{"id":14725,"date":"2016-02-05T09:40:39","date_gmt":"2016-02-05T14:40:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecismos\/"},"modified":"2016-02-05T09:40:39","modified_gmt":"2016-02-05T14:40:39","slug":"catecismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catecismos\/","title":{"rendered":"CATECISMOS"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa palabra \u00abcatecismo\u00bb procede del griego y significa \u00abhablar para ser o\u00ed\u00addo\u00bb, y de ah\u00ed\u00ad \u00abinstruir\u00bb. Para mucha gente significa un m\u00e9todo de aprender por medio de preguntas y respuestas, y, de hecho, han sido muchos los catecismos de este tipo. En el Antiguo Testamento hay breves res\u00famenes de la fe israelita que a menudo se denominan catequ\u00e9ticos (Dt 6,1-15; 7,7-11; 30,15-17); tambi\u00e9n en el Nuevo Testamento, por ejemplo en relaci\u00f3n con la eucarist\u00ed\u00ada (ICor 11,23-26), la resurrecci\u00f3n (ICor 15,3-7) o el misterio de Cristo (lTim 3,16). Hay por otro lado libros enteros que son considerados instrucciones catequ\u00e9ticas (Sant, lPe).<\/p>\n<p>Incluso antes de cerrarse el per\u00ed\u00adodo del Nuevo Testamento hubo manuales de moral y liturgia como la Didach\u00e9.  A medida que se desarrollaba el >catecumenado, lo iba haciendo tambi\u00e9n la ense\u00f1anza formal, especialmente durante los tiempos inmediatamente anteriores y posteriores a las ceremonias de iniciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pronto aparecieron tratados generales sobre la fe, como las obras de Agust\u00ed\u00adn Enchiridion,  sobre la fe (credo), la esperanza (oraci\u00f3n del Se\u00f1or) y el amor (preceptos morales), De catechizandis rudibus,  una obra de instrucci\u00f3n catequ\u00e9tica para gente sencilla. En la Edad media este tipo de obras se multiplicaron; algunas segu\u00ed\u00adan el esquema de preguntas y respuestas. Santo Tom\u00e1s ense\u00f1aba que la catequesis (catechismus)  hab\u00ed\u00ada de preceder al bautismo; predic\u00f3 una serie de sermones sobre el credo y escribi\u00f3 una obra sobre los art\u00ed\u00adculos de la fe (el credo de los ap\u00f3stoles) y los sacramentos.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca de la Reforma hubo varios catecismos muy importantes: el Catecismo menor  de Lutero, con preguntas y respuestas, que iba dirigido a p\u00e1rrocos y predicadores, y su Catecismo mayor,  que era un tratado teol\u00f3gico sobre todos los aspectos de la fe. San Pedro Canisio y san >Roberto Belarmino escribieron sendos catecismos, que a lo largo de los siglos alcanzaron m\u00e1s de cien ediciones. Fue muy influyente tambi\u00e9n el catecismo que se public\u00f3 despu\u00e9s de Trento, conocido a menudo como Catecismo romano,  pero cuyo t\u00ed\u00adtulo completo es elocuente: Catecismo ordenado por el decreto del concilio de Trento para los p\u00e1rrocos y publicado por mandato del sumo pont\u00ed\u00adfice P\u00ed\u00ado  V (1566). Segu\u00ed\u00ada el esquema que por entonces se hab\u00ed\u00ada hecho com\u00fan: credo, sacramentos, mandamientos y oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el Vaticano I se propuso establecer un catecismo universal que sustituyera a los innumerables catecismos diocesanos existentes. Hab\u00ed\u00ada de ser un catecismo peque\u00f1o, que no desplazara sin embargo al Catecismo romano.  Pero ya entonces el debate puso de manifiesto que algunos obispos tem\u00ed\u00adan una tendencia a la romanizaci\u00f3n que no respetara las diversidades culturales, evidentes por ejemplo en los contrastes entre las concepciones latinas y las germ\u00e1nicas y anglosajonas. Despu\u00e9s del concilio y hasta el Vaticano II se hicieron diversas sugerencias0. En concreto P\u00ed\u00ado X public\u00f3 un catecismo para la provincia romana, el Catecismo de la doctrina cristiana,  redactado seg\u00fan el modelo de un catecismo realizado por el obispo italiano M. Casati (1782).<\/p>\n<p>Hasta la d\u00e9cada de 1930 los catecismos fueron de tipo doctrinal. A partir de entonces, en Alemania, por influencia de personas como el liturgista J. A. Jungmann, se propuso que las catequesis fueran kerigm\u00e1ticas, siguiendo el planteamiento de la historia de la salvaci\u00f3n. En la Semana de Estudio sobre la Catequesis en las Misiones celebrada en Bangkok en 1962 se puso de manifiesto que antes de la >evangelizaci\u00f3n a menudo es necesaria una preevangelizaci\u00f3n, que se caracteriza por la escucha y la observaci\u00f3n de la situaci\u00f3n real de la gente antes de iniciar propiamente la evangelizaci\u00f3n. En la d\u00e9cada de 1970 la tendencia de la catequ\u00e9tica era marcadamente antropol\u00f3gica, de acuerdo con el planteamiento teol\u00f3gico caracter\u00ed\u00adstico de K. >Rahner y de muchos otros.<\/p>\n<p>Aparecieron nuevos catecismos, en particular el controvertido Catecismo holand\u00e9s  (1967), que en posteriores ediciones tuvo que llevar un suplemento con revisiones aprobadas por una comisi\u00f3n de cardenales. Mayor ventura tuvo el Catecismo alem\u00e1n,  obra en gran medida de W. Kasper.<\/p>\n<p>En el Vaticano II se pidi\u00f3 no un nuevo catecismo, sino un directorio de catequesis (CD 44), que fue publicado finalmente en 1971 por la Congregaci\u00f3n del clero. Pablo VI hizo importantes afirmaciones sobre la catequesis en el I Congreso Internacional de Catequesis y en la exhortaci\u00f3n possinodal sobre la evangelizaci\u00f3n. Decidi\u00f3 que el cuarto s\u00ed\u00adnodo de obispos (1977) se dedicara a la catequesis. En este s\u00ed\u00adnodo muchos obispos pidieron un nuevo catecismo universal. En 1979 Juan Pablo II public\u00f3 una exhortaci\u00f3n possinodal, Catechesi tradendae,  que es una rica exploraci\u00f3n de todos los aspectos de la catequesis.<\/p>\n<p>Entre tanto algunos en la Iglesia esperaban con aprehensi\u00f3n la aparici\u00f3n del nuevo Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica,  que apareci\u00f3 en 1992, y con leves modificaciones en la edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica latina en 1997. La responsabilidad de la elaboraci\u00f3n del catecismo recay\u00f3 en una comisi\u00f3n de cardenales, pero el responsable principal de su preparaci\u00f3n fue C. Schbnborn, posteriormente cardenal-arzobispo de Viena.<\/p>\n<p>Este nuevo Catecismo  est\u00e1 dirigido primariamente a los obispos, a los que escriben catecismos y a otros en la Iglesia. No pretende sustituir a otros catecismos m\u00e1s populares, sino constituir su base teol\u00f3gica. El original fue redactado en franc\u00e9s (676 p\u00e1ginas) y sigue el modelo tridentino, que consta de cuatro partes: I. La profesi\u00f3n de fe (fe, revelaci\u00f3n, el credo de los ap\u00f3stoles); II. La celebraci\u00f3n del misterio cristiano (la econom\u00ed\u00ada sacramental, los siete sacramentos, los sacramentales, los funerales); III. La vida en Cristo (la vocaci\u00f3n humana, los principios morales, la comunidad humana, la ley y la gracia, el dec\u00e1logo); IV. La oraci\u00f3n cristiana (doctrina sobre la oraci\u00f3n, comentario del padrenuestro). La obra est\u00e1 admirablemente plagada de mutuas referencias entre sus partes, que han de verse como mutuamente interrelacionadas.<\/p>\n<p>Un rasgo muy marcado es su continua fundamentaci\u00f3n escritur\u00ed\u00adstica (m\u00e1s de 3000 referencias), as\u00ed\u00ad como el hecho de recurrir frecuentemente a la liturgia de Oriente y de Occidente (m\u00e1s de 100 referencias). Hay citas de m\u00e1s de 50 autores tanto orientales como occidentales, siendo los m\u00e1s frecuentes Agust\u00ed\u00adn (88 veces), santo Tom\u00e1s (65 veces) y san Ireneo (32 veces). Pero tambi\u00e9n aparecen autores menores, como santa Teresa de Lisieux, la beata Isabel de la Trinidad y dos autores ingleses que no han sido beatificados: Juliana de Norwich (1342-1416) y el cardenal >Newman.<\/p>\n<p>Por lo general el catecismo evita tomar posturas teol\u00f3gicas. Se trata de una exposici\u00f3n de la doctrina de la Iglesia, que se mantiene en gran medida en el nivel de una explicaci\u00f3n verbal. Una dificultad seria es la que plantea el mero car\u00e1cter global de la obra. Contiene ense\u00f1anzas de la Iglesia de muy distintos niveles, con frecuencia sin ninguna indicaci\u00f3n del tipo de doctrina: fe revelada, materias relacionadas con la revelaci\u00f3n, ense\u00f1anza vinculante del magisterio universal, doctrina com\u00fan de la Iglesia, posturas casi un\u00e1nimemente aceptadas por los te\u00f3logos. No se detecta f\u00e1cilmente ninguna >jerarqu\u00ed\u00ada de verdades. Est\u00e1 por hacer en los a\u00f1os venideros una hermen\u00e9utica del Catecismo,  que ya se ha iniciado en diversos comentarios y estudios de todo tipo.<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas eclesiol\u00f3gicas aparecen en distintos puntos del Catecismo;  donde m\u00e1s atenci\u00f3n se les dedica es en el contexto de los art\u00ed\u00adculos 8\u00c2\u00b0 y 9\u00c2\u00b0 del credo: \u00abCreo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo y en la santa Iglesia cat\u00f3lica\u00bb (nn 683-975). [El objetivo eclesiol\u00f3gico de este Catecismo  es situarse precisamente al servicio de la comuni\u00f3n de las Iglesias en la fe cat\u00f3lica, insistiendo especialmente en su dimensi\u00f3n universal (por ejemplo, n 834).]<br \/>\nEl nuevo Catecismo  ser\u00e1 un documento de suma importancia si no se usa mal: no tiene que inhibir la teolog\u00ed\u00ada, sino m\u00e1s bien estimularla; su intenci\u00f3n es m\u00e1s bien presentar la verdad que condenar los errores; es m\u00e1s una fuente de recursos para los predicadores y obispos que un texto que citar de forma compleja; ha de inculturarse en los distintos lugares, m\u00e1s que imponerse en todas partes de manera uniforme y est\u00e1tica. En los pr\u00f3ximos a\u00f1os la Iglesia ha de estar atenta a la >recepci\u00f3n del Catecismo.  Ya est\u00e1n apareciendo comentarios y estudios subsidiarios en diversas lenguas.<\/p>\n<p>Diferentes reacciones iniciales han sido positivas. [Como aplicaci\u00f3n m\u00e1s concreta del Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica  poco despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de su edici\u00f3n t\u00ed\u00adpica latina se ha publicado el Directorio General para la Catequesis  (1997), que viene a sustituir al anterior publicado poco despu\u00e9s del concilio Vaticano II (1971). En \u00e9l sobresale la parte quinta, dedicada \u00ed\u00adntegramente a \u00abLa Catequesis en la Iglesia particular\u00bb (nn 215-285), donde se subraya toda una rica eclesiolog\u00ed\u00ada de la Iglesia particular, ya que \u00abla Iglesia universal, como Cuerpo de Cristo, se manifiesta as\u00ed\u00ad como \u00abCuerpo de las Iglesias\u00bb\u00bb (n 217).]<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 La palabra \u00abcatecismo\u00bb procede del griego y significa \u00abhablar para ser o\u00ed\u00addo\u00bb, y de ah\u00ed\u00ad \u00abinstruir\u00bb. Para mucha gente significa un m\u00e9todo de aprender por medio de preguntas y respuestas, y, de hecho, han sido muchos los catecismos de este tipo. 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