{"id":14274,"date":"2016-02-05T09:26:06","date_gmt":"2016-02-05T14:26:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/union-hipostatica\/"},"modified":"2016-02-05T09:26:06","modified_gmt":"2016-02-05T14:26:06","slug":"union-hipostatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/union-hipostatica\/","title":{"rendered":"UNION HIPOSTATICA"},"content":{"rendered":"<p>[242]<\/p>\n<p>    Uni\u00f3n \u00abpersonal\u00bb (Hypo-stasis, sub-stancia, persona), misteriosa y divina, entre la Segunda Persona de la Stma. Trinidad, el Verbo, y el hombre Jes\u00fas nacido de Mar\u00ed\u00ada Virgen. La uni\u00f3n hipost\u00e1tica es lo que hacer posible ver a Jes\u00fas como un solo ser y no como dos adheridos y hace posible reconocerle como hombre Dios y no como un Dios encerrado en un hombre o como un hombre unido a Dios.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Encarnaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Literalmente, uni\u00f3n seg\u00fan la hip\u00f3stasis\/persona. Es la expresi\u00f3n teol\u00f3gica y  magisterial, surgida en la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica, con la que se indica la uni\u00f3n profunda de la realidad divina y de la realidad humana en la persona\/sujeto del Hijo\/Verbo eterno de Dios en Jesucristo. Esta expresi\u00f3n no aparece en las fuentes neotestamentarias. Si embargo, en ella se encuentran diversas f\u00f3rmulas de confesi\u00f3n relativas a Jes\u00fas que sirven de fundamento a la explicitaci\u00f3n sucesiva. El objeto central del anuncio de fe del Nuevo Testamento es el hombre Jes\u00fas de Nazaret, confesado como Se\u00f1or, Cristo, Hijo de Dios, Dios (cf. Mt 16,16; Mc 1,1; Hch 2,32.36; Flp 2,6-11; Rom 1,3; 10,9. Jn 1,14; 20,28; etc.). As\u00ed\u00ad pues, el Nuevo Testamento afirma claramente la identidad de un sujeto que pertenece a dos esferas de existencia, la humana y la divina, que vivi\u00f3 lo humano en la humillaci\u00f3n\/k\u00e9nosis y lo vive actualmente en la gloria\/doxa.<\/p>\n<p>Epoca patr\u00ed\u00adstica.- La Iglesia de la \u00e9poca posapost\u00f3lica, inserta en el contexto cultural helen\u00ed\u00adstico-romano, tard\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de tiempo relativamente largo para expresar con una formulaci\u00f3n doctrinal precisa lo que le ofrec\u00ed\u00ada el Nuevo Testamento con su lenguaje de confesi\u00f3n inmediato y concreto. Las categor\u00ed\u00adas y los conceptos filos\u00f3ficos de ese contexto no lograban expresar, sin sufrir cambios radicales, el contenido de la revelaci\u00f3n, original y desconcertante en s\u00ed\u00ad mismo. Resulta significativo el mismo itinerario recorrido por el concepto de hip\u00f3stasis -en griego hyp\u00f3stasis- que, en lugar del sentido original de substancia o esencia, recibi\u00f3 el de persona, identidad personal, relaci\u00f3n subsistente, como consecuencia de las reflexiones trinitarias y cristol\u00f3gicas. En su esfuerzo por iluminar y formular teol\u00f3gicamente la verdad profunda del misterio de la unidad de Jesucristo, en el per\u00ed\u00adodo patr\u00ed\u00adstico se dieron dos tendencias, animadas ambas por instancias perfectamente v\u00e1lidas, pero expuestas al peligro de formular inadecuadamente el dato de la fe.<\/p>\n<p>La primera, caracter\u00ed\u00adstica de la escuela teol\u00f3gica de Antioqu\u00ed\u00ada (Siria), se inclinaba a subrayar la humanidad verdadera e integral de Cristo. Para expresar su pertenencia a las dos esferas, se complac\u00ed\u00ada en recurrir al esquema: Logos\/anthropos (hombre integral dotado de alma espiritual y de cuerpo). Pero como tend\u00ed\u00ada a considerar lo humano integral en Cristo como hip\u00f3stasis en el sentido de pr\u00f3sopon\/persona, sujeto, por eso mismo tend\u00ed\u00ada a colocar la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima de Jes\u00fas con la persona divina del Verbo\/Hijo en el plano moral, de los sentimientos y de la acci\u00f3n. As\u00ed\u00ad se vio con todo su car\u00e1cter problem\u00e1tico cuando Nestorio, patriarca de Constantinopla, pero de formaci\u00f3n teol\u00f3gica antioquena, propuso venerar a Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, no como madre de Dios\/del Hijo de Dios, sino como madre de Cristo (Christot\u00f3kos), o bien de la personalidad moral que resultaba de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima de la persona del Verbo\/Hijo de Dios con el hombre verdadero e integral que era Jes\u00fas de Nazaret.<\/p>\n<p>La segunda tendencia, caracter\u00ed\u00adstica de la escuela teol\u00f3gica de Alejandr\u00ed\u00ada de Egipto, al meditar en el misterio de la unidad de Cristo, se inclinaba a acentuar la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima de la dimensi\u00f3n divina y humana por y en la persona (hyp\u00f3stasis) del Verbo\/Hijo, de tal manera que hac\u00ed\u00ada pensar en una absorci\u00f3n de la naturaleza humana en la divina. En su \u00e1mbito era adem\u00e1s corriente la expresi\u00f3n acu\u00f1ada por Cirilo, patriarca de Alejandr\u00ed\u00ada: Jesucristo es una mia phvsis tou L\u00f3gou sesarkomene, es decir, \u00abuna \u00fanica naturaleza encarnada del Logos\u2020\u009d, donde es clara la tendencia a identificar la unidad de hip\u00f3stasis\/sujeto con la unidad de naturaleza. El monje Eutiques, formado en esta escuela teol\u00f3gica, propuso la siguiente f\u00f3rmula de confesi\u00f3n cristol\u00f3gica: Cristo antes de la uni\u00f3n era el resultado de (ek) dos naturalezas; despu\u00e9s de la uni\u00f3n es una sola naturaleza (doctrina monofisita).<\/p>\n<p>Tres concilios ecum\u00e9nicos, convocados para dirimir las controversias surgidas dentro de estas escuelas, marcaron las etapas en el camino de la recta comprensi\u00f3n del misterio de la unidad de Cristo. He aqu\u00ed\u00ad la substancia de sus intervenciones. El concilio de Efeso (431) defini\u00f3 que en Jesucristo se da la unidad de lo divino y lo humano \u00abseg\u00fan la hip\u00f3stasis\u00bb (kathyp\u00f3stasin) y no s\u00f3lo por pura voluntad, benevolencia o asunci\u00f3n de pr\u00f3sopon (cf DS 250) (de este texto se deduce que hyp\u00f3stasis y pr\u00f3sopon no ten\u00ed\u00adan todav\u00ed\u00ada el mismo significado). El concilio de Calcedonia (45 1) afirm\u00f3 que en el Verbo encarnado la naturaleza divina y la humana, unidas pero sin fundirse, \u2020\u0153concurren\u2020\u009d a la constituci\u00f3n de una \u00fanica hip\u00f3stasis (hyp\u00f3stasis) o persona (pr\u00f3sopon) (los dos t\u00e9rminos eran ya equivalentes). Si embargo, no afirm\u00f3 expl\u00ed\u00adcitamente de qu\u00e9 hip\u00f3stasis se trata. El concilio Constantinopolitano 11 (553) precis\u00f3 que la uni\u00f3n de las dos naturalezas en Cristo se realiz\u00f3 \u00abseg\u00fan la hip\u00f3stasis\u2020\u009d (kathyp\u00f3stasin) del Verbo divino, o bien \u00abpor composici\u00f3n\u2020\u009d (kata sinthesin), de manera que, desde el momento de la encarnaci\u00f3n, se da en Jesucristo una \u00fanica hip\u00f3stasis\/persona (sujeto, aut\u00f3s) tanto de la naturaleza divina como de la humana, que permanece \u00ed\u00adntegra y distinta de la divina en la \u2020\u0153s\u00ed\u00adntesis\u2020\u009d o \u00abcomposici\u00f3n\u2020\u009d (cf. DS 426. 428; 430). Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n presentes un concepto de naturaleza humana \u00ed\u00adntegra, individual, pero que no es hip\u00f3stasis\/persona, sino que est\u00e1 hipostatizada\/personificada por y en la misma hip\u00f3stasis\/persona divina del Verbo (naturaleza humana an-hipost\u00e1tica), y un concepto de hip\u00f3stasisZpersona que tiene como constitutivo la subsistencia. Esta visi\u00f3n de la uni\u00f3n de la divinidad y de la humanidad en Cristo es la que se ha ido transmitiendo en la Iglesia hasta nuestros d\u00ed\u00adas, tanto en los documentos del Magisterio como en la Tradici\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada medieval reflexion\u00f3 sobre este tema, principalmente dentro del horizonte de una especulaci\u00f3n ontol\u00f3gica, y se empe\u00f1\u00f3 en profundizar especialmente en la relaci\u00f3n entre las dos naturalezas de Cristo y en la relaci\u00f3n entre ellas y la persona divina.<\/p>\n<p>Conviene aludir brevemente al hecho de que para santo Tom\u00e1s de Aquino la uni\u00f3n hipost\u00e1tica consiste fundamentalmente en la actuaci\u00f3n de la naturaleza humana de Cristo por parte del ser divino personal del Hijo, mientras que para Duns Escoto consiste en la dependencia absoluta de su ser humano completo del Hijo eterno de Dios, o bien en su pertenencia incondicionada al mismo. Esta forma de reflexi\u00f3n escol\u00e1stica fue la que ha predominado hasta los \u00faltimos decenios.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea se ha comprometido en releer el contenido dogm\u00e1tico de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica en varias direcciones. Aun insistiendo en la validez doctrinal substancial de la formulaci\u00f3n teol\u00f3gica tradicional, ha aportado estas integraciones: ha subrayado la substancia de verdad que hay en la realidad humana hist\u00f3rica de Jesucristo, el Hijo: se ha preocupado de \u2020\u0153dinamizarla\u2020\u009d, en el sentido de no considerar la encarnaci\u00f3n solamente como un suceso moment\u00e1neo, apartado de manera metaf\u00ed\u00adsica y atemporal de la realidad de Cristo, sino como una realidad vivida por Jes\u00fas en su \u00abhacerse historian y realizada ahora plenamente en su situaci\u00f3n de Hijo glorificado plenamente en su humanidad: la ha vuelto a meditar especialmente dentro de la perspectiva de la vinculaci\u00f3n relacional de Jes\u00fas con el Padre en el Esp\u00ed\u00adritu, vi\u00e9ndola por tanto como una transcripci\u00f3n y revelaci\u00f3n en lo humano y en la hist\u00f3ria de Jes\u00fas de Nazaret (fe aquella relaci\u00f3n de amor que el Hijo eterno, sujeto de esa humanidad y de esa historia y . precisamente a partir de ella, siente por el Padre, del que lo recibe todo, en la comuni\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo: finalmente ha asumido la tarea de ilustrar su verdadero significado frente a las incomprensiones y dificultades que han surgido debido al concepto de persona que corre hoy en el pensamiento moderno, distinto; del que ten\u00ed\u00adan los exponentes de la cristolog\u00ed\u00ada cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Respecto a este \u00faltimo punto se puede decir brevemente que el pensamiento moderno concibe habitualmente a la persona como autoconciencia individual libre, responsable, como un entramado de relaciones. En el contexto de esta comprensi\u00f3n, decir que debido a la uni\u00f3n hipost\u00e1tica no es persona la realidad humana de Jesucristo ser\u00ed\u00ada lo mismo que sostener que le falta lo que es espec\u00ed\u00adfico y constitutivo de lo humano : la autoconciencia, la responsabilidad, la libertad, etc.<\/p>\n<p>Frente a esta dificultad, la teolog\u00ed\u00ada en estos \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1 intentando precisar el sentido del dogma, acompa\u00f1ada del Magisterio de la Iglesia, que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n ha exhortado a los te\u00f3logos a no dejar caer la sustancia de la verdad de las formulaciones del pasado en el nuevo lenguaje que se est\u00e1 imponiendo (cf. especialmente la enc\u00ed\u00adclica Sempiternus Rex, de p\u00ed\u00ado XII, en 1951, y el documento de la Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe, en 1972).<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada actual repite con Calcedonia y con los dem\u00e1s concilios cristol\u00f3gicos que Jes\u00fas de Nazaret, a pesar de estar hipostatizado por y en el Hijo divino, es verdadero hombre perfecto : no le falta nada de cuanto constituye lo humano: est\u00e1 dotado del centro psicol\u00f3gico de los actos humanos que constituye la \u2020\u0153personalidad\u2020\u009d psicol\u00f3gica de un sujeto: tiene su propia personalidad moral; sin embargo, toda su realidad humana, a nivel \u00f3ntico, existencial, psicol\u00f3gico y moral, pertenece y hace referencia al Verbo\/Hijo de Dios, que en ella se ha expresado a s\u00ed\u00ad mismo y se ha dado un rostro en forma humana, humaniz\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo. Puesto que el \u2020\u0153\u00faltimo\u2020\u009d soporte y . el \u00ab\u00faltimo\u2020\u009d t\u00e9rmino de atribuci\u00f3n de esa realidad humana est\u00e1 en la persona\/hip\u00f3stasis divina del Hijo de Dios que se ha expresado all\u00ed\u00ad, la realidad humana no ha quedado ni mucho menos menguada ni mutilada, sino que, permaneciendo lo que era, se potenci\u00f3 y se realiz\u00f3 hasta el l\u00ed\u00admite de sus capacidades y aspiraciones.<\/p>\n<p>La verdad dogm\u00e1tica de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica tiene una gran importancia antropol\u00f3gica. Hace del verdadero hombre Jes\u00fas de Nazaret, \u00abHijo de Dios\u2020\u009d, el hombre verdadero, el hombre ideal, el hombre que es modelo y . norma de la humanidad aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>G. Iammarrone<\/p>\n<p>Bibl.: J Auer, Jesucristo, Hijo de Dios, hijo de Mar\u00ed\u00ada, Herder, Barcelona 1989: O. Gonz\u00e1lez de Cardedal, Jes\u00fas de Nazaret. Aproximaci\u00f3n a la cristolog\u00ed\u00ada. BAC, Madrid 1975: E. Schillebeeckx, Jes\u00fas, La historia de \u00ab, viviente, Cristiandad, Madrid 1981.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><div><span lang=\"es\">V\u00e9ase <\/span><i><span lang=\"es\">Cristolog\u00eda<\/span><\/i><span lang=\"es\">.<\/span><\/div>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">T\u00e9rmino teol\u00f3gico usado en referencia a la Encarnaci\u00f3n para expresar la verdad revelada de que en Cristo subsiste una persona en dos naturalezas, la Divina y la humana.  Hip\u00f3stasis significa, literalmente, lo que yace debajo, la base o fundamento.  De ah\u00ed vino a ser usado por los fil\u00f3sofos griegos para denotar la realidad en oposici\u00f3n a las apariencias (Arist\u00f3teles, \u00abMund.\u00bb, IV, 21).   Aparece tambi\u00e9n en las Ep\u00edstolas de San Pablo (2 Cor. 9,4; 11,17; Heb. 1,3-3,14), pero no en el sentido de persona.  Antes del Primer Concilio de Nicea (325) hip\u00f3stasis era sin\u00f3nimo de ousia, y aun San Agust\u00edn (Sobre la Sant\u00edsima Trinidad, v.8) afirma que \u00e9l no ve diferencia entre ellas.  La diferencia de hecho fue apareciendo gradualmente en el curso de las controversias que surgieron de las herej\u00edas cristol\u00f3gicas, y fue definitivamente establecida en el Concilio de Calcedonia (451), que declar\u00f3 que en Cristo las dos naturalezas, cada una retiene sus propiedades y est\u00e1n unidas en una existencia y en una persona (eis en prosopon kai mian hpostasin) (Denzinger, ed. Bannwart, 148).  Ellas no est\u00e1n ligadas en una uni\u00f3n moral o accidental (Nestorio), ni mezcladas (Eutiques), y sin embargo, est\u00e1n substancialmente unidas.  Para m\u00e1s explicaci\u00f3n y bibliograf\u00eda, vea:  La Encarnaci\u00f3n, Jesucristo, Monofisismo, Naturaleza, Persona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Pace, Edward. \u00abHypostatic Union.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07610b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[242] Uni\u00f3n \u00abpersonal\u00bb (Hypo-stasis, sub-stancia, persona), misteriosa y divina, entre la Segunda Persona de la Stma. Trinidad, el Verbo, y el hombre Jes\u00fas nacido de Mar\u00ed\u00ada Virgen. 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