{"id":14739,"date":"2016-02-05T09:41:05","date_gmt":"2016-02-05T14:41:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunidades-cristianas-de-base\/"},"modified":"2016-02-05T09:41:05","modified_gmt":"2016-02-05T14:41:05","slug":"comunidades-cristianas-de-base","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunidades-cristianas-de-base\/","title":{"rendered":"COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEn un sentido amplio, \u00ablas comunidades eclesiales de base pueden considerarse como una expresi\u00f3n general de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n en pr\u00e1ctica\u00bb. Las dos han nacido del mismo inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n por los pobres: las comunidades cristianas de base (CCB) encarnan el esp\u00ed\u00adritu de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n y, a su vez, proporcionan a los te\u00f3logos una fuente de capital importancia para la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00abcomunidad cristiana de base\u00bb (comunidades eclesiales de base,  CEB) no es un\u00ed\u00advoco. La palabra \u00abbase\u00bb tiende a referirse a los que se encuentran en la parte inferior de la escala socioecon\u00f3mica y constituyen la base de la Iglesia, concebida de manera piramidal. Es lo que en otros campos suelen llamarse \u00ablas bases\u00bb. Aunque el t\u00e9rmino se aplica a muy diversos tipos de grupos cristianos cercanos a los pobres, en este art\u00ed\u00adculo lo limitaremos en gran medida a peque\u00f1os grupos de reflexi\u00f3n y acci\u00f3n centrados en la Escritura y existentes entre los pobres de Am\u00e9rica Latina. En Per\u00fa el t\u00e9rmino usado es \u00abcomunidades cristianas comprometidas\u00bb.<\/p>\n<p>Las CCB empezaron a aparecer en Brasil hacia 1963. Estaban inspiradas en parte en determinados trabajos enel campo de la educaci\u00f3n, especialmente los de P. Freire, as\u00ed\u00ad como en grupos interesados en la doctrina social de la Iglesia. La escasez de sacerdotes para las celebraciones lit\u00fargicas regulares contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a su desarrollo.<\/p>\n<p>La forma com\u00fan de una CCB es la de un grupo de entre diez y treinta personas de \u00e1mbito rural o de un barrio de chabolas que se re\u00fanen regularmente para reflexionar sobre su situaci\u00f3n a la luz de la Escritura, para cantar y rezar juntos, y buscar soluciones a los problemas que se presentan en la vida de sus miembros. Todo lo que se dice en una \u00abcomunidad cristiana de base\u00bb (o comunidad eclesial de base) es importante: se trata de una comunidad, no de un grupo de discusi\u00f3n; una comunidad en la que los miembros se preocupan unos de otros y comparten sus vidas; una comunidad cristianaleclesial y, por tanto, vinculada a la Iglesia; y de base, es decir, formada por los marginados de la sociedad.<\/p>\n<p>Se pueden ver cuatro orientaciones fundamentales en las CCB. Tienen una nueva forma de ver la realidad, a saber, desde la perspectiva de los pobres. Al mismo tiempo, su principal paradigma de Iglesia es el de pueblo de Dios, insistiendo m\u00e1s en los valores morales que en la pr\u00e1ctica religiosa. En segundo lugar, se trata de una nueva forma de ser Iglesia. Aunque se reconoce a las instituciones el papel que les es propio, se pone el acento en la igualdad radical de los creyentes, en la participaci\u00f3n de todos, cada uno a su manera, en la funci\u00f3n magisterial y santificadora de la Iglesia, as\u00ed\u00ad como en la toma de decisiones. En tercer lugar, hay un nuevo modo de acercarse a la Escritura. La metodolog\u00ed\u00ada fundamental consiste en la lectura de la Escritura por parte de la comunidad a la luz de su propia situaci\u00f3n y de sus experiencias vitales. La Escritura deja de ser un libro cuya clave de interpretaci\u00f3n est\u00e1 en manos de los sacerdotes o de las personas cultas. La Biblia pertenece a todo el pueblo de Dios y todos han sido habilitados por el Esp\u00ed\u00adritu para conocerse a s\u00ed\u00ad mismos, sus propias circunstancias y el plan de Dios a partir de sus ense\u00f1anzas. En cuarto lugar, las CCB muestran un modo nuevo de entender la misi\u00f3n. Son una realizaci\u00f3n concreta del lema de Puebla, \u00abla opci\u00f3n preferencial por los pobres\u00bb (>Pobre). Los pobres han de ser evangelizados y, lo que quiz\u00e1 es m\u00e1s importante, tienen a su vez que ser evangelizadores en la Iglesia y en el mundo.<\/p>\n<p>Las relaciones de las CCB con las estructuras parroquiales son complejas y diversas. Donde las parroquias son d\u00e9biles, las CCB son evidentemente muy importantes para el bienestar religioso y social del pueblo. No tiene por qu\u00e9 haber necesariamente, ni en la teor\u00ed\u00ada ni en la pr\u00e1ctica, conflictos entre las parroquias y las CCB, aunque puede existir una tensi\u00f3n saludable: las parroquias son centros administrativos, vinculados en gran medida al ministerio sacramental; las CCB, por su parte, son lugares en los que puede hacerse una experiencia primaria de la comunidad.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza oficial de la Iglesia se ha mostrado cada vez m\u00e1s abierta a las CCB. La Segunda Conferencia de Obispos Latinoamericanos (CELAM), celebrada en Medell\u00ed\u00adn en1968, habl\u00f3 positivamente de las CCB como \u00ablos n\u00facleos eclesiales primeros y fundamentales\u00bb. En el per\u00ed\u00adodo transcurrido antes de la Tercera Conferencia del CELAM, celebrada en Puebla en 1979, hubo conferencias nacionales de las CCB, empezando por Vitoria en 1975, que cont\u00f3 con la presencia de un importante n\u00famero de obispos. Aquel mismo a\u00f1o Pablo VI public\u00f3 su gran exhortaci\u00f3n sobre la evangelizaci\u00f3n, en la que advert\u00ed\u00ada frente a las comunidades antijer\u00e1rquicas, pero al mismo tiempo daba la bienvenida a las que eran verdaderamente eclesiales, estableciendo las condiciones bajo las cuales pod\u00ed\u00adan realmente ser una \u00abesperanza para la Iglesia\u00bb. Puebla se congratul\u00f3 por el crecimiento de las CCB desde Medell\u00ed\u00adn y habl\u00f3 largamente y de manera cordial de su valor y posibilidades, sin dejar por ello de denunciar las desviaciones. El s\u00ed\u00adnodo extraordinario de 1985 habl\u00f3 de manera muy positiva de las CCB en su informe final: \u00abDado que la Iglesia es comuni\u00f3n, las nuevas \u00abcomunidades cristianas de base\u00bb, si realmente viven en comuni\u00f3n con la Iglesia, son una expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de comuni\u00f3n y una forma de edificar una comuni\u00f3n m\u00e1s profunda. Son por tanto motivo de gran esperanza para la vida de la Iglesia\u00bb. En su exhortaci\u00f3n possinodal La vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los laicos  (1988), Juan Pablo II propone criterios para discernir entre los grupos de laicos y para reconocer en ellos la verdadera eclesialidad. Aunque de m\u00e1s amplia aplicaci\u00f3n dentro de la Iglesia, estos \u00abcriterios de eclesialidad\u00bb se aplican tambi\u00e9n a las CCB. Son: la primac\u00ed\u00ada de la llamada de todo cristiano a la santidad; la responsabilidad de la profesi\u00f3n de la fe cat\u00f3lica; el testimonio de comuni\u00f3n aut\u00e9ntica con los pastores de la Iglesia; la conformidad con los fines apost\u00f3licos de la Iglesia y la participaci\u00f3n en ellos; el compromiso de estar presentes en la sociedad humana al servicio de la dignidad total de la persona. Estos criterios reflejan una eclesiolog\u00ed\u00ada y un punto de partida diferentes de los de la mayor\u00ed\u00ada de las CCB. No obstante, se\u00f1alan algunas condiciones indispensables para que las CCB permanezcan dentro de la unidad cat\u00f3lica de la Iglesia. Existe el peligro de que los grupos puedan ser manipulados de cara a un activismo radical, y de prestar tanta atenci\u00f3n a la transformaci\u00f3n de la sociedad que pierdan de vista el aspecto espiritual de esa liberaci\u00f3n integral que constituye el n\u00facleo del mensaje de Cristo. Pero hay otra amenaza para las CCB. Pueden ser tan celosas de su autonom\u00ed\u00ada que no se den cuenta suficientemente de que la transformaci\u00f3n profunda de la sociedad no se producir\u00e1 s\u00f3lo por medio de la conversi\u00f3n individual del coraz\u00f3n. Necesitan un compromiso corporativo de cara a la renovaci\u00f3n, incluso cambio, de las instituciones pol\u00ed\u00adticas y eclesiales.<\/p>\n<p>Fen\u00f3meno originario de Latinoam\u00e9rica, donde se cuentan por cientos de miles, las CCB se han extendido a otros pa\u00ed\u00adses, adaptando las intuiciones b\u00e1sicas a las diferentes culturas y situaciones, en forma de tres modelos: el popular, el neocatecumena] y el carism\u00e1tico.<\/p>\n<p>Las CCB siguen siendo una de las expresiones concretas m\u00e1s ricas de la eclesiolog\u00ed\u00ada posconciliar, y tienen importantes lecciones que dar a la Iglesia de todos los lugares. Es importante tambi\u00e9n su contribuci\u00f3n al terreno de la espiritualidad (>Teolog\u00ed\u00adas de la liberaci\u00f3n y eclesiolog\u00ed\u00ada) a trav\u00e9s de su visi\u00f3n de la santidad desde la perspectiva de los pobres1>. Encierran adem\u00e1s grandes posibilidades de renovaci\u00f3n de la vida parroquial (>Parroquia) en todo el mundo.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 En un sentido amplio, \u00ablas comunidades eclesiales de base pueden considerarse como una expresi\u00f3n general de la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n en pr\u00e1ctica\u00bb. 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