{"id":14054,"date":"2016-02-05T09:19:09","date_gmt":"2016-02-05T14:19:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologo\/"},"modified":"2016-02-05T09:19:09","modified_gmt":"2016-02-05T14:19:09","slug":"teologo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologo\/","title":{"rendered":"TEOLOGO"},"content":{"rendered":"<p>[202]<\/p>\n<p>    Intelectual que estudia Teolog\u00ed\u00ada entendida como estudio de Dios (Teoslogos) y de sus cosas a la luz de la fe y de la Revelaci\u00f3n. Si se contenta con estudiar lo divino desde la raz\u00f3n o desde la perspectiva social no pasa de se un Fil\u00f3sofo o un Soci\u00f3logo.<\/p>\n<p>    El Te\u00f3logo se centra en el mensaje revelado. Sus fuentes de apoyo cient\u00ed\u00adfico son, adem\u00e1s de los contenidos en s\u00ed\u00ad mismos, las fuentes: Escritura, Tradici\u00f3n, Magisterio, Comunidad creyente<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Se puede pensar en el te\u00f3logo como en aquel que, por vocaci\u00f3n, se entrega al estudio de un acontecimiento que hunde sus ra\u00ed\u00adces en el pasado, pero como hijo de su tiempo, cargado de las provocaciones y tensiones del presente, teniendo que producir instrumentos para que ese acontecimiento sea comprensible y significativo tambi\u00e9n para el d\u00ed\u00ada de hoy. Como creyente, se ve llevado en su investigaci\u00f3n por la certeza de la fe, pero como cient\u00ed\u00adfico est\u00e1 sujeto a las reglas del saber cr\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>El primer milenio est\u00e1 caracterizado por la inseparabilidad entre el saber teol\u00f3gico y el ministerio pastoral del obispo. Los te\u00f3logos son los grandes doctores de la Iglesia. Y \u00e9stos, con algunas excepciones, son obispos. El magisterio del obispo se desarrollaba siendo te\u00f3logo y viceversa; se nota una circularidad que pone de manifiesto la unidad y la complementariedad de las dos funciones. No es de extra6ar, si se piensa que la teolog\u00ed\u00ada era considerada como sacra pagina o sacra doctrina, es decir, como comentario y esfuerzo de penetraci\u00f3n en la Palabra de Dios para poderla vivir concretamente.<\/p>\n<p>La aparici\u00f3n de las primeras universidades en el siglo XII y el comienzo de la distinci\u00f3n en los estudios escol\u00e1sticos llevar\u00e1 a la teolog\u00ed\u00ada a separarse progresivamente de su cualidad de sacra pagina para convertirse en sententia y quaestio, y a reconocerse cada vez m\u00e1s como \u00abciencia\u00bb. Se convierte as\u00ed\u00ad en una forma de conocimiento racional y cient\u00ed\u00adfico del dato revelado. Lo que la fe acoge como don, la teolog\u00ed\u00ada lo explica utilizando las leves de la comprensi\u00f3n racional. Los te\u00f3logos se identifican con los grandes maestros de las universidades y las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas se convierten en la cuna privilegiada para su formaci\u00f3n. La identificaci\u00f3n entre obispo y te\u00f3logos es ya s\u00f3lo una excepci\u00f3n. s\u00ed\u00ad la doctrina crece en la comprensi\u00f3n gracias a la ayuda de la raz\u00f3n, a lo que se asiste, sin embargo, es a la primera gran divisi\u00f3n entre las escuelas teol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>Se percibe una acepci\u00f3n particular de la palabra \u00bb te\u00f3logo \u00bb a partir del siglo XLX. La teolog\u00ed\u00ada, comprendida casi exclusivamente como justificaci\u00f3n de la doctrina del Magisterio, identifica al te\u00f3logo como a aquel que apoya esta doctrina tanto a la luz de los principios te\u00f3ricos de la philosophia perellllis como en el plano de la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. El elemento apolog\u00e9tico que caracteriza a esta teolog\u00ed\u00ada convierte muchas veces al te\u00f3logo m\u00e1s bien en un arquitecto de argumentaciones pol\u00e9micas que en un int\u00e9rprete experto de los datos; de todas formas, su funci\u00f3n se ve reducida a la de comentador. En el magisterio de p\u00ed\u00ado XII, por ejemplo, el t\u00ed\u00adtulo de te\u00f3logo estaba reservado para los profesores de las universidades pontificias.<\/p>\n<p>El Vaticano II, desde el punto de vista de los contenidos, se contenta con hacer s\u00f3lo unas alusiones r\u00e1pidas e impl\u00ed\u00adcitas al papel del te\u00f3logo (cf GS 44. 62); pero en la praxis recuper\u00f3 un primer dato extraordinario: la plena y mutua colaboraci\u00f3n entre obispos- y te\u00f3logos con el compromiso renovado de una complementariedad al servicio de la construcci\u00f3n de la Iglesia. Pablo VI lo interpreta preferentemente en el horizonte de aquel que media entre el Magisterio, como int\u00e9rprete infalible de la revelaci\u00f3n, y el pueblo de Dios. Juan Pablo II cualifica ulteriormente la identidad del te\u00f3logo a la luz de la autonom\u00ed\u00ada de la investigaci\u00f3n y profundiza en lo que el concilio hab\u00ed\u00ada insinuado t\u00ed\u00admidamente en GS 36.<\/p>\n<p>Las 12 tesis que la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional elabor\u00f3 en 1976 sobre el tema de la relaci\u00f3n mutua entre el Magisterio y los te\u00f3logos pueden ayudarnos a una comprensi\u00f3n ulterior.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo documento sobre el tema ha sido la Instrucci\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo, publicado por la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la fe el 24 de mayo de 1990.<\/p>\n<p>El te\u00f3logo es ante todo un creyente.<\/p>\n<p>Su investigaci\u00f3n est\u00e1 ya puesta en el horizonte de la revelaci\u00f3n. El acto con que Dios se revela a la humanidad y la econom\u00ed\u00ada de su designio de salvaci\u00f3n no son de suyo objeto demostrativo de su trabajo teol\u00f3gico. El acepta esta verdad tal como se la ha transmitido la tradici\u00f3n eclesial. Esto es lo que constituye el objeto de su fe. El te\u00f3logo, por tanto, no duda de los fundamentos de su saber teol\u00f3gico ni establece ideas nuevas. Su trabajo no es el de producir la verdad, sino el de buscar la inteligibilidad de aquella verdad que \u00e9l acepta y que sabe que es tal por la fe. El hecho de que sea un saber de la fe no lo humilla en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo desde el punto de vista \u00abcient\u00ed\u00adfico\u00bb, ya que est\u00e1 dispuesto a mostrar que el saber cr\u00ed\u00adtico que procede de la fe es humano y que por tanto pertenece a la estructura global del sujeto. Su tarea como cient\u00ed\u00adfico ser\u00e1 la de inventar lenguajes y formas de comunicaci\u00f3n que permitan reconocer c\u00f3mo el acontecimiento hist\u00f3rico Jes\u00fas de Nazaret es de forma definitiva e insuperable la revelaci\u00f3n del amor trinitario de Dios. Esta verdad es la que tiene que destacar con toda su plenitud de sentido, respetando la l\u00f3gica de la revelaci\u00f3n. Para desempe\u00f1ar esta tarea el te\u00f3logo necesita plena libertad de investigaci\u00f3n. Pero se trata de una libertad -conviene recordarlo que no le llega ni de la ciencia ni de una concesi\u00f3n que se le haya hecho, sino que se arraiga en aquella profunda verdad que es el acontecimiento de la revelaci\u00f3n. \u00abLa verdad os har\u00e1 libres\u00bb (Jn 8,32) indica que, en la medida en que el te\u00f3logo sea plenamente fiel al objeto de su investigaci\u00f3n, ser\u00e1 tambi\u00e9n un \u00abexperto\u00bb cabal en aquel objeto y, por consiguiente, libre para poder comunicarlo en las diferentes formas del saber sin poder traicionarlo. As\u00ed\u00ad pues, el referente de la libertad del te\u00f3logo habr\u00e1 de seguir siendo la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>La Palabra de Dios, objeto de estudio del te\u00f3logo, le viene en la Iglesia y a trav\u00e9s de la Iglesia. La inteligibilidad de esta palabra, ya eclesialmente mediada, se dedica primariamente a la comunidad creyente, para que sepa dar raz\u00f3n de su fe (1 Pe 3,15). En este horizonte es donde se pone otra caracter\u00ed\u00adstica del te\u00f3logo: la eclesialidad.<\/p>\n<p>Esta no es solamente una disposici\u00f3n personal que el te\u00f3logo tenga para con la comunidad creyente como bautizado: es ante todo una connotaci\u00f3n de la propia teolog\u00ed\u00ada. El ministerio del te\u00f3logo se hace m\u00e1s visible cuando, en virtud de su competencia, fruto de la investigaci\u00f3n y del estudio personal, ense\u00f1a a los dem\u00e1s. Pero al ser un ministerio en la Iglesia y de la Iglesia, que la relaciona de una manera totalmente peculiar con la revelaci\u00f3n, la ense\u00f1anza del te\u00f3logo nunca se le da a t\u00ed\u00adtulo personal. En cuanto te\u00f3logo, es siempre una persona \u00abp\u00fablica\u00bb, ya que expresa la inteligencia de la fe eclesial. El te\u00f3logo como sujeto epist\u00e9mico necesita claramente competencia y  preparaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica, pero como sujeto eclesial se le exige obediencia y fidelidad para su ense6anza (oral y escrita) (1 Cor 4,1). La missio catolica, antes de ser un acto jur\u00ed\u00addico, es una se6al de la comuni\u00f3n eclesial que hace al te\u00f3logo \u00abresponsable\u00bb de su ministerio. Por consiguiente, el te\u00f3logo tendr\u00e1 que tender, como objetivo permanente, a pasar constantemente de una intelligentia a una sapientia.<\/p>\n<p>R. Fisichella<\/p>\n<p>Bibl.: w Beinert. Te\u00f3logos, en DTD. 700702: Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la fe, La vocaci\u00f3n eclesial del te\u00f3logo (24 de mayo de 1990), PPC, Madrid 1991: Comisi\u00f3n episcopal espa\u00f1ola para la Doctrina de la fe. El te\u00f3logo y su funci\u00f3n en la Iglesia (20 de octubre de 1989), en Vida Nueva 1709 (1989) 35-41: L. Boff, La misi\u00f3n del te\u00f3logo en la Iglesia, Verbo Divino, Estella 1991.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[202] Intelectual que estudia Teolog\u00ed\u00ada entendida como estudio de Dios (Teoslogos) y de sus cosas a la luz de la fe y de la Revelaci\u00f3n. Si se contenta con estudiar lo divino desde la raz\u00f3n o desde la perspectiva social no pasa de se un Fil\u00f3sofo o un Soci\u00f3logo. 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