f3n del honor de Dios y del Orden de la creaci\u00f3n y, consiguientemente, en la propia salvaci\u00f3n. Por eso mismo, en su teor\u00ed\u00ada se salvaguarda la substancia de la fe cristiana, aunque revestida de una pesada conceptualizaci\u00f3n jur\u00ed\u00addica e inclinada a una excesiva racionalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n teol\u00f3gica occidental posterior se movi\u00f3 substancialmente en la l\u00ed\u00adnea trazada por Anselmo. Los grandes te\u00f3logos escol\u00e1sticos (Tom\u00e1s, Buenaventura, Escoto) atenuaron la fuerza de \u00abnecesidad\u00bb presente en el argumento anselmiano, hablando de una \u00bb mayor conveniencia\u00bb de este camino escogido por Dios para la redenci\u00f3n del hombre\/mundo en Jesucristo, Subrayan en particular la dimensi\u00f3n de \u00abcaridad\u00bb para con Dios y para con el pr\u00f3jimo, presente en su pasi\u00f3n satisfactoria.<\/p>\n<p>La reforma luterana acentu\u00f3 m\u00e1s a\u00fan el papel satisfactorio y vicario de la muerte de Cristo, pero sin valorar suficientemente la visi\u00f3n anselmiana de la \u00bb satisfacci\u00f3n\u00bb como acto de libertad y de amor a Dios y al pr\u00f3jimo, La teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica y protestante de  la tendencia de los \u00faltimos siglos consigui\u00f3 sacar del contexto de gracia, de libertad y de amor de Dios el compromiso salv\u00ed\u00adfico de Cristo en favor del hombre y a verlo como la consecuencia de la exigencia de la justicia de Dios, que s\u00f3lo puede ser \u00bb aplacada\u00bb con la ofrenda de un homenaje de alcance infinito, gracias la dignidad del sujeto que lo presta. La imagen que se deduce de esta posici\u00f3n (un Dios ofendido que puede y debe ser \u00abaplacado\u00bb s\u00f3lo con el sacrificio de su Hijo) ha sido una de las representaciones doctrinales cristianas que m\u00e1s ha alejado al hombre moderno de la adhesi\u00f3n a la fe cristiana. Hay algunos pensadores modernos que han criticado fuertemente esta idea religiosa, que consideran contraria a una aut\u00e9ntica imagen de Dios y a la libertad y responsabilidad del hombre con sus opciones.<\/p>\n<p>El Magisterio de la Iglesia no ha tomado ninguna decisi\u00f3n sobre este tema: el concilio de Trento aludi\u00f3 al mismo en dos ocasiones (cf. DS 1529; 1690): el Vaticano I no pudo definirlo, a pesar de que lo ten\u00ed\u00ada en programa; p\u00ed\u00ado XII defendi\u00f3 su valor (cf DS 3891).<\/p>\n<p>Se dec\u00ed\u00ada que muchos te\u00f3logos han sido y son fuertemente cr\u00ed\u00adticos sobre el uso de esta categor\u00ed\u00ada; algunos, al ver sobre todo c\u00f3mo se ha presentado en los \u00faltimos siglos tanto en los libros de dogm\u00e1tica como en la instrucci\u00f3n catequ\u00e9tica, opinan que se la deber\u00ed\u00ada abandonar. Puede mantenerse, dada entre otras cosas la larga tradici\u00f3n con que cuenta. Sin embargo, debe comprenderse y explicarse debidamente, para que no surta efectos no deseados.<\/p>\n<p>Coloc\u00e1ndonos en el \u00e1mbito del pensamiento b\u00ed\u00adblico, que anuncia la libre iniciativa de Dios de crear y recrear al hombre en su dignidad de criatura libre, que intenta vivir responsablemente en comuni\u00f3n de amor y de salvaci\u00f3n con su Creador y Se\u00f1or, podemos decir que la satisfacci\u00f3n entendida como dimensi\u00f3n de la actividad salv\u00ed\u00adfica del acontecimiento Jesucristo (\u00c2\u00a1no s\u00f3lo de su muerte!) expresa el alcance salv\u00ed\u00adfico universal de la respuesta de amor que Jes\u00fas dio al Padre en su vida hist\u00f3rica hasta su muerte, por todos los hombres, en este mundo de sufrimiento, de pecado, de alienaci\u00f3n de Dios, con el que se hab\u00ed\u00ada hecho solidario. Su vida y su pasi\u00f3n\/muerte dolorosa no son \u00absatisfactorias\u00bb por el hecho de \u00abaplacar\u00bb a un Dios infinitamente \u00abairado\u00bb, sino porque son una respuesta adecuada de amor al amor infinito del Padre dentro de las vicisitudes dolorosas de la vida humana y en la muerte y, por tanto, una reconducci\u00f3n de la humanidad a Dios en el amor que sufre. El ofrecimiento de Cristo a Dios en su vida y en su muerte hizo y sigue haciendo continuamente posible a los hombres, sus hermanos, poder decir su s\u00ed\u00ad en Cristo y por Cristo a Dios, con lo que \u00e9ste recibe su mayor honor y gloria y los hombres alcanzan la verdadera Salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>G. Iammarrone<\/p>\n<p>Bibl.: B. SesboU\u00e9, Jesucristo, el \u00fanico mediador, 2 vols., Secretariado Trinitario, Salamanca 1990-1993; A. Grillmeier. El efecto de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios en Cristo, en MS, III\/2, 337 -404, K. Rahner, Redenci\u00f3n, en SM, Y 758-776;&#8217; A, Torres Oueiruga, Recuperar la salvaci\u00f3n, Madrid 1979; L, Boff Jesucristo y la liberaci\u00f3n del hombre, Cristiandad, Madrid 1981.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>El que se haya aplicado a la Iglesia cat\u00f3lica el ep\u00ed\u00adteto de \u00abIglesia jur\u00ed\u00addica\u00bb, se debe en parte importante a la doctrina y pr\u00e1ctica que definimos con la palabra y el concepto de \u00absatisfacci\u00f3n\u00bb. Las Iglesias protestantes rechazan en principio toda s. como obra humana; y para la Iglesia oriental la s. es un teolog\u00fameno no desusado completamente, pero, en todo caso, secundario.<\/p>\n<p>I. Punto de apoyo en la Escritura<br \/>\nPrimeramente hay que hacer esta observaci\u00f3n: Cuando en la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica se habla de s., actualmente se tiene conciencia de que no se halla una afirmaci\u00f3n formal acerca de la s. ni en la Escritura ni en la tradici\u00f3n m\u00e1s antigua; pero se puede hablar de un \u00abdato previo\u00bb, de un \u00abpunto de apoyo\u00bb en la Escritura. Este se da en la terminolog\u00ed\u00ada relativa al sacrificio expiatorio y en las expresiones jur\u00ed\u00addicas con que se habla de la relaci\u00f3n con Dios por la creaci\u00f3n y la alianza, cuyo significado esencial se cumple en el sacrificio de Cristo en la cruz y se entiende gracias a \u00e9l (cf., p. ej., -> justicia, -> justificaci\u00f3n). La recuperaci\u00f3n de la relaci\u00f3n filial (de la benevolencia divina, de la e\u00fadox\u00ed\u00ada mediante la eliminaci\u00f3n de toda impureza, se identifica con la instauraci\u00f3n de la posesi\u00f3n de la justicia y de la relaci\u00f3n familiar, la cual corresponde al pueblo que es en exclusiva posesi\u00f3n de Dios. No hay que entender la justicia a partir de la relaci\u00f3n del hombre con Dios, sino, al rev\u00e9s, exclusivamente a partir de Dios y de su designio, que desde Cristo y hacia Cristo ha determinado de una vez para siempre la relaci\u00f3n de los hombres con \u00e9l por la creaci\u00f3n y la alianza como relaci\u00f3n de posesi\u00f3n y dominio de la e\u00fadox\u00ed\u00ada, de la filiaci\u00f3n divina de Cristo, y en correspondencia con ello ha determinado la relaci\u00f3n exclusiva de pertenencia del hombre.<\/p>\n<p>Pero, una vez que el pecado ha hecho su irrupci\u00f3n en el mundo del hombre, \u00e9ste, juntamente con todo el \u00e1mbito de su existencia, debe ser liberado de la relaci\u00f3n perversa de posesi\u00f3n y dominio, es decir, de la esclavitud; debe ser sacado del -> pecado y de su esfera de influencia (dominio del -> diablo, de la -> muerte y de la -> concupiscencia) y tiene que ser purificado de las huellas de pasadas influencias. La expiaci\u00f3n como purificaci\u00f3n de la muerte y de la corrupci\u00f3n debe equipararse con la toma de posesi\u00f3n por parte de Dios; por eso en la Escritura se describe bajo la imagen de la \u00abredenci\u00f3n\u00bb y del rescate frente a poderes extra\u00f1os, para volver a la absoluta posesi\u00f3n propia de Dios y conseguir nuevamente la traslaci\u00f3n del hombre a la relaci\u00f3n leg\u00ed\u00adtima de participaci\u00f3n en la herencia del Hijo de Dios.<\/p>\n<p>El sacrificio de la cruz de Cristo es decisi\u00f3n definitiva (administraci\u00f3n de justicia, juicio) de la e\u00fadox\u00ed\u00ada de Dios y, de acuerdo con el designio divino, es el \u00fanico y universal centro operante de la justificaci\u00f3n. Es separaci\u00f3n de la esfera de influencia de las dependencias, sobre todo de las pecaminosas, impuestas por la criatura; por eso mismo es purificaci\u00f3n perfecta como liberaci\u00f3n definitiva de la subordinaci\u00f3n a la muerte y de la corruptibilidad (terminus a quo), por una parte, y uni\u00f3n del hombre con Dios como definitiva acogida suya en su propia vida, imperecedera e incorruptible (terminus ad quem), por otra parte. Con relaci\u00f3n a la terminolog\u00ed\u00ada de la Escritura, que ha sido investigada profundamente (St. LYONNET, Theologia biblica Novi Testamenti. De peccato et redemptione, 1: De notione peccati [R 1957]; De vocabulario redemptionis [1960]; cf. all\u00ed\u00ad mismo m\u00e1s bibliograf\u00ed\u00ada), debe tenerse en cuenta que ella pone en relaci\u00f3n el \u00fanico y universal -> sacrificio de Cristo con la pluralidad del pecado y expresa as\u00ed\u00ad la solidaridad, es decir, la irradiaci\u00f3n y donaci\u00f3n desde el uno a los muchos, y la concentraci\u00f3n e inclusi\u00f3n definitivas y permanentes de los muchos en el uno. Pero en dicha terminolog\u00ed\u00ada no se habla de representaci\u00f3n como sustituci\u00f3n y traslaci\u00f3n. El sacrificio de Cristo es redenci\u00f3n y rescate por participaci\u00f3n donada e inclusi\u00f3n de los hombres en la invulnerable relaci\u00f3n de posesi\u00f3n de la e\u00fadox\u00ed\u00ada del Hijo de Dios. Eso equivale a la donaci\u00f3n de la justicia perfectamente cumplida y a la incorporaci\u00f3n del hombre a la consumada adoraci\u00f3n del sacrificio de Cristo; con lo cual se realiza la glorificaci\u00f3n del creador y del Dios de la alianza como absoluto se\u00f1or y soberano de la criatura humana en Cristo y por Cristo.<\/p>\n<p>Con ello queda cumplida en cuanto a su contenido la justicia en la relaci\u00f3n del hombre con Dios por la creaci\u00f3n y la alianza (vuelve a su justo puesto el fiel de la balanza), que corresponde al designo de Dios; y queda cumplida a partir de Dios por mediaci\u00f3n del sacrificio de Cristo. Dios mismo hace al hombre objeto de su benevolencia, en cuanto lo purifica perfectamente (lo libra de los pecados y santifica) y de este modo lo hace justo por el hecho de tomarlo definitivamente en posesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Vistas as\u00ed\u00ad las cosas, la s. en el sentido escritur\u00ed\u00adstico expuesto se identifica con -> \u00abredenci\u00f3n\u00bb, \u00abreconciliaci\u00f3n\u00bb y expresiones similares, s\u00f3lo que en cada caso se carga el acento de manera diferente. La palabra \u00absatisfacer\u00bb (satisfacere) se usa pocas veces en la Escritura y, por cierto, en sentido filol\u00f3gico (Mc 15, 15; Act 17, 9; 24, 10), de manera que podemos preguntarnos por qu\u00e9 esta expresi\u00f3n ha alcanzado importancia tan extraordinaria en la teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>II. Historia de la teolog\u00ed\u00ada y exposici\u00f3n sistem\u00e1tica<br \/>\nEst\u00e1 demostrado que, precisamente el jurista Tertuliano y en conexi\u00f3n con \u00e9l Cipriano de Cartago, introdujeron la expresi\u00f3n \u00absatisfacci\u00f3n\u00bb en la disciplina penitencial (sacramento de la -> penitencia) y juntamente en la teolog\u00ed\u00ada sacramental. Hilario de Poitiers y Ambrosio de Mil\u00e1n fueron los primeros que trataron de caracterizar con esta palabra la obra salv\u00ed\u00adfica de Cristo (cf. A. DENEFFE, Satisfactio, en ZKTh 43 [1919] 158-175; J. RIvr RE, Sur les premiares applications du terme satisfaction a l&#8217;oeuvre du Christ en BLE 25 [1924] 285-297 353-369; F. BOURASSA, La satisfaction du Christ, \u00abSciences eccl\u00e9siastiques\u00bb 15 [1963] 351-382). Anselmo de Canterbury para la soluci\u00f3n del problema soteriol\u00f3gico, emple\u00f3 la palabra y el concepto s., y contribuy\u00f3 a que \u00e9ste adquiriera una importancia central en la teolog\u00ed\u00ada latina. La terminolog\u00ed\u00ada de la Escritura relativa a la justicia experiment\u00f3 una importante transformaci\u00f3n de su significado en el desarrollo de la teolog\u00ed\u00ada occidental, concretamente por el hecho de que los t\u00e9rminos aislados fueron puestos en un marco de pensamiento completamente distinto, entendi\u00e9ndose a la luz de los principios usados en las relaciones jur\u00ed\u00addicas concretas del hombre en la tierra: reparaci\u00f3n del honor lesionado y reconciliaci\u00f3n del Dios airado por parte del hombre mediante una obra suya. En la transici\u00f3n desde la Escritura y la patr\u00ed\u00adstica a la edad media, la redenci\u00f3n de Cristo se concibi\u00f3 unilateralmente de acuerdo con el modo de pensar jur\u00ed\u00addico de los latinos (\u00c2\u00a1influencia del derecho romano!), y as\u00ed\u00ad, con ayuda de conceptos jur\u00ed\u00addico-morales, se edific\u00f3 un sistema doctrinal soteriol\u00f3gico que ten\u00ed\u00ada su centro en la idea de la s. vicaria.<\/p>\n<p>1. Frente a esta concepci\u00f3n fundamentalmente jur\u00ed\u00addica, en las Iglesias orientales se desarroll\u00f3 una concepci\u00f3n m\u00e1s ontol\u00f3gico-biol\u00f3gica: como cabeza f\u00ed\u00adsica y moral de la raza humana, Ad\u00e1n era el principio de la vida natural y sobrenatural de todos los individuos humanos; y eso mismo es tambi\u00e9n Cristo, s\u00f3lo que de una manera superior y m\u00e1s eficaz. No hay que concebir extr\u00ed\u00adnsecamente la influencia por parte de Cristo, como si \u00e9l hubiera eliminado la esclavitud y sus efectos mediante intervenciones milagrosas en el curso hist\u00f3rico de la humanidad; se trata de una influencia inmanente de la gracia (gratia capitis), cuya fuerza es tal que puede superar todas las resistencias, comparables muchas veces con enfermedades; mas para ello se presupone, naturalmente, que el hombre no se cierre a esta influencia. La liberaci\u00f3n del hombre no se realiza en un instante, sino en forma correspondiente al proceso de la vida. Si el cuerpo humano es invadido por alg\u00fan virus que amenaza la vida, los m\u00e9dicos tratan de activar las fuerzas defensivas del cuerpo y de intensificarlas, para provocar as\u00ed\u00ad la curaci\u00f3n desde dentro. En forma semejante procede la acci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>2. La teolog\u00ed\u00ada occidental permaneci\u00f3 aferrada al pensamiento jur\u00ed\u00addico; la evoluci\u00f3n se llev\u00f3 a cabo en dos fases; en la primera predomin\u00f3 el ius romanum con su concepci\u00f3n materializante y cuantitativa: por el pecado el hombre ha arrebatado a Dios el honor (considerado como quasi-res), ahora debe restitu\u00ed\u00adrselo. En la segunda fase (a partir de Anselmo) se impuso lentamente una concepci\u00f3n personalista y cualitativa, basada m\u00e1s bien en el derecho germ\u00e1nico: el honor es un bien fundado en la dignidad de la persona; la lesi\u00f3n del honor (ofensa)y el grado en que \u00e9ste debe tributarse a alguien se miden seg\u00fan la dignidad de la persona afectada. Tom\u00e1s de Aquino trat\u00f3 de imponer la explicaci\u00f3n anselmiana. Contra esa concepci\u00f3n se objet\u00f3 que en ella no se salva plenamente el car\u00e1cter de justicia, que est\u00e1 basado en la Escritura misma; por esta raz\u00f3n Tom\u00e1s examin\u00f3 los diferentes modi (o aspectos) de la obra salv\u00ed\u00adfica de Cristo (ST q. 48), para mostrar as\u00ed\u00ad que tambi\u00e9n en la concepci\u00f3n anselmiana se puede hablar de una aut\u00e9ntica justicia (per modum redemptionis), de una estricta justicia (per modum meriti et satisfactionis), y hasta de una rigurosa justicia (per modum sacrificii crucis). De hecho, desde ese momento la concepci\u00f3n de Anselmo ha conquistado paulatinamente el terreno teol\u00f3gico, de manera que hacia comienzos del s. xx en los libros de texto la doctrina de la redenci\u00f3n se trataba exclusivamente bajo el aspecto del modo de satisfacci\u00f3n (p. ej., G. van Noort, L. Billot, Ch. Pesch); hasta en el Vaticano i hab\u00ed\u00ada un esquema ampliamente elaborado acerca de la doctrina de la s., que a causa de la prematura disoluci\u00f3n del concilio no lleg\u00f3 a tratarse nunca (ColLac vrr 515 543).<\/p>\n<p>Se distingue en general la quaestio facti (el car\u00e1cter satisfactorio de la redenci\u00f3n en cuanto tal) y la quaestio iuris (reparatio oralis, es decir, la aut\u00e9ntica s. como eliminaci\u00f3n del reato de culpa, y como reparatio expiatoria, o sea, la expiaci\u00f3n como eliminaci\u00f3n del reato de pena; ambos son elementos constitutivos del concepto de s.). La explicaci\u00f3n de los dos elementos del concepto y su relaci\u00f3n mutua (coordinaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n) condujo a las diferentes teor\u00ed\u00adas de la s.: a) La cl\u00e1sica teor\u00ed\u00ada antigua del castigo (tomada despu\u00e9s por los protestantes), que hasta tal punto pon\u00ed\u00ada en primer plano la expiaci\u00f3n por el castigo y el dolor, que lleg\u00f3 a desplazar el elemento de la aut\u00e9ntica s. (por la dignidad personal y la actitud del que exp\u00ed\u00ada); como representante de la humanidad pecadora Cristo tuvo que experimentar en toda su extensi\u00f3n la ira divina contra el pecado de todos y cada uno de los hombres. b) La teor\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (Ch. Pesch, d&#8217;Ales) sustituye el elemento vindicativo de la expiaci\u00f3n penal por la aceptaci\u00f3n voluntaria de la pasi\u00f3n en obediencia y amor, con lo que se consigue la benevolencia de Dios hacia los hombres; ya no se exige una identidad en el alcance y la intensidad del sufrimiento de Cristo con el sufrimiento de todos los pecadores. c) La teor\u00ed\u00ada de la s. que se ha impuesto actualmente se presenta en doble forma; es com\u00fan a ambas la importancia del elemento moral de la reparaci\u00f3n por la comunicaci\u00f3n de una gloria igualmente grande o mayor que la denegada al ofendido por el pecado. Se relega a segundo t\u00e9rmino el elemento de la expiaci\u00f3n, que pasa a ser o bien un elemento esencial secundario (P. Galtier, J. Solano), o bien un elemento no esencial, pero de todos modos necesario de la obra de redenci\u00f3n (J. Rivi\u00e9re, E. Hugon, A.D. Sertillanges, L. Richard).<\/p>\n<p>La dificultad con que tropiezan estas teor\u00ed\u00adas es la necesidad de la pasi\u00f3n expiatoria de Cristo, que est\u00e1 afirmada en la Escritura y la tradici\u00f3n. Esa necesidad no puede fundamentarse apod\u00ed\u00adcticamente en un sistema conceptual construido por el hombre. La \u00faltima ra\u00ed\u00adz de la dificultad para todas las construcciones del pensamiento humano est\u00e1 en el plan de Dios sobre el mundo y la salvaci\u00f3n, que en un orden unitario y trascendente incluye como centro, seg\u00fan la Biblia, el sacrificio de Cristo (con su sentido y fuerza). En esto el pensamiento humano no alcanza el nivel del pensamiento divino, y por ello no puede penetrar con su reflexi\u00f3n en las honduras del acontecimiento de la redenci\u00f3n. El misterio de la pasi\u00f3n y muerte de Cristo en la cruz sigue siendo inaccesible a las hip\u00f3tesis y a los intentos de sistematizaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: B. D\u00f6rholt, Die t.ehre von der Genugtuung Christi (P 1891); L. Heinrichs, Die Genugtuungtheorie des hl. Anselmus von Canterbury (Pa 1909); E. Hugon, Das S\u00fchneleiden unseres g\u00f6ttlichen Erl\u00f6sers (Fr 1916); P. Galtier, De Tncarnatione ac Redemptione (P 1926) 394-408; A. d&#8217;Al\u00e9s, R\u00e9demption: DAFC IV 341-582; idem, De Verbo incarnato (P 1930); A.-D. Sertiilanges, Cat\u00e9chisme des incroyants (P 1930); J. Rivi\u00e9re, Le dogme de la R\u00e9demption (Lv 31931); L. Richard, Le dogme de la R\u00e9demption (P 1932); J. Rivi\u00e9re, R\u00e9demption: DThC XIII 1912-2004; J. Solano, El sentido de la muerte redentora de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y algunas corrientes modernas: EE 20 (1946) 399-414; J. Rivi\u00e9re, Le dogme de la R\u00e9demption dans la th\u00e9ologie contemporaine (Albi 1948) (bibl.); J. Solano, De Verbo Incarnato (Ma 1950) 245 ss.; F. Lakner: ZKTh 73 (1951) 223-229 (bibl.); H. E. W. Turner, The Patristic Doctrine of Redemption (I_o 1952); St. Lyonnet, De Peccato et Redemptione 11 (R 1960); L. Sabourin, Redenci\u00f3n sacrificial (Descl\u00e9e Bil 1968); E. Pax, Der Loskauf. Zur Geschichte eines ntl. Begriffes: Antonianum 37 (1962) 239-278; W. Pannenberg, Grundz\u00fcge der Christologie (G\u00fc 1964) 36s. 282-288; J. Galot, La r\u00e9demption, myst\u00e9re d&#8217;alliance (P 1965); F. Hammer, Genugtuung und Heil. Absicht, Sinn und Grenzen der Erl\u00f6sungslehre Anselms von Canterbury (W 1967); C. Vuilleumeir, EI sacrificio total de Cristo (Ed Paul M\u00e9x 1969); Pl. de la Trinit\u00e9, La deducci\u00f3n por la sangre (C i Vall And).<\/p>\n<p>Franz Lakncr<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Entre las varias traducciones que la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a> le da a la palabra hebrea <em>k\u014dp\u0304er<\/em> est\u00e1n \u00abprecio de rescate\u00bb (Ex. 21:30), \u00abrescate\u00bb (30:12), \u00abtomar\u00e9is precio\u00bb (Nm. 35:31\u201332), \u00abredenci\u00f3n\u00bb (Job 33:22). Esta palabra literalmente significa un precio pagado como compensaci\u00f3n. Teol\u00f3gicamente, el t\u00e9rmino jug\u00f3 un papel importante en la teor\u00eda de la expiaci\u00f3n, especialmente desde el tiempo de Anselmo (m. 1109). Antes de su <em>Cur Deus Homo<\/em>, el punto de vista que prevalec\u00eda en cuanto a la muerte de Cristo era que se trataba de un rescate pagado al diablo a fin de liberar las almas de los hombres, sobre las que ten\u00eda poder legal. En contraste con esto, Anselmo acentu\u00f3 el hecho de que la muerte de Cristo fue una satisfacci\u00f3n hecha a la justicia y honor de Dios. Desde su tiempo, este concepto ha venido a ser uno de los ingredientes esenciales en la teor\u00eda ortodoxa de la expiaci\u00f3n, tanto para cat\u00f3lico romanos como protestantes. En la subsecuente discusi\u00f3n protestante se hizo una diferencia entre la obediencia pasiva y la obediencia activa de Cristo. Con esta \u00faltima \u00e9l satisfizo las demandas de la ley por medio de una perfecta obediencia; en el primer caso satisfizo la maldici\u00f3n de la ley por medio de someterse a la ignominiosa muerte de la cruz. Con la venida del liberalismo en la teolog\u00eda protestante, el t\u00e9rmino satisfacci\u00f3n vino a estar bajo severa cr\u00edtica y todav\u00eda se considera sospechoso en algunos c\u00edrculos, como si no fuera un t\u00e9rmino b\u00edblico. No obstante, el problema fundamental no es si el t\u00e9rmino aparece o no en la Escritura, sino que si la idea que representa es o no es b\u00edblica, lo cual se decidir\u00e1 en \u00faltimo an\u00e1lisis por la idea que tengamos de Dios. Si el amor de Dios se construye en una forma que milite en contra de su justicia, entonces no habr\u00e1 una ira de Dios que necesite propiciaci\u00f3n (v\u00e9ase) y no hay, entonces, culpa en el sentido objetivo que debe ser expiada. Por consiguiente, no hay necesidad que se tenga que pagar una satisfacci\u00f3n para aplacar el sentimiento judicial de Dios, el cual fue ofendido por el pecado y culpa del hombre. No obstante, la Biblia claramente ense\u00f1a que la muerte de Cristo fue un sacrificio (v\u00e9ase). La interpretaci\u00f3n de la obra de Cristo como sacrificio est\u00e1 enclavada en cada uno de los tipos importantes de la ense\u00f1anza del NT. Preguntar cu\u00e1l es la naturaleza de la muerte de Cristo seg\u00fan el NT es lo mismo que preguntar cu\u00e1l es la naturaleza de su sacrificio. El concepto que el NT tiene de un sacrificio no se puede, a su vez, entender aparte del concepto que el AT tiene del sacrificio, y en el AT es claro que el sacrificio no es un simple don presentado a Dios o un mero modo de comuni\u00f3n y compa\u00f1erismo con Dios. La \u00fanica explicaci\u00f3n que satisface la evidencia del AT es que el sacrificio es propiciatorio en car\u00e1cter y aplaca la ira de Dios por medio de remover la culpa del pecado mediante un sustituto que carga con la pena. Aquel que ofrec\u00eda el sacrificio colocaba sus manos en la cabeza de la v\u00edctima animal, y en esta forma transfer\u00eda la culpa al animal cuya sangre era derramada para satisfacer la deuda que \u00e9l ten\u00eda con la justicia. El sacrificio animal era tan s\u00f3lo ceremonial o t\u00edpico, pero es este ritual ceremonial el que transfiere en el NT a la obra de Cristo y es la base para la ense\u00f1anza teol\u00f3gica que la culpa de nuestro pecado ha sido removida por la satisfacci\u00f3n que Cristo da a Dios, contra quien se cometen los pecados. Por tanto, Cristo es llamado el Cordero (v\u00e9ase) de Dios. Cuando Dios es propiciado por su sangre (v\u00e9ase), somos redimidos de la maldici\u00f3n de la ley y somos reconciliados con \u00e9l. De esta forma, el concepto de satisfacci\u00f3n es un t\u00e9rmino teol\u00f3gico que abarca en su connotaci\u00f3n todas las categor\u00edas mayores usadas en las Escrituras para describir el significado de la obra expiatoria de Cristo en su relaci\u00f3n a Dios y al pecador. El pasaje m\u00e1s crucial es Ro. 3:21\u201326.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Expiaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anselmo, <em>Cur Deus Homo?<\/em>; C.A. Beckwith en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">SHERK<\/a><\/em>; B.B. Warfield, <em>Studies in Theology<\/em>, pp. 261\u2013280.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paul K. Jewett<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>SHERK <\/em><\/a><em>The New Schaff-Herzog Encyclopaedia of Religious Knowledge<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (563). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Contentamiento 2Sa 21:3 \u00bfqu\u00e9 s os dar\u00e9, para que bendig\u00e1is la Gal 4:15 \u00bfd\u00f3nde .. esa s que experimentabais? [670] En general acci\u00f3n suficiente que compensa o repara una insuficiencia. La principal satisfacci\u00f3n es la que Cristo logr\u00f3 con su muerte por el pecado de los hombres, que fue capaz de redimir y reparar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satisfaccion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSATISFACCION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13618"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13618\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}