{"id":14257,"date":"2016-02-05T09:25:35","date_gmt":"2016-02-05T14:25:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/unam-sanctam\/"},"modified":"2016-02-05T09:25:35","modified_gmt":"2016-02-05T14:25:35","slug":"unam-sanctam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/unam-sanctam\/","title":{"rendered":"UNAM SANCTAM"},"content":{"rendered":"<p>[072]<br \/>\n  Bula sobre la supremac\u00ed\u00ada papal, publicada el 18 de Noviembre de 1302 por Bonifacio VIII contra el rey franc\u00e9s Felipe el Hermoso. El Documento dejaba claro que la Iglesia es una en todo el mundo y, en lo religioso, ning\u00fan pr\u00ed\u00adncipe puede inmiscuirse en los asuntos eclesiales por expresa voluntad divina.<\/p>\n<p>   Las principales proposiciones eran:<br \/>\n   &#8211; La Biblia es la que testifica sobre el poder dado por Cristo a Pedro y a sus sucesores. Luego la autoridad del Pont\u00ed\u00adfice no es fruto de los tiempos.<\/p>\n<p>   &#8211; La Iglesia debe tener tambi\u00e9n autoridad civil y humana, por ser una sociedad, no solo espiritual y doctrinal. Pero la autoridad terrena debe regularse seg\u00fan las circunstancias.<\/p>\n<p>   &#8211; La autoridad eclesial y pontificia es esencialmente religiosa: \u00abAs\u00ed\u00ad pues, declaramos, afirmamos, determinamos y proclamamos que es necesario a toda creatura para su salvaci\u00f3n sujetarse a la autoridad del pont\u00ed\u00adfice romano\u00bb.<\/p>\n<p>    El V Concilio Ecum\u00e9nico de Letr\u00e1n, en 1516, recogi\u00f3 la doctrina de la sumisi\u00f3n al Obispo de Roma: \u00abEs necesario para la salvaci\u00f3n de todos los fieles cristianos el estar sometidos al pont\u00ed\u00adfice romano\u00bb.<\/p>\n<p>    La Bula no hac\u00ed\u00ada otra cosa que recoger las ense\u00f1anzas de los te\u00f3logos medievales: Bernardo de Claraval y Juan de Salisbury; y de los papas Nicol\u00e1s II y Le\u00f3n IX. Bonifacio VIII le dio una expresi\u00f3n precisa que influy\u00f3 poderosamente en los a\u00f1os siguientes en la autoridad pontificia sobre los pr\u00ed\u00adncipes cristianos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">(En lat\u00edn, Una y Santa, i.e. la Iglesia), es la bula acerca de la supremac\u00eda papal, publicada el 18 de noviembre de 1302 por Bonifacio VIII durante la disputa con Felipe el Hermoso, rey de Francia. Se le llama as\u00ed a causa de sus palabras iniciales (vea BONIFACIO VIII). La bula fue promulgada en relaci\u00f3n con el Concilio Romano de octubre de 1302, en el que probablemente fue discutida. No es improbable que el mismo Bonifacio VIII la haya revisado. Pero tambi\u00e9n parece que el texto sufri\u00f3 influencia del arzobispo de Bourges, Egidio Colonna, quien hab\u00eda viajado al concilio de Roma a pesar de una prohibici\u00f3n real. Ya no existe el original de la bula; el texto m\u00e1s antiguo se encuentra en los registros de Bonifacio VIII en los archivos vaticanos [\u201cReg. Vatic.\u201d, L, fol. 387]. Tambi\u00e9n fue incorporada al \u201cCorpus juris canonici\u201d (\u201cExtravag. Comm.\u201d, I, VIII, 1; ed. Friedberg, II, 1245). La autenticidad de la bula ha sido establecida definitivamente al inclu\u00edrsele en los registros oficiales de los breves papales y por su incorporaci\u00f3n en el derecho can\u00f3nico. Las objeciones respecto a su autenticidad presentadas por estudiosos como Damberger, Mury y Verlaque quedaron totalmente respondidas por este testimonio externo. Posteriormente Mury retir\u00f3 su objeci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La bula establece ciertas posiciones dogm\u00e1ticas acerca de la unidad de la Iglesia, la necesidad de pertenecer a ella para lograr la salvaci\u00f3n eterna, y la obligaci\u00f3n que de ah\u00ed se deriva de someterse al Papa para pertenecer a la Iglesia y as\u00ed alcanzar la salvaci\u00f3n. El Papa ahonda adem\u00e1s en la supremac\u00eda de lo espiritual en comparaci\u00f3n con el orden secular. Y a partir de ah\u00ed llega a conclusiones sobre la relaci\u00f3n entre el poder espiritual de la Iglesia y la autoridad secular. Las principales proposiciones de la bula son las siguientes: Primero, a partir de varios pasajes b\u00edblicos y referencias al arca del diluvio universal y a la t\u00fanica sin costura de Cristo se declara y establece la unidad de la Iglesia y su necesidad para la salvaci\u00f3n. Enseguida afirma el Papa que la unidad de la cabeza de la Iglesia, establecida en Pedro y sus sucesores, es id\u00e9ntica a la unidad del cuerpo de la Iglesia. Consecuentemente, todo quien desee pertenecer al reba\u00f1o de Cristo queda bajo el dominio de Pedro y sus sucesores. De modo que cuando los griegos y otros afirman que no est\u00e1n sujetos a la autoridad de Pedro ni a la de sus sucesores, con ello est\u00e1n afirmando no pertenecer al reba\u00f1o de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Enseguida aparecen algunos principios y conclusiones referentes al poder espiritual y secular:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay dos espadas en poder de la Iglesia- expresi\u00f3n conectada con la teor\u00eda medieval de las dos espadas-: la  espiritual y la secular. Ello se apoya en la acostumbrada referencia a las espadas de los ap\u00f3stoles durante el arresto de Cristo (LC. 22,38: MT. 26,52).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ambas espadas est\u00e1n en poder de la Iglesia. La espiritual es utilizada por la Iglesia a trav\u00e9s de la mano del clero; la Iglesia emplea la secular a trav\u00e9s de la mano de la autoridad civil, bajo la direcci\u00f3n del poder espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una espada debe estar subordinada a la otra: el poder terrenal debe someterse a la autoridad espiritual, pues \u00e9sta tiene precedencia sobre aqu\u00e9l a causa de su grandeza y sublimidad; la autoridad espiritual tiene derecho a establecer y conducir a la secular, e incluso a juzgarla cuando no act\u00faa correctamente. El poder terrenal es juzgado por el espiritual cuando se desv\u00eda; un poder espiritual inferior es juzgado por uno superior, y \u00e9ste es juzgado por Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tal autoridad, aunque se le otorga al ser humano y es ejercida por \u00e9l, no constituye una autoridad humana. Es una autoridad divina, otorgada a Pedro por decisi\u00f3n divina y, as\u00ed mismo, confirmada en \u00e9l y en sus sucesores. Quienquiera que se oponga a esta autoridad ordenada por Dios se opone a la ley de Dios y, al igual que los maniqueos,  parece aceptar dos principios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cAs\u00ed pues, declaramos, afirmamos, determinamos y proclamamos que es necesario a toda creatura para su salvaci\u00f3n sujetarse a la autoridad del pont\u00edfice romano\u201d (Porro subesse Romano Pontifici omni humanae creaturae declaramus, dicimus, definimus, et pronuntiamus omnino esse de necessitate salutis).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La bula tiene car\u00e1cter universal. Su contenido hace una distinci\u00f3n cuidadosa entre los principios fundamentales relativos a la primac\u00eda romana y las declaraciones sobre la forma en que se deben aplicar al poder secular y a sus representantes. En el margen del texto de la bula se establece la \u00faltima frase como su definici\u00f3n verdadera: \u201cDeclaratio quod subesse Romano Pontifici est omni humanae creaturae de necessitate salutis\u201d (se declara, por tanto, que es necesario para la salvaci\u00f3n que cada creatura humana se someta a la autoridad del pont\u00edfice romano). Esta definici\u00f3n, cuyo significado e importancia son evidentes por su conexi\u00f3n con la parte primera, relativa a la necesidad de la \u00fanica iglesia, expresa la necesidad, para quien desee lograr la salvaci\u00f3n, de pertenecer a la Iglesia y, por tanto, de someterse a la autoridad papal en cualquier asunto religioso. Esto ha sido una ense\u00f1anza constante de la Iglesia, y as\u00ed fue declarado por el V Concilio Ecum\u00e9nico de Letr\u00e1n, en 1516: \u00abDe necessitate esse salutis omnes Christi fideles Romano Pontifici subesse\u00bb (Es necesario para la salvaci\u00f3n de todos los fieles cristianos el estar sometidos al pont\u00edfice romano). La traducci\u00f3n de Berchtold de la expresi\u00f3n humanae creaturae como \u201cautoridades temporales\u201d es absolutamente incorrecta. La bula tambi\u00e9n declara que la sujeci\u00f3n del poder secular al espiritual  constituye una sujeci\u00f3n a un poder superior y de ello concluye que los representantes del poder espiritual pueden instalar en sus puestos a los poseedores del poder secular y juzgar su desempe\u00f1o, si \u00e9ste fuese contrario a la ley de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eso constituye un principio fundamental que ha nacido del desenvolvimiento integral de la centralidad del papado para la familia cristiana nacional de la Europa Occidental de la Edad Media. Ya hab\u00eda sido expresado en el siglo XI por te\u00f3logos como Bernardo de Claraval y Juan de Salisbury, y por papas como Nicol\u00e1s II y Le\u00f3n IX. Bonifacio VIII le dio una expresi\u00f3n precisa al oponerse al proceder del rey de Francia. Sus principales conclusiones se sacan de los escritos de San Bernardo, Hugo de San V\u00edctor, Santo Tom\u00e1s de Aquino, y de cartas de Inocencio III. Tanto de esas autoridades como de declaraciones hechas por el mismo Bonifacio VIII est\u00e1 claro que la jurisdicci\u00f3n del poder espiritual sobre el secular se basa en el concepto de la Iglesia como guardiana de la ley moral cristiana, y de ah\u00ed su jurisdicci\u00f3n se extiende hasta donde alcanza esa ley. Por ello, cuando el rey Felipe protest\u00f3, Clemente V fue capaz, en su breve \u201cMeruit\u201d, del 1 de febrero de 1306, de declarar que ni el rey franc\u00e9s ni Francia sufrir\u00edan da\u00f1o alguno como consecuencia de la bula \u201cUnam Sanctam\u201d, y que la publicaci\u00f3n de esa bula no los hab\u00eda hecho s\u00fabditos de la autoridad romana en forma distinta de c\u00f3mo ya eran antes. De ese modo Clemente V pudo dar a Francia y a su gobernante una garant\u00eda en contra de perjuicios pol\u00edticos y eclesi\u00e1sticos derivados de la opiniones manifestadas en la bula, sin que la decisi\u00f3n dogm\u00e1tica contenida en ella sufriera tampoco dem\u00e9rito alguno. En las luchas del partido galicano en contra de la autoridad de la Sede Romana, y en los escritos de autores no cat\u00f3licos en contra de la definici\u00f3n de la infalibilidad papal, se utiliz\u00f3 in apropiadamente porque su contenido no da pie para ello- la bula \u201cUnam Sanctam\u201d en contra de Bonifacio VIII y de la supremac\u00eda papal. Las afirmaciones relativas a los poderes espiritual y secular tienen un car\u00e1cter meramente hist\u00f3rico, en cuanto que no se refieren a la naturaleza del poder espiritual y se basan en las condiciones medievales de Europa Occidental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">J. P. KIRSCH<br \/>\nTranscrito por Carol Kerstner<br \/>\nTraducido por Javier Algara Coss\u00edo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[072] Bula sobre la supremac\u00ed\u00ada papal, publicada el 18 de Noviembre de 1302 por Bonifacio VIII contra el rey franc\u00e9s Felipe el Hermoso. El Documento dejaba claro que la Iglesia es una en todo el mundo y, en lo religioso, ning\u00fan pr\u00ed\u00adncipe puede inmiscuirse en los asuntos eclesiales por expresa voluntad divina. Las principales proposiciones &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/unam-sanctam\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abUNAM SANCTAM\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14257","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14257","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14257"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14257\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14257"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14257"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14257"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}