{"id":14450,"date":"2016-02-05T09:31:38","date_gmt":"2016-02-05T14:31:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/viernes-santo\/"},"modified":"2016-02-05T09:31:38","modified_gmt":"2016-02-05T14:31:38","slug":"viernes-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/viernes-santo\/","title":{"rendered":"VIERNES SANTO"},"content":{"rendered":"<p>[484]<br \/>\n  Conmemoraci\u00f3n dentro de la Semana Santa del d\u00ed\u00ada en que muri\u00f3 Jes\u00fas. Junto con el Jueves Santos fue siempre el d\u00ed\u00ada m\u00e1s santo de la piedad cristiana.<\/p>\n<p>    Convertido en el Centro del Triduo Santo que sirve de p\u00f3rtico al gran recuerdo de la Pascua, el Viernes fue siempre mirado como el d\u00ed\u00ada de silencio y de penitencia. Desde la Edad Media se multiplicaron los gestos y acciones eclesiales: procesi\u00f3n, plegarias, ayunos, penitencias, conferencias. La Iglesia, desde tiempos medievales suprimi\u00f3 la Eucarist\u00ed\u00ada en esta jornada de luto y arrepentimiento por los pecados que quitaron la vida a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    Fue d\u00ed\u00ada de exhibici\u00f3n de im\u00e1genes y de conmemoraci\u00f3n de recuerdos religiosos, siendo d\u00ed\u00ada festivo en la mayor parte de los pa\u00ed\u00adses de cultura cristiana. Los oficios lit\u00fargicos que se celebran en esta jornada fueron siempre de tono triste y funerario haciendo contraste con el regocijo pascual que se avecina.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Definici\u00f3n y etimolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Oficio y ceremonial<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Adoraci\u00f3n de la Cruz<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Misa del Presantificado<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Otras ceremonias<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Definici\u00f3n y etimolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Viernes Santo, llamado Feria VI en Parasceve en el misal Romano,  he hagia kai megale paraskeue (Viernes Santo y Sagrado) en la liturgia griega, Viernes Santo en las lenguas romances, Charfreitag (Viernes Doloroso) en alem\u00e1n, es la denominaci\u00f3n del viernes de la Semana Santa &#8212;es decir, el viernes en el que la Iglesia conmemora el aniversario de la Crucifixi\u00f3n de Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Parasceve, el equivalente latino de paraskeue, preparaci\u00f3n (es decir, la preparaci\u00f3n que se hac\u00eda en el sexto d\u00eda para el s\u00e1bado, vea Marcos, 15,42) lleg\u00f3 por metonimia a significar el d\u00eda en que se hac\u00eda la preparaci\u00f3n; pero si bien los griegos conservaron este uso de la palabra para aplicarlo a todos los viernes, los latinos limitaron su aplicaci\u00f3n a un viernes.  San Ireneo y Tertuliano hablan del Viernes Santo como el d\u00eda de la Pascua; pero los escritores posteriores distinguieron entre la Pascha staurosimon (el paso a la muerte), y la Pascha  anastasimon (el paso a la vida, es decir, la Resurrecci\u00f3n).   Al presente la palabra Pascua se utiliza exclusivamente en el \u00faltimo sentido (vea Nilles, II, 253; tambi\u00e9n Kirchenlex., s.v. \u00abCharfreitag\u00bb).  Las dos Pascuas son las  fiestas m\u00e1s antiguas en el  calendario (Baumer, Vol. I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde los primeros tiempos los cristianos guardan todos los viernes como d\u00eda de ayuno (Duchesne, 228) y todos los domingos como un d\u00eda de fiesta (Duchesne, 47); y las razones obvias para tales usos explican por qu\u00e9 la Pascua es el domingo par excellence, y por qu\u00e9 el viernes que marca el aniversario de la muerte de Cristo lleg\u00f3 a ser llamado el Viernes Bueno o Grande o Santo.  No est\u00e1 claro el origen del t\u00e9rmino ingl\u00e9s good (buen).  Algunos dicen que proviene del \u201cViernes de Dios\u201d (Gottes Freitag); otros afirman que viene del alem\u00e1n Gute Freitag, y no especialmente del ingl\u00e9s.   A veces, tambi\u00e9n, los anglosajones llamaban al d\u00eda el Viernes Largo;  as\u00ed tambi\u00e9n hoy d\u00eda en Dinamarca.\n<\/p>\n<h2>Oficio y ceremonial<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">No hay, quiz\u00e1s, ning\u00fan oficio en toda la liturgia tan peculiar, tan interesante, tan compuesto y tan dram\u00e1tico como el oficio y ceremonial del Viernes Santo.  Acerca del oficio de la vigilia, que en los primeros tiempos comenzaba a la medianoche en la Iglesia Romana, y a las 3 a.m. en la Galicana, baste se\u00f1alar que, desde hace 400 a\u00f1os, se ha adelantado por cinco o seis horas, pero mantiene aquellas caracter\u00edsticas peculiares de duelo que marcan los oficios vespertinos del d\u00eda anterior y siguiente, y los tres se conocen como el Oficio de Tinieblas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El oficio ma\u00f1anero se divide en tres partes distintas.  La primera parte consiste de tres lecturas de la  Sagrada Escritura (con dos cantos y una oraci\u00f3n interpuestos) las cuales son seguidas por una  serie de oraciones por varias intenciones; la segunda parte incluye la ceremonia de develaci\u00f3n y adoraci\u00f3n de la Cruz, acompa\u00f1ada por el canto de los improperios; la tercera parte se conoce como la  Misa de Presantificados, la cual es precedida por una procesi\u00f3n y seguida por las v\u00edsperas.    Cada una de estas partes ser\u00e1 rese\u00f1ada brevemente aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego de terminar la  hora de nona, el celebrante y los ministros, vestidos con vestimentas negras, vienen al altar y se postran en oraci\u00f3n durante unos minutos.  Mientras tanto, los ac\u00f3litos extienden un solo pa\u00f1o sobre el  altar desnudo.   No se usan luces.  Cuando el celebrante y los ministros suben al altar, un lector toma su lugar en el lado de la ep\u00edstola, y lee una lectura del cap\u00edtulo 6 de Oseas, lo cual es seguido por un tracto cantado por el   coro.  Luego viene una oraci\u00f3n cantada por el celebrante, la cual es seguida por otra lectura del cap\u00edtulo 12 del \u00c9xodo, cantada por el subdi\u00e1cono.  Esto es seguido por otro tracto ( Salmo 139), a cuyo final la tercera lectura, es decir, la  Pasi\u00f3n seg\u00fan San Juan, es cantada por los di\u00e1conos o recitada desde el p\u00falpito desnudo \u2013\u201cdicitur passio super nudum pulpitum\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando esto se termina, el celebrante canta una larga serie de oraciones por diferentes intenciones, a saber:  por la Iglesia, el Papa, obispo de la di\u00f3cesis, por las diferentes  \u00f3rdenes de la Iglesia, por el emperador romano (ahora omitida fuera de los dominios de Austria), por los catec\u00famenos\u2026     El anterior orden de las lecturas, cantos y oraciones para el Viernes Santo se encuentra en nuestros primeros Ordines Romanis, que  datan de alrededor del a\u00f1o 800.  Representa, de acuerdo con Duchesne (234), \u00abel orden exacto de la antigua sinaxis sin una liturgia\u00bb, es decir, el orden de las primeras reuniones de oraci\u00f3n  cristianas, en las que, sin embargo, no se celebraba la liturgia propiamente dicha, es decir, la Misa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este tipo de reuni\u00f3n para el  culto se deriva del servicio de la sinagoga  jud\u00eda, y consist\u00eda de lecturas, cantos y oraciones.  Con el transcurso del tiempo, tan temprano quiz\u00e1s como el a\u00f1o 150 (ver \u00abOr\u00edgenes liturgiques\u00bb de Cabrol, 137), la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda se combin\u00f3 con este servicio puramente eucol\u00f3gico para formar un acto solemne de  culto cristiano, que lleg\u00f3 a ser llamado la Misa.  Hay que se\u00f1alar que la Misa se encuentra todav\u00eda en dos partes bien diferenciadas, la primera consiste en lecturas, cantos y oraciones, y la segunda es la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda (incluye el ofertorio, canon y  Comuni\u00f3n.   Si bien la Judica, el Introito, y el Gloria in Excelsis Deo han sido a\u00f1adidos a esta primera parte de la Misa y se ha omitido en ella la larga serie de oraciones, el orden m\u00e1s antiguo de la sinaxis, o reuni\u00f3n sin la Misa, se ha mantenido en el servicio de Viernes Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La forma de las oraciones merece menci\u00f3n.   Cada oraci\u00f3n consta de tres partes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> El celebrante invita a la congregaci\u00f3n a orar por una intenci\u00f3n espec\u00edfica.<\/li>\n<li> El di\u00e1cono entonces dice \u201cArrodill\u00e9monos\u201d  (Flectamus genua); entonces se supon\u00eda que el pueblo arrodillado rezara por unos minutos en silencio, pero actualmente inmediatamente despu\u00e9s de la invitaci\u00f3n a arrodillarse, el subdi\u00e1cono los invita a ponerse de pie (Levate).  <\/li>\n<li> El celebrante recoge, por as\u00ed decirlo, todas sus oraciones, y las pronuncia en voz alta.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">La colecta moderna es la representaci\u00f3n de esta antigua y solemne forma de oraci\u00f3n.  La primera parte se limita al Oremus, la segunda parte ha desaparecido, y la tercera parte permanece en su totalidad y ha venido a llamarse la colecta.  Es curioso notar en estas muy antiguas oraciones de Viernes Santo que se omite la segunda parte en las oraciones por los jud\u00edos, debido, se dice, a que ellos insultaron a Cristo al doblar su rodilla ante \u00c9l  en se\u00f1al  de burla.  Estas oraciones no eran propias de Viernes Santo en los primeros tiempos (se dec\u00edan el Mi\u00e9rcoles de Espionaje (N. de la T.:  Mi\u00e9rcoles de Espionaje:  en Irlanda, el mi\u00e9rcoles antes de Pascua, llamado as\u00ed porque ese d\u00eda Judas espiaba para el sanedr\u00edn) en fecha tan tard\u00eda como el siglo VIII); su retenci\u00f3n aqu\u00ed, se piensa, se inspir\u00f3 en la idea de que la Iglesia debe orar por todas las clases de hombres el d\u00eda que Cristo muri\u00f3 por todos.  Duchesne (172) opina que el Oremus que se dice ahora antes del ofertorio en cada Misa, el cual no es una oraci\u00f3n, permanece para mostrar en qu\u00e9 parte de cada Misa se recitaba esta antigua serie de oraciones.\n<\/p>\n<h2>Adoraci\u00f3n de la Cruz<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Vea tambi\u00e9n art\u00edculo Cruz y Crucifijo en la Liturgia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La dram\u00e1tica develaci\u00f3n y adoraci\u00f3n de la Cruz, que se introdujo en la liturgia latina en el siglo VII u VIII, tuvo su origen en la Iglesia de Jerusal\u00e9n.  El \u00abPeregrinatio Sylviae\u00bb (el nombre real es Etheria) contiene una descripci\u00f3n de la ceremonia seg\u00fan se realizaba en Jerusal\u00e9n hacia el final del siglo IV.\n<\/p>\n<p>\u00abEntonces se coloca una silla para el obispo en el G\u00f3lgota detr\u00e1s de la Cruz\u2026 se pone delante de \u00e9l una mesa cubierta con un pa\u00f1o de lino; los di\u00e1conos se paran alrededor de la mesa, y se trae una urna de plata dorada en la cual est\u00e1 la madera de la Santa Cruz.  Se abre la urna y se saca la madera, y se colocan sobre la mesa tanto la madera de la Cruz como el t\u00edtulo.   Ahora, cuando ha sido puesta sobre la mesa, el obispo sentado sostiene firmemente en sus manos las extremidades de la madera sagrada, mientras que los di\u00e1conos que est\u00e1n alrededor la guardan.  Se vigila de esta forma debido a que es la costumbre que el pueblo, tanto fieles como catec\u00famenos, vengan uno a uno, se doblen frente a la mesa, besen la sagrada madera y contin\u00faen.\u00bb (Duchesne, tr. McClure, 564)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nuestra ceremonia actual es un desarrollo evidente de esto, la manera observada en Jerusal\u00e9n de adorar la la Cruz aut\u00e9ntica el Viernes Santo.  Una imagen velada del Crucifijo es gradualmente expuesta a la vista, mientras que el celebrante, acompa\u00f1ado por sus ayudantes, canta tres veces el \u00abEcce lignum crucis\u00bb, etc. (He aqu\u00ed el madero de la cruz donde estuvo clavada la salvaci\u00f3n del mundo), a los que el coro responde, cada vez, \u00abVenite Adoremus\u00bb (Venid y ador\u00e9mosle).   Durante el canto de esta respuesta toda la asamblea (excepto el celebrante) se arrodilla en adoraci\u00f3n.  Cuando la Cruz es completamente develada el celebrante la lleva al pie del altar, y la coloca en un coj\u00edn preparado para ello.  A continuaci\u00f3n, se quita los zapatos y se acerca a la Cruz (hace tres genuflexiones en el camino) y la besa.   El di\u00e1cono y subdi\u00e1cono tambi\u00e9n se quitan los zapatos (pueden quitarse los zapatos, si es esa la costumbre del lugar, SCR, n. 2769, ad X, q. 5), y act\u00faan de la misma manera.    Para una descripci\u00f3n de la peculiar e impresionante ceremonia conocida como el \u00abGatear hacia la Cruz\u00bb, que se observ\u00f3 una vez en Inglaterra, v\u00e9ase el art\u00edculo La Cruz y el Crucifijo en la Liturgia (vol. IV, p. 537).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El clero, de dos en dos, siguen mientras que uno o dos sacerdotes vestidos de sobrepelliz y estola negra toman cruces y las presentan a los fieles presentes para que las besen.  Durante esta ceremonia el coro canta lo que se llama los Improperios, el Trisagio (en griego, as\u00ed como el lat\u00edn), si el tiempo lo permite el himno Crux fidelis&#8230;  (Oh, Cruz, nuestra esperanza&#8230;).    Los improperios son una serie de reproches que alegadamente les dirigi\u00f3 Cristo a los jud\u00edos, los cuales no se encuentran en el antiguo Ordines Romani.  Duchesne (249) detecta en ellos un anillo galicano, mientras que Martene (III, 136) ha encontrado algunos de ellos alternando con el Trisagio en documentos galicanos del siglo IX.   Aparecen en un Ordo Romano, por primera vez, en el siglo XIV, pero la retenci\u00f3n del Trisagio en griego viene a demostrar que hab\u00eda encontrado un lugar en el servicio romano del Viernes Santo antes del cisma de Focio (siglo IX).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un no cat\u00f3lico puede decir que todo esto es muy dram\u00e1tico e interesante, pero puede alegar un grave desorden en el acto de adorar la Cruz de rodillas.  \u00bfNo se debe la adoraci\u00f3n s\u00f3lo a Dios?  La respuesta se puede encontrar en nuestro m\u00e1s peque\u00f1o catecismo.  El acto en cuesti\u00f3n no pretende ser una expresi\u00f3n de adoraci\u00f3n suprema y absoluta (latreia) que, por supuesto, se debe solamente a Dios.   La nota esencial de la ceremonia es la reverencia (proskunesis), que tiene un car\u00e1cter relativo, y que puede ser mejor explicada en las palabras del Pseudo-Alcuino: \u201cProsternimur corpore ante crucem, mente ante Dominum.  Veneramur crucem, per quam redempti sumus, et illum deprecamur, qui redemit. \u201d(Si bien agachamos nuestro cuerpo ante la cruz, nos inclinamos en esp\u00edritu ante Dios. Si bien reverenciamos la cruz como el instrumento de nuestra redenci\u00f3n, oramos a Aqu\u00e9l que nos redimi\u00f3).   Se puede insistir en: \u00bfpor qu\u00e9 cantar \u00abHe aqu\u00ed el le\u00f1o de la Cruz\u00bb, al develar la imagen de la Cruz?  La raz\u00f3n es obvia.  La ceremonia originalmente tuvo relaci\u00f3n inmediata con la Cruz aut\u00e9ntica, que fue encontrada por Santa Elena en Jerusal\u00e9n alrededor del a\u00f1o 326 d.C. (ver Gilmartins \u00abHistoria de la Iglesia\u00bb, I 157).  Las iglesias que adquirieron una reliquia de la Cruz Aut\u00e9ntica podr\u00edan imitar esta ceremonia al pie de la letra, pero otras iglesias tuvieron que contentarse con una imagen, que en esta ceremonia en particular representa la madera de la Cruz aut\u00e9ntica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como era de esperarse, la ceremonia de la develaci\u00f3n y adoraci\u00f3n de la Cruz dio origen a usos peculiares en las iglesias particulares.  Despu\u00e9s de describir la adoraci\u00f3n y de besar la Cruz en la Iglesia anglosajona, Rock (La Iglesia de Nuestros Padres, IV, 103) contin\u00faa diciendo: \u00abAunque no se insiste en ello como observancia general, como parte de ese oficio, hubo una r\u00fabrica que permiti\u00f3 un rito a seguirse, que puede ser llamado El Entierro de la Santa Cruz.  En la parte trasera del altar&#8230; se hac\u00eda una especie de sepulcro, rodeado por una cortina. Dentro de este receso&#8230; despu\u00e9s de haberse realizado la ceremonia de los besos, la cruz era llevada por dos di\u00e1conos, que, sin embargo, primero la hab\u00edan envuelto en una s\u00e1bana o sudario.   Mientras llevaban su carga,  cantaban ciertos himnos hasta que llegaban al lugar donde dejaban la cruz; all\u00ed quedaba enterrada hasta la ma\u00f1ana de Pascua, guardada durante ese tiempo por dos, tres, o m\u00e1s monjes, que cantaban salmos durante todo el d\u00eda y la noche.  Cuando se terminaba el entierro el di\u00e1cono y subdi\u00e1cono ven\u00edan desde la sacrist\u00eda con las Hostias reservadas.  Luego ven\u00eda la Misa de los Presantificados.   \u00abUna ceremonia un tanto similar (llamada Apokathelosis) a\u00fan se observa en la Iglesia Griega.  Una imagen de Cristo, colocada sobre andas, es llevada por las calles con una especie de pompa f\u00fanebre, y se ofrece a los presentes para ser adorada y besada (v\u00e9ase Nilles, II, 242).\n<\/p>\n<h2>Misa del Presantificado<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Para volver al rito romano, cuando se concluye la ceremonia de adorar y besar la Cruz,  se coloca la misma en lo alto sobre el altar, entre velas encendidas, y se forma una procesi\u00f3n que procede al altar del reposo, donde la segunda sagrada hostia, consagrada en la Misa de ayer, ha permanecido guardada en una urna magn\u00edficamente decorada y rodeada de luces y flores.  Esta urna representa el sepulcro de Cristo (decreto de S.C.R., n. 3933, ad I).   Ahora el Sant\u00edsimo Sacramento es llevado de nuevo hacia el altar en procesi\u00f3n solemne, durante la cual se canta el himno \u00abVexilla Regis Prodeunt\u00bb (Aparecen las banderas del Rey).  Al llegar al santuario el clero se va a sus lugares mientras mantienen las velas encendidas, mientras que el celebrante y sus ministros suben al altar y celebran lo que se llama Misa de Presantificados.    Esta no es una Misa en el sentido estricto de la palabra, puesto que no hay consagraci\u00f3n de las especias sagradas.   La hostia que fue consagrada en la Misa de ayer (de ah\u00ed la palabra presantificados), es colocada sobre el altar, incensada y elevada (\u201cde modo que pueda ser vista por el pueblo\u201d), y consumida por el celebrante.     Substancialmente, es la parte de la Comuni\u00f3n de Misa, comenzando con el Padre Nuestro, lo que marca el final del canon.  Desde los primeros tiempos no era costumbre celebrar la Misa propiamente dicha el Viernes Santo.  Hablando sobre esta ceremonia, Duchesne (249) dice:\n<\/p>\n<p>\u201dEs meramente la Comuni\u00f3n separada de la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica lit\u00fargica propiamente dicha.  Los detalles de la ceremonia no se hallan temprano en los libros de los siglos VIII o IX, pero el servicio debe pertenecer a un per\u00edodo mucho m\u00e1s temprano.   En el tiempo en que eran frecuentes las sinaxis sin liturgia, la \u201cMisa de Presantificados\u201d debi\u00f3 haber sido frecuente tambi\u00e9n.  En la Iglesia Griega se celebraba cada d\u00eda en cuaresma excepto los s\u00e1bados y domingos, pero en la Iglesia Latina se limitaba al Viernes Santo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al presente (1909) el celebrante solo comulga, pero por los antiguos Ordines Romani sabemos que anteriormente todos los presentes comulgaban (Martene, III, 367).   La omisi\u00f3n de la Misa propiamente dicha se\u00f1ala en la mente de la Iglesia la profunda pena con la que ella conmemora el aniversario del Sacrificio del Calvario.  El Viernes Santo es una fiesta de duelo.  Un ayuno negro, vestimentas negras, altar desnudo, el suave y solemne c\u00e1ntico de los sufrimientos de Cristo, oraciones por todos aquellos por quienes \u00c9l muri\u00f3, la develaci\u00f3n y reverencia del Crucifijo, toman el lugar de la liturgia festal usual; mientras que las luces en la capilla del reposo y la Misa de Presantificados les recuerdan a sus hijos que Cristo est\u00e1 con ellos detr\u00e1s de ese velo de luto.   La Misa de Presantificados es seguida por la recitaci\u00f3n de v\u00edsperas, y la remoci\u00f3n del pa\u00f1o de lino del altar (\u201cSe recitan las v\u00edsperas sin c\u00e1nticos y se desviste el altar\u201d).\n<\/p>\n<h2>Otras ceremonias<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Las r\u00fabricas del  Misal Romano no prescriben m\u00e1s ceremoniales para ese d\u00eda, pero se permiten costumbres loables en diferentes iglesias.  Por ejemplo, decretos de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos (n. 2375, y n. 2682)  expresamente permiten la costumbre (donde existe) de cargar en procesi\u00f3n una estatua de Nuestra Se\u00f1ora de los Dolores;  tambi\u00e9n se permite expresamente la costumbre (donde existe) de exponer una reliquia de la Santa Cruz en el altar mayor (n. 2887), y la costumbre de cargar en procesi\u00f3n tal reliquia dentro de las paredes de la iglesia, no, sin embargo, durante las ceremonias usuales (n. 3466).   Rock (op.cit. 279, 280) se\u00f1ala, con detalle interesante, una costumbre seguida una vez en Inglaterra de someterse voluntariamente al l\u00e1tigo de la penitencia del Viernes Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Gilmartin, Thomas. \u00abGood Friday.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 6. New York: Robert Appleton Company, 1909. 14 Feb. 2012.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/06643a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[484] Conmemoraci\u00f3n dentro de la Semana Santa del d\u00ed\u00ada en que muri\u00f3 Jes\u00fas. Junto con el Jueves Santos fue siempre el d\u00ed\u00ada m\u00e1s santo de la piedad cristiana. 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