{"id":14704,"date":"2016-02-05T09:39:59","date_gmt":"2016-02-05T14:39:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-hans-urs-von-1905-1988\/"},"modified":"2016-02-05T09:39:59","modified_gmt":"2016-02-05T14:39:59","slug":"balthasar-hans-urs-von-1905-1988","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-hans-urs-von-1905-1988\/","title":{"rendered":"BALTHASAR, HANS URS VON (1905-1988)"},"content":{"rendered":"<p>DicEC<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nHans Urs von Balthasar naci\u00f3 en Lucerna (Suiza) en 1905.  Obtuvo el t\u00ed\u00adtulo de doctor con una tesis sobre el idealismo alem\u00e1n antes de hacerse jesuita en 1929 1.  Estudi\u00f3 filosof\u00ed\u00ada en Pullach, donde ense\u00f1aba E. Przywara, y teolog\u00ed\u00ada en Lyon, donde encontr\u00f3 a H. &#8216;De Lubac, de quien hered\u00f3 su perdurable amor a los padres de la Iglesia. Entre 1940 y 1948  fue estudiante capell\u00e1n en Basilea y entr\u00f3 en contacto con Adrienne von Speyr, a la que recibi\u00f3 en la Iglesia. Juntos fundaron un instituto secular, la Comunidad de San Juan (Johannesgemeinschaft).  Sus superiores consideraron la dedicaci\u00f3n permanente a esta obra incompatible con la vida de jesuita, y se vio obligado a tomar la dolorosa decisi\u00f3n de dejar la Compa\u00f1\u00ed\u00ada de Jes\u00fas, aunque a lo largo de toda su vida sigui\u00f3 manteniendo estrechos v\u00ed\u00adnculos espirituales con ella y sigui\u00f3 siendo rigurosamente ignaciano. Sigui\u00f3 a esto un per\u00ed\u00adodo de aislamiento; no hubo para \u00e9l lugar en el Vaticano II. Despu\u00e9s del concilio,  poco a poco, fue siendo cada vez m\u00e1s aceptado: en 1984  recibi\u00f3 el premio \u00abPablo VI\u00bb de teolog\u00ed\u00ada; desde 1969  fue miembro de la C. Teol\u00f3gica Internacional; el 2 junio de 1988,  dos d\u00ed\u00adas antes de la fecha en que iba a recibir el capelo cardenalicio, muri\u00f3.<\/p>\n<p>K. Rahner ha calificado su labor de \u00abrealmente imponente\u00bb; Lubac dijo que \u00abquiz\u00e1 era la persona m\u00e1s culta de su tiempo\u00bb3. Su incre\u00ed\u00adble fecundidad4 se ha plasmado en centenares de ensayos (muchos de ellos recogidos en forma de libros); gran n\u00famero de ediciones y comentarios patr\u00ed\u00adsticos; rigurosos estudios hagiogr\u00e1ficos; traducciones, especial mente de los Padres y de escritores cat\u00f3licos franceses (Claudel, Peguy Bernanos); transcripciones y edicio nes de las voluminosas obras m\u00ed\u00adsticas de Adrienne von Speyr. Adem\u00e1s de todo esto, est\u00e1 la trilog\u00ed\u00ada titulada Gloria,  que estudia en siete vol\u00famenes la teolog\u00ed\u00ada de la belleza divina vista es pecialmente en la cruz y la resurrecci\u00f3n; su Teodram\u00e1tica,  en cinco vol\u00famenes, que trata de la libertad divina y humana en la historia de la salvaci\u00f3n; su Teol\u00f3gica,  en tres vol\u00famenes, que trata de la verdad filos\u00f3fica y divina revelada en Jesucristo. Una literatura secundaria inmensa se est\u00e1 desarrollando en torno a su obra, y se han hecho muchas tesis doctorales que indagan en diversos aspectos de su amplia producci\u00f3n5. Cinco ensa yos retrospectivos sobre sus propios libros, a intervalos de diez a\u00f1os, nos permiten asomarnos a sus princupales argumentos de inter\u00e9s6.<\/p>\n<p>Sus escritos sobre la Iglesia son numeros\u00ed\u00adsimos7 y resulta \u00c2\u00a1mposible resumirlos adecuadamente. Significa tivamente titula un ensayo suyo \u00bfQui\u00e9n es la Iglesia?8.  La Iglesia ha de verse en t\u00e9rminos personales. En el centro de su eclesiolog\u00ed\u00ada est\u00e1 el amor: amor ofrecido, amor recibido, amor devuelto. Una obra temprana, S\u00f3lo amor. El modo de la revelaci\u00f3n,  se titular\u00ed\u00ada luego, con m\u00e1s precisi\u00f3n, pero con menos elegancia, S\u00f3lo el amor es digno de fe9.<br \/>\nEn 1952 escribi\u00f3 una obra valiente invitando a la Iglesia a abandonar la seguridad de sus bastiones y a hacer frente al desaf\u00ed\u00ado de la sociedad moderna10. Pero despu\u00e9s del Vaticano II pareci\u00f3 volverse m\u00e1s conservador, interes\u00e1ndose especialmente en el rechazo contempor\u00e1neo al papado, en el sentimiento antirromano que le parec\u00ed\u00ada estar imponi\u00e9ndose en la Iglesia11. Algunos tratan de distinguir entre la impresionante genialidad de su especulaci\u00f3n teol\u00f3gica y sus juicios pr\u00e1cticos sobre la Iglesia contempor\u00e1nea. Pero esta distinci\u00f3n puede no ser necesaria. Desde la perspectiva plena del amor divino, que \u00e9l ve revelado en la belleza del Calvario y de la Pascua, muchos de los intereses eclesiol\u00f3gicos comunes quedan reducidos casi a la insignificancia. La globalidad de su visi\u00f3n es tal que se opone a cualquier forma del reduccionismo del Misterio, ya sea en una teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n o en un instituto secular influyente. Por encima de todo, es enemigo declarado de toda teolog\u00ed\u00ada o renovaci\u00f3n espiritual que trate de vaciar de contenido la cruz de Cristo (cf 1 Cor 1,17)12.<\/p>\n<p>Una de las mayores aportaciones de Balthasar a la teolog\u00ed\u00ada del siglo XX junto con K. Rahner ha sido su integraci\u00f3n de teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad13. M\u00e1s que ning\u00fan otro, \u00e9l ha sido el responsable de la idea de que los escritos y la vida de los santos constituyen una importante fuente de la teolog\u00ed\u00ada. En este sentido, considera las nociones de cuerpo de Cristo, esposa y madre m\u00e1s fecundas que las de pueblo de Dios o instituci\u00f3n. De hecho subordina la dimensi\u00f3n institucional de la Iglesia a su principio mariano femenino: \u00abPorque la Iglesia estaba ya presente en ella antes de que los hombres asumieran sus funciones\u00bb 14. M\u00e1s a\u00fan: \u00abEn Mar\u00ed\u00ada, en su s\u00ed\u00ad inmaculado a Dios, la Iglesia es ya perfecta desde el principio\u00bb15. En una exposici\u00f3n m\u00e1s desarrollada considera como esenciales cuatro tradiciones constitutivas de la Iglesia: el testimonio y pastoreo petrino horizontal; el testimonio paulino de la revelaci\u00f3n de lo alto; el testimonio contemplativo de Juan en la comuni\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, incorporando una visi\u00f3n que es tambi\u00e9n apocal\u00ed\u00adptica, uniendo cielo y tierra; el testimonio de Mar\u00ed\u00ada, que fundamenta los otros tres, porque la Iglesia ha de compartir la experiencia de Mar\u00ed\u00ada. En la medida en que la Iglesia deje de ser mariana, dejar\u00e1 de ser la Iglesia de Cristo15.<\/p>\n<p>Una vez y otra vuelve a la idea de la catholica,  la verdad universal de la que la Iglesia ha de dar testimonio vivo, sin atenuaci\u00f3n ni deformaci\u00f3n. Considera que la humanidad se halla presa de las verdades parciales. S\u00f3lo en la plenitud de la verdad enraizada en el amor puede la Iglesia introducir en el misterio divino y servir as\u00ed\u00ad aut\u00e9nticamente a la humanidad.<\/p>\n<p>NOTAS: 1 Cf P. HENRICI, Balthasar  LThK3 1 (1993) 1375-1378; A. MODA, Balthasar,  en AA.VV., Lexicon. Dizionario dei Teologi,  Casale Monferrato 1998, 138-143; R. GIBELLINI, La teolog\u00ed\u00ada del siglo XX,  Sal Terrae, Santander 1998, 254-270. &#8211; 2 Cf Por qu\u00e9 me hice sacerdote,  S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1992. &#8211; 3 Un testimonio de Cristo: Hans Urs von Balthasar,  Humanitas 9 (1965) 851-869. -4 Bibl. en C. CApOL (ed.), Hans Urs von Balthasar: Bibliographic 1925-1990,  Einsiedeln 1990. &#8211; 5 En castellano han sido publicadas por Encuentro, en tres series: Gloria: una est\u00e9tica teol\u00f3gica  (7 veis.), Teodram\u00e1tica  (5 vols.) y Teol\u00f3gica  (3 vols.); tambi\u00e9n destacan obras como Meditaciones sobre el Credo apost\u00f3lico, S\u00ed\u00adgueme,  Salamanca 1997; Teolog\u00ed\u00ada de la historia,  Encuentro, Madrid 1992 (tambi\u00e9n en Cristiandad, Madrid 1964); \u00bfNos conoce Jes\u00fas? \u00bfLo conocemos?,  Herder, Barcelona 1986; El complejo antirromano,  BAC, Madrid 1981; El cristianismo es un don,  San Pablo, Madrid 1973; Qui\u00e9n es cristiano,  Guadarrama, Madrid 1967. Significativas y de gran ayuda como introducciones a su pensamiento y obra: R. GtBELLt, La teolog\u00ed\u00ada del siglo XX, o.c.,  254-270; A. MEtS, Hans Urs von Balthasar, un te\u00f3logo cat\u00f3lico sistem\u00e1tico,  en AA.VV., Grandes te\u00f3logos del siglo XX,  San Pablo, Santiago de Chile 1996, 39-74; El m\u00e9todo teol\u00f3gico de Huns Urs von Balthasar. Un estudio aproximativo de su obra principal,  Teolog\u00ed\u00ada y Vida 30 (1989) 185-206; J. L. LLANES-J. 1. SARANYANA, Historia de la teolog\u00ed\u00ada,  BAC, Madrid 1995, 391394; T. GUARINO, Reading von Balthasar.\u2020\u00a2 Fundamental Themes,  NRT 4\/3 (1991) 52-63; M. KEHL-W. LOSER (eds.), The Von Balthasar Reader,  Nueva York-Edimburgo 1982; B. MCGREGOR-T. NORRIS (eds.), The Beauty of Christ: An Introduction to the Theology of Hans Urs von Balthasar,  Edimburgo 1994; G. MARCHESI, La cristologia di Hans Urs von Balthasar,  Roma 1977; J. O&#8217;DONNELL, Truth as Love: The Understanding of Truth According to Hans Urs von Balthasar,  Pacifica. Australian theological studies I (1988) 189-211. -6 Cf E. GUERRIERO, Hans Urs von Balthasar,  Mil\u00e1n 1991 (en alem\u00e1n: Einsiedeln 1993); J. O&#8217;DONNELL. Hats Urs von Balthasar: Outstanding Christian Thinkers,  Londres 1992; J. RICHES (ed.), The Analogy of Beauty: The Theology of Hans Urs ron Balthasar,  Edimburgo 1986. -7 Extractos en M. KEHL-W. LOSER (eds.), The Von Balhasar Reader, o.c.,  205-318. -8 Church and World,  Nueva York 1967, 112-165. -9 S\u00f3lo el amor es digno de fe,  S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1999. -10 SchleifungderBastionen,  Einsiedeln 1952, 1993x. &#8211; 11 El complejo antirromano,  BAC, Madrid 1981, &#8211; 12 A. PEELMAN, Hans Urs von Balthasar: Un diagnostic th\u00e9ologique de la civilisation occidentale,  EgIT 10 (1979) 257-274. &#8211; 13 From the Theology of God to Theology in the Church,  CIeR 68 (1983) 79-94, y en Communio 6\/5 (1981) 8-19 (ed. francesa); P. PETtT, Un grand th\u00e9ologien spirituel: Hams Urs von Balthasar,  Montreal 1985. &#8211; 14 The Marian Principle,  en Elucidations,  Londres 1975, 6472; A. PEELMAN, Hans Urs von Balthasar: Un diagnostic th\u00e9ologique de la civilisation occidentale, ac.,  127-137. -15 From the Theology of God to Theology in the Church, a.c., 86. -&#8217;16 Gloria: una asc\u00e9tica teol\u00f3gica.  Encuentro, Madrid s. a.; cl` Mar\u00ed\u00ada, hoy;  Encuentro, Madrid 1988.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEC \u00c2\u00a0 Hans Urs von Balthasar naci\u00f3 en Lucerna (Suiza) en 1905. Obtuvo el t\u00ed\u00adtulo de doctor con una tesis sobre el idealismo alem\u00e1n antes de hacerse jesuita en 1929 1. Estudi\u00f3 filosof\u00ed\u00ada en Pullach, donde ense\u00f1aba E. Przywara, y teolog\u00ed\u00ada en Lyon, donde encontr\u00f3 a H. &#8216;De Lubac, de quien hered\u00f3 su perdurable amor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/balthasar-hans-urs-von-1905-1988\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBALTHASAR, HANS URS VON (1905-1988)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}