{"id":14866,"date":"2016-02-05T09:45:09","date_gmt":"2016-02-05T14:45:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/madre-la-iglesia-como\/"},"modified":"2016-02-05T09:45:09","modified_gmt":"2016-02-05T14:45:09","slug":"madre-la-iglesia-como","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/madre-la-iglesia-como\/","title":{"rendered":"MADRE (LA IGLESIA COMO)"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEn el Nuevo Testamento encontramos algunos textos que apuntan a la dimensi\u00f3n materna de la vida en la comunidad cristiana. La Iglesia recordaba el dicho de Jes\u00fas compar\u00e1ndose con una gallina que re\u00fane y protege a sus polluelos; es a Jerusal\u00e9n a la que apostrofa (Mt 23,37), a Jerusal\u00e9n que hab\u00ed\u00ada de ser la madre de todos los pueblos (Is 66,10-23). La primitiva reflexi\u00f3n cristiana mira a la nueva Jerusal\u00e9n, la verdadera Jerusal\u00e9n de lo alto, que es nuestra madre (G\u00e1l 4,26.31). Rasgos esponsales y maternos de la Iglesia aparecen en los escritos paulinos (2Cor 11,2; G\u00e1l 4,19; Ef 5,24-33; 1Tes 2,7-9), as\u00ed\u00ad como en el corpus jo\u00e1nico (2Jn 1,4.13; Ap 12).<\/p>\n<p>Los autores cristianos primitivos adoptan y desarrollan la idea de la Iglesia como figura materna, como por ejemplo, el Pastor  de >Hermas. >Or\u00ed\u00adgenes la desarrolla enormemente en Oriente. Pero fue quiz\u00e1 la Iglesia africana la que m\u00e1s populariz\u00f3 la idea de la Iglesia como madre, introduciendo incluso la palabra en el credo: \u00abCreo en la santa madre Iglesia\u00bb. >Cipriano lo tiene tambi\u00e9n presente: \u00abNo puedes tener a Dios como Padre si no tienes a la Iglesia como madre\u00bb, idea expresada ya en Or\u00ed\u00adgenes y asumida posteriormente por >Agust\u00ed\u00adn. Optato de Milevi, que escribe hacia el 365, tiene frases de sabor agustiniano: \u00abUna madre, la Iglesia, nos dio a luz; un Padre, Dios, nos recibi\u00f3 (excepit)\u00bb.  Parece ser que el primero en usar de forma generalizada esta idea fue >Tertuliano, que habla de Domina mater Ecclesia  (se\u00f1ora y madre), incluyendo la reverencia y el amor. Se encuentra desarrollada en Ambrosio: la Iglesia es virgen y madre fecunda. Su contempor\u00e1neo Zen\u00f3n de Verona habla tambi\u00e9n elocuentemente de la Iglesia como madre fecunda a la que hay que amar y obedecer.<\/p>\n<p>El desarrollo m\u00e1s sustancioso del tema es probablemente el de Agust\u00ed\u00adn, que explota a fondo el conjunto de las funciones y s\u00ed\u00admbolos maternos: \u00abLa Iglesia es de manera real\u00ed\u00adsima madre de los cristianos\u00bb; es una madre casta; \u00abA la Iglesia, como a Mar\u00ed\u00ada, le corresponde la integridad perpetua y la fecundidad incorrupta\u00bb, tema frecuente en sus homil\u00ed\u00adas navide\u00f1as; la Iglesia alimenta como una madre (\u00abpuesto que te han dado pecho, da t\u00fa alabanza; puesto que te han sostenido en brazos, eleva tu alabanza; puesto que te han alimentado, crece en sabidur\u00ed\u00ada y edad\u00bb\u00bb); \u00abLa Iglesia es una madre con dos senos, el Antiguo y el Nuevo Testamento, en los que mamar la leche de todos los sacramentos\u00bb; la Iglesia se alimenta con el pan del cielo y por eso puede amamantar a sus hijos; la Iglesia es la madre del amor; es maestra; es virgen (\u00abLa Iglesia entera es llamada por el mismo nombre, virgen\u00bb); \u00abLa Iglesia es esposa, pero es virgen por la fe, la esperanza y el amor\u00bb; \u00abLa Iglesia entera es la esposa de Cristo, cuyo principio y primer fruto es la carne de Cristo; la esposa se une al esposo en la carne\u00bb; la Iglesia es una madre afligida a causa del pecado, la tribulaci\u00f3n, el cisma y la herej\u00ed\u00ada; en su descendencia hay tanto buenos como malos hijos, hijos que se remontan tambi\u00e9n al<br \/>\nAntiguo Testamento.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que Agust\u00ed\u00adn piensa en la Iglesia entera, y no s\u00f3lo en la jerarqu\u00ed\u00ada, cuando habla de la Iglesia como madre: la Iglesia entera es madre y la Iglesia entera es virgen; \u00abLa Iglesia entera ata y desata el pecado\u00bb, porque todos trabajan por la conversi\u00f3n del pecador. San Agust\u00ed\u00adn expresa frecuentemente la necesidad de honrar, amar y respetar a la Iglesia: \u00abAmemos a Dios, nuestro Dios; amemos a su Iglesia; al primero como Padre; a la segunda como madre\u00bb. Por \u00faltimo Agust\u00ed\u00adn reconoce como madre a la Iglesia celeste: \u00abConocemos otra madre, la Jerusal\u00e9n celestial, que es la Iglesia santa, una parte de la cual peregrina en la tierra\u00bb \u00abLa Iglesia de abajo tiende al cielo\u00bb<br \/>\nDespu\u00e9s de Agust\u00ed\u00adn el tema de la Iglesia como madre se convirti\u00f3 en un lugar com\u00fan del pensamiento patr\u00ed\u00adstico, apareciendo tambi\u00e9n en los per\u00ed\u00adodos carolingio y escol\u00e1stico, por ejemplo, en santo Tom\u00e1s de Aquino. En los concilios medievales de reunificaci\u00f3n y en las declaraciones pontificias, se encuentra la expresi\u00f3n \u00abretorno a la madre Iglesia\u00bb en relaci\u00f3n con la sede romana. Los reformadores y los protestantes modernos mantuvieron el ep\u00ed\u00adteto de \u00abmadre\u00bb, pero sin insistir mucho en \u00e9l (as\u00ed\u00ad por ejemplo, Calvino y Lutero). Con frecuencia iba asociado a la idea de la >esposa.<\/p>\n<p>En el Vaticano II podemos distinguir a grandes rasgos dos tipos de textos: aquellos en los que \u00abmadre\u00bb aparece s\u00f3lo como una denominaci\u00f3n de la Iglesia (cf SC 4, 60, 122; IM 2; GE pr\u00f3logo y 3; DV 11, 19), y aquellos en los que aparece cierta reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la maternidad de la Iglesia. Estos \u00faltimos forman una serie rica y compleja: LG 6 desarrolla la pareja de conceptos \u00abesposa\u00bb y \u00abmadre\u00bb, pero insistiendo m\u00e1s en el primero; PO 6 afirma que \u00abla comunidad eclesial ejerce, por la caridad, la oraci\u00f3n, el ejemplo y las obras de penitencia, una verdadera maternidad para conducir las almas a Cristo\u00bb; LG 14 observa que \u00abla madre Iglesia los abraza (a los catec\u00famenos) en amor y solicitud como suyos\u00bb; LG habla del objetivo de la unidad de los cristianos y a\u00f1ade: \u00abPara conseguir esto, la Iglesia madre no cesa de orar, esperar y trabajar, y exhorta a sus hijos a la purificaci\u00f3n y renovaci\u00f3n, a fin de que la se\u00f1al de Cristo resplandezca con m\u00e1s claridad sobre la faz de la Iglesia\u00bb (una idea que vuelve a repetirse en GS 43); CD 13 declara que los obispos deben proclamar en su ense\u00f1anza la solicitud materna de la Iglesia por todos los hombres, tanto si son cat\u00f3licos comosi no; LG 41 afirma que los esposos, por medio de su amor, \u00abcontribuyen al establecimiento de la fraternidad en la caridad y se constituyen en testigos y colaboradores de la fecundidad de la madre Iglesia\u00bb; LG 42, hablando de los consejos evang\u00e9licos, dice: \u00abLa madre Iglesia goza de que en su seno se hallen muchos varones y mujeres que siguen m\u00e1s de cerca el anonadamiento del Salvador\u00bb; LG 64 es el texto m\u00e1s denso sobre la Iglesia como madre, virgen y esposa: \u00abLa Iglesia, contemplando su profunda santidad e imitando su caridad y cumpliendo fielmente la voluntad del Padre, se hace tambi\u00e9n madre mediante la palabra de Dios aceptada con fidelidad\u00bb.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la maternidad de la Iglesia no ha de perder de vista que, como afirman Agust\u00ed\u00adn y toda la tradici\u00f3n, es la Iglesia entera,  y no s\u00f3lo los pastores, la que es madre. Debe partir del doble aspecto de la maternidad, que consiste, primero, en dar la vida, y, luego, en criar y educar. Ha de subrayar el amor y los cuidados de la madre Iglesia, y poner de manifiesto la obligaci\u00f3n que tienen todos, a su vez, de mostrarle su amor. Parece necesario profundizar en las implicaciones de Me 3,35 par.: los que hacen la voluntad del Padre son la madre de Jes\u00fas. Por medio de su obediencia engendran en efecto a Jes\u00fas y lo hacen presente all\u00ed\u00ad donde su influencia no hab\u00ed\u00ada podido penetrar anteriormente. Finalmente, la insistencia en la maternidad de la Iglesia deber\u00ed\u00ada animar a todos a cuidar de ella (de su madre), y tambi\u00e9n a participar en ella. Resulta parad\u00f3jico quiz\u00e1 que muchos de los que usan la expresi\u00f3n \u00abmadre Iglesia\u00bb son personas con una concepci\u00f3n fuertemente institucional de la Iglesia. Uno podr\u00ed\u00ada esperar que el calor humano que se desprende de la imagen de la maternidad suavizara en alguna medida estas concepciones r\u00ed\u00adgidamente institucionales y jur\u00ed\u00addicas, como en la fluida meditaci\u00f3n de H. >De Lubac sobre la Iglesia, en la que reflexiona sobre c\u00f3mo un homo ecclesiasticus, o  persona leal a la Iglesia, deber\u00ed\u00ada pensar y actuar. [En este sentido puede ser \u00fatil la distinci\u00f3n patr\u00ed\u00adstica entre la Ecclesia mater congregans  y la Ecclesia fraternitas congregata  como expresi\u00f3n de la \u00ab\u00fanica compleja realidad\u00bb (LG 8) que es la Iglesia, f\u00f3rmulas que recogen los calificativos de san Isidoro de Sevilla \u2014la Ecclesia congregans et congregata\u2014,  y de san Cipriano \u2014la Ecclesia mater et fraternitas\u2014.  En efecto, ambas abrazan toda la realidad eclesial: la Ecclesia mater congregans  expresa el don de Dios que es la Iglesia, que ofrece siempre los tres dones santos y permanentes: el Esp\u00ed\u00adritu, la Palabra y el Sacramento, que la hacen santa (cf LG 26). La Ecclesia fraternitas congregata  describe en cambio su realidad humana como comunidad peregrina e hist\u00f3rica de cristianos, santos y pecadores \u2014la Ecclesia permixta  de san Agust\u00ed\u00adn\u2014, que la hacen \u00abnecesitada de purificaci\u00f3n y reforma\u00bb (cf LG 8; UR 6).]<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 En el Nuevo Testamento encontramos algunos textos que apuntan a la dimensi\u00f3n materna de la vida en la comunidad cristiana. 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