{"id":1447,"date":"2016-02-04T22:48:48","date_gmt":"2016-02-05T03:48:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carne\/"},"modified":"2016-02-04T22:48:48","modified_gmt":"2016-02-05T03:48:48","slug":"carne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/carne\/","title":{"rendered":"CARNE"},"content":{"rendered":"<p>v. Cuerpo<br \/>\nGen 2:23 dijo .. Ad\u00e1n: Esto es ahora .. c de mi c<br \/>\nGen 2:24 se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola c<br \/>\nNum 11:4 dijeron: \u00a1Qui\u00e9n nos diera a comer c!<br \/>\nDeu 12:15 podr\u00e1s matar y comer c en todas tus<br \/>\n1Sa 2:15 no tomar\u00e1 de ti c cocida, sino cruda<br \/>\n2Ch 32:8 con \u00e9l est\u00e1 el brazo de c, mas con<br \/>\nPsa 38:3 nada hay sano en mi c, a causa de tu ira<br \/>\nPsa 78:20 \u00bfpodr\u00e1 .. \u00bfdispondr\u00e1 c para su pueblo?<br \/>\nPsa 78:27 hizo llover sobre ellos c como polvo<br \/>\nPsa 78:39 se acord\u00f3 de que eran c, soplo que va<br \/>\nIsa 40:6 toda c es hierba, y toda su gloria como<br \/>\nIsa 44:16 con parte de \u00e9l come c, prepara un<br \/>\nEze 11:19 quitar\u00e9 el .. y les dar\u00e9 un coraz\u00f3n de c<br \/>\nMat 16:17 porque no te lo revel\u00f3 c ni sangre, sino<br \/>\nMat 19:5; Mar 10:8; 1Co 6:16; Eph 5:31 y los dos ser\u00e1n una sola c<br \/>\nMat 26:41; Mar 14:38 velad y orad .. la c es d\u00e9bil<br \/>\nLuk 24:39 porque un esp\u00edritu no tiene c ni huesos<br \/>\nJoh 1:14 aquel Verbo fue hecho c, y habit\u00f3 entre<br \/>\nJoh 3:6 lo que es nacido de la c, c es; y lo que es<br \/>\nJoh 6:51 el pan que yo dar\u00e9 es mi c, la cual yo<br \/>\nJoh 6:55 mi c es verdadera comida, y mi sangre<br \/>\nJoh 6:63 que da vida; la c para nada aprovecha<br \/>\nJoh 8:15 vosotros juzg\u00e1is seg\u00fan la c; yo no juzgo<br \/>\nRom 7:18 yo s\u00e9 que en .. en mi c, no mora el bien<br \/>\nRom 8:1 los que no andan conforme a la c, sino<br \/>\nRom 8:3 en semejanza de c de pecado y a causa del<br \/>\nRom 8:5 son de la c piensan en las cosas de la c<br \/>\nRom 8:6 el ocuparse de la c es muerte, pero el<br \/>\nRom 8:7 designios de la c son enemistad contra<br \/>\nRom 8:9 vosotros no viv\u00eds seg\u00fan la c, sino seg\u00fan<br \/>\nRom 8:12 no a la c .. que vivamos conforme a la c<br \/>\nRom 8:13 hac\u00e9is morir las obras de la c, vivir\u00e9is<br \/>\nRom 13:14 no prove\u00e1is para los deseos de la c<br \/>\n1Co 15:39 una c es la de los hombres, otra c<br \/>\n1Co 15:50 que la c .. no pueden heredar el reino<br \/>\n2Co 5:16 aun si a Cristo conocimos seg\u00fan la c<br \/>\n2Co 10:2 tienen como si anduvi\u00e9semos seg\u00fan la c<br \/>\n2Co 12:7 me fue dado un aguij\u00f3n en mi c, un<br \/>\nGal 1:16 no consult\u00e9 en seguida con c y sangre<br \/>\nGal 3:3 el Esp\u00edritu, ahora vais a acabar por la c?<br \/>\nGal 5:13 la libertad como ocasi\u00f3n para la c<br \/>\nGal 5:16 andad .. no satisfag\u00e1is los deseos de la c<br \/>\nGal 5:17 el deseo de la c es contra el Esp\u00edritu, y el<br \/>\nGal 5:24 han crucificado la c con sus pasiones<br \/>\nGal 6:8 el que siembra para su c, de la c segar\u00e1<br \/>\nEph 2:15 aboliendo en su c las enemistades, la ley<br \/>\nEph 5:30 somos miembros .. de su c y de sus<br \/>\nEph 6:12 no tenemos lucha contra sangre y c<br \/>\nPhi 3:3 esp\u00edritu .. no teniendo confianza en la c<br \/>\nHeb 2:14 los hijos participaron de c y sangre, \u00e9l<br \/>\nHeb 9:10 s\u00f3lo de .. ordenanzas acerca de la c<br \/>\nHeb 10:20 abri\u00f3 a trav\u00e9s del velo, esto es, de su c<br \/>\n1Pe 1:24 porque: Toda c es como hierba, y toda<br \/>\n1Pe 4:1 Cristo ha padecido por nosotros en la c<br \/>\n2Pe 2:10 aquellos que, siguiendo la c, andan en<br \/>\n1Jo 2:16 los deseos de la c .. no proviene del<br \/>\n1Jo 4:2; 2Jo 1:7 que Jesucristo ha venido en c<br \/>\nRev 19:18 que com\u00e1is c de reyes .. y c de fuertes<\/p>\n<hr>\n<p>Carne    (heb. generalmente b\u00e2s\u00e2r [Gen 2:21; Num 27:16; etc.]; she&#8217;\u00ear; gr. generalmente s\u00e1rx [Mat 16:17; Rom 1:3; etc.]).  Se lo usa: 1. En sentido no t\u00e9cnico para describir las partes f\u00ed\u00adsicas del hombre y los animales aparte de los huesos (Gen 9:4; 29:14; Luk 24:39; 1Co 15:39).  2. Como referencia a los seres vivientes en general (Gen 6:13; 1Pe 1:24).  3. Con el sentido de cosas materiales en contraste con las espirituales (Jer 17:5; Zec 2:13; Mat 16:17; Mar 14:38; Luk 24:39).  4. En forma figurada, para describir la naturaleza inferior, carnal del hombre que se opone a las cosas espirituales (Rom 7:18; 8:3; G\u00e1. 5:16-21; etc.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(heb., basar, she\u2020\u2122er; gr., sarx).<br \/>\n1.  Lit., la parte blanda de los cuerpos de las personas y los animales.<br \/>\n2.  Todos los animales (Gen 6:19).<br \/>\n3.  La humanidad en general (Num 16:22).<br \/>\n4.  Nuestra constituci\u00f3n humana com\u00fan en contraste con nuestras cualidades mentales y morales (Mat 26:41).<br \/>\n5.  La naturaleza humana privada del Esp\u00ed\u00adritu de Dios y dominada por el pecado (Col 2:13; 1Jo 2:16). La naturaleza pecaminosa del creyente, que se opone a la vida del Esp\u00ed\u00adritu (Rom 8:12-17; Gal 5:16-23). Ver ALIMENTO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Equivale a \u00abNaturaleza Humana\u00bb en Mat 16:17, Luc 2:6, Gal 5:16-25, Rom 7:18-20.<\/p>\n<p> &#8211; Encarnaci\u00f3n de Cristo, Jua 1:14, Lc. 1.<\/p>\n<p> &#8211; Carne de Cristo en la Eucarist\u00ed\u00ada: Jua 6:48-58, 1Co 11:27-30.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La primera referencia a la palabra c. en la Biblia aparece en Gen 2:21, donde dice que Dios \u2020\u0153cerr\u00f3 la c. en su lugar\u2020\u009d tras tomar una costilla de Ad\u00e1n para hacer a Eva. As\u00ed\u00ad, c. (heb. basar) es lo que forma el cuerpo del hombre. Tambi\u00e9n de los animales, pues el prop\u00f3sito del \u2020\u00a2diluvio fue \u2020\u0153destruir toda c. en que haya esp\u00ed\u00adritu de vida\u2020\u009d (Gen 6:17). La expresi\u00f3n \u2020\u0153toda c.\u2020\u009d se utiliza mayormente para referirse a la humanidad (\u2020\u0153T\u00fa oyes la oraci\u00f3n; a ti vendr\u00e1 toda c.\u2020\u009d [Sal 65:2]). Dios promete derramar su Esp\u00ed\u00adritu \u2020\u0153sobre toda c.\u2020\u009d (Joe 2:28). La c. no es duradera (\u2020\u0153Se acord\u00f3 de que eran c., soplo que va y no vuelve\u2020\u009d [Sal 78:39]). \u2020\u0153Toda c. es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca y la flor se marchita\u2020\u009d (Isa 40:6).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en el NT la palabra c. alude a lo que forma el cuerpo. \u2020\u0153No toda c. es la misma c., sino que una c. es la de los hombres, otra c. la de las bestias, otra la de los peces, y otra la de las aves\u2020\u009d (1Co 15:38-39). Tras la resurrecci\u00f3n, el Se\u00f1or Jes\u00fas dijo a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u2020\u0153Palpad y ved; porque un esp\u00ed\u00adritu no tiene c. ni huesos, como veis que yo tengo\u2020\u009d (Luc 24:39). Pero se pone especial cuidado en diferenciar las alusiones al \u2020\u0153cuerpo\u2020\u009d (gr. soma) y a la c. (gr. sarx). Cuando se usa este \u00faltimo t\u00e9rmino la referencia m\u00e1s frecuente es a todo aquello que en el hombre, aun en el creyente, intenta operar en una esfera independiente de la confianza en Dios y opuesta a su voluntad. Es lo que lleva al hombre a querer regirse por sus instintos y pensamientos, lo cual afecta sus sentimientos, actitudes, deseos, motivaciones, intenciones y pasiones. As\u00ed\u00ad, se establece una contraposici\u00f3n entre c. y esp\u00ed\u00adritu. Entre \u2020\u0153andar conforme a la c.\u2020\u009d y hacerlo \u2020\u0153conforme al Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (Rom 8:1). \u2020\u0153El deseo de la c. es contra el Esp\u00ed\u00adritu, y el del Esp\u00ed\u00adritu es contra la c.\u2020\u009d (Gal 5:17). \u2020\u0153La mente carnal es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede\u2020\u009d (Rom 8:7).<br \/>\nuso de la palabra c. con los dos sentidos antes expuestos aparece claramente en 2Co 10:2-4 : \u2020\u0153&#8230; algunos que nos tienen como si anduvi\u00e9semos seg\u00fan la c. Pues aunque andamos en la c., no militamos seg\u00fan la c.; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios\u2020\u009d. El ap\u00f3stol reconoce que \u2020\u0153andamos en la carne\u2020\u009d, pero \u2020\u0153no militamos\u2020\u009d seg\u00fan ella. El creyente no vive, no milita, de conformidad a los instintos y pensamientos que surgen dentro de su naturaleza carnal, sino que se gu\u00ed\u00ada por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Pues la c. produce obras muy negativas, mientras que el Esp\u00ed\u00adritu produce frutos agradables a Dios. Por eso los creyentes \u2020\u0153han crucificado la c. con sus pasiones y deseos\u2020\u009d (Gal 5:18-25).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, TIPO DOCT<\/p>\n<p>ver, HOMBRE, SANGRE, VIDA<\/p>\n<p>vet, La palabra hebrea \u00abbasar\u00bb, en su sentido f\u00ed\u00adsico, designa el cuerpo, sea humano (Gn. 40:19) o animal (Lv. 6:27). Significa lo exterior del hombre (Gn. 2:21; Ex. 4:7; Lc. 24:39; 1 Co. 15:39); su naturaleza humana, que puede, a veces, dominarle con gran perjuicio del amor, y por ello responde por cuerpo, vitalidad (1 Co. 5:5, 7:28; 2 Co. 12:7; tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con la redenci\u00f3n; Col. 1:22; Ro. 2:28 s; G\u00e1. 6:12 s; Jn. 6:51-56); designa la persona humana (Jn. 1:14; 1 Ti. 3:16; 1 Jn. 4:2). \u00abCarne\u00bb significa: la comunidad de los individuos: Gn. 2:23 s; Mr. 10:8; 1 Co. 6:16; de los parientes: Gn. 29:14; Jue. 9:2; del pueblo: 2 S. 5:1 y la unidad de los hombres (Is. 40:5; Jer. 25:31; Jn. 17:2; G\u00e1. 2:16). Con frecuencia aparece la expresi\u00f3n \u00abcarne\u00bb al hablar de la vida del hombre y de su posici\u00f3n frente a Dios: la carne tiene corta vida (Is. 40:6), es d\u00e9bil (Is. 31:3), no se puede confiar en ella (Jer. 17:5), est\u00e1 condenada a muerte (Ro. 8:13), por s\u00ed\u00ad misma no puede conocer los misterios de Dios (Mt. 16:17), cae en la tentaci\u00f3n (Mt. 26:41); es el \u00e1mbito por lo que respecta a la manera de pensar (1 Co. 2:1-16; 2 Co. 5:16) y de vivir (Fil. 1:22, 24), propio del hombre \u00abterreno\u00bb meramente \u00abhumano\u00bb. La expresi\u00f3n \u00abcarne\u00bb, en sentido moral, significa la oposici\u00f3n a Dios. \u00abCarne\u00bb designa a aquel que quiere obrar su salvaci\u00f3n solo, por s\u00ed\u00ad mismo, sin Dios, aunque hable mucho de El; que pone su esperanza en ventajas terrenas (2 Co. 11:18), en su propia ascesis (Col. 2:18, 23); que cae en pecado en el momento menos pensado (Ro. 7:14), en enemistad con Dios (Ro. 8:7), en toda forma posible de fracaso (G\u00e1. 5:19 ss). Reducir la significaci\u00f3n de \u00abcarne\u00bb solamente a lujuria es falso y peligroso, pues \u00abcarne\u00bb significa m\u00e1s bien toda actuaci\u00f3n del hombre con la cual \u00e9ste cree poder salvarse definitivamente a s\u00ed\u00ad mismo sin Dios. Carne y esp\u00ed\u00adritu est\u00e1n enfrentados (Jn. 3:6; 1 P. 3:18); Pablo describe la \u00abcarne\u00bb como un poder personal con sentimiento y actividad propios (Ro. 8:5 ss; Col. 2:18), contrarios al Esp\u00ed\u00adritu de Dios (G\u00e1. 5:17, 24); act\u00faa arbitrariamente seg\u00fan sus propios instintos. Los cristianos son aquellos que andan, no seg\u00fan la carne, sino seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu. Andar seg\u00fan la carne es opuesto a vivir seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu (G\u00e1. 4:3; Col. 2:8-20), seg\u00fan el Se\u00f1or (2 Co. 11:2), seg\u00fan el amor de Dios (Ro. 14:15). Los elementos de este mundo son contrarios, es decir, claramente designan actitud contraria a Dios. Cuando Pablo apostrofa a los cristianos de Galacia: \u00abHabiendo comenzado en Esp\u00ed\u00adritu, \u00bfhab\u00e9is venido a parar en la carne?\u00bb (G\u00e1. 3:3) no se refiere a una ca\u00ed\u00adda en la sensualidad, sino a un retorno a las observancias legalistas del juda\u00ed\u00adsmo. La carne, (\u00absarxs\u00bb en griego), est\u00e1 excluida de la participaci\u00f3n en el reino de Dios, mientras que el cuerpo, (\u00absoma\u00bb en griego), transformado, es decir, arrancado del dominio de la carne (\u00absarxs\u00bb), ser\u00e1 portador de vida resucitada. Esta distinci\u00f3n importante estriba en que \u00absoma\u00bb es, precisamente, el hombre mismo, mientras que la \u00absarxs\u00bb es un poder que le somete y esclaviza. Por ello, San Pablo puede hablar de una vida \u00abseg\u00fan la sarxs\u00bb, pero no de una \u00abseg\u00fan el soma\u00bb. El cuerpo ser\u00e1 transformado en incorruptible e inmortal, pero la carne no tendr\u00e1 participaci\u00f3n alguna en la futura vida con Dios. (V\u00e9ase HOMBRE, SANGRE, VIDA).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u00abcarne\u00bb tiene en los evangelios dos significaciones fundamentales: la. La parte material del hombre, el cuerpo humano (Lc 24,39; Jn 6,5157); pero el cuerpo humano en cuanto designa a la persona, no s\u00f3lo la pura materia. El hombre y la mujer, al unirse en matrimonio, se hacen una sola carne (Mt 19,5; Mc 18,18). La expresi\u00f3n \u00abtoda carne\u00bb quiere decir todas las personas, todo el mundo (Lc 3,6; Jn 17,2); \u00abninguna carne\u00bb significa nadie (Mt 24,22; Mc 13,20). El Verbo se hizo carne, es decir, se hizo hombre verdadero (Jn 1,14). 2a. La debilidad f\u00ed\u00adsica, la parte fr\u00e1gil del hombre, la naturaleza humana quebradiza, limitada y caduca, en contraposici\u00f3n al esp\u00ed\u00adritu, que significa lo imperecedero (Jn 3,6; 6,63). \u00abLa carne y la sangre\u00bb significa igualmente la parte corruptible del hombre (Mt 16,17; Jn 1,13); en este sentido la carne, que es flaca y se contrapone a la raz\u00f3n (Mc 17,38), no sirve para nada (Jn 6,63).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>La palabra hebrea ba\u00c2\u00b7s\u00e1r y la griega sarx se refieren esencialmente a la sustancia blanda de un cuerpo f\u00ed\u00adsico, ya sea humano o animal, en particular, a las partes compuestas fundamentalmente de m\u00fasculo y grasa. La Biblia se\u00f1ala que no es igual la carne de las diferentes clases de seres vivos (1Co 15:39), un hecho cuya veracidad han descubierto los investigadores, puesto que la composici\u00f3n qu\u00ed\u00admica y la estructura celular de la carne de los hombres, del ganado, de las aves y de los peces var\u00ed\u00ada de forma considerable.<br \/>\nA Jehov\u00e1 Dios, el Creador, debe su existencia toda carne y la vida que la anima. En la Biblia se dice que El es \u2020\u0153Jehov\u00e1, el Dios de los esp\u00ed\u00adritus [entre ellos, la fuerza de vida] de toda clase de carne\u2020\u009d. (N\u00fa 27:16; comp\u00e1rese con G\u00e9 6:17.) Jehov\u00e1 dice que el alma (vida) de la criatura carnal est\u00e1 en la sangre. (Le 17:11-14.) En un principio, al hombre se le dio como alimento la vegetaci\u00f3n y la fruta, no la carne; pero despu\u00e9s del Diluvio, Dios a\u00f1adi\u00f3 a este alimento la carne de los animales, si bien prescribi\u00f3, que \u2020\u0153carne con su alma \u2014su sangre\u2014 no [deb\u00ed\u00adan] comer\u2020\u009d. (G\u00e9 9:3, 4.)<br \/>\nEl canibalismo \u2014el consumo de carne humana\u2014, repugnante por naturaleza a la mente del hombre, resultaba aborrecible a Dios y a su pueblo Israel. (Dt 28:53-57; 2Re 6:28-30.) A los israelitas ni siquiera les estaba permitido comer la carne de un animal que hubiera sido despedazado por una bestia salvaje, ni la de aquel al que se hubiera encontrado muerto. Dicha carne ser\u00ed\u00ada detestable, aparte de que a estos animales no se les hab\u00ed\u00ada desangrado. (Ex 22:31; Le 17:15, 16; Dt 14:21.)<br \/>\nDios mand\u00f3 a su pueblo que antes de comer la carne de un animal, derramara la sangre en el suelo y la cubriera con polvo, teniendo cuidado de no comer la sangre, bajo pena de muerte. (Dt 12:23-25; Le 7:27.) El cuerpo gobernante de la congregaci\u00f3n cristiana primitiva repiti\u00f3 esta prohibici\u00f3n, condenando comer carne de animales estrangulados o no desangrados. Tambi\u00e9n prohibi\u00f3 comer carne como parte de una ofrenda de comuni\u00f3n a \u00ed\u00addolos, pr\u00e1ctica pagana com\u00fan en aquellos d\u00ed\u00adas. (Hch 15:19, 20, 28, 29.) Los cristianos pueden comer carne, si bien el ap\u00f3stol Pablo se\u00f1al\u00f3 que no es un alimento esencial para el hombre cuando dijo que \u2020\u02dcno volver\u00ed\u00ada a comer carne jam\u00e1s\u2020\u2122 si tal cosa supon\u00ed\u00ada una causa de tropiezo para otros cristianos. (Ro 14:21; 1Co 8:13; v\u00e9anse ALIMENTO; \u00ed\u008dDOLOS, CARNE OFRECIDA A.)<br \/>\nEl hombre deb\u00ed\u00ada considerar inviolable el cuerpo carnal que se le hab\u00ed\u00ada dado, y ni \u00e9l ni otra persona deber\u00ed\u00adan maltratarlo o mutilarlo deliberadamente. (Le 19:28; Dt 14:1; Ex 21:12-27.)<\/p>\n<p>Parentesco. El parentesco tambi\u00e9n se puede expresar usando el t\u00e9rmino \u2020\u0153carne\u2020\u009d. Eva estaba estrechamente emparentada con Ad\u00e1n puesto que era, como \u00e9l mismo dijo, \u2020\u0153hueso de mis huesos y carne de mi carne\u2020\u009d. (G\u00e9 2:23; v\u00e9anse tambi\u00e9n G\u00e9 29:14; 37:27; 2Sa 5:1.) Al esposo y a su esposa se les dice: \u2020\u0153Tienen que llegar a ser una sola carne\u2020\u009d, modo sumamente expresivo de indicar la estrecha relaci\u00f3n que debe existir entre ambos. (G\u00e9 2:24; Mt 19:5, 6.) Pablo dice que Jes\u00fas \u2020\u0153provino de la descendencia de David seg\u00fan la carne\u2020\u009d. (Ro 1:3; comp\u00e1rese con 9:3.)<\/p>\n<p>La persona, la humanidad, la creaci\u00f3n carnal. Como la carne constituye la parte visible y tangible del cuerpo, se utiliza por extensi\u00f3n para aludir a todo el cuerpo en un sentido general. (Le 17:14; 1Re 21:27; 2Re 4:34.) Tambi\u00e9n con esta palabra se hace referencia a una persona como creaci\u00f3n humana de carne. (Ro 7:18; Col 2:1, 5.) A toda la humanidad, en especial desde el punto de vista de Dios, que es el Esp\u00ed\u00adritu, se la designa con el t\u00e9rmino \u2020\u0153carne\u2020\u009d (G\u00e9 6:12; Isa 66:16; Lu 3:6), y a veces tambi\u00e9n se incluye en este t\u00e9rmino a la creaci\u00f3n animal. (G\u00e9 7:16, 21.) La Biblia a menudo contrasta la carne con Dios, el Esp\u00ed\u00adritu, a fin de resaltar la relativa insignificancia del hombre. (G\u00e9 6:3; 2Cr 32:8; Sl 56:4.) No obstante, desde su posici\u00f3n superior, Jehov\u00e1 es consciente de este hecho y lo toma en cuenta al tratar a la humanidad con sobresaliente bondad amorosa y misericordiosa gran paciencia. (Sl 78:39; comp\u00e1rese con Sl 103:13-15; 1Pe 1:24, 25.)<br \/>\nLa palabra \u2020\u0153carne\u2020\u009d tambi\u00e9n puede referirse a una parte del cuerpo, en particular al \u00f3rgano genital masculino. Lev\u00ed\u00adtico 15:2 dice: \u2020\u0153En caso de que le ocurra a cualquier hombre un flujo de su \u00f3rgano genital [literalmente, \u2020\u0153su carne\u2020\u009d], su flujo es inmundo\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 17:11; Ex 28:42; Ef 2:11; Col 2:13.)<\/p>\n<p>Cuerpos espirituales. El ap\u00f3stol Pablo dice que \u2020\u0153si hay cuerpo f\u00ed\u00adsico, tambi\u00e9n lo hay espiritual\u2020\u009d. (1Co 15:44.) Corrobora esta idea el ap\u00f3stol Pedro cuando dice a personas carnales, de naturaleza humana, llamadas a ser coherederas con Cristo, que tienen que ser part\u00ed\u00adcipes de la \u2020\u0153naturaleza divina\u2020\u009d, es decir, de vida de esp\u00ed\u00adritu en los cielos invisibles. (2Pe 1:4.) Esto requiere un cambio en el organismo, pues \u2020\u0153carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni tampoco la corrupci\u00f3n hereda la incorrupci\u00f3n\u2020\u009d. (1Co 15:50-54.)<\/p>\n<p>El cuerpo carnal de Jes\u00fas. Jes\u00fas, que era la \u2020\u0153Palabra\u2020\u009d de Dios \u2020\u02dcprocedente del cielo\u2020\u2122, se despoj\u00f3 de su naturaleza de esp\u00ed\u00adritu y \u2020\u0153vino a ser carne\u2020\u009d. (Jn 1:1; 1Co 15:47; Flp 2:5-8; Jn 1:14; 1Ti 3:16.) El ap\u00f3stol Juan dice que aquel que niega que Jesucristo vino \u2020\u0153en carne\u2020\u009d es el anticristo (1Jn 4:2, 3), atestiguando de este modo que Jes\u00fas naci\u00f3 como humano y que no era un esp\u00ed\u00adritu que simplemente hab\u00ed\u00ada tomado un cuerpo, como hab\u00ed\u00adan hecho en el pasado algunos \u00e1ngeles. (G\u00e9 18:1-3; 19:1; Jos 5:13-15.) Para poder rescatar a la humanidad y ayudar a los que como \u00e9l, habr\u00ed\u00adan de recibir la llamada celestial, la Palabra vino a ser carne, esto es, naci\u00f3 como ser humano total y no como una encarnaci\u00f3n. La Biblia nos dice lo siguiente: \u2020\u0153Puesto que los \u2020\u02dchijitos\u2020\u2122 son part\u00ed\u00adcipes de sangre y carne, \u00e9l tambi\u00e9n de igual manera particip\u00f3 de las mismas cosas\u2020\u009d. (Heb 2:14-16.) Se habl\u00f3 de su estancia en la Tierra como \u2020\u0153los d\u00ed\u00adas de su carne\u2020\u009d. (Heb 5:7.) El propio Jes\u00fas dijo: \u2020\u0153El pan que yo dar\u00e9 es mi carne a favor de la vida del mundo\u2020\u009d. Tambi\u00e9n explic\u00f3 que los que esperaban permanecer en uni\u00f3n con \u00e9l deb\u00ed\u00adan \u2020\u02dccomer su carne y beber su sangre\u2020\u2122. Como no comprend\u00ed\u00adan el significado espiritual y simb\u00f3lico de estas palabras, algunos oyentes creyeron que se trataba de canibalismo y se escandalizaron. (Jn 6:50-60.)<br \/>\nLa carne de Jes\u00fas \u2020\u02dcdescans\u00f3 en esperanza\u2020\u2122 durante su ministerio terrestre, aunque \u00e9l era consciente de que se le dar\u00ed\u00ada muerte como sacrificio de rescate. Fue as\u00ed\u00ad debido a que sab\u00ed\u00ada que su Padre lo resucitar\u00ed\u00ada, que su sacrificio rescatar\u00ed\u00ada en realidad a la humanidad y que su carne no ver\u00ed\u00ada la corrupci\u00f3n. (Hch 2:26, 31.) Jehov\u00e1 Dios debi\u00f3 deshacerse del cuerpo carnal de Jes\u00fas a su manera (es posible que lo desintegrara en los \u00e1tomos de los que estaba constituido). (Lu 24:2, 3, 22, 23; Jn 20:2.) Jes\u00fas no recuper\u00f3 su cuerpo carnal, invalidando as\u00ed\u00ad el rescate por el que hab\u00ed\u00ada sido dado. El ap\u00f3stol Pedro testifica que fue al cielo, la regi\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus, no de las criaturas de carne, \u2020\u0153habiendo sido muerto en la carne, pero hecho vivo en el esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (1Pe 3:18.) Antes de ascender a los cielos, Cristo, como persona esp\u00ed\u00adritu poderosa e inmortal, materializ\u00f3 varios cuerpos carnales seg\u00fan las ocasiones, con el prop\u00f3sito de dar a sus disc\u00ed\u00adpulos prueba visible y palpable de su resurrecci\u00f3n. (Jn 20:13-17, 25-27; 21:1, 4; Lu 24:15, 16.)<br \/>\nSeg\u00fan la carta de Pablo a los Hebreos, la cortina del santuario que estaba delante del Sant\u00ed\u00adsimo, el cual representaba el cielo mismo, era una representaci\u00f3n de la carne de Jes\u00fas, puesto que el camino a la vida en el cielo no se abri\u00f3 hasta que \u00e9l ofreci\u00f3 su cuerpo carnal. (Heb 9:24; 10:19, 20.)<\/p>\n<p>El hombre en su imperfecci\u00f3n. La Biblia emplea a menudo la palabra \u2020\u0153carne\u2020\u009d para referirse al hombre en su estado imperfecto, \u2020\u02dcconcebido en pecado\u2020\u2122 por ser prole del rebelde Ad\u00e1n. (Sl 51:5; Ro 5:12; Ef 2:3.) En los seres humanos que se esfuerzan por servir a Dios, \u2020\u0153el esp\u00ed\u00adritu [la fuerza impelente que emana del coraz\u00f3n figurativo] [&#8230;] est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil\u2020\u009d. (Mt 26:41.) Estos siervos de Dios tienen en su interior una lucha constante; el esp\u00ed\u00adritu santo de Dios es una fuerza que impulsa hacia la justicia, mientras que la carne pecaminosa guerrea continuamente contra la influencia del esp\u00ed\u00adritu y ejerce presi\u00f3n para inducir a la persona a realizar las obras de la carne. (Ro 7:18-20; G\u00e1l 5:17.) En G\u00e1latas 5:19-23 se contrastan las obras de la carne pecaminosa con el fruto del esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo tambi\u00e9n nos dice que la Ley dada por medio de Mois\u00e9s a Israel era \u2020\u0153d\u00e9bil a causa de la carne\u2020\u009d, la carne imperfecta de aquellos que estaban bajo dicha Ley. Esta Ley, bajo la que sirvi\u00f3 el sacerdocio aar\u00f3nico, era espiritual y proven\u00ed\u00ada de Dios, pero por ella se condenaba a las personas carnales \u2020\u02dcvendidas bajo el pecado\u2020\u2122, m\u00e1s bien que pronunciarlas justas. (Ro 8:3; 7:14; Heb 7:28.) Los sumos sacerdotes de la l\u00ed\u00adnea de Aar\u00f3n, designados por la Ley, no pod\u00ed\u00adan ofrecer un sacrificio adecuado por el pecado. (Heb 7:11-14, 23; 10:1-4.)<br \/>\nCuando el ap\u00f3stol Pablo comenta que la \u2020\u0153carne [&#8230;] no est\u00e1 sujeta a la ley de Dios, ni, de hecho, lo puede estar\u2020\u009d, no quiere decir que la carne en s\u00ed\u00ad misma sea necesariamente corrupta. El propio Pablo nos dice que Jesucristo, a pesar de haber participado de sangre y carne y haber llegado a ser \u2020\u0153semejante a sus \u2020\u02dchermanos\u2020\u2122\u2020\u009d, fue \u2020\u0153sin enga\u00f1o, incontaminado, separado de los pecadores\u2020\u009d, \u2020\u0153probado en todo sentido igual que nosotros, pero sin pecado\u2020\u009d. (Ro 8:7; Heb 2:14, 17; 4:15; 7:26.) Jehov\u00e1 prob\u00f3 que la carne humana puede estar libre de pecado: \u2020\u0153Dios, al enviar a su propio Hijo en la semejanza de carne pecaminosa y tocante al pecado, conden\u00f3 al pecado en la carne\u2020\u009d. (Ro 8:3.) Gracias a la provisi\u00f3n del sacrificio de Cristo, habr\u00e1 un d\u00ed\u00ada en que toda carne que ejerza fe llegar\u00e1 a ser perfecta, y entonces la humanidad carnal obedecer\u00e1 a la perfecci\u00f3n las leyes justas de Dios. (Rev 21:4.)<br \/>\nUna tentaci\u00f3n que influy\u00f3 en Eva fue \u2020\u0153el deseo de la carne\u2020\u009d. El Diablo lo us\u00f3 contra Cristo, pero fracas\u00f3. (1Jn 2:16; G\u00e9 3:6; Lu 4:1-4.) Los seguidores de Jes\u00fas pueden vencer la carne pecaminosa permitiendo que el esp\u00ed\u00adritu de Dios influya libremente en su vida y merced a la bondad inmerecida de Jehov\u00e1. (G\u00e1l 5:16, 22-26; Ro 8:1-4.)<\/p>\n<p>Los cristianos no luchan contra criaturas carnales. No es el razonamiento carnal el que revela los prop\u00f3sitos de Dios y gu\u00ed\u00ada a los hombres de fe, sino el esp\u00ed\u00adritu de Jehov\u00e1. (Mt 16:17; 1Co 2:9, 14; Ef 3:5.) Por consiguiente, los cristianos no guerrean \u2020\u0153seg\u00fan [&#8230;] la carne\u2020\u009d ni luchan contra personas de carne y sangre; tampoco usan armas carnales contra nadie. Su lucha es contra las \u2020\u0153fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales\u2020\u009d. (2Co 10:3, 4; Ef 6:12.) No conf\u00ed\u00adan en el \u2020\u02dcbrazo de carne\u2020\u2122, sino en Jehov\u00e1, el Esp\u00ed\u00adritu. (Jer 17:5; 2Co 3:17.) Con Su ayuda, se esfuerzan por limpiarse de \u2020\u0153toda contaminaci\u00f3n de la carne y del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d; y Dios los ve y los juzga no seg\u00fan lo que son en la carne, como suele hacer el hombre, sino seg\u00fan lo que son espiritualmente. (1Co 4:3-5; 2Co 5:16, 17; 7:1; 1Pe 4:6; v\u00e9anse ALMA; DECLARAR JUSTO; ESP\u00ed\u008dRITU.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>basar (rc;B; , 1320) \u00abcarne; pene\u00bb. Hay cognados de este t\u00e9rmino en ugar\u00ed\u00adtico, ar\u00e1bigo y arameo. Aparece unas 270 veces durante todos los per\u00ed\u00adodos del hebreo b\u00ed\u00adblico. El vocablo significa la \u00abparte carnosa del cuerpo humano con la piel\u00bb: \u00abEntonces Jehov\u00e1 Dios hizo que sobre el hombre cayera un sue\u00f1o profundo; y mientras dorm\u00ed\u00ada, tom\u00f3 una de sus costillas y cerr\u00f3 la carne en su lugar\u00bb (Gen 2:21  primer uso del t\u00e9rmino). El vocablo puede aplicarse tambi\u00e9n a la \u00abparte carnosa\u00bb de los animales (Deu 14:8). G\u00e9nesis 41.2 habla de siete vacas \u00abhermosas a la vista, y muy gordas\u00bb. En Num 11:33 basar se refiere a la \u00abcarne\u00bb de las codornices que Israel a\u00fan masticaba. De modo que \u00abcarne\u00bb se refiere tanto a los vivos como a los muertos. Basar a menudo se refiere a la \u00abparte comestible\u00bb de los animales. Los hijos de El\u00ed\u00ad no conoc\u00ed\u00adan la Ley de Dios concerniente a la porci\u00f3n de los sacerdotes, de modo que \u00abmientras era cocida la carne, el criado del sacerdote [El\u00ed\u00ad] iba con un tenedor de tres dientes en su mano\u00bb (1Sa 2:13 rva). Sin embargo, insist\u00ed\u00adan \u00abaun antes que quemaran el sebo \u2020\u00a6 \u00abDa al sacerdote carne para asar, porque no tomar\u00e1 de ti carne cocida, sino cruda\u00bb\u00bb (literalmente \u00abviviente\u00bb, 1Sa 2:15 rva). Basar representa entonces la \u00abcarne\u00bb animal comestible, ya sea cocida (Dan 10:3) o cruda. A veces el t\u00e9rmino tiene la acepci\u00f3n de \u00abcarne\u00bb vedada (cf. Exo 21:28). El vocablo puede representar solo una parte del cuerpo. En ciertos casos se considera que el cuerpo consiste de dos partes, \u00abcarne\u00bb y hueso: \u00abEsta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta ser\u00e1 llamada Mujer, porque fue tomada del hombre\u00bb (Gen 2:23 rva). Esa porci\u00f3n del elemento \u00abcarnal\u00bb, el prepucio, deb\u00ed\u00ada removerse mediante circuncisi\u00f3n (Gen 17:11). En otro grupo de pasajes se habla de tres elementos del cuerpo: \u00abcarne\u00bb, \u00abpiel\u00bb y \u00abhuesos\u00bb (Lam 3:4). N\u00fameros 19.5 menciona la \u00abcarne\u00bb, el \u00abcuero\u00bb, la \u00absangre\u00bb y el \u00abesti\u00e9rcol\u00bb de una novilla. En Job 10:11 leemos: \u00abDe piel y de carne me vestiste, y me entretejiste con huesos y tendones\u00bb. \u00abCarne\u00bb a veces se refiere a \u00abpariente consangu\u00ed\u00adneo\u00bb: \u00abLab\u00e1n le dijo [a Jacob]: Ciertamente eres hueso m\u00ed\u00ado y carne m\u00ed\u00ada\u00bb (Gen 29:14). Por s\u00ed\u00ad solas, las frases \u00abtu carne\u00bb o \u00abnuestra carne\u00bb pueden tener la misma acepci\u00f3n: \u00abVenid, vend\u00e1moslo a los ismaelitas. No pongamos nuestra mano sobre \u00e9l, porque es nuestro hermano, nuestra carne\u00bb (Gen 37:27 rva). La frase see<r basar se traduce como una parienta \"consangu\u00ed\u00adnea\" (Lev 18:6 bj; \"parienta pr\u00f3xima\" rv-95, rvr; \"parienta cercana\" nrv, rva; \"pariente directa\" bla). Unas 50 veces \"carne\" se refiere al \"aspecto f\u00ed\u00adsico\" de seres humanos o animales, en contraposici\u00f3n al esp\u00ed\u00adritu, alma y, metaf\u00f3ricamente, coraz\u00f3n. Refiri\u00e9ndose a seres humanos, encontramos este uso en Num 16:22 (rva): \"Oh Dios, Dios de los esp\u00ed\u00adritus de todo ser humano [\"toda carne\" nrv]: Cuando un solo hombre peca, \u00bfte has de enfurecer contra toda la congregaci\u00f3n?\" En pasajes como este, basar resalta la \"parte visible y estructural\" de una persona o de un animal. En unos pocos pasajes el vocablo parece significar \"piel\" o la parte visible del cuerpo: \"Por la voz de mi gemido, mis huesos se han pegado a mi carne\" (Psa 102:5; 119.120). En un pasaje como Lev 13:2 se distingue claramente entre los respectivos significados de \"carne\" y \"piel\" A veces basar representa el \"pene u \u00f3rgano masculino\": \"Hablad a los hijos de Israel y decidles que cualquier hombre cuyo cuerpo [carne] tiene flujo seminal, quedar\u00e1 impuro a causa de su flujo\" (Lev 15:2). El t\u00e9rmino \"toda carne\" tiene varios significados. En Deu 5:26 quiere decir \"toda la humanidad\": \"Porque, \u00bfqui\u00e9n es el ser humano para que oiga, como nosotros, la voz del Dios vivo \u2020\u00a6 ?\" En otro lugar esta frase se refiere a \"todo ser viviente dentro del cosmos\", es decir, a todas las personas y los animales (Gen 6:17).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>La condici\u00f3n carnal del hombre parece a los ojos de algunos una inferioridad y hasta un mal. Este pensamiento depende s\u00f3lo muy indirectamente de la Biblia. Esta, en efecto, no considera nunca a la carne como intr\u00ed\u00adnsecamente mala; su juicio se inspira no en especulaciones filos\u00f3ficas sobre la naturaleza humana, sino en las luces de la revelaci\u00f3n: la carne fue creada por Dios, la carne fue asumida por el Hijo de Dios, la carne es transfigurada por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Desde las primeras hasta las \u00faltimas p\u00e1ginas inspiradas, la carne designa la condici\u00f3n de criatura; pero con Pablo este sentido deja de ser ya \u00fanico: la carne puede designar no ya, ciertamente, una naturaleza mala, pero s\u00ed\u00ad la condici\u00f3n pecadora del hombre; resulta que al t\u00e9rmino de esta evoluci\u00f3n la palabra sarx implica cierta ambig\u00fcedad que es conveniente disipar.<\/p>\n<p>1. LA CRIATURA FRENTE A Dios. Para el NT como para el AT el hombre es carne, no en el sentido de que est\u00e9 compuesto de una \u00abmateria\u00bb (la carne o el cuerpo) animada por una \u00abforma\u00bb (el cuerpo o el alma), sino en el sentido de que se expresa a trav\u00e9s de esta carne que es su cuerpo, lo que caracteriza a la persona humana en su condici\u00f3n terrena.<\/p>\n<p>1. Dignidad de la carne. La carne, formada por Dios como por un tejedor (Job 10,11; Sal 139,13ss) o por un alfarero (G\u00e9n 2,7; Jer 1,5; Job 10,8s), es por esta raz\u00f3n digna de nuestra admiraci\u00f3n (Ecl 11,5; 2Mac 7,22s); ya sea un elemento de nuestro ser corp\u00f3reo &#8211; carne y sangre (Eclo 14,18; Mt 16,17), huesos y carne (G\u00e9n 2,23; Lc 24,39), coraz\u00f3n y carne (Sal 84,3; 73,26) -, o bien designe el conjunto del *cuerpo, por ejemplo, cuando est\u00e1 enfermo (Sal 38,4; G\u00e1l 4,14), doliente (2Cor 12,7), presa de las tribulaciones (lCor 7,28), en ning\u00fan caso se descubre el menor indicio de des-precio; por el contrario, no se la debe odiar (Ef 5,28s). As\u00ed\u00ad Ezequiel hace el elogio definitivo de la carne cuando anuncia, que Dios dar\u00e1 a Israel en lugar de su *coraz\u00f3n endurecido, petrificado, \u00abun coraz\u00f3n de carne)) (Ez 36,26), maleable y acogedor.<\/p>\n<p>2. La persona corporal. Una dignidad todav\u00ed\u00ada m\u00e1s radical: la carne puede designar tambi\u00e9n al *hombre en su totalidad concreta. El semita &#8211; como lo hace con el t\u00e9rmino *alma &#8211; habla objetivamente de \u00abtoda carne\u00bb para designar toda la creaci\u00f3n animada (G\u00e9n 6,17; Sal 136,25; Eclo 40,8), la humanidad (Is 40,5s _ Lc 3,6; Jl 3,1 = Act 2,17; Mc 13,20; Jn 17,2). Puede tambi\u00e9n indicar con ella el fondo de la perso-&#8216; na; as\u00ed\u00ad Ad\u00e1n ve otro \u00e9l en la mujer que Dios le presenta; pero no dice que tiene, como \u00e9l, un alma, sino que exclama : \u00abEsta es hueso de mis huesos y carne de mi carne\u00bb (G\u00e9n 2,23; cf. Eclo 36,24). Estas \u00faltimas palabras expresan la conciencia de una comuni\u00f3n profunda, que podr\u00e1 extenderse a toda parentela (G\u00e9n 29,14; 37,27; Rom 9,3), y m\u00e1s especialmente al nuevo ser, la \u00abcarne \u00fanica\u00bb que vienen a ser los *esposos (G\u00e9n 2,24 = Mt 19,5 p; lCor 6,16; Ef 5,31). En esas condiciones se comprende que el mismo t\u00e9rmino pueda significar la persona misma, el \u00abyo\u00bb (Ecl 4,5; 5,5; 2Cor 7,5) y hasta sus actividades de orden psicol\u00f3gico, con un matiz corporal, s\u00ed\u00ad, pero en modo alguno peyorativo: la carne sufre (Job 14,22), tiene miedo (Sal 119,120), languidece de deseo (Sal 63,2) o grita de j\u00fabilo (Sal 84,3); vive de la ense\u00f1anza de los sabios (Prov 4,22); est\u00e1 incluso dotada de voluntad (Jn 1,13).<\/p>\n<p>3. La condici\u00f3n terrena. Finalmente, designar al hombre concreto por su carne es manifestar su origen terreno. Este matiz se impone cuan-do se emplea el t\u00e9rmino en contras-te con el mundo celestial de Dios y del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>a) La criatura. Fuera de *Dios, todo es carne, incluso el \u00e1ngel (Ez 10, 12); como numerosos padres de la Iglesia no hallan dificultad en esto, tampoco la halla Judas (7): se contenta con precisar que la carne ang\u00e9lica es diferente de la nuestra. As\u00ed\u00ad pues, no hay tampoco nada ofensivo en calificar \u00abseg\u00fan la carne\u00bb a los patriarcas (Rom 9,5), a nuestro padre Abraham (Rom 4,1) o a los se\u00f1ores temporales (Col 3,22 = Ef 6,5). Asimismo, vivir \u00aben la carne\u00bb (2Cor, 10,3; G\u00e1l 2,20; Flp 1,22ss; Sant 4,1s) es sencillamente vivir en la tierra, es ser visible (Col 2,1), estar concretamente presente (Col 2,5). Para designar los d\u00ed\u00adas de la vidaterrena de Jes\u00fas (Un 4,2; Heb 5,7) se dice que tom\u00f3 carne y sangre (Heb 2,14).<\/p>\n<p>b) Caducidad e impotencia. Ordinariamente, quien dice carne dice fragilidad de criatura. \u00abToda carne es como la hierba&#8230;, pero la palabra de Dios permanece para siempre\u00bb (Is 40,6s). La carne es al *esp\u00ed\u00adritu lo que lo terrenal es a lo celestial; as\u00ed\u00ad Jesucristo, \u00abnacido de la descendencia de David seg\u00fan la carne, fue constituido Hijo de Dios, poderoso seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu de santidad\u00bb (Rom 1,3s; cf. ITim 3,16). El hombre, siendo criatura, \u00e9s por s\u00ed\u00ad mismo impotente para entrar en el reino de Dios: \u00ablo que ha nacido de la carne es carne, lo que ha nacido del esp\u00ed\u00adritu es esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 3,6; cf. lCor 15,50). El hombre, \u00abcarne y sangre\u00bb, no puede tampoco conocer por s\u00ed\u00ad mismo las realidades divinas (Mt 16,17; cf. G\u00e1l 1,16; Ef 6,12), y si pretende juzgarlas con su raz\u00f3n, muestra ser un \u00absabio seg\u00fan la carne\u00bb (lCor 1,26). En toda verdad, \u00abel esp\u00ed\u00adritu es el que vivifica, la carne no sirve para nada\u00bb (Jn 6,63), p.e., para reconocer tras el rito eucar\u00ed\u00adstico a la persona del Salvador.<\/p>\n<p>Tal es la condici\u00f3n terrena que quiso asumir el *Hijo de Dios; seg\u00fan el dicho de Juan: \u00abel Verbo se hizo carne\u00bb (Jn 1,14), hombre verdadero de este mundo, con sus l\u00ed\u00admites; pero tambi\u00e9n hombre, en el que el creyente reconoce al Salvador y al Hijo de Dios (Un 4,2; 2Jn 7) y acepta la manducaci\u00f3n de su carne y de su sangre con miras a la vida eterna (Jn 6,53-58).<\/p>\n<p>4. El mundo de la carne. As\u00ed\u00ad el hombre, por su carne no es sino \u00abpolvo\u00bb (G\u00e9n 3,19; Ecl 12,7), pertenece al mundo terrenal; por el h\u00e1lito que Dios le presta est\u00e1 en relaci\u00f3n con el mundo celestial. Doble pertenencia que lleva poco a poco a distinguir el mundo de los esp\u00ed\u00adritus y del de la carne; as\u00ed\u00ad seg\u00fan la pluma del traductor griego de la Biblia : \u00abel Dios de los esp\u00ed\u00adritus que animan a toda carne\u00bb viene a ser \u00abel Dios de los esp\u00ed\u00adritus y de toda carne\u00bb (N\u00fam 16,22; 27,16), como Heb 12,9 opondr\u00e1 \u00abel Padre de los esp\u00ed\u00adritus\u00bb a los \u00abpadres seg\u00fan la carne\u00bb. No obstante, este dualismo c\u00f3smico&#8217; no debe confundirse con un dualismo antropol\u00f3gico, seg\u00fan el cual el hombre une en s\u00ed\u00ad a los dos mundos del esp\u00ed\u00adritu y de la carne como dos sustancias componentes. Los raros pasajes (como Rom 7,25), en que aparece una distinci\u00f3n entre raz\u00f3n y carne, no son significativos; como tampoco la palabr\u00e1 de Jes\u00fas : \u00abel esp\u00ed\u00adritu est\u00e1 pronto, pero la carne es d\u00e9bil\u00bb (Mt 26,41 p). El dualismo antropol\u00f3gico no se adoptar\u00e1 en el mundo jud\u00ed\u00ado sino hacia los siglos II\/III, con el rabinismo naciente.<\/p>\n<p>II. EL PECADOR DELANTE DE DIOS.Existe, con todo, un dualismo de otro orden, el dualismo moral, que, sin embargo, debe distinguirse cuidadosamente seg\u00fan el ambiente de donde derive. Para algunos griegos el cuerpo es una prisi\u00f3n del alma, de la que hay que tratar de evadirse como de una mala situaci\u00f3n natural. M\u00e1s tarde, a consecuencia de la controversia epic\u00farea, la carne se con-vierte en el lugar mismo de la sensualidad, considerada como mala y degradante para el esp\u00ed\u00adritu. La gnosis licenciosa combatida por Judas ofrece probablemente alguna semejanza con estas teor\u00ed\u00adas epic\u00fareas (Jds 4.7&#8230;): la carne, mala por naturaleza, debe ser vencida. Si los escritores del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado y del NT fomentan semejante lucha, lo hacen en una perspectiva muy diferente: la carne -esta condici\u00f3n de criatura, en la que ,el hombre ha puesto su confianza &#8211; acaba por caracterizar a un mundo en que reina el esp\u00ed\u00adritu del mal.<\/p>\n<p>1. La confianza pecadora en la carne. Isa\u00ed\u00adas proclama que Dios debe ser nuestro \u00fanico apoyo: \u00abLos caballos del egipcio son carne y no esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Is 31,3); Jerem\u00ed\u00adas opone los dos tipos de *confianza : \u00abMaldito el hombre que en el hombre pone su confianza, y de la carne hace su apoyo, y aleja su coraz\u00f3n de Yahveh\u00bb (Jer 17,5ss). Y tras ellos Pablo : \u00abNo se glor\u00ed\u00ade ninguna carne delante de Dios\u00bb (lCor 1,29); frente a los jud\u00ed\u00ados que fundan su *orgullo en el privilegio de la circuncisi\u00f3n (Rom 2,25-29; G\u00e1l 6,12ss), Pablo no quiere fundar su *gloria sino en Cristo (F1p 3,3s). As\u00ed\u00ad, aun cuando vive en la carne, no se conduce ya seg\u00fan la carne (2Cor 10,2s), a fin de no gloriarse en ella (2Cor 11,18); en esta condici\u00f3n no se merece el ep\u00ed\u00adteto de carnal (lCor 3,1.3; 2Cor 1,12), ni en la voluntad (2Cor 1,17), ni en el conocimiento que uno tiene de Cristo (2Cor 5,16). En efecto, se puede juzgar a Cristo seg\u00fan la carne, como Jes\u00fas lo reproch\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados (Jn 8,15): como s\u00f3lo tienen ojos de carne (Job 10,4), juzgan seg\u00fan la apariencia (Jn 7,24), transformando su condici\u00f3n fr\u00e1gil de criatura en condici\u00f3n pecadora. As\u00ed\u00ad Juan acabar\u00e1 ,por calificar al *mundo de pecador y por denunciar la concupiscencia de la carne (Un 2,16). Con esto no acusa a la carne como tal, sino ala voluntad del hombre, que la ha hecho pecadora. Se pueden distinguir dos \u00abesp\u00ed\u00adritus\u00bb, el del mal y el del bien, cada uno de los cuales tiene un mundo bajo su dominio y se disputa el coraz\u00f3n del hombre (as\u00ed\u00ad en Qumr\u00e1n); pero no por esto se afirma un dualismo de naturaleza, como si esta lucha debiera durar para siempre, no pudiendo triunfar del mal el esp\u00ed\u00adritu del bien.<\/p>\n<p>2. La carne pecadora y el esp\u00ed\u00adritu de santidad. Esta lucha y esta victoria fueron sistematizadas por Pablo con la ayuda del binomio carne-esp\u00ed\u00adritu. Esta oposici\u00f3n entre carne y esp\u00ed\u00adritu corresponde s\u00f3lo en apariencia a la que ponen los griegos entre alma y cuerpo, entre pureza e impureza. Se inspira directamente en la oposici\u00f3n sem\u00ed\u00adtica entre terrenal y celestial, pero es transformada por una doble experiencia : el&#8217; *Esp\u00ed\u00adritu Santo que es dado a los cristianos, y el *pecado, al que nos ha arrastrado la carne.<\/p>\n<p>a) La lucha entre carne y esp\u00ed\u00adritu. El descubrimiento de la ant\u00ed\u00adtesis literaria que caracteriza a este combate, se hace en dos etapas marcadas por las ep\u00ed\u00adstolas a los G\u00e1latas y a los Romanos, respectivamente.<\/p>\n<p>Los creyentes son hijos de Abraham por Sara seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu, y no por Hagar seg\u00fan la carne, de-clara Pablo (G\u00e1l 4,21-31). El AT y el NT se distinguen como dos per\u00ed\u00adodos contrastados de la historia de la salvaci\u00f3n, caracterizados por la *ley y la *fe respectivamente. De ah\u00ed\u00ad se forjan dos mundos, en los que participa el creyente : la carne aparece como el residuo del peca-do, que la ley contribuy\u00f3 a multiplicar, y el esp\u00ed\u00adritu como la personificaci\u00f3n de todo lo que era bueno en el provecho de la ley y que fue realizado por el don del Esp\u00ed\u00adritu. Entre estos dos poderes hay un antagonismo irreductible en el coraz\u00f3n del cristiano (G\u00e1l 5,17): puede vivir seg\u00fan la carne, debe vivir seg\u00fan el esp\u00ed\u00adritu: de ah\u00ed\u00ad el riesgo continuo de pervertir una situaci\u00f3n que, sin embargo, ha sido establecida por el Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>En los cap\u00ed\u00adtulos 7 y 8 de la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos muestra Pablo c\u00f3mo intervienen las dos fuentes de la muerte y de la vida. Estos dos poderes que habitan sucesivamente en el hombre (Rom 7,17-20; 8,9ss), determinan en el creyente, que, no obstante, ha eliminado el pecado por Cristo, una doble manera de vivir (8,4-17). La posibilidad de vivir seg\u00fan la carne es en nosotros la huella del pecado, y esto por intermedio de la carne, en la que en otro tiempo habitaba el pecado.<\/p>\n<p>b) El dominio de la carne. La carne, tomada como norma de la existencia, dicta al hombre su conducta. Adquiere una real autonom\u00ed\u00ada, recibiendo la herencia del poder del *pecado, con sus prerrogativas, sus deseos; reduce a su esclavitud a los que obedecen a la \u00abley del pecado\u00bb (Rom 7,25). Con insolencia (Col 2, 23) manifiesta entonces sus *deseos (Rom 8,5ss), sus apetencias (Rom 13,14; G\u00e1l 3,3; 5,13.16s), produce *obras malas (G\u00e1l 5,19). Tal es la existencia seg\u00fan la carne (Rom 7,5), hasta tal punto que el entendimiento mismo se hace carnal (Col 2,18; cf. lCor 3,3). Y el *cuerpo tambi\u00e9n &#8211; si bien neutral en el asunto -, regido por la carne se llama \u00abel cuerpo de la carne\u00bb (Col 2,11), se identifica con el \u00abcuerpo del pecado\u00bb (Rom 6,6) y es en verdad modelado por la \u00abcarne de pecado\u00bb (Rom 8,3).<\/p>\n<p>c) El triunfo de Cristo. Pero el pecado fue vencido por Cristo, quien, tomando este \u00abcuerpo de carne\u00bb (Col 1,22), fue hecho pecado (2Cor 5,21); venido en una carne de condici\u00f3n pecadora, conden\u00f3 el pecado en la carne misma (Rom 8,3). Desde ahora el cristiano ha crucificado la carne en Cristo (G\u00e1l 5,24); la lucha que sostien\u00e9 (6,8) no tiene un desenlace fatal, sino que es una *victoria asegurada, en la medida en que el creyente, recobrando su condici\u00f3n aut\u00e9ntica de criatura, no conf\u00ed\u00ada en la carne, en su debilidad`, sino en la *fuerza de la muerte del Salvador, fuente del Esp\u00ed\u00adritu de vida.<\/p>\n<p>&#8211;> Alma &#8211; Cuerpo &#8211; Esp\u00ed\u00adritu &#8211; Hombre &#8211; Pecado &#8211; Resurrecci\u00f3n &#8211; Sangre.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino principal para carne en el AT es <\/span><span style=' '>b&#257;&#347;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> (que aparece 269 veces), aunque tambi\u00e9n aparece <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>\u0161<sup>e<\/sup>&#275;r<\/span><span lang=ES style=' '> (16 veces, 7 veces trad. \u201ccarne\u201d en <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '>). <\/span><span style=' '>b&#257;&#347;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> se refiere al componente principal del cuerpo, humano (Gn. 40.19) o animal (Lv. 6.27). Este \u00faltimo uso lleva a la idea de carne como alimento y a la de la carne de los sacrificios animales, se la comiera o no. Por el uso anterior \u201ccarne\u201d llega a significar todo el cuerpo (Pr. 14.30), y, mediante una extensi\u00f3n natural del significado, el hombre en su totalidad, como cuando el Salmista dice, \u201cmi carne (heb.) tambi\u00e9n reposar\u00e1 confiadamente\u201d (Sal. 16.9). Esto lleva al concepto de la uni\u00f3n de una persona con otra. El hombre y la mujer son \u201cuna sola carne\u201d (Gn. 2.24), y un hombre puede decir de sus parientes \u201cyo soy hueso vuestro, y carne vuestra\u201d (Jue. 9.2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La noci\u00f3n de carne como la totalidad del hombre tambi\u00e9n da lugar a la expresi\u00f3n \u201ctoda carne\u201d, que denota la totalidad de la existencia humana, y a veces incluye tambi\u00e9n la creaci\u00f3n animal. Algunas veces aparece el concepto de que la carne es d\u00e9bil: \u201cEn Dios conf\u00edo y ya no temo, \u00bfqu\u00e9 puede hacerme un ser de carne?\u201d (Sal. 56.4, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '>). No se trata de la idea de debilidad moral (quiz\u00e1s lo m\u00e1s cercano a esto se halla en el Sal. 78.39). Lo que se quiere significar es la fragilidad f\u00edsica del hombre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El t\u00e9rmino para \u201ccarne\u201d en el NT es <\/span><span style=' '>sarx<\/span><span lang=ES style=' '>. Esta palabra reproduce la mayor parte del significado veterotestamentario de <\/span><span style=' '>b&#257;&#347;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''>. Denota la parte carnosa del cuerpo, como en las referencias a comer carne (Ap. 19.18, etc.), o a todo el cuerpo (G\u00e1. 4.13s, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>). Tambi\u00e9n puede significar el hombre completo, \u201cno tuvo sosiego nuestra carne (lit.) \u2026 por fuera, luchas; por dentro, temores\u201d (2 Co. 7.5, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '>) o \u201cen mi carne\u201d (Ro. 7.18). Al igual que en el AT, el hombre y la mujer son \u201cuna sola carne\u201d (Mt. 19.5s), y hay pasajes que se refieren a \u201ctoda carne\u201d (Jn. 17.2). Se menciona la debilidad de la carne en relaci\u00f3n con el fracaso de los ap\u00f3stoles cuando deb\u00edan mantenerse despiertos en Getseman\u00ed (Mt. 26.41; Mr. 14.38).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero el NT tiene tambi\u00e9n algunos significados distintivos. Semejantes a los pasajes con \u201chueso m\u00edo y carne m\u00eda\u201d del AT (aunque no exactamente iguales), tenemos los que se refieren a la declinaci\u00f3n f\u00edsica y cosas parecidas. Se habla as\u00ed de que Cristo era \u201cdel linaje de David seg\u00fan la carne\u201d (Ro. 1.3). Pablo puede hablar de \u201cIsrael seg\u00fan la carne\u201d (1 Co. 10.18), y de los israelitas como sus \u201cparientes seg\u00fan la carne\u201d (Ro. 9.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>\u201cLa carne\u201d puede significar la existencia f\u00edsica en su totalidad, y hay referencias al ser visto \u201cen la carne\u201d (Col. 2.1; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> omite; cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn320\" name=\"_ftnref320\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv3<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=';text-transform: uppercase'> mg<\/span><span lang=ES style=''>). Esto no lleva consigo idea de culpa, y por cierto se dice m\u00e1s de una vez que Cristo estuvo \u201cen la carne\u201d (Ef. 2.15; 1 P. 3.18; 1 Jn. 4.2, etc.). El estar \u201cen la carne\u201d no es incompatible con estar \u201cen el Se\u00f1or\u201d (Flm. 16). La carne puede mancillarse (Jud. 8) o purificarse (He. 9.13). La vida que ahora viv\u00eda Pablo el cristiano era \u201cen la carne\u201d (G\u00e1. 2.20).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pero, por definici\u00f3n, la carne es la parte terrenal del hombre. Tiene sus \u201cconcupiscencias\u201d y sus \u201cdeseos\u201d (Ef. 2.3). De los que se concentran en ellos puede decirse que \u201cpiensan en las cosas de la carne\u201d (Ro. 8.5). Y ocuparse de la carne \u201ces muerte\u201d (Ro. 8.6). Esto se explica como \u201cenemistad contra Dios\u201d (Ro. 8.7). El hombre cuyo horizonte est\u00e1 limitado por la carne se opone, por eso mismo, a Dios. Vive \u201cconforme a la carne\u201d (Ro. 8.13), esa carne que \u201ccodicia contra el Esp\u00edritu\u201d (G\u00e1. 5.17, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '>; <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> tiene \u201cel deseo de la carne es contra el Esp\u00edritu\u201d, pero <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> es m\u00e1s literal). Para una impresionante lista de \u201clas obras de la carne\u201d v\u00e9ase Ga. 5.19\u201321. En este sentido, la carne denota la personalidad total del hombre organizada en la direcci\u00f3n equivocada, y dirigida a empresas puramente terrenales en lugar del servicio para Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. Seebass, \u201cCarne\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn321\" name=\"_ftnref321\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I, pp. 227\u2013233; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). II, pp. 152\u2013156; K. H. Schelkle, <i>Teolog\u00eda del Nuevo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 184\u2013194; G. Gerleman, \u201cCarne\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). I, pp. 541\u2013545; J. A. Moryer, \u201cCarne, carnal\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn322\" name=\"_ftnref322\" title=\"\"><i>\u00b0DT<\/i><\/etiqueta>, 1985, pp. 96\u201398; A. St\u00f6ger, \u201cCarne\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn323\" name=\"_ftnref323\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, cols. 171\u2013177; F. P. Fiorenza, J. B. Metz, \u201cEl hombre como unidad de cuerpo y alma\u201d, <i>Mysterium salutis<\/i>, 1984, t(t). II, pp. 668\u2013682.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>K. Grayston en <etiqueta id=\"#_ftn324\" name=\"_ftnref324\" title=\"\"><i>TWBR<\/i><\/etiqueta>; D. E. H. Whiteley, <i>The Theology of St. Paul<\/i>, 1964; J. A. T. Robinson, <i>The Body<\/i>, 1952; E. Schweizer, F. Baumg\u00e4rtel y R. Meyer en <etiqueta id=\"#_ftn325\" name=\"_ftnref325\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 7, pp. 98\u2013151; H. Seebass, A. C. Thiselton, en <etiqueta id=\"#_ftn326\" name=\"_ftnref326\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 1, pp. 671\u2013682,<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn327\" name=\"_ftnref327\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>L.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Cuerpo Gen 2:23 dijo .. Ad\u00e1n: Esto es ahora .. c de mi c Gen 2:24 se unir\u00e1 a su mujer, y ser\u00e1n una sola c Num 11:4 dijeron: \u00a1Qui\u00e9n nos diera a comer c! 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