{"id":1417,"date":"2016-02-04T22:47:57","date_gmt":"2016-02-05T03:47:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canaan\/"},"modified":"2016-02-04T22:47:57","modified_gmt":"2016-02-05T03:47:57","slug":"canaan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canaan\/","title":{"rendered":"CANAAN"},"content":{"rendered":"<p>v. Israel, Jud\u00e1, Judea<br \/>\nGen 9:25 y dijo: Maldito sea C; siervo de siervos<br \/>\nGen 12:5 Abram .. salieron para ir a tierra de C<br \/>\nGen 13:12 Abram acamp\u00f3 en la tierra de C, en<br \/>\nGen 17:8 te dar\u00e9 a ti .. toda la tierra de C en<br \/>\nGen 28:1 no tomes mujer de las hijas de C<br \/>\nGen 36:2 Esa\u00fa tom\u00f3 sus mujeres de las .. de C<br \/>\nGen 37:1 habit\u00f3 Jacob en la .. en la tierra de C<br \/>\nExo 15:15 se acobardar\u00e1n .. los moradores de C<br \/>\nNum 13:2 hombres que reconozcan la tierra de C<\/p>\n<hr>\n<p>Cana\u00e1n    (heb. Kena&#8217;an, \u00abcomerciante\u00bb, \u00abhumilde [abatido]\u00bb; Cartas de Amarna, Kinahna, Kinahni y Kinahhi; inscripci\u00f3n en la estatua del rey Idrimi de Alalak [s XIV a.C.], m\u00e2t Kinanim; egip. del 2\u00c2\u00ba milenio, p3Kn&#8217;n; fen. Kn&#8217;n; gr. Jan\u00e1an).  Los comentadores antiguos explicaban Kena&#8217;an como \u00abtierras bajas\u00bb.  Sin embargo, esta interpretaci\u00f3n no tiene apoyo ling\u00fc\u00ed\u00adstico, y ha sido abandonada. En lengua horea la palabra kinahhu significa \u00abrojo p\u00farpura\u00bb, y este habr\u00ed\u00ada sido el significado primitivo del t\u00e9rmino.  Este punto de vista parece esar apoyado por el hecho de que cuando los griegos entraron en contacto con los cananeos* de junto al mar, encontraron que \u00e9stos se llamaban a s\u00ed\u00ad mismos \u00abfenicios\u00bb (del gr. f\u00f3inix, \u00abrojo p\u00farpura\u00bb).  1.  Hijo de Cam (Gen 9:18-27) y patriarca de las tribus cananeas.  2.  Nombre b\u00ed\u00adblico de Palestina al oeste del Jord\u00e1n.  En la Biblia se la llama generalmente \u00abtierra de Cana\u00e1n\u00bb (excepto en algunos pocos pasajes po\u00e9ticos como Isa 19:18; Sof. 2:5; etc.), y ocasionalmente aparece en expresiones como \u00abhijas de Cana\u00e1n\u00bb (Gen 28:1), \u00abmoradores de Cana\u00e1n\u00bb (Exo 15:15), \u00abguerras de Cana\u00e1n\u00bb (Jdg 3:1), \u00abrey de Cana\u00e1n\u00bb (4:2), \u00ab\u00ed\u00addolos de Cana\u00e1n\u00bb (Psa 106:38), etc.  196 Su frontera sur iba desde Gaza hasta el Mar Muerto (Gen 10:19), y el l\u00ed\u00admite oriental estaba formado por el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (Num 32:32; 33:51; etc.).  La frontera norte se ubic\u00f3 en diversos lugares: en Sid\u00f3n (Gen 10:19), en el L\u00ed\u00adbano y el Eufrates (Deu 11:24), en el Eufrates (Gen 15:18), en Baal-gad, en la falda del monte Herm\u00f3n (Jos 11:17), y en Rehob, cerca de Hamat (Num 13:21).  108. Relieve de la conquista de la \u00abCiudad de Cana\u00e1n\u00bb por el fara\u00f3n Seti I.  Los habitantes de la tierra fueron llamados cananeos.  De acuerdo con Gen 10:6, eran descendientes de Cana\u00e1n, uno de los v\u00e1stagos de Cam.  Once de los hijos de Cana\u00e1n est\u00e1n en la lista de los vs 15-18; de ellos, 6 se encuentran entre los nombres de pueblos de Siria, y 4 entre los de Palestina.  Bib.: W. F. Albright, en The Bible and the Ancient Near East [La Biblia y el antiguo Cercano Oriente], ed. por G. E. Wright (Garden City, NY, 1961), pp 328-362; K. M. Kenyon, Amorites and Canaanites [Amorreos y cananeos] (Londres, 1966); A. R. Millard, en Peoples of Old Testament [Gente del AT], ed. por D. J. Wiseman (Oxford, 1973), pp 29-52.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hijo de Cam y nieto de No\u00e9, Gn 9, 18 y 22. C. recibi\u00f3 la maldici\u00f3n de su abuelo, ser siervo de sus hermanos Sem y Jafet, por haberlo visto desnudo, Gn 9, 26-27. C. es el ep\u00f3nimo de los pueblos cananeos, once, seg\u00fan Gn 10, 15-19; 1 Cro 1, 13-16. C. designa el territorio localizado al oeste del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, posteriormente denominado Palestina, situado en territorio sirio y palestino: la costa siria y la tierra del interior de Transjordania. Es la tierra \u2020\u0153prometida\u2020\u009d conquistada por los israelitas. Los israelitas salidos de Egipto conquistaron y ocuparon de una forma paulatina este territorio durante el segundo milenio o antes; seg\u00fan la Biblia, Dios les hab\u00ed\u00ada prometido la posesi\u00f3n de esta tierra f\u00e9rtil (de ah\u00ed\u00ad su nombre de Tierra Prometida) los israelitas, durante el segundo milenio,  subyugaron gradualmente a las ciudades cananeas. Hacia finales del reinado de Salom\u00f3n, rey de Israel, los cananeos hab\u00ed\u00adan quedado     pr\u00e1cticamente asimilados al pueblo hebreo, dentro del cual parecen haber ejercido una influencia religiosa reaccionaria. La propia religi\u00f3n cananea se basaba en la adoraci\u00f3n de las divinidades Baal y Astarot (Ashtoret,  Astart\u00e9). Los especialistas b\u00ed\u00adblicos modernos creen que el idioma hebreo tiene su origen en fuentes cananeas, y que el fenicio era una forma primitiva de hebreo. Los especialistas b\u00ed\u00adblicos modernos creen que el idioma hebreo tiene su origen en fuentes cananeas, y que el fenicio era una forma primitiva de hebreo.<\/p>\n<p>Sus habitantes eran los cananeos  gentilicio derivado del nombre de su  fundador, Cana\u00e1n Gn 10, 6; 15 ss. Aparece en documentos el nombre    geogr\u00e1fico de C. hacia mediados del II milenio a. C. En una estela del rey egipcio Amenofis II se mencionan 640 cananeos como cautivos de Siria septentrional y que probablemente eran mercaderes. Los centros m\u00e1s   importantes de la cultura cananea fueron  \u00c2\u00ae Biblos  \u00c2\u00ae Tiro y  \u00c2\u00ae Ugarit.  Cananeo, arameo el celoso. As\u00ed\u00ad apodan al ap\u00f3stol  \u00c2\u00ae Sim\u00f3n,  posiblemente por haber tenido parte en el movimiento nacionalista contra el Imperio romano de los  \u00c2\u00ae zelotes, Mt 10, 4; Mc 3, 18.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG HOMB HOAT<\/p>\n<p>ver, CAM, MILAGRO, SOL<\/p>\n<p>sit, a4, 176, 238<\/p>\n<p>vet, = \u00abbajo, llano\u00bb. Hijo de Cam, nieto de No\u00e9 (Gn. 9:18-27). De Cana\u00e1n dijo No\u00e9: \u00abMaldito sea Cana\u00e1n; siervo de siervos ser\u00e1 a sus hermanos\u00bb, y despu\u00e9s se a\u00f1ade que ser\u00e1 siervo de Sem y de Jafet. Puede parecer extra\u00f1o a primera vista que No\u00e9 no maldijera a Cam personalmente, puesto que hab\u00ed\u00ada sido \u00e9l quien no hab\u00ed\u00ada respetado a su padre; pero la maldici\u00f3n y deshonra sobre el hijo reca\u00ed\u00ada tambi\u00e9n sobre el padre. A\u00f1\u00e1dase a esto que Dios ya hab\u00ed\u00ada bendecido a Cam juntamente con No\u00e9, y hab\u00ed\u00ada hecho pacto con El. \u00bfC\u00f3mo podr\u00ed\u00ada llevar a No\u00e9 a maldecirle directamente? (cp. Gn. 9:1, 8). Adem\u00e1s, no todos los hijos de Cam vinieron a ser siervos de Sem; fue s\u00f3lo sobre Cana\u00e1n que cay\u00f3 la maldici\u00f3n. Nimrod, hijo de Cam, fue el fundador de los grandes reinos de Oriente, y no leemos que nunca fuera tributario de Israel como s\u00ed\u00ad lo fue Cana\u00e1n. Dios, en Su sabio gobierno, condujo a No\u00e9 a pronunciar la maldici\u00f3n sobre Cana\u00e1n (\u00abMaldito sea Cana\u00e1n&#8230;.\u00bb: Gn. 9:25), en intenso contraste con la bendici\u00f3n de Jehov\u00e1 sobre Sem, que fue cumplida en Israel. CANA\u00ed\u0081N, LA TIERRA Y SU CONQUISTA. (A) GEOGRAF\u00ed\u008dA. Geogr\u00e1ficamente, el nombre de Cana\u00e1n no fue dado inicialmente m\u00e1s que a la costa baja de Palestina, para distinguirla de la regi\u00f3n monta\u00f1osa vecina (Nm. 13:29; Jos. 11:3). M\u00e1s tarde, esta designaci\u00f3n lleg\u00f3 a comprender el valle del Jord\u00e1n, y finalmente toda la Palestina al oeste del r\u00ed\u00ado. Cana\u00e1n vino a ser uno de los nombres m\u00e1s corrientes para designar el pa\u00ed\u00ads que habitaban los hebreos, por mucho que en realidad no ocupaban m\u00e1s que la zona monta\u00f1osa de Palestina y el valle del Jord\u00e1n, y s\u00f3lo una insignificante secci\u00f3n de la costa mar\u00ed\u00adtima (Gn. 11:31; Nm. 13:2). (B) LENGUA. El hebreo, la lengua del pueblo de Dios, pertenece al grupo nororiental de lenguas sem\u00ed\u00adticas. Despu\u00e9s de la conquista israelita, se impuso en Cana\u00e1n con las inevitables acomodaciones, sin dificultad, debido a los estrechos lazos que lo un\u00ed\u00adan con la lengua de los cananeos vencidos. Si recibe el nombre de \u00ablengua de Cana\u00e1n\u00bb (Esd. 19:18), no se debe solamente por el hecho de que se hablara en Cana\u00e1n: era una lengua cananea. (C) CONQUISTA. Despu\u00e9s de la muerte de Mois\u00e9s, los hebreos, acaudillados por Josu\u00e9, conquistaron Cana\u00e1n. El plan de guerra inclu\u00ed\u00ada el establecimiento de un campamento permanente en Gilgal, al este de Jeric\u00f3, en la llanura (Jos. 4:19; 5:10). Desde all\u00ed\u00ad, los israelitas subieron contra Hai y hacia Gaba\u00f3n (Jos. 4:19; 5:10). La situaci\u00f3n de este campamento ofrec\u00ed\u00ada grandes ventajas. En Gilgal, Josu\u00e9 no ten\u00ed\u00ada enemigos a sus espaldas; abundaba el agua, y las dos tribus y media m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n pod\u00ed\u00adan suministrar provisiones; adem\u00e1s, los botines obtenidos quedaban protegidos. El campamento presentaba las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas: La presencia del tabern\u00e1culo (Jos. 6:24; cp. Jos. 9:23; 18:1; 22:19); del arca (Jos. 3:17; 6:11, etc., 7:6); del altar (Jos. 9:27; cp. Jos. 22:19, 28, 29); all\u00ed\u00ad estaba Eleazar, el sumo sacerdote (Jos. 14:1, cp. Jos. 6); adem\u00e1s, la presencia de otros sacerdotes (Jos. 6:6, 12, etc., Jos. 8:33); las 12 piedras colocadas sobre el lecho del Jord\u00e1n, puestas all\u00ed\u00ad para conmemorar el paso del r\u00ed\u00ado (Jos. 4:20). El plan ulterior de Josu\u00e9 inclu\u00ed\u00ada una expedici\u00f3n preliminar contra los enemigos que amenazaban el campamento. Jeric\u00f3 dominaba la entrada de Cana\u00e1n y el valle, y fue en seguida tomada. A continuaci\u00f3n avanz\u00f3 hacia el interior del pa\u00ed\u00ads monta\u00f1oso, y tom\u00f3 Hai. Esta ciudad se hallaba a la entrada del valle situado frente a Gilgal. Las tropas de Hai hubieran podido lanzarse contra el campamento. Despu\u00e9s de estas operaciones preliminares, Josu\u00e9, siguiendo las \u00f3rdenes de Mois\u00e9s, erigi\u00f3 un altar sobre el monte Ebal (Jos. 8:30-35; Dt. 27). Durante estas solemnidades se presentaron unos embajadores de Gaba\u00f3n, pretendiendo venir de un lejano pa\u00ed\u00ads; Josu\u00e9 hizo alianza con ellos, sin consultar al Se\u00f1or. Los sucesos posteriores muestran que esta fue una grave imprudencia (Jos. 9). Habiendo ya puesto un pie en el pa\u00ed\u00ads, Josu\u00e9 efectu\u00f3 dos campa\u00f1as para conseguir su conquista. La alianza de los 5 reyes provoc\u00f3 la expedici\u00f3n contra el sur (Jos. 10). El rey de Jerusal\u00e9n reuni\u00f3 consigo a los reyes de Hebr\u00f3n, de Laquis, de Egl\u00f3n y de Jarmut para atacar Gaba\u00f3n; Josu\u00e9 se vio obligado a socorrer a los gabaonitas, con los que acababa de celebrar un tratado de alianza. Los 5 reyes fueron derrotados, y se lanzaron en retirada por la bajada de Bet-hor\u00f3n. En su victoriosa persecuci\u00f3n, Josu\u00e9 se apoder\u00f3 de Maceda, ciudad que deb\u00ed\u00ada hallarse en la llanura mar\u00ed\u00adtima, o cerca de ella. All\u00ed\u00ad plant\u00f3 un campamento provisional, tom\u00f3 Libna, que se hallaba tambi\u00e9n en la llanura, y despu\u00e9s Laquis, donde venci\u00f3 al rey de Gezer. Dirigidos por Josu\u00e9, los israelitas tomaron tambi\u00e9n Egl\u00f3n, donde levantaron otro campamento provisional; despu\u00e9s tomaron Hebr\u00f3n, desde donde se lanzaron hacia la regi\u00f3n monta\u00f1osa, y se apoderaron de Debir. As\u00ed\u00ad, Josu\u00e9 asumi\u00f3 el control de todo el pa\u00ed\u00ads comprendido entre Gaba\u00f3n, Gaza y Cades-barnea, y despu\u00e9s se dirigi\u00f3 de vuelta a Gilgal. Fue en el transcurso de esta campa\u00f1a que Josu\u00e9 hizo detener el sol (Jos. 10:12-15). Este suceso tuvo lugar durante un per\u00ed\u00adodo de milagros. (V\u00e9ase MILAGRO). Este es mencionado en el libro de Jaser, una recopilaci\u00f3n de poemas con notas en prosa (v\u00e9ase SOL). Ya bien debido a la presi\u00f3n de la coalici\u00f3n del norte, o debido a que \u00e9l lo juzgara oportuno, Josu\u00e9 decidi\u00f3 dejar a un lado las ciudades poco importantes de la costa mar\u00ed\u00adtima al norte de Filistea, para dar un golpe decisivo contra el populoso y poderoso Norte (Jos. 11). El rey de Hazor, jefe de una confederaci\u00f3n de reyezuelos, oy\u00f3 de las victorias israelitas en el sur, y orden\u00f3 a todo el resto de reyes que se unieran a \u00e9l para aplastar a Josu\u00e9. Los ej\u00e9rcitos aliados se reunieron en las aguas de Merom. Josu\u00e9 se dirigi\u00f3 hacia all\u00ed\u00ad, y atac\u00f3 a los reyes, derrot\u00e1ndolos y persigui\u00e9ndolos hasta Sid\u00f3n al noroeste, y hasta Mizpa al este; despu\u00e9s se dirigi\u00f3 a Hazor, tom\u00e1ndola e incendi\u00e1ndola, y se apoder\u00f3 de las otras capitales de los peque\u00f1os reinos aliados. En Jos. 11:16-12:24 se resume esta fase de la conquista. Estas campa\u00f1as quebrantaron el poder de los cananeos, pero no fueron totalmente destruidos. Quedaron muchos habitantes del pa\u00ed\u00ads y les quedaron ciudades importantes (Jos. 11:13; 15:53; 16:10, etc.). Incluso all\u00ed\u00ad donde la destrucci\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido total, una buena cantidad de gentes hab\u00ed\u00ada conseguido huir o esconderse; al retirarse los ej\u00e9rcitos (Jos. 10:43) retornaban, reconstru\u00ed\u00adan sus ciudades destruidas, y volv\u00ed\u00adan a cultivar sus devastados campos. A\u00f1os despu\u00e9s, cuando las tribus de Israel se dispersaron por el pa\u00ed\u00ads para instalarse, encontraron resistencias por uno y otro lado (Jue. 1). (V\u00e9ase HEBR\u00ed\u201cN, JOSUE). (D) DURACI\u00ed\u201cN DE LA CONQUISTA. Fue larga, ya que ninguna ciudad hizo paz con Israel, a excepci\u00f3n de las ciudades de los gabaonitas (Jos. 11:18, 19; cp. Jos. 9:17). Se puede calcular con precisi\u00f3n la duraci\u00f3n de este per\u00ed\u00adodo: desde el env\u00ed\u00ado de los esp\u00ed\u00adas, el segundo a\u00f1o despu\u00e9s de la salida de Egipto (cp. Nm. 10:11; 13:20; Dt. 1:3) hasta el momento de la entrega de Hebr\u00f3n a Caleb, durante la partici\u00f3n del pa\u00ed\u00ads, transcurrieron 45 a\u00f1os; por otra parte, desde el env\u00ed\u00ado de los esp\u00ed\u00adas hasta el tiempo en que se atraves\u00f3 el torrente Zared (Dt. 2:14), hay 38 a\u00f1os; quedan, para la conquista del pa\u00ed\u00ads, al este y al oeste del Jord\u00e1n, alrededor de 6 u 8 a\u00f1os. Falta deducir el tiempo que se precis\u00f3 para la conquista de la parte oriental del pa\u00ed\u00ads, y los sucesos de Sitim. La muerte de Aar\u00f3n (Nm. 33:38) sobrevino el d\u00ed\u00ada 1\u00c2\u00ba del 5\u00c2\u00ba mes del a\u00f1o 40, y el paso del Jord\u00e1n (Jos. 4:19) tuvo lugar el d\u00ed\u00ada 10\u00c2\u00ba del mes 1\u00c2\u00ba. La conquista del pa\u00ed\u00ads de Seh\u00f3n y de Og, y los acontecimientos de Sitim ocuparon algo m\u00e1s de 8 meses, 9 d\u00ed\u00adas, porque se precisa de alrededor de 2 meses para los acontecimientos de Sitim (cp. Dt. 1, 3, 4 y Jos. 4:19; Dt. 34:8; Jos. 2:22, etc.; cp. Josefo, Ant. 5:1, 1-18), lo que deja entre 5 y 6 a\u00f1os para la conquista de la Palestina occidental. Dice Josefo que esta conquista tom\u00f3 5 a\u00f1os (Ant. 5:1, 9). (E) ERRORES T\u00ed\u0081CTICOS. Hay tres hechos que pueden ser considerados como errores t\u00e1cticos que tuvieron graves consecuencias posteriores: la alianza con Gaba\u00f3n, la dejaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en manos de los jebuseos (Jos. 15:63) y de la llanura costera en manos de los filisteos. Un vistazo al mapa muestra que estos tres errores dejaron a Jud\u00e1 y Sime\u00f3n aislados del resto de la naci\u00f3n. La principal ruta de Jud\u00e1 hacia el norte estaba dominada por los jebuseos de Jerusal\u00e9n, y las colonias gabaonitas la flanqueaban al oeste a lo largo de 16 kil\u00f3metros entre Jerusal\u00e9n y Jeric\u00f3; al este hab\u00ed\u00ada una regi\u00f3n monta\u00f1osa, agreste, desierta, cortada por gargantas infranqueables. De Jerusal\u00e9n al Mediterr\u00e1neo se extend\u00ed\u00ada toda una serie de islotes cananeos: los gabaonitas, los cananeos de Dan, y los filisteos. Este aislamiento de Jud\u00e1 y de Sime\u00f3n tendr\u00ed\u00ada grav\u00ed\u00adsimas repercusiones que pueden dar explicaci\u00f3n a la historia de los a\u00f1os posteriores. (F) EXTERMINACI\u00ed\u201cN DE LOS CANANEOS. \u00bfEs posible justificar la exterminaci\u00f3n de los cananeos por parte de los israelitas? La expropiaci\u00f3n de las tierras de los cananeos estaba conforme con el esp\u00ed\u00adritu de aquella \u00e9poca. Los cananeos hab\u00ed\u00adan hecho a otros lo mismo que les hac\u00ed\u00adan ahora los israelitas. En tiempos de guerra, los hebreos se condujeron mucho mejor que lo autorizado por las costumbres de la antig\u00fcedad. Desde el punto de vista de la \u00e9poca, no eran ni sanguinarios ni crueles. Los asirios nos han dejado relatos de sus propias guerras. Frecuentemente decapitaban a los habitantes de las ciudades conquistadas, y hac\u00ed\u00adan montones con sus cr\u00e1neos; crucificaban o empalaban a sus prisioneros, les sacaban los ojos con la punta de la lanza, o los despellejaban vivos. Los relatos de las batallas de Israel contra los cananeos hablan de muerte, pero no de tortura. La dificultad moral proviene del hecho de que la exterminaci\u00f3n de los cananeos hubiera sido ordenada por Dios, con lo que para algunos Su car\u00e1cter queda as\u00ed\u00ad en entredicho. Sin embargo, esta postura rechaza la soberan\u00ed\u00ada de Dios, gobernada por Su conocimiento absoluto y designio justo (cp. Gn. 18:25 b). Recordemos aqu\u00ed\u00ad que Dios ten\u00ed\u00ada un doble prop\u00f3sito en la orden dada de destruir totalmente y expulsar a los cananeos. Dios quer\u00ed\u00ada arrojar sobre ellos un juicio (Gn. 15:16; Lv. 18:25; Dt. 9:3, 4; 18:12) y evitar el contagio del mal (Ex. 23:31-33; 34:12-16; Dt. 7:2-4). Se trataba de lanzar un castigo sobre la inicua perversidad de los cananeos y de evitar que contaminaran moralmente al pueblo de Dios. La Biblia no dice en absoluto que los cananeos fueran los m\u00e1s culpables de todos los hombres. Sus costumbres no eran peores que las descritas de los paganos en Ro. 1. Pero los cananeos id\u00f3latras se hab\u00ed\u00adan entregado a vicios infames, a cultos abominables, y sobrepasaban a otras naciones en la pr\u00e1ctica de los sacrificios humanos. Todos los hombres deben morir. Dios tiene en cuenta la responsabilidad de los individuos, as\u00ed\u00ad como la de las naciones, y trata a todos en consecuencia. As\u00ed\u00ad, conden\u00f3 a las naciones cananeas al exterminio, como castigo a su perversidad y para impedir que sedujeran a Su pueblo. En la \u00e9poca de No\u00e9, Dios aniquil\u00f3, mediante el Diluvio, a una raza humana totalmente corrompida. Un cataclismo destruy\u00f3 las ciudades de Sodoma y Gomorra, las inicuas ciudades de la llanura. Fara\u00f3n y su ej\u00e9rcito fueron arrojados al mar Rojo. Una convulsi\u00f3n de la tierra y un fuego hicieron desaparecer a Cor\u00e9 y a su grupo de rebeldes. En el caso de Cana\u00e1n, Dios, en lugar de emplear las fuerzas de la naturaleza, se sirvi\u00f3 de los israelitas como ejecutores. Es de esta forma que Dios hac\u00ed\u00ada comprender de una manera solemne a los israelitas que ellos, como ejecutores de la justicia de Dios por los hechos abominables de los cananeos, no deb\u00ed\u00adan ser sus imitadores; en tal caso, la tierra los vomitar\u00ed\u00ada a ellos, como vomitaba a los cananeos, bajo los juicios de Dios (cp. Lv. 18:24-30). Es as\u00ed\u00ad como se justifica la destrucci\u00f3n de los cananeos por parte de los israelitas bajo las \u00f3rdenes de Dios. Seg\u00fan los designios de Dios, este juicio justo tuvo que ejecutarse en inter\u00e9s de Su justicia, del pueblo, y de la humanidad. Al no llevar a cabo las instrucciones de Dios de una manera puntual para eliminar esta infecci\u00f3n que la amenazaba, Israel se dej\u00f3 finalmente contaminar, atrayendo sobre s\u00ed\u00ad los juicios de Dios. (G) DIVISI\u00ed\u201cN DEL TERRITORIO. La divisi\u00f3n del territorio conquistado al oeste del Jord\u00e1n se hizo en parte en Gilgal y en parte en Silo, adonde hab\u00ed\u00ada sido llevado el tabern\u00e1culo (Jos. 14-21). El sacerdote Eleazar, Josu\u00e9 y los diez jefes de las casas patriarcales (Jos. 17:4; cp. Nm. 34:17, 18) dirigieron las operaciones: se procedi\u00f3 a echar suertes (Jos. 18:6). Ya se hab\u00ed\u00ada precisado la ley de partici\u00f3n; las tribus m\u00e1s numerosas recibir\u00ed\u00adan el mayor territorio, y cada uno deber\u00ed\u00ada dirigirse a donde le hubiera tocado en suerte (Nm. 26:52-56; 33:54). Los rabinos afirman que se emplearon dos urnas, conteniendo una de ellas los nombres de las tribus, y la otra los nombres de los distritos. Se extra\u00ed\u00ada el nombre de la tribu y el del territorio que iba a ser su posesi\u00f3n. El n\u00famero de miembros de la tribu decid\u00ed\u00ada a continuaci\u00f3n la extensi\u00f3n real del distrito que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo en suerte. Es posible que la comisi\u00f3n de partici\u00f3n eligiera un distrito sin delimitarlo estrictamente, determinando solamente a qu\u00e9 tribu iba a corresponder. Tambi\u00e9n, en el reparto, se tuvo que proceder a resolver problemas particulares; Caleb, p. ej., ten\u00ed\u00ada que poseer Hebr\u00f3n, y ello independientemente de la heredad dada a Jud\u00e1; tambi\u00e9n se deb\u00ed\u00adan respetar las palabras postreras de Jacob (Gn. 49). As\u00ed\u00ad, Zabul\u00f3n recibi\u00f3 una parte del territorio que no inclu\u00ed\u00ada la costa mar\u00ed\u00adtima; indudablemente, se le dio tambi\u00e9n una franja costera para ajustarse a lo que hab\u00ed\u00ada indicado el patriarca. La zona asignada a Jud\u00e1 era considerable (Jos. 15:1-63); despu\u00e9s que tuvo lugar el reparto efectivo, el territorio dado a Sime\u00f3n se incluy\u00f3 dentro del de Jud\u00e1 (Jos. 19:9). Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s ten\u00ed\u00adan que morar como vecinos, seg\u00fan el deseo de Jacob; por ello no se echaron sus suertes por separado, sino conjuntamente como hijos de Jos\u00e9. (V\u00e9ase PALESTINA).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[012]<\/p>\n<p>    Se denomin\u00f3 as\u00ed\u00ad a toda la tierra interior de Palestina, en donde la tradici\u00f3n situaba a los hijos de Cana\u00e1n.<\/p>\n<p>    La maldici\u00f3n de Cam, que No\u00e9 fulmin\u00f3 por su falta de respeto y piedad filial (Gn. 9. 26-27), se dirigi\u00f3 a la persona de su primog\u00e9nito. Afect\u00f3 a  sus descendientes, los cananeos habitantes del territorio del entorno del Jord\u00e1n. Ellos fueron destrozados por los israelitas, justificando el expolio y la ocupaci\u00f3n de la \u00abtierra prometida, atada a aquella profec\u00ed\u00ada de No\u00e9 y a las maldades de la poblaci\u00f3n y de sus numerosos reyes y se\u00f1ores de las ciudadesestado en que se estructuraban.<\/p>\n<p>    En catequesis conviene resaltar el sentido m\u00ed\u00adtico y simb\u00f3lico de esa profec\u00ed\u00ada y de esa situaci\u00f3n de conquista y de guerra santa destructora (anatema), pues nada de aquellas leyendas pueden justificar hechos sociales, pol\u00ed\u00adticos y econ\u00f3micos que se han dado en fechas posteriores y en otros lugares.<\/p>\n<p>     Por ejemplo, nada m\u00e1s alejado de la ex\u00e9gesis b\u00ed\u00adblica correcta que basar en estos hechos m\u00ed\u00adticos y arcaicos los exterminios de los indios norteamericanos a manos de los colonizadores protestantes de ascendencia europea, que justificaban b\u00ed\u00adblicamente en ocasiones las matanzas. Y mucho menos puede tener referencia religiosa lo que puede acontecer en tiempos recientes con el Estado de Israel y las pretensiones de los integrismos sionistas, en sus luchas con los habitantes de las tierras palestinas, de donde fueron expulsados sus habitantes en 1948.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(Tierra de Comercio; Tierra del Mercader), CANANEO.<\/p>\n<p>1. El cuarto en la lista de los hijos de Cam y nieto de No\u00e9. (G\u00e9 9:18; 10:6; 1Cr 1:8.) Fue el progenitor de once tribus que con el tiempo poblaron la regi\u00f3n del Mediterr\u00e1neo oriental, entre Egipto y Siria, por lo que a esta se la lleg\u00f3 a llamar \u2020\u0153la tierra de Cana\u00e1n\u2020\u009d. (G\u00e9 10:15-19; 1Cr 16:18; v\u00e9ase n\u00fam. 2.)<br \/>\nDespu\u00e9s del incidente relacionado con la embriaguez de No\u00e9, Cana\u00e1n lleg\u00f3 a estar bajo la maldici\u00f3n prof\u00e9tica de este, seg\u00fan la cual con el tiempo ser\u00ed\u00ada esclavo tanto de Sem como de Jafet. (G\u00e9 9:20-27.) Ya que el registro solo menciona que \u2020\u0153Cam el padre de Cana\u00e1n vio la desnudez de su padre y se puso a informarlo a sus dos hermanos afuera\u2020\u009d, surge la pregunta de por qu\u00e9 fue Cana\u00e1n y no Cam el objeto de la maldici\u00f3n. Una nota al pie de la p\u00e1gina de la traducci\u00f3n N\u00e1car Colunga, edici\u00f3n de 1947, hace el siguiente comentario sobre el vers\u00ed\u00adculo 24: \u2020\u0153La bendici\u00f3n de Sem es indudable y directamente mesi\u00e1nica; la de Jafet lo es indirectamente. La maldici\u00f3n recae no sobre Cam, sino sobre Can\u00e1n, su hijo. La raz\u00f3n de esto podr\u00ed\u00ada ser que fuera Can\u00e1n el autor del desacato a que parece referirse el hagi\u00f3grafo al decir: \u2020\u02dcDespierto No\u00e9, supo lo que con \u00e9l hab\u00ed\u00ada hecho el m\u00e1s peque\u00f1o de sus hijos\u2020\u2122, que ciertamente no era Cam, el segundo de los tres\u2020\u009d. De manera similar, una publicaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, The Pentateuch and Haftorahs, dice que la breve narraci\u00f3n \u2020\u0153se refiere a alg\u00fan acto abominable en el que Cana\u00e1n parece haber estado implicado\u2020\u009d (edici\u00f3n de J. H. Hertz, Londres, 1972, p\u00e1g. 34), y despu\u00e9s de indicar que la palabra hebrea que se traduce \u2020\u0153hijo\u2020\u009d en el vers\u00ed\u00adculo 24 puede significar \u2020\u0153nieto\u2020\u009d, esta obra expone: \u2020\u0153La referencia probablemente sea a Cana\u00e1n\u2020\u009d. The Soncino Chumash tambi\u00e9n se\u00f1ala que hay quien cree que Cana\u00e1n \u2020\u0153gratific\u00f3 un deseo perverso en [No\u00e9]\u2020\u009d, y que la expresi\u00f3n \u2020\u0153hijo menor\u2020\u009d se refiere a Cana\u00e1n, que era el hijo menor de Cam (edici\u00f3n de A. Cohen, Londres, 1956, p\u00e1g. 47).<br \/>\nDebe entenderse que estos puntos de vista son conjeturales, pues el registro b\u00ed\u00adblico no da los detalles del incidente. Sin embargo, el que de repente se introduzca a Cana\u00e1n en la narraci\u00f3n antes de relatar la embriaguez de No\u00e9 (G\u00e9 9:18), y el que el registro se refiera a Cam como \u2020\u0153el padre de Cana\u00e1n\u2020\u009d (G\u00e9 9:22), parecen pruebas claras de que Cana\u00e1n estuvo implicado de alg\u00fan modo. Es razonable concluir que la expresi\u00f3n \u2020\u0153vio la desnudez de su padre\u2020\u009d indique alg\u00fan abuso o perversi\u00f3n por parte de Cana\u00e1n, pues la mayor\u00ed\u00ada de las veces que la Biblia habla de \u2020\u02dcponer al descubierto\u2020\u2122 o \u2020\u02dcver la desnudez\u2020\u2122 de otra persona se refiere al incesto u otros pecados sexuales. (Le 18:6-19; 20:17.) As\u00ed\u00ad, es posible que Cana\u00e1n cometiera, o intentara cometer, alg\u00fan acto deshonesto con No\u00e9 mientras este estaba inconsciente, y que Cam, teniendo conocimiento de ello, no lo impidiera o no disciplinara a su hijo. Tampoco hizo nada para cubrir la desnudez de su padre, limit\u00e1ndose tan solo a darlo a conocer a sus hermanos.<br \/>\nTambi\u00e9n debe tenerse en cuenta el elemento prof\u00e9tico de la maldici\u00f3n. No hay prueba que indique que Cana\u00e1n mismo llegara a ser esclavo de Sem o Jafet en el transcurso de su vida. Pero como fue Dios quien inspir\u00f3 la maldici\u00f3n que No\u00e9 pronunci\u00f3, y El nunca expresa desaprobaci\u00f3n sin causa justificada, es probable que ya se hubiera visto en Cana\u00e1n alg\u00fan rasgo claramente corrupto, quiz\u00e1s de naturaleza lasciva, y que Jehov\u00e1 hubiera previsto con su presciencia el mal efecto que esta caracter\u00ed\u00adstica tendr\u00ed\u00ada con el tiempo en sus descendientes. En el caso de Ca\u00ed\u00adn, un caso anterior, Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada notado una mala actitud de coraz\u00f3n y le hab\u00ed\u00ada advertido del peligro de que lo venciera el pecado (G\u00e9 4:3-7); Dios tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada discernido la irreformable inclinaci\u00f3n hacia la iniquidad de la mayor parte de la poblaci\u00f3n antediluviana, lo que justificaba su destrucci\u00f3n. (G\u00e9 6:5.) La prueba m\u00e1s obvia de la justicia de la maldici\u00f3n pronunciada sobre Cana\u00e1n se ve m\u00e1s tarde en la historia de sus descendientes, una historia s\u00f3rdida de inmoralidad y depravaci\u00f3n, como lo testifica tanto la historia b\u00ed\u00adblica como la extrab\u00ed\u00adblica. La maldici\u00f3n de Cana\u00e1n vio su cumplimiento unos ocho siglos despu\u00e9s que se pronunci\u00f3, cuando los israelitas de origen sem\u00ed\u00adtico subyugaron a los descendientes de Cana\u00e1n y, m\u00e1s tarde, cuando estos llegaron a estar bajo la dominaci\u00f3n de las potencias jaf\u00e9ticas de Medo-Persia, Grecia y Roma.<\/p>\n<p>2. El nombre Cana\u00e1n tambi\u00e9n aplica a la raza que descendi\u00f3 del hijo de Cam y a la tierra donde resid\u00ed\u00ada. Cana\u00e1n es el nombre antiguo de la parte de Palestina situada al O. del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (N\u00fa 33:51; 35:10, 14), aunque alg\u00fan tiempo antes de la conquista israelita, los amorreos de Cana\u00e1n invadieron la tierra que est\u00e1 al E. del Jord\u00e1n. (N\u00fa 21:13, 26.)<\/p>\n<p>L\u00ed\u00admites e historia primitiva. La descripci\u00f3n m\u00e1s antigua de los l\u00ed\u00admites de Cana\u00e1n indica que esta tierra se extend\u00ed\u00ada desde Sid\u00f3n, al N., hasta Guerar, cerca de Gaza, al SO., y hasta Sodoma y las ciudades vecinas, al SE. (G\u00e9 10:19.) Sin embargo, parece ser que en el tiempo de Abrah\u00e1n, a Sodoma y a las otras \u2020\u0153ciudades del Distrito\u2020\u009d no se las consideraba parte de la tierra de Cana\u00e1n propiamente dicha (G\u00e9 13:12), como tampoco a los territorios posteriores de Edom y Moab, que habitaban descendientes de Abrah\u00e1n y Lot. (G\u00e9 36:6-8; Ex 15:15.) El territorio de Cana\u00e1n tal y como se prometi\u00f3 a la naci\u00f3n de Israel se delimita con mayor detalle en N\u00fameros 34:2-12. Empezaba al N. de Sid\u00f3n y se extend\u00ed\u00ada hacia el S. hasta \u2020\u0153el valle torrencial de Egipto\u2020\u009d y Qad\u00e9s-barnea. Los filisteos, que no eran cananeos (G\u00e9 10:13, 14), hab\u00ed\u00adan ocupado la regi\u00f3n costera que estaba al S. de la llanura de Sar\u00f3n, pero antes a esta tambi\u00e9n se la hab\u00ed\u00ada \u2020\u02dcconsiderado\u2020\u2122 tierra cananea. (Jos 13:3.) Otras tribus, como los quenitas (una de cuyas familias se relaciona m\u00e1s tarde con Madi\u00e1n; N\u00fa 10:29; Jue 1:16) y los amalequitas (descendientes de Esa\u00fa; G\u00e9 36:12), tambi\u00e9n se hab\u00ed\u00adan asentado en este territorio. (G\u00e9 15:18-21; N\u00fa 14:45.)<br \/>\nLa Biblia no especifica si los descendientes de Cana\u00e1n emigraron a esta tierra y se afincaron en ella despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de Babel (G\u00e9 11:9), o si primero acompa\u00f1aron al grupo principal de camitas a \u00ed\u0081frica y desde all\u00ed\u00ad pasaron a la regi\u00f3n de Palestina. De cualquier modo, para 1943 a. E.C., cuando Abrah\u00e1n dej\u00f3 Har\u00e1n, en Pad\u00e1n-aram, y se dirigi\u00f3 a esta tierra, los cananeos ya se hab\u00ed\u00adan establecido en ella, y Abrah\u00e1n tuvo ciertos tratos con amorreos e hititas. (G\u00e9 11:31; 12:5, 6; 13:7; 14:13; 23:2-20.) Jehov\u00e1 repiti\u00f3 a Abrah\u00e1n la promesa de que su descendencia heredar\u00ed\u00ada esa tierra y le dijo que fuera \u2020\u0153de un sitio a otro en la tierra por su largo y por su ancho\u2020\u009d. (G\u00e9 12:7; 13:14-17; 15:7, 13-21; 17:8.) Sobre la base de esta promesa y por respeto a la maldici\u00f3n que Dios hab\u00ed\u00ada pronunciado, Abrah\u00e1n se preocup\u00f3 de que su hijo no se casara con una cananea. (G\u00e9 24:1-4.)<br \/>\nLa relativa facilidad con la que Abrah\u00e1n y, m\u00e1s tarde, Isaac y Jacob viajaron por esta regi\u00f3n con sus grandes manadas y reba\u00f1os muestra que a\u00fan no estaba densamente poblada. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 34:21.) Las investigaciones arqueol\u00f3gicas tambi\u00e9n dan prueba de que en aquel tiempo la poblaci\u00f3n era bastante escasa y de que la mayor\u00ed\u00ada de las ciudades se asentaban a lo largo de la costa mediterr\u00e1nea, en la regi\u00f3n del mar Muerto, el valle del Jord\u00e1n y la llanura de Jezreel. W. F. Albright dice que en la primera parte del II milenio a. E.C. pr\u00e1cticamente no hab\u00ed\u00ada ninguna poblaci\u00f3n sedentaria en la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Palestina, lo que corrobora la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica, seg\u00fan la cual los patriarcas vagaron por los amplios espacios de las colinas de la Palestina central y las tierras secas del S. (Archaeology of Palestine and the Bible, 1933, p\u00e1gs. 131-133.) Para ese tiempo, Cana\u00e1n a\u00fan deb\u00ed\u00ada estar bajo la influencia y dominio elamita (y, por lo tanto, semita), como lo indica el registro de G\u00e9nesis 14:1-7.<br \/>\nAlgunas de las ciudades en cuyos aleda\u00f1os acamparon Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob fueron Siquem (G\u00e9 12:6), Betel y Hai (G\u00e9 12:8), Hebr\u00f3n (G\u00e9 13:18), Guerar (G\u00e9 20:1) y Beer-seba (G\u00e9 22:19). Aunque no parece que los cananeos mostraron gran animosidad a los patriarcas hebreos, el factor principal por el que se vieron libres de ataques fue la protecci\u00f3n divina. (Sl 105:12-15.) As\u00ed\u00ad, despu\u00e9s que los hijos de Jacob asaltaron la ciudad hevea de Siquem, \u2020\u0153el terror de Dios\u2020\u009d lleg\u00f3 a estar sobre las ciudades vecinas, \u2020\u0153de modo que no corrieron tras los hijos de Jacob\u2020\u009d. (G\u00e9 33:18; 34:2; 35:5.)<br \/>\nLa historia muestra que Cana\u00e1n estuvo sometida a Egipto por unos dos siglos antes de la conquista israelita. Unos mensajes, conocidos como las Cartas de el-Amarna, enviados por ciertos gobernantes vasallos de Siria y Palestina a los faraones Amenhotep III y Akhenat\u00f3n, presentan un cuadro de considerable disensi\u00f3n e intriga pol\u00ed\u00adtica en la regi\u00f3n durante ese per\u00ed\u00adodo. Para cuando Israel lleg\u00f3 a su frontera (1473 a. E.C.), Cana\u00e1n era una tierra de numerosas ciudades-estados o peque\u00f1os reinos que de alg\u00fan modo estaban relacionados por lazos tribales. Los esp\u00ed\u00adas que hab\u00ed\u00adan explorado la tierra casi cuarenta a\u00f1os antes hab\u00ed\u00adan hallado que era muy productiva y que sus ciudades estaban bien fortificadas. (N\u00fa 13:21-29; comp\u00e1rese con Dt 9:1; Ne 9:25.)<\/p>\n<p>Distribuci\u00f3n de las tribus de Cana\u00e1n. Parece ser que la principal de las once tribus cananeas (G\u00e9 10:15-19) era la de los amorreos. (V\u00e9ase AMORREO.) Adem\u00e1s de haber conquistado Bas\u00e1n y Galaad, al E. del Jord\u00e1n, las referencias a los amorreos muestran que eran poderosos tanto en el N. como en el S. de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Cana\u00e1n. (Jos 10:5; 11:3; 13:4.) A los amorreos quiz\u00e1s los segu\u00ed\u00adan en poder los hititas. Esta tribu se hallaba en tiempos de Abrah\u00e1n en la zona S., Hebr\u00f3n y sus alrededores (G\u00e9 23:19, 20), pero parece que m\u00e1s tarde se ubicaron sobre todo en las regiones del N., en direcci\u00f3n a Siria. (Jos 1:4; Jue 1:23-26; 1Re 10:29.)<br \/>\nDe las otras tribus, las que se mencionan con mayor frecuencia durante la conquista son las de los jebuseos, los heveos y los guirgaseos. Los jebuseos habitaban la regi\u00f3n monta\u00f1osa de los alrededores de Jerusal\u00e9n. (N\u00fa 13:29; Jos 18:16, 28.) Los heveos estaban diseminados desde Gaba\u00f3n, al S. (Jos 9:3, 7), hasta la base del monte Herm\u00f3n, al N. (Jos 11:3.) No se especifica qu\u00e9 territorio ocupaban los guirgaseos.<br \/>\nLas seis tribus restantes \u2014los sidonios, los arvadeos, los hamateos, los arqueos, los sineos y los zemareos\u2014 bien pueden incluirse en el t\u00e9rmino global \u2020\u0153cananeos\u2020\u009d, usado con frecuencia con los nombres espec\u00ed\u00adficos de otras tribus; tambi\u00e9n es posible que la expresi\u00f3n \u2020\u0153cananeos\u2020\u009d se use sencillamente para referirse a ciudades o grupos de poblaci\u00f3n cananea mixta. (Ex 23:23; 34:11; Dt 7:1; N\u00fa 13:29.) Parece ser que esas seis tribus estaban asentadas al N. de la regi\u00f3n que los israelitas conquistaron al principio y no se las menciona espec\u00ed\u00adficamente en el relato de la conquista.<\/p>\n<p>Israel conquista Cana\u00e1n. (MAPAS, vol. 1, p\u00e1gs. 737, 738.) En el segundo a\u00f1o despu\u00e9s del \u00e9xodo, los israelitas intentaron entrar en Cana\u00e1n por el S., pero como carec\u00ed\u00adan del apoyo divino, los cananeos y sus aliados amalequitas los derrotaron. (N\u00fa 14:42-45.) Hacia el fin de los cuarenta a\u00f1os de vagar por el desierto, Israel de nuevo avanz\u00f3 hacia la tierra de Cana\u00e1n. El rey de Arad atac\u00f3 a los israelitas en el N\u00e9gueb, pero esta vez las fuerzas cananeas fueron derrotadas y destruidas sus ciudades. (N\u00fa 21:1-3.) Despu\u00e9s de esta victoria, los israelitas no iniciaron la invasi\u00f3n por el S., sino que dieron un rodeo para penetrar por el E. Esto los enfrent\u00f3 a los reinos amorreos de Seh\u00f3n y Og, pero la derrota de estos reyes dej\u00f3 todo Bas\u00e1n y Galaad bajo control israelita. Tan solo en Bas\u00e1n hab\u00ed\u00ada sesenta ciudades \u2020\u0153con muro alto, puertas y barras\u2020\u009d. (N\u00fa 21:21-35; Dt 2:26\u20133:10.) La derrota de estos reyes poderosos debilit\u00f3 a los reinos cananeos del O. del Jord\u00e1n, y el que despu\u00e9s la naci\u00f3n israelita cruzara milagrosamente a pie enjuto el Jord\u00e1n hizo que los corazones de los cananeos \u2020\u02dcempezaran a derretirse\u2020\u2122. De manera que los cananeos no atacaron el campamento israelita de Guilgal durante el per\u00ed\u00adodo en que muchos de los varones israelitas se recuperaban de la circuncisi\u00f3n ni tampoco durante la posterior celebraci\u00f3n de la Pascua. (Jos 2:9-11; 5:1-11.)<br \/>\nLos israelitas ten\u00ed\u00adan en Guilgal una buena base desde la que continuar la conquista de la tierra, pues entonces dispon\u00ed\u00adan de suficiente agua en el Jord\u00e1n y pod\u00ed\u00adan conseguir suministros de alimento de la regi\u00f3n conquistada al E. del r\u00ed\u00ado. Su primer objetivo fue la cercana ciudad fronteriza de Jeric\u00f3, bien cerrada a causa de los israelitas, pero cuyos poderosos muros cayeron por el poder de Jehov\u00e1. (Jos 6:1-21.) M\u00e1s tarde, las fuerzas invasoras subieron unos mil metros, hasta la regi\u00f3n monta\u00f1osa del N. de Jerusal\u00e9n, y, despu\u00e9s de sufrir una derrota, capturaron Hai y la quemaron. (Jos 7:1-5; 8:18-28.) Ante la amenaza israelita, los reinos cananeos de todo el pa\u00ed\u00ads formaron una importante coalici\u00f3n para repeler el ataque, aunque ciertas ciudades heveas buscaron la paz con Israel vali\u00e9ndose de un subterfugio. Para los dem\u00e1s reinos cananeos, esta secesi\u00f3n de Gaba\u00f3n y otras tres ciudades vecinas fue un acto de traici\u00f3n que pon\u00ed\u00ada en peligro la unidad de toda la \u2020\u02dcliga cananea\u2020\u2122, por lo que cinco reyes cananeos se aliaron para luchar contra Gaba\u00f3n; no obstante, las tropas israelitas bajo el mando de Josu\u00e9 marcharon toda la noche para salvar la ciudad asediada. La derrota de los cinco reyes agresores estuvo acompa\u00f1ada de una precipitaci\u00f3n milagrosa de enormes piedras de granizo, y fue en esa ocasi\u00f3n cuando Dios hizo que se retrasara la puesta del Sol. (Jos 9:17, 24, 25; 10:1-27.)<br \/>\nLas fuerzas victoriosas israelitas invadieron luego toda la mitad meridional de Cana\u00e1n (con excepci\u00f3n de las llanuras de Filistea), conquistando ciudades de la Sefel\u00e1, la regi\u00f3n monta\u00f1osa y el N\u00e9gueb, y m\u00e1s tarde volvieron a su campamento base de Guilgal, junto al Jord\u00e1n. (Jos 10:28-43.) A continuaci\u00f3n, los cananeos de la mitad septentrional, bajo el mando del rey de Hazor, concentraron sus tropas y carros de guerra, y reunieron sus fuerzas en las aguas de Merom, al N. del mar de Galilea. Sin embargo, el ej\u00e9rcito de Josu\u00e9 atac\u00f3 por sorpresa a la confederaci\u00f3n cananea y la puso en fuga, tras lo cual pas\u00f3 a capturar sus ciudades hasta Baal-gad, al N., al pie del monte Herm\u00f3n. (Jos 11:1-20.) Parece ser que la campa\u00f1a dur\u00f3 bastante tiempo y fue seguida por otra acci\u00f3n ofensiva en la regi\u00f3n monta\u00f1osa del S., esta vez contra los gigantescos anaquim y sus ciudades. (Jos 11:21, 22; v\u00e9ase ANAQUIM.)<br \/>\nPara entonces hab\u00ed\u00adan pasado unos seis a\u00f1os desde el comienzo de los enfrentamientos. Se hab\u00ed\u00ada realizado la mayor parte de la conquista de Cana\u00e1n y se hab\u00ed\u00ada doblegado la fuerza de las tribus cananeas, lo que hac\u00ed\u00ada posible que se empezara a distribuir la tierra entre las tribus israelitas. (V\u00e9ase L\u00ed\u008dMITE.) Sin embargo, todav\u00ed\u00ada quedaban por subyugar varias regiones, algunas importantes, como el territorio de los filisteos, quienes, aunque no eran cananeos, hab\u00ed\u00adan usurpado parte de la Tierra Prometida a los israelitas: el territorio de los guesuritas (comp\u00e1rese con 1Sa 27:8), el territorio que iba desde los alrededores de Sid\u00f3n hasta Guebal (Biblos) y toda la regi\u00f3n del L\u00ed\u00adbano. (Jos 13:2-6.) Por otra parte, hab\u00ed\u00ada focos de resistencia diseminados por todo el pa\u00ed\u00ads, algunos de los cuales m\u00e1s tarde sofocaron las tribus de Israel que heredaron aquella tierra. A otros no se les conquist\u00f3 y a algunos se les oblig\u00f3 a realizar trabajos forzados para los israelitas. (Jos 15:13-17; 16:10; 17:11-13, 16-18; Jue 1:17-21, 27-36.)<br \/>\nAunque muchos cananeos sobrevivieron a la conquista y no fueron subyugados, a\u00fan pod\u00ed\u00ada decirse que \u2020\u02dcJehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada dado a Israel toda la tierra que hab\u00ed\u00ada jurado dar a sus antepasados\u2020\u2122, que les hab\u00ed\u00ada dado \u2020\u0153descanso todo en derredor\u2020\u009d y que no hab\u00ed\u00ada fallado \u2020\u0153ni una promesa de toda la buena promesa que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada hecho a la casa de Israel; todo se [hab\u00ed\u00ada realizado]\u2020\u009d. (Jos 21:43-45.) El temor hab\u00ed\u00ada hecho presa de todos los pueblos vecinos y enemigos de los israelitas, por lo que no supusieron una amenaza verdadera a su seguridad. Dios hab\u00ed\u00ada dicho con anterioridad que expulsar\u00ed\u00ada a los cananeos \u2020\u0153poco a poco\u2020\u009d para que no se multiplicaran las bestias salvajes en una tierra desolada s\u00fabitamente. (Ex 23:29, 30; Dt 7:22.) A pesar de que los cananeos dispon\u00ed\u00adan de un armamento superior, como carros de guerra con hoces de hierro, no se puede decir que Jehov\u00e1 fall\u00f3 con respecto a su promesa porque en algunas ocasiones los israelitas fueron derrotados. (Jos 17:16-18; Jue 4:13.) M\u00e1s bien, el registro b\u00ed\u00adblico muestra que las pocas derrotas que sufrieron los israelitas se debieron a su infidelidad. (N\u00fa 14:44, 45; Jos 7:1-12.)<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 decret\u00f3 Jehov\u00e1 el exterminio de los cananeos?<br \/>\nEl registro hist\u00f3rico muestra que las poblaciones de las ciudades cananeas que conquistaron los israelitas fueron destruidas por completo. (N\u00fa 21:1-3, 34, 35; Jos 6:20, 21; 8:21-27; 10:26-40; 11:10-14.) Por este motivo algunos cr\u00ed\u00adticos han acusado a las Escrituras Hebreas o \u2020\u0153Antiguo Testamento\u2020\u009d de estar imbuidas de un esp\u00ed\u00adritu de crueldad y matanza desenfrenada. No obstante, la cuesti\u00f3n es si se reconoce o no la soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre toda la Tierra y sus habitantes. Mediante un pacto juramentado, hab\u00ed\u00ada entregado el derecho de tenencia de la tierra de Cana\u00e1n a la \u2020\u02dcdescendencia de Abrah\u00e1n\u2020\u2122. (G\u00e9 12:5-7; 15:17-21; comp\u00e1rese con Dt 32:8; Hch 17:26.) No obstante, Dios se propon\u00ed\u00ada m\u00e1s que solo desahuciar o desposeer a los habitantes de aquella tierra. El tiene el derecho de actuar como \u2020\u0153Juez de toda la tierra\u2020\u009d (G\u00e9 18:25) y decretar la sentencia de pena capital sobre los que, seg\u00fan El, lo merezcan, como tambi\u00e9n de hacer cumplir la ejecuci\u00f3n de tal sentencia por los medios que desee emplear.<br \/>\nLas condiciones que hab\u00ed\u00adan llegado a existir entre los cananeos para el tiempo de la conquista israelita prueban fuera de toda duda la justicia de la maldici\u00f3n prof\u00e9tica de Dios sobre Cana\u00e1n. Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada permitido que pasaran cuatrocientos a\u00f1os desde el tiempo de Abrah\u00e1n para que \u2020\u02dcquedase completo el error de los amorreos\u2020\u2122. (G\u00e9 15:16.) El hecho de que las esposas hititas de Esa\u00fa fuesen una \u2020\u0153fuente de amargura de esp\u00ed\u00adritu para Isaac y Rebeca\u2020\u009d hasta el punto de que esta hab\u00ed\u00ada \u2020\u02dcllegado a aborrecer su vida a causa de ellas\u2020\u2122, ciertamente es una prueba de la maldad que ya manifestaban los cananeos. (G\u00e9 26:34, 35; 27:46.) En los siglos siguientes, la tierra de Cana\u00e1n lleg\u00f3 a estar saturada de pr\u00e1cticas detestables de idolatr\u00ed\u00ada, inmoralidad y derramamiento de sangre. La religi\u00f3n cananea era degradada en extremo, sus \u2020\u0153columnas sagradas\u2020\u009d posiblemente eran emblemas f\u00e1licos y en muchos de los ritos que practicaban en los \u2020\u0153lugares altos\u2020\u009d se entregaban a la lujuria y a otras formas de depravaci\u00f3n. (Ex 23:24; 34:12, 13; N\u00fa 33:52; Dt 7:5.) El incesto, la sodom\u00ed\u00ada y la bestialidad formaban parte de \u2020\u02dcla manera de obrar de la tierra de Cana\u00e1n\u2020\u2122; estas pr\u00e1cticas hicieron inmunda la tierra, por cuyo error era inevitable que se \u2020\u02dcvomitara a sus habitantes\u2020\u2122. (Le 18:2-25.) La magia, la hechicer\u00ed\u00ada, el espiritismo y el sacrificio de los hijos en el fuego eran algunas de las pr\u00e1cticas detestables cananeas. (Dt 18:9-12.)<br \/>\nBaal era la deidad m\u00e1s importante que adoraban los cananeos. (Jue 2:12, 13; comp\u00e1rese con Jue 6:25-32; 1Re 16:30-32.) Un texto egipcio representa a las diosas cananeas Astoret (Jue 2:13; 10:6; 1Sa 7:3, 4), Aser\u00e1 y Anat como diosas madre y, a la vez, prostitutas sagradas, que, parad\u00f3jicamente, no perd\u00ed\u00adan su virginidad (literalmente, \u2020\u0153las grandes diosas que conciben, pero no dan a luz\u2020\u009d). Su adoraci\u00f3n al parecer siempre inclu\u00ed\u00ada la prostituci\u00f3n en los templos. Las diosas no solo simbolizaban la lujuria, sino tambi\u00e9n la guerra y la violencia s\u00e1dica. Por ello, en el Poema de Baal hallado en Ugarit se dice que la diosa Anat realiz\u00f3 una gran matanza y luego se adorn\u00f3 con las cabezas de los muertos y colg\u00f3 de su cinto las manos de estos, mientras se ba\u00f1aba gozosamente en su sangre. Las figurillas de la diosa Astoret descubiertas en Palestina la representan desnuda y con los \u00f3rganos sexuales groseramente exagerados. El arque\u00f3logo W. F. Albright hace la siguiente observaci\u00f3n sobre su adoraci\u00f3n f\u00e1lica: \u2020\u0153En su peor momento, [&#8230;] el aspecto er\u00f3tico de su culto debe haberse sumido en profundidades extremadamente s\u00f3rdidas de degradaci\u00f3n social\u2020\u009d. (Archaeology and the Religion of Israel, 1968, p\u00e1gs. 76, 77; v\u00e9anse ASTORET; BAAL n\u00fam. 4.)<br \/>\nAdem\u00e1s de otras pr\u00e1cticas degradantes, tambi\u00e9n se hac\u00ed\u00adan sacrificios de ni\u00f1os. Seg\u00fan Merrill F. Unger, \u2020\u0153las excavaciones realizadas en Palestina han puesto al descubierto montones de cenizas y restos de esqueletos infantiles en cementerios situados cerca de altares paganos, lo que indica lo extendida que estaba esta pr\u00e1ctica cruel y abominable\u2020\u009d. (Archaeology and the Old Testament, 1964, p\u00e1g. 279.) La obra Compendio Manual de la Biblia (de Henry H. Halley, 1985, p\u00e1g. 157) dice: \u2020\u0153Los cananeos, pues, adoraban cometiendo excesos inmorales en presencia de sus dioses, y luego asesinando a sus hijos primog\u00e9nitos como sacrificio a estos mismos dioses. Parece que en gran parte, la tierra de Cana\u00e1n hab\u00ed\u00ada llegado a ser una especie de Sodoma y Gomorra en escala nacional. [&#8230;] \u00bfTen\u00ed\u00ada derecho a seguir viviendo una civilizaci\u00f3n de semejante inmundicia y brutalidad? [&#8230;] Los arque\u00f3logos que cavan en las ruinas de las ciudades cananeas se preguntan por qu\u00e9 Dios no las destruy\u00f3 mucho antes\u2020\u009d. (GRABADO. vol. 1, p\u00e1g. 739.)<br \/>\nEn algunas ocasiones Jehov\u00e1 ha ejercido su derecho soberano de ejecutar la sentencia de muerte sobre gente inicua: en el diluvio global tal sentencia incluy\u00f3 a casi toda la poblaci\u00f3n humana, aniquil\u00f3 el entero distrito de las ciudades de Sodoma y Gomorra debido al \u2020\u02dcclamor de queja acerca de ellas y su grav\u00ed\u00adsimo pecado\u2020\u2122 (G\u00e9 18:20; 19:13), destruy\u00f3 las fuerzas militares de Fara\u00f3n en el mar Rojo y hasta extermin\u00f3 las casas de Cor\u00e9 y otros rebeldes israelitas. En estos casos, Dios utiliz\u00f3 fuerzas naturales para llevar a cabo la destrucci\u00f3n; sin embargo, en el caso de Cana\u00e1n asign\u00f3 a los israelitas el deber sagrado de ser los ejecutores principales de su decreto divino, guiados por su mensajero ang\u00e9lico y respaldados por su fuerza todopoderosa. (Ex 23:20-23, 27, 28; Dt 9:3, 4; 20:15-18; Jos 10:42.) Por otra parte, para los cananeos los resultados fueron exactamente los mismos que si Dios los hubiera destruido mediante alg\u00fan fen\u00f3meno natural, como un diluvio, un fuego o un terremoto, y el hecho de que fuesen agentes humanos los que dieran muerte a los pueblos condenados, por muy desagradable que pudiera parecer su misi\u00f3n, no altera la justicia de esa acci\u00f3n ordenada por Dios. (Jer 48:10.) Al usar a los israelitas como instrumento humano para luchar contra \u2020\u0153siete naciones m\u00e1s populosas y m\u00e1s fuertes\u2020\u009d que ellos, se enalteci\u00f3 el poder de Jehov\u00e1 y se demostr\u00f3 su divinidad. (Dt 7:1; Le 25:38.)<br \/>\nLos cananeos no ignoraban las muchas pruebas de que Israel era el pueblo de Dios y el instrumento que El hab\u00ed\u00ada escogido. (Jos 2:9-21, 24; 9:24-27.) Sin embargo, con la excepci\u00f3n de Rahab, su familia y las ciudades de los gabaonitas, no hubo quien buscara misericordia ni se valiera de la oportunidad de huir. Todos los que fueron exterminados hab\u00ed\u00adan decidido endurecerse rebeldemente contra Jehov\u00e1. El no los oblig\u00f3 a someterse y rendirse ante su voluntad expresada, sino, m\u00e1s bien, \u2020\u0153[dej\u00f3] que se les pusiera terco el coraz\u00f3n, para que declararan guerra contra Israel, a fin de que \u00e9l los diera por entero a la destrucci\u00f3n, para que no llegaran a recibir consideraci\u00f3n favorable, sino para que los aniquilara\u2020\u009d al ejecutar su juicio contra ellos. (Jos 11:19, 20.)<br \/>\nCon sabidur\u00ed\u00ada, Josu\u00e9 \u2020\u0153no quit\u00f3 una palabra de todo lo que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s\u2020\u009d en cuanto a la destrucci\u00f3n de los cananeos. (Jos 11:15.) Sin embargo, la naci\u00f3n israelita no sigui\u00f3 su buena direcci\u00f3n y no elimin\u00f3 por completo lo que contaminaba la tierra. Se toler\u00f3 la presencia de los cananeos, presencia que afect\u00f3 a Israel y que con el tiempo sin duda provoc\u00f3 m\u00e1s muertes (sin mencionar la violencia, inmoralidad e idolatr\u00ed\u00ada) que las que se hubieran producido si el decreto de exterminio de todos los cananeos se hubiera efectuado con fidelidad. (N\u00fa 33:55, 56; Jue 2:1-3, 11-23; Sl 106:34-43.) Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada advertido a los israelitas que Su justicia y Sus juicios no ser\u00ed\u00adan parciales, de modo que si se relacionaban con los cananeos, se casaban con ellos, aceptaban su religi\u00f3n y adoptaban costumbres religiosas y pr\u00e1cticas degeneradas, no podr\u00ed\u00adan evitar recibir la misma sentencia de aniquilaci\u00f3n y tambi\u00e9n ser\u00ed\u00adan \u2020\u02dcvomitados de la tierra\u2020\u2122. (Ex 23:32, 33; 34:12-17; Le 18:26-30; Dt 7:2-5, 25, 26.)<br \/>\nJueces 3:1, 2 dice que Jehov\u00e1 permiti\u00f3 que algunas de las naciones cananeas permaneciesen \u2020\u0153para probar a Israel mediante ellas, es decir, a cuantos no hab\u00ed\u00adan tenido la experiencia de pasar por ninguna de las guerras de Cana\u00e1n; fue solamente para que las generaciones de los hijos de Israel tuvieran la experiencia, para ense\u00f1arles la guerra, es decir, solo a aquellos que antes de eso no hab\u00ed\u00adan experimentado tales cosas\u2020\u009d. Esta declaraci\u00f3n no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con los vers\u00ed\u00adculos anteriores (Jue 2:20-22), que dicen que Jehov\u00e1 permiti\u00f3 que estas naciones se quedaran debido a la infidelidad de los israelitas y para \u2020\u02dcprobar a Israel mediante ellas, para ver si ser\u00ed\u00adan personas que guardaran el camino de Jehov\u00e1\u2020\u2122. Por el contrario, muestra que debido a la permanencia de algunas naciones cananeas, las generaciones posteriores de israelitas tendr\u00ed\u00adan la oportunidad de demostrar obediencia a los mandamientos de Dios con respecto a los cananeos, poniendo a prueba su fe hasta el punto de arriesgar la vida guerreando contra ellos.<br \/>\nEn vista de lo antedicho, se hace patente que el punto de vista de algunos cr\u00ed\u00adticos sobre la incompatibilidad de la destrucci\u00f3n de los cananeos con el esp\u00ed\u00adritu de las Escrituras Griegas Cristianas no armoniza con los hechos, como tambi\u00e9n demuestra un examen de los siguientes textos: Mateo 3:7-12; 22:1-7; 23:33; 25:41-46; Marcos 12:1-9; Lucas 19:14, 27; Romanos 1:18-32; 2 Tesalonicenses 1:6-9; 2:3; Revelaci\u00f3n 19:11-21.<\/p>\n<p>Historia posterior. Despu\u00e9s de la conquista, los cananeos y los israelitas con el tiempo lograron una coexistencia relativamente pac\u00ed\u00adfica, aunque en detrimento de Israel. (Jue 3:5, 6; comp\u00e1rese con Jue 19:11-14.) Unos tras otros, los gobernantes sirios, moabitas y filisteos consiguieron dominar por un tiempo a los israelitas, pero los cananeos no estuvieron en posici\u00f3n de subyugar a Israel durante veinte a\u00f1os hasta el tiempo de Jab\u00ed\u00adn, llamado \u2020\u0153el rey de Cana\u00e1n\u2020\u009d. (Jue 4:2, 3.) Despu\u00e9s que Barac infligi\u00f3 una derrota definitiva a Jab\u00ed\u00adn, las amenazas a Israel procedieron sobre todo de pueblos no cananeos, como los madianitas, los ammonitas y los filisteos. Del mismo modo, la \u00fanica tribu cananea que se menciona brevemente durante el tiempo de Samuel son los amorreos. (1Sa 7:14.) El rey David expuls\u00f3 a los jebuseos de Jerusal\u00e9n (2Sa 5:6-9), pero sus mayores campa\u00f1as se dirigieron contra los filisteos, los ammonitas, los moabitas, los edomitas, los amalequitas y los sirios. As\u00ed\u00ad se ve que los cananeos, aunque todav\u00ed\u00ada pose\u00ed\u00adan ciudades y ocupaban tierras en el territorio de Israel (2Sa 24:7, 16-18), hab\u00ed\u00adan dejado de ser una amenaza militar. David incluso tuvo dos guerreros hititas en sus fuerzas de combate. (1Sa 26:6; 2Sa 23:39.)<br \/>\nDurante su gobernaci\u00f3n, Salom\u00f3n someti\u00f3 a trabajos forzados a los que quedaban de las tribus cananeas (1Re 9:20, 21), y lleg\u00f3 con sus obras de construcci\u00f3n incluso hasta la ciudad cananea de Hamat, situada muy al N. (2Cr 8:4.) Sin embargo, m\u00e1s tarde las esposas cananeas contribuyeron a la ca\u00ed\u00adda de Salom\u00f3n, a que su heredero perdiera gran parte del reino y a la corrupci\u00f3n religiosa de la naci\u00f3n. (1Re 11:1, 13, 31-33.) Desde el reinado de Salom\u00f3n (1037-998 a. E.C.) hasta el de Jehoram de Israel (c. 917-905 a. E.C.), al parecer solo la tribu de los hititas sigui\u00f3 siendo importante y gozando de poder militar, aunque debi\u00f3 estar situada al N. de Israel, cerca de la frontera siria o ya dentro de territorio sirio. (1Re 10:29; 2Re 7:6.)<br \/>\nLos matrimonios con cananeas siguieron constituyendo un problema para los israelitas despu\u00e9s del exilio babilonio (Esd 9:1, 2), pero parece ser que los reinos cananeos, incluso los hititas, se hab\u00ed\u00adan desintegrado ante las agresiones de Siria, Asiria y Babilonia. El t\u00e9rmino \u2020\u0153Cana\u00e1n\u2020\u009d lleg\u00f3 a referirse sobre todo a Fenicia, como en la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas sobre Tiro (Isa 23:1, 11, nota) y en el caso de la mujer \u2020\u0153fenicia\u2020\u009d (literalmente, cananea [gr. kja\u00c2\u00b7na\u00c2\u00b7n\u00e1i\u00c2\u00b7a]) de la regi\u00f3n de Tiro y Sid\u00f3n que se dirigi\u00f3 a Jes\u00fas. (Mt 15:22, nota; comp\u00e1rese con Mr 7:26.)<\/p>\n<p>Importancia comercial y geopol\u00ed\u00adtica. El territorio de Cana\u00e1n conectaba Egipto con Asia y, en particular, con Mesopotamia. Aunque b\u00e1sicamente la econom\u00ed\u00ada del pa\u00ed\u00ads era agr\u00ed\u00adcola, tambi\u00e9n se practicaba el comercio. Las ciudades portuarias de Tiro y Sid\u00f3n, por ejemplo, se convirtieron en importantes centros comerciales, con flotas que se hicieron famosas por todo el mundo conocido de aquel entonces. (Comp\u00e1rese con Eze 27.) Por este motivo, ya en tiempo de Job la palabra \u2020\u0153cananeo\u2020\u009d lleg\u00f3 a ser sin\u00f3nima de \u2020\u02dccomerciante\u2020\u2122 o \u2020\u02dcmercader\u2020\u2122, y as\u00ed\u00ad es como se traduce. (Job 41:6, NM; Sof 1:11, NC; obs\u00e9rvese tambi\u00e9n la referencia a Babilonia como \u2020\u0153la tierra de Cana\u00e1n\u2020\u009d en Eze 17:4, 12.) Cana\u00e1n ocupaba un lugar muy estrat\u00e9gico en la Media Luna F\u00e9rtil y fue el objetivo de los grandes imperios de Mesopotamia, Asia Menor y \u00ed\u0081frica, que intentaban controlar los pasos militares y el tr\u00e1fico comercial por sus confines. De este modo, el que Dios situara a su pueblo escogido en esta tierra con toda seguridad atraer\u00ed\u00ada la atenci\u00f3n de las naciones y tendr\u00ed\u00ada efectos de largo alcance; en sentido geogr\u00e1fico, y en especial en sentido religioso, se pod\u00ed\u00ada decir que los israelitas moraban \u2020\u0153en el centro de la tierra\u2020\u009d. (Eze 38:12.)<\/p>\n<p>Idioma. Aunque el registro b\u00ed\u00adblico muestra con claridad que los cananeos eran de origen cam\u00ed\u00adtico, la mayor\u00ed\u00ada de las obras de referencia les atribuyen un origen semita. Esto se debe a la creencia de que hablaban un idioma sem\u00ed\u00adtico, creencia basada en la gran cantidad de textos encontrados en Ras Shamra (Ugarit) escritos en un lenguaje o dialecto semita, siendo los m\u00e1s antiguos posiblemente del siglo XIV a. E.C. Sin embargo, parece ser que Ugarit no estaba dentro de los l\u00ed\u00admites b\u00ed\u00adblicos de Cana\u00e1n. Un art\u00ed\u00adculo de A. F. Rainey en The Biblical Archaeologist (1965, p\u00e1g. 105) dice que sobre la base \u00e9tnica, pol\u00ed\u00adtica y, probablemente, ling\u00fc\u00ed\u00adstica, \u2020\u0153ahora es una clara equivocaci\u00f3n llamar ciudad \u2020\u02dccananea\u2020\u2122 a Ugarit\u2020\u009d. Adem\u00e1s, presenta otras pruebas que muestran que \u2020\u0153Ugarit y la tierra de Cana\u00e1n eran entidades pol\u00ed\u00adticas separadas y distintas\u2020\u009d. De modo que las susodichas tablillas no proveen ninguna pauta clara para determinar qu\u00e9 lenguaje hablaban los cananeos.<br \/>\nMuchas de las tablillas de el-Amarna halladas en Egipto proceden de ciudades de Cana\u00e1n, y estas tablillas, que son anteriores a la conquista israelita, est\u00e1n escritas sobre todo en babilonio cuneiforme, un lenguaje sem\u00ed\u00adtico. No obstante, este era el lenguaje diplom\u00e1tico de todo el Oriente Medio en aquel tiempo, usado incluso para escribir a la corte egipcia. Es de particular inter\u00e9s notar que The Interpreter\u2020\u2122s Dictionary of the Bible (edici\u00f3n de G. A. Buttrick, 1962, vol. 1, p\u00e1g. 495) dice que \u2020\u0153las Cartas de el-Amarna contienen indicios de que en Palestina y Siria se asentaron elementos \u00e9tnicos no semitas desde fechas bastante tempranas, pues varias de estas cartas muestran una notable influencia de lenguas no semitas\u2020\u009d (cursivas nuestras). En definitiva, a\u00fan hay incertidumbre en cuanto a cu\u00e1l era el lenguaje original que hablaban los primeros habitantes de Cana\u00e1n.<br \/>\nEs cierto, no obstante, que el relato b\u00ed\u00adblico mismo parece mostrar que Abrah\u00e1n y sus descendientes pod\u00ed\u00adan comunicarse con los habitantes de Cana\u00e1n sin necesidad de int\u00e9rpretes, y tambi\u00e9n puede notarse que, aunque se usan algunos nombres geogr\u00e1ficos no semitas, la mayor\u00ed\u00ada de las ciudades y los pueblos que conquistaron los israelitas ya ten\u00ed\u00adan nombres semitas. Por otra parte, a los reyes filisteos del tiempo de Abrah\u00e1n, y probablemente tambi\u00e9n a los del tiempo de David, se les llamaba \u2020\u0153Abim\u00e9lec\u2020\u009d (G\u00e9 20:2; 21:32; Sl 34, encab.), un nombre, o t\u00ed\u00adtulo, totalmente semita, y nunca se ha alegado que los filisteos fueran una raza semita. As\u00ed\u00ad que lo que posiblemente sucedi\u00f3 es que las tribus cananeas cambiaron su lenguaje cam\u00ed\u00adtico original a una lengua sem\u00ed\u00adtica en los siglos posteriores a la confusi\u00f3n de las lenguas en Babel. (G\u00e9 11:8, 9.) Esto pudo suceder debido a la relaci\u00f3n que tuvieron con los pueblos de habla aramea de Siria durante el per\u00ed\u00adodo de dominaci\u00f3n mesopot\u00e1mica o por otras razones desconocidas en la actualidad. Un cambio como este no ser\u00ed\u00ada mayor que el que sufrieron otros pueblos de la antig\u00fcedad, como el persa, que aunque pertenec\u00ed\u00ada a la familia indoeuropea (jaf\u00e9tica), m\u00e1s tarde adopt\u00f3 tanto el lenguaje arameo sem\u00ed\u00adtico como su escritura.<br \/>\n\u2020\u0153El lenguaje de Cana\u00e1n\u2020\u009d al que se hace referencia en Isa\u00ed\u00adas 19:18 ser\u00ed\u00ada para entonces (siglo VIII a. E.C.) el hebreo, el idioma principal que se hablaba en la zona.<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 409]<br \/>\nEstelas encontradas en Hazor. La inscripci\u00f3n de la estela central puede que simbolice una petici\u00f3n al dios-luna<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Hijo de Cam, nieto de No\u00e9, quien lo maldijo (Gn. 9.18, 22\u201327). En Gn. 10.15\u201319 est\u00e1n registrados como sus descendientes once grupos que hist\u00f3ricamente habitaban la Fenicia en particular y la Siropalestina en general. V\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\" title=\"\">tamb. el art\u00edculo que sigue.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Israel, Jud\u00e1, Judea Gen 9:25 y dijo: Maldito sea C; siervo de siervos Gen 12:5 Abram .. salieron para ir a tierra de C Gen 13:12 Abram acamp\u00f3 en la tierra de C, en Gen 17:8 te dar\u00e9 a ti .. toda la tierra de C en Gen 28:1 no tomes mujer de las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/canaan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCANAAN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1417","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1417","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1417"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1417\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1417"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1417"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1417"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}