{"id":14535,"date":"2016-02-05T09:34:16","date_gmt":"2016-02-05T14:34:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/visperas\/"},"modified":"2016-02-05T09:34:16","modified_gmt":"2016-02-05T14:34:16","slug":"visperas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/visperas\/","title":{"rendered":"VISPERAS"},"content":{"rendered":"<p>[484]<br \/>\n  Plegaria oficial de la Iglesia, dentro del llamado Oficio (en lat\u00ed\u00adn, officium divinium, &#8216;deber divino&#8217;), que coincide con la plegaria de la tarde, la pen\u00faltima de las siete horas (Laudes, Maitines, Prima, Tercia Sexta, V\u00ed\u00adsperas, Completas)   Como en las dem\u00e1s horas can\u00f3nicas, se recitan los salmos, las lecturas, los himnos y las plegarias al atardecer, antes de la puesta del sol. Monasterios, catedrales y fieles devotos ya constaban como protagonistas de esta plegaria en el siglo IV. Hacia el siglo XIII surgieron los libros de las horas, llamados Breviarios. Desde el Concilio Vaticano II se denomin\u00f3 m\u00e1s generalmente con el nombre de Liturgia de las Horas.<\/p>\n<p>    La hora de V\u00ed\u00adsperas se ordena de modo similar a Laudes, pues \u00abconstituyen ambas, seg\u00fan la venerable tradici\u00f3n de toda la Iglesia, el doble quicio sobre el gira el Oficio cotidiano y se deben considerar y celebrar como las horas principales\u00bb (Sacros. Conc. 89). Esta hoy constituido por un himno, tres salmos precedidos de tres ant\u00ed\u00adfonas, una lectura, el Magn\u00ed\u00adficat, peticiones y plegaria final.<\/p>\n<p>    En las iglesias luteranas se conserva una  misa alemana al estilo de la establecida por Lutero en 1526 (Deutsche Messe) y una plegaria vespertina o v\u00ed\u00adsperas. La Iglesia anglicana, desde Thomas Crammer, que acept\u00f3 e impuso en 1549 el Libro de la Oraci\u00f3n Com\u00fan (Book of Common Prayer), conserva tambi\u00e9n una oraci\u00f3n por la ma\u00f1ana (maitines) y una por la noche (v\u00ed\u00adsperas)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Las v\u00edsperas en el siglo VI<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Origen de las v\u00edsperas:  per\u00edodo anterior al siglo VI<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Oficio de v\u00edsperas en la Edad Media:  variaciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 \u00daltimos cambios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Simbolismo:  los himnos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Importancia<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Las v\u00edsperas en el siglo VI<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En el siglo VI el Oficio de v\u00edsperas en la Iglesia Latina fue casi lo mismo que fue durante la Edad Media y lo que es hasta el presente.  En un documento de incuestionable autoridad de ese per\u00edodo se describe el Oficio como sigue:  La hora de la tarde, o sinaxis vespertina, se compone de cuatro Salmos, una cap\u00edtula, un responsorio, un himno, un vers\u00edculo, un c\u00e1ntico del Evangelio, una letan\u00eda (Kyrie Eleison, Christe eleison), Pater con el final ordinario, oratio u oraci\u00f3n y la despedida (Regula Sancti Benedicti, XVII).  Los Salmos recitados se toman de la serie de Salmos desde el 109 al 147 (excepto los grupos 117 a 127 y 133 a 142); los Salmos 138,  143, 144 se dividen cada uno en dos partes, mientras que el Salmo 115 y 116 se unen en uno.  Esta disposici\u00f3n es casi la misma que en el \u201cOrdo Romanus\u201d, excepto que el n\u00famero de Salmos recitados es cinco en lugar de cuatro. Se toman, sin embargo, de la serie 109 a 147.  Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, encontramos la cap\u00edtula, el vers\u00edculo y el c\u00e1ntico del Magnificat.  Es himno es una introducci\u00f3n m\u00e1s reciente en las v\u00edsperas romanas; el final (letan\u00edas, Pater, vers\u00edculos, oraciones) parecen todos haber existido desde esta \u00e9poca como en el cursus benedictino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo tanto, al igual que las otras horas, las v\u00edsperas se dividen en dos partes: la salmodia, o canto de los salmos, que forman la primera parte, y la cap\u00edtula y f\u00f3rmulas de la segunda.  El tiempo de v\u00edsperas variaba seg\u00fan la temporada entre la hora d\u00e9cima (4:00 p.m.) y la duod\u00e9cima (6:00 p.m.).  Como cuesti\u00f3n de hecho, ya no era la hora del atardecer, sino de la puesta del sol, de modo que se celebraba antes que el d\u00eda se terminase y, en consecuencia antes de que hubiera necesidad de luz artificial (Regula S. Benedicti, XLI).  Este es un punto a tener en cuenta, ya que era una innovaci\u00f3n.  Antes de esta \u00e9poca esta sinaxis se celebraba con todas las antorchas encendidas.  La raz\u00f3n de esto es que San Benito introdujo en el cursus, otra hora &#8212;es decir, completas.&#8212; que se prescribi\u00f3 que se celebrara en la tarde, y que podr\u00eda considerarse como una especie de duplicaci\u00f3n del Oficio de Lucernarium.\n<\/p>\n<h2>Origen de las v\u00edsperas:  per\u00edodo anterior al siglo VI<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">La Regla de San Benito fue escrita alrededor del 530-43 y representa el Oficio de v\u00edsperas redactado en la forma indicada anteriormente.  Mucho antes de esto nos encontramos con un oficio verspertino, cuyo nombre var\u00eda, correspondiente a ambos, el de v\u00edsperas y el de completas.    En San Benito encontramos el nombre vespera que ha prevalecido, de ah\u00ed la palabra francesa  v\u00eapres y la espa\u00f1ola v\u00edsperas.  Casiano lo llama Vespertina synaxis, o Vespertina solemnitas (PL, XLIX, 88-9).  Sin embargo, el nombre con el que fue m\u00e1s conocido durante ese per\u00edodo fue Lucernalis o Lucernaria hora (I. c., 126), el cual es caracter\u00edstico.  Se llamaba as\u00ed porque a esta hora se encend\u00eda un n\u00famero de velas, no s\u00f3lo para alumbrar, sino tambi\u00e9n con fines simb\u00f3licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00abPeregrinatio\u00bb, que da el orden de la liturgia seg\u00fan se practicaba en Jerusal\u00e9n y cuya fecha probable es el siglo IV, lo llama Lichnicon.  Esta es la traducci\u00f3n al lat\u00edn de la palabra griega lychnikon, que corresponde a la palabra Lucernarium (cf. liturgia y rito ambrosianos).  El autor nos dice que este Oficio se realizaba a la hora d\u00e9cima (4:00 p.m.); es realmente el Oficio des lumi\u00e8res, es decir, de las luces, que se celebraba en la iglesia del Santo Sepulcro, en el que todas las l\u00e1mparas y antorchas de la iglesia se encend\u00edan, haciendo, como dice el autor, \u201cuna luz infinita\u201d.   Se cantaban los salmos de la luz, tras lo cual segu\u00eda la recitaci\u00f3n de la s\u00faplica y conmemoraciones o letan\u00edas, luego las oraciones y finalmente la bendici\u00f3n y despedida\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el \u201cAntifonario de Bangor\u201d, un documento irland\u00e9s del siglo VI, se le llama a las v\u00edsperas hora duodecima, lo cual corresponde a las 6:00 p.m., u hora incensi, o adem\u00e1s ad cereum beneicendum.  Es interesante hacer notar todos estos nombres.  La hora incensi recuerda la costumbre de quemar incienso a esta hora, mientras que al mismo tiempo se encend\u00edan las velas.  El t\u00e9rmino ad cereum benedicendum presenta un inter\u00e9s a\u00fan mayor porque nos recuerda que la ceremonia de las luces en las v\u00edsperas era simb\u00f3lica y muy solemne.  En Prudencio (siglo IV) encontramos un himno titulado \u00abAd incensum lucern\u00e6\u201d que, seg\u00fan algunos cr\u00edticos, parece haber sido compuesto para la hora del Lucernarium (Ar\u00e9valo, \u00abPrudenti carmina\u00bb, I, 124, ed. 1788; cf tambi\u00e9n Cabrol, \u00abLes Eglises de Jerusal\u00e9n, la discipline et la liturgie au IVe si\u00e9cle\u00bb, 47).   Otros ven en esta una alusi\u00f3n a la ceremonia del cirio pascual.  Sin embargo, el Lucernarium pudo haber tenido, en ese momento, alguna analog\u00eda con la ceremonia del S\u00e1bado Santo, y el himno pudo as\u00ed ser adaptado a uno u otro.  En el \u00abAntiguo Sacramentario Galicano\u00bb (Thomasi, \u00abOpera\u00bb, VI, 395) nos encontramos para el S\u00e1bado Santo una oratio ad duodecima, dise\u00f1ada para celebrar la luz, as\u00ed como la Resurrecci\u00f3n, lo que parece por lo tanto favorecer nuestra hip\u00f3tesis.  San Basilio habla tambi\u00e9n de un himno que se canta en el momento en que se encienden las antorchas, sin duda, el famoso himno \u00abLumen hilare\u00bb (cf. Cabrol, 1. C., 47-8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">V\u00edsperas, pues, era el Oficio m\u00e1s solemne del d\u00eda y se compon\u00eda de los salmos llamados Lucernales (el salmo 141(140) es llamado psalmus lucernalis por las Constituciones Apost\u00f3licas, VIII, XXXV; cf. II, LIX; tambi\u00e9n Cabrol, 1 c.).  El \u00abPeregrinatio\u00bb no menciona el n\u00famero de salmos cantados a esta hora, pero Casiano, quien, poco tiempo despu\u00e9s del \u00abPeregrinatio\u00bb describe este Oficio seg\u00fan lo celebraban los monjes de Egipto, dice que recitaban doce salmos como en las vigilias (maitines).  Luego se le\u00edan dos lecturas como en las vigilias, una del Antiguo y la otra del Nuevo Testamento.  Cada salmo era seguido por una breve oraci\u00f3n (P.L., XLIX, 83-4, 88-9).  Para el resto Casiano concurre con la \u00abPeregrinatio\u00bb.  \u00c9l dice que el oficio se recitaba hacia las 5:00 o 6:00 p.m. y que se encend\u00edan todas las luces.  Esta sinaxis vespertina era vista como un recuerdo del sacrificio de la tarde de la antigua Ley.  El uso de incienso, velas y otras luces parecer\u00edan sugerir los ritos jud\u00edos que acompa\u00f1aban el sacrificio de la tarde (\u00c9xodo 29,39; N\u00fam. 28,4; Sal. 141(140),2; Dan. 9,21; 1 Cr\u00f3n. 23,30; cf Haneberg, \u00abDie reli Alterth der Bibel..\u00bb, Munich, 1869, p. 362).  As\u00ed se puede ver que el Lucernarium era, junto con las vigilias, la parte m\u00e1s importante de las oficios del d\u00eda, pues se compon\u00edan de casi los mismos elementos que \u00e9stas, al menos en ciertas regiones.  Su existencia en el siglo IV es tambi\u00e9n confirmada por San Agust\u00edn, San Ambrosio, San Basilio, San Efr\u00e9n y, un poco despu\u00e9s, por varios concilios en Galia  y Espa\u00f1a, y por varias reglas mon\u00e1sticas (vea textos en B\u00e4umer-Biron, l. c., 78, 80, 118-27, 188-98, 208, etc.).   Las \u201cConstituciones Apost\u00f3licas\u201d (VIII, XXI, 34, 35) la describe en casi los mismos t\u00e9rminos que la \u00abPeregrinatio\u00bb.  Antes del siglo IV hallamos alusiones a la oraci\u00f3n de la tarde en los primeros Padres Clemente de Roma, San Ignacio, Clemente de Alejandr\u00eda, Tertuliano, Or\u00edgenes los c\u00e1nones de San Hip\u00f3lito, San Cipriano (para textos vea B\u00e4umer-Biron, l. c., I, 20 ss., 73-4, 76, 78).  Plinio, en su famosa carta a comienzos del siglo II, habla de reuniones lit\u00fargicas de los cristianos en la ma\u00f1ana y en la tarde: \u00abcoetus antelucani et vespertini\u00bb (Ep., X, 97).  Por lo tanto, v\u00edsperas es, junto con la vigilias, el oficio m\u00e1s antiguo conocido en la Iglesia.\n<\/p>\n<h2>Oficio de v\u00edsperas en la Edad Media:  variaciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya hemos se\u00f1alado que la instituci\u00f3n del oficio de completas transform\u00f3 el Lucernarium tomando de \u00e9l algo de su importancia y simbolismo, y al mismo tiempo este \u00faltimo perdi\u00f3 su sentido original.  Hemos visto que San Benito lo llama s\u00f3lo Vespera, el nombre que ha prevalecido sobre el de Lucernarium (cf. Ducange, \u00abGlossarium med. et inf. lat.\u00bb, s.v. Vesperae).  La liturgia galicana, la moz\u00e1rabe, y, en cierta medida, la milanesa, han conservado el Lucernarium (cf. Baumer-Biron, 1. C., I, 358).  La Iglesia Griega conserva el Lumen hilare y algunos otros rastros del antiguo Lucernarium en los oficios de v\u00edsperas y completas (cf. Smith, \u00abDict. Crist. Antiq.\u00bb S.v. Office, Divine).  En la Regla de San Columbano, de alrededor de 590, v\u00edsperas todav\u00eda tiene doce salmos, entre los que est\u00e1n en los salmos 112 y 113, los salmos graduales, salmo 119 ss. (cf. Gougaud, \u00abLes chr\u00e9tient\u00e9s celtiques\u00bb, 309; \u00abDict. d&#8217;arch. Chr\u00e9t. Et de liturgie\u00bb, s.v. Celtique, 3015).  El \u00abAntifonario de Bangor\u00bb, un documento de origen irland\u00e9s, da para v\u00edsperas el salmo 112 y tambi\u00e9n el Gloria in excelsis\u201d.   Para las modificaciones desde el siglo XII, cf.  Baumer-Biron, 1.  c., II, 54 ss.\n<\/p>\n<h2>\u00daltimos cambios<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">El Decreto \u201cDivino afflat\u201d (1 nov. 1911) envuelve algunos cambios importantes en el antiguo Oficio romano.  Se designaron nuevos [[Salmos|salmos] para cada d\u00eda de la semana.  Estos salmos han de recitarse con sus ant\u00edfonas, no s\u00f3lo en el Oficio de tempore (domingos y feria) sino tambi\u00e9n en fiestas de un rito inferior que las dobles de segunda clase, es decir, en las simples, semidobles (dobles menores) y dobles mayores.   En las fiestas dobles de segunda clase y, a fortiori, de primera clase, as\u00ed como en las fiestas de la Sant\u00edsima Virgen, los santos \u00e1ngeles, y los Ap\u00f3stoles, los salmos son propios de la fiesta como hasta ahora.  En todas las fiestas, de cualquier rito, la segunda parte de las v\u00edsperas, es decir, la cap\u00edtula, himno, ant\u00edfona del \u201cMagn\u00edficat\u00bb, se toman del Sanctorale.  En las semi-dobles y las de un rito menor los sufragios se reducen a una sola ant\u00edfona y oraci\u00f3n que es com\u00fan a todos los santos hasta ahora conmemoramos, mientras que las preces (\u00abMiserere\u00bb y vers\u00edculos) anteriormente impuestos a la feria mayor son ahora suprimidos.\n<\/p>\n<h2>Simbolismo:  los himnos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">A pesar de los cambios producidos en el transcurso del tiempo, las v\u00edsperas siguen siendo el oficio grande e importante de la noche.  Como ya se se\u00f1al\u00f3, recuerda el sacrificium vespertinum de la antigua ley.  De la misma manera como la noche se consagra a Dios por el oficio de la vigilia, as\u00ed tambi\u00e9n lo es el final del d\u00eda por las v\u00edsperas.  Termina como terminaba maitines anteriormente, y como termina laudes en la actualidad, por una lecci\u00f3n o lectura del Evangelio, o canticum evangelii, que para las v\u00edsperas es siempre el \u00abMagnificat\u00bb.  Este es uno de los rasgos caracter\u00edsticos de v\u00edsperas, uno de los elementos lit\u00fargicos que este oficio en particular ha mantenido en casi todas las regiones y en todo momento.  Sin embargo, hay algunas excepciones, como en algunas liturgias el \u201cMagnificat\u201d es cantado en laudes (cf. Cabrol en \u00abDict. d&#8217;arch. et de liturgie\u00bb, s.v. Cantiques \u00e9vang\u00e9liques). Este lugar de honor que se le da con tanta insistencia al c\u00e1ntico de Mar\u00eda desde la antig\u00fcedad remota, no es sino uno de las muchas, y de las menos sorprendentes, pruebas de la devoci\u00f3n que siempre se le ha rendido a la Sant\u00edsima Virgen en la Iglesia.  Los salmos utilizados en v\u00edsperas han sido seleccionados, desde tiempo inmemorial, de los salmos 109 a 147, con la excepci\u00f3n del Sal. 119(118), que a causa de su longitud inusual no cuadra con los dem\u00e1s, y, en consecuencia, normalmente se divide en partes y es recitado en las horas menores.  Los salmos I a 108 se consagran a maitines y laudes, mientras que  los tres \u00faltimos salmos, 148 a 150 pertenecen invariablemente a laudes.  La serie de himnos consagrados a las v\u00edsperas en el Breviario Romano tambi\u00e9n forman una clase aparte y ayudan a dar algunas pistas sobre el simbolismo de esta hora.  Los himnos son muy antiguos, y en su mayor\u00eda probablemente datan del siglo VI. Ellos tienen esta caracter\u00edstica particular: todos est\u00e1n dedicados a la alabanza de uno de los d\u00edas de la Creaci\u00f3n, seg\u00fan el d\u00eda de la semana, as\u00ed: el primero, \u00abLucis Optime Creador\u00bb, el domingo, a la creaci\u00f3n de la luz; el segundo, el lunes, a la separaci\u00f3n de la tierra y las aguas; el tercera, el martes, a la creaci\u00f3n de las plantas; el cuarto, el mi\u00e9rcoles, a la creaci\u00f3n del sol y la luna; el quinto, el jueves, a la creaci\u00f3n de los peces; el sexto, el viernes, a la creaci\u00f3n de las bestias de la tierra; el s\u00e1bado es una excepci\u00f3n, el himno de ese d\u00eda es en honor de la Sant\u00edsima Trinidad, porque entonces comienza el Oficio de domingo.\n<\/p>\n<h2>Importancia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora podemos ver la gran importancia que la Iglesia parece haber atribuido siempre al Oficio de v\u00edsperas.  Es el \u00fanico que ha mantenido su popularidad (excepto, por supuesto, el Santo Sacrificio, que no consideramos aqu\u00ed como un oficio) entre los cristianos piadosos hasta el d\u00eda de hoy.  Maitines y laudes, debido a la hora en que se celebran, siempre han sido m\u00e1s o menos inaccesibles a los fieles; asimismo las horas menores, excepto quiz\u00e1s tercia, que sirve como una introducci\u00f3n a la Misa.  V\u00edsperas, por el contrario, ocupa un lugar privilegiado hasta el final del d\u00eda.  Los domingos es m\u00e1s probable este Oficio re\u00fana a los fieles en la iglesia por segunda vez y as\u00ed complete decorosamente el Servicio Divino de ese d\u00eda.   Por esta raz\u00f3n, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses cat\u00f3licos, la costumbre de las v\u00edsperas del domingo se ha mantenido por mucho tiempo, y se sigue manteniendo.  Es muy conforme a la tradici\u00f3n, adem\u00e1s, inviste a este oficio  con una solemnidad particular.  Los salmos de v\u00edsperas, as\u00ed como los himnos y las ant\u00edfonas, est\u00e1n bien dise\u00f1ados para edificar a los fieles.  Por \u00faltimo, la antigua costumbre de leer una lecci\u00f3n o lectura del Antiguo o del Nuevo Testamento, o de las homil\u00edas de los Padres, bien podr\u00eda en ciertos casos y en cierta medida ser adoptada de nuevo, o servir de objeto para el serm\u00f3n que a veces se pronuncia en este servicio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>: Respecto al Lucernarium: M\u00c9NARD in P.L., LXXVIII, 335; Regula incerti auctoris (siglo VI) en P.L., LXVI, 996; Regula magistri en P.L., LXXXVIII, 1004, 1006; L, 1013; MART\u00c8NE, De ant. eccl. ritibus, IV, 32 ss.; DE VERT, Explic. des c\u00e9r\u00e9monies de l&#8217;\u00e9glise, II, 385; IV, 133, 150; LEBRUN, Explic. de la messe, I, 66 ss.; CABROL, Les \u00e9glises de J\u00e9rusalem, la discipline et la liturgie au ive si\u00e8cle (Par\u00eds, 1895), 47-8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto a las v\u00edsperas:  ZACCARIA, Onomasticon, 13, 19; CAVALIERI, Opera liturgica, II (Bassani, 1778), 139; MORIN, Les v\u00eapres du dimanche in Rev. b\u00e9n\u00e9dictine, IV (1887), 434-46; LECLERQ en Dict. d&#8217;arch. et de liturgie, II, 1270 ss.; B\u00c4UMER-BIRON, Hist. du br\u00e9viaire, I, 208-31, etc.; BATIFFOL, Hist. de br\u00e9viaire romain (3ra. ed., 1911), 23, 108, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Cabrol, Fernand. \u00abVespers.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15381a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[484] Plegaria oficial de la Iglesia, dentro del llamado Oficio (en lat\u00ed\u00adn, officium divinium, &#8216;deber divino&#8217;), que coincide con la plegaria de la tarde, la pen\u00faltima de las siete horas (Laudes, Maitines, Prima, Tercia Sexta, V\u00ed\u00adsperas, Completas) Como en las dem\u00e1s horas can\u00f3nicas, se recitan los salmos, las lecturas, los himnos y las plegarias al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/visperas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVISPERAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}