{"id":1410,"date":"2016-02-04T22:47:44","date_gmt":"2016-02-05T03:47:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/camello\/"},"modified":"2016-02-04T22:47:44","modified_gmt":"2016-02-05T03:47:44","slug":"camello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/camello\/","title":{"rendered":"CAMELLO"},"content":{"rendered":"<p>Gen 24:10 tom\u00f3 diez c de los c de su se\u00f1or, y se<br \/>\n24:19<\/p>\n<hr>\n<p>Camello    (heb. generalmente g\u00e2m\u00e2l; kirk\u00e2r\u00e2h [plural kirk\u00e2r\u00f4th, Isa 66:20]; b\u00eaker y bikr\u00e2h se usan para los camellos y las camellas j\u00f3venes, respectivamente [la RVR las traduce por dromedarios en Isa 60:6 y Jer 2:23]; gr. k\u00e1m&#8217;los).  Animal ampliamente utilizado en el mundo antiguo y tambi\u00e9n en el moderno como bestia de carga y de silla (figs 12, 30, 106).  Es un cuadr\u00fapedo veloz y de gran resistencia, y se lo menciona con frecuencia en la Biblia.  En  Lev_11 y Deu_14 se lo incluye entre los animales inmundos.  El camello de la Biblia es, casi sin excepci\u00f3n, el de una sola joroba o dromedario, no el 193 de 2\u00c2\u00b0 bactriano que se muestra en el arte de la Mesopotamia y de Persia.  Los patriarcas pose\u00ed\u00adan camellos (Gen 24:10), y en su tiempo hab\u00ed\u00ada caravanas de ismaelitas formadas por este animal que recorr\u00ed\u00adan el camino entre Transjordania y Egipto (37:25; Isa 30:6).  Por el tiempo de los jueces eran tan comunes, que los n\u00f3madas madianitas del desierto oriental invad\u00ed\u00adan Palestina con \u00abcamellos innumerables\u00bb (Jdg 6:5).  Desde ese tiempo, aparecen con frecuencia en los relatos b\u00ed\u00adblicos, especialmente en relaci\u00f3n con la gente y las caravanas del desierto.  Estos animales, por lo general pacientes y flem\u00e1ticos, puede ser sumamente tercos y malvados, especialmente cuando est\u00e1n en celo.  Es probable que esta sea la raz\u00f3n para que el profeta Jerem\u00ed\u00adas compare al  Israel id\u00f3latra con una \u00abcamellita liviana\u00bb (Jer 2:23, BJ).  106. Caravana de camellos precedida por un burro cerca de Esmirna, al oeste del Asia Menor.  En el NT se menciona al camello en relaci\u00f3n con 2 personas: Juan el Bautista vest\u00ed\u00ada un manto (una tela \u00e1spera) tejido con su pelo  (Mat 3:4; Mar 1:6; cf 2Ki 1:8), y Jes\u00fas hablaba de un camello que pasaba por el ojo de una aguja (Mat 19:24) y de hombres que colaban el mosquito y se tragaban el camello (23:24). V\u00e9ase Pelo de camello.  Algunos eruditos han afirmado que este animal no habr\u00ed\u00ada sido domesticado hasta el s XII a.C., y que todas las menciones anteriores del AT ser\u00ed\u00adan anacr\u00f3nicas. Se basan mayormente en el hecho de que se encuentran figuras de camellos en los relieves y murales egipcios antiguos, pero que el animal no se menciona en textos egipcios ni cuneiformes anteriores al s XII a.C.  Aunque la evidencia parece indicar que era muy usado antes de ese tiempo, su domesticaci\u00f3n y empleo espor\u00e1dicos en peque\u00f1as cantidades est\u00e1 bien documentada desde tiempos muy tempranos en Egipto, Palestina y Mesopotamia.  En contextos arqueol\u00f3gicos muy antiguos se descubrieron peque\u00f1as esculturas de camellos cargados, y en un sello cil\u00ed\u00adndrico antiqu\u00ed\u00adsimo de Mesopotamia aparece una representaci\u00f3n pict\u00f3rica de un hombre montado sobre uno de ellos.  Las evidencias en favor de la existencia del camello domesticado llegan, en algunos casos, hasta el 3er milenio a.C.  Bib.: F. E. Zeuner, A History of Domesticated Animals [Una historia de los animales domesticados] (Nueva York, 1963), pp 341-360.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn camelus. Mam\u00ed\u00adfero artiod\u00e1ctilo rumiante de la familia de los cam\u00e9lidos. Existen dos tipos de c., el dromedario (del griego dromos,  carrera), Camelus dromedarius, denominado c. de Arabia, que tiene una sola joroba, propio de Arabia y el norte de \u00ed\u0081frica; y el c. bactriano,  Camelus bactrianus, de dos jorobas, originario del Asia Central. Ambos tienen caracter\u00ed\u00adsticas comunes, que los hacen fuertes para el trabajo y aptos para las largas traves\u00ed\u00adas por el desierto: las jorobas de tejido fibroso y adiposo son una reserva para cuando falta el alimento; el est\u00f3mago,  formado por tres c\u00e1maras, puede acumular gran cantidad de agua, que les permite subsistir varios d\u00ed\u00adas sin beber. Las plantas de sus patas poseen una excrecencia callosa que comprende los dos dedos, lo que les facilita andar firmemente en cualquier terreno, especialmente en la arena sin enterrarse.   Al dromedario, como se lee en Is 60, 6 y 66, 20, se refieren los textos b\u00ed\u00adblicos, muy adaptado al desierto, puesto que cuenta, asimismo, con pesta\u00f1as largas y orificios nasales que puede cerrar completamente y lo protegen de los vientos con arena. El c. est\u00e1 clasificado en la Escritura como animal impuro Lv 11, 4; Dt 14, 7. Es muy antigua la domesticaci\u00f3n  del c. lo mismo que su uso para el transporte de personas, pues se le    puede colocar la albarda, es decir, ensillarlo, Gn 24, 62-65; 31, 17; 31-34; Tb 9, 1-6; como bestia de carga de carga Gn 24, 10; 1 Cro 12, 41; Jdt 2,  17; y el comercio entre los pueblos, eran comunes las caravanas de mercaderes en los caminos y en el desierto, Gn 37, 25s. El c. se empleaba     como animal de guerra Jc 6, 5; 7, 12; 1 S 30, 17; igualmente constitu\u00ed\u00ada,  junto con otros animales, parte del bot\u00ed\u00adn 1 S 27, 9; 1 Cro 5, 21; 2 Cro 14,  14; Jr 49, 29 y 32. Un episodio significativo del empleo del c., lo constituye la visita de la reina de Sab\u00e1 al rey Salom\u00f3n, la cual lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n con camellos cargados de aromas, oro y piedras preciosas, 1 R 10, 1-2; 2 Cro 9, 1. Cuando Jazael de Damasco fue al encuentro de Eliseo, llevaba cuarenta camellos cargados de regalos, por orden de Ben Hadad, rey de Aram, para consultarle sobre la salud del rey, 2 R 8, 9.<\/p>\n<p>Cuando Tob\u00ed\u00adas se cas\u00f3 con Sarra  hija de Rag\u00fcel, \u00e9ste le dio la mitad de sus bienes, entre ellos, camellos, Tb 10, 8-12. Poseer muchos camellos era signo de riqueza y prosperidad, as\u00ed\u00ad como bendici\u00f3n de Dios, Gn 12,  16; 24, 35; Jacob medr\u00f3 mucho al lado de su suegro Lab\u00e1n y tuvo camellos entre sus ganados Gn 30, 43; 31, 17; los camellos eran parte de la riqueza de los reyes, David puso a Obil, ismaelita, para que le cuidara sus camellos 1 Cro 27, 30; Job, el hombre m\u00e1s rico de Oriente, pose\u00ed\u00ada tres mil camellos, los cuales le fueron robados por los caldeos, Jb 1, 1-3 y 17; cuando Yahv\u00e9h restaur\u00f3 a Job, despu\u00e9s de haberlo probado en su virtud, lleg\u00f3 a tener seis mil camellos Jb 42, 12. A estos animales se les pon\u00ed\u00ada riendas, cadenas, lunetas, collares, Jc 8, 21 y 26. Los que volvieron del destierro en Babilonia con Zorobabel ten\u00ed\u00ada 435 camellos, entre sus ganados, Esd 2, 66; Ne 7, 68. En el N. T., las menciones a este animal son escasas. De Juan Bautista se dice que su vestido estaba hecho de pelos de camello Mt 3, 4; Mc 1, 6. De manera figurada, Cristo dice que \u2020\u0153es m\u00e1s f\u00e1cil que un c. entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos\u2020\u009d Mt 19, 24; Mc 10, 25; Lc 18, 25. Cristo les enrostra la hipocres\u00ed\u00ada a los escribas y fariseos, cuando les dice: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Gu\u00ed\u00adas ciegos,  que col\u00e1is el mosquito y os trag\u00e1is el c.!\u2020\u009d Mt 23, 24.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>ver ANIMALES<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Cuadr\u00fapedo. Rumiante. El c. es uno de los primeros animales domesticados por el hombre. Necesita poco cuidado y es apto para llevar mucha carga a grandes distancias, por lo cual era el medio de transporte preferido en el Oriente Medio, sobre todo para los desiertos. Adem\u00e1s, porque se puede aprovechar de \u00e9l su leche, la piel para correas y otros utensilios, su pelo blando, lanoso, con el cual se puede tejer tela para tiendas de campa\u00f1a o vestiduras (Mat 3:4; Mar 1:6), y sus excrementos, que secados al sol constituyen un buen combustible. La carne, aunque dura y correosa, es comida por los pueblos orientales, pero a los israelitas les estaba prohibida (Lev 11:4; Deu 14:7). Era usado tambi\u00e9n para fines b\u00e9licos (Jue 6:5; Jue 7:12; 1Sa 30:17; Isa 21:7). David ten\u00ed\u00ada un funcionario encargado de sus muchos c. (1Cr 27:30). La abundancia de c. era signo de riqueza personal. As\u00ed\u00ad, Job ten\u00ed\u00ada tres mil y luego seis mil c. (Job 1:3; Job 42:12). Las palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas: \u2020\u0153Es m\u00e1s f\u00e1cil pasar un c. por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios\u2020\u009d (Mat 19:24; Mar 10:25; Luc 18:25) es una forma de hablar bastante usual entre hebreos, utilizando lo absurdo para enfatizar lo dif\u00ed\u00adcil de alguna cosa. Nombre cient\u00ed\u00adfico: Camelus dromedarius. \u2020\u00a2Aguja. \u2020\u00a2Animales de la Biblia.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, FAUN LEYE CRIT ARQU TIPO CUAD<\/p>\n<p>vet, Hay dos especies de camello: el camello propiamente dicho, o camello de dos jorobas (\u00abcamelus bactrianus\u00bb), originario de Asia central, y el dromedario (\u00abcamelus dromedarius\u00bb), de una sola joroba. Esta se corresponde con la joroba posterior del \u00abc. bactriano\u00bb, aunque, en realidad, tiene otra m\u00e1s peque\u00f1a, que pasa casi inadvertida, y que se corresponde con la anterior del dicho \u00abc. bactriano\u00bb. En Lv. 11:4 se dice que el camello \u00abno tiene pezu\u00f1a hendida\u00bb. En efecto, aunque sus miembros acaban en dos dedos, como sucede con los otros rumiantes, estos dos dedos est\u00e1n cubiertos por una especie de amplio y fibroso coj\u00ed\u00adn, recubierto de una resistente capa c\u00f3rnea, que hace el papel de suela, por lo que no presenta forma externa de pezu\u00f1a hendida. Esta constituci\u00f3n del pie est\u00e1 admirablemente ajustada para la marcha por la arena del desierto. El camello es uno de los animales dom\u00e9sticos m\u00e1s \u00fatiles, notable por su fuerza y resistencia. Puede subsistir con un forraje de lo m\u00e1s m\u00ed\u00adsero y espinoso. Las jorobas est\u00e1n constituidas por una abundante reserva de grasa que va disminuyendo al ir pasando por un ayuno prolongado. Tiene tambi\u00e9n, debajo de la panza, un conjunto de celdas acu\u00ed\u00adferas que le proveen de una reserva de agua metab\u00f3lica. El camello llega a medir 2,5 m. de altura pero al arrodillarse se le puede cargar con tanta facilidad como a un asno. Puede llevar una carga de 250 kg. y marchar durante todo el d\u00ed\u00ada bajo un sol de justicia. Su carne, prohibida a los israelitas (Lv. 11:4), es sin embargo consumida por los \u00e1rabes. Con su piel se hacen tiendas y prendas de vestir. La leche de camella es una de las bases de la alimentaci\u00f3n de los beduinos. Frente a las declaraciones de cr\u00ed\u00adticos hostiles a la Biblia, la investigaci\u00f3n ha descubierto estatuillas representando camellos, y osamentas y otros vestigios que se remontan hasta el a\u00f1o 3.000 a.C. (cp. J. P. Fee, \u00abAbraham&#8217;s Camels\u00bb, Journal of Near Eastern Studies, University of Chicago, julio 1944, PP. 187-193). Por ello, no es sorprendente que Abraham y Jacob poseyeran camellos (Gn. 12:16; 30:43), igual que los ismaelitas que llevaron a Jos\u00e9 a Egipto (Gn. 37:25). Est\u00e1 tambi\u00e9n demostrado que la domesticaci\u00f3n de los camellos estaba muy desarrollada en el siglo XII a.C., y que no se puede argumentar ninguna dificultad hist\u00f3rica a las hordas de madianitas montadas sobre camellos (Jue. 6:5), ni ante las caravanas ricamente cargadas de la reina de Saba (1 R. 10:2). Sentido figurado. En dos ocasiones hizo uso el Se\u00f1or Jes\u00fas de la figura del camello como base de una comparaci\u00f3n (Mt. 19:24; 23:24). Toda la fuerza de este doble paralelo se halla en la hip\u00e9rbole. Jam\u00e1s podr\u00e1 pasar un camello por el ojo de una aguja, ni tampoco por el gaznate de un fariseo. Nada en esta figura parece confirmar la postura de que \u00abel ojo de la aguja\u00bb ser\u00ed\u00ada un portillo abierto en el gran portal\u00f3n de una ciudad oriental. Con todo este paralelismo, el Se\u00f1or se refiere por una parte a la doblez de los fariseos, y a la imposibilidad de algo en el orden natural de las cosas, pero posible para Dios. En gracia, la nueva creaci\u00f3n elimina todas las dificultades de acceso a Dios.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Uno de los primeros animales de carga, signo de riqueza (G\u00e9n 24,1 30,43; Is ,6). Se utiliz\u00f3 tambi\u00e9n como animal de guerra. El hombre utilizaba su piel para vestirse (Mt ,5; Mc 1,6). corpulencia se hizo famosa y dio origen al proverbio que el mismo Jes\u00fas utiliz\u00f3 para poner de relieve la dificultad que presentan las riquezas en orden a la salvaci\u00f3n, y que contrapone el gran tama\u00f1o del camello y el diminuto del ojo de una aguja de la misma manera que un camello no puede pasar por el ojo de una aguja si no media un milagro de orden f\u00ed\u00adsico, as\u00ed\u00ad tampoco un ->rico puede ir reino de los cielos si no media un milagro de orden moral (Mt 19,24; 10,25; Lc 18,25); utiliz\u00f3, asimismo la comparaci\u00f3n del camello con un mosquito para poner de relieve incongruencia del proceder de los escribas y fariseos, escrupulosos en nimiedades y cosas sin importancia y despreocupados de las que de verdad tienen importancia, como son la caridad y la justicia (Mt 23,24).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(heb. ga\u00c2\u00b7m\u00e1l; b\u00e9\u00c2\u00b7kjer, \u2020\u02dccamello joven\u2020\u2122 [Isa 60:6]; bikj\u00c2\u00b7r\u00e1h, \u2020\u0153camella joven\u2020\u009d [Jer 2:23]; kir\u00c2\u00b7ka\u00c2\u00b7r\u00f3hth, \u2020\u0153camellas veloces\u2020\u009d [Isa 66:20]; gr. k\u00e1\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7los).<br \/>\nDesde hace mucho tiempo se ha utilizado el camello como bestia de carga y medio de transporte, en especial en las regiones des\u00e9rticas. Hay dos variedades de camello, el bactriano y el dromedario. El bactriano (Camelus bactrianus) tiene dos gibas, es m\u00e1s fuerte que el dromedario y es capaz de transportar cargas m\u00e1s pesadas; el dromedario (Camelus dromedarius), probablemente el referido en la Biblia, solo tiene una giba.<br \/>\nLas caracter\u00ed\u00adsticas del camello lo hacen id\u00f3neo para la vida en las regiones des\u00e9rticas, donde ocupa el lugar del caballo o el asno. Su grueso pelaje le protege del calor del desierto. Sus alargados orificios nasales se pueden cerrar a voluntad, precauci\u00f3n muy \u00fatil para evitar que penetre en ellos la arena impulsada por el viento. Adem\u00e1s, sus gruesos p\u00e1rpados y largas pesta\u00f1as le protegen los ojos de las abrasadoras tempestades de arena. Las plantas de los pies son callosas y almohadilladas, ideales para andar sobre la arena blanda y fina. En el pecho y las rodillas tiene desde el nacimiento unas callosidades que le protegen cuando se arrodilla para descansar. Los dientes son fuertes y le permiten masticar casi cualquier cosa. Este animal necesita poco grano y puede sustentarse con las plantas del desierto, lo que hace que su mantenimiento sea muy econ\u00f3mico.<br \/>\nLa giba del camello es como una despensa port\u00e1til. En ella almacena la mayor parte de sus reservas de alimento en forma de grasa. Si el camello toma alimento de esta reserva por un per\u00ed\u00adodo prolongado, la giba va perdiendo consistencia hasta colgar como un morral vac\u00ed\u00ado. En tiempos pasados se colocaban cargas sobre las gibas de los camellos, como se sigue haciendo hoy en d\u00ed\u00ada. (Isa 30:6.) En las Escrituras tambi\u00e9n se menciona \u2020\u0153la cesta de la silla de montar las mujeres a camello\u2020\u009d, que sin duda se colocaba sobre la giba de este animal. (G\u00e9 31:34.)<br \/>\nNo es cierta la creencia popular de que el camello almacena agua en la giba. Se opina que este animal puede permanecer sin agua durante tanto tiempo debido a que retiene la mayor parte del agua que bebe. Un factor que contribuye a esto es el dise\u00f1o de su nariz, que le permite extraer el vapor de agua de sus propias exhalaciones. El camello puede tolerar una p\u00e9rdida de agua equivalente al 25% de su peso, en contraste con el 12% en el caso del hombre. Por otra parte, no pierde humedad por medio de la transpiraci\u00f3n con tanta rapidez como otras criaturas, porque su temperatura corporal puede variar 6 \u00c2\u00b0C sin efectos notables. Su sangre tiene la particularidad de no perder pr\u00e1cticamente volumen aun cuando el animal se vea privado de agua durante varios d\u00ed\u00adas. Por otra parte, es capaz de recuperar peso corporal bebiendo tanto como 135 l. en diez minutos.<br \/>\nSe sabe de algunos camellos que han viajado a una velocidad sorprendente. En 1 Samuel 30:17 se hace una alusi\u00f3n a la velocidad del camello, pues all\u00ed\u00ad se dice que cuando David derrib\u00f3 a los merodeadores amalequitas, solo escaparon los 400 hombres j\u00f3venes que se dieron a la fuga montados en camellos.<br \/>\nSeg\u00fan la Ley, el camello era un animal inmundo, por lo que los israelitas no lo usaban como alimento (Le 11:4; Dt 14:7), aunque s\u00ed\u00ad se hac\u00ed\u00adan tejidos de pelo de camello; Juan el Bautista us\u00f3 una prenda de vestir de este tipo de tejido. (Mt 3:4; Mr 1:6.) Hoy en d\u00ed\u00ada tambi\u00e9n se usa el tejido de pelo de camello para hacer prendas de vestir.<\/p>\n<p>Uso desde tiempos primitivos. La primera menci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del camello se remonta al tiempo de la estancia de Abrah\u00e1n en Egipto, donde lleg\u00f3 a tener cierta cantidad de estas bestias de carga. (G\u00e9 12:16.) Cuando se envi\u00f3 al siervo fiel de Abrah\u00e1n a Mesopotamia a buscar esposa para Isaac, lo acompa\u00f1\u00f3 una caravana de diez camellos con toda suerte de regalos. (G\u00e9 24:10.) Los medio hermanos de Jos\u00e9 lo vendieron a unos ismaelitas que se dirig\u00ed\u00adan a Egipto en una caravana de camellos. (G\u00e9 37:25-28.)<br \/>\nSe dice que Job era \u2020\u0153el m\u00e1s grande de todos los orientales\u2020\u009d. Entre sus bienes materiales se contaban 3.000 camellos, y despu\u00e9s de la prueba de su integridad, Jehov\u00e1 lo bendijo tanto que lleg\u00f3 a tener 6.000 camellos y mucho ganado. (Job 1:3; 42:12.)<br \/>\nComo el resto de los animales de Egipto, los camellos sufrieron los efectos de las plagas que Dios mand\u00f3 sobre los dominios de Fara\u00f3n. (Ex 9:3, 10, 25; 12:29.) El registro b\u00ed\u00adblico no indica si los israelitas llevaron consigo camellos en el viaje por el desierto, pero es probable que as\u00ed\u00ad fuera.<br \/>\nLa primera vez que se habla de camellos una vez que los israelitas se asentaron en la Tierra Prometida es con referencia a las invasiones de que fueron objeto. Cuando las hordas madianitas y sus \u2020\u02dccamellos sin n\u00famero\u2020\u2122 se extendieron por la tierra y la empobrecieron, el pueblo de Israel se enfrent\u00f3 a una situaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica. (Jue 6:5; 7:12.) A veces, con la ayuda de Jehov\u00e1, los israelitas derrotaron a sus enemigos y capturaron gran cantidad de camellos, en una ocasi\u00f3n 50.000. (1Cr 5:21; 2Cr 14:15.)<br \/>\nCuando se proscribi\u00f3 a David en la corte de Sa\u00fal, guerre\u00f3 junto con sus hombres contra los guesuritas, los guirzitas y los amalequitas, matando a todos los hombres y las mujeres, pero tomando como bot\u00ed\u00adn los camellos y otros animales dom\u00e9sticos. (1Sa 27:8, 9.) Durante su reinado, Obil, un oficial especial, estaba a cargo de sus camellos. (1Cr 27:30.) La reina de Seba llev\u00f3 regalos al rey Salom\u00f3n en una caravana de camellos, y Ben-hadad II de Siria envi\u00f3 presentes al profeta Eliseo sobre 40 camellos. (1Re 10:1, 2; 2Re 8:9.)<br \/>\nCuando predijo la ca\u00ed\u00adda de Babilonia, el profeta Isa\u00ed\u00adas hizo alusi\u00f3n a los ej\u00e9rcitos conquistadores con el s\u00ed\u00admbolo de un \u2020\u0153carro de guerra de camellos\u2020\u009d (Isa 21:7), y seg\u00fan el historiador griego Her\u00f3doto (I, 80), Ciro se vali\u00f3 de los camellos en sus campa\u00f1as militares. En la descripci\u00f3n de la calamidad que le sobrevendr\u00ed\u00ada a Rab\u00e1, la capital de los ammonitas, Ezequiel 25:5 dice que la ciudad llegar\u00ed\u00ada a ser \u2020\u0153un apacentadero de camellos\u2020\u009d. Por otro lado, debido a su proceder ad\u00faltero de relaciones il\u00ed\u00adcitas con las naciones paganas, a la infiel casa de Israel se la compar\u00f3 a una camella joven en celo que iba corriendo a la ventura de ac\u00e1 para all\u00e1. (Jer 2:23, 24.)<br \/>\nZacar\u00ed\u00adas predijo que los camellos y dem\u00e1s ganado de todas las naciones que luchasen contra el pueblo de Jehov\u00e1 sufrir\u00ed\u00adan un azote, azote que recordar\u00ed\u00ada las plagas que le hab\u00ed\u00adan sobrevenido al ganado de Egipto. (Zac 14:12, 15.) Se predijo que despu\u00e9s de su restauraci\u00f3n del exilio, una \u2020\u0153oleada en masa de camellos\u2020\u009d cubrir\u00ed\u00ada al pueblo de Dios y lo colmar\u00ed\u00ada de regalos. Tambi\u00e9n se menciona a los camellos entre las bestias de carga que transportar\u00ed\u00adan a los hermanos de los siervos de Dios de entre todas las naciones hacia Jerusal\u00e9n \u2020\u0153como regalo a Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Isa 60:6; 66:20.) Es de inter\u00e9s que en el primer cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de restauraci\u00f3n de Isa\u00ed\u00adas, hab\u00ed\u00ada 435 camellos entre los animales que llevaban los jud\u00ed\u00ados que regresaron de Babilonia en 537 a. E.C. (Esd 2:67; Ne 7:69.)<\/p>\n<p>Uso figurado. Jes\u00fas hizo referencia al camello en sentido figurado. En una ocasi\u00f3n dijo que ser\u00ed\u00ada m\u00e1s f\u00e1cil que un camello pasase por el ojo de una aguja que el que un rico entrase en el Reino. (Mt 19:24; Mr 10:25; Lu 18:25.) Ha habido cierta duda en cuanto a si en este pasaje la traducci\u00f3n correcta deber\u00ed\u00ada ser \u2020\u0153maroma\u2020\u009d en vez de \u2020\u0153camello\u2020\u009d. De hecho, la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de George M. Lamsa usa la palabra \u2020\u0153maroma\u2020\u009d en el texto principal, y en una nota al pie de la p\u00e1gina de Mateo 19:24 explica: \u2020\u0153La palabra aramea gamla significa maroma y camello\u2020\u009d. Por otra parte, las palabras griegas para maroma (k\u00e1\u00c2\u00b7mi\u00c2\u00b7los) y camello (k\u00e1\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7los) son muy similares, y hay quien opina que en ese texto pudieran haberse confundido. (V\u00e9anse las notas de FF, Ga, Sc\u00ed\u00ado, TA.) La obra A Greek-English Lexicon (de Liddell y Scott, revisi\u00f3n de H. Jones, Oxford, 1968, p\u00e1g. 872) traduce k\u00e1\u00c2\u00b7mi\u00c2\u00b7los como \u2020\u0153maroma\u2020\u009d, pero a\u00f1ade que posiblemente se cre\u00f3 para enmendar la frase: \u2020\u0153M\u00e1s f\u00e1cil es que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios\u2020\u009d, en cuyo caso el t\u00e9rmino griego original hubiera sido k\u00e1\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7los, no k\u00e1\u00c2\u00b7mi\u00c2\u00b7los.<br \/>\nEs m\u00e1s, los manuscritos griegos m\u00e1s antiguos que existen del evangelio de Mateo, el Sina\u00ed\u00adtico, el Vaticano n\u00fam. 1209 y el Alejandrino, emplean la palabra k\u00e1\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7los. Mateo escribi\u00f3 su relato de la vida de Jes\u00fas en hebreo y es posible que \u00e9l mismo lo tradujera al griego. Como sab\u00ed\u00ada con exactitud lo que Jes\u00fas dijo y quiso decir, utilizar\u00ed\u00ada la palabra apropiada, y esa palabra, seg\u00fan los manuscritos griegos m\u00e1s antiguos que existen, es k\u00e1\u00c2\u00b7me\u00c2\u00b7los. Por lo tanto, hay buenas razones para creer que el pasaje debe decir \u2020\u0153camello\u2020\u009d.<br \/>\nPor medio de esta ilustraci\u00f3n, que no debe tomarse literalmente, Jes\u00fas estaba indicando que tal como no era posible que un camello literal pasase por el ojo de una aguja, a\u00fan era menos posible que un rico que siguiera aferr\u00e1ndose a sus riquezas entrase en el reino de Dios. (V\u00e9ase AGUJA, OJO DE.)<br \/>\nCuando conden\u00f3 a los fariseos hip\u00f3critas, Jes\u00fas dijo que \u2020\u02dccolaban el mosquito pero engull\u00ed\u00adan el camello\u2020\u2122. Estos hombres sol\u00ed\u00adan colar el mosquito del vino, no solo por escr\u00fapulo, sino porque era inmundo ceremonialmente; sin embargo, en sentido figurado engull\u00ed\u00adan camellos, que tambi\u00e9n eran inmundos. En otras palabras: insist\u00ed\u00adan en que se cumpliesen los requisitos m\u00e1s peque\u00f1os de la Ley, pero al mismo tiempo pasaban totalmente por alto los asuntos de m\u00e1s peso: la justicia, la misericordia y la fidelidad. (Mt 23:23, 24.)<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 400]<br \/>\nCamello \u00e1rabe, bien preparado para la vida en el desierto<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>kamelos (kavmhlo\u00bb, 2574), de una palabra hebrea que significa portador. Se usa en proverbios para indicar: (a) algo casi o totalmente imposible (Mat 19:24, y pasajes paralelos); (b) los actos de una persona que se cuida de no pecar en temas triviales, pero que no pone cuidado en asuntos m\u00e1s importantes (Mat 23:24).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>g&#257;m&#257;l<\/span><span lang=ES style=''>; gr. <\/span><span style=''>kam&#275;los<\/span><span lang=ES style=''>). Cuadr\u00fapedo del desierto, famoso por su habilidad para cruzar zonas des\u00e9rticas, por cuanto es capaz de llevar agua para varios d\u00edas en el cuerpo. El t\u00e9rmino heb. (como el uso popular de la palabra \u201ccamello\u201d en castellano) <i>no<\/i> distingue entre los dos tipos caracter\u00edsticos de camello: el animal de una sola giba (<\/span><span style=''>Camelus dromedarius<\/span><span lang=ES style=''>) o \u201cdromedario\u201d de Arabia, y la bestia de dos gibas (<\/span><span style=''>Camelus bactrianus<\/span><span lang=ES style=''>) o camello bactriano del NE del Ir\u00e1n (Bactriana, hoy en Turkmenist\u00e1n y NO de Afganist\u00e1n). En la antig\u00fcedad ambos tipos est\u00e1n representados en los monumentos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En las Escrituras los camellos se mencionan por primera vez en los d\u00edas de los patriarcas (ca. 1900\u20131700 a.C.). Formaban parte del ganado de Abraham y Jacob (Gn. 12.16; 24.35; 30.43; 32.7, 15) y tambi\u00e9n de Job (1.3, 17; 42.12). En s\u00f3lo dos notables ocasiones se muestra realmente a los patriarcas empleando camellos para el transporte: cuando el siervo de Abraham fue a Mesopotamia a buscar esposa para Isaac (Gn. 24.10ss), y cuando Jacob huy\u00f3 de Lab\u00e1n (Gn. 31.17, 34). En ninguno de los dos casos se trataba de acontecimientos comunes. Por lo dem\u00e1s, la posesi\u00f3n de camellos se atribuye \u00fanicamente a los ismaelistas\/madianitas, mercaderes del desierto, en esta \u00e9poca (Gn. 37.25). Esta utilizaci\u00f3n sumamente modesta del camello en la era patriarcal se corresponde muy bien con el uso conocido y bastante limitado del mismo en la primera parte del 2\u00ba milenio a.C. (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\" title=\"\">inf.).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el ss. XIII a.C. las bestias de carga egipcias atacadas por plagas inclu\u00edan caballos (las m\u00e1s valiosas), asnos (las m\u00e1s comunes), y camellos (escasos), adem\u00e1s de otras (Ex. 9.3); y en la ley los camellos estaban prohibidos como alimento (Lv. 11.4; Dt. 14.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La menci\u00f3n del camello en el Pentateuco, especialmente en G\u00e9nesis, se ha desechado en forma frecuente y persistente, por parte de algunos, como algo anacr\u00f3nico, mientras que otros la han defendido ardientemente. La verdad parece ser como sigue. A partir del ss. XII a.C. el camello (y la vida n\u00f3mada basada en el camello) se convierte en un rasgo normal del mundo b\u00edblico (a diferencia de Egipto, donde sigue siendo raro). Antes de dicha fecha, se hab\u00eda hecho un uso claro pero muy limitado del camello. Si bien limitadas e imperfectas, las pruebas existentes indican claramente que el camello domesticado se conoc\u00eda ya para el 3000 a.C., y sigui\u00f3 siendo usado limitadamente como bestia de carga de marcha lenta a lo largo del 2\u00ba milenio a.C., siendo el asno la bestia principal para este fin. (* <span style='text-transform:uppercase'>Animales de la Biblia<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Comprobaci\u00f3n arqueol\u00f3gica<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Sobre la base de las pruebas disponibles, s\u00f3lo podemos citar aqu\u00ed unos cuantos elementos relacionados con G\u00e9nesis y \u00c9xodo. Lo primero y m\u00e1s importante es una menci\u00f3n del camello (domesticado) en una tablilla cuneiforme de Alalak en el N de Siria (s. XVIII a.C.) como GAM.MAL; v\u00e9ase Wiseman, <etiqueta id=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\" title=\"\"><i>JCS<\/i><\/etiqueta> 13, 1959, pp. 29 y Goetze, <etiqueta id=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\" title=\"\">ibid., pp. 37, sobre el texto 269, l\u00ednea 59. Lambert (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\" title=\"\"><i>BASOR<\/i><\/etiqueta> 160, 1960, pp. 42\u201343), sin embargo, se opone a la referencia al camello en Alalak, y en cambio proporciona pruebas acerca del conocimiento del camello en el per\u00edodo babil\u00f3nico antiguo (ca. ss. XIX a.C.) en un texto de Ugarit. Luego est\u00e1 la figura del camello arrodillado de Biblos de fecha similar (Montet, <\/span><span style=''>Byblos et l\u2019Egypte<\/span><span lang=ES style=''>, 1928, pp. 91 y l\u00e1mina 52, N\u00ba 179). La objeci\u00f3n de Albright (<etiqueta id=\"#_ftn109\" name=\"_ftnref109\" title=\"\"><i>JBL<\/i><\/etiqueta> 64, 1945, pp. 288), de que no tiene giba (y por lo tanto no es camello), queda descartada porque la figura est\u00e1 incompleta y tiene un hueco mediante el cual se fijaban giba y carga modeladas separadamente (esto lo asevera tamb. R. de Vaux, <etiqueta id=\"#_ftn110\" name=\"_ftnref110\" title=\"\"><i>RB<\/i><\/etiqueta> 56, 1949, pp. 9, notas 4\u20135). En una tumba de la edad del bronce media en Tell el-Fara cerca de Nabl\u00fas se encontr\u00f3 la quijada de un camello (ca. 1900\u20131550 a.C.) (de Vaux, op. cit., pp. 9, n. 8). Pero esto no agota las pruebas relativas al per\u00edodo patriarcal.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la provincia egipcia de Fayum se encontr\u00f3 el cr\u00e1neo de un camello fechado en la etapa \u201cA\u201d de la alfarer\u00eda, e. d. dentro del per\u00edodo ca. 2000\u20131400 a.C., el per\u00edodo de los patriarcas pr\u00e1cticamente hasta Mois\u00e9s; v\u00e9ase O. H. Little, Bulletin de l\u2019Institut d\u2019\u00c9gypte 18, 1935\u20136, pp. 215. De la regi\u00f3n de Menfis proviene la figura de un camello con dos jarras para agua (clara prueba de su domesticaci\u00f3n en Egipto), fechable por material arqueol\u00f3gico asociado en el ss. XIII a.C. <etiqueta id=\"#_ftn111\" name=\"_ftnref111\" title=\"\">aprox. (Petrie, <\/etiqueta><i>Gizeh and Rifeh<\/i>, 1907, pp. 23 y l\u00e1mina 27). Albright (<i>JBL<\/i> 64, 1945, pp. 287\u2013288) quiso reducir la fecha de este ejemplo; pero como no pudo ofrecer pruebas espec\u00edficas de ninguna clase en apoyo de su posici\u00f3n, no se la puede aceptar. Palestina tambi\u00e9n ofrece algunas pruebas de la existencia de camellos en este per\u00edodo general. Por consiguiente las referencias en \u00c9xodo, Lev\u00edtico, y Deuteronomio no son m\u00e1s objetables que las de G\u00e9nesis.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el per\u00edodo de los jueces Israel fue molestada por madianitas (repelidos por Gede\u00f3n, Jue. 6\u20138) y otros que utilizaban camellos, p. ej. los agarenos (1 Cr. 5.21); igualmente Sa\u00fal y David lucharon contra amalecitas que usaban camellos (1 S. 15.3; 27.9; 30.17). Los \u00e1rabes hac\u00edan uso del camello tanto en la guerra como en la paz. Tambi\u00e9n lo hac\u00eda la reina de Sab\u00e1 (1 R. 10.2; 2 Cr. 9.1) y los habitantes de Cedar y \u201cHazor\u201d (Jer. 49.29, 32). Hazael el arameo llev\u00f3 40 camellos cargados de regalos del rey Benadad a Eliseo (2 R. 8.9). Los jud\u00edos que regresaron a Judea con Zorobabel despu\u00e9s del exilio ten\u00edan 435 camellos (Esd. 2.67; Neh. 7.69). En la \u00e9poca del NT el pelo del camello le proporcion\u00f3 vestido a Juan el Bautista (Mt. 3.4; Mr. 1.6), mientras que el camello aparece en dos de los cuadros gr\u00e1ficos m\u00e1s notables de Cristo (Mt. 19.24 = Lc. 18.25; Mt. 23.24).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. F. Albright, <i>De la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1959, pp. 136\u20137; <etiqueta id=\"#_ftn112\" name=\"_ftnref112\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>Arqueolog\u00eda de Palestina<\/i>, 1962, pp. 209\u2013210; J. A. Larraya, \u201cCamello\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). II, pp. 65\u201366.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para camellos de una sola giba, v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn113\" name=\"_ftnref113\" title=\"\"><i>ANEP<\/i><\/etiqueta>, pp. 20, fig(s). 63, pp. 52, fig(s). 170, pp. 58, fig(s). 187, pp. 132, fig(s). 375 (\u00e1rabes y asirios), pp. 59, fig(s). 188 (arameos). Para camellos de dos gibas, v\u00e9ase <i>ANEP<\/i>, pp. 122, fig(s). 355 = <etiqueta id=\"#_ftn114\" name=\"_ftnref114\" title=\"\">IBA, pp. 57, fig(s). 51, en cuanto a la \u00e9poca asiria, y H. Frankfort, <\/etiqueta><i>Art and Architecture of the Ancient Orient<\/i>, 1954, l\u00e1mina 184B del per\u00edodo persa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De especial valor sobre el camello en la antig\u00fcedad son los documentados estudios de R. Walz, en <\/span><span style=''>Zeitschrift der Deutschen Morgenl\u00e4ndischen Gesellschaft<\/span><span lang=ES style=''> 101, s.n. 26, 1951, pp. 29\u201351; ibid., 104, s.n. 29, 1954, pp. 45\u201387; y en <\/span><span style=''>Actes du IV<sup>e<\/sup> Congr\u00e8s Internationale des Sciences Anthropologiques et Ethnologiques<\/span><span lang=ES style=''>, 3, Viena, 1956, pp. 190\u2013204. M\u00e1s recientemente: F. S. Bodenheimer, <i>Animal and Man in Bible Lands<\/i>, 1960, bajo \u201dcam\u00e9lidos\u201d, y W. Dostal en F. Gabrieli, W. Dostal, G. Dossin y otros, <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>L\u2019antica societ\u00e0 beduina<\/span><span lang=ES style=''>, <etiqueta id=\"#_ftn115\" name=\"_ftnref115\" title=\"\">eds. Gabrieli, 1959, G. S. Cansdale, <\/etiqueta><i>Animals of Bible Lands<\/i>, 1970.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>K.A.K.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gen 24:10 tom\u00f3 diez c de los c de su se\u00f1or, y se 24:19 Camello (heb. generalmente g\u00e2m\u00e2l; kirk\u00e2r\u00e2h [plural kirk\u00e2r\u00f4th, Isa 66:20]; b\u00eaker y bikr\u00e2h se usan para los camellos y las camellas j\u00f3venes, respectivamente [la RVR las traduce por dromedarios en Isa 60:6 y Jer 2:23]; gr. k\u00e1m&#8217;los). Animal ampliamente utilizado en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/camello\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAMELLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1410","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1410\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}