{"id":1389,"date":"2016-02-04T22:47:11","date_gmt":"2016-02-05T03:47:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calcedonia\/"},"modified":"2016-02-04T22:47:11","modified_gmt":"2016-02-05T03:47:11","slug":"calcedonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calcedonia\/","title":{"rendered":"CALCEDONIA"},"content":{"rendered":"<p>Calcedonia    (gr. jalk\u00bbdon; lat. chalcedonius).  Seg\u00fan los datos de Plinio, se tratar\u00ed\u00ada de las piedras verdes de las minas de Calcedonia (Rev 21:19, BJ; \u00ab\u00e1gata\u00bb, RVR), un silicato de cobre o dioptasa. Otra variante textual, karj\u00bbdon (lat. chedonius), se referir\u00ed\u00ada al carb\u00fanculo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ver MINERALES<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(V\u00e9ase \u00ed\u0081GATA)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Contra Nestorio, el concilio de Efeso (431) hab\u00ed\u00ada definido la unidad substancial de Cristo en la persona del Verbo y consiguientemente la maternidad divina de Mar\u00ed\u00ada. Sin embargo, en la Iglesia de Oriente permanec\u00ed\u00ada viva la tensi\u00f3n entre dos corrientes teol\u00f3gicas, la antioquena y la alejandrina: la primera subrayaba de manera especial la humanidad de Cristo, mientras que la segunda insist\u00ed\u00ada en su divinidad. En medio de esta tensi\u00f3n, algunos monjes de la l\u00ed\u00adnea alejandrina, capitaneados por Eutiques, intentaban de varias maneras hacer prevalecer una visi\u00f3n de Cristo que dilu\u00ed\u00ada su naturaleza humana en la divina (monofisismo). Aunque este error fue condenado m\u00e1s tarde en un s\u00ed\u00adnodo de Constantinopla (448), Di\u00f3scoro, patriarca de Alejandr\u00ed\u00ada, logr\u00f3 que el emperador Teodosio 11 convocara un nuevo concilio en Efeso (449), en el que, despu\u00e9s de negarle la presidencia a los legados del papa san Le\u00f3n 1 y de rechazar la lectura de la Epistola Dogmatica del mismo papa enviada al patriarca Flaviano de Constantinopla, fue rehabilitado Eutiques.<\/p>\n<p>       No tard\u00f3 en producirse una reacci\u00f3n  fuerte del obispo de Roma, desautorizando el falso concilio, al que defin\u00ed\u00ada como \u00ablatrocinio de Efeso\u00bb.<\/p>\n<p>Deseando aclarar definitivamente  las cuestiones que perturbaban la paz, el nuevo emperador Marciano convoc\u00f3 un concilio en Calcedonia (451). Aunque la situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica que surgi\u00f3 con la invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros del norte hizo casi imposible la presencia de los obispos occidentales, representados s\u00f3lo por los legados papales (que asumieron sin embargo la presidencia del concilio) y por dos obispos africanos, el concilio fue verdaderamente ecum\u00e9nico. En la segunda sesi\u00f3n, tras la lectura de la Epistola Dogmatica de Le\u00f3n 1, aceptada con la exclamaci\u00f3n: \u00ab\u00c2\u00a1Pedro ha hablado por boca de Le\u00f3n!\u00bb, fue condenado Di\u00f3scoro, Tras algunas dificultades y tensiones, en la sesi\u00f3n sexta, bajo la presidencia honor\u00ed\u00adfica del emperador, los Padres proclamaron la f\u00f3rmula de fe en que se rechazaban las herej\u00ed\u00adas tanto de Nestorio como de Eutiques. El emperador quiso que se tratasen al final algunas cuestiones relativas a la disciplina eclesi\u00e1stica y que conten\u00ed\u00adan tambi\u00e9n aspectos pol\u00ed\u00adticos.<\/p>\n<p>       Pero los veintiocho c\u00e1nones que salieron de estas \u00faltimas sesiones no fueron aprobados por el papa. M\u00e1s a\u00fan, el XXVIII (el \u00faltimo), que pon\u00ed\u00ada a la sede patriarcal de Constantinopla al mismo nivel que la de Roma, fue rechazado expresamente por atentar contra el primado de la c\u00e1tedra de san Pedro.<\/p>\n<p>La definici\u00f3n calcedonense debe insertarse en el contexto de la Escritura as\u00ed\u00ad como en el de las anteriores definiciones conciliares: Cristo tiene dos naturaleza, divina y humana, que sin confusi\u00f3n o cambio (en contra del monofisismo) y sin divisi\u00f3n o separaci\u00f3n (contra Nestorio), est\u00e1n unidas en una sola persona o hip\u00f3stasis. As\u00ed\u00ad pues, Cristo no est\u00e1 compuesto de dos personas, sino que es uno solo y el mismo Hijo unig\u00e9nito, Verbo de -Dios, consubstancial con el Padre y al mismo tiempo consubstancial con nosotros, los hombres.<\/p>\n<p>Con la f\u00f3rmula de Calcedonia se llega a la afirmaci\u00f3n concreta de la presencia en Cristo de dos naturalezas unidas en la \u00fanica persona divina del Verbo. De este modo, la verdad cristiana fundamental, es decir que la salvaci\u00f3n ha sido realizada por el que es ontol\u00f3gicamente perfecto mediador entre Dios y el hombre, colmando con su ser la distancia infinita que exist\u00ed\u00ada entre los dos, quedaba bien asegurada y sin riesgo de anular la dimensi\u00f3n humana de Cristo, absorbi\u00e9ndola en la divina o alej\u00e1ndola de ella para afirmar s\u00f3lo la parte humana.<\/p>\n<p>Si la f\u00f3rmula de Calcedonia no ex presa todav\u00ed\u00ada directamente la dimensi\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica del misterio de Cristo, aclara ciertamente los puntos firmes en los que debe apovarse toda visi\u00f3n din\u00e1mica y existencia\u00ed\u008d de la cristolog\u00ed\u00ada. &#8211;<br \/>\n ((\u00bfQu\u00e9 es lo que representa entonces  el concilio de Calcedonia en la historia de la cristolog\u00ed\u00ada?\u00bb, se pregunta la Comisi\u00f3n teol\u00f3gica internacional en su documento de 1979 sobre Algunas cuestiones relativas a la cristolog\u00ed\u00ada. Y responde diciendo que la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de Calcedonia no pretende dar una respuesta exhaustiva del misterio de la encarnaci\u00f3n, ya que \u00abninguna definici\u00f3n puede agotar las riquezas por medio de f\u00f3rmulas afirmativas.<\/p>\n<p>Conviene m\u00e1s bien proceder por v\u00ed\u00ada  negativa y trazar un espacio del que no es posible alejarse. Dentro de este espacio de verdad, el concilio puso \u00bb lo  \u00fano\u00bb y \u00ablo otro\u00bb que parecen excluirse: la trascendencia y la inmanencia, Dios Y el hombre. Hay que afirmar los dos aspectos sin restricci\u00f3n, pero excluyendo todo lo que suponga yuxtaposici\u00f3n o mezcla. De esta manera, en Cristo, la trascendencia y la inmanencia est\u00e1n perfectamente unidas \u00ab.<\/p>\n<p> Algunos han sostenido que la expresi\u00f3n calcedonense de ((dos naturalezas en una persona\u00bb es una f\u00f3rmula filos\u00f3fica que implica una helenizaci\u00f3n inadecuada del Nuevo Testamento. Habr\u00e1 que decir m\u00e1s bien que constituye una cristianizaci\u00f3n de conceptos filos\u00f3ficos, que adquieren as\u00ed\u00ad un nuevo sentido que no hab\u00ed\u00ada recogido la filosofia.<\/p>\n<p>M\u00e1s que una disoluci\u00f3n del misterio  en conceptos filos\u00f3ficos, es una introducci\u00f3n de \u00e9stos en el misterio, haci\u00e9ndolos capaces de decir algo sobre lo que los supera. Que el hombre Jes\u00fas sea Dios es algo que no quita nada a su humanidad; m\u00e1s a\u00fan, representa el modo m\u00e1s perfecto de ser hombre: un tema rico en consecuencias para la antropolog\u00ed\u00ada actual.<\/p>\n<p> B. Garc\u00ed\u00ada<\/p>\n<p> Bibl.: P. T Camelot. Ef\u00e9so y Calcedonia,  ESET Vitoria 1971; L. Perrone, De Nicea (325)&#8217;a Calcedonia (451), en G. Alberigo (ed.), Historia de los concilios ecum\u00e9nicos , S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1993, 11-103; Concilium universale Chalcedonense, 6 vols., Berl\u00ed\u00adn Leipzig 1933- 1936; H. Jedin, Breve historia de los concilios. Herder, Barcelona 1963, 2940.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>La piedra moderna que lleva este nombre es una variedad criptocristalina de cuarzo, transparente o transl\u00facida, usada para ornamentos y gemas. No es tan dura como el cuarzo puro y aparece en aglomeraciones en las cavidades de las rocas volc\u00e1nicas. La calcedonia com\u00fan es parcialmente transparente, y est\u00e1 adornada con remolinos y puntos blancos lechosos. Se presenta en muchos colores, como blanco, gris, amarillo, azul y marr\u00f3n.<br \/>\nLa calcedonia se sol\u00ed\u00ada usar en tiempos antiguos para hacer gemas grabadas. Se le dio el nombre de una antigua ciudad griega llamada Calcedonia (Asia Menor), de donde se extra\u00ed\u00ada este mineral. El \u00fanico texto b\u00ed\u00adblico que hace referencia a esta piedra es el que dice que el tercer fundamento del muro de la Nueva Jerusal\u00e9n era calcedonia (gr., kjal\u00c2\u00b7ke\u00c2\u00b7don). (Rev 21:2, 19; v\u00e9ase JOYAS Y PIEDRAS PRECIOSAS.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Calcedonia (gr. jalk\u00bbdon; lat. chalcedonius). Seg\u00fan los datos de Plinio, se tratar\u00ed\u00ada de las piedras verdes de las minas de Calcedonia (Rev 21:19, BJ; \u00ab\u00e1gata\u00bb, RVR), un silicato de cobre o dioptasa. Otra variante textual, karj\u00bbdon (lat. chedonius), se referir\u00ed\u00ada al carb\u00fanculo. Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico ver MINERALES Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano (V\u00e9ase \u00ed\u0081GATA) &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/calcedonia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCALCEDONIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1389","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1389"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1389\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}