{"id":14815,"date":"2016-02-05T09:43:33","date_gmt":"2016-02-05T14:43:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-por-que\/"},"modified":"2016-02-05T09:43:33","modified_gmt":"2016-02-05T14:43:33","slug":"iglesia-por-que","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-por-que\/","title":{"rendered":"IGLESIA: \u00bfPOR QUE?"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEl Vaticano II en su orientaci\u00f3n sacramental de la eclesiolog\u00ed\u00ada describe la Iglesia como realidad > visible y espiritual con un texto paradigm\u00e1tico: \u00abla sociedad dotada de \u00f3rganos jer\u00e1rquicos y el Cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo, el grupo visible y la comunidad espiritual, la Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes del cielo, no son dos realidades distintas. Forman m\u00e1s bien una realidad compleja en la que est\u00e1n unidos el elemento divino y el humano. Por eso, a causa de esta analog\u00ed\u00ada nada despreciable, es semejante al misterio del Verbo encarnado. En efecto, as\u00ed\u00ad como la naturaleza humana asumida est\u00e1 al servicio del Verbo divino como \u00f3rgano vivo de salvaci\u00f3n que les est\u00e1 indisolublemente unido, de la misma manera el organismo social de la Iglesia est\u00e1 al servicio del Esp\u00ed\u00adritu de Cristo (Spiritui Christi inservit),  que le da vida para que el cuerpo crezca (cf Ef 4,16)\u00bb (LG 8).<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n Spiritui Christi inservit  subraya que la analog\u00ed\u00ada entre la Iglesia y el Verbo encarnado tiene un elemento nuevo respecto a la precedente tradici\u00f3n teol\u00f3gica y magisterial que se centraba s\u00f3lo sobre el Esp\u00ed\u00adritu Santo como \u00abalma\u00bb de la Iglesia o que la ve\u00ed\u00ada como \u00abprolongaci\u00f3n de la Encarnaci\u00f3n\u00bb. Esta novedad radica en afirmar que la Iglesia es querida por Cristo para que sirva  a su Esp\u00ed\u00adritu, el cual se sirve de la misma Iglesia para crear el cuerpo de Cristo. As\u00ed\u00ad LG 8 lo ve todo en continuidad con la obra de salvaci\u00f3n realizada por Cristo y en particular con la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, primer don confiado a los creyentes. En este sentido la Iglesia se puede comprender como \u00absacramento del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (cf W. Kasper, G. Sauter, M. Semeraro, M. Kehl, etc.), en el sentido de que est\u00e1 siempre m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed\u00ad misma, orientada hacia el Esp\u00ed\u00adritu de Cristo ya que s\u00f3lo es sacramento.<\/p>\n<p>Este Esp\u00ed\u00adritu es el que convierte a la Iglesia en sacramento, ya que \u00abcausa\u00bb aquello que \u00absignifica\u00bb (significando causat,  de santo Tom\u00e1s), y as\u00ed\u00ad posibilita la doble dimensi\u00f3n de esta \u00abcompleja realidad\u00bb: la dimensi\u00f3n maternal que la identifica con la Madre que convoca y que ofrece siempre los dones santos y permanentes de la Iglesia: el mismo Esp\u00ed\u00adritu, con la Palabra y el Sacramento (cf LG 26), y la dimensi\u00f3n fraternal como comunidad convocada peregrina de los cristianos santos y pecadores (cf LG 8s.; UR 6; la ecclesia permixta  de san Agust\u00ed\u00adn), en camino hacia la \u00ab\u00ed\u00adntima uni\u00f3n con Dios y la unidad del g\u00e9nero humano\u00bb (LG 1).<\/p>\n<p>En este marco conviene reflexionar sobre el \u00ab\u00bfpor qu\u00e9?\u00bb de la Iglesia, teniendo presente que toda respuesta es fragmentaria por un doble motivo: primero, porque la actuaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios es un mysterium salutis  que no est\u00e1 en nuestras manos, y segundo, porque surge de una decisi\u00f3n que s\u00f3lo se puede comprender en su globalidad ya que es un ordo\/oeconomia salutis.  A partir de aqu\u00ed\u00ad aparece c\u00f3mo la salvaci\u00f3n de Dios es salvaci\u00f3n de la humanidad en la historia, ya que por el contrario no ser\u00ed\u00ada salvaci\u00f3n del hombre. Y es en esta concreci\u00f3n donde aparece la Iglesia como actualizaci\u00f3n real de la salvaci\u00f3n de Cristo, por esto los Padres afirmaban que del costado traspasado del crucificado naci\u00f3 la Iglesia, simbolizada en la sangre y el agua \u2014signos del bautismo y de la eucarist\u00ed\u00ada\u2014 (cf Jn 19,34; LG 3&#8230;).<\/p>\n<p>La Iglesia, por tanto, es necesaria porque permite identificar en la historia el principio de la transformaci\u00f3n salvadora de la humanidad: Jesucristo. As\u00ed\u00ad pues, la necesidad de la Iglesia se fundamenta en la necesidad, inscrita en la manifestaci\u00f3n de Dios a los hombres, de dar a conocer a Cristo. Si as\u00ed\u00ad no fuese podr\u00ed\u00ada preguntarse si en verdad la acci\u00f3n de Cristo ser\u00ed\u00ada accesible a la humanidad sin mediar alg\u00fan signo hist\u00f3rico de la continuidad de su presencia en el mundo. Este es el sentido de la expresi\u00f3n patr\u00ed\u00adstica, retomada por el Vaticano II, ecclesia ab >Abel  (LG 2), que precisamente da valor a la mediaci\u00f3n de la Iglesia para la salvaci\u00f3n de todos.<\/p>\n<p>La enc\u00ed\u00adclica Redemptoris missio  retomando la doctrina del Magisterio reciente sobre este punto afirma adem\u00e1s que \u00abla Iglesia es la v\u00ed\u00ada ordinaria de la salvaci\u00f3n y que s\u00f3lo ella posee la plenitud de los medios de salvaci\u00f3n\u00bb (n 55), pero tambi\u00e9n recuerda que la gracia en virtud de la cual todos se salvan tiene \u00abuna misteriosa relaci\u00f3n con la Iglesia\u00bb (n 10). La afirmaci\u00f3n de \u00abv\u00ed\u00ada ordinaria\u00bb supone que existen v\u00ed\u00adas extraordinarias que en la enc\u00ed\u00adclica son referidas a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, el cual \u00abdistribuye las \u00absemillas del Verbo\u00bb, presentes en los ritos y en las culturas, y las prepara para madurar en Cristo\u00bb (n 28). De esta forma pues, se mantiene la posibilidad de salvarse fuera de la visibilidad eclesial, pero se afirma con claridad la necesidad de la Iglesia para que la humanidad en su totalidad tenga plena conciencia y la esperanza de la salvaci\u00f3n. Sin la Iglesia, pues, no habr\u00ed\u00ada en la historia la certificaci\u00f3n de que Dios quiere conducir a todos a la comuni\u00f3n con El.<\/p>\n<p>Con raz\u00f3n K. Rahner conclu\u00ed\u00ada: \u00abantes de la encarnaci\u00f3n del Logos no exist\u00ed\u00ada una visibilidad permanente  del Invisible. Exist\u00ed\u00ada un orden jur\u00ed\u00addico, instituido por Dios en el pueblo de Israel, pero ese orden no era una Iglesia, obligaba a aquellos hombres, pero no produc\u00ed\u00ada gracia ni Esp\u00ed\u00adritu Santo. Hab\u00ed\u00ada un Esp\u00ed\u00adritu de Dios, pero no un Esp\u00ed\u00adritu del Dios hecho hombre. Exist\u00ed\u00ada el Esp\u00ed\u00adritu, pero no soplaba, no descend\u00ed\u00ada a parte alguna, no se hac\u00ed\u00ada \u00abvisible\u00bb. Ahora en cambio, en la plenitud de los tiempos, se ha producido esa visibilizaci\u00f3n: en el Logos hecho carne, y en su cuerpo, que es la Iglesia. Ubi est ecclesia, ibi et Spiritus Dei; et ubi Spiritus Dei, illis et ecclesia et omnis gratia,  dice san Ireneo. In ecclesia posuit Deus&#8230; universam operationem Spiritus. Y  donde act\u00faa el Esp\u00ed\u00adritu, all\u00ed\u00ad se produce, por lo menos desde lejos y parcialmente, la construcci\u00f3n del cuerpo visible de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 El Vaticano II en su orientaci\u00f3n sacramental de la eclesiolog\u00ed\u00ada describe la Iglesia como realidad > visible y espiritual con un texto paradigm\u00e1tico: \u00abla sociedad dotada de \u00f3rganos jer\u00e1rquicos y el Cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo, el grupo visible y la comunidad espiritual, la Iglesia de la tierra y la Iglesia llena de bienes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/iglesia-por-que\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abIGLESIA: \u00bfPOR QUE?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14815","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14815","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14815"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14815\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14815"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14815"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14815"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}