{"id":14706,"date":"2016-02-05T09:40:03","date_gmt":"2016-02-05T14:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/barth-karl-1886-1968\/"},"modified":"2016-02-05T09:40:03","modified_gmt":"2016-02-05T14:40:03","slug":"barth-karl-1886-1968","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/barth-karl-1886-1968\/","title":{"rendered":"BARTH, KARL (1886-1968)"},"content":{"rendered":"<p>DicEC<br \/>\nEl calvinista suizo Karl Barth, uno de los te\u00f3logos m\u00e1s influyentes del siglo XX, naci\u00f3 en Basilea en 1886. Despu\u00e9s de realizar estudios de teolog\u00ed\u00ada en varias universidades, fue pastor durante bastante tiempo (1909-1921). Se convirti\u00f3 en profesor de Gotinga en 1921, ense\u00f1ando m\u00e1s tarde en M\u00fcnster y Bonn. Con la llegada del nazismo, pas\u00f3 a ser uno de los l\u00ed\u00adderes de la Iglesia confesante y uno de los autores principales de la gran ->Confesi\u00f3n de Barmen (1934). Se vio forzado a abandonar Alemania y ense\u00f1\u00f3 en Basilea hasta su jubilaci\u00f3n en 1962.<\/p>\n<p>Aunque Barth hab\u00ed\u00ada estudiado con Adolf ven Harnack, siendo pastor empez\u00f3 a reaccionar contra el liberalismo protestante. Volvi\u00f3 a una teolog\u00ed\u00ada de la palabra de Dios, con un nuevo descubrimiento de la Biblia. Fruto de sus primeras intuiciones fue su comentario a la Carta a los romanos  (1919, revisado en 1922; BAC, Madrid 1998). La bibliograf\u00ed\u00ada de sus obras, y de los estudios acerca de \u00e9l, es muy amplia.<\/p>\n<p>Estuvo comprometido en la Iglesia de muchos modos: como creyente, como pastor, como defensor de la pureza de la revelaci\u00f3n divina, especialmente en contra del nazismo, como te\u00f3logo, como ecumenista, con una importante contribuci\u00f3n a la Primera Asamblea General del Consejo Mundial de las Iglesias (->Ecumenismo y Consejo Mundial de las Iglesias) celebrada en Amsterdam en 1948, como cr\u00ed\u00adtico amistoso, pero firme, del Vaticano II. Su pensamiento eclesiol\u00f3gico no est\u00e1 expresado de manera org\u00e1nica o de forma completa, pero puede encontrarse a lo largo de su amplia obra, especialmente en su monumental Dogm\u00e1tica eclesial  y en diversos ensayos publicados entre 1932 y 1957. Se basa en sus posiciones fundamentales acerca de la trascendencia de Dios, la naturaleza de la revelaci\u00f3n, la creaci\u00f3n, la reconciliaci\u00f3n y la expiaci\u00f3n, y acerca de que s\u00f3lo es posible la autonom\u00ed\u00ada bajo la palabra de Dios, que es sujeto activo antes que objeto de la teolog\u00ed\u00ada. Partiendo de su postura en estas cuestiones centrales, concluye la imposibilidad de la teolog\u00ed\u00ada natural, la irrelevancia \u00faltima de las obras meramente humanas, la dependencia total de la gracia y la radical imposibilidad de la humanidad y de la Iglesia de cooperar de ning\u00fan modo con la acci\u00f3n divina sin la gracia. La \u00fanica revelaci\u00f3n de Dios es la que tiene lugar en Jesucristo, y la palabra de Dios es su \u00fanico medio de comunicaci\u00f3n con los hombres. Barth rechaza por tanto cualquier tipo de mediaci\u00f3n de la Iglesia, salvo aquella que se limita a la transmisi\u00f3n de la palabra de Dios. La comunidad eclesial es congregada por la palabra de Dios y edificada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo: \u00abUna congregaci\u00f3n es la reuni\u00f3n de los que pertenecen a Jesucristo por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p>La eclesiolog\u00ed\u00ada de Barth en ocasiones concuerda bien con los desarrollos del Vaticano II, y otras veces est\u00e1 en marcado contraste con las posiciones cat\u00f3licas. En ning\u00fan caso puede ser ignorada. Su exposici\u00f3n de las cuatro -> notas de la Iglesia, que de manera significativa se encuentra en la parte dedicada a la reconciliaci\u00f3n, revela importantes puntos de divergencia, as\u00ed\u00ad como temas clave de la teolog\u00ed\u00ada de Barth. El contexto inmediato es la Iglesia considerada como acontecimiento, reunida en comunidad por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, por lo que decir que la Iglesia tiene lugar ser\u00ed\u00ada m\u00e1s exacto que decir que existe. Es una comunidad visible dedicada al culto, la ense\u00f1anza, la predicaci\u00f3n, la instrucci\u00f3n, la teolog\u00ed\u00ada y la confesi\u00f3n. Esta comunidad es el cuerpo de Cristo por medio del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>La Iglesia es una: la Iglesia visible y la invisible son una; la Iglesia terrena (ecciesia militans) y  la Iglesia celeste (ecclesia triumphans)  son una; el pueblo de Israel antes de Cristo y despu\u00e9s de \u00e9l son una comunidad inseparable; las distintas Iglesias que existen en diferentes lugares son una. Cualquier otra pluralidad, como la de los cristianos que no reconocen a las otras Iglesias, es un esc\u00e1ndalo y est\u00e1 en contradicci\u00f3n con Ef 4. Por el contrario, confesar \u00abuna \u00fanica Iglesia\u00bb significa colocar a Jes\u00fas en el centro y dejar que \u00e9l cuestione nuestras divisiones.<\/p>\n<p>La Iglesia es santa: porque Dios la ha segregado. Su santidad es un reflejo de la de su cabeza, es un don gratuito. Aunque la Iglesia est\u00e1 necesitada siempre de reforma (semper reformanda),  la esposa de Cristo nunca puede dejar de ser santa; por eso es siempre algo grave y peligroso criticar a la Iglesia, aunque a veces puede ser necesario. Los verdaderos miembros de la Iglesia, los santos, s\u00f3lo son conocidos por el Se\u00f1or; la obediencia es consecuencia y expresi\u00f3n necesaria de la santidad de la Iglesia.<\/p>\n<p>La Iglesia es cat\u00f3lica: esto significa que la Iglesia tiene un car\u00e1cter en virtud del cual es siempre y en todo lugar la misma; la catolicidad es impl\u00ed\u00adcitamente el contraste entre la verdadera Iglesia y la falsa, que es her\u00e9tica, cism\u00e1tica o ap\u00f3stata. La nota de la \u00abcatolicidad\u00bb no ha de cederse exclusivamente a la Iglesia romana, porque una Iglesia, o es cat\u00f3lica, o no es la Iglesia. La catolicidad o variedad de la Iglesia es geogr\u00e1fica, consecuencia de estar presente en diferentes sociedades, en diferentes \u00e9pocas, dando cabida a miembros a los que no se debe excluir de la comunidad. No cabe suponer que una mayor\u00ed\u00ada o una minor\u00ed\u00ada represente en la Iglesia necesariamente la catholica.  Al igual que el resto de las notas de la Iglesia, la catolicidad, como calificaci\u00f3n espiritual, s\u00f3lo puede ser cre\u00ed\u00adda.\u00c2\u00a0<br \/>\nLa Iglesia es apost\u00f3lica: la \u00abapostolicidad\u00bb no se a\u00f1ade a los tres predicados anteriores, sino que constituye un criterio espiritual objeto de fe para identificar a la Iglesia una, santa y cat\u00f3lica. La apostolicidad implica el discipulado en la escuela de los ap\u00f3stoles, el sometimiento a su autoridad normativa, a su instrucci\u00f3n y direcci\u00f3n, la escucha y la aceptaci\u00f3n de su mensaje. La apostolicidad no significa sucesi\u00f3n visible de ministros, lo que ser\u00ed\u00ada un criterio jur\u00ed\u00addico m\u00e1s que espiritual; la autoridad apost\u00f3lica no puede transmitirse de este modo porque  el Esp\u00ed\u00adritu o la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu no puede controlarse por medio de la unci\u00f3n de una persona determinada. La autoridad de la apostolicidad es la del servicio; las formas de la estructura eclesi\u00e1stica son siempre secundarias, pero han de ser el\u00e1sticas para que no se conviertan en estorbo de la acci\u00f3n soberana de Jes\u00fas. La apostolicidad se hace presente cuando la Iglesia sigue la direcci\u00f3n de la Escritura en su predicaci\u00f3n y teolog\u00ed\u00ada, haci\u00e9ndose cristoc\u00e9ntrica, y cuando la Iglesia es fiel a su misi\u00f3n de heraldo por medio de la oraci\u00f3n, los sacramentos, el seguimiento interior y la teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La Iglesia no es un fin en s\u00ed\u00ad misma, sino que existe para el mundo, en el que ha de ser embajadora al servicio de la proclamaci\u00f3n y el kerigma.  El fin de la Iglesia es el Reino: \u00abSi realmente esperamos en el reino de Dios, podremos soportar la mezquindad de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>En general Barth censura a la Iglesia cat\u00f3lica el ir m\u00e1s all\u00e1 de la sola fe y el preocuparse demasiado de cuestiones jur\u00ed\u00addicas y meramente humanas. No obstante, algunos de sus cr\u00ed\u00adticos m\u00e1s perspicaces y comprensivos han sido cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 1920, Karl Barth ha venido siendo calificado como \u00abneo-ortodoxo\u00bb. En el mundo de habla inglesa esta expresi\u00f3n se ha entendido a veces como sin\u00f3nimo de \u00abtradicional\u00bb. En realidad significa tambi\u00e9n que Barth fue profundamente moderno.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEC El calvinista suizo Karl Barth, uno de los te\u00f3logos m\u00e1s influyentes del siglo XX, naci\u00f3 en Basilea en 1886. Despu\u00e9s de realizar estudios de teolog\u00ed\u00ada en varias universidades, fue pastor durante bastante tiempo (1909-1921). 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