{"id":1463,"date":"2016-02-04T22:49:15","date_gmt":"2016-02-05T03:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/casa\/"},"modified":"2016-02-04T22:49:15","modified_gmt":"2016-02-05T03:49:15","slug":"casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/casa\/","title":{"rendered":"CASA"},"content":{"rendered":"<p>v. Descendencia, Edificio, Familia, Habitaci\u00f3n, Morada, Simiente, Templo<br \/>\nGen 28:17 no es otra cosa que c de Dios, y puerta<br \/>\nGen 43:16 lleva a c a esos hombres, y deguella<br \/>\nExo 12:30 no hab\u00eda c donde no hubiese un muerto<br \/>\nNum 22:18 Balac me diese su c llena de plata<br \/>\nDeu 8:12 edifiques buenas c en que habites<br \/>\nJos 24:15 pero yo y mi c serviremos a Jehov\u00e1<br \/>\n2Sa 7:11; 1Ch 17:10 hace saber que \u00e9l te har\u00e1 c<br \/>\n2Sa 17:23 despu\u00e9s de poner su c en orden, se ahorc\u00f3<br \/>\n1Ki 5:5 he determinado .. edificar c al nombre<br \/>\n1Ki 8:43; 2Ch 6:33 nombre es invocado sobre .. c<br \/>\n2Ki 25:9 quem\u00f3 la c de Jehov\u00e1, y la c del rey<br \/>\n1Ch 17:5 no he habitado en c alguna desde el<br \/>\n1Ch 29:1 la c no es para hombre, sino para Jehov\u00e1<br \/>\n2Ch 3:1 comenz\u00f3 .. a edificar la c de Jehov\u00e1<br \/>\n2Ch 7:1; Eze 43:5 y la gloria de Jehov\u00e1 llen\u00f3 la c<br \/>\n2Ch 8:16 hasta que la c de Jehov\u00e1 fue acabada<br \/>\n2Ch 24:4 Jo\u00e1s decidi\u00f3 restaurar la c de Jehov\u00e1<br \/>\n2Ch 29:5 santificad la c de Jehov\u00e1 el Dios de<br \/>\n2Ch 29:31 presentad sacrificios .. en la c de Jehov\u00e1<br \/>\n2Ch 34:15 he hallado el libro .. en la c de Jehov\u00e1<br \/>\nNeh 13:11 \u00bfpor qu\u00e9 .. la c de Dios abandonada?<br \/>\nJob 21:9 sus c est\u00e1n a salvo de temor, ni viene<br \/>\nJob 22:18 les hab\u00eda colmado de bienes sus c<br \/>\nPsa 26:8 la habitaci\u00f3n de tu c he amado, y el<br \/>\nPsa 27:4 est\u00e9 yo en la c de Jehov\u00e1 todos los d\u00edas<br \/>\nPsa 42:4 de c\u00f3mo .. la conduje hasta la c de Dios<br \/>\nPsa 49:11 pensamiento es que sus c ser\u00e1n eternas<br \/>\nPsa 122:1 que me dec\u00edan: A la c de Jehov\u00e1 iremos<br \/>\nPro 2:18 su c est\u00e1 inclinada a la muerte, y sus<br \/>\nPro 9:1 la sabidur\u00eda edific\u00f3 su c, labr\u00f3 sus siete<br \/>\nPro 19:14 la c y las riquezas son herencia de los<br \/>\nPro 24:3 con sabidur\u00eda se edificar\u00e1 la c<br \/>\nIsa 2:3 subamos al .. a la c del Dios de Jacob<br \/>\nIsa 5:8 \u00a1ay de los que juntan c a c, y a\u00f1aden<br \/>\nIsa 6:4 del que clamaba, y la c se llen\u00f3 de humo<br \/>\nIsa 38:1 dice as\u00ed: Ordena tu c, porque morir\u00e1s<br \/>\nIsa 56:7 mi c ser\u00e1 llamada c de oraci\u00f3n para<br \/>\nIsa 60:7 mi altar, y glorificar\u00e9 la c de mi gloria<br \/>\nIsa 65:21 edificar\u00e1n c, y morar\u00e1n en ellas .. vi\u00f1as<br \/>\nIsa 66:1 \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la c que me habr\u00e9is de<br \/>\nJer 16:5 no entres en c de luto, ni vayas a<br \/>\nJer 29:5 edificad c, y habitadlas; y plantad huertos<br \/>\nJer 52:13 quem\u00f3 la c de Jehov\u00e1, y la c del rey<br \/>\nEze 3:17 te he puesto por atalaya a la c de Israel<br \/>\nAmo 3:15 las c de marfil perecer\u00e1n; y muchas c<br \/>\nMic 4:2 y subamos al .. a la c del Dios de Jacob<br \/>\nHag 1:9 mi c est\u00e1 desierta .. corre a su propia c<br \/>\nMat 10:36 enemigos del hombre ser\u00e1n los de su c<br \/>\nMat 12:25; Mar 3:25; Luk 11:17 c dividida contra<br \/>\nMat 21:13; Mar 11:17; Luk 19:46 mi c, c de oraci\u00f3n ser\u00e1 llamada<br \/>\nMat 23:14 porque devor\u00e1is las c de las viudas, y<br \/>\nMat 23:38; Luk 13:35 c os es dejada desierta<br \/>\nMat 26:18 en tu c celebrar\u00e9 la pascua con mis<br \/>\nMar 1:29 vinieron c de Sim\u00f3n y Andr\u00e9s, con<br \/>\nMar 2:26; Luk 6:4 c\u00f3mo entr\u00f3 en la c de Dios<br \/>\nMar 5:19 dijo: Vete a tu c, a los tuyos, y cu\u00e9ntales<br \/>\nMar 5:38 vino a c del principal de la sinagoga<br \/>\nMar 6:10 que entr\u00e9is en una c, posad en ella hasta<br \/>\nLuk 4:38 Jes\u00fas .. sali\u00f3 .. y entr\u00f3 en c de Sim\u00f3n<br \/>\nLuk 6:48 al hombre que al edificar una c, cav\u00f3 y<br \/>\nLuk 9:4; 10:5<\/p>\n<hr>\n<p>Casa    (heb. generalmente bayith; gr. generalmente oik\u00ed\u00ada y \u00f3ikos).  116. Atrio interior de una casa particular en Ur (del tiempo de Abrah\u00e1n). Dibujo basado en restos actuales (cf fig 525).  I. Vivienda.  Los antiguos campesinos y aldeanos viv\u00ed\u00adan en casas, mientras que los n\u00f3mades lo hac\u00ed\u00adan en carpas o tiendas.  En todo el antiguo Cercano Oriente las casas se constru\u00ed\u00adan mayormente de ladrillos, pero en algunas regiones, como Palestina, donde la piedra era abundante y blanda, \u00e9stas tambi\u00e9n se empleaban para ese fin.  Las paredes se hac\u00ed\u00adan principalmente de adobes, y los fundamentos de piedra o de ladrillos.  Los techos eran mayormente planos, y a veces a 2 aguas, hechos con vigas de troncos sin aserrar, sobre los que 216 se pon\u00ed\u00adan ramas y una gruesa capa de tierra.  Se los terminaba con un enlucido alisado con un rodillo de piedra para hacerlo m\u00e1s impermeable.  Pero era necesario repararlo con frecuencia para evitar las goteras.  117. Modelo o maqueta de una casa palestina encontrada en Tell en-Natsbeh, probablemente la antigua Mizpa 4, de tiempos de los reyes.  Las casas de la gente com\u00fan ten\u00ed\u00adan una sola habitaci\u00f3n, con 2 pisos: uno inferior (para los animales dom\u00e9sticos) y otro un poco m\u00e1s elevado (para la familia).  La puerta exterior daba acceso a la parte m\u00e1s baja.  La ley mosaica requer\u00ed\u00ada que los techos planos estuvieran rodeados por una cornisa para evitar accidentes (Deu 22:8).  Estos techos se usaban para recreaci\u00f3n (Dan 4:26, \u00abterraza\u00bb, BJ), dormir (1Sa 9:25, 26), expresar lamentaciones (ls. 15:3; Jer 48:38), orar y meditar (Act 10:9), o para la adoraci\u00f3n idol\u00e1trica (2Ki 23:12).  Generalmente se sub\u00ed\u00ada por una escalera exterior (Mat 24:17).  Las puertas por lo com\u00fan eran de madera, y ten\u00ed\u00adan bisagras o pivotes de madera o de bronce; el inferior giraba en una piedra agujereada o en un hueco del umbral; y el superior en el hueco de una piedra que hac\u00ed\u00ada de dintel, o en un anillo met\u00e1lico unido a unas jambas del marco.  Se pod\u00ed\u00adan cerrar con llaves (Jdg 3:25; Isa 22:22).  V\u00e9ase Cerrojo.  Las casas de las personas m\u00e1s pudientes constaban de habitaciones dispuestas alrededor de un patio central, a veces con un pozo (2Sa 17:18).  Las de 2 pisos ten\u00ed\u00adan los dormitorios en el 2\u00c2\u00ba (Jdg 3:20) como tambi\u00e9n las piezas de hu\u00e9spedes (1Ki 17:19; 2Ki 4:10); se pod\u00ed\u00ada llegar a ellas por una escalera desde el patio.  Las paredes interiores se blanqueaban o pintaban con colores vivos, a veces cubiertas con paneles de madera o placas de marfil (1Ki 22:39; Jer 22:14; Hag. 1:4).  El piso com\u00fan era generalmente una capa de arcilla sobre la que se extend\u00ed\u00adan esteras de paja; para el de las casas mejores se usaban tablas o piedras planas, como lo han mostrado las excavaciones (fig 248).  Las ventanas eran peque\u00f1as, y en la mayor\u00ed\u00ada de los casos, s\u00f3lo ranuras en la pared.  Las m\u00e1s grandes ten\u00ed\u00adan un enrejado para impedir la entrada de intrusos, y las ventanas con vidrios no se conocieron hasta fines del per\u00ed\u00adodo romano.  118. La casa en Jope que, seg\u00fan algunos, fue el hogar tradicional de \u00abSim\u00f3n, el curtidor\u00bb.  En tiempos del NT, en las ciudades del mundo romano, eran comunes las casas para negocios y de departamentos m\u00faltiples.  En  Roma s\u00f3lo una familia muy rica pod\u00ed\u00ada darse el lujo de tener una casa construida alrededor de uno o m\u00e1s patios (fig 437); el grueso de la poblaci\u00f3n, incluyendo, presumiblemente, la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos primitivos, viv\u00ed\u00adan en departamentos alquilados en la parte alta de los negocios o en edificios de varios pisos (v\u00e9ase la fig 439).  La \u00abcasa alquilada\u00bb en Roma, en la que Pablo vivi\u00f3 durante 2 a\u00f1os mientras esperaba el juicio, pudo haber sido un departamento de esa naturaleza.  La \u00abmorada\u00bb (gr. mone) de Joh 14:2 no necesariamente indica una mansi\u00f3n al estilo actual.  II. Familia.  El grupo familiar (Jos 24:15;  Neh 1:6; Act 10:2, 11:14) o lo que exist\u00ed\u00ada en una vivienda (Gen 39:4).  La casa no s\u00f3lo inclu\u00ed\u00ada a la familia, sino a todos los que viv\u00ed\u00adan en ella: siervos, esclavos y auxiliares (Gen 14:14; 17:27).  El significado de la palabra casa a veces se extiende hasta abarcar a toda la l\u00ed\u00adnea ancestral, como \u00abla casa y familia de David\u00bb (Luk 2:4); o a toda una tribu, como \u00abla casa de Efra\u00ed\u00adn\u00bb (Jdg 10:9); y aun toda una naci\u00f3n, como en \u00aba toda la casa de Israel\u00bb (1Sa 7:3; Mat 15:24).  217<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn casa, choza. Palabra empleada profusamente en la Escritura con la que se designa cualquier vivienda desde la humilde hasta la real; se habla de la c. del fara\u00f3n y las de sus siervos Gn 8, 20; 2 S 7, 1; c. a los palacios de los reyes de Israel y Jud\u00e1, 11, 2; 1 R 4, 6; 5, 23-25; incluso el Santuario, el Templo, es llamado C. de Yahv\u00e9h, lugar donde habita Yahv\u00e9h, Ex 34, 26; Dt 23, 19; Jos 9, 23; 2 S 7, 5-6; 1 Cro 17, 1-5; 28, 23; Esd 8, 36; Ne 10, 37; Sal 5, 8; 23 (22), 6; 26 (25), 8; 27 (26), 4; 52 (51), 10; 55 (54), 15; 134 (133), 1; 135 (134), 2; Qo 4, 17; Is 2, 2-3;. C. es un t\u00e9rmino usado de manera figurada. C. puede significar dinast\u00ed\u00ada, la  c. de Sa\u00fal 1 S 20, 16; 2 S 9, 1-3; 21, 1; de David, 2 S 3, 1; 1 R 12, 19-20; 2 Cro 10, 19; Is 7, 2. Cuando la divisi\u00f3n del reino en Jud\u00e1 e Israel, se habla de las dos casas, 1 R 12, 21. C. puede designar la familia, Dt 26, 11.<\/p>\n<p>Yahv\u00e9h llama a los israelitas c. de Jacob  Ex 19, 3; el pueblo, la naci\u00f3n,  se llama c. de Israel, Ex 40, 38; Lv 10, 6; 17, 3; Nm 20, 29; Jos 21, 45; 1 S 7, 2-3; 2 S 1, 12. Se habla de la c. de Lev\u00ed\u00ad Nm 17, 23; las casas de Jos\u00e9,  Efra\u00ed\u00adm y Manas\u00e9s&#8230;, Jos 17, 17; 18, 5; Jc 1, 22-23; Jc 10, 9. Egipto es llamado \u2020\u0153c. de servidumbre\u2020\u009d, por haber estado all\u00ed\u00ad Israel esclavo,  situaci\u00f3n que Yahv\u00e9h le recuerda permanentemente al pueblo, Dt 5, 6; 6,  12; 7, 8; 8, 14; 13, 6; Jos 24, 17, Jc 6, 8. 8; 1 S 13, 6; 1 M 2, 28-31.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En el AT es com\u00fan encontrar el t\u00e9rmino heb. (y arameo) bayith (un lugar de habitaci\u00f3n). Se usa en referencia a una familia (Exo 2:1, RVA tiene tribu), el tabern\u00e1culo (Exo 23:19; Exo 34:26) o el templo (1Ki 5:3\u20141Ki 7:1) como la casa de Dios y a un templo de dioses paganos (Jdg 16:23-30; 1Sa 31:9-10). Bien puede ser una tienda movible (Gen 14:13-14; compararGen 18:1; Gen 27:15) o un edificio en una ciudad (Gen 19:2-11). Dios contrasta la carpa (o tienda) con la casa en 2Sa 7:6. Cierto lugar al aire libre fue considerado como casa de Dios por Jacob, poniendo como se\u00f1al una piedra (Gen 28:17-22). En el NT, el t\u00e9rmino gr. oikia (casa) com\u00fanmente se refiere a un edificio; algunas veces se refiere a los habitantes de una casa (Mat 12:25; Mar 3:25; Joh 4:53; 1Co 16:15; Phi 4:22), o aun en referencia al cuerpo humano (2Co 5:1). En 2Co 5:1 la primera casa (RVA, BA tienda; gr. tienda de campa\u00f1a en DHH, o morada en RVR-1960) es el cuerpo f\u00ed\u00adsico, la segunda casa se refiere al cuerpo resucitado. El t\u00e9rmino gr. oikos, que est\u00e1 bastante relacionado al anterior, tambi\u00e9n se refiere a un edificio (Mat 9:6-7, casa), pero frecuentemente alude a sus habitantes (Luk 19:9; Act 11:14) o a sus descendientes (Mat 10:6; Luk 1:33), o al templo (Mat 12:4; Mat 21:13; Mar 2:26; Mar 11:17; Luk 6:4; Luk 11:51; Luk 19:46; Joh 2:16-17; Act 2:46).<\/p>\n<p>No tenemos ninguna referencia acerca de lugares de resguardo en el Ed\u00e9n, quiz\u00e1 porque no se necesitaban con el clima apropiado que hab\u00ed\u00ada ah\u00ed\u00ad. Sin embargo sabemos que Ca\u00ed\u00adn construy\u00f3 una ciudad (Gen 4:17). Cuando Lot se separ\u00f3 de Abraham, lo primero que hizo fue mover sus tiendas a Sodoma (Gen 13:12), pero despu\u00e9s habit\u00f3 en una casa (Gen 19:2-11). Finalmente Lot busc\u00f3 refugio en una caverna (Gen 19:30).<\/p>\n<p>La ley ten\u00ed\u00ada algunas provisiones por adelantado para cuando los jud\u00ed\u00ados ya estuvieran ubicados en Cana\u00e1n, en cuanto a la purificaci\u00f3n de una casa de piedras en donde hubiera lepra (Lev 14:33-35).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la conquista bajo el liderazgo de Josu\u00e9, los israelitas comenzaron a vivir m\u00e1s y m\u00e1s en casas en las ciudades y aldeas de Cana\u00e1n; aunque algunos, como los recabitas (Jer 35:7, Jer 35:10) continuaron viviendo en tiendas; otros buscaron refugio en cavernas en \u00e9pocas de inestabilidad (1Ki 19:9). Las paredes de las casas por lo com\u00fan eran de piedras, tan grandes como de 3 m. de grueso, y\/o de ladrillos de barro no cocido (Job 4:19), a veces protegidas con una gruesa l\u00e1mina de piedra. En los edificios m\u00e1s grandes las piedras eran cuadradas, alizadas y puntiagudas. Para entrar a una casa peque\u00f1a, regular, desde la calle uno primero entraba a un peque\u00f1o patio.<\/p>\n<p>Desde all\u00ed\u00ad, se llegaba a la puerta que daba a una sala de espera; m\u00e1s adentro hab\u00ed\u00ada dos rec\u00e1maras. Cuando los hijos se casaban se le hac\u00ed\u00adan adiciones a la casa, seg\u00fan lo permitiera el espacio usado como patio, y lo cual cambiaba todo el dise\u00f1o. En un sitio escarpado o monta\u00f1oso, especialmente, se colocaba una piedra grande en la esquina para sostener las paredes; la piedra m\u00e1s necesaria era denominada la piedra angular (Isa 28:6). La importancia de dedicar una nueva casa (en \u00e9pocas m\u00e1s antiguas por medio de sacrificios) fue reconocida al excusar al hombre de sus responsabilidades militares hasta que la hab\u00ed\u00ada estrenado (Deu 20:5). El piso de la casa pod\u00ed\u00ada ser una superficie nivelada de piedras, aunque m\u00e1s a menudo eran de barro batido. Por lo general los pisos de las casas de los ricos estaban cubiertos de losas de piedra. El templo de Salom\u00f3n estaba cubierto de tablas de cipr\u00e9s (1Ki 6:15). Las entradas eran unas aberturas en las paredes con dinteles de piedra o de madera, pilares o postes de la puerta (Exo 12:22-23; 1Ki 6:31). Las puertas pod\u00ed\u00adan ser de textiles, cuero o juncos, aunque las puertas de madera aseguradas por una barra se usaron bastante temprano. Pilares de piedra y goznes indican el uso de bisagras movibles, lo cual debe haber requerido una construcci\u00f3n s\u00f3lida de la puerta. Una llave se menciona tan temprano como en Jdg 3:25. Las cerraduras (Cantar de los Son 5:5) pueden haber sido una especie de cerrojos. Se prove\u00ed\u00adan fogones, pero no chimeneas; el humo se escapaba a trav\u00e9s de las puertas y ventanas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se usaron braseros (Jer 36:22). Las ventanas estaban en alto, y eran peque\u00f1as aberturas con cubiertas como las puertas para protecci\u00f3n; algunas ten\u00ed\u00adan enrejados.<\/p>\n<p>Los techos ten\u00ed\u00adan vigas con cabr\u00ed\u00adas transversales cubiertas con ramojo y una capa de barro mezclado con paja desmenuzada. Eran techos rasos y los aplanaban. El techo se usaba para la adoraci\u00f3n (2Ki 23:12; Jer 19:13; Jer 32:29; Act 10:9). Absal\u00f3n instal\u00f3 su tienda sobre el techo para publicidad (2Sa 16:22). Tres mil filisteos usaron el techo de su templo como tribuna (Jdg 16:27), lo cual habla de su fortaleza, mientras que su debilidad qued\u00f3 demostrada cuando Sans\u00f3n derrumb\u00f3 los pilares centrales sobre los cuales descansaba el edificio. Hab\u00ed\u00ada escaleras por la parte externa, las cuales daban al techo de una casa y a las habitaciones superiores. En algunos casos el cuarto superior debe haber estado por dentro de la casa. En uno de los lados de la sala hab\u00ed\u00ada una elevada plataforma de ladrillo que corr\u00ed\u00ada de un lado a otro (por lo menos durante el tiempo helenista), a veces con conductos para la calefacci\u00f3n, y sobre ella la familia tend\u00ed\u00ada sus camas por la noche o se sentaba durante el d\u00ed\u00ada. En tiempos de fr\u00ed\u00ado, el ganado pod\u00ed\u00ada ser admitido a la parte baja de la sala de una familia pobre.<\/p>\n<p>Los palacios eran m\u00e1s sofisticados (1Ki 7:1-12). Se ha notado un marcado contraste entre las casas humildes de la gente com\u00fan y las viviendas lujosas de los reyes y los m\u00e1s ricos en Egipto, la Mesopotamia, Palestina durante y despu\u00e9s de la monarqu\u00ed\u00ada hebrea y en la Grecia y Roma del per\u00ed\u00adodo helenista. La comunidad cristiana, en la cual muchos de sus miembros eran esclavos, estaba familiarizada con las muchas cosas que hab\u00ed\u00ada en las casa grandes (2Ti 2:20). Aunque al principio los creyentes continuaron adorando en el templo y en las sinagogas, tambi\u00e9n se reun\u00ed\u00adan en casas particulares (Act 1:13; Act 2:2, Act 2:46). La adoraci\u00f3n en los hogares era un patr\u00f3n bastante bien establecido en el ministerio de Pablo (Rom 16:5; 1Co 16:19; Col 4:15; Phm 1:2). El NT no hace menci\u00f3n de edificios especiales para las iglesias cristianas. La familia hab\u00ed\u00ada sido la unidad religiosa desde el principio de la creaci\u00f3n; la adoraci\u00f3n estaba centralizada en el hogar, desde una tienda hasta el palacio. El tabern\u00e1culo y el templo eran la casa de Dios. En el NT la casa donde viv\u00ed\u00ada una familia cristiana estaba abierta para los otros hermanos y hermanas creyentes a fin de adorar juntos; y cuando el templo fue destruido y la sinagoga cerr\u00f3 sus puertas a los creyentes, las iglesias en las casas se convirtieron en el \u00fanico refugio para cultos, hasta que se construyeron edificios especiales. De esta manera, las influencias santificadoras de la adoraci\u00f3n conjunta fueron agregadas a las asociaciones humanas que hac\u00ed\u00adan que una casa fuera un hogar.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Las tribus israelitas, tras una vida n\u00f3mada, al llegar a Cana\u00e1n copiaron los m\u00e9todos de construcci\u00f3n de los pueblos de esa tierra, o simplemente ocuparon los edificios que \u00e9stos dejaron vac\u00ed\u00ados (Deu 6:10-11). La arqueolog\u00ed\u00ada ha revelado que las c. se constru\u00ed\u00adan alrededor de un patio central con salida a la calle y con dos pisos. En el caso de personas pudientes se cavaba un pozo en medio del patio. La escalera que conectaba los dos niveles era exterior. Generalmente, la parte baja de la c. era construida de piedra y la alta de adobe o madera. Se recubr\u00ed\u00adan las paredes con cal. Los pisos eran de tierra apisonada o con incrustaciones de piedra.<\/p>\n<p>Las ventanas proporcionaban ventilaci\u00f3n e iluminaci\u00f3n, pero no eran muchas ni grandes. Se hac\u00ed\u00adan los techos en forma horizontal, con vigas de madera, rellenando los espacios con maleza, trozos de madera y barro. El terrado era utilizado a veces para dormir en \u00e9l, o para celebrar reuniones familiares (1Sa 9:25; 2Sa 11:2). Era obligatorio construir en el terrado un pretil, para evitar que alguien cayera de \u00e9l (Deu 22:8). Usualmente se utilizaba el aposento alto como lugar de habitaci\u00f3n y la parte baja de la casa para almac\u00e9n.<br \/>\nutiliza muy frecuentemente el t\u00e9rmino c. para referirse a la familia de alguien (Gen 18:19; Gen 36:6), o a una dinast\u00ed\u00ada real (2Sa 7:27; 2Sa 21:1; 2Re 10:10; Luc 1:69). Se aplica tambi\u00e9n a lugares dedicados al culto religioso, ya fuera para dioses falsos o para el Dios verdadero. El templo de \u2020\u00a2Dag\u00f3n, dios de los filisteos, es llamado as\u00ed\u00ad (Jue 16:23, Jue 16:26). Se nos dice que \u2020\u00a2Mica\u00ed\u00ada \u2020\u0153tuvo c. de dioses\u2020\u009d (Jue 17:5). Cuando Jacob tuvo su especial experiencia con Dios en Bet-el, dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Cu\u00e1n terrible es este lugar! No es otra cosa que c. de Dios, y puerta del cielo\u2020\u009d (Gen 28:17). El \u2020\u00a2tabern\u00e1culo lleg\u00f3 muy pronto a ser conocido como la c. de Dios, como puede verse en el hecho de que tras la destrucci\u00f3n de Jeric\u00f3, los israelitas \u2020\u0153pusieron en el tesoro de la c. de Jehov\u00e1 la plata y el oro, y los utensilios de bronce y hierro\u2020\u009d (Jos 6:24). Los gabaonitas, aunque enga\u00f1aron al pueblo de Israel para realizar con \u00e9l una alianza, fueron condenados a ser aguadores \u2020\u0153para la c.\u2020\u009d de Dios (Jos 9:23). Por eso cuando se construy\u00f3 el \u2020\u00a2templo de Salom\u00f3n, \u00e9ste vino a ser llamado \u2020\u0153la c. de Jehov\u00e1\u2020\u009d (1Re 3:1) y \u2020\u0153la c. de Dios\u2020\u009d (1Cr 23:28; 1Cr 24:19; 1Cr 25:6).<br \/>\nel lenguaje del NT se utiliza la figura de la c. para referirse al pueblo de Dios, o la Iglesia. Los creyentes son un \u2020\u0153edificio de Dios\u2020\u009d (1Co 3:9), \u2020\u0153edificados como c. espiritual\u2020\u009d (1Pe 2:5), \u2020\u0153para morada de Dios en el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (Efe 2:22).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CONS<\/p>\n<p>vet, La casa \u00abno\u00bb era destinada a vivir en ella (ser habitada), sino a ofrecer solamente refugio contra el sol abrasador y la lluvia y a ser el lugar de dormir, cuando no se dorm\u00ed\u00ada al raso en el tejado\/azotea. La casa, casi siempre de un piso, constaba de \u00abun solo\u00bb espacio amplio, construido con piedras y adobes (la madera era un material de importaci\u00f3n muy caro). El revoque y el suelo eran ordinariamente de barro; en vez de ventanas hab\u00ed\u00ada unos pocos calados (sin cristal). Las casas con varias habitaciones eran raras; cuando esto suced\u00ed\u00ada las habitaciones daban todas a un patio, lo mismo que los establos y los almacenes. En este patio se hallaban los hornos y las cisternas. En la era helen\u00ed\u00adstico-romana se construy\u00f3 un tipo de casa que pod\u00ed\u00ada tener una sala en el piso superior (cfr. Gn. 7:1). Las comunidades dom\u00e9sticas, a las que ante todo pertenec\u00ed\u00adan los que viv\u00ed\u00adan en la casa (incluidos los esclavos), fueron de especial importancia en el primitivo cristianismo (Hch. 11:14; 16:15; 1 Co. 1:16; Col. 4:15). Las asambleas de la comunidad ten\u00ed\u00adan lugar entonces en las casas (Hch. 2:46). Toda la comunidad es \u00abedificio de Dios\u00bb (1 Co. 3:9; cfr. 1 Ti. 3:15); los cristianos son \u00abdom\u00e9sticos\/familiares de Dios\u00bb (Ef. 2:19). Las instrucciones a los cristianos sobre los diversos estados de vida (por ejemplo Col. 3:18-25) ll\u00e1manse deberes dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Casa, en sentido propio, se refiere al edificio material habitable (Mt 2,11; 5,15; 9,10.23.28; 24,17; 26,6; Mc 1,29; 2,15; 5,19; 6,10; 10,10; 13,15; Lc 9,4; 12,39; 19,5; 20,10; Jn 11,20. 31), que debe estar bien cimentado (Mt 7,24-27; Lc 6,48-49). En sentido figurado designa el hogar y la familia (Mt 10,12-36; 12,25; Mc 3,25; Jn 4,53), incluso la estirpe (Lc 1,69). La casa de Dios es el templo (Mt 12,4; Mc 2,26; Lc 6,4), que es casa de oraci\u00f3n (Mt 21,13; Mc 11,17; Lc 19,46; Jn 2,16). En el cielo, la casa del Padre, hay muchas moradas (Jn 14,2). >Iglesia.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Esta palabra puede tener bastantes sentidos, vinculados a la experiencia de habitar y habitar en com\u00fan. Antes que edificio significa un grupo social, reunido, b\u00e1sica pero no exclusivamente, por lazos de sangre. Constituye uno de los temas centrales de la antropolog\u00ed\u00ada cultural y del despliegue social y religioso de la Biblia.<\/p>\n<p>(1) Antiguo Testamento. Familia. El t\u00e9rmino b\u00e9t, \u00abcasa\u00bb, evoca parentesco cercano (lo mismo que oikos en el Nuevo Testamento). En sentido estricto, la casa se identifica con la familia (concepto que no existe en la Biblia, en el sentido posterior de la palabra). Ese t\u00e9rmino est\u00e1 evidentemente vinculado al hecho de vivir en com\u00fan. Un conjunto de casas-familias integran un clan o mishpakh\u00e1h, formada, en principio, por aquellos que habitan en un mismo lugar o en varias aldeas cercanas. Normalmente, varios grupos de clanes constituyen una tribu. La familia de No\u00e9 forma su casa, a la que tiene que salvar del diluvio (cf. Gn 7,1). Por su parte, Abrah\u00e1n tiene que dejar su casa para formar una nueva familia (Gn 12,1). Todo Israel forma una casa (cf. Sal 115,12).<\/p>\n<p>(2)  Nuevo Testamento. Iglesia. Casa sigue significando familia en el sentido antiguo, pero puede significar y significa tambi\u00e9n la comunidad que se re\u00fane formando casas ampliadas. Las primeras comunidades cristianas fueron casas extendidas, como recuerda el mismo libro de los Hechos: \u00abY perseverando un\u00e1nimes cada d\u00ed\u00ada en el templo, y partiendo el pan en las casas, com\u00ed\u00adan juntos con alegr\u00ed\u00ada y sencillez de coraz\u00f3n\u00bb (Hch 2,47). En ese contexto se puede citar el logion que habla de dejar la propia casa para ampliarla y recibir as\u00ed\u00ad el ciento por uno \u00aben casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones\u00bb (Mc 10,30).<\/p>\n<p>(3)  El templo como casa. A lo largo de todo el Antiguo Testamento, los templos y en especial el de Jerusal\u00e9n aparecen como \u00abcasas de Dios\u00bb, dando a entender que Dios habita de un modo especial en ellas (Si\u00f3n*, Templo*). Eso significa que todos los que adoran al Dios del templo forman tambi\u00e9n una especie de casa. En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa la cr\u00ed\u00adtica de Jr 7,11, asumida por Jes\u00fas: \u00abMi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n para todas las naciones. Mas vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones\u00bb (Mc 11,17).<\/p>\n<p>(4)  La casa de Dios en el cielo. La casa o templo de Dios en el mundo tiene las medidas y formas de la casa o templo celeste, como se dice continuamente en los relatos de la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo (Ex 35-39). L\u00f3gicamente, los videntes como Henoc*, en su viaje de ascenso a lo divino, ven que la casa o templo celestial responde a las medidas o formas del templo de la tierra, aunque en ella todo es hielo y fuego: \u00abEntr\u00e9 en esta casa que es ardiente como fuego y fr\u00ed\u00ada como granizo, donde no hay ning\u00fan deleite; y el miedo me obnubil\u00f3 y el terror me sobrecogi\u00f3. Ca\u00ed\u00ad de bruces temblando y tuve una visi\u00f3n: He aqu\u00ed\u00ad que hab\u00ed\u00ada otra casa mayor&#8230; Su suelo era de fuego; por encima hab\u00ed\u00ada rel\u00e1mpagos y \u00f3rbitas astrales; su techo era fuego abrasador. Mir\u00e9 y vi en ella un elevado Trono cuyo aspecto era como de escarcha&#8230;\u00bb (1 Hen 14,8-25). Esta es la casa c\u00f3smica de Dios, el universo entero que aparece como su morada.<\/p>\n<p>Cf. R. Aguirre, Ensayo sobre los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo. De la religi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de Jes\u00fas a la religi\u00f3n dom\u00e9stica de Pablo, Estudios B\u00ed\u00adblicos 23, Verbo Divino, Estella 2000; B. J. Malina, El mundo del Nuevo Testamento.  Perspectivas desde la antropolog\u00ed\u00ada cultural, Verbo Divino, Estella 1995; W. A. MEEKS, Los primeros cristianos urbanos. El mundo social del ap\u00f3stol Pablo, BEB 64, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1988; E. W. STEGEMANN y W. STEGEMANN, Historia social del cristianismo primitivo. Los inicios en el judaismo y las comunidades cristianas en el mundo mediterr\u00e1neo, Verbo Divino, Estella 2001.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u2020\u0153casa\u2020\u009d seg\u00fan se usa en la Biblia (heb. b\u00e1\u00c2\u00b7yith; gr. \u00f3i\u00c2\u00b7kos u oi\u00c2\u00b7k\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a) puede significar entre otras cosas: 1) una familia que reside en la misma casa o toda la prole de un hombre (G\u00e9 12:1; 17:13, 23; Abd 1:17, 18; Miq 1:5); 2) una morada (G\u00e9 19:2-4); 3) una c\u00e1rcel o, de manera figurada, un pa\u00ed\u00ads de esclavitud (G\u00e9 40:4, 14; Ex 13:3); 4) un lugar de habitaci\u00f3n para los animales y los p\u00e1jaros (Job 39:6; Sl 104:17); 5) una telara\u00f1a (Job 8:14); 6) una residencia real o palacio (2Sa 5:11; 7:2); 7) un linaje sacerdotal (1Sa 2:35); 8) una dinast\u00ed\u00ada real (1Sa 25:28; 2Sa 7:11); 9) el tabern\u00e1culo o el templo de Jehov\u00e1, tanto literales como simb\u00f3licos (Ex 23:19; 34:26; 1Re 6:1; 1Pe 2:5); 10) el lugar de habitaci\u00f3n de Jehov\u00e1: el cielo mismo (Jn 14:2); 11) el santuario de un dios falso (Jue 9:27; 1Sa 5:2; 1Re 16:32; 2Re 5:18); 12) el cuerpo f\u00ed\u00adsico y corruptible de los humanos (Ec 12:3; 2Co 5:1-4); 13) el cuerpo celestial incorruptible (2Co 5:1); 14) la sepultura com\u00fan (Job 17:13; Ec 12:5); 15) un colectivo de trabajadores ocupados en la misma profesi\u00f3n (1Cr 4:21), y 16) un edificio para guardar registros oficiales del Estado (Esd 6:1).<br \/>\nUna forma de la palabra hebrea para casa (b\u00e1\u00c2\u00b7yith) suele usarse como parte constitutiva de un nombre propio, como ocurre en Betel (que significa \u2020\u0153Casa de Dios\u2020\u009d) y Bel\u00e9n (que significa \u2020\u0153Casa de Pan\u2020\u009d).<\/p>\n<p>Materiales y m\u00e9todos de construcci\u00f3n. Las viviendas y las t\u00e9cnicas de construcci\u00f3n han variado seg\u00fan las \u00e9pocas, las circunstancias econ\u00f3micas del constructor y los materiales disponibles. Los edificadores de Babel, por ejemplo, usaron ladrillo en lugar de piedra y \u2020\u0153el bet\u00fan les sirvi\u00f3 de argamasa\u2020\u009d. (G\u00e9 11:3.)<br \/>\nMuchos de los israelitas empezaron a morar en las casas de los cananeos que hab\u00ed\u00adan expulsado y probablemente durante a\u00f1os siguieron los mismos m\u00e9todos de construcci\u00f3n. (Dt 6:10, 11.) Parece ser que se prefer\u00ed\u00adan las casas de piedra (Isa 9:10; Am 5:11), pues eran m\u00e1s s\u00f3lidas y seguras contra los intrusos que las que se hac\u00ed\u00adan con adobes. Los ladrones pod\u00ed\u00adan acceder con facilidad a las casas de adobe simplemente horadando una pared. (Comp\u00e1rese con Job 24:16.) Sin embargo, en las tierras bajas, donde no hab\u00ed\u00ada mucha piedra caliza ni arenisca de calidad, se constru\u00ed\u00adan las paredes bien con adobes o con ladrillos. Tambi\u00e9n se usaban vigas y cabrios de sic\u00f3moro, enebro y, sobre todo en las mejores casas, de cedro. (Can 1:17; Isa 9:10.)<br \/>\nLos arque\u00f3logos han excavado las ruinas de varias clases de moradas palestinas antiguas. Por lo general hab\u00ed\u00ada un horno en el patio y a veces tambi\u00e9n un pozo o cisterna. (2Sa 17:18.) Las ruinas de las casas que se han hallado indican una variaci\u00f3n de tama\u00f1o considerable. Una solo ten\u00ed\u00ada 5 m. en cuadro, mientras que otra med\u00ed\u00ada 32 por 30 m. Las habitaciones sol\u00ed\u00adan tener de 3,5 a 4,5 m. en cuadro.<br \/>\nAlgunas casas se edificaban encima de los muros anchos de las ciudades. (Jos 2:15.) Sin embargo, se prefer\u00ed\u00ada construirlas sobre la roca (Mt 7:24), y no sol\u00ed\u00ada empezarse el trabajo con los adobes hasta que primero se hab\u00ed\u00adan colocado dos o tres filas de piedra. Cuando una casa no se pod\u00ed\u00ada levantar sobre la roca, sol\u00ed\u00ada colocarse un fundamento s\u00f3lido, cuya profundidad bajo el nivel del suelo equival\u00ed\u00ada a la altura de la pared de piedra que estaba sobre el suelo. Para algunos fundamentos se utilizaban piedras grandes sin labrar, en tanto que los huecos se rellenaban de piedras m\u00e1s peque\u00f1as. En otras ocasiones, las edificaciones se hac\u00ed\u00adan de piedras labradas. En una excavaci\u00f3n arqueol\u00f3gica, las piedras de las ruinas de una casa de adobe alcanzaban una altura de unos 50 cm., mientras que en otro caso llegaban a m\u00e1s o menos 1 m. de altura. Las paredes de algunas casas ten\u00ed\u00adan alrededor de 1 m. de grosor. A las paredes exteriores se les sol\u00ed\u00ada aplicar una especie de lechada de cal (Eze 13:11, 15), y las paredes de adobe que daban a la calle a veces estaban revestidas con piedrecitas para proteger su superficie.<br \/>\nLas piedras angulares, alisadas y encajadas con cuidado, sosten\u00ed\u00adan y alineaban el resto de las piedras del edificio. (Comp\u00e1rese con Sl 118:22; Isa 28:16.) Una mezcla de arcilla y paja por lo general serv\u00ed\u00ada de mortero. En algunas ocasiones, a esta masa se le a\u00f1ad\u00ed\u00ada cal, cenizas, fragmentos de cer\u00e1mica pulverizados, conchas machacadas o piedra caliza. Esta mezcla se aplicaba a los ladrillos, adobes o piedras para unirlos, y tambi\u00e9n se usaba como enlucido para las paredes interiores. (Le 14:41, 42.) Sin embargo, en algunos casos, las piedras estaban labradas con tanta precisi\u00f3n que no se necesitaba mortero.<\/p>\n<p>Suelos. Los suelos, incluido el del patio, eran de tierra batida o estaban pavimentados con piedra, ladrillo o yeso. A veces hab\u00ed\u00ada un hoyo en el suelo que se usaba como chimenea, si bien en las mejores casas se calentaban con braseros. (Jer 36:22, 23.) El humo se iba por un agujero practicado en el techo. (Os 13:3.) Las habitaciones de las casas palaciegas pod\u00ed\u00adan tener suelos de madera, como ocurr\u00ed\u00ada en el templo. (1Re 6:15.)<\/p>\n<p>Ventanas. Las ventanas eran aberturas rectangulares practicadas en las paredes. Al menos algunas de ellas eran lo suficientemente grandes como para que un hombre pudiera pasar por ellas. (Jos 2:15; 1Sa 19:12; Hch 20:9.) Las ventanas que daban a la calle sol\u00ed\u00adan tener celos\u00ed\u00adas. (Jue 5:28; Pr 7:6.)<\/p>\n<p>Puertas. Las puertas sol\u00ed\u00adan ser de madera y giraban sobre quicios encajados en huecos que se practicaban en el dintel y en el umbral de madera o piedra. (Pr 26:14.) Dos postes de madera verticales hac\u00ed\u00adan de jambas. (Ex 12:22, 23.) Aunque algunas casas ten\u00ed\u00adan dos entradas, normalmente solo una de las puertas permit\u00ed\u00ada el acceso al patio, desde donde era posible acceder a todas las habitaciones de la casa.<\/p>\n<p>Decoraci\u00f3n interior y mobiliario. Las paredes de las habitaciones de las casas lujosas estaban enmaderadas con cedro u otras maderas valiosas y cubiertas con bermell\u00f3n. (Jer 22:14; Ag 1:4.) Las \u2020\u0153casas de marfil\u2020\u009d de algunos ricos debieron tener habitaciones revestidas de paneles de madera con incrustaciones de marfil. (1Re 22:39; Am 3:15.) Aparte de los diversos utensilios para cocinar, vasijas, cestas y otros art\u00ed\u00adculos de uso dom\u00e9stico, el mobiliario de la casa pod\u00ed\u00ada incluir camas o divanes, sillas, banquillos, mesas y candeleros. (Comp\u00e1rese con 2Sa 4:11; 2Re 4:10; Sl 41:3; Mt 5:15.) En las casas de algunos adinerados, los muebles estaban adornados con incrustaciones de marfil, oro y plata. (Comp\u00e1rese con Est 1:6; Am 3:12; 6:4.)<\/p>\n<p>Techo y aposento de arriba. El pacto de la Ley requer\u00ed\u00ada que los israelitas protegiesen los techos, que en su mayor\u00ed\u00ada eran planos, cerc\u00e1ndolos con un pretil para prevenir accidentes. (Dt 22:8.) Tambi\u00e9n se les sol\u00ed\u00ada dar una ligera inclinaci\u00f3n a fin de que el agua de lluvia corriese. El techo se apoyaba en fuertes vigas de madera colocadas de pared a pared, atravesadas por cabrios que, a su vez, se cubr\u00ed\u00adan con ramas, ca\u00f1as, etc. Despu\u00e9s iba una capa de tierra de varios cent\u00ed\u00admetros de grosor cubierta con un enlucido grueso de arcilla o de arcilla mezclada con cal. De modo que era f\u00e1cil excavar una abertura en un techo de tierra, como hicieron los hombres que intentaban llevar a un paral\u00ed\u00adtico ante la presencia de Jes\u00fas para que pudiera ser sanado. (Mr 2:4.) Las vigas del techo sol\u00ed\u00adan descansar sobre una fila de postes de madera verticales que se apoyaban sobre bases de piedra. En estos techos pod\u00ed\u00ada brotar hierba (Sl 129:6), y era dif\u00ed\u00adcil evitar que gotearan. (Pr 19:13; 27:15; Ec 10:18.) Probablemente los techos se reparaban y se allanaban para permitir que corriese mejor el agua antes de que empezase la estaci\u00f3n lluviosa.<br \/>\nLos techos o azoteas eran lugares de considerable actividad tanto en tiempos pac\u00ed\u00adficos como calamitosos. (Isa 22:1; Jer 48:38.) Desde all\u00ed\u00ad se pod\u00ed\u00adan hacer anuncios o poner r\u00e1pidamente en conocimiento p\u00fablico determinados acontecimientos. (2Sa 16:22; Mt 10:27.) El lino se secaba sobre los techos (Jos 2:6), y las personas pod\u00ed\u00adan conversar all\u00ed\u00ad (1Sa 9:25); pasear con el frescor del atardecer (2Sa 11:2); participar en adoraci\u00f3n verdadera o falsa (Jer 19:13; Sof 1:5; Hch 10:9), o incluso dormir (1Sa 9:26). Durante la fiesta de la recolecci\u00f3n se levantaban caba\u00f1as en las azoteas y en los patios de las casas. (Ne 8:16.)<br \/>\nEn la azotea sol\u00ed\u00ada construirse una c\u00e1mara en el techo o aposento de arriba. Esta era una habitaci\u00f3n agradable y fresca que se ofrec\u00ed\u00ada a los invitados. (Jue 3:20; 1Re 17:19; 2Re 1:2; 4:10.) Por supuesto, algunos hogares eran edificios de dos plantas, con un piso superior completo. Fue en un cuarto grande de arriba \u2014bien una c\u00e1mara del techo o una habitaci\u00f3n en un piso superior\u2014 donde Jes\u00fas celebr\u00f3 la \u00faltima Pascua con sus disc\u00ed\u00adpulos e instituy\u00f3 la Cena del Se\u00f1or. (Lu 22:11, 12, 19, 20.) En el d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s de 33 E.C., unos 120 disc\u00ed\u00adpulos al parecer estaban en un aposento superior de una casa de Jerusal\u00e9n cuando el esp\u00ed\u00adritu de Dios se derram\u00f3 sobre ellos. (Hch 1:13-15; 2:1-4.)<br \/>\nPor lo general, una escalera exterior o, en los hogares m\u00e1s pobres, una escalera de mano, permit\u00ed\u00ada subir al techo desde el patio. Por lo tanto, en caso de necesidad, una persona que estuviera en la azotea podr\u00ed\u00ada marcharse de la casa sin tener que entrar en ella. A menudo era posible pasar de una azotea a otra debido a lo cerca que estaban unas casas de otras. Puede que estos factores tengan alguna relaci\u00f3n con el significado del consejo de Jes\u00fas que se encuentra en Mateo 24:17 y Marcos 13:15. Las casas mejor equipadas ten\u00ed\u00adan una escalera interior que conduc\u00ed\u00ada al piso superior.<\/p>\n<p>La Ley proteg\u00ed\u00ada los derechos de propiedad. El prop\u00f3sito de Jehov\u00e1 era que sus siervos obedientes tuvieran el gozo de vivir en sus propias casas. (Comp\u00e1rese con Isa 65:21.) Solo los desobedientes experimentar\u00ed\u00adan la calamidad de que otros ocuparan las casas que ellos hab\u00ed\u00adan edificado. (Dt 28:30; Lam 5:2.) Adem\u00e1s, el hombre que a\u00fan no hab\u00ed\u00ada estrenado su nueva casa estaba exento del servicio militar. (Dt 20:5, 6.)<br \/>\nCiertas provisiones de la Ley que Jehov\u00e1 dio a Israel proteg\u00ed\u00adan los derechos de propiedad. La Ley condenaba codiciar los bienes de otras personas, entre ellos su casa (Ex 20:17), y Jehov\u00e1 denunci\u00f3 a trav\u00e9s de sus profetas la apropiaci\u00f3n indebida de casas. (Miq 2:2; comp\u00e1rese con Ne 5:1-5, 11.) Un acreedor no pod\u00ed\u00ada entrar por la fuerza en la casa del deudor para tomar la prenda convenida. (Dt 24:10, 11.) Un israelita que hubiera santificado su casa a Jehov\u00e1 pod\u00ed\u00ada recomprarla pagando el 120% de su valor al santuario. (Le 27:14, 15.) Tambi\u00e9n, los que se ve\u00ed\u00adan obligados a vender su casa conservaban el derecho de recomprarla, al menos durante un tiempo. El due\u00f1o original de una casa que estuviera en un poblado no amurallado pod\u00ed\u00ada recomprarla, y si no lo hac\u00ed\u00ada, se le devolv\u00ed\u00ada en el a\u00f1o de Jubileo. Ahora bien, si la casa estaba en una ciudad amurallada, se convert\u00ed\u00ada en la propiedad permanente del comprador si no se recompraba en el plazo de un a\u00f1o. El derecho de recompra era permanente en el caso de casas ubicadas en ciudades levitas amuralladas. De no haber sido recompradas antes, todas las casas que hab\u00ed\u00adan pertenecido a los levitas ten\u00ed\u00adan que devolverse a sus propietarios originales en el a\u00f1o de Jubileo. (Le 25:29-33.)<\/p>\n<p>Lugar para instrucci\u00f3n espiritual. Desde los tiempos m\u00e1s antiguos, el hogar fue el centro de instrucci\u00f3n de la adoraci\u00f3n pura. La ley de Dios dada a Israel mandaba espec\u00ed\u00adficamente a los padres que ense\u00f1asen a sus hijos cuando se sentasen en la casa, as\u00ed\u00ad como en otras ocasiones. (Dt 6:6, 7; 11:19.) Tambi\u00e9n, la ley de Dios ten\u00ed\u00ada que escribirse, obviamente de manera figurada, sobre los postes de las puertas de las casas (Dt 6:9; 11:20), y la casa deb\u00ed\u00ada mantenerse libre de cualquier objeto usado en la idolatr\u00ed\u00ada. (Dt 7:26.) En vista de que la casa se usaba para tal prop\u00f3sito sagrado, deb\u00ed\u00adan derribarse las que estuvieran infectadas de \u2020\u0153lepra maligna\u2020\u009d. (V\u00e9ase LEPRA.) La ley concerniente a las casas infectadas de lepra deber\u00ed\u00ada recordar a los israelitas que solo pod\u00ed\u00adan vivir en casas que fuesen limpias desde el punto de vista de Dios. (Le 14:33-57.)<br \/>\nCon el establecimiento del cristianismo, la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza de casa en casa llegaron a ser una parte importante de la adoraci\u00f3n verdadera. (Hch 20:20.) Los seguidores de Jes\u00fas se valieron de la hospitalidad que les dispensaban los \u2020\u02dcmerecedores\u2020\u2122 o \u2020\u02dcamigos de la paz\u2020\u2122, y se quedaban en las casas de tales personas hasta finalizar su ministerio en una ciudad en particular. (Mt 10:11; Lu 10:6, 7; v\u00e9ase PREDICADOR, PREDICAR [\u2020\u0153De casa en casa\u2020\u009d].) Grupos o congregaciones de cristianos se sol\u00ed\u00adan reunir con regularidad en casas particulares para estudiar la Palabra de Dios. (Ro 16:5; 1Co 16:19; Col 4:15; Flm 2.) No obstante, si alguien se apartaba de la ense\u00f1anza del Cristo no era bienvenido en las casas privadas. (2Jn 10.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>bayit (tyIB&#8217; , 1004), \u00abcasa o edificio; hogar; familia; tierra\u00bb. Este nombre tiene cognados en casi todas las lenguas sem\u00ed\u00adticas incluyendo el arameo b\u00ed\u00adblico. Hay 2.048 casos de bayit en hebreo b\u00ed\u00adblico (44 en arameo), en todas las \u00e9pocas. En primer lugar, el nombre denota una estructura fija y estable hecha de alg\u00fan tipo de material. Por lo general, como \u00ablugar permanente de habitaci\u00f3n\u00bb, se hace una distinci\u00f3n entre una casa y una tienda (2Sa 16:21; cf. v. 22). El vocablo puede tambi\u00e9n denotar una casa de una sola habitaci\u00f3n: \u00ab[Lot] les dijo: He aqu\u00ed\u00ad, se\u00f1ores m\u00ed\u00ados, venid, por favor, a la casa de vuestro siervo\u00bb (Gen 19:2). Bayit se distingue tambi\u00e9n de enramadas o chozas provisionales: \u00abEntonces Jacob se dirigi\u00f3 a Sucot y edific\u00f3 all\u00ed\u00ad una casa para s\u00ed\u00ad. Hizo tambi\u00e9n caba\u00f1as para su ganado\u00bb (Gen 33:17). En Psa 132:3 el t\u00e9rmino significa \u00ablugar de morada y vivienda\u00bb en relaci\u00f3n estrecha con \u00abtienda\u00bb (literalmente \u00abtienda de mi casa\u00bb): \u00abNo entrar\u00e9 en mi morada [\u00abla morada de mi casa\u00bb rvr; \u00abel techo de mi casa\u00bb bj], ni subir\u00e9 a mi cama\u00bb (rva). Un caso semejante se encuentra en 1Ch 9:23 (rva): \u00abAs\u00ed\u00ad ellos y sus hijos fueron porteros por turno en la casa de Jehov\u00e1, es decir, en la casa del tabern\u00e1culo\u00bb (literalmente \u00abla casa tienda\u00bb). Segundo, en muchos pasajes (sobre todo cuando este t\u00e9rmino va acompa\u00f1ado del vocablo Dios) bayit se refiere a un lugar de adoraci\u00f3n o \u00absantuario\u00bb: \u00abTraer\u00e1s lo mejor de las primicias de tu tierra a la casa de Jehov\u00e1 tu Dios\u00bb (Exo 23:19). En otros pasajes este nombre tiene que ver con el templo de Dios en Jerusal\u00e9n: \u00abContra el muro del edificio construy\u00f3 galer\u00ed\u00adas alrededor de los muros del templo, es decir, del lugar santo y del santuario interior\u00bb (1Ki 6:5). A veces el t\u00e9rmino tiene esta acepci\u00f3n aunque sin definirlo (cf. Eze 41:7). Tercero, bayit puede significar las habitaciones y\/o alas de una casa: \u00abNombre el rey oficiales en todas las provincias de su reino, para que re\u00fanan en Susa, la capital, a todas las j\u00f3venes v\u00ed\u00adrgenes de hermosa apariencia, en el har\u00e9n\u00bb (literalmente \u00abla casa de las mujeres\u00bb; Est 2:3). De la misma manera, bayit puede referirse al interior, a diferencia del exterior, de una casa u otra estructura: \u00abHazte un arca de madera de \u00e1rbol con\u00ed\u00adfero. Haz compartimentos al arca, y c\u00fabrela con brea por dentro y por fuera\u00bb (Gen 6:14  la primera vez que aparece el t\u00e9rmino). Cuarto, bayit a veces se\u00f1ala el lugar en que algo o alguien mora o descansa. Es as\u00ed\u00ad como el submundo, el Seol, se denomina \u00abcasa\u00bb: \u00abAunque espere, el Seol ser\u00e1 mi casa; tender\u00e9 mi cama en las tinieblas\u00bb (Job 17:13 rva). La \u00abcasa eterna\u00bb es la tumba: \u00abEl hombre se va a su morada eterna, y los que hacen duelo rondan alrededor de la plaza\u00bb (Ec 12.5 rva). \u00abCasa\u00bb puede tambi\u00e9n significar \u00ablugar\u00bb cuando se usa con \u00abtumba\u00bb, como en Neh 2:3  \u00abViva el rey para siempre. \u00bfC\u00f3mo no estar\u00e1 triste mi rostro, cuando la ciudad donde est\u00e1n los sepulcros de mis padres est\u00e1 destruida \u2020\u00a6 ?\u00bb En Isa 3:20 bayit significa un recept\u00e1culo [\u00abfrasquito\u00bb rva, nbe; \u00abfrasco\u00bb bla; \u00abpomito\u00bb rvr, nrv]. En 1Ki 18:32, \u00abcasas de semilla\u00bb se traduce \u00abmedidas\u00bb (rvr, nrv, rva), \u00abarrobas\u00bb (bj) o \u00abfanegas\u00bb (nbe) de \u00abgrano, semilla o sembrado\u00bb. \u00abCasas\u00bb se llama en hebreo donde se empotran los travesa\u00f1os de una construcci\u00f3n: \u00abRecubrir\u00e1s de oro los tablones. Har\u00e1s tambi\u00e9n de oro sus aros [\u00abcasas\u00bb] en los cuales se han de meter los travesa\u00f1os. Tambi\u00e9n recubrir\u00e1s de oro los travesa\u00f1os\u00bb (Exo 26:29 rva). En sentido similar, ver \u00ablos lugares [casas] de los dos caminos\u00bb o la encrucijada de dos caminos en Pro 8:2: Una estepa o lugar des\u00e9rtico lleva el nombre de \u00abcasa de bestias\u00bb: \u00abYo puse el Arab\u00e1 como su casa, y las tierras saladas como su morada [casa de bestias]\u00bb (Job 39:6 rva). Quinto, bayit a menudo se refiere a quienes moran en una casa, toda la familia que vive junta: \u00abEntra en el arca t\u00fa, y toda tu familia\u00bb (Gen 7:1). En pasajes como Jos 7:14 el vocablo significa \u00abfamilia\u00bb: \u00abOs acercar\u00e9is, pues, ma\u00f1ana, por vuestras tribus. La tribu que Jehov\u00e1 tome se acercar\u00e1 por sus clanes. El clan que Jehov\u00e1 tome se acercar\u00e1 por sus familias [literalmente, por casa o por los que viven bajo el mismo techo]\u00bb (rva). Con un matiz similar el t\u00e9rmino significa \u00abdescendientes\u00bb: \u00abCierto hombre de la tribu [familia, rv; casa, bj] de Lev\u00ed\u00ad tom\u00f3 por esposa a una mujer levita\u00bb (Exo 2:1 rva). El vocablo puede referirse a la familia extendida y aun a todos los habitantes de una localidad en particular: \u00abVinieron los hombres de Jud\u00e1 y ungieron all\u00ed\u00ad a David como rey sobre la casa de Jud\u00e1\u00bb (2Sa 2:4). Por otro lado, Gen 50:4 usa a bayit con el sentido de \u00abcorte real\u00bb, es decir, todos los cortesanos de un rey: \u00abY pasados los d\u00ed\u00adas de su duelo, Jos\u00e9 habl\u00f3 a los de la casa del fara\u00f3n\u00bb. Se juntan las dos acepciones de \u00abcorte real\u00bb y \u00abdescendencia\u00bb en 1Sa 20:16  \u00abAs\u00ed\u00ad Jonat\u00e1n hizo un pacto con la casa de David\u00bb. En un grupo de pasajes bayit significa \u00abterritorio\u00bb o \u00abpa\u00ed\u00ads\u00bb: \u00ab\u00c2\u00a1Lleva la corneta a tus labios! Viene como un \u00e1guila contra la casa de Jehov\u00e1\u00bb (Hos 8:1; 9.15; Jer 12:7; Zec 9:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>A. NOMBRES 1. oikos (oi[ko\u00bb, 3624) denota:(a) casa, morada (p.ej., Mat 9:6,7; 11.8). Se usa del tabern\u00e1culo, como la casa de Dios (Mat 12:4), y similarmente del templo (p.ej., Mat 21:13; Luk 11:51  \u00abtemplo\u00bb, RV, RVR, RVR77; \u00absantuario\u00bb, VM; Joh 2:16,17); el Se\u00f1or lo llama \u00abvuestra casa\u00bb en Mat 23:38 y Luk 13:35 (los hay que consideran que se trata aqu\u00ed\u00ad de la ciudad de Jerusal\u00e9n); se usa metaf\u00f3ricamente de Israel como casa de Dios (Heb 3:2,5), donde \u00absu casa\u00bb no es la de Mois\u00e9s, sino la de Dios; de creyentes, similarmente (v. 6), donde se habla de Cristo como \u00absobre la casa de Dios\u00bb (Heb 10:21; 1Pe 2:5; 4.17); del cuerpo (Mat 12:44; Luk 11:24); (b) por metonimia, de los miembros de una casa o de una familia (p.ej., Luk 10:5; Act 7:10; 11.14; 1Ti 3:4,5,12; 2Ti 1:16; 4.19; Tit 1:11, plural); de una iglesia local (1Ti 3:15); de los descendientes de Jacob (Israel) y de David (p.ej., Mat 10:6; Luk 1:27,33; Act 2:36; 7.42). Con la preposici\u00f3n eis, hacia, se usa con el significado \u00aba casa\u00bb en Mc 8.3: \u00aba sus casas\u00bb; con la preposici\u00f3n en, se usa en 1Co 11:34  \u00abcoma en su casa\u00bb; 14.35: \u00abpregunten en casa\u00bb; con la preposici\u00f3n kata, abajo, en Act 2:46  \u00abpartiendo el pan en las casas\u00bb; igualmente en 5.42: \u00abpor las casas\u00bb. Nota: En Luk 24:12 el pronombre reflexivo jauton (en algunos mss. jeauton), precedido por pros, a, se traduce \u00aba casa\u00bb (lit., \u00aba s\u00ed\u00ad mismo\u00bb), de la partida de Pedro de la tumba del Se\u00f1or; en Joh 20:10, se usa la misma construcci\u00f3n, en el plural, de Pedro y de Juan en la misma ocasi\u00f3n, y se traduce \u00abse volvieron (los disc\u00ed\u00adpulos) a los suyos\u00bb. V\u00e9anse FAMILIA, TEMPLO. 2. oikia (ojikiva, 3614) es un vocablo relacionado con el N\u00c2\u00ba 1, y se usa de una manera muy similar; en la ley \u00e1tica oikos denotaba toda una finca, en tanto que oikia solo se refer\u00ed\u00ada a la morada; en el griego posterior esta distinci\u00f3n lleg\u00f3 casi a perderse. En el NT denota: (a) casa, morada (p.ej., Mat 2:11; 5.15; 7.24-27; 2Ti 2:20; 2 Joh_10); no se usa ni del tabern\u00e1culo ni del templo, a diferencia del N\u00c2\u00ba l; (b) metaf\u00f3ricamente, de la morada celestial, cuando el Se\u00f1or habla de \u00abla casa de mi Padre\u00bb (Joh 14:2); de la morada eterna de los creyentes; del cuerpo como la morada del alma (2Co 5:1); similarmente, del cuerpo de resurrecci\u00f3n de los creyentes (en el mismo pasaje anterior); de propiedades (p.ej., Mc 12.40); por metonimia, los moradores de una casa, una familia (p.ej., Mat 12:25; Joh 4:53;1Co 16:15). V\u00e9anse FAMILIA, MORADA. 3. therapeia (qerapeiva, 2322), servicio, cuidado, atenci\u00f3n. Se usa tambi\u00e9n en el sentido colectivo, de una familia, traducido \u00abcasa\u00bb en Mat 24:45 (TR; \u00abfamilia\u00bb, VM; Luk 12:42). Los mejores mss. tienen oiketeia en Mat 24:45, con el significado de \u00abservidumbre\u00bb, los siervos en la casa. V\u00e9ase SANIDAD. 4. misthoma (mivsqwma, 3410), primariamente, precio, alquiler, como en la LXX en Deu 23:18; Pro 19:13; Eze 16:31,34,41, etc. relacionado con misthos, salario, alquiler, y con misthoo, contratar; en el NT se usa en Act 28:30, de una \u00abcasa alquilada\u00bb (RVR; VM: \u00abvivienda alquilada\u00bb). V\u00e9ase ALQUILADA.\u00c2\u00b6 5. oikodespotes (oijkodespovth\u00bb, 3617). V\u00e9anse FAMILIA, PADRE, SE\u00ed\u2018OR. 6. oikodespoteo (oijkodespotevw, 3616). V\u00e9ase GOBERNAR. B. Adverbio panoikei (panoikeiv, 3832) denota \u00abcon toda su casa\u00bb (Act 16:34), esto es, la familia entera. V\u00e9ase TODO.\u00c2\u00b6 C. Adjetivos 1. oikeios (ojikei`o\u00bb, 3609), relacionado con A, N\u00c2\u00ba 1, significa primariamente de, o perteneciente, a una casa, por ello, de personas, de la familia de uno, como en 1Ti 5:8  \u00ablos de su casa\u00bb; en Eph 2:19  \u00abmiembros de la familia de Dios\u00bb denota la compa\u00f1\u00ed\u00ada de los redimidos; en Gl 6.10, recibe el nombre de \u00ablos de la familia de la fe\u00bb. En estos dos casos oikeios se usa en el mismo sentido que los mencionados bajo oikos (A, N\u00c2\u00ba l). V\u00e9anse FAMILIA, MIEMBRO.\u00c2\u00b6 2. oikiakos (oijkiakov\u00bb, 3615), de A, N\u00c2\u00ba 2. Denota perteneciente a la familia de uno, lo propio de uno; se usa en Mat 10:25,36.\u00c2\u00b6 3. oikourgos (oijkourgov\u00bb, 3626), trabajando en casa (oikos, y una ra\u00ed\u00adz de ergon, trabajar). Se usa en Tit 2:5  \u00abtrabajadoras en la casa\u00bb, VHA; \u00abhacendosas\u00bb, VM; \u00abcuidadosas de su casa\u00bb, RVR; en la exhortaci\u00f3n dada a las mujeres mayores con respecto a la instrucci\u00f3n a dar a las mujeres j\u00f3venes. Algunos mss. tienen oikouros, vigilante o cuidadora de la casa (oikos, y ouros, guardador); de ah\u00ed\u00ad la traducci\u00f3n de la RVR: \u00abcuidadosas de su casa\u00bb.\u00c2\u00b6 4. oikouros (oijkourov\u00bb, 3626) aparece en el TR. Los mejores textos tienen el N\u00c2\u00ba 3. V\u00e9ase N\u00c2\u00ba 3.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>v\u00e9ase Templo<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p>Para vivir tiene el hombre necesidad de un medio favorable y de un abrigo protector: una familia y una casa, ambas designadas con la misma palabra hebrea: bayt (bet en las palabras compuestas: p.e., Bet-el, casa de Dios). Ahora bien, Dios no se contenta con dar al hombre una familia natural y una morada natural; quiere introducirlo en su propia casa, no s\u00f3lo como servidor, sino a t\u00ed\u00adtulo de hijo; por eso Dios, despu\u00e9s de haber habitado en medio de Israel en el templo, envi\u00f3 a su Hijo \u00fanico a construirle una morada espiritual hecha de piedras vivas y abierta a todos los hombres.<\/p>\n<p>1. LA CASA DE LOS HIJOS DE LOS HOMBRES. 1. La casa de familia. El hombre aspira a tener un lugar donde se halle \u00aben su casa\u00bb, un nido, como dice el viejo proverbio (Prov 27,8), un techo que proteja su vida privada (Eclo 29,21); y esto en su pa\u00ed\u00ads (G\u00e9n 30,25), all\u00ed\u00ad donde se halla su casa paterna, una herencia que nadie debe sustraerle (Miq 2,2) ni siquiera codiciar (Ex 20,17 p). En esta casa bien arreglada, en la que reina el encanto de la mujer (Eclo 26,16), pero que una mala esposa hace in-habitable (25,16), el hombre vive con sus hijos, que est\u00e1n all\u00ed\u00ad permanentemente, mientras que los servidores pueden abandonarla (Jn 8,35); le gusta recibir en ella hu\u00e9spedes, forz\u00e1ndolos, si es menester (G\u00e9n 19,2s; Act 16,15). Una casa tiene tanto valor que el que acaba de construirla no debe ser privado de disfrutar de ella; as\u00ed\u00ad en Israel una ley muy humana le dispensar\u00e1 de los riesgos de la guerra, aunque sea una guerra santa (Dt 20,5; lMac 3,56).<\/p>\n<p>2. Lo que edifica y lo que arruina. As\u00ed\u00ad pues, construir una casa no es s\u00f3lo *edificar sus muros, es fundar un hogar, engendrar una descendencia y transmitirle lecciones religiosas y ejemplos de virtud; es obra de sabidur\u00ed\u00ada (Prov 14,1) y quehacer en el que una mujer virtuosa es irreemplazable (31,10-31); es incluso obra divina que el hombre solo no puede llevar a t\u00e9rmino (Sal 127,1). Pero el hombre con su malicia es capaz de atraer la desgracia sobre su casa (Prov 17,13), y la mujer insensata trastorna la suya (14,1). Es que el pecado, antes de destruir la casa, ha provocado ya otra ruina: la del hombre mismo, fr\u00e1gil morada de arcilla (Job 4,19), vivificada &#8216;or el h\u00e1lito de Dios (G\u00e9n 2,7). El hombre pecador debe morir y entregar a Dios su h\u00e1lito antes de ir a reunir-se con sus padres en la tumba, casa de eternidad (G\u00e9n 25,8; Sal 49,12. 20; Ecl 12,5ss); no obstante, sobre-vive en su descendencia, casa que Dios construye a sus amigos (Sal 127). Se ve por qu\u00e9 construir una casa y no poder habitarla es un s\u00ed\u00admbolo del *castigo de Dios que merece la infidelidad (Dt 28,30), mientras que los elegidos, en el gozo escatol\u00f3gico, habitar\u00e1n sus casas para siempre (Is 65,21ss).<\/p>\n<p>II. LA CASA SIMB\u00ed\u201cLICA DE Dios. 1. Casa de Israel y casa de David. Dios quiere habitar de nuevo entre los hombres, a los que el pecado ha separado de \u00e9l; inaugura su designio llamando a *Abraham a servirle y sac\u00e1ndolo del ambiente de los hombres que sirven a otros dioses (Jos 24,2); por eso debe Abraham abandonar su pa\u00ed\u00ads y la casa de su padre (G\u00e9n 12,1). Vivir\u00e1 bajo la tienda, como viajero, y sus hijos como \u00e9l (Heb 11,9.13), hasta el d\u00ed\u00ada en que Jacob y sus hijos se instalen en Egipto; pero luego aspirar\u00e1 Israel a salir de esta \u00abcasa de servidumbre\u00bb y Dios lo liberar\u00e1 de ella para hacer alianza con \u00e9l y habitar en medio de su pueblo en la tienda que se hace preparar; all\u00ed\u00ad reposa la *nube que vela su *gloria y que manifiesta su *presencia a toda la casa de Israel (Ex 40,34-38). Este nombre con-viene todav\u00ed\u00ada a los descendientes de Jacob, hechos m\u00e1s numerosos que las estrellas (Dt 10,22).<\/p>\n<p>Este pueblo se re\u00fane alrededor de la tienda de su Dios, llamada por esto tienda de la reuni\u00f3n (Ex 33,7); all\u00ed\u00ad habla Dios a *Mois\u00e9s, su servidor, que tiene constantemente acceso a su casa (33,9ss; N\u00fam 12,7) y que guiar\u00e1 a su pueblo hasta la tierra prometida; Yahveh quiere hacer de esta *tierra, que es toda entera \u00absu casa\u00bb (Os 8,1; 9,15; Jer 12, 7; Zac 9,8), el domicilio estable de su pueblo (2Sa 7,10). David a su vez quiere instalar a Dios en una casa semejante al palacio que habita \u00e9l mismo (7,2). Sin embargo, Dios des-carta este proyecto porque le basta la tienda (7,Sss); pero bendice la intenci\u00f3n de su ungido : si no desea habitar en una casa de piedra, quiere, en cambio, construir a David una casa y afirmar a su descendencia en su trono (7,11-16); construir una casa a Dios est\u00e1 reservado al hijo de David, que tendr\u00e1 a Dios por Padre (7,13s).<\/p>\n<p>2. De la casa de piedra al templo celestial. Salom\u00f3n se aplicar\u00e1 esta misteriosa profec\u00ed\u00ada; aun proclaman-do que los *cielos de los cielos no pueden contener a Dios que los ha-bita (1Re 8,27), construir\u00e1 una casa para el *nombre de Yahveh, al que se invocar\u00e1 all\u00ed\u00ad, y para el *arca, s\u00ed\u00admbolo de su presencia (8,19ss.29). Pero Dios no se restringe a ning\u00fan lugar ni a ninguna casa; lo hace proclamar por Jerem\u00ed\u00adas en la casa misma que lleva su nombre (Jer 7, 2-14) y lo prueba a Ezequiel con dos visiones: en una de ellas la *gloria de Dios abandona su casa profanada (Ez 10,18; 11,23); en la otra, la misma gloria aparece al profeta en la tierra pagana en que est\u00e1 desterrada la casa de Israel (Ez 1). Pero a esta casa que ha mancillado su nombre anuncia Dios que va a purificarla, a reunirla, a unificarla y a establecer en ella de nuevo su morada (36,22-28; 37,15s.26ss). Todo esto ser\u00e1 efecto de la efusi\u00f3n de su *Esp\u00ed\u00adritu sobre la casa de Israel (39,29). Esta profec\u00ed\u00ada mayor deja entrever cu\u00e1l es la verdadera casa de Dios: no ya el templo material y simb\u00f3lico, descrito minuciosamente por el profeta (40-43), sino la misma casa de Israel, morada espiritual de su Dios.<\/p>\n<p>3. La morada del Dios de los humildes. Por otra parte, al retorno del exilio, se va a dar una doble lecci\u00f3n al pueblo para liberarlo de su particularismo y de su formalismo; por una parte, Dios abre su casa a todas &#8216;las *naciones (Is 56,Sss; cf. Mc 11,17); por otra parte, pro-clama que su casa es trascendente y eterna y que, para ser introducido en ella, hay que tener un coraz\u00f3n *humilde y contrito (Is 57,15; 66, ls; cf. Sal 15). Pero en esta morada celestial, \u00bfqui\u00e9n puede, pues, introducir al hombre? La misma sabidur\u00ed\u00ada divina que va a venir a construir su casa entre los hombres y a invitarlos a entrar en ella, (Prov 8,31; 9,1-6).<\/p>\n<p>III. LA CASA ESPIRITUAL DEL PADRE Y DE SUS HIJOS. 1. Cristo Jes\u00fas es, en efecto, la Sabidur\u00ed\u00ada de Dios (1Cor 1,24). Es la *palabra de Dios que viene a habitar entre nosotros haci\u00e9ndose *carne (Jn 1,14). Es de la casa de David y viene a reinar en la casa de Jacob (Le 1,27.33); pero en Bel\u00e9n, ciudad de David, donde nace, no halla casa en que lo reciban (2,4.7). Si en Nazaret vive en la casa de sus padres (2,51), a los doce a\u00f1os testimonia ya que debe dedicarse a los asuntos de su Padre (2,49), cuya casa es el templo (Jn 2,16). En esta casa intervendr\u00e1 con la autoridad del Hijo, que en ella se halla en su casa (Mc 11,17 p); pero sabe que est\u00e1 abocada a la ruina (13,1s p) y viene a construir una nueva: su *Iglesia (Mt 16,18; cf. 1Tim 3,15).<\/p>\n<p>2. En el cumplimiento de esta misi\u00f3n no tendr\u00e1 \u00abcasa\u00bb (Lc 9,58) ni familia (8,21); ser\u00e1 invitado y se invitar\u00e1 en casa de los pecadores y de los publicanos (5,29-32; 19,5-10); en los que le reciban hallar\u00e1 una acogida unas veces fr\u00ed\u00ada, otras veces amistosa (7,36-50; 10,38ss); pero siempre llevar\u00e1 a estas casas el llamamiento a la conversi\u00f3n, la gracia del perd\u00f3n, la revelaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n, \u00fanica cosa necesaria. A los disc\u00ed\u00adpulos que, siguiendo su llama-miento, dejen su casa y renuncien a todo para seguirle (Mc 10,29s), les dar\u00e1 la misi\u00f3n de llevar la *paz a las casas en que los acojan (Lc 10,5s), al mismo tiempo que el llamamiento a seguir a Cristo, camino que lleva a la casa del Padre y promete introducirnos en ella (Jn 14,2-6).<\/p>\n<p>Para abrirnos el acceso a esta casa, cuyo constructor es Dios y a la cabeza de la cual se halla \u00e9l mismo en calidad de hijo (Heb 3,3-6), nos precede Cristo, nuestro sumo sacerdote, penetrando en ella con su sacrificio (6,19s; 10,19ss). Por lo dem\u00e1s, esta casa del Padre, este santuario celeste es una realidad espiritual que no est\u00e1 lejos de nosotros; \u00abes nosotros mismos\u00bb, si por lo me-nos nuestra esperanza es indefectible (3,6).<\/p>\n<p>3. Cierto que esta morada de Dios no se acabar\u00e1 sino cuando cada uno de nosotros, habiendo abandonado su morada terrena, se haya revestido de su morada eterna y celestial, de su cuerpo glorioso e inmortal (2Cor 5,1s; cf. ICor 15,53). Pero desde ahora nos invita Dios a colaborar con \u00e9l para construir esta casa, cuyo fundamento es Jesucristo (ICor 3,9ss), piedra angular y viva, y que est\u00e1 hecha con las *piedras vivas que son los creyentes (lPe 2,4ss). Cristo, d\u00e1ndonos acceso cerca del Padre, no nos ha hecho solamente entrar como *hu\u00e9spedes en su casa, nos ha otorgado ser \u00abde casa\u00bb (Ef 2,18s), ser integrados en la construcci\u00f3n y crecer con ella; porque cada uno viene a ser morada de Dios cuando est\u00e1 unido con sus hermanos en el Se-\u00f1or por el Esp\u00ed\u00adritu (2,21s). He aqu\u00ed\u00ad por qu\u00e9 en el Apocalipsis la Jerusal\u00e9n celestial no tiene ya templo (Ap 21,22); toda ella es la morada de Dios con los hombres venidos a ser sus hijos (21,3.7) y que permanecen con Cristo en el amor de su Padre (Jn 15,10).<\/p>\n<p>-> Permanecer &#8211; Edificar &#8211; Iglesia &#8211; Pueblo &#8211; Piedra &#8211; Reposo &#8211; Templo &#8211; Tierra.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra \u00abcasa\u00bb usualmente representa la palabra hebrea <em>bayi\u1e6f<\/em> y la griega <em>oikos<\/em> y <em>oikia<\/em>. El uso b\u00edblico se puede clasificar como sigue:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Literal. El edificio en que habita una familia se llama casa (Gn. 19:24). El templo como la habitaci\u00f3n de la presencia de Dios es una casa (Mt. 21:13).<\/li>\n<li>Figurado. Por extensi\u00f3n, las palabras se aplican a quienes se encuentran unidos por alg\u00fan v\u00ednculo de unidad. Una casa, entonces, podr\u00eda incluir (1) los miembros de una familia\u2014incluidos los siervos\u2014que viven juntos y reconocen a un jefe de familia (Gn. 14:14; Heb. 11:7); (2) los descendientes de un hombre (Gn. 18:19; Lc. 2:4); (3) los miembros del mismo grupo racial o religioso (Is. 7:13; Jer. 31:31).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Espiritual. Lo siguiente puede ser citado como ilustraci\u00f3n: (1) los creyentes como \u00abfamilia (casa) de la fe\u00bb (G\u00e1. 6:10; cf. Ef. 2:19; 1 Ti. 3:15; Heb. 3:6; 1 P. 2:5; 4:17); (2) la familia de Dios en los cielos (Jn. 14:1); (3) el cuerpo glorificado del creyente (2 Co. 5:1); (4) toda la iglesia (Heb. 10:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas palabras hay prominentes problemas teol\u00f3gicos, tales como el debate sobre si \u00abcasa\u00bb en pasajes tales como Hch. 16:31; 18:8 incluye ni\u00f1os. Est\u00e1 involucrada la cuesti\u00f3n del bautismo infantil. El uso parece indicar muy ciertamente que \u00abcasa\u00bb incluye a todos los que est\u00e1n en una familia\u2014no importa su edad. Tambi\u00e9n existe el problema de interpretar \u00abcasa de Israel\u00bb en Heb. 8:8ss. (cita de Jer. 31:31ss.). Parece ser una referencia a la iglesia m\u00e1s que a un Israel literal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wick Broomall<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (98). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>bayi&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>; gr. <\/span><span style=''>oikos, oikia<\/span><span lang=ES style=''>). Los t\u00e9rminos heb. y gr. se emplean con referencia a diversos tipos de edificios, y tambi\u00e9n en el sentido de \u201chogar, familia\u201d. Particularmente en el NT, la \u201ccasa de Dios\u201d viene a representar un importante concepto teol\u00f3gico. La informaci\u00f3n arquitect\u00f3nica en la Biblia ha sido complementada considerablemente por los resultados de las excavaciones arqueol\u00f3gicas, aunque todav\u00eda no tenemos, para cada per\u00edodo, un cuadro completo de las casas que habitaba la gente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El heb. <\/span><span style=''>bayi&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, que aparece m\u00e1s de 2.000 veces, est\u00e1 relacionado con una forma nominal que vemos en muchos idiomas sem\u00edticos. Tiene un amplio uso en el AT para todo tipo de vivienda, desde palacios (p. ej. Jer. 39.8) y templos (p. ej. 1 R. 8.13), hasta casas particulares (p. ej. Ex. 12.7; Dt. 6.7) e, incluso, posiblemente tiendas (Gn. 33.17). Generalmente se constru\u00edan las casas con materiales s\u00f3lidos como piedra, madera, y argamasa (Lv. 14.37, 39, 45; Am. 5.11), y a menudo se las incorporaba a los muros de la ciudad (Jos. 2.15). Algunas eran de excelente calidad (Dt. 8.12; Hag. 1.4), como el palacio de cedro de David (2 S. 7.2, 7; cf. 1 R. 7.2; Is. 22.8) o las lujosas casas de Samaria decoradas con marfil (1 R. 22.39; Am. 3.15). A menudo se combina <\/span><span style=' '>bayi&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> con otros sustantivos para indicar un edificio especializado, o parte de un edificio, p. ej. casas de verano e invierno (Jer. 36.22; Am. 3.15), c\u00e1rceles (Gn. 39.20ss; 2 R. 25.27), el har\u00e9n del rey de Persia (Est. 2.9ss), y especialmente el templo de Jerusal\u00e9n (\u201ccasa de Dios, 1 Cr. 9.11, 13, 26; \u201ccasa de Jehov\u00e1\u201d, 1 R. 7.12, 40\u201341). Tambi\u00e9n se emplea en otras combinaciones para describir la calidad y\/o el car\u00e1cter de la vida en una casa o edificio, p. ej. amenidad, alegr\u00eda (Ez. 26.12; Mi. 2.9; Ec. 7.4), luto (Jer. 16.5; Ec. 7.2, 4) y rebeld\u00eda (Ez. 2.5\u20136). Por extensi\u00f3n a veces <\/span><span style=''>bayi&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> puede significar la \u201cvivienda\u201d de diferentes animales (el gorri\u00f3n, Sal. 84.4; la cigue\u00f1a, Sal. 104.17; la tela de ara\u00f1a, Job 8.14; la polilla, Job 27.18; el asno mont\u00e9s, Job 39.5\u20136; el becerro, 1 S. 6.7, 10) y tambi\u00e9n se la emplea para diversos recept\u00e1culos como una zanja alrededor del altar (1 R. 18.32), recipientes para perfume (Is. 3.20), y soportes para varas (Ex. 25.27). Ocasionalmente se refiere a lo transitorio del cuerpo humano (Job 4.19; cf. 2 Co. 5.1\u201310) y aun para el *Seol (Job 38.20).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Un importante sentido de <\/span><span style=''>bayi&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, que encontramos en m\u00e1s de una cuarta parte de todas las referencias, es el de \u201ccasa, familia\u201d, que puede incluir a los que viv\u00edan en tiendas (Nm. 16.32; Dt. 11.6). Las frecuentes frases \u201cla casa de (tu, mi, etc.) padre\u201d y \u201ccasa de Israel\u201d est\u00e1n relacionadas con el concepto b\u00edblico por el cual una familia, tribu, o naci\u00f3n deriva su nombre de un antepasado o l\u00edder. Finalmente, \u201ccasa\u201d puede designar personas (incluyendo esclavos) y propiedades (Gn. 39.1\u20132; Ex. 20.17; 1 R. 13.8) pertenecientes a una familia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>Buena parte del uso en el <etiqueta id=\"#_ftn342\" name=\"_ftnref342\" title=\"\">AT<\/etiqueta> contin\u00faa en el <etiqueta id=\"#_ftn343\" name=\"_ftnref343\" title=\"\">NT. <\/etiqueta><\/span><span style=''>oikos<\/span><span style=''> <span lang=ES>tiene significados literales y metaf\u00f3ricos, con \u201cfamilia, raza\u201d adem\u00e1s de \u201ccasa\u201d. <\/span><\/span><span style=''>Oikia<\/span><span lang=ES style=''>, que aparece menos veces, es, en general, sin\u00f3nimo de <\/span><span style=' '>oikos<\/span><span lang=ES style=' '> en el NT, aunque a veces tiene el sentido especializado de \u201cposesi\u00f3n\u201d, especialmente en la frase distintiva \u201cdevorar las casas de las viudas\u201d (Mr. 12.40). A menudo \u201ccasa\u201d aparece en el NT con referencia al templo, tanto en su forma terrenal como en la celestial. Por ejemplo, Jes\u00fas habl\u00f3 en ambos sentidos de \u201cla casa de mi Padre\u201d (<etiqueta id=\"#_ftn344\" name=\"_ftnref344\" title=\"\">cf. Jn. 2.16; 14.2), que ten\u00eda q<\/etiqueta>ue ser una casa internacional de oraci\u00f3n (Mr. 11.15\u201317; cf. Is. 56.7; 60.7, <etiqueta id=\"#_ftn345\" name=\"_ftnref345\" title=\"\"><span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span><\/etiqueta>) y no una \u201ccasa de mercaderes\u201d (Jn. 2.16; cf. Zac. 14.21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una de las aplicaciones m\u00e1s importantes del concepto de la \u201ccasa de Dios\u201d fue su uso en relaci\u00f3n con la iglesia (<etiqueta id=\"#_ftn346\" name=\"_ftnref346\" title=\"\">p. ej.<\/etiqueta> Ef. 2.19\u201322, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn347\" name=\"_ftnref347\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201cfamilia\u201d; He. 3.1\u20136), cuyo car\u00e1cter comunal recibi\u00f3 realce mediante los conceptos de \u201ccasa espiritual\u201d (1 P. 2.5) y templo de Dios (1 Co. 3.16; 6.19). En contraste con los templos paganos, y aun con el templo de piedra en Jerusal\u00e9n, los creyentes eran \u201cpiedras vivas\u201d (1 P. 2.5) en un templo construido por Jes\u00fas, el Hijo de Dios (He. 3.3, 6). En esta casa de Dios, la columna de la verdad (1 Ti. 3.15), todos los creyentes son sacerdotes (1 P. 2.5, 9) y ofrecen continuos sacrificios (He. 13.15\u201316), obedientes a Dios, y sin temor del juicio final (1 P. 4.17).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Indudablemente el tema de la \u201ccasa (o \u201cfamilia\u201d) de Dios\u201d debi\u00f3 mucho a la funci\u00f3n del hogar en la cristiandad primitiva como lugar de reuni\u00f3n y compa\u00f1erismo (p. ej. 2 Ti. 4.19; Flm. 2; 2 Jn. 10). Familias enteras se volvieron al Se\u00f1or (p. ej. Hch. 16.34; 1 Co. 1.16), y el partimiento del pan (Hch. 2.46), la evangelizaci\u00f3n (Hch. 5.42), y la ense\u00f1anza (Hch. 20.20) se realizaban \u201cpor las casas\u201d (o \u201cde casa en casa\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Arqueolog\u00eda<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. General<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La gran mayor\u00eda de las casas en la antigua Palestina estaban construidas en ciudades fortificadas, aunque tambi\u00e9n las hab\u00eda en aldeas dependientes. Hasta los granjeros a menudo viv\u00edan en las ciudades, aunque pod\u00edan acampar afuera en la \u00e9poca de la cosecha, y las eras siempre se encontraban cerca de las ciudades. Las ciudades grandes cubr\u00edan a veces una superficie de 800 \u00e1reas, aunque la mayor parte de las ciudades y aldeas no pasaban de 240 \u00e1reas. Generalmente las casas estaban muy cerca una de la otra, particularmente si la ciudad estaba construida sobre una colina, de modo que el espacio se usaba econ\u00f3micamente. La planificaci\u00f3n urbana se conoc\u00eda ya a mediados del 3\u00ba milenio <etiqueta id=\"#_ftn348\" name=\"_ftnref348\" title=\"\">a.C., y durante el per\u00edodo israelita a menudo las ciudades ten\u00edan un complejo central de casas rodeado por una c<\/etiqueta>alle y un muro con casas adosadas (p. ej. Tell Beit Mirs\u00edn, Tell en-Nasbeh). Las casas de mayor tama\u00f1o se encontraban a menudo en el lado <etiqueta id=\"#_ftn349\" name=\"_ftnref349\" title=\"\">O de la ciudad, a fin de evitar el humo y la tierra que arrastraban los vientos dominantes del O.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los cimientos variaban de acuerdo con el tama\u00f1o y la importancia de la casa, aunque siempre eran importantes debido a los severos efectos de las copiosas lluvias (<etiqueta id=\"#_ftn350\" name=\"_ftnref350\" title=\"\">cf. Mt. 7.24\u201327), ya que Palestina se encuentra en una zona s\u00edsmica. A veces los cimientos llegaban al suelo virg<\/etiqueta>en, o aun a la roca firme en el caso de grandes casas, aunque en muchos casos se utilizaban, en la construcci\u00f3n de nuevos edificios, los restos de antiguos muros y cimientos. Si el terreno ten\u00eda pendiente, las capas de cimiento se colocaban en terrazas niveladas. La capa de cimiento a menudo determinaba el plano de la casa. La colocaci\u00f3n de cimientos pod\u00eda ir acompa\u00f1ado de sacrificios humanos (Jos. 6.26; 1 R. 16.34), pero no hay indicios de que esta horrorosa pr\u00e1ctica estuviese muy difundida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las paredes de las casas particulares se constru\u00edan a menudo de piedra bruta y adobe; en los casos en que la piedra era escasa, toda la casa se constru\u00eda de adobe, sobre cimientos de piedra. Los adobes se recubr\u00edan con mezcla impermeable en la cara interna de la pared, a veces solamente hasta la mitad de su altura; los pisos eran de arcilla gredosa que puede soportar el desgaste producido por los pies desnudos. En las casas de gente rica el piso a veces se pavimentaba, hasta en los patios. A veces se reforzaban las paredes coloc\u00e1ndoles pilastras de piedra labrada en las esquinas y a intervalos regulares a lo largo de los muros, o, durante la monarqu\u00eda dividida, por medio de pilastras de piedra colocadas horizontalmente, particularmente en las partes superiores de la pared. El espesor de las paredes pod\u00eda ser de hasta 1 <etiqueta id=\"#_ftn351\" name=\"_ftnref351\" title=\"\">m, aunque las interiores eran a menudo m\u00e1s delgadas.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se colocaban las puertas dentro de un marco de dos postes, dintel, y umbral. Generalmente la puerta era m\u00e1s baja que la altura de un hombre, y en general se abr\u00eda hacia adentro; se imped\u00eda que se abriese hacia afuera mediante salientes en el dintel y el umbral, que serv\u00edan tambi\u00e9n para evitar que entrara tierra y agua. Los postes de las puertas eran de madera (Ex. 21.6; Dt. 15.17) o piedra (Is. 6.4), y la puerta pod\u00eda cerrarse con cerradura o pasador (cf. 2 S. 13.17\u201318).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las ventanas se conoc\u00edan en Palestina a partir del 4\u00ba milenio a.C. Eran raras las que se colocaban en la planta baja, ya que la puerta abierta dejaba entrar bastante luz durante la mayor parte del a\u00f1o, y generalmente se las colocaba en la pared opuesta a la entrada. El espacio destinado a las ventanas era m\u00ednimo a fin de que la temperatura se mantuviese baja en verano y alta en invierno. Los relieves murales asirios de la ciudad israelita de Laquis muestran ventanas muy arriba en las torres del muro exterior; ese tipo de ventana m\u00e1s de una vez posibilit\u00f3 escapes (Jos. 2.15; 1 S. 19.12). Los marfiles labrados encontrados en diferentes sitios arqueol\u00f3gicos, que muestran una cara de mujer en una ventana con balaustrada pueden tener relaci\u00f3n con las ventanas con celosias que hab\u00eda en los muros exteriores en la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn352\" name=\"_ftnref352\" title=\"\">AT (Jue. 5.28; 2 R. 1.2; Pr. 7.6; Cnt. 2.9).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Muchas casas eran de dos pisos, aunque, como no se han preservado edificios del Israel antiguo con una planta baja completamente techada o cubierta con cielo raso, no siempre podemos estar seguros de la altura original de los edificios. Se sub\u00eda a los pisos superiores por medio de escaleras incorporadas o de mano. Estas habitaciones se destinaban a vivir y a dormir (cf. 2 R. 9.13, 17), y tambi\u00e9n se pod\u00eda atender a los hu\u00e9spedes all\u00ed (1 R. 17.19; 2 R. 4.10\u201311). Se constru\u00edan los techos con vigas cubiertas con ramas y una gruesa capa de barro, aunque a veces las vigas estaban apoyadas en una hilera de columnas a lo largo del centro de la habitaci\u00f3n. Se utilizaban unos rodillos cil\u00edndricos de piedra de alrededor de 60 <etiqueta id=\"#_ftn353\" name=\"_ftnref353\" title=\"\">cm. de longitud para mantener planos e impermeables los techos, aunque era necesario volver a ponerles mezcla anualmente, antes <\/etiqueta>del comienzo de la estaci\u00f3n lluviosa, a fin de sellar las grietas que se hubieran producido a causa del calor del verano. A menudo la familia dorm\u00eda en el techo en verano, o lo utilizaba para secar uvas, higos, lino, etc., al sol. Se constru\u00eda un parapeto a modo de protecci\u00f3n, seg\u00fan Dt. 22.8. Es indudable que se usaban techos abovedados en Palestina hacia el per\u00edodo persa, mientras que los techos de tejas tambi\u00e9n aparecieron antes de la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn354\" name=\"_ftnref354\" title=\"\">NT. La terraza tambi\u00e9n era lugar de adoraci\u00f3n, ya sea de Baal<\/etiqueta>, y especialmente del ej\u00e9rcito del cielo (Jer. 19.13; Sof. 1.5), o del verdadero Dios (Hch. 10.9).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. La vida en la casa<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Durante la mayor parte de la \u00e9poca b\u00edblica la casa serv\u00eda generalmente de vivienda, de lugar de almacenamiento, y, adem\u00e1s, ten\u00eda usos industriales y comerciales. Hay indicios de la realizaci\u00f3n de actividades de te\u00f1ido, tejido, y molienda de granos en las casas, mientras que en Jeric\u00f3 hay cierta indicaci\u00f3n de que se vend\u00eda grano en estrechas casillas a\u00f1adidas a la parte exterior de los muros de las casas. El agricultor viv\u00eda en la casa junto con todo lo que pose\u00eda. Dentro de ella se manten\u00eda suficiente alimento para el invierno, pienso para los animales, jarrones de almacenamiento, y herramientas agr\u00edcolas. A los arque\u00f3logos les ha resultado sorprendente la cantidad de materias carbonosas encontradas en estas casas, especialmente en las que destruyeron las huestes de Josu\u00e9. Cuando el tiempo era h\u00famedo o muy fr\u00edo, o en \u00e9poca de guerra, la familia tambi\u00e9n ten\u00eda que compartir la casa, o por lo menos el patio, con los animales m\u00e1s valiosos. Tambi\u00e9n se encontraron objetos religiosos en muchas casas, como altares con cuernos, soportes para incienso, braseros, y estatuillas. Sin duda muchos habitantes siguieron las pr\u00e1cticas locales en oposici\u00f3n al culto oficial de Yahv\u00e9h.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El mobiliario de la casa variaba de acuerdo con los medios econ\u00f3micos de sus habitantes. El pobre s\u00f3lo pod\u00eda tener elementos de cocina y rama. El mobiliario del cuarto de hu\u00e9spedes que se le ofreci\u00f3 a Eliseo era t\u00edpico del que se utilizaba en la familia t\u00e9rmino medio (2 R. 4.10). Consist\u00eda en cama, mesa, silla, y una l\u00e1mpara. Los ricos utilizaban camas altas, otros usaban camastros, mientras que los m\u00e1s pobres usaban esteras de juncos sobre el piso. Hac\u00eda falta mucha ropa de cama porque los inviernos de Palestina son fr\u00edos y h\u00famedos. Hab\u00eda c\u00f3modas para colocar la ropa y la ropa de cama. Los muebles de los ricos se taraceaban con marfil; otros los imitaban a veces con taraceo de hueso com\u00fan. Los taraceos de marfil, a su vez, a veces se taraceaban con oro y piedras preciosas. Tambi\u00e9n hab\u00eda telares manuales en muchas casas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En invierno a menudo se cocinaba adentro, a fin de mantener abrigada la casa, y durante los meses m\u00e1s fr\u00edos se utilizaba un brasero de cer\u00e1mica o cobre lleno de carb\u00f3n vegetal encendido, aunque este m\u00e9todo no era muy eficaz. Generalmente se constru\u00eda un horno en el patio de la casa. Era hueco en la parte superior, y pod\u00eda tener alrededor de 60 cm. de di\u00e1metro en la base y unos 30 cm. de altura, y a menudo se constru\u00eda con capas alternadas de arcilla y fragmentos de cer\u00e1mica. Dentro de la casa hab\u00eda silos de almacenamiento hechos de piedra o arcilla. Se empleaban grandes jarrones para guardar las provisiones para el invierno, y hab\u00eda un molino para moler el grano. Se guardaba la harina en un jarr\u00f3n de boca ancha, y el aceite de oliva en vasijas especialmente dise\u00f1adas. A menudo hab\u00eda un gran mortero de piedra colocado en el suelo, en el que se pod\u00edan preparar diferentes alimentos moli\u00e9ndolos con una mano de mortero. Si la casa no ten\u00eda cisterna, hab\u00eda un jarr\u00f3n grande para guardar agua, con jarrones m\u00e1s peque\u00f1os para traerla desde el manantial. Se han encontrado ollas para cocer de boca ancha para poder revolver los alimentos, y otras de boca estrecha para calentar l\u00edquidos, junto con una gran variedad de tazones para servir la comida. Los ricos utilizaban art\u00edculos de mesa de oro y plata y hervidores de cobre. Am. 6.4\u20136 describe la vida lujosa en Israel en sus aspectos m\u00e1s sombr\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. La evoluci\u00f3n arquitect\u00f3nica<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(i)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><span style=''> <i><span lang=ES>Per\u00edodo preisraelita<\/span><\/i><span lang=ES>. Las casas m\u00e1s antiguas de Palestina eran estructuras fuertes de una sola habitaci\u00f3n, mayormente de dise\u00f1o rectangular y circular. En Jeric\u00f3 aparecen casas de dos habitaciones <etiqueta id=\"#_ftn355\" name=\"_ftnref355\" title=\"\">ca. 5000 a.C., y se han preservado algunas casas calcol\u00edticas con representaciones art\u00edsticas en las paredes. Cuando llegamos al 3\u00ba milenio a.C. eran mucho m\u00e1s comunes las casas de<\/etiqueta> dos habitaciones, generalmente rectangulares, aunque la casa m\u00e1s extensa que se conoce de este per\u00edodo, en et-Tell (Hai [?]), es de unos 18 m de largo y ten\u00eda tres habitariones rectangulares iguales. Tambi\u00e9n se encontraron casas absidales en varios lugares a principios del 3\u00ba milenio, las que pueden representar un tipo de casa cananea originada all\u00ed mismo.<\/span><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante el resurgimiento de la vida urbana en la edad del bronce media, la casa centrada en el patio se hizo muy com\u00fan en Palestina, aunque los pobres continuaban viviendo en casuchas de una sola habitaci\u00f3n. Se constru\u00edan habitaciones en uno o m\u00e1s lados del patio, aunque es raro encontrar en Palestina habitaciones en los cuatro lados. Una casa de considerable tama\u00f1o de ca. 1600 a.C. se desenterr\u00f3 en Tell beit Mirs\u00edn (Debir [?]), en la que s\u00f3lo el patio med\u00eda 11 x 6 m y las seis habitaciones techadas ubicadas en dos pisos abarcaban un espacio cubierto de unos 140 m\u00b2. Un ejemplo m\u00e1s complejo de <etiqueta id=\"#_ftn356\" name=\"_ftnref356\" title=\"\">aprox. un siglo antes en Taanac ten\u00eda paredes de buena calidad d<\/etiqueta>e 1 m de espesor, pisos bien estucados, una escalera interna, y la planta baja med\u00eda unos 210 m\u00b2.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(ii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Per\u00edodo israelita<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. En los casos en que los israelitas reemplazaron las ciudades cananeas, la calidad de las viviendas disminuy\u00f3 notablemente, aunque mejor\u00f3 r\u00e1pidamente en la \u00e9poca de David y Salom\u00f3n, parcialmente merced a la influencia fenicia. La diferencia m\u00e1s patente es la ausencia de objetos de culto cananeos en el per\u00edodo inmediatamente posterior a la conquista. Las casas m\u00e1s pobres eran de una habitaci\u00f3n con un patio, muchos ejemplos de las cuales se encontraron en Tell Qasile. El tipo m\u00e1s com\u00fan de vivienda del per\u00edodo preex\u00edlico es, sin embargo, el que se conoce generalmente como la casa de cuatro habitaciones, aparentemente un concepto arquitect\u00f3nico israelita. Era de dise\u00f1o rectangular, y ten\u00eda como elemento fijo una habitaci\u00f3n al fondo, que ten\u00eda todo el ancho del edificio y estaba unida a tres habitaciones paralelas que sal\u00edan de ella. La \u201chabitaci\u00f3n\u201d central era generalmente un patio cerrado por el cual se entraba a los otros cuartos, y a menudo las habitaciones laterales estaban divididas en dos y separadas por columnas. La calidad de esas viviendas variaba enormemente, pero se utilizaba el mismo plan b\u00e1sico para los edificios p\u00fablicos y monumentales, p. ej. en Hazor y en Tell beit Mirs\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iii)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Per\u00edodo helen\u00edstico<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. Algunas ciudades helen\u00edsticas de Palestina muestran que se trat\u00f3 de llevar a cabo una planificaci\u00f3n urbana seg\u00fan el modelo rectangular. Los ricos a\u00f1adieron un cuarto de ba\u00f1o a sus casas en este per\u00edodo. Hacia la \u00e9poca del NT los ricos estaban transformando Jeric\u00f3 en un para\u00edso de invierno, m\u00e1s lujoso aunque Pompeya. Ocupaba una extensi\u00f3n m\u00e1s amplia, y ten\u00eda espaciosos jardines. La casa de los ricos en Palestina en la \u00e9poca del NT era similar a la vivienda romana en todas partes. Ten\u00eda un patio exterior rodeado de habitaciones, y por detr\u00e1s un segundo patio con cuartos adyacentes. Esta \u00faltima zona era sumamente privada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-top:0cm;margin-right:0cm;margin-bottom:0cm; margin-left:18.0pt;margin-bottom:.0001pt;text-indent:-18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(iv)<\/span><span style=''>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><i><span lang=ES style=''>Los palacios reales<\/span><\/i><span lang=ES style=''>. El AT ofrece apenas una breve descripci\u00f3n del palacio de Salom\u00f3n, pero la detallada descripci\u00f3n de la construcci\u00f3n del templo nos permite conjeturar acerca del aspecto del palacio, porque fue dise\u00f1ado por los mismos arquitectos y construido por los mismos artesanos. La alba\u00f1iler\u00eda era de piedras finamente trabajadas colocadas al hilo y cruzadas. Para la decoraci\u00f3n de interiores se empleaban maderas finas, con una terminaci\u00f3n que permit\u00eda admirar su textura. La excavaci\u00f3n del palacio del gobernador en Meguido permite ilustrar el programa de construcciones de Salom\u00f3n. El palacio de la dinast\u00eda de los Omri en Samaria tambi\u00e9n fue construido por obreros fenicios. All\u00ed el rey viv\u00eda separado de su pueblo en una ciudadela con muros muy resistentes, y al menos parcialmente aislado de la pobreza en que viv\u00eda buena parte de la poblaci\u00f3n. Las hermosas incrustaciones de marfil son una indicaci\u00f3n del estilo lujoso de vida (cf. Am. 6.4\u20136), en marcado contraste con las secciones m\u00e1s pobres de la ciudad. El palacio de Herodes en Jerusal\u00e9n, con sus amplios jardines, constitu\u00eda la \u00faltima palabra en lujo, como era el caso tambi\u00e9n con su palacio de invierno en Jeric\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975, <etiqueta id=\"#_ftn357\" name=\"_ftnref357\" title=\"\">pp. 269ss, 348ss; M. Noth, <\/etiqueta><i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, pp, 166\u2013168, 271\u2013276; E. Jenni, \u201cCasa\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn358\" name=\"_ftnref358\" title=\"\"><i>\u00b0DTMAT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn359\" name=\"_ftnref359\" title=\"\">t(t). I, cols. 449\u2013457; J. Gortzmann, \u201cCasa\u201d, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn360\" name=\"_ftnref360\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, t(t). I, pp. 233\u2013242; J. Leipoldt, W. Grundmann, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976, t(t). I, pp. 211ss; J. Jeremias, <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977, pp. 21ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>H. K. Beebe, <etiqueta id=\"#_ftn361\" name=\"_ftnref361\" title=\"\"><i>BA<\/i><\/etiqueta> 31, 1968, pp. 38\u201358; Y. Shiloh, <etiqueta id=\"#_ftn362\" name=\"_ftnref362\" title=\"\"><i>IEJ <\/i><\/etiqueta>20, 1970, pp. 180\u2013190; H. A. Hoffner, <etiqueta id=\"#_ftn363\" name=\"_ftnref363\" title=\"\"><i>TDOT<\/i><\/etiqueta> 2, 1977, pp. 107\u2013116; O. Michel, <etiqueta id=\"#_ftn364\" name=\"_ftnref364\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 5, 1968, pp. 119\u2013134; S. M. Paul y W. G. Dever (<etiqueta id=\"#_ftn365\" name=\"_ftnref365\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Biblical Archaeology<\/i>, 1973; A. C. Bouquet,<i> Everyday Life in New Testament Times<\/i>, 1955.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn366\" name=\"_ftnref366\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.J.S.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Descendencia, Edificio, Familia, Habitaci\u00f3n, Morada, Simiente, Templo Gen 28:17 no es otra cosa que c de Dios, y puerta Gen 43:16 lleva a c a esos hombres, y deguella Exo 12:30 no hab\u00eda c donde no hubiese un muerto Num 22:18 Balac me diese su c llena de plata Deu 8:12 edifiques buenas c &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/casa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCASA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1463","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1463","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}