{"id":14031,"date":"2016-02-05T09:18:25","date_gmt":"2016-02-05T14:18:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tercer-milenio\/"},"modified":"2016-02-05T09:18:25","modified_gmt":"2016-02-05T14:18:25","slug":"tercer-milenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tercer-milenio\/","title":{"rendered":"TERCER MILENIO"},"content":{"rendered":"<p>[978]<\/p>\n<p>      Concepto que se centr\u00f3 en el nacimiento de un tercer milenio del cristianismo en el mundo y que se mitific\u00f3 intensamente antes de que llegara el a\u00f1o 2000 y sirvi\u00f3 de est\u00ed\u00admulo para algunas reflexiones cristianas al comienzo del nuevo siglo, al estilo de las expuestas por Juan Pablo II en la Carta Apost\u00f3lica \u00abTertio millenio adveniente\u00bb.<\/p>\n<p>    Con todo, el tiempo se encarg\u00f3 de desmitificar ese guarismo de un dos con tres ceros, al ser el a\u00f1o 2001, y el 2005, y el 2009, iguales que los a\u00f1os anteriores en aspectos profanos y religiosos, dejando claro que son los hombres y no las cifras quienes hacen la Historia.<\/p>\n<p>    Por otra parte, es bueno recordar que un mal c\u00e1lculo del monje Dionisio el Exiguo llev\u00f3 a retrasar 6 o 7 a\u00f1os la fecha del nacimiento de Jes\u00fas, que con seguridad naci\u00f3 antes de la muerte de Herodes en Jeric\u00f3 acaso el 7 antes de nuestra Era cristiana.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El inicio de un tercer milenio del cristianismo<\/p>\n<p>\tPara el cristianismo, el a\u00f1o 2000 del nacimiento de Cristo (prescindiendo del peque\u00f1o margen de error en el c\u00e1lculo) es el inicio de un tercer milenio. Hoy, en la historia humana, el tiempo se cuenta a partir de este evento salv\u00ed\u00adfico. Un tercer milenio de cristianismo es un desaf\u00ed\u00ado a la fe o, mejor dicho, al testimonio de la misma.<\/p>\n<p>\tPropiamente el cristianismo celebra la Encarnaci\u00f3n del Verbo. El a\u00f1o 2000 es el inicio de un modo nuevo de proclamar el evangelio, cuando \u00abnunca como hoy la Iglesia ha tenido la oportunidad de hacer llegar el Evangelio, con el testimonio y la palabra, a todos los hombres y a todos los pueblos\u00bb (RMi 92). La Iglesia est\u00e1 llamada a tomar conciencia de este hecho de gracia, para poder anunciar a todos los pueblos a Cristo Salvador y Redentor \u00abEn el 2000 deber\u00e1 resonar con fuerza renovada la proclamaci\u00f3n de la verdad \u00abNos ha nacido el Salvador del mundo\u00bb\u00bb (TMA 38).<\/p>\n<p>\tSignificado del tiempo a la luz de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n<p>\tLa entrada en el tercer milenio del cristianismo es una invitaci\u00f3n a profundizar en el misterio de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n. A la luz de este misterio, el hombre descubre el significado del tiempo y, por tanto, el significado a la vida y de la historia humana. Gracias al Hijo de Dios hecho hombre, en la \u00abplenitud de los tiempos\u00bb (Gal 4,4), \u00abDios se ha introducido en la historia del hombre. La eternidad ha entrado en el tiempo\u00bb (TMA 9). Este tiempo es ya \u00abkair\u00f3s\u00bb, tiempo especial de gracia.<\/p>\n<p>\tEl tiempo de la humanidad ya tiene dimensi\u00f3n divina, y viene a ser como una biograf\u00ed\u00ada complementaria de Cristo. \u00abCristo es el Se\u00f1or del tiempo, su principio y su cumplimiento\u00bb (TMA 10). \u00abJesucristo es el mismo ayer, hoy siempre\u00bb (Heb 13,8). \u00abGracias al Verbo, el mundo de las criaturas se presenta como \u00abcosmos\u00bb, es decir, como universo ordenado\u00bb (TMA 3). Desde la Encarnaci\u00f3n, \u00abel Hijo de Dios se ha unido en cierto modo con todo hombre\u00bb (TMA 4 ; cfr. GS 22). Jesucristo es \u00abla palabra definitiva sobre el hombre y sobre la historia\u00bb (n.5).<\/p>\n<p>\tEl Jubileo entre dos milenios<\/p>\n<p>\tEl paso al tercer milenio es un momento de \u00abJubileo\u00bb, de \u00aba\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (cfr. Lc 4,19; Is 61,1). En estos momentos de gracia, la Iglesia invita a recibir el \u00abgozo\u00bb salv\u00ed\u00adfico proveniente de la Encarnaci\u00f3n y Redenci\u00f3n, invitando de modo especial a los cristianos a un proceso de conversi\u00f3n, renovaci\u00f3n, reconciliaci\u00f3n en la vida sacramental y en la vida ordinaria personal y comunitaria (TMA 14). La alegr\u00ed\u00ada del perd\u00f3n y de la reconciliaci\u00f3n ser\u00e1 mayor con el acercamiento a la unidad definitiva entre todos cristianos; por esto, \u00abla Iglesia implora del Se\u00f1or que prospere la unidad entre todos los cristianos&#8230; en la certeza de que nada es imposible para Dios\u00bb (TMA 16). Los \u00abmilenarismos\u00bb est\u00e1n fuera de lugar y de tono.<\/p>\n<p>\tLa Carta Apost\u00f3lica Tertio Millennio Adveniente (Juan Pablo II, 1994) traza las pautas para celebrar el paso al tercer milenio y adentrarse en \u00e9l a la luz de la Encarnaci\u00f3n y redenci\u00f3n. Se trata de tomar conciencia de ser Iglesia Esposa de Cristo, para poner en pr\u00e1ctica las directrices conciliares del Vaticano II \u00abLa mejor preparaci\u00f3n al vencimiento bimilenario ha de manifestarse en el renovado compromiso de aplicaci\u00f3n, lo m\u00e1s fiel posible, de las ense\u00f1anzas del Vaticano II a la vida de cada uno y de toda la Iglesia\u00bb (TMA 20). La Iglesia est\u00e1 atenta a lo que el Esp\u00ed\u00adritu Santo le dicte en este tiempo (TMA 23; cfr. Apoc 2,7ss).<\/p>\n<p>\tEn todo tiempo, pero especialmente en el inicio de un tercer milenio, la Iglesia es invitada a dar gracias a Dios por los beneficios recibidos (por la Encarnaci\u00f3n y Redenci\u00f3n) y a pedir perd\u00f3n por los \u00aberrores, infidelidades, incoherencias y lentitudes\u00bb (TMA 33ss). A partir de Cristo Redentor, el Verbo de Dios hecho hombre, la Iglesia entra de nuevo en el misterio de Pentecost\u00e9s, para recibir nuevas gracias del Esp\u00ed\u00adritu Santo y, de este modo, ser fiel a los designios salv\u00ed\u00adficos del Padre. El paso al tercer milenio es una invitaci\u00f3n a \u00absuscitar en cada fiel un verdadero anhelo de santidad\u00bb (TMA 42).<\/p>\n<p>\tMar\u00ed\u00ada es siempre la figura de la Iglesia, \u00abmodelo de fe vivida\u00bb (TMA 43), \u00abla mujer d\u00f3cil a la voz del Esp\u00ed\u00adritu, mujer del silencio y de la escucha\u00bb (TMA 48), \u00abejemplo perfecto de amor\u00bb (TMA 54). La Iglesia entera se pone en marcha como Iglesia peregrina \u00absacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb (LG 48). \u00abCada uno es invitado a hacer cuanto est\u00e9 en su mano para que no se desaproveche el gran reto del a\u00f1o 2000, al que est\u00e1 seguramente unida una particular gracia del Se\u00f1or para la Iglesia y para la humanidad entera\u00bb (TMA 55). \u00abMar\u00ed\u00ada es la Estrella que gu\u00ed\u00ada con seguridad sus pasos al encuentro del Se\u00f1or\u00bb (TMA 59).<\/p>\n<p>Referencias Encarnaci\u00f3n, historia, historia de salvaci\u00f3n, Iglesia escatol\u00f3gica (peregrina), Jubileo, milenarismo.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG VII; TMA (todo el documento).<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Tertio millennio adveniente. Comentario teol\u00f3gico-pastoral (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1995); AA.VV., Tertio millennio adveniente. Testo e commento teologico-pastorale (Cinisello Balsamo, San Paolo, 1995); (Comit\u00e9 para el Jubileo del a\u00f1o 2000) Jesucristo, Salvador del mundo ( BAC, Madrid, 1996); J. ESQUERDA BIFET, Huellas del Verbo encarnado en las diversas experiencias de Dios. A prop\u00f3sito del Jubileo del a\u00f1o 2.000 Burgense 36 (1995) 333-359.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[978] Concepto que se centr\u00f3 en el nacimiento de un tercer milenio del cristianismo en el mundo y que se mitific\u00f3 intensamente antes de que llegara el a\u00f1o 2000 y sirvi\u00f3 de est\u00ed\u00admulo para algunas reflexiones cristianas al comienzo del nuevo siglo, al estilo de las expuestas por Juan Pablo II en la Carta Apost\u00f3lica &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tercer-milenio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTERCER MILENIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}