{"id":14697,"date":"2016-02-05T09:39:45","date_gmt":"2016-02-05T14:39:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolado-laical-diocesano\/"},"modified":"2016-02-05T09:39:45","modified_gmt":"2016-02-05T14:39:45","slug":"apostolado-laical-diocesano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolado-laical-diocesano\/","title":{"rendered":"APOSTOLADO LAICAL DIOCESANO"},"content":{"rendered":"<p>La palabra \u00abap\u00f3stol\u00bb (\u00abAp\u00f3stoles) est\u00e1 en la base de la palabra \u00abapostolado\u00bb, de origen reciente, al menos en el sentido que aqu\u00ed\u00ad nos interesa; a saber, la participaci\u00f3n en el oficio apost\u00f3lico de la Iglesia1. La realidad, si no la palabra, exist\u00ed\u00ada desde el principio: las acciones que denominamos apost\u00f3licas, o parte del apostolado, aparecen frecuentemente en el Nuevo Testamento y en la tradici\u00f3n patr\u00ed\u00adstica2. En la tradici\u00f3n medieval, la palabra \u00abapostolado\u00bb tend\u00ed\u00ada a usarse en relaci\u00f3n con el oficio de los ap\u00f3stoles originarios. Parte del contenido que hoy asignamos a la palabra \u00abapostolado\u00bb se colocaba entonces bajo la denominaci\u00f3n de \u00abvida activa\u00bb3.<\/p>\n<p>Hasta el siglo XIX la palabra \u00abapostolado\u00bb no se us\u00f3 referida a los \u00ablaicos. En el siglo XX se difundi\u00f3 la idea de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica4. El nombre proced\u00ed\u00ada del grupo italiano Azione Cattolica; \u00abP\u00ed\u00ado X  fue el primer papa en usarlo. Pero fue P\u00ed\u00ado XI quien habl\u00f3 del valor de la labor de los laicos: \u00abUnidos a sus pastores y obispos, participan en las labores del apostolado, tanto individual como social\u00bb5. Tend\u00ed\u00ada este a restringir la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica a los trabajos y actividades apost\u00f3licos de los laicos, organizados y llevados a cabo por mandato especial de los obispos. Este sentido estricto de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica ser\u00e1 m\u00e1s frecuente en la Europa latina. En la d\u00e9cada de 1950, sin embargo, su significaci\u00f3n se desplaza de este sentido estricto a toda acci\u00f3n de los laicos cat\u00f3licos inspirada en la fe6. Al mismo tiempo se desarrolla una espiritualidad del apostolado de los laicos y de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica7.<\/p>\n<p>P\u00ed\u00ado XII observ\u00f3 esta confusi\u00f3n en el lenguaje y trat\u00f3 de aplicar la denominaci\u00f3n de \u00abAcci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb a todo grupo organizado de apostolado seglar reconocido como tal8. Lo que caracterizaba a la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica era su relaci\u00f3n con la jerarqu\u00ed\u00ada: la dependencia directa de ella y la participaci\u00f3n en su misi\u00f3n (P\u00ed\u00ado XI); la colaboraci\u00f3n o cooperaci\u00f3n (P\u00ed\u00ado XII). En cada pa\u00ed\u00ads adquiri\u00f3 perfiles diferentes. En algunos pa\u00ed\u00adses no hubo Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en sentido estricto.<\/p>\n<p>Muchas de las intervenciones de los obispos en los dos primeros per\u00ed\u00adodos de sesiones del Vaticano II estaban condicionadas por la idea de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica9. En el tercer per\u00ed\u00adodo se produce un cambio y empieza a verse el apostolado de los laicos como una tarea encomendada por Cristo a trav\u00e9s del bautismo y la confirmaci\u00f3n. Tiene su origen en los dones espec\u00ed\u00adficos que estos han recibido. Pueden adem\u00e1s ser llamados \u00aba una colaboraci\u00f3n m\u00e1s inmediata con el apostolado de la jerarqu\u00ed\u00ada\u00bb (LG 34).<\/p>\n<p>El Decreto sobre el apostolado de los laicos considera el apostolado de los seglares como una participaci\u00f3n en la misi\u00f3n de la Iglesia que les es propia y, al mismo tiempo, es indispensable para esta (AA 1); habla de su participaci\u00f3n en los oficios sacerdotal, prof\u00e9tico y real de Cristo (AA 2; cf LG 34-36); el decreto se\u00f1ala adem\u00e1s la llamada a la santidad en su propio estado de vida (AA 4)10<br \/>\nEl Vaticano II incluye un amplio espectro de actividades dentro del apostolado: \u00abLa obra redentora de Cristo, aunque de suyo se refiere a la salvaci\u00f3n de los hombres, se propone tambi\u00e9n la restauraci\u00f3n de todo el orden temporal. Por ello, la misi\u00f3n de la Iglesia no es s\u00f3lo ofrecer a los hombres el mensaje y la gracia de Cristo sino tambi\u00e9n el impregnar y perfeccionar todo el orden temporal con el esp\u00ed\u00adritu evang\u00e9lico. Los seglares, por tanto, al realizar esta misi\u00f3n de la Iglesia, ejercen su propio apostolado tanto en la Iglesia como en el mundo, lo mismo en el orden espiritual que en el temporal\u00bb (AA 5). El concilio desarrolla estas ideas y muestra c\u00f3mo hay diferentes campos de apostolado, en los que cada uno ha de comprometerse seg\u00fan su vocaci\u00f3n y sus dotes (AA 6-14); las formas del apostolado son tambi\u00e9n m\u00faltiples (AA 15-19). Una forma de apostolado que sigue siendo v\u00e1lida en muchos pa\u00ed\u00adses es la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, de la cual AA 20 explicita las cuatro notas: (1) asociaci\u00f3n, (2) dirigida por laicos, (3) con la misma misi\u00f3n que la Iglesia, (4) que tiene \u00abun mandato\u00bb o misi\u00f3n peculiar de la jerarqu\u00ed\u00ada (Nomine Ecclesiae). En un cap\u00ed\u00adtulo dedicado al \u00aborden que hay que observar\u00bb (AA 23-27) se trata de la relaci\u00f3n entre la jerarqu\u00ed\u00ada y los laicos comprometidos en el apostolado. Un \u00faltimo cap\u00ed\u00adtulo trata de la formaci\u00f3n para el apostolado, formaci\u00f3n que deber\u00ed\u00ada iniciarse en la infancia y que no s\u00f3lo incluye la adquisici\u00f3n de determinadas actitudes y habilidades, sino tambi\u00e9n la teolog\u00ed\u00ada y la espiritualidad (AA 28-32). Con este decreto la Iglesia escapaba por fin de la estrechez inherente a la noci\u00f3n de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, para adquirir una visi\u00f3n del apostolado m\u00e1s amplia, como tarea que incumbe a todos y cada uno de los laicos.<\/p>\n<p>El concilio exhorta tambi\u00e9n a los religiosos a renovar su apostolado (PC 8); en el per\u00ed\u00adodo posconciliar muchos religiosos han preferido la palabra \u00abmisi\u00f3n\u00bb. El C\u00f3digo de Derecho can\u00f3nico  afirma que los religiosos contribuyen a la misi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la Iglesia (CIC 574 \u00c2\u00a7 2). Dice que \u00abel apostolado de todos los religiosos consiste primeramente en el testimonio de su vida consagrada, que han de fomentar con la oraci\u00f3n y con la penitencia\u00bb (CIC 673). Reconoce que \u00aben los institutos que se dedican a obras de apostolado la actividad apost\u00f3lica forma parte de su propia naturaleza\u00bb ; la acci\u00f3n apost\u00f3lica tiene que brotar de una uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios y ha de ejercerse en nombre y por mandato de la Iglesia, y en comuni\u00f3n con ella (CIC 675; cf 678683). La ley reconoce asimismo el derecho y el deber de todos los fieles de comprometerse en la misi\u00f3n de la Iglesia (CIC 216; cf 211); este derecho y este deber son espec\u00ed\u00adficos en el caso de los laicos (CIC 225)11<br \/>\nSeg\u00fan el Vaticano II, el apostolado es \u00abtoda la actividad del cuerpo m\u00ed\u00adstico dirigida a (&#8230;) propagar el reino de Cristo en toda la tierra (&#8230;) y hacer as\u00ed\u00ad a todos los hombres part\u00ed\u00adcipes de la redenci\u00f3n salvadora\u00bb (AA 2). En las \u00faltimas d\u00e9cadas las palabras >\u00bbevangelizaci\u00f3n\u00bb y >\u00bbmisi\u00f3n\u00bb se han difundido mucho como sin\u00f3nimos de \u00abapostolado\u00bb. En cualquier caso, se pueden hacer distinciones dentro del \u00e1mbito del apostolado: en sentido estricto, la actividad misionera consiste en el esfuerzo de evangelizaci\u00f3n e implantaci\u00f3n de la Iglesia en zonas en las que Cristo todav\u00ed\u00ada no es conocido; la actividad pastoral entre los miembros de la Iglesia va encaminada a la profundizaci\u00f3n de la fe y su expansi\u00f3n a todo el \u00e1mbito de la vida cristiana; la actividad ecum\u00e9nica, por su parte, mira a la consecuci\u00f3n de la unidad cristiana.<\/p>\n<p>El documento possinodal de 1988 Vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los fieles laicos en la Iglesia y en el mundo (Christifideles laici)  desarrolla y aclara las concepciones del Vaticano II. Subraya fuertemente la misi\u00f3n del laicado: \u00abTambi\u00e9n los fieles laicos son llamados personalmente por el Se\u00f1or, de quien reciben una misi\u00f3n en favor de la Iglesia y del mundo\u00bb (ChL 2; cf 3). Reitera el \u00e9nfasis del concilio en su participaci\u00f3n en los oficios sacerdotal, prof\u00e9tico y real de Cristo, consider\u00e1ndola como otorgada por el bautismo y posteriormente desarrollada por la confirmaci\u00f3n (ChL 14). La exhortaci\u00f3n insiste en el car\u00e1cter secular del compromiso de los laicos (ChL 15.36), aunque en honda >comuni\u00f3n con toda la Iglesia (ChL 1819.25.28.30-32). Distingue los ministerios enraizados en \u00f3rdenes sagradas de los que tienen su origen en el bautismo y la confirmaci\u00f3n (ChL 21-23) y recalca el papel de los >carismas (ChL 24). En l\u00ed\u00adnea con la AA, desarrolla la variedad de las vocaciones y formas de apostolado de los laicos en la Iglesia y en el mundo (ChL 45-57); y trata por \u00faltimo de la maduraci\u00f3n y la formaci\u00f3n (ChL 57-63) 12.<\/p>\n<p>[Dentro de todo este contexto la ChL s\u00f3lo cita de forma expl\u00ed\u00adcita como asociaci\u00f3n la \u00abAcci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb (n 31). Esta particular referencia surge de la peculiar atenci\u00f3n que los papas le han dispensado ya que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica para Pablo VI y posteriormente para Juan Pablo II es \u00abuna singular forma de ministerialidad laical, espec\u00ed\u00adficamente dirigida a la colaboraci\u00f3n con los Pastores\u00bb13. El Episcopado Espa\u00f1ol en su Documento de aplicaci\u00f3n de la Christifideles laici  a Espa\u00f1a titulado Cristianos laicos, Iglesia en el mundo  de 1991, describe el par\u00e1grafo sobre \u00abla Acci\u00f3n Cat\u00f3lica: una singular forma de ministerialidad eclesial\u00bb as\u00ed\u00ad: \u00abla ChL s\u00f3lo cita de forma expl\u00ed\u00adcita la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica (n\u00c2\u00b0 31; S\u00ed\u00adnodo 1987: prop. 13). Esta particular referencia concreta no debe extra\u00f1ar ya que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, de acuerdo con la doctrina de las cuatro notas (cf AA 20), no es una asociaci\u00f3n m\u00e1s, sino que en sus diversas realizaciones -aunque pueda ser sin estas siglas concretas- tiene la vocaci\u00f3n de manifestar la forma habitual apost\u00f3lica de \u00ablos laicos de la di\u00f3cesis\u00bb, como organismo que articula a los laicos de forma estable y asociada en el dinamismo de la pastoral diocesana\u00bb (n 95). Se trata por tanto de subrayar una agrupaci\u00f3n que tiene con car\u00e1cter \u00fanico el ser una forma habitual evangelizadora -evidentemente no \u00fanica y exclusiva pero la m\u00e1s habitual- de \u00ablos laicos de la di\u00f3cesis\u00bb, similar a otras estructuras diocesanas, especialmente la parroquia, que tambi\u00e9n es la \u00abforma habitual\u00bb -tampoco \u00fanica y exclusiva, pero la m\u00e1s habitual- de la vertebraci\u00f3n pastoral de una di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Esta renovada visi\u00f3n \u00abeclesiol\u00f3gica\u00bb de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica parte, por un lado, de una relectura de las cuatro notas de AA 20: (1) como eclesialidad, (2) como protagonismo de los laicos, (3) como agrupaci\u00f3n organizada y (4) en comuni\u00f3n org\u00e1nica con el ministerio pastoral. Y, por otro lado, parte del redescubrir el valor y la misi\u00f3n \u00abeclesial diocesana\u00bb como su raz\u00f3n de ser. Ambos elementos ponen de relieve que en la Iglesia no existen ciertamente privilegios, pero que sin embargo es necesario estimular y asegurar todas las formas de servicio que hacen que la Iglesia sea verdaderamente ella misma, especialmente es importante la presencia de quien, como laico o laica, se hace cargo de realizar las opciones pastorales que el obispo lleva a cabo en su di\u00f3cesis14.]<br \/>\nEn medio de todos estos desarrollos, sigue habiendo en algunas \u00e1reas un lugar para la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en un sentido m\u00e1s propio15. El apostolado de los laicos tiene dos centros de gravedad: por un lado, participan en la misi\u00f3n general de la Iglesia como miembros de ella y, por otro, tienen un papel especial en la difusi\u00f3n del Evangelio en el mundo16. Pero hay que evitar el peligro de considerar lo sagrado ligado al clero, relegando a los laicos a lo secular. Al laicado le corresponde un apostolado genuino en la Iglesia. Es tarea de la teolog\u00ed\u00ada pastoral reconocer este apostolado y tratar de no clericalizarlo. Cuanto m\u00e1s firmemente enraizado est\u00e9 en los sacramentos de iniciaci\u00f3n, menos peligro habr\u00e1 de caer en esta aberraci\u00f3n; la clericalizaci\u00f3n surge cuando se considera que el laicado colabora en las tareas del clero en lugar de realizar una misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica. Las diferentes Iglesias locales, las diferentes culturas y tiempos determinar\u00e1n el modo en que obispos, sacerdotes, laicos y religiosos habr\u00e1n de comprometerse en la \u00fanica misi\u00f3n de la Iglesia a trav\u00e9s de las actividades del apostolado.<\/p>\n<p>NOTAS:<br \/>\n1 A. A. TOzzi, Apostolado,  en L.  PACOMiO (ed.), Diccionario teol\u00f3gico enciclop\u00e9dico,  Verbo Divino, Estella 1995, 75; B. SESBO\u00dcE, \u00c2\u00a1No teng\u00e1is miedo! Los ministerios en la Iglesia hoy,  Sal Terrae, Santander 1998, 117-131 (Ministerio bautismal de los laicos),  133-172 (La participaci\u00f3n de los laicos en el ministerio pastoral);  D. DE PABLO MAROTO, Los ministerios laicales en la Iglesia de hoy,  en S. DE FLORES-T. GOFFI-A. GUERRA (dirs.), Nuevo diccionario de espiritualidad,  San Pablo, Madrid 20005, 1092-1095; A. BONNET, El \u00abchristifidelis\u00bb recuperado protagonista humano en la Iglesia,  en R. LATOURELLE (dir.), Vaticano II. Balance y perspectivas, S\u00ed\u00ad gueme, Salamanca 1989, 357-372; G. MAGNANi, La llamada teolog\u00ed\u00ada del laicado \u00bftiene un estatuto teol\u00f3gico?,  en R. LATOURELLE (dir.), o.c., 373-409; F. X. ARNOLD, Teolog\u00ed\u00ada e historia de la acci\u00f3n pastoral,  Barcelona 1969; AA.VV., El ministerio y los ministerios seg\u00fan el Nuevo Testamento,  Madrid 1975; P D\u00ed\u008dAZ PE\u00ed\u2018ALVER-P. S\u00ed\u0081NCHEZ CASADO, Dimensi\u00f3n misionera del laicado,  en AA.VV., Promoci\u00f3n misionera de las Iglesias locales,  XXVIII Seminario de Misionolog\u00ed\u00ada, Burgos 1975, 75-89; E. GUERRY, El laicado obrero, su misi\u00f3n apost\u00f3lica,  Nova Terra, Barcelona 1964; D. BOROBIO, Ministerios laicales. Manual del cristiano comprometido,  Atenas, Madrid 1984; Los laicos y la evangelizaci\u00f3n,  Bilbao 1986.<br \/>\n2 Y. CONGAR, Jalones para una teolog\u00ed\u00ada del laicado,  Estela, Barcelona 1961 (en franc\u00e9s Par\u00ed\u00ads 1954); tambi\u00e9n: El apostolado de los laicos,  Studium, Madrid 1973.<br \/>\n3 ST 2-2ae, gq.i79-182; q.188, a.2.<br \/>\n4 Y CONGAR, Jalones para una teolog\u00ed\u00ada del laicado, o.c.,  443-488.<br \/>\n5 Ubi arcano Dei:  AAS 14 (1925) 695.<br \/>\n6 E. VILANOVA, La evoluci\u00f3n del laicado en el siglo XX,  Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00ed\u00ada, Madrid 1997.<br \/>\n7 R. BERZOSA, Teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad laical, CCS,  Madrid 1995; J. A.  ESTRADA D\u00ed\u00adAZ, La espiritualidad de los laicos en una eclesiolog\u00ed\u00ada de comuni\u00f3n,  San Pablo, Madrid 19922; A. BARRUFFO, Espiritualidad y misi\u00f3n del lai co, en S. DE FIORES-T. GOFFI-A. GUERRA (dirs.), o.c., 1078-1090; L.  EVELY, Espiritualidad de los laicos,  Ariel, Barcelona 1969.<br \/>\n8 Six ans ce sont:  AAS 49 (1957) 929-930.<br \/>\n9 I. SANNA, Il dibattito conciliare sull&#8217;Azione Cattolica,  Lateranum 53 (1987) 398-433.<br \/>\n10 Cf el mejor y m\u00e1s detallado comentario a la AA de J. PERARNAU, Decreto sobre el apostolado de los laicos,  Barcelona 1968.<br \/>\n11  Obligaciones y derechos, oficios y derechos de los laicos,  en G. GHIRLANDA, El derecho de la Iglesia, misterio de comuni\u00f3n,  San Pablo, Madrid 20002, 134-142.<br \/>\n12 Cf PONTIFICIUM CONSILIUM PRO LAICIS, Christifideles Laici: elementos de reflexi\u00f3n,  Los Laicos hoy, nn 32133 (198911990) (comentarios de J. Farnleiter, D. Tettamanzi, A. Scola, P. J. Cordes, A. Vanhoye, J. Castellano, E. Vigan\u00f3, S. Pi\u00e9-Ninot, J. Ochagav\u00ed\u00ada, A. Aguado, L.  Grygiel y A.  Birou); P. COUGHLAN, La vid y los sarmientos. Comentario a la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica sobre los laicos de Juan Pablo II,  Madrid 1990.<br \/>\n13 Cf Giovanni Paolo II a 1&#8217;A.C.L,  Roma 1986; Libro del S\u00ed\u00adnodo della Diocesi di Roma,  Roma 1993, 89; COMISI\u00f3N EPISCOPAL DE APOSTOLADO SEGLAR, El Apostolado seglar en Espa\u00f1a. Orientaciones fundamentales,  BAC, Madrid 1974.<br \/>\n14 Cf S. PIE-NINOT, Introducci\u00f3n a la Eclesiolog\u00ed\u00ada,  Verbo Divino, Estella 1995, 84s.; ID, Introducci\u00f3n y C.  CASANOVA, Asociaciones, grupos, comunidades y movimientos de apostolado seglar en la vida y la misi\u00f3n de la Iglesia,  en AA. V V., Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a. Comentarios y texto de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola sobre \u00abLos cristianos laicos, Iglesia en el mundo\u00bb,  Valencia 1992, 5-25, 185-194.<br \/>\n15 F. TAGLIAFERRI, L&#8217;azione cattolica, associazione di laici al servizio della missione della Chiesa,  en AA.VV., I laici nella Chiesa e nel mondo,  Roma 1987, 87-101.<br \/>\n16  G. THILS, Les fid\u00e9les laics: leur secularit\u00e9, leur eccl\u00e9sialit\u00e9,  NRT 109 (1987) 182-207; cf K. RAHNER, Sobre el apostolado seglar,  Escritos de Teolog\u00ed\u00ada II, Taurus, Madrid 1963, 337-374; B. COOKE, El compromiso de los laicos y sus dificultades, Con cilium 200 (1985) 83-94 (todo el n\u00famero 200 dedicado a El magisterio de los creyentes).<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra \u00abap\u00f3stol\u00bb (\u00abAp\u00f3stoles) est\u00e1 en la base de la palabra \u00abapostolado\u00bb, de origen reciente, al menos en el sentido que aqu\u00ed\u00ad nos interesa; a saber, la participaci\u00f3n en el oficio apost\u00f3lico de la Iglesia1. 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