{"id":13778,"date":"2016-02-05T09:10:33","date_gmt":"2016-02-05T14:10:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociologia\/"},"modified":"2016-02-05T09:10:33","modified_gmt":"2016-02-05T14:10:33","slug":"sociologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociologia\/","title":{"rendered":"SOCIOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>[800]<\/p>\n<p>    Ciencia que estudia de diversas formas, con variados contenidos y desde puntos de vista concretos, las leyes y los hechos sociales. Entre los soci\u00f3logos, o cient\u00ed\u00adficos que estudian esta ciencia, abundan las discrepancias sobre objetivos, contenidos, metodolog\u00ed\u00adas y alcances de la sociolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Se suelen dividir en dos campos o en dos \u00f3pticas diferentes para definir la Sociolog\u00ed\u00ada: los que la mira como una filosof\u00ed\u00ada social y se centran en el an\u00e1lisis de los principios y leyes generales de la socialidad humana; y los que la miran como una ciencia emp\u00ed\u00adrica y positiva y prefieren centrarla en exclusiva con los hechos sociales y en sus consecuencias colectivas.<\/p>\n<p>    Los primeros la hacen remontarse a los griegos. Perfilan an\u00e1lisis finos al estilo de la \u00abEtica\u00bb de Arist\u00f3teles o de la \u00abRep\u00fablica\u00bb y \u00abLas leyes\u00bb, de Plat\u00f3n. Y recuerdan los m\u00faltiples estudios de los tiempos medievales como muchas \u00abSentencias\u00bb de Pedro Lombardo o las ingeniosas ocurrencias de los siglos humanistas, como la \u00abUtop\u00ed\u00ada\u00bb de Tom\u00e1s Moro. Incluso la extienden hasta Kant con su \u00abMetaf\u00ed\u00adsica de la Costumbres\u00bb o a Rousseau con su \u00abContrato social\u00bb.<\/p>\n<p>    Los segundos la hacen nacer con Augusto Comte con su \u00abTratado de Filosof\u00ed\u00ada Positiva\u00bb \u00abEl sistema de pol\u00ed\u00adtica positiva\u00bb, o \u00abCatecismo positivista\u00bb y la desarrollan con autores al estilo de Max  Scheler en \u00abLas formas del saber y la sociedad\u00bb; con Emilio Durkheim, en \u00abDivisi\u00f3n del trabajo social\u00bb; y con John Dewey en \u00abDemocracia y educaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>     La sociolog\u00ed\u00ada en los tiempos modernos se convierte en una ciencia de primer orden, no porque resuelve los problemas de la convivencia humana, sino por que ilustra las mentes que deben iluminarlos. Es emp\u00ed\u00adrica, pues se interesa por los hechos. Pero no puede dejar de ser especulativa por necesitar reflexi\u00f3n. Su validez se halla condicionada por la armon\u00ed\u00ada entre estas dos dimensiones.<\/p>\n<p>     El pensador reciente Gidding describe la Sociolog\u00ed\u00ada como una ciencia concreta. En sus \u00abPrinciples of sociology\u00bb dice: \u00abEn tanto que, en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, la Sociolog\u00ed\u00ada abarca toda la ciencia de la sociedad y es coextensiva con la totalidad del campo de las ciencias sociales, en un sentido m\u00e1s restringido y para los prop\u00f3sitos de un estudio universal, se puede definir como la ciencia de los elementos y primeros principios sociales&#8230; Sus principios coordinan las generalizaciones sociales y los articulan en un gran conjunto cient\u00ed\u00adfico.\u00bb<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. cultura, democracia, doctrina social de la Iglesia, econom\u00ed\u00ada, educaci\u00f3n, familia, inculturaci\u00f3n, matrimonio, persona, pol\u00ed\u00adtica, socialismo, sociedad, trabajo)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Lectura social de la Biblia   (-> cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica, lecturas). La Biblia es el libro de una \u00absociedad\u00bb, es decir, de un grupo humano que lo ha producido y lo toma como propio. El descubrimiento de este car\u00e1cter social de la Biblia ha tenido y tiene grandes consecuencias en su interpretaci\u00f3n. Ciertamente, ha perdido su influjo un tipo de m\u00e9todo m\u00e1s \u00abmaterialista\u00bb de estudio b\u00ed\u00adblico, pero est\u00e1 ganando terreno una forma de ex\u00e9gesis social m\u00e1s precisa y diferenciada, que se vincula con la antropolog\u00ed\u00ada cultural, en la que se tienen en cuenta los elementos individuales y grupales, estructurales y familiares, econ\u00f3micos y espirituales de la Biblia y de la vida. En esa l\u00ed\u00adnea se aplica en el estudio de la Biblia el cambio de \u00abparadigma\u00bb cultural de la modernidad, que nos ha llevado del universo ontol\u00f3gico antiguo al nuevo universo social. La \u00absociolog\u00ed\u00ada\u00bb no es una aplicaci\u00f3n particular, ni un estudio que viene despu\u00e9s de otros conocimientos m\u00e1s importantes (como ser\u00ed\u00ada la filosof\u00ed\u00ada), sino que ella nos sit\u00faa en el centro de la misma din\u00e1mica b\u00ed\u00adblica. En ese sentido podemos afirmar que la lectura social de la Biblia est\u00e1 viniendo a ser cada vez m\u00e1s dominante.<\/p>\n<p>(1)  La lectura social asume de un modo m\u00e1s preciso el origen y condicionamientos sociales de la Biblia, tanto en perspectiva israelita como cristiana. Se trata de empalmar con los or\u00ed\u00adgenes sociales de la Escritura, entendida como expresi\u00f3n de una determinada comunidad de fe, en contraste inmediato con otras comunidades. La Biblia es el resultado del proceso de constituci\u00f3n de un grupo social, que se identifica a trav\u00e9s de estos determinados textos (no de otros, que quedan fuera de la misma Biblia o se consideran ap\u00f3crifos). De esa manera, la Biblia israelita resulta inseparable (y al mismo tiempo se separa) de otros libros no aceptados en el canon (ap\u00f3crifos, Pentateuco Samaritano); s\u00f3lo conociendo las vinculaciones y diferencias de unos textos y otros puede entenderse la Biblia en su sentido can\u00f3nico. Lo mismo sucede con el Nuevo Testamento cristiano, que refleja un tipo de experiencia eclesial que ha seleccionado unos textos y ha dejado otros a un lado, por motivos que deber\u00e1n estudiarse partiendo del mismo Nuevo Testamento y desde la estructura social y religiosa de la Iglesia.<\/p>\n<p>(2) La lectura social de la Biblia est\u00e1 vinculada a una comunidad de lectores, de tal manera que para entenderla hay que situarse en el interior de una determinada tradici\u00f3n cultural, social y religiosa, sea en l\u00ed\u00adnea de judaismo, sea en l\u00ed\u00adnea de Iglesia cristiana. Tambi\u00e9n los cient\u00ed\u00adficos, a pesar de la mayor objetividad de sus planteamientos, hablan de una comunidad de investigadores que definen y marcan el sentido y contenidos fundamentales de la ciencia. En la lectura de la Biblia esto resulta todav\u00ed\u00ada m\u00e1s importante, de manera que podemos y debemos hablar de una comunidad de lectores b\u00ed\u00adblicos, tanto en perspectiva cient\u00ed\u00adfica (m\u00e1s universitaria) como en perspectiva eclesial (cat\u00f3lica, protestante, ortodoxa). La Biblia es \u00fanica, pero sus lecturas sociales y eclesiales son distintas.<\/p>\n<p>(i) La lectura de la Biblia tiene una finalidad social: est\u00e1 dirigida al cambio de la humanidad, es decir, al surgimiento del reino de Dios; de esa manera, ella forma parte del anuncio y expansi\u00f3n del  Evangelio. M\u00e1s a\u00fan, el di\u00e1logo entre las diversas interpretaciones sociales y culturales de la Biblia (y en especial del Nuevo Testamento) constituye uno de los elementos b\u00e1sicos del di\u00e1logo religioso de la modernidad. En ese sentido, podemos decir que la Biblia y su lectura formar parte del entramado social de la historia de Occidente. En los tiempos m\u00e1s recientes, la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n ha destacado de nuevo las implicaciones sociales de la lectura b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>Cf. R. AGUIRRE, Del movimiento de Jes\u00fas a la iglesia cristiana, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1987; I. ELLACURIA y J. SOBRINO (eds.), hlysterium liberationis. Conceptos fundamentales de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, Trotta, Madrid 1990; G. GUTIERREZ, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1999; G. THEISSEN, Estudios de sociolog\u00ed\u00ada del cristianismo primitivo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1985; F. VOUGA, Una teolog\u00ed\u00ada del Nuevo Testamento, Agora, Verbo Divino, Estella 2003.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El Dios b\u00ed\u00adblico y las ra\u00ed\u00adces de la modernidad.-II. Trinidad y sociedad.<\/p>\n<p>El pensamiento moderno se caracteriza por haber descubierto sus ra\u00ed\u00adces sociales. La sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n ha rastreado el influjo de las cosmovisiones religiosas en los diversos \u00f3rdenes sociales. El concepto de Dios, sobre todo, es decisivo en tales influencias y viceversa.<\/p>\n<p>Las dos \u00faltimas d\u00e9cadas conocen una revitalizaci\u00f3n de los estudios sociol\u00f3gicos aplicados a la Biblia que recuperan y profundizan los iniciados en las primeras d\u00e9cadas de este siglo. Pero todav\u00ed\u00ada siguen siendo los autores cl\u00e1sicos, como M. Weber, puntos de referencia obligados.<\/p>\n<p>M. Weber tiene particular importancia por sus sugerencias y an\u00e1lisis acerca de ciertos elementos de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica y el surgimiento de la sociedad moderna. Temas como la racionalidad moderna, el esp\u00ed\u00adritu del capitalismo, la secularizaci\u00f3n o \u00abel desencantamiento del mundo\u00bb hunden sus ra\u00ed\u00adces en la religi\u00f3n del antiguo Israel.<\/p>\n<p>I. El Dios b\u00ed\u00adblico y las ra\u00ed\u00adces de la modernidad<br \/>\nM. Weber pone de manifiesto c\u00f3mo hay un universo cosmovisional que separa a Israel de sus grandes vecinos culturales. El doble \u00e9xodo de Mesopotamia y Egipto es fundamentalmente cosmovisional. Frente al \u00aborden c\u00f3smico\u00bb de aqu\u00e9llos, se eleva la peculiaridad israelita basada en la concepci\u00f3n de un Dios (Yahv\u00e9) distinto y posibilitador de la historia.<\/p>\n<p>Se pueden sintetizar en tres aspectos las caracter\u00ed\u00adsticas distintivas de la cosmovisi\u00f3n israelita; en el centro est\u00e1 la concepci\u00f3n de Yahv\u00e9 y sus consecuencias.<\/p>\n<p>El primer aspecto lo podemos denominar la transcendentalizaci\u00f3n de la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Dios es concebido como creador. Se sit\u00faa enfrente, fuera, de la creaci\u00f3n y de las criaturas. Es totalmente distinto a ellas, cae del otro lado, m\u00e1s all\u00e1 de lo creado. Yahv\u00e9 es un Dios radicalmente transcendente. Esta discontinuidad entre el Dios b\u00ed\u00adblico y la creaci\u00f3n, sienta ya un radical desencantamiento del mundo. El universo entero aparece profano, desmitologizado, ante este Dios transcendente y creador. El relato de la creaci\u00f3n del G\u00e9nesis, que utiliza numerosos elementos cosmog\u00f3nicos mesopot\u00e1micos, es ya una desmitologizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero este Dios \u00fanico y distinto a todo lo creado act\u00faa hist\u00f3ricamente. Se hace presente en acontecimientos que afectan al pueblo de Israel. Los saca de Egipto, hace alianza con ellos, les promete una tierra&#8230; A su vez, el hombre b\u00ed\u00adblico, el pueblo de Israel es responsable de sus acciones y se juega la fidelidad o no a Yahv\u00e9 en la arena de lo hist\u00f3rico. Es decir, el mundo, la creaci\u00f3n se convierte en el lugar de la acci\u00f3n de Dios y del hombre. El encuentro entre Dios y el hombre acontece en la historia. Mejor, surge la historia en estas acciones humanas en un espacio de libertad y responsabilidad. El espacio libre para el juego de la libertad surgi\u00f3 de la desacralizaci\u00f3n que conlleva la transcendentalizaci\u00f3n de Dios. Esta historizaci\u00f3n es la segunda gran aportaci\u00f3n de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>La historia y la consiguiente individualizaci\u00f3n del hombre que introduce un actor de la historia cabe Dios, tiene ra\u00ed\u00adces b\u00ed\u00adblicas. La modernidad occidental con su fuerte \u00e9nfasis en la historia se enraiza en esta cosmovisi\u00f3n religiosa judeo-cristiana. La responsabilidad hist\u00f3rica del hombre sustituye a los \u00f3rdenes c\u00f3smicos intemporales, egipcio o babilonio o a la tragedia griega. Se puede afirmar, por tanto, que la cosmovisi\u00f3n b\u00ed\u00adblica proporciona un marco de referencia que posibilita el desarrollo de una concepci\u00f3n de la historia, el individuo, su dignidad y su libertad de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El tercer rasgo que sobresale en una consideraci\u00f3n socio-cultural de la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica es el de la racionalizaci\u00f3n de la vida y la \u00e9tica.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n del Dios creador se da la mano con las actitudes prof\u00e9ticas anti-id\u00f3latras y anti-m\u00e1gicas. De aqu\u00ed\u00ad el rechazo a todo culto m\u00e1gico y orgi\u00e1stico en Israel y el cristianismo. El \u00e9nfasis cae sobre la conducta en la vida, en las relaciones interpersonales. Es decir, la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada lleva consigo una disciplina de la vida cotidiana. Se moraliza y normativiza la vida. Desde los profetas hasta el movimiento fariseo hay una racionalizaci\u00f3n de la conducta que puede degenerar en la casu\u00ed\u00adstica jur\u00ed\u00addica de los fariseos, pero que se puede ver como el punto de inflexi\u00f3n del desarrollo de la racionalidad \u00e9tica de Occidente.<\/p>\n<p>Son numerosas las matizaciones y complementos que los actuales estudios sociol\u00f3gicos han aportado a los an\u00e1lisis e hip\u00f3tesis weberianas. A t\u00ed\u00adtulo de ejemplo citemos las discusiones sobre los or\u00ed\u00adgenes del idealismo religioso del mono-yahvismo. N.K. Gottwald (desarrollando una tesis de Mendenhall) afirma que hay una correlaci\u00f3n entre la sociedad igualitaria de las tribus agr\u00ed\u00adcolas del primitivo Israel y el mono-yahvismo. Este igualitarismo, enraizado en las condiciones materiales de vida, pone en marcha la novedad religiosa del yahvismo y, a su vez, \u00e9ste funciona como elemento de cohesi\u00f3n y legitimaci\u00f3n de aquellas relaciones igualitarias.<\/p>\n<p>Las consecuencias de algunos de estos aspectos b\u00e1sicos de la concepci\u00f3n judeo-cristiana de la religi\u00f3n son un venero inagotable para la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y la filosof\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. As\u00ed\u00ad, la teolog\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica actual ha acentuado el car\u00e1cter anti-m\u00ed\u00adtico de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada. El gran realismo hist\u00f3rico jud\u00ed\u00ado, que lleva a Israel a no mitificar sus reveses y sufrimientos, sienta las bases de una teodicea que no busca escapismos gn\u00f3sticos, ni falsas transfiguraciones de la realidad oprimida. El pensamiento jud\u00ed\u00ado donde el recuerdo (la an\u00e1mnesis) es constitutivo, se alza as\u00ed\u00ad, resistente y cr\u00ed\u00adtico, frente a las concepciones evolucionistas y disculpadoras de la responsabilidad hist\u00f3rica del hombre. La cr\u00ed\u00adtica religiosa de la racionalidad funcional, unilateral, prevalente en la modernidad, puede iniciar su camino. Se descubre, por tanto, que la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica est\u00e1 en los or\u00ed\u00adgenes de los impulsos de la modernidad occidental, pero no la legitima totalmente. Al contrario, se vuelve un testigo peligroso de sus unilateralidades y aberraciones.<\/p>\n<p>No menos importante es el descubrimiento cristiano del car\u00e1cter trinitario de Dios.<\/p>\n<p>II. Trinidad y sociedad<br \/>\nSi Dios en vez de presentarse como soledad transcendente es comunidad, cambia radicalemnte nuestra concepci\u00f3n de Dios. Y esto afecta a los usos socio-culturales de Dios latentes en la organizaci\u00f3n de la sociedad humana.<\/p>\n<p>No ser\u00e1 posible ya presentar un cierto monote\u00ed\u00adsmo como el legitimador de \u00f3rdenes sociales absolutistas o totalitarios: un solo Dios, Rey o Caudillo, un solo pueblo, una sola raza, una sola lengua, etc. Al rev\u00e9s, m\u00e1s bien, en vez del latente principio uniformador de lo igual (ontolog\u00ed\u00ada y\/organizaci\u00f3n social), que s\u00f3lo reconoce a lo igual (gnoseolog\u00ed\u00ada), se instaura el principio del reconocimiento de lo diferente. Lo otro y la apertura a lo otro, totalmente diferente, est\u00e1n \u00ed\u00adnsitos en el encuentro entre Yahv\u00e9 y el hombre, pero se agudiza con la salida de Dios mismo hacia el hombre en la Encarnaci\u00f3n y el env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Si algunos soci\u00f3logos acent\u00faan la posibilidad de un cierto \u00abreencantamiento\u00bb del mundo a trav\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n -con lo que crecer\u00ed\u00adan los peligros de sacralizaci\u00f3n y mitologizaci\u00f3n del cristianismo respecto del juda\u00ed\u00adsmo-, sin embargo, desde otro punto de vista, se concede al hombre una dignidad sin par. Y al mantenerse la historia como el espacio de la libertad, se crea el marco apto para una apertura diagonal, sim\u00e9trica, democr\u00e1tico radical, frente a los otros. La Trinidad ofrece una analog\u00ed\u00ada mayor con las sociedades democr\u00e1ticas que con las dictatoriales. Y, por supuesto, el dinamismo de respeto y di\u00e1logo que las recorre presenta m\u00e1s concomitancias que los comportamientos pol\u00ed\u00adtico-sociales autoritarios.<\/p>\n<p>La Trinidad, concebida como la comunidad perfecta, se convierte en inspiradora continua de utop\u00ed\u00adas de solidaridad y comunidad humana. Ha servido incluso para una filosof\u00ed\u00ada de la historia sobre la que se han alzado periodizaciones con sus consiguientes concepciones sociales (Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore y seguidores). Sabemos que tales utop\u00ed\u00adas no siempre son liberadoras, pero mantienen un momento de recuerdo cr\u00ed\u00adtico frente a lo dado, que destruye toda pretensi\u00f3n de reconocimiento de las realizaciones humanas no fraternas. No s\u00f3lo el aguij\u00f3n de la \u00abreserva escatol\u00f3gica\u00bb, proveniente de la radical transcendentalizaci\u00f3n judeo-cristiana, act\u00faa aqu\u00ed\u00ad, si no la \u00abreserva trinitaria\u00bb que reduce a imperfecta y no lograda cualquier sociedad humana donde todav\u00ed\u00ada exista un \u00e1pice de inhumanidad e insolaridad.<\/p>\n<p>Pero si la Trinidad ofrece una resistencia frontal a los usos y abusos uniformadores y a las pretendidas legitimaciones monote\u00ed\u00adstas, tampoco es, sin m\u00e1s, un aval de un polite\u00ed\u00adsmo de valores y visiones que condujera a la justificaci\u00f3n de un relativismo radical. La Trinidad no se aviene bien con una concepci\u00f3n unitaria, estrecha y uniforme, de la historia; tampoco con los monismos del imperialismo cultural. Desde aqu\u00ed\u00ad, el respeto a la diversidad de culturas y formas de realizaci\u00f3n humana, entra por su propio peso y raz\u00f3n de ser en la formaci\u00f3n del torrente plural de la historia. Pero no se proclama un relativismo cultural ingenuo del todo vale. No se pierde la racionalizaci\u00f3n de la \u00e9tica ni la pretensi\u00f3n universalista del Dios \u00fanico y transcendente. Se matiza ese universalismo monote\u00ed\u00adsta de la raz\u00f3n y de la libertad; se advierte la necesidad del pluralismo en la comprensi\u00f3n de la realidad, la expresi\u00f3n de la verdad y la organizaci\u00f3n de la convivencia humana; se pone el acento m\u00e1s en el amor y la comunidad solidaria. Quiz\u00e1 se pudiera decir, en homolog\u00ed\u00ada con la Trinidad, que frente al prevalente e ilustrado y patriarcal \u00e9nfasis en la raz\u00f3n y libertad, se a\u00f1ade ahora, complementaria y cr\u00ed\u00adticamente, el amor solidario y fraterno.<\/p>\n<p>Pero estas breves consideraciones sobre el potencial socio-cultural de la religi\u00f3n y, concretamente, del concepto cristiano de Dios, no nos tienen que hacer olvidar la inevitable ambig\u00fcedad social que le atraviesa. Ha servido y sirve para legitimar situaciones inhumanas. De aqu\u00ed\u00ad, la pertinencia de an\u00e1lisiscr\u00ed\u00adticos como el marxista, despojados de su reduccionismo antireligioso. Sobre todo, es digno de tenerse en cuenta, las llamadas de atenci\u00f3n a usar a Dios, la transcendencia, como un mecanismo de explicaci\u00f3n \u00faltima, abstracta, de la realidad socio-hist\u00f3rica concreta. Supone, en la mayor\u00ed\u00ada de los casos, una huida de la realidad, una pereza a la hora de buscar las mediaciones hist\u00f3ricas adecuadas para resolver las situaciones no queridas. M\u00e1s peligroso todav\u00ed\u00ada es una apelaci\u00f3n a la transcendencia para descalificar doctrinas o reg\u00ed\u00admenes en nombre de una pretendida actitud religiosa o espiritual. Proceder de esta manera es precipitarse en un juicio global, demonizador del otro, que no se atiene a las m\u00ed\u00adnimas reglas de prudencia y discernimiento de la pluralidad y complejidad de los mecanismos de lo social. Peor todav\u00ed\u00ada es incurrir en legitimaciones de un orden social dado mediante el recurso, aun indirecto, a la voluntad divina, la providencia o cualquier forma de manejo instrumental del misterio de la divinidad.<\/p>\n<p>[-> Amor; Biblia; Comuni\u00f3n; Encarnaci\u00f3n; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Historia; Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore; Juda\u00ed\u00adsmo; Monote\u00ed\u00adsmo; Polite\u00ed\u00adsmo; Religi\u00f3n; Teodicea; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Transcendencia; Trinidad.]<br \/>\nJos\u00e9 Mar\u00ed\u00ada Mardones<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La sociolog\u00ed\u00ada: de la descripci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n y de la interpretaci\u00f3n a la intervenci\u00f3n: 1. Introducci\u00f3n: valoraciones y actitudes frente a la sociolog\u00ed\u00ada hoy: a) En la opini\u00f3n p\u00fablica, b) En las instituciones mayores; 2. Qu\u00e9 se entiende por sociolog\u00ed\u00ada: a) Orientaciones generales, b) Perspectivas tem\u00e1ticas de la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica hoy: tradici\u00f3n, acontecimiento, interacci\u00f3n social, s\u00ed\u00admbolo &#8211; II. De la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n a la sociolog\u00ed\u00ada de las liturgias cristianas: 1. Pluralidad de aproximaciones; 2. Qu\u00e9 se entiende por sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n; 3. Religi\u00f3n: el objeto de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n &#8211; III. Sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n y liturgia: 1. Importancia y funci\u00f3n social de la liturgia; 2. Incidencia de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n en la liturgia: a) Celebraciones lit\u00fargicas, b) Los libros rituales, c) Historia lit\u00fargica.<\/p>\n<p>I. La sociolog\u00ed\u00ada: de la descripci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n y de la interpretaci\u00f3n a la intervenci\u00f3n<br \/>\n1. INTRODUCCI\u00ed\u201cN: VALORACIONES Y ACTITUDES FRENTE A LA SOCIOLOG\u00ed\u008dA HOY. Contra la sociolog\u00ed\u00ada, entendida globalmente, existe una serie de prevenciones, prejuicios, malentendidos y generalizaciones ileg\u00ed\u00adtimas bastante difundidos, que amenazan con oscurecer y distorsionar la comprensi\u00f3n y el uso de toda o parte de esta ciencia relativamente joven. Antes de cualquier explicaci\u00f3n, aunque breve, pero que pretenda ser puntual y sistem\u00e1tica, y en nuestro caso tambi\u00e9n expresamente parcial y sectorial, considero necesario se\u00f1alar algunas posturas o juicios de valor frente a la ciencia sociol\u00f3gica que, como he dicho, no ayudan a su comprensi\u00f3n, sino que m\u00e1s bien pueden impedirla o de hecho obstaculizan su uso. En estas observaciones tendr\u00e9 tambi\u00e9n presente el mundo a que se refiere el fen\u00f3meno religioso, en cuanto que la voz presente se caracterizar\u00e1, en su articulaci\u00f3n, en este sentido. Finalmente debo se\u00f1alar, por honradez, que la aproximaci\u00f3n a la sociolog\u00ed\u00ada y a la sociolog\u00ed\u00ada del fen\u00f3meno religioso o a la sociolog\u00ed\u00ada religiosa o de la religi\u00f3n, como quiera que se diga seg\u00fan las corrientes diversas, aunque realizada por un liturgista, reconoce a la ciencia sociol\u00f3gica la absoluta autonom\u00ed\u00ada, y descubre en esta autonom\u00ed\u00ada la garant\u00ed\u00ada m\u00e1s seria y eficaz para los diversos intentos de an\u00e1lisis-interpretaci\u00f3n del fen\u00f3meno religioso: s\u00f3lo as\u00ed\u00ad se podr\u00e1 evitar el peligro, nada te\u00f3rico como veremos, de rebajar la sociolog\u00ed\u00ada a mera auxiliar de exigencias pastorales, por ejemplo.<\/p>\n<p>a) En la opini\u00f3n p\u00fablica. Para introducir el tema me servir\u00e9 de algunas observaciones que la soci\u00f3loga L. Voy\u00e9 expone en un art\u00ed\u00adculo en el que reivindica para la sociolog\u00ed\u00ada el estatuto de ciencia, y que se dirige tanto a los soci\u00f3logos como a los te\u00f3logos<br \/>\nEntre los diversos malentendidos, el m\u00e1s frecuente es el que reduce la sociolog\u00ed\u00ada a una operaci\u00f3n meramente estad\u00ed\u00adstica, preocupada por datos num\u00e9ricos estimados externos y superficiales. Dentro de la ciencia sociol\u00f3gica no se puede despreciar la importancia objetiva e insustituible de dicha operaci\u00f3n para una reflexi\u00f3n sobre algunos determinantes sociales que intervienen en comportamientos particulares 2. Pero \u00e9ste es indiscutiblemente un primer estadio de trabajo; porque, de hecho, con las estad\u00ed\u00adsticas no es posible conocer el porqu\u00e9 de los comportamientos, y el campo est\u00e1 abierto a la m\u00e1s variada danza de hip\u00f3tesis, danza que indirectamente confirma los malentendidos. Hay que incluir en esta tendencia tambi\u00e9n el influjo que tienen los diversos sondeos: desde los sondeos de opini\u00f3n a los orientados hacia los comportamientos religiosos. La utilizaci\u00f3n cada vez m\u00e1s frecuente de estos medios tiende a identificarlos con la sociolog\u00ed\u00ada, originando una valoraci\u00f3n negativa de esta \u00faltima. Por otra parte, una lectura no siempre correcta de los sondeos ha facilitado el aumento de los malentendidos y de la confusi\u00f3n: \u00abSu utilizaci\u00f3n a veces intempestiva, frecuentemente con finalidad justificativa o de reflexi\u00f3n apolog\u00e9tica, determina afirmaciones incontroladas, causa de errores, y esconde la realidad que se pretende descubrir o ilustrar&#8217;.<\/p>\n<p>b) En las instituciones mayores. Si a continuaci\u00f3n pasamos de las valoraciones de la opini\u00f3n p\u00fablica a la de las instituciones mayores, como el estado o la iglesia, aparecen prevenciones y fuertes dificultades y desconfianzas. Una lectura de estas reacciones muestra con frecuencia que se ve la sociolog\u00ed\u00ada como un instrumento desestabilizador, en cuanto que pone de manifiesto los mecanismos sociales y muestra el proceso generativo y el de funcionamiento de las instituciones, ideolog\u00ed\u00adas y pr\u00e1cticas. \u00abEsta reacci\u00f3n de desconfianza, que en algunos casos es un puro y simple rechazo, es m\u00e1s frecuente cuando la sociolog\u00ed\u00ada no se limita a describir una situaci\u00f3n determinada, sino que propone, adem\u00e1s de una explicaci\u00f3n, tambi\u00e9n una interpretaci\u00f3n de dicha situaci\u00f3n y, eventualmente a partir de estos datos, sugiere tambi\u00e9n orientaciones para la acci\u00f3n\u00bb ^. Por el contrario, el recurso a la metodolog\u00ed\u00ada sociol\u00f3gica, sobre todo en el \u00e1mbito de la sociolog\u00ed\u00ada del fen\u00f3meno religioso, no es siempre claro. Con los datos sociol\u00f3gicos se mezclan preocupaciones sea de la teolog\u00ed\u00ada pastoral, sea de una ideolog\u00ed\u00ada confesional preconcebida que condiciona aprior\u00ed\u00adsticamente cualquier resultado. En estos casos \u00abse puede decir que la sociolog\u00ed\u00ada se ve reducida a la funci\u00f3n de sierva de la pastoral, y se la somete a las necesidades eclesi\u00e1sticas de conservaci\u00f3n del status quo. La atenci\u00f3n dirigida a categor\u00ed\u00adas sociales particulares, a ambientes de desarrollo particulares&#8230; y a clases de edad espec\u00ed\u00adficas&#8230; confirma mucho m\u00e1s la \u00fanica, com\u00fan y constante intenci\u00f3n de utilizar la ciencia de la sociedad para seguir utilizando a la sociedad misma\u00bb.<\/p>\n<p>2. QUE SE ENTIENDE POR SOCIOLOG\u00ed\u008dA. Las valoraciones y actitudes se\u00f1aladas hasta el momento, y tambi\u00e9n las que pueden suponerse: falta de cientificidad, estaticidad valorativa, precariedad en las conclusiones&#8230;, plantean la pregunta fundamental: \u00bfQu\u00e9 se entiende por sociolog\u00ed\u00ada? Y a continuaci\u00f3n, en nuestro plano de estudio, \u00bfqu\u00e9 se entiende por sociolog\u00ed\u00ada del fen\u00f3meno religioso? En ambos casos dejo a un lado el desarrollo hist\u00f3rico detallado de la disciplina y del pensamiento subyacente, remiti\u00e9ndome a los manuales para toda eventual profundizaci\u00f3n, se\u00f1alando solamente las corrientes y concepciones fundamentales Pese a las limitaciones de una definici\u00f3n, me parece pertinente, aunque compleja, la descripci\u00f3n que propone Ferrarotti. Entiende la sociolog\u00ed\u00ada como \u00abciencia de observaci\u00f3n, o sea, como an\u00e1lisis emp\u00ed\u00adrico conceptualmente orientado, guiado por hip\u00f3tesis de trabajo verificables inductivamente, e interpretaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de cualquier agrupaci\u00f3n humana tal y como se expresa en sus diferentes relaciones interindividuales, constatadas en sus aspectos de uniformidad y repetibilidad\u00bb<br \/>\nEn esta definici\u00f3n se da por descontado, porque ya lo hab\u00ed\u00ada mostrado anteriormente el autor, el concepto de ciencia tal y como ha venido madurando hasta hoy En cambio, se se\u00f1ala claramente que la sociolog\u00ed\u00ada es \u00abla ciencia de la sociedad\u00bb que estudia, en el sentido de describir, explicar, interpretar y de alguna manera prever, los fen\u00f3menos sociales, no en una perspectiva global y totalizadora como una superciencia, sino como instrumento limitado y delimitado por el mismo estatuto de ciencia y, conscientemente, por la tensi\u00f3n de acercamiento interdisciplinar con las dem\u00e1s ciencias sociales, caracteriz\u00e1ndose de todas formas como disciplina que analiza las agrupaciones humanas en sus relaciones interindividuales, prescindiendo de su naturaleza religiosa, econ\u00f3mica, jur\u00ed\u00addica, filos\u00f3fica&#8230; 9 En estas operaciones, lo que ha sido y es problem\u00e1tico es el concepto de sociedad. Este, de hecho, depende de la variabilidad hist\u00f3rica, subyace, est\u00e1 interpretado y particularizado por toda teor\u00ed\u00ada sociol\u00f3gica, la gu\u00ed\u00ada y dirige &#8216;\u00c2\u00b0. De rechazo nace una pluralidad de caminos de aproximaci\u00f3n y de escuelas que solamente en parte pueden coincidir con la definici\u00f3n que he se\u00f1alado y qu\u00e9, en definitiva, hacen de la sociolog\u00ed\u00ada algo heter\u00f3clito y heterog\u00e9neo en sus desarrollos.<\/p>\n<p>a) Orientaciones generales. Son tres las orientaciones generales que muy esquem\u00e1ticamente se pueden se\u00f1alar: nomot\u00e9tica, descriptiva y cr\u00ed\u00adtica. La primera orientaci\u00f3n se sit\u00faa en continuidad con los padres fundadores que, aunque de diferentes maneras, consideraban la sociolog\u00ed\u00ada como una ciencia nomot\u00e9tica general de la sociedad. Baste recordar la investigaci\u00f3n de las leyes de naturaleza hist\u00f3rica que se insertan en la evoluci\u00f3n de la sociedad, efectuada por A. Comte, K. Marx y H. Spencer \u00ab; el establecimiento de las relaciones funcionales entre los fen\u00f3menos sociales de E. Durkheim 12; las irregularidades se\u00f1alables por la historia comparada de M. Weber \u00c2\u00b0; el an\u00e1lisis l\u00f3gico de las acciones no l\u00f3gicas de V. Pareto \u00ab. Por lo que se refiere a la investigaci\u00f3n actual, seg\u00fan R. Boudon, se nota, \u00absobre todo a nivel de ciertas especialidades de la sociolog\u00ed\u00ada, que aparecen progresos en el sentido del desarrollo de una ciencia nomot\u00e9tica\u00bb. Entre estas especialidades se cuenta la teor\u00ed\u00ada de la circulaci\u00f3n de las familias y de los individuos dentro de las estructuras sociales (movilidad social) 16; el estudio de las relaciones entre la estructura y los objetivos de las organizaciones (teor\u00ed\u00ada de las organizaciones) la teor\u00ed\u00ada de los conflictos&#8230; Su desarrollo, enriquecido con los intentos anteriores y tambi\u00e9n con los fracasos, como por ejemplo el de T. Parsons y G. Gurvitch, parece insinuar la posibilidad de ofrecer nuevamente a la sociolog\u00ed\u00ada un sistema de conceptos generales dentro de un cuadro te\u00f3rico. De todas formas, todav\u00ed\u00ada queda mucho camino por recorrer y la meta est\u00e1 a\u00fan bastante lejana (R. Boudon); aunque, en definitiva, puede ser del todo discutible la llegada, en el sentido de la necesidad inmediata, aun descubriendo en las teor\u00ed\u00adas emp\u00ed\u00adricas controlables la vocaci\u00f3n de la sociolog\u00ed\u00ada. La segunda orientaci\u00f3n, la descriptiva, cubre actualmente buena parte de la producci\u00f3n sociol\u00f3gica. En este sector la mayor influencia la ejerce la escuela americana, que, despu\u00e9s del \u00faltimo conflicto mundial, ha inspirado, de alguna manera, la investigaci\u00f3n en Europa. Se destaca como una sociolog\u00ed\u00ada concreta o sociogr\u00e1fica. \u00abFundamentalmente, sociograf\u00ed\u00ada significa presentaci\u00f3n ordenada de los datos recogidos tal como aparecen, sin omitir ninguno que pueda ser pertinente al caso: territorio, clima, poblaci\u00f3n, condiciones de vida, costumbres, tipos e \u00ed\u00adndices de delincuencia, distribuci\u00f3n de los cargos p\u00fablicos y del poder pol\u00ed\u00adtico, etc.\u00bb\u00bb La sociolog\u00ed\u00ada sociogr\u00e1fica se divide en un cierto n\u00famero de sectores, seg\u00fan determinados objetos concretos, como por ejemplo: sociolog\u00ed\u00ada del tiempo libre, del consumo, de la ciudad, del deporte, de las religiones, de los grupos&#8230; Sin embargo, es necesario observar que estos sectores de la sociolog\u00ed\u00ada est\u00e1n sujetos a pluralidad de aproximaciones tambi\u00e9n metodol\u00f3gicas. La orientaci\u00f3n se\u00f1alada, entonces, debe considerarse como tendencia general, hoy m\u00e1s que nunca, en cuanto que el aspecto sociogr\u00e1fico, se revela cada vez con m\u00e1s frecuencia como componente auxiliar de una metodolog\u00ed\u00ada interdisciplinar m\u00e1s compleja. La tercera orientaci\u00f3n es la cr\u00ed\u00adtica, indicada algunas veces como especulativa, dando a este t\u00e9rmino una connotaci\u00f3n no del todo positiva. Si se excluyen de esta direcci\u00f3n las preocupaciones y las fusiones de modelos meramente filos\u00f3ficos, se puede comprender su significado exacto, o por lo menos su hip\u00f3tesis de trabajo. As\u00ed\u00ad lo indica uno de sus representantes m\u00e1s autorizados: \u00abCiencia de la nada y del presente, sea cual sea la posibilidad del soci\u00f3logo de conseguir la plena cientifizaci\u00f3n del juicio pol\u00ed\u00adtico y de las opciones sociales, la sociolog\u00ed\u00ada es, ante todo, efectivamente una ciencia cr\u00ed\u00adtica. Por el solo hecho de escoger como objeto propio de investigaci\u00f3n los modos, los t\u00e9rminos y las relaciones de que se forma la convivencia humana, llama la atenci\u00f3n sobre tal convivencia y su forma, eval\u00faa su nivel de racionalidad, mide su rigidez estratificadora, su capacidad de adaptaci\u00f3n y su funcionalidad, prev\u00e9 (ciertamente con un amplio margen de error) su evoluci\u00f3n futura y su destino, y expresa su significado global. M\u00e1s quiz\u00e1 que cualquier otra disciplina cient\u00ed\u00adfica, la sociolog\u00ed\u00ada plantea un problema de compromiso social y humano a sus cultivadores. Es muy rara la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica que no plantee un problema pol\u00ed\u00adtico. En este sentido, la sociolog\u00ed\u00ada es una ciencia intr\u00ed\u00adnsecamente cr\u00ed\u00adtica\u00bb.<\/p>\n<p>Dentro de esta conciencia situacional, debida inicialmente a la recogida de datos emp\u00ed\u00adricos, el an\u00e1lisis sociol\u00f3gico, adem\u00e1s de clarificar la situaci\u00f3n f\u00e1ctica, puede explicitar aquellas corrientes que tienden al desarrollo y las respectivas leyes subyacentes. Naturalmente, as\u00ed\u00ad se deriva la incisividad y la posibilidad de intervenciones operativas que ofrece oportunamente la misma sociolog\u00ed\u00ada. Por otra parte, esta incisividad se puede encontrar, m\u00e1s o menos, en cada una de las orientaciones se\u00f1aladas. Efectivamente, en el plano metodol\u00f3gico es propio de la investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica de la sociolog\u00ed\u00ada acercarse a las consecuencias sociales; encausar a las instituciones; poner directa o indirectamente en discusi\u00f3n las creencias, costumbres y comportamientos tradicionalmente aceptados. \u00abCualquiera que tenga experiencia directa de investigaciones sociol\u00f3gicas sabe que incluso la m\u00e1s simple de ellas, circunscrita al nivel m\u00e1s elemental, implica necesariamente un cambio; puede iluminar el desfase entre lo que se cree idealmente y lo que sucede en la vida pr\u00e1ctica de cada d\u00ed\u00ada; puede probar que instituciones generalmente aceptadas sin discusiones en su forma tradicional, como la familia de tipo preindustrial, en realidad son poco adecuadas, inadecuadas y con retraso respecto a la evoluci\u00f3n objetiva de la sociedad contempor\u00e1nea\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>b) Perspectivas tem\u00e1ticas de la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica hoy. Las orientaciones que hemos indicado no deben aparecer como carriles r\u00ed\u00adgidos que impidan una comunicaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, el recurso a un austero m\u00e9todo interdisciplinar denota en muchas ocasiones la necesidad de salir, por ejemplo, de una mera descripci\u00f3n sociogr\u00e1fica hacia una interpretaci\u00f3n m\u00e1s cr\u00ed\u00adtica; o bien de recurrir a una sistem\u00e1tica rigurosa, aunque no preceptiva, para intentar, de alguna manera, una lectura nomot\u00e9tica. Pero la sensibilidad al m\u00e9todo interdisciplinar ha inducido a soci\u00f3logos de escuelas y m\u00e9todos diversos a afrontar tem\u00e1ticas hasta ahora excluidas, o casi excluidas, del campo de los estudios sociol\u00f3gicos. En este estudio me interesa se\u00f1alar brevemente algunas de estas perspectivas que dejan entrever una aportaci\u00f3n en absoluto indiferente a la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica, entendida globalmente, y, por lo que nos afecta, a la investigaci\u00f3n lit\u00fargica.<\/p>\n<p>Tradici\u00f3n. Es el tema que, quiz\u00e1, est\u00e1 exigiendo un amplio trabajo, aunque sea de verificaci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica, en sociolog\u00ed\u00ada, para reinsertarse adecuadamente. Aunque entendido de diversas maneras, siempre se le ha considerado a partir de la contraposici\u00f3n tradici\u00f3n-cambio social. El renovado inter\u00e9s actual por lo popular, ampliamente constatado, ha relanzado el tema de la tradici\u00f3n como sistema de hechos y de valores que pueden conservarse tambi\u00e9n dentro del cambio, y que en cierta manera lo cualifican. Por eso, no se ve ya la tradici\u00f3n sobre todo como un impedimento. En este sentido, es importante para todo el problema de la socializaci\u00f3n y de la pertenencia..<\/p>\n<p>Acontecimiento, como factor innovador. El hecho de que la sociolog\u00ed\u00ada se haya organizado en torno a leyes, modelos, estructuras o sistemas ha incidido sobre su no considerar el acontecimiento como identificado con lo imprevisto, el azar, lo contingente, lo irreducible&#8230;; la invitaci\u00f3n a reinsertarlo es reciente \u00ab. Seg\u00fan E. Morin, \u00abreconocer el acontecimiento no es solamente reconocer el azar (la aventura) en la historia (del mundo, de la vida, del hombre), sino permitir el estudio de las propiedades de los sistemas (bi\u00f3ticos, humanos, sociales), de donde se deriva una actitud de desarrollo\u00bb; efectivamente, el acontecimiento revela algo en el sistema en que acaece, y nos introduce en el problema de su evoluci\u00f3n. En este cuadro siempre es pertinente la hip\u00f3tesis de R. Bastide sobre la nueva relaci\u00f3n entre el destino personal y el cambio social que se instaura en la sociedad actual respecto al pasado. Hoy \u00abel campo privado depende del p\u00fablico&#8230; Nuestro destino se inserta en el destino de los grupos a los que pertenecemos&#8230; Los acontecimientos que nos afectan se han desplazado de lo particular individual a lo particular colectivo\u00bb\u00bb. El acontecimiento, as\u00ed\u00ad considerado, adem\u00e1s de afectar a la historia de los sistemas\u00bb, como dec\u00ed\u00ada Morin, tiene una incidencia indudable para la teor\u00ed\u00ada sacramental\u00bb.<\/p>\n<p>Interacci\u00f3n social. Los refinados an\u00e1lisis de la estructura de la interacci\u00f3n, en cuanto unidad fundamental de la vida social, efectuados por E. Goffman, al margen de las pol\u00e9micas por el abandono de la sociolog\u00ed\u00ada tradicional (macrosociolog\u00ed\u00ada) en favor de la microsociolog\u00ed\u00ada, mejor precisada como sociolog\u00ed\u00ada de la vida cotidiana \u00ab, parecen imponerse como an\u00e1lisis que descubre, en la vida de todos los d\u00ed\u00adas, los lazos mismos de la sociedad. Las observaciones cr\u00ed\u00adticas dirigidas al autor, si por una parte delimitan justamente el alcance de su investigaci\u00f3n para no caer en generalizaciones ineficaces, por otra confirman su originalidad para la ciencia social 38. La atenci\u00f3n que pone en lo ritual, en cuanto que desempe\u00f1a una funci\u00f3n reguladora en la interacci\u00f3n, lo hace particularmente \u00fatil para comprender tambi\u00e9n los modelos interactivos de toda la actuaci\u00f3n lit\u00fargica.<\/p>\n<p>S\u00ed\u00admbolo. Aunque no falten en la historia de la sociolog\u00ed\u00ada autores que se hayan interesado por el an\u00e1lisis de los s\u00ed\u00admbolos (v.gr., E. Durkheim, G.H. Mead, T. Parsons, P.A. Sorokin, G. Gurvitch), los estudios al respecto son de escaso relieve. Con la certeza de que \u00abpara la sociolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea el concepto de s\u00ed\u00admbolo est\u00e1 sin duda alguna entre aquellos que se deben considerar fundamentales, visto que a nivel de comportamiento afecta a una gama bastante desarrollada de elementos susceptibles de investigaci\u00f3n: objetos, personas, expresiones, gestos, que adquieren un valor m\u00e1s bien un\u00ed\u00advoco -por lo menos tendencialmente- dentro de un particular contexto de referencia (grupo, clase social, movimiento)\u00bb\u00bb, el problema se afronta nueva y rigurosamente con investigaciones particulares sobre el campo d0. El inter\u00e9s renovado por este tipo de an\u00e1lisis deja adivinar posibles desarrollos en la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica. Adem\u00e1s de profundizar emp\u00ed\u00adricamente, por ejemplo, c\u00f3mo sirven los s\u00ed\u00admbolos como medio de comunicaci\u00f3n social entre los sujetos agentes, c\u00f3mo pueden ser por una parte signos de una especie particular y por otra instrumentos de participaci\u00f3n, c\u00f3mo est\u00e1n sujetos a una variabilidad y a una relatividad dentro de la realidad social, c\u00f3mo conservan la continuidad y la identidad del grupo y de sus significados y valores; adem\u00e1s de todo esto, dec\u00ed\u00adamos, no puede dejar de afectar a la investigaci\u00f3n lit\u00fargica en su actual reconsideraci\u00f3n del simbolismo en todo su valor.<\/p>\n<p>II. De la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n a la sociolog\u00ed\u00ada de las liturgias cristianas<br \/>\n1. PLURALIDAD DE APROXIMACIONES. Habiendo hecho menci\u00f3n, entre las perspectivas tem\u00e1ticas de la sociolog\u00ed\u00ada, del s\u00ed\u00admbolo, creo haber facilitado el paso del campo sociol\u00f3gico en general al del fen\u00f3meno religioso en particular, en cuanto que \u00abno es casual que casi todos los autores que han afrontado el tema del s\u00ed\u00admbolo se han visto posteriormente en la necesidad de tratar la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n\u00bb. Probablemente, tambi\u00e9n por este motivo, la heterogeneidad de la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica, ya se\u00f1alada, se refleja en el campo de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. Esto no deber\u00ed\u00ada sorprendernos, si no olvidamos, ante todo, que \u00abel fen\u00f3meno religioso, tanto en sus formas m\u00e1s elementales como en las m\u00e1s complejas, particularmente la funci\u00f3n social de la religi\u00f3n sea a nivel del comportamiento individual, sea en relaci\u00f3n a sus repercusiones sobre la vida econ\u00f3mica y sobre las motivaciones del actuar social, constituye una preocupaci\u00f3n, si no dominante, en los fundadores y en algunos de los autores m\u00e1s significativos de la disciplina sociol\u00f3gica. Podemos se\u00f1alar, esquem\u00e1ticamente, una triple aproximaci\u00f3n, observando que se debate todav\u00ed\u00ada, en un cuadro general, entre la propuesta de teor\u00ed\u00adas nomot\u00e9ticas, de acuerdo con los cl\u00e1sicos, y las investigaciones emp\u00ed\u00adricas sobre el terreno, no conciliando frecuentemente las primeras con las segundas y, viceversa, olvidando que tambi\u00e9n en sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n la teor\u00ed\u00ada debe verificarse con la pr\u00e1ctica; y que, alternativamente, los aspectos te\u00f3ricos nacidos de investigaciones precedentes deben someterse a una nueva verificaci\u00f3n. La primera aproximaci\u00f3n, influida por los principios metodol\u00f3gicos del funcionalismo, encuentra muchos seguidores en el mundo anglo-americano, sostenidos por contribuciones te\u00f3ricas de autores como T. Parsons y J.M. Yinger. En esta tendencia, que considera la funci\u00f3n puramente social de la religi\u00f3n, pueden incluirse tambi\u00e9n los autores de procedencia marxista, en particular los del Este europeo. La segunda aproximaci\u00f3n, de car\u00e1cter formal, empe\u00f1ada en una investigaci\u00f3n nomot\u00e9tica y tendente a componer tipol\u00f3gicamente los resultados obtenidos, se expresa sobre todo en el \u00e1rea alemana y en autores como G. Menshing y J. Wach. Por su amplitud y por sus intereses, la tercera aproximaci\u00f3n, que incluye personalidades, en particular G. Le Bras, renovador de la investigaci\u00f3n socio-religiosa, grupos y centros que se refieren en la investigaci\u00f3n a una sociolog\u00ed\u00ada aplicada a las necesidades y a las aspiraciones de las iglesias cristianas en general, y m\u00e1s particularmente a la cat\u00f3lica (por ejemplo: C.I.S.R. [Conferencia internacional de sociologia religiosa]; dentro de su misma autonom\u00ed\u00ada, el Grupo de Sociolog\u00ed\u00ada de las Religiones y la revista Archives de Sciences Sociales des Religions; el equipo de la revista m\u00e1s difundida en el \u00e1mbito europeo: Social Compass; Centro de Sociolog\u00ed\u00ada del Protestantismo, en Estrasburgo; los centros promovidos por S. Burgalassi en Pisa, por S.S. Acquaviva en Padua, por G. Alberigo en Bolonia, el C.I. R.I.S. de la Pontificia Universidad Gregoriana y el centro de la Universidad Pontificia Salesiana&#8230;, se impone sobre todo en el plano emp\u00ed\u00adrico, y s\u00f3lo en segundo lugar en el plano te\u00f3rico. En particular \u00abel desarrollo de la sociolog\u00ed\u00ada religiosa de los cat\u00f3licos ha coincidido en gran parte con el desarrollo de la eclesiolog\u00ed\u00ada y de la pastoral; y esto explica su car\u00e1cter m\u00e1s bien pr\u00e1ctico y aplicado. De todas formas, aunque no participen directamente en la elaboraci\u00f3n de espec\u00ed\u00adficas teor\u00ed\u00adas socio-religiosas, los cat\u00f3licos han contribuido con sus estudios a precisar y enriquecer las problem\u00e1ticas generales en algunos sectores (conceptos de actitud, cultura, pertenencia, valor, participaci\u00f3n, control, etc.)\u00bb. Adem\u00e1s, el tiempo de la reforma lit\u00fargica ha invitado a tomar en consideraci\u00f3n a la misma y a intentar crear una sociolog\u00ed\u00ada de las liturgias cristianas, sea como fruto del concilio, sea como procedentes de \u00e9l en el pluralismo de las actuaciones pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>2. QUE SE ENTIENDE POR SOCIOLOG\u00ed\u008dA DE LA RELIGI\u00ed\u201cN. Las aproximaciones esenciales se\u00f1aladas dejan adivinar lo complicado que resulta delimitar una definici\u00f3n de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n. Veremos que surgen cada vez m\u00e1s problemas cuando se quiere precisar qu\u00e9 debe entenderse por religi\u00f3n, y por tanto circunscribir m\u00e1s atentamente el objeto en cuesti\u00f3n. Para nuestro estudio me parecen \u00fatiles y pertinentes las observaciones-s\u00ed\u00adntesis de Milanesi: \u00abLa sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n quiere ser considerada verdadera sociolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica. Por tanto, rechaza verse reducida a sociograf\u00ed\u00ada o estad\u00ed\u00adstica religiosa, o sea, a una descripci\u00f3n de las numerosas variables en juego. La sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n, en cambio, tiende a la comprensi\u00f3n e interpretaci\u00f3n de los fen\u00f3menos, mediante el uso sistem\u00e1tico de hip\u00f3tesis dentro de un cuadro te\u00f3rico global; el descubrimiento de constantes forma parte de sus tareas y funda la legitimidad de teor\u00ed\u00adas y modelos explicativos, aunque sean de alcance limitado. Aun consciente de los muchos l\u00ed\u00admites impuestos a este tipo de aproximaci\u00f3n por la imprecisi\u00f3n de las hip\u00f3tesis, la observaci\u00f3n, los m\u00e9todos, etc., la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n expresa la necesidad de llegar a generalizaciones que permitan hacer previsiones sobre el desarrollo de las problem\u00e1ticas socio-religiosas. Se puede a\u00f1adir que, lo mismo que la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica en general, la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n es t\u00ed\u00adpicamente descriptivo-interpretativa, y por tanto no normativa; por eso, aun tendiendo a la objetividad, sigue condicionada por sus referencias te\u00f3ricas y por las instancias culturales m\u00e1s generales, propias de la sociedad que examina. M\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente: en sus relaciones con la teolog\u00ed\u00ada se diversifican las opiniones de los autores. De todos modos, \u00abparece predominar la opini\u00f3n de los que consideran la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n como una ciencia aut\u00f3noma en sus modalidades metodol\u00f3gicas, aunque orientada en la direcci\u00f3n de su investigaci\u00f3n y en la precisi\u00f3n de su objeto por indicaciones de car\u00e1cter teol\u00f3gico\u00bb. Excluyendo, de todas formas, el caso de manipulaciones, parece oportuno llegar a una iluminaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca de las dos disciplinas. Lo mismo se debe decir de lo que concierne a la pastoral. A este respecto es \u00fatil recordar \u00abque la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n puede orientarse justamente en su investigaci\u00f3n a partir de las necesidades indicadas por la pastoral y, viceversa, la pastoral se orienta en su acci\u00f3n por las indicaciones tomadas de la investigaci\u00f3n socio-religiosa; en cambio se excluye un tiempo de utilizaci\u00f3n que acaba en una indebida instrumentalizaci\u00f3n y en una negaci\u00f3n de la autonom\u00ed\u00ada misma de la ciencia\u00bb<br \/>\n3. RELIGI\u00ed\u201cN: EL OBJETO DE LA SOCIOLOG\u00ed\u008dA DE LA RELIGI\u00ed\u201cN. Para disipar todo posible equ\u00ed\u00advoco, es bueno precisar inmediatamente que la sociolog\u00ed\u00ada moderna ha considerado con rigor y seriedad la religi\u00f3n 60. Ha sido determinante la aportaci\u00f3n de los padres fundadores: E. Durkheim y M. Weber. \u00abBajo la influencia de Durkheim, los soci\u00f3logos elaboraron una llamada definici\u00f3n funcional de la religi\u00f3n. La religi\u00f3n se define ahora en t\u00e9rminos de su funci\u00f3n social, concretamente la de proporcionar la matriz del significado a la sociedad. La religi\u00f3n es aqu\u00ed\u00ad un sistema para la interpretaci\u00f3n del mundo, que articula la autocomprensi\u00f3n de la comunidad, as\u00ed\u00ad como su lugar y la tarea que le corresponden en el universo. La religi\u00f3n define la perspectiva en que las personas se ven a s\u00ed\u00ad mismas, y sus relaciones con la sociedad y la naturaleza\u00bb. Paralelamente a esta definici\u00f3n, hay soci\u00f3logos que se remiten a una definici\u00f3n sustancial de la religi\u00f3n. La religi\u00f3n es, en este caso, considerada en su relaci\u00f3n con el mundo invisible, aun reconociendo su impacto en la sociedad. Hay que observar que estos modos de considerar la religi\u00f3n no ayudan excesivamente a la sociolog\u00ed\u00ada. Es m\u00e1s \u00fatil hacer que aparezca, a partir de la investigaci\u00f3n misma, qu\u00e9 tipo de religi\u00f3n es destacable en las diferentes posiciones sociales; ella misma es un objeto de estudio. Por eso la investigaci\u00f3n socio-religiosa se cualifica considerando al hombre y a la mujer enfrentados con sus religiones y las modalidades que les acompa\u00f1an en la sociedad. Por tanto, \u00abser\u00e1n objeto de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n las formas de relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca existentes entre diversas experiencias religiosas y estructuras de una determinada sociedad (a nivel de grupos, instituciones, centros de poder, estratos y clases sociales, etc.). Ser\u00e1 tambi\u00e9n objeto de la sociolog\u00ed\u00ada y de la religi\u00f3n el an\u00e1lisis de las relaciones entre experiencias religiosas y din\u00e1micas culturales (especialmente referido a modelos de cultura, usos, costumbres, valores, etc.). Por \u00faltimo, podr\u00e1 ocuparse del estudio de los procesos por los que se advierte e interioriza la interacci\u00f3n entre religi\u00f3n y sistema socio-cultural, a nivel de sistema de personalidades (con los problemas de la socializaci\u00f3n religiosa, de la pertenencia, etc.)\u00bb Parece evidente que el objeto de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n no es la fe o la gracia, \u00absino sus manifestaciones u objetivaciones en el plano observable y del comportamiento, como la pr\u00e1ctica religiosa, las creencias, los sentimientos de pertenencia, las motivaciones religiosas, los conflictos, as\u00ed\u00ad como los grupos y las estructuras dentro de los cuales se van institucionalizando y desarrollando las experiencias religiosas colectivas\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>III. Sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n y liturgia<br \/>\n1. IMPORTANCIA Y FUNCI\u00ed\u201cN SOCIAL DE LA LITURGIA. COMO se\u00f1ala Mayer, la atenci\u00f3n predominante, tambi\u00e9n de los investigadores, frente a la liturgia, entendida en su acepci\u00f3n cristiana, se ha orientado hacia los tipos de elementos, situaciones, factores pol\u00ed\u00adticos y sociales que influyen sobre ella. En realidad se siente la necesidad de \u00abreflexionar sobre todo en el posible influjo de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica en la vida de la sociedad\u00bb\u00bb. Indirectamente se ha planteado el problema en los \u00faltimos a\u00f1os, a impulsos de un renovado estilo celebrativo, o del fen\u00f3meno de la secularizaci\u00f3n, o de los problemas que plantean el marxismo y las diferentes teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n. Con frecuencia, las soluciones de los diversos autores se han movido en el plano te\u00f3rico. Las referencias hist\u00f3ricas pueden ayudar a sintetizar una respuesta, que parece, en algunos aspectos, positiva; queda en pie el problema de una verificaci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica acerca de c\u00f3mo encuentra la liturgia una resonancia y qu\u00e9 resonancia en la vida familiar, profesional, cultural y pol\u00ed\u00adtica. Planteado de este modo, el problema forma parte de ese cap\u00ed\u00adtulo de la sociolog\u00ed\u00ada, bastante m\u00e1s amplio, que considera la religi\u00f3n como factor de desarrollo y cambio social y de este contexto se pueden extraer paradigmas te\u00f3ricos para plantear una verificaci\u00f3n emp\u00ed\u00adrica correcta y atenta.<\/p>\n<p>1. INCIDENCIA DE LA SOCIOLOG\u00ed\u008dA DE LA RELIGI\u00ed\u201cN EN LA LITURGIA. La contribuci\u00f3n de la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n puede considerarse en tres planos diversos, pero complementarios. Ante todo podemos dirigirnos a la sociolog\u00ed\u00ada para destacar el papel de la liturgia dentro de la vida eclesial y acentuar todos aquellos aspectos sociales destacables en las celebraciones que pueden ayudar a comprender mejor su funcionamiento. En segundo lugar, la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n puede aportar su lectura de los libros rituales, en particular de los nuevos Ordines, fruto de la reforma lit\u00fargica conciliar. En tercer lugar, su aportaci\u00f3n resulta util\u00ed\u00adsima para renovar la historia de la liturgia y para comprender y plantear m\u00e1s correctamente el estudio de la misma, particularmente el de los sacramentos. En los tres planos, es necesario subrayarlo, har\u00e1 falta la ayuda de otras disciplinas para crear una red interpretativa interdisciplinar, cient\u00ed\u00adficamente m\u00e1s eficaz, a fin de evitar lecturas parciales y\/ o absolutas y sucesivas tomas de posici\u00f3n o intervenciones ineficaces, cuando no poco pertinentes.<\/p>\n<p>a) Celebraciones lit\u00fargicas. Considerando las celebraciones como conjuntos de ritos organizados (gestos, s\u00ed\u00admbolos, palabras), la sociolog\u00ed\u00ada distingue tres funciones dentro de la funci\u00f3n expresiva del rito en general \u00ab. La primera es la comunicaci\u00f3n, entendida como acto que estructura y constituye toda comunidad. La aproximaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtico-emp\u00ed\u00adrica puede mostrar la complejidad de las respectivas funciones de comunicaci\u00f3n dentro de la misma liturgia, comprendiendo los aspectos verbales y no verbales; la intervenci\u00f3n concreta de las variables; estructurales: dimensi\u00f3n, composici\u00f3n del grupo o del p\u00fablico de las asambleas, los canales de comunicaci\u00f3n preestablecidos; ambientales: el aspecto pros\u00e9mico, el contexto humano en que se inserta la asamblea\u00bb, y tambi\u00e9n el amplio problema del simbolismo. La segunda funci\u00f3n es la socializaci\u00f3n, entendida como proceso por el que a un individuo se le transmiten los valores, normas, actitudes y comportamientos del grupo social que lo acoge o en el que est\u00e1 inserto. En referencia a la liturgia, se debe leer el proceso como cognoscitivo, pero sobre todo como interiorizador de los valores y las actitudes religiosas. La aproximaci\u00f3n sociol\u00f3gica ayudar\u00e1 a leer mejor el proceso incluso en sus componentes de violencia simb\u00f3lica. La tercera funci\u00f3n es la pertenencia religiosa, que se califica como actitud psicosocial de un miembro en su conexi\u00f3n con su grupo religioso. En la liturgia, la contribuci\u00f3n sociol\u00f3gica puede poner de manifiesto diversos tipos de pertenencia seg\u00fan que los suscite o los favorezca. En este contexto puede aparecer el problema de los papeles dentro de la celebraci\u00f3n: desde el de los laicos, en general, en los diversos ministerios, al hist\u00f3ricamente problem\u00e1tico de la mujer\u00bb, o tambi\u00e9n el tan complicado del catecumenado de los adultos. De rechazo puede considerarse el problema de la densidad de los grupos que celebran para una participaci\u00f3n real, sin olvidar el fen\u00f3meno de las asambleas dominicales. Tambi\u00e9n para esta \u00faltima problem\u00e1tica parece evidente que el problema de las funciones es interdependiente y al mismo tiempo abigarrado. Todav\u00ed\u00ada quedan m\u00e1s posibilidades de incidencia de la sociolog\u00ed\u00ada en la realidad celebrativa.<\/p>\n<p>Sin ser exhaustivos, se puede se\u00f1alar su aportaci\u00f3n para: 1) Los ritos de tr\u00e1nsito (iniciaci\u00f3n&#8230;, matrimonio&#8230;, muerte), examinados como pr\u00e1cticas religiosas que, como en las m\u00e1s diversas sociedades, acompa\u00f1an el paso de un individuo de una condici\u00f3n a otra, paso \u00aben el que tiene lugar un proceso de profunda transformaci\u00f3n del individuo dentro del significado colectivo, y la responsabilidad estructural del status social en que el sujeto es introducido\u00bb; 2) La fiesta, considerada desde el punto de vista del sujeto, entendido como la colectividad mediante la que se difunde el acto de la fiesta y adquiere un significado; y del objeto, aquello a lo que se dirige la celebraci\u00f3n y el tiempo en que se celebra, con la preocupaci\u00f3n de encontrar, si es posible, una puerta abierta entre lo sagrado y lo profano; igualmente su componente econ\u00f3mico, sin excluir una interpretaci\u00f3n no estrictamente religiosa como la marxista; 3) El sacrificio en su fundamentalidad, caracter\u00ed\u00adsticas y naturaleza espec\u00ed\u00adfica dentro de un grupo social o comunidad; 4) La eficacia simb\u00f3lica en sus relaciones con la magia y sus eventuales diferencias; 5) El problema de la religi\u00f3n, religiosidad, piedad popular, en referencia a las transformaciones lit\u00fargicas de las celebraciones oficiales o a las celebraciones de grupos elitistas, consideradas globalmente como celebraciones rechazadas por las masas populares, bien porque \u00e9stas deserten del culto oficial, bien porque se refugien en formas rituales tradicionales. Aqu\u00ed\u00ad encuentra su justa importancia la otra cara de la moneda, la secularizaci\u00f3n, entendida en toda su problematicidad; 6) La relaci\u00f3n y comprensi\u00f3n del binomio palabra-rito dentro de las pr\u00e1cticas sociales; 7) La m\u00fasica ritual considerada en su producci\u00f3n y reproducci\u00f3n, en relaci\u00f3n con el proceso de evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de la sociedad humana eclesi\u00e1stico-eclesial, as\u00ed\u00ad como en el sentido que desarrolla en la asamblea en referencia a particulares ambientes sociales o a determinadas categor\u00ed\u00adas respecto a otros ambientes u otras categor\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>b) Los libros rituales. El an\u00e1lisis sociol\u00f3gico ha afrontado en estos \u00faltimos a\u00f1os, con bastante rigor, aunque con l\u00ed\u00admites evidentes, las problem\u00e1ticas inherentes a una sociolog\u00ed\u00ada del tema religioso, preocupada por llegar a una teor\u00ed\u00ada del modo de producci\u00f3n de este tema 89. Poner en claro la ideolog\u00ed\u00ada presente en tal tema, la presencia activa del productor del mismo, que construye su mundo social en relaci\u00f3n con otros actores; la relaci\u00f3n entre an\u00e1lisis del tema y an\u00e1lisis de las posiciones ocupadas por los actores en el campo de producci\u00f3n del mensaje religioso: \u00e9stos son algunos aspectos que se refieren al uso social de la palabra.<\/p>\n<p>La mayor parte de la investigaci\u00f3n se ha dirigido al an\u00e1lisis de temas enunciados dentro de un grupo religioso en una posici\u00f3n de gran legitimidad o en el ejercicio de esta legitimidad, en particular en el momento ritualizado de la homil\u00ed\u00ada. No faltan intentos de ensanchar la investigaci\u00f3n, sea a la eucolog\u00ed\u00ada en s\u00ed\u00ad misma, sea, m\u00e1s t\u00ed\u00admidamente, a los ritos nacidos de la reforma lit\u00fargica. Soci\u00f3logos y semi\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo en este trabajo \u00abpor considerar el texto como un producto social cuyo sentido se encuentra ahora en su modo de aparecer al lector, y que de hecho escapa parcialmente a los autores\u00bb. Lo que interesa en este tipo de an\u00e1lisis es el funcionamiento del texto, tanto en su emisi\u00f3n o producci\u00f3n por parte de un determinado agente social como en la recepci\u00f3n del texto a trav\u00e9s de otro agente social, o la correspondiente pr\u00e1ctica (escucha, rechazo, participaci\u00f3n&#8230;). El desarrollo de la perspectiva se\u00f1alada (microsociolog\u00ed\u00ada), aun debi\u00e9ndose armonizar con la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica habitual (macrosociolog\u00ed\u00ada), permite un an\u00e1lisis m\u00e1s cuidadoso del funcionamiento de la liturgia como relaci\u00f3n social y una lectura m\u00e1s completa del fen\u00f3meno de la reforma lit\u00fargica.<\/p>\n<p>c) Historia lit\u00fargica. Todav\u00ed\u00ada hay que recorrer un largo camino para llegar a tener una historia del culto cristiano, y en particular de la liturgia, m\u00e1s atenta a los cambios correlativos de la iglesia y de la sociedad. Gracias a las investigaciones de G. Le Bras, sobre todo en Francia, la relaci\u00f3n entre historia y sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n experimenta desarrollos notabil\u00ed\u00adsimos, entre otras cosas por la singular aportaci\u00f3n de las contribuciones metodol\u00f3gicas y de ampliaci\u00f3n de contenidos de E. Poulat. El proceder de estas investigaciones deja ya adivinar la necesidad de una revisi\u00f3n global de los textos de historia lit\u00fargica, para que sepamos tener en cuenta tanto la descripci\u00f3n de acontecimientos particulares del pasado como la elaboraci\u00f3n de leyes generales. Obviamente, el proyecto se inscribe en el \u00e1mbito m\u00e1s amplio de la renovaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, que se muestra tan sensible a la aportaci\u00f3n de la sociolog\u00ed\u00ada. En el cuadro expuesto aparece en toda su actualidad la incidencia de la historiograf\u00ed\u00ada que se refiere a la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n para el tratamiento teol\u00f3gico, y el sacramental en particular. Ya M.-D. Chenu se\u00f1alaba a la sociolog\u00ed\u00ada de la religi\u00f3n la tarea de indagar los contextos socio-cultuales dentro de los que se elaboraron las f\u00f3rmulas dogm\u00e1ticas, y hoy podemos a\u00f1adir la de indagar las diversas situaciones humanas, en sus evoluciones, a las que se refieren los sacramentos, as\u00ed\u00ad como las variabilidades dentro de los mismos en referencia al cambio social o eclesial.<br \/>\nProbablemente con la ayuda de estas investigaciones se podr\u00e1 aclarar m\u00e1s de un aspecto de estas celebraciones que estructuran tambi\u00e9n al hombre social, tanto en referencia a la heerencia hist\u00f3rica como a la adaptaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>S. Maggiani<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Las aspiraciones de la sociolog\u00eda (socius, socio, compa\u00f1ero; logos, ciencia) a un lugar en la jerarqu\u00eda de las ciencias est\u00e1n sujetos a una variada controversia. Se ha alegado que no hay un problema definido para una ciencia de la sociolog\u00eda, ninguna caracter\u00edstica de la sociedad humana que no est\u00e9 ya cubierta en las ciencias sociales ya establecidas. Adicionalmente, se ha argumentado que mientras que el futuro puede ofrecer oportunidades para una ciencia como la sociolog\u00eda, su condici\u00f3n actual deja mucho que desear. M\u00e1s todav\u00eda, entre los mismos soci\u00f3logos abundan las discusiones y desacuerdos sobre los objetivos, problemas y m\u00e9todos de la ciencia. M\u00e1s alla de esta confusi\u00f3n en los c\u00edrculos cient\u00edficos, tambi\u00e9n se originan malos entendidos por el h\u00e1bito popular de confundir sociolog\u00eda con filantrop\u00eda, \u00e9tica, caridad y ayuda, reforma social, estad\u00edstica, problemas municipales, socialismo, saneamiento ambiental, criminolog\u00eda y pol\u00edtica. Dif\u00edcilmente puede esperarse que no ocurran diferencias de opini\u00f3n cuando los miembros de la academia se empe\u00f1en en describir en t\u00e9rminos simples los complejos procesos sociales; en acomodar una vasta variedad de datos hist\u00f3ricos y contempor\u00e1neos en clases l\u00f3gicas r\u00edgidamente delimitadas, y en demarcar para fines de investigaci\u00f3n secciones de la realidad que de hecho se traslapan en cientos de puntos. A pesar de todo, los esfuerzos que se hacen para crear una ciencia sociol\u00f3gica han conducido a resultados notables. A estas tarea han sido atraidas mentes de alt\u00edsimo nivel y se ha producido literatura de alto grado de excelencia; las ciencias afines se han visto profundamente afectadas por el nuevo punto de vista que la Sociolog\u00eda ha fomentado; y la ense\u00f1anza de la ciencia ha logrado un reconocimiento indisputado en las universidades del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La ciencia econ\u00f3mica tiene por objeto investigar las formas, relaciones y procesos que ocurren entre los hombres en sus esfuerzos conjuntos para proveer de manera inmediata o de manera mediata a sus necesidades f\u00edsicas; esta ciencia se ocupa de los fen\u00f3menos resultantes de la producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo de la riqueza. La ciencia de la pol\u00edtica se ocupa de las relaciones sociales estables que resultan de los esfuerzos de unidades sociales soberanas para mantener su integridad en el transcurso de sus relaciones internas y externas, y para promover el progreso humano; el Estado es la instituci\u00f3n alrededor de la cual se centran estas actividades. Por consiguiente, los ropajes que adopta la soberan\u00eda, los procesos de cambio que ocurren entre estos, y las cambiantes funciones del gobierno constituyen problemas centrales en este campo de investigaci\u00f3n. La ciencia de las religiones busca describir las relaciones sociales estables que ocurren colectivamente cuando los hombres en forma colectiva se esfuerzan en entender las leyes que rigen sus relaciones con un Ser Supremo y en ajustar su adoraci\u00f3n y conducta a Su suprema voluntad. La ciencia del derecho se ocupa de los principios, relaciones e instituciones por medio de los cuales el estado soberano define, dirige y sanciona las m\u00e1s importantes relaciones entre el individuo y la colectividad. La ciencia de la \u00e9tica tiene por objeto la exposici\u00f3n de los principios y sanciones por medio de los cuales toda conducta humana, tanto individual como social, se ajusta al fin supremo del hombre o, en el sentido cristiano del t\u00e9rmino, a la voluntad de Dios. La ciencia de la historia, que asume la ley de la continuidad en la sociedad humana, se empe\u00f1a en examinar todo el panorama de la historia humana para descubrir y describir de una manera amplia los procesos de cambio que han ocurrido en las relaciones sociales, cualquier clase que ellas sean. Cada una de estas ciencias sociales es anal\u00edtica o descriptiva, pero en su completo desarrollo deber\u00eda tener un lado normativo o directivo. Para decirlo en lenguaje t\u00e9cnico, deber\u00eda ser teleol\u00f3gica. La funci\u00f3n completa de cada una de ellas deber\u00eda incluir el establecimiento de un prop\u00f3sito para la conducta humana y deber\u00eda ofrecer direcci\u00f3n hacia \u00e9l, lo cual modificado por la posici\u00f3n de cada uno en relaci\u00f3n con las dem\u00e1s personas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunos soci\u00f3logos se empe\u00f1an en establecer su ciencia como algo l\u00f3gicamente antecedente de todas las mencionadas anteriormente. De acuerdo con este punto de vista, la sociolog\u00eda deber\u00eda ocuparse de las fases generales de los procesos de la asociaci\u00f3n humana y deber\u00eda suministrar una introducci\u00f3n a las ciencias sociales especiales. Otros se esfuerzan en colocarla como la s\u00edntesis filos\u00f3fica de los resultados obtenidos por las ciencias sociales especiales; bajo este punto de vista tendr\u00eda alguna semejanza con la filosof\u00eda de la historia. Gidding incluye ambas funciones en su descripci\u00f3n de la ciencia. En sus \u00abPrinciples of sociology\u00bb dice: \u00abEn tanto que, en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, la Sociolog\u00eda abarca toda la ciencia de la sociedad y es coextensiva con la totalidad del campo de las ciencias sociales, en un sentido m\u00e1s restringido y para los prop\u00f3sitos de un estudio universitario y de exposici\u00f3n general, se puede definir como la ciencia de los elementos y primeros principios sociales &#8230;. Sus principios de largo alcance son los postulados de las ciencias especiales y, como tales, coordinan el cuerpo total de generalizaciones sociales y los articulan en un gran conjunto cient\u00edfico\u00bb(p.33).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay una tendencia general hacia el establecimiento de un inter\u00e9s \u00fanico dominante en los grupos sociales. Per\u00edodos de equilibrio inestable usualmente son seguidos por \u00e9pocas constructivas en las cuales alg\u00fan inter\u00e9s social tiende a dominar. Este es el caso lo mismo cuando los grupos sociales son primitivos y aislados que cuando son altamente organizados y progresistas. Como base de la unidad social puede servir ya sea la preocupaci\u00f3n por la alimentaci\u00f3n, el mantenimiento del grupo frente a una invasi\u00f3n, la sed de conquista encarnada en un l\u00edder o el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra. En cualquier caso, la tendencia de los grupos sociales hacia la unidad es pr\u00e1cticamente universal. En estados m\u00e1s primitivos de la civilizaci\u00f3n el proceso es relativamente simple, pero hoy en d\u00eda, cuando las diferencias de clima, raza, ambiente, tipo y lugar son superadas por el progreso en el transporte, en los viajes, las comunicaciones y la industria, el proceso es extremadamente complejo. Las instituciones pol\u00edticas, las lenguas y las tradiciones raciales ya no limitan el horizonte del pensador. Hoy todos los estados est\u00e1n sumergidos en la visi\u00f3n m\u00e1s global de la humanidad. Todas las culturas, civilizaciones, siglos, todas las guerras y armamentos, todas las naciones y costumbres se presentan delante del estudioso de la sociedad. Or\u00edgenes hasta ahora ocultos aparecen expuestos a su mirada confundida. Interpretaciones venerables por su antig\u00fcedad y poderosas por el mismo hecho de que hasta ahora hab\u00edan recibido aceptaci\u00f3n sin ning\u00fan cuestionamiento son barridas y remplazadas por explicaciones m\u00e1s recientes.Docenas de ciencias sociales fluyen con impaciencia torrencial, arrojando sus resultados a los pi\u00e9s del estudioso. Miles de mentes est\u00e1n atareadas d\u00eda y noche en la recolecci\u00f3n de datos, en ofrecer interpretaciones y buscar interrelaciones. Las ciencias sociales se han visto tan sobrecargadas de datos y tan confundidas por las variadas interpretaciones, que tienden a escindirse en ciencias subsidiarias separadas con la esperanza de que la mente pueda as\u00ed escapar a sus propias limitaciones y encontras ayuda para su poder de generalizaci\u00f3n. Los factores y procesos econ\u00f3micos son estudiados m\u00e1s industriosamente que nunca, pero se ha encontrado que ellos tienen implicaciones vitales que no son econ\u00f3micas. Los hechos pol\u00edticos, religiosos, educativos y sociales han sido encontrados saturados de significados hasta ahora insospechados, los cuales la misma ciencia es incapaz de manejar en cada caso particular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En esta situaci\u00f3n, se presentan tres l\u00edneas generales de trabajo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay necesidad de un estudio cuidadoso de los hechos sociales comunes y corrientes desde un punto de vista m\u00e1s amplio que el que alienta cada ciencia social particular.<br \/>\nLos resultados obtenidos al interior de las diferentes ciencias sociales y entre ellas deber\u00edan reunirse en interpretaciones generales.<br \/>\nEs necesaria una filosof\u00eda social que retome los resultados establecidos de estas ciencias y los estructure, por medio del poder cohesivo de la metaf\u00edsica y de la filosof\u00eda, en un intento de interpretaci\u00f3n del curso global de la sociedad humana misma.<br \/>\nEl Profesor Small describe la situaci\u00f3n de esta manera: \u00abNecesitamos una explicaci\u00f3n gen\u00e9tica, est\u00e1tica y teleol\u00f3gica de la vida humana en sociedad; una explicaci\u00f3n en la que uno se pueda apoyar como base para una filosof\u00eda de conducta. Para lograr derivar dicha explicaci\u00f3n ser\u00eda necesario llevar a cabo un programa de an\u00e1lisis y s\u00edntesis del proceso social en todas sus fases\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En conjunto, el tratamiento sociol\u00f3gico de los hechos sociales es mucho m\u00e1s amplio que el que se encuentra en las otras ciencias sociales y, por consiguiente, sus interpretaciones son m\u00e1s comprensivas. Se hace un esfuerzo en seguir el punto de vista social para estudiar los hechos sociales en el contexto total de sus relaciones org\u00e1nicas. De este modo, por ejemplo, si el soci\u00f3logo estudia el asunto del sufragio femenino, \u00e9ste aparece como una fase en un movimiento mundial. El soci\u00f3logo se remonta a trav\u00e9s de la historia disponible de todos los tiempos y civilizaciones en el intento de rastrear el cambiante lugar de la mujer en la industria, en el hogar, en la educaci\u00f3n y ante la ley. Mirando hacia el horizonte y hacia atr\u00e1s hasta donde las paralelas se unen en la perspectiva de la historia, el soci\u00f3logo se esfuerza en descubrir todas las relaciones del movimiento sufragista que nos confronta en la actualidad y trata de interpretar su relaci\u00f3n con el progreso del g\u00e9nero humano. En este empe\u00f1o, descubrir\u00e1 que las tasas de nupcialidad y de natalidad, el movimiento por el acceso de la mujer a la educaci\u00f3n superior, las demandas de igualdad social y pol\u00edtica, no son hechos sin relaci\u00f3n entre s\u00ed, sino que est\u00e1n org\u00e1nicamente conectados en los procesos que tienen su centro en la posici\u00f3n de la mujer en la sociedad humana. El estudiante de econom\u00eda, de pol\u00edtica, de \u00e9tica o de derecho, estar\u00e1 directamente interesado en fases particulares del proceso. El soci\u00f3logo, en cambio, intentar\u00e1 llegar a una visi\u00f3n omnicomprensiva que le permita interpretar la totalidad del movimiento en sus relaciones org\u00e1nicas con procesos hist\u00f3ricos y actuales. De la misma manera, no importa que el problema se refiera a la democracia, o a la libertad, a la igualdad, a la guerra, armamentos o arbitraje, a los impuestos de aduana o invenciones, a la organizaci\u00f3n de los trabajadores, a la revoluci\u00f3n, a los partidos pol\u00edticos, a la concentraci\u00f3n de la riqueza o a losconflictos entre las clases sociales, el soci\u00f3logo se empe\u00f1ar\u00e1 en descubrir sus implicaciones m\u00e1s amplias y su lugar en los procesos sociales de los cuales hace parte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El m\u00e9todo empleado en la sociolog\u00eda es primordialmente inductivo. En algunas \u00e9pocas han predominado los m\u00e9todos etnol\u00f3gicos y biol\u00f3gicos, pero su dominio ha disminuido en los a\u00f1os recientes. La sociolog\u00eda sufre en gran medida por su incapacidad, hasta el momento, de establecer una base satisfactoria para la clasificaci\u00f3n de los fen\u00f3menos sociales. Aunque se ha prestado mucha atenci\u00f3n a este problema, los resultados alcanzados todav\u00eda dejan mucho que desear. El punto de vista general que se tiene en la sociolog\u00eda, en contraste con los puntos de vista particulares de las ciencias sociales especiales, hace que este problema de clasificaci\u00f3n sea particularmente dif\u00edcil y que la ciencia sufra por la masa misma de material indiscriminado que las actividades investigativas y acad\u00e9micas han sacado a la luz. En consecuencia, el proceso de observaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n ha sido algo incierto y los resultados han estado sujetos a discusiones vehementes. El problema fundamental para la sociolog\u00eda consiste en descubrir e interpretar las coexistencias y las secuencias entre los fen\u00f3menos sociales. En su estudio de los or\u00edgenes y el desarrollo hist\u00f3rico de las formas sociales, la sociolog\u00eda necesariamente hace uso de m\u00e9todos etnol\u00f3gicos. Acude en forma amplia a m\u00e9todos comparativos en su intento de correlacionar fen\u00f3menos relacionados con el mismo proceso social, bajo la forma en que se presentan en diferentes tiempos y lugares. El m\u00e9todo estad\u00edstico es de la mayor importancia en la determinaci\u00f3n cuantitativa de los fen\u00f3menos sociales, mientras que la tendencia prevaleciente a mirar la sociedad desde un punto de vista psicol\u00f3gico ha conducido al m\u00e9todo general de an\u00e1lisis psicol\u00f3gico. Los esfuerzos por desarrollar una sociolog\u00eda sistem\u00e1tica de una manera deductiva no han conducido a resultados indisputados aunque en amplios sectores prevalece la hip\u00f3tesis evolutiva. La gama de m\u00e9todos que hallan representaci\u00f3n entre los soci\u00f3logos podr\u00eda ilustrarse bastante bien entre los escritores norteamericanos mediante una comparaci\u00f3n de los trabajos de Morgan, Ward, Giddings, Baldwin, Cooley, Ross, Sumner, Mayo-Smith y Small.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la medida en que la sociolog\u00eda moderna se ha desarrollado por el lado filos\u00f3fico, ha sido naturalmente incapaz de permanecer libre de metaf\u00edsica. En este aspecto muestra una marcada tendencia al agnosticismo, al materialismo y al determinismo. \u00abSer\u00eda un hombre muy temerario\u00bb, dec\u00eda el Profesor Giddings en un discurso ante la American Economic Association en 1903, \u00abquien hoy en dia, despu\u00e9s de haber recibido una cabal formaci\u00f3n acad\u00e9mica sobre lo mejor del acervo de conocimientos hist\u00f3ricos, se atreviera a proponer una filosof\u00eda de la historia en t\u00e9rminos de ideas divinas o a rastrear el plan de un Ser Todopoderoso en la secuencia de los eventos humanos. Por otra parte, las interpretaciones caracterizadas como materialistas &#8230; est\u00e1n d\u00eda a d\u00eda ganando serio respeto\u00bb. Aun en el caso en el que la ciencia ha sido confinada al papel m\u00e1s humilde de observaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de hechos y procesos sociales particulares, sus adeptos han sido incapaces de abstenerse de hacer supuestos ofensivos a la perspectiva cristiana de la vida. Te\u00f3ricamente, los hechos sociales pueden ser observados como tales, sin necesidad de incorporar consideraciones filos\u00f3ficas. Pero la observaci\u00f3n social que ignora la interpretaci\u00f3n moral y social de los hechos y procesos sociales es necesariamente incompleta. Uno tiene que tener alg\u00fan criterio de interpretaci\u00f3n cuando interpreta, y uno tiene siempre tendencia a la interpretaci\u00f3n. De esta manera resulta que a\u00fan la sociolog\u00eda descriptiva tiende a hacerse directiva o a ofrecer interpretaciones, y al hacerlo, con frecuencia adopta un tono con el cual el cristiano no puede estar de acuerdo. Si, por ejemplo, el soci\u00f3logo propone una familia estandarizada con un n\u00famero limitado de hijos en nombre del progreso humano, por implicaci\u00f3n est\u00e1 asumiendo una actitud hacia la ley natural y la ley divina que es completamente repugnante a la teolog\u00eda cat\u00f3lica. De la misma manera, cuando interpreta el divorcio solamente en su relaci\u00f3n con un supuesto progreso social y encuentra poca o ninguna falta en \u00e9l, est\u00e1 dejando de lado moment\u00e1neamente la ley del matrimonio dada por Cristo. Tambi\u00e9n cuando estudia la relaci\u00f3n del Estado con la familia y con el individuo, o las relaciones entre la Iglesia y el Estado, el soci\u00f3logo entra en contacto directo con los principios fundamentales de la filosof\u00eda social cat\u00f3lica. Cuando estudia los fen\u00f3menos religiosos de la historia, no puede el soci\u00f3logo evadir la toma de una actitud hacia los t\u00edtulos privativos del cristianismo en su interpretaci\u00f3n de los hechos de su historia. De esta manera sucede que la sociolog\u00eda, no solamente en su lado filos\u00f3fico sino tambi\u00e9n en el lado de la observaci\u00f3n, interpretaci\u00f3n y direcci\u00f3n social, tiende a adoptar un tono que con frecuencia es ajeno la filosof\u00eda cat\u00f3lica y con la misma frecuencia le es antag\u00f3nico. El profesor Ward le prohibir\u00eda a la sociolog\u00eda pura el tener cualquier cosa que ver con la direcci\u00f3n de la conducta humana. \u00c9l dice, por ejemplo, en su \u00abPure Sociology\u00bb: \u00abTodas las consideraciones \u00e9ticas, en cualquier sentido por amplio que se tome para esta expresi\u00f3n, tienen que ser ignoradas por el tiempo presente, y la atenci\u00f3n concentrarse en el esfuerzo de determinar lo que en realidad es. La Sociolog\u00eda Pura no tiene nada que ver con lo que la Sociolog\u00eda deber\u00eda ser ni con ninguna clase de ideales sociales. Ella se confina estrictamente al presente y al pasado, dejando que el futuro se ocupe de s\u00ed mismo\u00bb. Pero asigna a lo que \u00e9l llama Sociolog\u00eda Aplicada la funci\u00f3n de dirigir la sociedad hacia sus ideales inmediatos. Dice: \u00abEl asunto del que se ocupa la Sociolog\u00eda Pura es el estudio de lo que se ha logrado, el de la Sociolog\u00eda Aplicada es el mejoramiento. La primera se relaciona con el pasado y el presente, la \u00faltima con el futuro\u00bb. La sociolog\u00eda dif\u00edcilmente puede evitar la interpretaci\u00f3n y la direcci\u00f3n de la conducta humana y, por consiguiente, dif\u00edcilmente puede esperarse que evite tomar posiciones definidas en relaci\u00f3n con la perspectiva cristiana de la vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La sociolog\u00eda moderna tiene la esperanza de llegar a la metaf\u00edsica por medio de la observaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n sistem\u00e1ticas de los hechos y procesos sociales presentes y pasados. Desde la perspectiva cristiana de la vida, sin embargo, las ciencias sociales son guiadas por una metaf\u00edsica y una filosof\u00eda sancionadas. Esta filosof\u00eda se deriva, no de inducci\u00f3n sino de la Revelaci\u00f3n. Esta visi\u00f3n de la vida accepta desde un principio como de origen divino los preceptos morales y sociales ense\u00f1ados o reafirmados por Cristo. Por lo tanto, mira a lo real en gran medida desde el punto de vista de lo ideal, y juzga lo primero a la luz de lo segundo. Por supuesto que no olvida en ning\u00fan momento que la observaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la vida y que el conocimiento de sus procesos son esenciales para entender y aplicar los preceptos divinos y para el establecimiento de los ideales espirituales sancionados que profesa. Pero la filosof\u00eda social cristiana no deriv\u00f3, por ejemplo, su doctrina de la hermandad entre los hombres por medio de la inducci\u00f3n, sino que la recibi\u00f3 directamente de los labios de Cristo. Y las consecuencias de ese principio cristiano en la historia humana son incalculables. La visi\u00f3n cristiana de la vida no confunde lo absoluto con lo convencional en la moralidad, aunque en la literatura de la cristiandad se hace a veces mucho \u00e9nfasis en lo relativo. Una sociolog\u00eda cristiana, por consiguiente, ser\u00eda una que llevar\u00eda siempre consigo la filosof\u00eda de Cristo. No podr\u00eda ella mirar con indiferencia los variados y complicados procesos sociales en medio de los cuales vivimos y nos movemos. En toda su actividad de estudio e interpretaci\u00f3n de lo que sucede en la vida &#8211;que es en gran medida la funci\u00f3n de la sociolog\u00eda&#8211; nunca renuncia a su preocupaci\u00f3n por lo que deber\u00eda ser, sin importar qu\u00e9 tan clara o qu\u00e9 tan difusamente sea percibido ese \u00abdeber\u00eda\u00bb. En tanto que la sociolog\u00eda moderna anda en la b\u00fasqueda de leyes descriptivas para explicar los deseos humanos y se empe\u00f1a en clasificar los intereses humanos y dar cuenta de las funciones sociales, en \u00e9sto busca meramente cambios, uniformidades e interpretaciones, sin que le preocupe ninguna clase de vinculaci\u00f3n de \u00e9stas con la ley divina. La actuaci\u00f3n de la sociolog\u00eda cristiana, por el contrario, est\u00e1 motivada en primer lugar por la preocupaci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n de los cambios sociales con la Ley y la Revelaci\u00f3n de Dios. Ella clasifica los procesos, instituciones y relaciones como correctas o incorrectas, buenas o malas, y ofrece a los hombres leyes directivas para la voluntad humana y criterios distintivos de valuaci\u00f3n social bajo los cuales deber\u00eda gobernarse la conducta social. La Econom\u00eda, en la forma como se desarroll\u00f3 bajo la influencia cristiana se relacionaba en gran medida con la b\u00fasqueda de la justicia en las relaciones entre los hombres con referencia a la propiedad, y no tanto con la evoluci\u00f3n de la propiedad en s\u00ed misma. Todos los intentos que se hac\u00edan para correlacionar e interpretar los fen\u00f3menos econ\u00f3micos eran inspirados primordialmente por la b\u00fasqueda de la justicia y por la esperanzas de mantener las relaciones industriales dentro del marco de la justicia tal como se entend\u00eda \u00e9sta. La ciencia pol\u00edtica tal como se desarroll\u00f3 bajo la influencia cristiana, nunca perdi\u00f3 de vista la sanci\u00f3n divina de la autoridad civil. El estudio de las formas y cambios de gobierno, a pesar de lo poco que en ese entonces eran comprendidos los procesos subyacentes, nunca se apart\u00f3 gran cosa del pensamiento del estado como un fen\u00f3meno natural y cristiano y del ejercicio de su autoridad como un poder delegado de lo alto. De este modo, sin importar de cu\u00e1l de las ciencias sociales se tratara, rudimentaria debido a la visi\u00f3n est\u00e1tica de la sociedad que predominaba, cada una se desarroll\u00f3 a partir del estudio y la aplicaci\u00f3n de los principios morales y sociales derivados de la Revelaci\u00f3n de Dios y presentados al creyente por medio de la Iglesia. El gran \u00e9nfasis puesto en nuestros d\u00edas de maravillosas investigaciones y de visiones globales de los procesos sociales hace que parezcan crudos esos intentos primitivos de construir una ciencia social; sin embargo, esos intentos se desarrollaron org\u00e1nicamente a partir de su contexto hist\u00f3rico y retienen para todos los tiempos t\u00edtulos de legitimidad no despreciables. Hay una vasta cantidad de material sociol\u00f3gico disperso aqu\u00ed y all\u00e1 en los tratados teol\u00f3gicos y morales de la literatura cristiana que todav\u00eda conserva su valor en nuestro tiempo. Los esfuerzos de la sociolog\u00eda actual para clasificar los deseos y los intereses fundamentales humanos parecen haber sido anticipados de una manera modesta en el trabajo de los escol\u00e1sticos medievales. Los tratados teol\u00f3gicos sobre los actos humanos y su moralidad revelan una muy pr\u00e1ctica comprensi\u00f3n de la influencia del ambiente objetivo y del subjetivo sobre el car\u00e1cter. Los tratados sobre el pecado, sobre las virtudes, sobre el buen ejemplo y el malo tocan constantemente sobre los hechos y procesos sociales tal como se entend\u00edan entonces. La corriente principal de todo este trabajo no era, sin embargo, mostrar los procesos sociales como tales, ni buscar leyes todav\u00eda desconocidas, sino habilitar al individuo para descubrirse a s\u00ed mismo en los procesos sociales y para mantener su conducta de acuerdo con sus ideales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay alguna confusi\u00f3n al hablar de la sociolog\u00eda de este modo por cuanto aparentemente se hace m\u00e1s referencia a la direcci\u00f3n moral que a la investigaci\u00f3n. Las relaciones entre todas las ciencias sociales son muy estrechas. Los resultados establecidos en los campos de las ciencias sociales tendr\u00e1n siempre la mayor importancia para la \u00e9tica cristiana. ella tiene que retomar los resultados indisputados de la investigaci\u00f3n social y a veces ampliar sus propias definiciones. Tambi\u00e9n tiene que reformular derechos y obligaciones en t\u00e9rminos de nuevas relaciones sociales y ajustar su propio sistema a muchos de los resultados que puede aceptar de manos de los espl\u00e9ndidos esfuerzos intelectuales dedicados a los estudios sociales. Bouquillon (q.v.), quien fue un distinguido te\u00f3logo, se lamentaba de no haber prestado suficiente atenci\u00f3n a los resultados de la investigaci\u00f3n social moderna. Se puede encontrar una ilustraci\u00f3n en el problema de la propiedad privada, que es un centro de tormenta en las vida moderna y es el objeto del m\u00e1s agudo estudio desde el punto de vista de las ciencias sociales. Como Suum cuique (a cada uno lo suyo) puede designarse a la ley de justicia que est\u00e1 detr\u00e1s de todos los cambios sociales y ha sido sancionada para todos los tiempos. Pero los procesos sociales que cambian de tiempo en tiempo el contenido del suum no pueden ser ignorados. Todos los d\u00edas pueden observarse cambios en las formas de propiedad y las variadas consecuencias de no lograr obtenerla y de tenerla en exceso. Es innegable que la \u00e9tica tiene entre sus funciones la de ense\u00f1ar las sanciones de la propiedad privada y defenderlas, pero tiene que estar dispuesta a aprender el significado sociol\u00f3gico de la propiedad, la significaci\u00f3n de los cambios en sus formas y las leyes que gobiernan dichos cambios. Esto es en gran medida el trabajo de otras ciencias sociales. La \u00e9tica tiene que proclamar los derechos naturales inviolables del individuo a la propiedad privada bajo ciertas formas. Tiene que proclamar las perniciosas consecuencias morales que pueden fluir de ciertas condiciones de propiedad, pero fracasar\u00eda en su elevada misi\u00f3n a menos que en su trabajo \u00e9tico indispensable tome en cuenta los resultados establecidos de la investigaci\u00f3n social. Los complejos problemas de la propiedad exigen el trabajo conjunto de la econom\u00eda, la \u00e9tica, la sociolog\u00eda, la pol\u00edtica, y cada una de estas ciencias tiene mucho que aprender de las otras. Y de la misma manera, as\u00ed el problema tenga relaci\u00f3n con la familia cristiana, con las relaciones entre las clases sociales, el altruismo, la modificaci\u00f3n de las formas de gobierno o el cambiante estatus de la mujer, la representante de la visi\u00f3n cristiana de la vida no puede ni por un momento ignorar los resultados de estas ciencias sociales particulares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los d\u00edas modernos se han establecido relaciones m\u00e1s estrechas entre la \u00e9tica cristiana y la sociolog\u00eda. Las condiciones sociales modernas con sus r\u00e1pidos cambios, acompa\u00f1adas por el desasosiego \u00e9tico y filos\u00f3fico, han planteado un desaf\u00edo que la Iglesia cristiana tiene que enfrentar sin vacilaci\u00f3n. La Iglesia Cat\u00f3lica no ha dejado de hacer o\u00edr su voz de una manera definida en estas circunstancias. La Escuela de la Reforma Social Cat\u00f3lica, que ha alcanzado un desarrollo tan espl\u00e9ndido en el continente europeo, representa la simpat\u00eda m\u00e1s estrecha entre la vieja \u00e9tica cristiana y las investigaciones sociol\u00f3gicas posteriores. Los problemas de pobreza vistos en sus relaciones org\u00e1nicas con la organizaci\u00f3n social como un todo, los problemas y desaf\u00edos planteados por la clase trabajadora industrial moderna, la demanda de una ampliaci\u00f3n de las definiciones de la responsabilidad individual y social para enfrentar los hechos del poder social moderno de la clase que sea, la reafirmaci\u00f3n de los derechos de los individuos, son temas que han sido afrontados por este movimiento cristiano integral moderno con los resultados m\u00e1s felices. Se ha producido una abundante literatura en la cual la \u00e9tica cristiana toma ampliamente en cuenta las investigaciones sociales modernas, y las teor\u00edas as\u00ed formuladas han creado un movimiento de mejora social que est\u00e1 jugando un notable papel en la historia actual de Europa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que todas las ciencias sociales se ocupan del mismo hecho complejo de la asociaci\u00f3n humana, es apenas de esperarse que las ciencias m\u00e1s antiguas tengan en su literatura mucho material que a la larga pasa al acervo de las m\u00e1s recientes. En consecuencia, se encontrar\u00e1 abundante material sociol\u00f3gico a lo largo de la historia de las otras ciencias sociales. La palabra \u00absociolog\u00eda\u00bb procede de Augusto Comte, quien la us\u00f3 en su curso de filosof\u00eda positiva para designar una de las secciones de su esquema de las ciencias. Spencer sancion\u00f3 el uso de la palabra y le dio un sitio permanente en la literatura us\u00e1ndolo sin reservas en su propio sistema de filosof\u00eda. \u00c9l acometi\u00f3 la explicaci\u00f3n de los cambios sociales como fases en el gran proceso incluyente de la evoluci\u00f3n. La sociedad era concebida como un organismo; la investigaci\u00f3n y la exposici\u00f3n se reg\u00edan en gran medida por la analog\u00eda biol\u00f3gica. Schaeffle, Lilienfeld y Ren\u00e9 Worms fueron exponentes posteriores de este mismo punto de vista. Escuelas m\u00e1s recientes de sociolog\u00eda se han emancipado del predominio de la analog\u00eda biol\u00f3gica y se han vuelto hacia los aspectos etnol\u00f3gicos, antropol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos de los grandes problemas involucrados. Se han hecho repetidos intentos por descubrir el principio unificador fundamental que permita clasificar y explicar todos los procesos sociales, pero ninguno de estos intentos ha logrado aceptaci\u00f3n general. La corriente hoy en d\u00eda se dirige preponderantemente en la direcci\u00f3n de los aspectos sicol\u00f3gicos de la asociaci\u00f3n humana. En los Estados Unidos se puede considerar a los profesores Giddings y Baldwin como los representantes de esta corriente. Aparte de estos intentos de desarrollar una sociolog\u00eda sistem\u00e1tica o filos\u00f3fica, escasamente se encuentra alg\u00fan aspecto de la asociaci\u00f3n humana que no est\u00e9 en la actualidad bajo investigaci\u00f3n desde el punto de vista sociol\u00f3gico. Est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n que esta actividad en un campo de tan grande inter\u00e9s para el bienestar del g\u00e9nero humano es muy prometedora para el progreso de la humanidad. Aun hoy en d\u00eda los hombres de estado, maestros de religi\u00f3n, educadores y l\u00edderes de movimientos de mejora social no dejan de aprovechar los resultados de la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(V\u00e9ase Iglesia, \u00c9tica; Psicologia; y art\u00edculos sobre las otras ciencias sociales.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los siguientes libros de texto resumen el campo de la sociolog\u00eda desde varios puntos de vista: WARD, Outlines of Sociology (Nueva York, 1898); DEALY, Sociology (Nueva York, 1909); GUMPLOWICZ, Outlines of Soc. (tr. MOORE), pub. por Amer. Acad. of Soc. and Pol. Sc. (1899); GIDDINGS, Elem. of Soc. (Nueva York, 1898); BASCOM, Sociology; BLACKMAR, Elem. of Soc. (Nueva York, 1905); STUCKENBERG, Sociology (Nueva York, 1903).<br \/>\nLos siguientes tratados generales se enfocan hacia presentar el nuevo punto de vista sociol\u00f3gico: Ross, Social Control (Nueva York, 1901); IDEM, Soc. Psychology (NuevaYork, 1908); COOLEY, Soc. Organization (Nueva York, 1909); SMALL, General Soc. (Chicago, 1905); IDEM, Meaning of Social Science (Chicago, 1910); McDOUGAL, Soc. Psychology (Londres); BALDWIN, Social and Ethical Interpretations (Nueva York, 1902); KIDD, Soc. Evolution (Nueva York, 1894). Tratados sistem\u00e1ticos: SPENCER, Principle, of Soc.; SCHAEFFLE, Bau und Leben des sozialen Korpers; LILIENFELD, Gedanken \u00fcber die Sozialwissenschaft der Zukunft (5 vols., Mitau, 1873); LETOURNEAU, La sociologie, tr. TRALLOPE (Par\u00eds, 1884); TARDE, The Laws of Imitation, tr. PARSONS (Nueva York, 1903); SIMMEL, Soziologie (Leipzig, 1908); WARD, Pure Soc. (Nueva York, 1903); IDEM, Applied Soc. (Nueva York, 1906); GIDDINGS, Principles of Soc. (Nueva York, 1899); IDEM, Inductive Soc. (Nueva York, 1901).<br \/>\nPublicaciones peri\u00f3dicas: Annales de l&#8217;inst. interna. de soc.; Rev. intern. de soc.; American Jour. of Soc.<br \/>\nPueden encontrarse discusiones sobre la naturaleza y relaciones de la sociolog\u00eda en las Actas de las reuniones de las asociaciones de ciencias econ\u00f3micas, hist\u00f3ricas y pol\u00edticas y el los libros de texto de las varias ciencias sociales. Para una discusi\u00f3n de la ciencia desde un punto de vista cat\u00f3lico, v\u00e9ase SLATER, Modern Sociology en el Irish Theo. Quart., VI, nos. 21, 22.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">WILLIAM J. KERBY.<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nTraducido por Jorge Lopera Palacios<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[800] Ciencia que estudia de diversas formas, con variados contenidos y desde puntos de vista concretos, las leyes y los hechos sociales. Entre los soci\u00f3logos, o cient\u00ed\u00adficos que estudian esta ciencia, abundan las discrepancias sobre objetivos, contenidos, metodolog\u00ed\u00adas y alcances de la sociolog\u00ed\u00ada. Se suelen dividir en dos campos o en dos \u00f3pticas diferentes para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sociologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSOCIOLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13778","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}