{"id":14879,"date":"2016-02-05T09:45:34","date_gmt":"2016-02-05T14:45:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-de-oxford\/"},"modified":"2016-02-05T09:45:34","modified_gmt":"2016-02-05T14:45:34","slug":"movimiento-de-oxford","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-de-oxford\/","title":{"rendered":"MOVIMIENTO DE OXFORD"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEl Movimiento de Oxford, centrado en la ciudad universitaria inglesa de Oxford, tuvo una corta duraci\u00f3n (1833-1845), pero habr\u00ed\u00ada de ser importante para la comuni\u00f3n anglicana e incluso para otras Iglesias. Fue en parte reacci\u00f3n frente al liberalismo dominante y en parte fruto del redescubrimiento de importantes elementos de la Iglesia primitiva. Fue m\u00e1s que un movimiento intelectual; se caracteriz\u00f3 por su pasi\u00f3n por la santidad y la verdad.<\/p>\n<p>Como fecha de aparici\u00f3n del movimiento suele se\u00f1alarse el 14 de julio de 1833, fecha en que J. Keble pronunci\u00f3 su serm\u00f3n sobre \u00abLa apostas\u00ed\u00ada nacional\u00bb. Sus miembros trataban de defender la instituci\u00f3n divina de la Iglesia de Inglaterra, su sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y el car\u00e1cter normativo para la fe del Book of Common Prayer.  La principal plataforma del movimiento fueron los Tracts for the Times,  iniciados por J. H. >Newman aquel mismo a\u00f1o. El otro principal responsable era E. B. Pusey.<\/p>\n<p>Los Tractarians  afirmaban la independencia espiritual de la Iglesia de Inglaterra frente al liberalismo y el Estado. Trataban de eludir la Reforma indagando en los valores espirituales y teol\u00f3gicos de la Iglesia de los primeros siglos. Recuperaron para la Iglesia de Inglaterra una doctrina del ministerio que provocar\u00ed\u00ada tensiones dentro de la Iglesia y en las relaciones ecum\u00e9nicas con las Iglesias no episcopales. El movimiento fue atacado por el ala liberal de la universidad, por la prensa y por el gobierno, que nombr\u00f3 obispos de entre aquellos que se opon\u00ed\u00adan a \u00e9l.<\/p>\n<p>El movimiento entr\u00f3 en crisis en 1841 a ra\u00ed\u00adz del Tract 90  de Newman, que fue condenado por la mayor parte de la jerarqu\u00ed\u00ada. Se trataba de un serio desaf\u00ed\u00ado, invitando a interpretar los Treinta y nueve art\u00ed\u00adculos  (>Anglicanismo) en un sentido cat\u00f3lico, en lugar de protestante. Poco despu\u00e9s algunas de las figuras clave ingresaron en la Iglesia cat\u00f3lica: Newman, F. W. Faber y W. G. Ward (1845).<\/p>\n<p>Aunque despu\u00e9s el movimiento perdi\u00f3 su identidad y orientaci\u00f3n, sus ideas siguieron siendo influyentes, especialmente en el culto. El movimiento contribuy\u00f3 adem\u00e1s a fomentar una seria labor teol\u00f3gica: el estudio de los Padres, con la Library of the Fathers,  editada por Keble, Pusey y Newman a partir de 1833; la Library qf Anglo-Catholic Theology,  en la que se editaban cl\u00e1sicos anglicanos del siglo XVII. El anglocatolicismo moderno tiene sus or\u00ed\u00adgenes en el movimiento.<\/p>\n<p>Keble y Pusey son considerados santos en algunos lugares del mundo anglicano; mientras que, por su parte, la causa de beatificaci\u00f3n de Newman sigue avanzando favorablemente en la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>El MOVIMIENTO DE OXFORD (1833-1845)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Movimiento de Oxford puede ser considerado desde distintos puntos de vista. \u201cLa concepci\u00f3n que est\u00e1 en su base\u201d seg\u00fan la Comisi\u00f3n Real sobre Disciplina Eclesi\u00e1stica de 1906, es la de la Santa Iglesia Cat\u00f3lica como cuerpo visible sobre la tierra, mantenida junta por una unida a espiritual pero absoluta, aunque est\u00e9 dividida en secciones nacionales y otras. Esta concepci\u00f3n llevaba consigo el sentido de continuidad eclesi\u00e1stica de la \u00edntima y nunca rota conexi\u00f3n entre la primitiva Iglesia y la Iglesia de Inglaterra  y la importancia de los Padres como gu\u00edas y maestros.  Tambi\u00e9n tend\u00eda a enfatizar los puntos de comuni\u00f3n entre las diferentes ramas de la Iglesia, que reconocen la doctrina o hecho de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica\u201d  (Informe, p. 54). Ese es el punto de vista que se mantiene en \u00abTracts for the Times\u00bb de 1833 a1841, que dio el nombre familiar al Movimiento Tractario. Se origin\u00f3 y termin\u00f3 con John Henry Newman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el  segundo punto de vista, aunque improbable,  lo present\u00f3 el mismo Newman en sus \u00abLectures on Anglican Difficulties\u00bb (Conferencias sobre las Dificultades Anglicanas) de 1850, donde considera que la direcci\u00f3n o la tendencia de este notable cambio no se dirig\u00eda hacia un partido en el Establishment, ni siquiera hacia el primer lugar en \u00e9l, sino totalmente alejado de divisiones nacionales. La intenci\u00f3n \u00faltima era absorber \u201clas varias denominaciones y grupos ingleses\u201d dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica, de la que sus ancestros hab\u00edan salido en la Reforma. Y como Newman hab\u00eda sido el l\u00edder en la fase anglicana del movimiento, abri\u00f3 los caminos hacia Roma, se someti\u00f3 a ella en 1845, y populariz\u00f3 el racionamiento con el que miles siguieron su ejemplo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No parece haber otro ejemplo en la historia de un pensador religioso que haya  moldeado de forma permanente la instituci\u00f3n de la que se fue, dando razones por su abandono. Pero este resultado fue de alguna manera la consecuencia de la \u201csituaci\u00f3n an\u00f3mala y singular\u201d, como concede Dean Church, mantenida por el \u201cEstablishment\u201d ingl\u00e9s desde que fue legalmente constituido bajo Isabel (Acts of Supremacy and Uniformity, del 8 de mayo de 1559).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lord Chatham expres\u00f3 esas anomal\u00edas en un famoso epigrama \u00abWe have \u00aba Popish Liturgy, Calvinistic articles, and an Arminian clergy.\u00bb (Tenemos una liturgia papal, art\u00edculos calvinistas y clero arminiano). Las diferencias eran visibles desde el principio. \u201cEs hist\u00f3ricamente cierto\u201d, dice J. A. Froude,\u201d que Isabel y sus ministros dieron intencionadamente forma a las f\u00f3rmulas de la Iglesia para facilitar que todos  los que negaban alianza con el papa pudieran usarlas\u201d. Cuando la armada fue dispersada y arruinada muchos de los seguidores de la vieja fe se conformaron  y su \u00edmpetu parece ser el responsable de que se formara el grupo High Anglican (Anglicano Alto) cuyo principal representante era Launcelot Andrews, obispo de Winchester (1555-1626). La escuela Anglo-cat\u00f3lica fue mantenida por Laud y triunf\u00f3 despu\u00e9s de la Restauraci\u00f3n. En 1662 expulsaron de la Iglesia a Baxter y a los Presbiterianos. Pero desde la revoluci\u00f3n de 1688 fue declinando progresivamente. Los obispos que no juraron estaban totalmente en esta tradici\u00f3n que por extra\u00f1os vericuetos fue trasmitida por su padre a John Keble y as\u00ed a Hurrell Froude y Newman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo los te\u00f3logos Laudianos o Carolinos no lograron echar a sus rivales calvinistas que eran tan poderosas al redactarse los Treinta y Nueve Art\u00edculos y conocidos desde tiempos de Shakespeare como Puritanos (ver Malvolio en \u201cTwelfth Night\u201d). El mismo Andrewes, aunque ten\u00eda a S. Agust\u00edn y a Sto. Tom\u00e1s como maestros, no admit\u00eda la doctrina sacerdotal de la eucarist\u00eda. En todos los per\u00edodos estaban en discusi\u00f3n las cuestiones de la regeneraci\u00f3n bautismal, la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica y la presencia real, sin haber llegado a decisiones \u201cpor ambiguos formularios salidos de vacilantes labios\u201d. Si hab\u00eda una Alta Iglesia (High Church) en el poder y si lo que manten\u00edan los Arminianos, como se dec\u00eda con picard\u00eda, todos estaba vivitos y coleando en Inglaterra, y sin embargo la teolog\u00eda de Calvino, ya suavizada por el arzobispo Whitgift o seg\u00fan el texto de los \u201cInstitutos\u201d, nunca signific\u00f3 privaci\u00f3n.. Estaba protegido por los Art\u00edculos, como la tradici\u00f3n cat\u00f3lica lo estaba por \u201cLibro de Oraciones\u201d; y as\u00ed se manten\u00eda el equilibrio entre escuelas de opiniones contrarias gracias a la supremac\u00eda real.<br \/>\nEste primer art\u00edculo del anglicanismo que hab\u00eda sido sugerido por Thomas Cromwell, aprobado por la legislaci\u00f3n del Parlamento bajo Enrique VIII (1534) convert\u00eda al rey en Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra sobre la tierra, as\u00ed como su tribunal y \u00faltima corte de apelaciones en todos los casos, tanto espirituales como seculares.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha dicho de Enrique, y es igualmente verdadero para Eduardo VI, que reclam\u00f3 todo el poder de las llaves. Isabel, mientras que dej\u00f3 el t\u00edtulo de Cabeza y la administraci\u00f3n de los ritos lit\u00fargicos, sin embargo retuvo y ejercit\u00f3 la jurisdicci\u00f3n total sobre \u201ctodas las personas y causas\u201d dentro del reino. Suprimi\u00f3 la antigua jerarqu\u00eda \u201csin procedimiento alguno en ning\u00fan tribunal espiritual\u201d, como observa Macaulay, y nombr\u00f3 una nueva. Ella le dio la vuelta al p\u00falpito,  solt\u00f3 reprimendas a los obispos y hasta a\u00f1adi\u00f3 por su propia autoridad legal defectos en el proceso de consagraci\u00f3n episcopal. El mismo Libro de Oraciones era en s\u00ed un Acto del Parlamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl tribunal supremo de apelaciones en las causas eclesi\u00e1sticas, desde 1559 a 1832 fue creado por 25 Hen. VIII, c. 19,  que concedi\u00f3 la apelaci\u00f3n de los tribunales eclesi\u00e1sticos al rey en Chanciller\u00eda por falta de justicia\u201d (Dodd, Hist. Canon Law, 232). Estos poderes eran ejercidos por el tribunal de delegados; en 1832 fueron transferidos a un comit\u00e9 judicial del consejo privado, cuyos miembros pod\u00edan ser todos laicos y si eran obispos no estaban all\u00ed por su car\u00e1cter episcopal sino como consejeros reales. Unos contrastes aclarar\u00e1n la cuesti\u00f3n. Lo constituyente de la Iglesia Cat\u00f3lica es la jurisdicci\u00f3n universal del papa (ver concilio de Florencia; concilio Vaticano I). Pero la forma constituyente de la Iglesia de Inglaterra, tal como est\u00e1 establecido por el Parlamente, es la jurisdicci\u00f3n universal de la corona. En ambos casos,  las decisiones del papa o de de la corona no tienen apelaci\u00f3n. Cuando Isabel rompi\u00f3 con los obispos cat\u00f3licos que no la reconoc\u00edan como cabeza espiritual y cuando Guillermo III depuso a Sancroft y a sus sufrag\u00e1neos que se negaron a pronunciar el juramento de lealtad, se hizo una prueba, dogm\u00e1tica en 1559, no menos en 1690, que demuestra que no hay causa de exenci\u00f3n se puede aportar contra el rey cuando act\u00faa  como supremo gobernador de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la doctrina llamada Erastiana, de Erasto, un te\u00f3logo suizo (1524-83), que neg\u00f3 al clero el poder de excomulgar. En Inglaterra los sucesos se hab\u00edan precipitado antes de que Erastus publicara su filosof\u00eda. Pol\u00edticos como Burghley y Walsingham actuaban sin teor\u00eda alguna, pero se inspiraban en Enrique VIII. La afirmaci\u00f3n abstracta  de una postura que identifica a la Iglesia con la naci\u00f3n y a los s\u00fabditos de ambos con el rey, se puede encontrar en Hooker \u00abThe Laws of Ecclesiastical Polity\u00bb (1594-97). Lo mismo afirmaban vigorosamente Sewlden y los abogados en todo momento. Durante los a\u00f1os cr\u00edticos del siglo diecinueve, Arnold, Stanley y Kingsley fueron los defensores m\u00e1s conocidos entre los cl\u00e9rigos. Stanley dec\u00eda que la Iglesia de Inglaterra \u201ces por la mism\u00edsima condici\u00f3n de su ser, ni Alta ni Baja, sino Ancha\u201d (\u00abEd. Rev.\u00bb, Julio, 1850).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De t\u00e9rminos m\u00e1s bruscos pero igualmente pr\u00e1cticos, los hombres dec\u00edan \u201cLa Iglesia fue insertada en el Estado, y el Estado deber\u00eda permanecer como Se\u00f1or\u201d. As\u00ed que ninguna regulaci\u00f3n por parte de los obispos ni convocatorias han de ser tenidas en cuenta por parte de los anglicanos, laicos y cl\u00e9rigos, a no ser que implique, t\u00e1cita o expl\u00edcitamente, el consentimiento de la Corona, i.e. del Parlamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los \u201cDissenters\u201d  y a los cat\u00f3licos fueron excluidos por el Estado de sus de sus oficios, el sistema, a pesar de la Gran rebeli\u00f3n y m\u00e1s a\u00fan tras la desastrosa Revoluci\u00f3n de 1688, funcion\u00f3 como se esperaba. Pero en 1828 el Test Act fue rechazado. Al a\u00f1o siguiente la Emancipaci\u00f3n Cat\u00f3lica se convirti\u00f3 en ley. En 1830 los franceses expulsaron a los Borbones; B\u00e9lgica se sacudi\u00f3 el yugo de Holanda. En 1832 lleg\u00f3 la \u201cReform Hill\u201d, que los tories utilizaron para atacar a la iglesia. \u00bfEn qu\u00e9 iba a quedar la supremac\u00eda real si el Parlamento no iba a ser ya exclusivamente anglicano? Lord Grey  les dijo a los obispos que pusieran en orden su casa. Se suprimieron diez obispados irlandeses. Arnold escribi\u00f3 en 1832: \u201cNing\u00fan poder humano puede salvar a la Iglesia, tal cual est\u00e1 ahora.\u201d Whately pens\u00f3 que era dif\u00edcil conservar el \u201cEstablishment\u201d de ser completamente anulado. Alexander Knox, un escritor irland\u00e9s de largas perspectivas, dijo: \u201cLa antigua Iglesia Alta (High Church) se ha agotado\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La secta evang\u00e9lica \u201cCaplhan, descendiente de Calvino y la Secta Clapton, tambi\u00e9n llamada \u201cAlta y Seca\u201d (High and Dry), que carec\u00eda de cualquier teolog\u00eda, se repartieron a  la gente seria entre ellos. Los obispos eran grandes personas que amasaban riqueza para sus familias y que hab\u00edan logrado colocarse entre los influyentes por servicios civiles o por editar obras de teatro griego, se sentaron, indefensos y asombrados ante la revoluci\u00f3n.  Los hombres de iglesia m\u00e1s activos no esperaban de ellos no consejo ni ayuda. Arnold pudo haber arrastrado consigo a los \u201cDissenters\u201d con su \u201ccomprehensi\u00f3n \u201cdel sacrificio del dogma a los juicios individuales. Whateley protest\u00f3 ante \u201cesa doble usurpaci\u00f3n, la interferencia de la Iglesia en lo temporal y del Estado en lo espiritual\u201d. El Dr. Hook, un notable predicador y organizador:\u201ddio cuerpo y fuerza  a la teolog\u00eda de la Iglesia, para que no fuera mal interpretada o ignorada\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la salvaci\u00f3n vino de Oxford \u201cel hogar de las causas perdidas\u201d, que a\u00fan debat\u00eda la eterna cuesti\u00f3n de la Iglesia como en los d\u00edas de Enrique IV.<br \/>\nOriel, donde hab\u00edan ense\u00f1ado Raleigh y Butler, era ahora el m\u00e1s distinguido \u201ccollege\u201d de la universidad. Durante treinta a\u00f1os hab\u00eda dado la bienvenida a los pensadores originales, entre sus fellows estaban, Copleston, Whateley, Hawkins, Davison, Keble, Arnold, Pusey, y Hurrell Froude. \u201cEste grupo de hombres de Oriel\u201d, dice Pattison, era claramente el producto de la Revoluci\u00f3n Francesa\u201d. Los que entre ellos se dedicaban a la \u201cinvestigaci\u00f3n libre\u201d, fueron llamados \u201cNo\u00e9ticos\u201d; \u201capelaban a los primeros principios, pon\u00edan todo en cuesti\u00f3n y desterraron el principio de autoridad en las cuestiones intelectuales\u201d.<br \/>\nLa universidad, que Pattison describe como \u201cuna corporaci\u00f3n clerical cerrada\u201d donde todos hab\u00edan jurado el \u201clibro de Oraciones y los Art\u00edculos\u201d llevaba en su seno la semilla del Liberalismo, y estaba amenazada por cambios an\u00e1logos a la m\u00e1s amplia revoluci\u00f3n en el Estado mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y lleg\u00f3 la reacci\u00f3n, como era de esperar, en el mismo college que hab\u00eda sido testigo la provocaci\u00f3n. \u00a1Oxford, de entre todos los lugares,  deb\u00eda ser la \u00faltima en aceptar las ideas francesas y democr\u00e1ticas!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John Keble (1792-1865) era el fellow l\u00edder de Oriel. Ya desde su juventud hab\u00eda recibido los m\u00e1s altos honores de la universidad. En 1823 se convirti\u00f3 en coadjutor  de su padre en Fairford y en 1287 public\u00f3 \u201cEl a\u00f1o Cristiano\u201d, un ciclo de refinados y suavizantes poemas o meditaciones en verso,  en la l\u00ednea de \u201cEl Templo\u201d,  por su profundidad espiritual y devoto afecto a la Iglesia de Inglaterra. Ya llevaban numerosas ediciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Keble, aunque ten\u00eda una mente universitaria, no ten\u00eda ni idea de metaf\u00edsica. Era un conservador en su coraz\u00f3n y viv\u00eda de las influencia de la escuela laudiana. No ten\u00eda ambiciones, era inflexible, nunca abierto a nuevos desarrollos, pero amable, astuto y piadoso. Sus convicciones necesitaban un Aar\u00f3n para que fueran efectivas y lo encontr\u00f3 en su disc\u00edpulo \u201cbrillante y hermoso\u201d, Froude, cuya breve vida (1802-36) cuenta tanto en el Movimiento de Oxford. Froude era el lazo de uni\u00f3n entre Keble y Newman. Su amistad en un momento en que los prejuicios evang\u00e9licos de Newman iban desapareciendo y su inclinaci\u00f3n hacia el Liberalismo hab\u00eda recibido un fuerte correctivo por la \u201cenfermedad y el sufrimiento\u201d, demostraron ser lo \u00fanico que le hac\u00eda falta a un temperamento que siempre se apoyaba en sus asociados y que absorb\u00eda las ideas con la vivacidad de un genio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, la fusi\u00f3n se realiz\u00f3. En otro lugar se relata (ver JOHN HENRY NEWMAN) la historia de esos primeros a\u00f1os en los que el futuro l\u00edder Tractariano fue adquiriendo conocimientos de ciertas verdades cat\u00f3licas, una por una, bebiendo en varias fuentes. Pero su unidad viviente y suprema autoridad le vinieron de sus discusiones con Froude, cuyo maestro era Keble. Froude, dice Newman, \u201cprofesaba abiertamente su admiraci\u00f3n por la Iglesia de Roma y su aborrecimiento de los Reformadores. Se deleitaba en la noci\u00f3n de un sistema jer\u00e1rquico, del poder sacerdotal y de la completa libertad eclesi\u00e1stica. Sent\u00eda desd\u00e9n por la m\u00e1xima \u201cLa Biblia y solo la Biblia es la religi\u00f3n de los Protestantes\u201d, y se gloriaba en aceptar la Tradici\u00f3n como un instrumento principal de la ense\u00f1anza religiosa. Tiene un alto y severo concepto de la excelencia intr\u00ednseca de la virginidad\u2026Se deleitaba pensando en los santos\u2026.Abraz\u00f3 el principio de la penitencia y mortificaci\u00f3n. Ten\u00edan una verdadera devoci\u00f3n a la Presencia Real en la que ten\u00eda una fe firme. Le arrastraba poderosamente la Iglesia Medieval, pero no la primitiva (Apolog\u00eda p. 24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo este es en realidad lo caracter\u00edstico de la \u00faltima fase del Movimiento de Oxford, conocido como Ritualismo, m\u00e1s que de las primeras. Sin embargo, la amistad de Newman con Froude ya exist\u00eda en 1826; se hacen \u00edntimos cuando Peel es rechazado por la Universidad en 1829. Y las tendencias romanas que hemos se\u00f1alado arriba, debieron influir poderosamente en el l\u00edder, cuando sus esperanzas en el Anglicanismo hab\u00edan sido hechas a\u00f1icos por las desgracias del \u201cTract 90\u201d.  A Keble, por otra parte, le disgustaba grandemente Roma, as\u00ed como los \u201cDissenters\u201d y el Metodismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos  primeros a\u00f1os de esta revitalizaci\u00f3n est\u00e1n desfigurados por una fuerte pol\u00e9mica anti -romana que Froude, en su lecho de muerte, conden\u00f3 como demasiado \u201cmaldecir y jurar\u201d (cursing and swearing).\u00bb Pero Newman joven estaba convencido de que el papa era el Anticristo predicho por el profeta Daniel, S. Pablo y S. Juan- \u201cSu imaginaci\u00f3n aun estaba influida por lo efectos de esta doctrina en 1843. Por ello su lenguaje hacia la antigua iglesia  se acercaba mucho a los abundantes vituperios de los Puritanos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento, por consiguiente, comenz\u00f3 no por asuntos romanos, sino por el p\u00e1nico provocado por la alianza de Oconnell con los Whigs, de los Dissenters con los Benthamitas, dedicados a destruir todo lo religioso. \u00bfC\u00f3mo hacerles frente? Newman contesta en su tratado inicial, dirigido al clero por un presb\u00edtero\u2026\u201dtemo\u201d, les dice, \u201cque hemos hecho poco caso del terreno sobre el que se levanta nuestra autoridad, nuestra procedencia de los Ap\u00f3stoles\u201d. Y apela al servicio (sacramento) del Orden o  en otras palabras, al Libro de Oraciones (Prayer Book) y al sistema sacramental del que los cl\u00e9rigos eran los ministros nombrados por Dios. Los primeros tres tratados est\u00e1n datados el 9 de septiembre de 1833.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman y Froude, despu\u00e9s de su viaje al Mediterr\u00e1neo en diciembre de 1832 hab\u00edan vuelto en medio de una agitaci\u00f3n en la que enseguida se pusieron al d\u00eda. El serm\u00f3n de Keble sobre la \u201cApostas\u00eda nacional\u201d no era en si muy chocante, pero se\u00f1alaba el 14 de julio de 1833 como el nacimiento  de una \u201csegunda Reforma\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Hadleigh, H.J. Rose y otros tres cl\u00e9rigos  se hab\u00edan reunido en una conferencia, del 25 al 29 de julio, y trataban de comenzar una sociedad en defensa de la Iglesia, con mecanismos y salvaguardias cual conven\u00eda a las personas responsables. Pero a Newman no lo deten\u00edan los comit\u00e9s. \u201cLutero\u201d, escrib\u00eda,\u201d era un individuo\u201d. Propuso ser un Lutero apost\u00f3lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman era tutor en Oriel. Hawkins le hab\u00eda negado el puesto, una curiosa manera de agradecer el voto que hab\u00eda hecho a Hawkins preboste en vez de a Keble. Pero \u00e9l era vicario de Santa Mar\u00eda, una parroquia que depend\u00eda de Oriel y de la iglesia de la universidad. Su p\u00falpito era uno de los m\u00e1s famosos de Inglaterra. El conoc\u00eda los secretos de periodismo y dominaba una severa elocuencia trufada de convicciones que su lectura de los Padres y de los folios anglicanos hab\u00eda reforzado. Sent\u00eda gran confianza en su posici\u00f3n, pero no estaba demasiado impuesto en la historia de los or\u00edgenes de los anglicanos o de la Supremac\u00eda real.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su Iglesia era un ideal. Nunca, ciertamente, desde la legislaci\u00f3n de Enrique y de Isabel, hab\u00eda gozado el Establishment ingl\u00e9s de la libertad que el buscaba. Hab\u00eda publicado art\u00edculos de fe impuestos por necesidades pol\u00edticas, hab\u00eda tolerado entre sus comunicantes a Luteranos, Calvinistas, Erastianos y,  en las personas de altos dignatarios como el obispo Hoadley,  hasta a Socinianos. Nunca se hab\u00eda gobernado a si misma en el pasado como tampoco lo hac\u00eda ahora. Si la idea del \u201cprimer principio \u201cdel movimiento era la \u201clibertad eclesi\u00e1stica\u201d, era realmente un fracaso, porque la Supremac\u00eda real tal como la entienden los hombres de leyes y lamentan los te\u00f3logos de la Alta Iglesia, estaba aun intacta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte no se ve\u00eda se\u00f1al alguna de victoria. Cualquiera puede creer en la peculiar doctrina de la teor\u00eda tractariana y cualquiera puede rechazarla sin incurrir en penas en el Establishment de la Iglesia. Son opiniones, no dogmas, no son las ense\u00f1anzas exclusivas que  constituyen un credo por si mismas.<br \/>\nReci\u00e9n sacado de la Etica de Arist\u00f3teles, donde se dice que la virtud est\u00e1 en el medio, el intelectual de Oriel llam\u00f3 a su postura V\u00eda Media;  era la \u201caurea mediocritas \u201cque evitaba la corrupci\u00f3n papal y las herej\u00edas protestantes. Pero \u00bfexist\u00eda realmente en alg\u00fan lugar, fuera de los libros? No era \u201c\u00bfcomo una doctrina, falta de simplicidad, dif\u00edcil de manejar, indeterminada en sus provisiones y sin una existencia sustantiva en cualquier lugar o pa\u00eds\u201d? Newman no negaba eso \u201ca\u00fan hay que probar si lo que se llama anglo \u2013 catolicismo, la religi\u00f3n de Andrewes, Laud, Hammond, Butler, and Wilson, se puede profesar, actuar en ella y mantenerla\u2026o si es una mera modificaci\u00f3n o estado transitorio del Romanismo o de un Protestantismo popular.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La V\u00eda Media era un experimento. Quiz\u00e1s le Iglesia Establecida \u201cnunca represent\u00f3 en absoluto una doctrina\u2026nunca tuvo una base intelectual\u201d; quiz\u00e1s no ha sido \u201csino un nombre o un departamento del Estado\u201d (Proph. Office, Introd.). Al final lleg\u00f3 a esta conclusi\u00f3n, pero no hasta que intent\u00f3 durante ocho a\u00f1os la V\u00eda Media y consigui\u00f3 ganarse un grupo de disc\u00edpulos. El movimiento Tractario logr\u00f3 poco despu\u00e9s implantar entre las variedades de vida religiosa anglicana, un grupo cat\u00f3lico, pero fall\u00f3 totalmente en hacer del Iglesia Establecida (Establishment) una Iglesia Cat\u00f3lica.<br \/>\nPalmer del college Worcester y sus asociados clericales presentaron en 1834 al arzobispo de Canterbury un escrito, firmado por 10.000 nombres, defendiendo los intereses que corr\u00edan peligro. Joshua Watson, un dirigente laico, adujo otro escrito m\u00e1s enf\u00e1tico con la adhesi\u00f3n de 230.000 cabezas de familia. Pero ning\u00fan resaltado duradero sali\u00f3 de estos esfuerzos colectivos, aunque asustaron al gobierno y apaciguaron su celo revolucionario. Mr. Rose,  un hombre de mucho car\u00e1cter y distinci\u00f3n, hab\u00eda comenzado la \u201c\u00bbBritish Magazine\u00bb como un \u00f3rgano de la Iglesia; la conferencia de Hadleigh se debi\u00f3 a sus esfuerzos, y aparec\u00eda como el jefe de \u201cdon nadies\u201d como Froude y Newman. Sus amigos se opon\u00edan a los \u201cTratados\u201d que era la \u00fanica obra de estos que iban por libre. Pero Newman no se rend\u00eda. Se lenguaje  sobre la Reforma ofend\u00eda a Mr. Rose y mientras que Froude estaba dispuesto a disolver la uni\u00f3n de Iglesia y Estado que consideraba que era el padre o la herramienta del Liberalismo en la doctrina, llamaba a Rose \u201cconservador\u201d. No parec\u00eda probable que la amistad durara entre mentes que iban en direcciones opuestas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir de Rose que fue un auxiliar en el primer estadio de la defensa de la Iglesia; nunca fue un Tractario y muri\u00f3 en 1839. Su aliado, William Parker, le sobrevivi\u00f3 muchos a\u00f1os. Palmer, un protestante irland\u00e9s, culto y pomposo, hab\u00eda impreso en 1832 su \u201cOr\u00edgenes lit\u00fargicos\u201d, un volumen, ya obsoleto pero que fue el mejor libro para ese per\u00edodo sobre los Oficios en la Iglesia de Inglaterra. Su posterior \u201cTratado sobre la Iglesia\u201d de 1838 era meramente anglicano y por consiguiente anti- romano, pero con el que se gan\u00f3 el respeto del P. Perrone S.J que le contest\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palmer no era un Tractario tampoco como prueba suficientemente su \u201cNarraci\u00f3n de los Hechos \u201cde 1843. La diferencia puede exponerse con claridad de la siguiente manera: los genuinos anglicanos identificaban la Iglesia Cat\u00f3lica de una vez por todas con el cuerpo local del que eran miembros, e interpretaban los fen\u00f3menos de la cristiandad medieval o reformada  bajo esta luz: eran ingleses primero y cat\u00f3licos despu\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Newman no era as\u00ed. Nos dice\u201d sent\u00eda afecto por mi propia iglesia, pero no ternura\u2026si el Liberalismo llegara a poner un pie dentro de ella, estaba seguro vencer\u00eda. Yo ve\u00eda que los principios de la Reforma eran incapaces de rescatarla. Pero respecto a abandonarla, la idea nunca pas\u00f3 por mi imaginaci\u00f3n; sin embargo siempre tuve ante mi que hab\u00eda algo m\u00e1s grande que la Iglesia Establecida y que eso era la Iglesia Cat\u00f3lica y Apost\u00f3lica,  establecida desde el principio y de la que no era otra cosa que un \u00f3rgano y la presencia local\u201d. Estas divergencias produjeron la ruptura por fin en 1845.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u201cNuevos Tratados\u201d, dice Dean Church \u201cfueron recibidos con sorpresa, desmayo, rid\u00edculo e indignaci\u00f3n. Pero enseguida surgieron las respuestas de simpat\u00eda entusiasta\u201d. Comenz\u00f3 una propaganda activa por todo el pa\u00eds. Los obispos estaban asombrados por la atrevida reinterpretaci\u00f3n de la Sucesi\u00f3n Apost\u00f3lica, en la que apenas cre\u00edan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman afirmaba el principio del dogma; una iglesia visible con sacramentos y ritos como los canales de la gracia invisible; un sistema episcopal ordenado por Dios como el inculcado en las cartas de S. Ignacio. Pero los Erastianos o Liberales no se reg\u00edan por el dogma y los evang\u00e9licos no encontraron la gracia ex opere operato en los sacramentos. El episcopado era para ambos una forma conveniente de gobierno de la Iglesia y la misma Iglesia, una asociaci\u00f3n voluntaria. Pero los obispos ingleses, que eran nombrados por los Erastianos (\u201cun gobierno infiel\u201d, es la expresi\u00f3n de Keble) tem\u00edan el poder de los Evang\u00e9licos. De ning\u00fan modo pod\u00edan apoyar los \u201cTratados\u201d. M\u00e1s a\u00fan, por citar a Newman, \u201cTodo el mundo estaba asombrado de lo que dec\u00edamos Froude y yo;  se dec\u00eda que era puro \u201cpapismo\u201d. En Inglaterra, los corazones buscaban como nunca antes, desde que los no-jurantes abandonaron. Los cat\u00f3licos hab\u00edan sido emancipados y \u201caquellos que se sentaban en los asientos de los reformadores denigraban a la Reforma.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para m\u00e1s confusi\u00f3n hab\u00eda comenzado el ataque Liberalizador a la Universidad. En 1834 el Dr. Hampden escribi\u00f3 y envi\u00f3 a Newman su panfleto en el que recomendaba la abolici\u00f3n del test  para los Dissenters, es decir la suscripci\u00f3n de los Art\u00edculos por los  graduandos. \u00bfPor qu\u00e9 razones? Porque, dec\u00eda, la religi\u00f3n era una cosa y la opini\u00f3n teol\u00f3gica otra. Las doctrinas trinitarias y unitarias eran meras opiniones y el esp\u00edritu de la Iglesia de Inglaterra no era el esp\u00edritu del dogma. Hampden no hizo otra cosa que repetir los bien conocidos argumentos de Locke y Chillingworth, pero estaba abriendo las puertas de Oxford a la incredulidad, como previ\u00f3 Newman, y por ello contest\u00f3 airadamente que los puntos de vista de Hamden hac\u00edan naufragar la fe cristiana. \u201cDesde entonces\u201d, dice en la Apolog\u00eda, \u201cFaeton se ha subido a la carroza del sol; nosotros, \u00a1ay! solo podemos mirar y verle precipitarse desde el cielo\u201d. En frase de Marck Pattison, la Universidad hab\u00eda sido secularizada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los No\u00e9ticos de Oriel siguieron Los hombres de iglesia de Balliol y a \u00e9stos los agn\u00f3sticos de un per\u00edodo m\u00e1s reciente. Desde Whateley y Arnold, a trav\u00e9s de los d\u00edas tormentosos del \u201cTratado 90\u201d y la \u201cdegradaci\u00f3n\u201d de Ward llegamos hasta la Comisi\u00f3n Real de 1854, que cre\u00f3 la Universidad de Oxford moderna. Se suprimi\u00f3 la suscripci\u00f3n a los Art\u00edculos; los \u201cfellows\u201d dejaron de ser lo que alguien ha llamado \u201cconservas clericales\u201d; hubo una \u201cestallido de infidelidad\u201d, dice Pattison con sorna y nombres como Arthur Clough, Matthew Arnold, J.A. Froude, Jowett y Max M\u00fcller declararon triunfalmente que los Liberales se hab\u00edan hecho con el poder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman perdi\u00f3 la universidad  pero la mantuvo en su interior durante a\u00f1os por su visible grandeza, por su predicaci\u00f3n y por sus amistades. Los sermones, quedan ocho vol\u00famenes, le permitieron un comentario severo pero m\u00e1s persuasivo sobre folletos y tratados, que siempre eran de una visi\u00f3n m\u00e1s larga y de un estilo nervioso pero formal. Estos,  anotados ya desde el punto de vista cat\u00f3lico, en 1870, fueron reimpresos en \u201cV\u00eda Media\u201d, \u00abEsquemas hist\u00f3ricos\u00bb, \u00abDiscusiones y Disputas\u00bb, y dos vol\u00famenes de \u201cEnsayos\u201d (hay ediciones populares de sus obras en 1895). Keble volvi\u00f3 a publicar a Hooker como si fuera un Aquinate anglo-cat\u00f3lico (completado en 1836). Y desde su c\u00e1tedra de poes\u00eda se entregaron sus graciosas \u201cPraelections\u201d latinas, profundamente tintadas con mismo sentimiento religiosos. Hurrel Froude intent\u00f3 hacer un esbozo de su h\u00e9roe, Santo  Tom\u00e1s Becket, patr\u00f3n de todos los antierastianos. Bowden compil\u00f3 la vida del papa Gregorio VII, evidentemente por el mismo motivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tampoco faltaron manifiestos po\u00e9ticos. Se puede atribuir a la \u201cLira Apost\u00f3lica\u201d una fuerte influencia sobre los que no acababan de entender el sutil razonamiento que llenaba el \u201cOficio Prof\u00e9tico\u201d de Newman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a sus propios versos, A. J. Froude observa que a pesar de su forma algo ruda, \u201chab\u00edan penetrado en el coraz\u00f3n y la mente y all\u00ed permanec\u00edan\u201d: \u201c\u00bbLead, Kindly Light\u00bb, a\u00f1ade, \u201ces quiz\u00e1s el himno m\u00e1s popular en el idioma. All\u00ed ciertamente\u201dhab\u00eda pensamientos como los de ning\u00fan otro hombre y emociones como las de ning\u00fan otro\u201d. Keble y otros contribuyeron a la \u201cLira\u201d con poemas. Comenzaron a aparecer impresas historias Alto-Anglicanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la inspiraci\u00f3n necesitaba el apoyo de un poder constante, para que los Tratados no fueran una chispa moment\u00e1nea. Y apareci\u00f3 en 1834 al entrar en el movimiento Pusey, can\u00f3nigo de la Iglesia de Cristo y profesor de hebreo. Pusey pose\u00eda una erudici\u00f3n enorme, conseguida en parte en las universidades alemanas. Era de un alto estrato social (lo que siempre impresiona a los ingleses)  y era reverenciado como santo por su vida devota, su munificencia y su seriedad. Aunque era \u201cun aburrido y tedioso predicador\u201d muy confuso y poco ret\u00f3rico, se sent\u00eda el peso de su sabidur\u00eda. Ocup\u00f3 la plaza que Mr. Rose no pudo ocupar. Inmediatamente le pareci\u00f3 que el mundo exterior le miraba como la cabeza visible del movimiento. Lleg\u00f3 a llamarse \u201cpuseyismo\u201d en Inglaterra y fuera. Los inteligentes de la universidad hab\u00edan bromeado sobre los \u201cnewmaniacos\u201d, poniendo al mismo nivel al vicario de Sta. Mar\u00eda con el jud\u00edo Neander, convertido al protestantismo. Pero \u201cpuseyita\u201d era un t\u00e9rmino serio hasta cuando se desaprobaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El l\u00edder tractariano mostr\u00f3 una emotiva deferencia hacia \u201ceste gran hombre\u201d, y en verdad estaban m\u00e1s de acuerdo de lo Pusey se imaginaba, aunque \u00e9ste no sent\u00eda la atracci\u00f3n de Roma y la intensidad de Newman manifestaba la impaciencia de un afecto que se estaba acabando. \u00abO that thy creed were sound, thou Church of Rome!\u00bb(Ojala que tu credo fuera s\u00f3lido, t\u00fa Iglesia de Roma!) exclam\u00f3 en la amargura de su coraz\u00f3n. Pusey, siempre suave no tiene nada de esa \u201cpasi\u00f3n hist\u00e9rica\u201d. Ni siquiera pensaba que su juicio sobre los obispos fuera decisivo ni  le preocupaba si ellos iban contra las ense\u00f1anzas de los Padres tan \u00edntimamente conocidas por su sufriente estudiante. Era un hombre de \u201camplios proyectos\u201d, que confiaba en su posici\u00f3n y \u201cno era perseguido por ninguna perplejidad intelectual\u201d. Daba la bienvenida a la responsabilidad, a veces demasiado. Y ahora dio a los tratados (\u201ctracts\u201d) un car\u00e1cter m\u00e1s importante.<br \/>\nEl suyo sobre del Bautismo de 1835 era un tratado elaborado que llev\u00f3 a otros a un modelo similar. En 1836 anunci\u00f3 su gran proyecto de la traducci\u00f3n o \u201cbiblioteca\u201d de los Padres, que fue realizada principalmente junto con el exc\u00e9ntrico y piadoso Charles Marriot. La publicaci\u00f3n de los te\u00f3logos anglicanos, desde Andrewes en adelante tambi\u00e9n debe mucho a Pusey. As\u00ed comenz\u00f3 la instauratio magna de teolog\u00eda y devoci\u00f3n, que intentaba ser puramente cat\u00f3lica. Desde entonces ha crecido enormemente y se ha convertido no solo en algo culto sino tambi\u00e9n popular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los expertos anglicanos han tratado la liturgia, historia de la iglesia, los libros sobre gu\u00edas de la vida espiritual, la himnolog\u00eda, arquitectura y ritual con mucho conocimiento y notable \u00e9xito. De todas estas empresas y durante muchos a\u00f1os E. B. Pusey fue la fuente de inspiraci\u00f3n y el est\u00e1ndar.<br \/>\nEn 1836 Hurrell Froude, volvi\u00f3 muy d\u00e9bil de Barbados y muri\u00f3 en casa de su padre en Devonshire. Sus \u201crestos\u201d, de los que hablaremos m\u00e1s tarde, fueron publicados en 1837. El m\u00e1s querido amigo de Newman le fue arrebatado cuando se abr\u00eda un nuevo escenario de pol\u00e9micas y alarmas que se repetir\u00edan durante medio siglo \u2013 \u201cpersecuciones\u201d legales, venganzas que le ca\u00edan desde la derecha e izquierda. Froude muri\u00f3 el 28 de febrero de 183. En febrero, el Dr. Hampden \u2013 que hab\u00eda sido nombrado Profesor Regio de Teolog\u00eda el 7 de febrero gracias a  Whateley \u2013 fue censurado por los directores de las \u201chouses\u201d, el consejo que gobernaba la universidad, por la doctrina poco sana que ense\u00f1aba en sus \u00abBampton Lectures\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los residentes de Oxford en este momento, excepto un pu\u00f1ado, echaban humo por lo que consideraban peligros para la fe provocados por el libre pensamiento del Dr. Hampden. Pero fue Newman el que con sus \u201cElucidations\u201d se\u00f1al\u00f3 al acusado  y dio a los combatientes menos informados una excusa para condenar lo que no hab\u00edan le\u00eddo. N\u00e9mesis estaba acechando en el umbral. Los evang\u00e9licos que se apresuraron a la convocatoria para votar contra Hampden \u201cavalaron la propuesta de que la aproxima vez  que fueran llamados a Oxford fuera para destruir el papismo del Movimiento\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este momento hasta Pusey alababa a los Reformadores como \u201cfundadores de la Iglesia\u201d; el relato fabuloso del pasado que Newman llama la \u201ctradici\u00f3n protestante\u201d, era aceptado en todas partes.  Hay que imaginar entonces  cu\u00e1nto se asombraron y alarmaron los anticuados p\u00e1rrocos de todo tipo cuando las cartas y diarios de Froude atacaban \u201ccon asombrosa audacia\u201d aquellas \u201ccreencias populares y convencionales\u201d. Cuando se describ\u00eda la Reforma como \u201cun miembro mal colocado\u201d, su apologista Jewel rechaz\u00f3 como \u201cun Dissenter irreverente\u201d, su razonamiento contra los misterios cat\u00f3licos denunciado como fruto de un esp\u00edritu orgulloso que atacaba a la misma cristiandad. Froude, aparec\u00eda en su correspondencia gr\u00e1fica como el enfant terrible que no ten\u00eda reservas ni respecto por los \u201cidolos\u201d (idola) ni del mercado ni del teatro. Los amigos estaban apenados, los enemigos exultantes. \u201cSermones y peri\u00f3dicos\u201d, dec\u00eda Dean Church, llamaban la atenci\u00f3n sobre las extravagancias de Froude con horror y disgusto.\u201d Los editores, Keble no menos que Newman,  hab\u00edan calculado mal el efecto, que fue muy irritante y que aument\u00f3 la sospecha que sus propios escritos hab\u00edan suscitado sobre una profunda conjura a favor de Roma (carta a Faussett, junio, 1835).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 estaba m\u00e1s all\u00e1 de su control el  ser a la vez imprudentes e insidiosos, pero esa era la reputaci\u00f3n de los Tractarianos tuvieron desde entonces. Los juicios expresados por Froude marcaron el punto de no retorno de la marea en la historia eclesi\u00e1stica \u201cLos te\u00f3logos de la Reforma\u201d, continua Dean Church, \u201cya no pueden ser nunca m\u00e1s en adelante los h\u00e9roes y santos de los hombres de iglesia por su confuso Calvinismo, con sus opiniones cambiantes, su extravagante deferencia hacia los or\u00e1culos extranjeros de Ginebra y Zurich y su sumisi\u00f3n a los hombres malos  en el poder\u201d. Desde la denuncia de la Reforma por Corbett nada hab\u00eda removido la rabia de la \u201cignorancia general\u201d, tan contenta y confiada en sus leyendas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLos \u201cRestos\u201d de Froude eran una reto en un sentido, como lo era la \u201cBiblioteca de los Padres \u201cen otro y sin embargo all\u00ed estaban las prolijas  \u201cCatenas\u201d de las autoridades de la  Alta Iglesia, a las que poco a poco la \u201cSociedad Parker\u201d contest\u00f3 con 66 vol\u00famenes, la mayor parte ilegibles, al estilo de Cranmer, Bullinger y de los modelos de  Zurich. La teolog\u00eda de la Reforma estaba condenada. Lo que el \u201cregimiento anglicano\u201d ha conseguido, dec\u00eda Froude, \u201ces la destrucci\u00f3n del grupo evang\u00e9lico en la Iglesia de Inglaterra\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Sans\u00f3n destruy\u00f3 el templo de los Filisteos, qued\u00f3 enterrado en sus ruinas.  Newman no se encogi\u00f3 ante ese sacrificio; estaba listo para golpear y ser golpeado. Aunque la condena de Hampden no hubiera podido ser llevada a cabo solo por los Tractarianos, le dieron una fuerza y un matiz en el mismo esp\u00edritu de Laud. Manten\u00edan que era la obligaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado, como ministro de Dios, deponer con autoridad a los falsos maestros, e imponerles penas, censuras y privaciones. Hubieran rechazado la emancipaci\u00f3n cat\u00f3lica y se resistieron a entrega el College de Maynooth. Hab\u00edan salvado al \u201cPrayer Book\u201d (libro de oraciones) de ser reformado y asustaron a los pol\u00edticos que hubieran distribuido las ruinas de la Iglesia entre esquemas m\u00e1s o menos \u201cliberales\u201d.<br \/>\nHacia 1838 se hab\u00edan ganando su lugar en Oxford;  el \u201cTimes\u201d se pasaba a su bando; las conferencias de Bampton comenzaban a hablar de la \u201ctradici\u00f3n cat\u00f3lica\u201d como regla pr\u00e1ctica de fe y los Evang\u00e9licos, furiosos si no desanimados, se hab\u00edan puesto a la defensiva. Whateley en Dublin, Hawkins, Faussett, Hampden, Golightly, en Oxford, intentaban reunir una conferencia sobre un solo tema, que los Tractarianos deb\u00edan ser tratados como emisarios de Roma. El Dr. Arnold en Edimburgo lanz\u00f3 una invectiva contre los \u201cMalignos de Oxford\u201d acusandoles de \u201cdeshonestidad moral\u201d. Whateley, Antiguo amigo de Newman gritaba \u201ccontra esta creciente pestilencia\u201d crucificando a sus lideres con gruesos ep\u00edtetos como \u201cprofetas velados\u201d; su religi\u00f3n era \u201cmatonismo\u201d y que trabajaban con \u201cplanes de infieles\u201d. Lord Morpeth en la C\u00e1mara de los Comunes atacaba a una \u201csecta de condenados y detestables herejes que hab\u00eda surgido recientemente en Oxford\u201d y mencionaba a Newman por su nombre. Surg\u00edan tormentas por todas partes y todo se mov\u00eda alrededor de una nube tormentosa llamada \u201cRoma\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cpor entonces, junio de 1838\u201d, dice Newman, \u201cse lleg\u00f3 al zenit del Movimiento Tractariano. Un cambio de fortuna sucedi\u00f3 cuando la acusaci\u00f3n de su obispo reconvini\u00e9ndole ligeramente sobre sus tendencias romanas; Newman contest\u00f3 inmediatamente que si lo deseaba pod\u00eda suprimir los \u201ctracts\u201d (tratados). No se lo ped\u00eda, pero hab\u00eda escrito ya la significativas palabra \u201cNo veo c\u00f3mo el obispo pueda cambiar materialmente la acusaci\u00f3n o como pueda yo soportar ning\u00fan otro golpe en absoluto\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos amigos se pusieron a que publicara su tratado sobre el Breviario Romano, porque entonces no se daban cuenta de cu\u00e1nto deb\u00eda el Libro de Oraciones Anglicano al cat\u00f3lico, es decir, a las fuentes latinas y papales. Newman contest\u00f3 que deb\u00edan confiar en \u00e9l. Comunic\u00f3 a Keble su idea de dejar los Tracts, el \u201c\u00bbBritish Critic\u00bb y St. Mary. Mientras predicaba doctrina Alta Anglicana, dijo: \u201cUno no puede detenerse. Las mentes inquisitivas anticipan las conclusiones y te obligan a decir si o no\u201d. En enero de 1839 compil\u00f3 \u201ctodas las cosas fuertes \u201cque \u00e9l y otros hab\u00edan dicho contra la Iglesia de Roma e hizo de ellas \u201cadvertencias\u201d a las publicaciones puseytas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A modo de protesta por parte de la Iglesia Baja, obispos, clero y laicos se unieron en el monumento a los m\u00e1rtires Cranmer y Latimer, levantado cerca del lugar donde ocurri\u00f3 el martirio, en frente del College Baliol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los Tratados se vend\u00edan m\u00e1s deprisa de lo que se tardaban en imprimir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman volvi\u00f3 a retomar la siempre proyectada y nunca terminada edici\u00f3n de Dionisio de Alejandr\u00eda, y se sumergi\u00f3 en los documentos de los monofisitas y del concilio de Calcedonia. En septiembre escribi\u00f3 a F. Rogers \u201che conseguido el primer \u00e9xito real del Romanismo\u201d, una alusi\u00f3n al articulo de Wiseman sobre el cisma donatista en la revista \u201cDubl\u00edn\u201d de Agosto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Caminando con H. Wilberforce en el Nuevo Bosque le hizo la \u201casombrosa confidencia \u201cde que estaba sumergido en dudas, gracias a la \u201cposici\u00f3n de S. Le\u00f3n en la controversia monofisita y el principio &#8216;Securis judicat orbit terrarum&#8217; en la de los Donatistas.\u00bb Se le habr\u00eda un horizonte cuyo final no ve\u00eda. Su mente ya no volvi\u00f3 a asentarse en el anglicanismo. \u201cHa contado la historia con un sentimiento tan intenso de su car\u00e1cter tr\u00e1gico y pat\u00e9tico\u201d, como dice Dean Church \u201cque nunca dejar\u00e1 de leerse all\u00ed donde se hable ingl\u00e9s\u201d. Era la historia de un parto. Pero Sans\u00f3n pag\u00f3 por ello todo aquello que era querido para \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paralelismos tomados de la Antig\u00fcedad pueden afectar a estudiantes como Newman. Para la mayor\u00eda, dentro o m\u00e1s all\u00e1 de Oxford, no significaban nada. La cuesti\u00f3n viva era siempre c\u00f3mo combatir a Roma, que aparec\u00eda al final de cada escena como la finalidad del razonamiento tractariano. Las mentes inquisitivas  que ahora daban prisa a su l\u00edder, no tomaban ning\u00fan \u201cv\u00eda media\u201c; estos hombres cortaron en el movimiento en \u00e1ngulos rectos y cantaban en voz alta Tendimus in Latium, como  los peregrinos hacia la bas\u00edlica de S. Pedro. J. B. Morris, Dalgairns, Oakeley, Macmullen (convertidos a continuaci\u00f3n) rodearon a Newman mientras que su m\u00e1s viejos asociados no avanzaban. Pero el capit\u00e1n de la banda era W.G. Ward, profesor de Baliol, amigo de Stanley y durante un tiempo atra\u00eddo en buena hora por Arnold, por los sermones de Sta. Mar\u00eda, con su \u00fanico art\u00edculo de fe, Credo in Newmannum.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ward, una figura extra\u00f1a, gozosa y provocadora perme\u00f3 la universidad con su l\u00f3gica y sus chistes y fue el enfant terrible  de este momento cr\u00edtico, como Froude lo hab\u00eda sido previamente. Defer\u00edan en cien maneras, pero ambos sin duda empujaron a Newman hacia delante a dar un paso que \u00e9l no hubiera elegido. Fraude \u201cno parec\u00eda tener miedo de interferencias\u201d; Ward se las beb\u00eda. Fue Froude primero en ense\u00f1ar a Newman \u201ca mirar con admiraci\u00f3n a la Iglesia de Roma\u201d. A Ward, el hombre menos inclinado para llegar a compromisos, no le importaba en absoluto la Iglesia de Inglaterra, a no ser que pudiera probarse que era cat\u00f3lica,  que el entend\u00eda, como los Protestantes y Liberales antes que \u00e9l, la doctrina y disciplina de la comuni\u00f3n papal. El ten\u00eda \u201cel intelecto de un arc\u00e1ngel\u201d como dec\u00eda ingenuamente; su acuidad y audacia eran un continuo reto para Newman, que en parte se resist\u00eda aunque m\u00e1s bien ced\u00eda ante ellas. As\u00ed el problema se convirti\u00f3 en una formidable situaci\u00f3n: \u00bfCu\u00e1ndo catolicismo infundido soportar\u00eda el Establishment? Era como un ca\u00f1\u00f3n de pruebas. El test crucial se aplic\u00f3 con el \u201cTratado 90\u201d que sali\u00f3 el 27 de febrero de 1841.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, como en el caso de los \u201cRestos\u201d de Froude, Newman calcul\u00f3 mal. Hab\u00eda avanzado tan lejos que perdi\u00f3 de vista que el protestantismo es el cuerpo de sentimiento nacional contra Roma. Pens\u00f3 que su oferta de paz no causar\u00eda ofensas. Pero como profetiz\u00f3 Ward, y se demostr\u00f3 que era verdad, ser\u00eda \u201crecibido con acaloramiento\u201d. Una v\u00edvida ep\u00edstola de Church (que despu\u00e9s ser\u00eda  De\u00e1n de S. Pablo) a  F. Rogers, en N\u00e1poles, muestra la tormenta que se fraguaba a principios de marzo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Afirmaba el \u201cTratado 90\u201d era que los Treinta y Nueve Art\u00edculos pod\u00edan firmarse en un sentido cat\u00f3lico, aunque no romano; que no condenaban el Concilio de Trento que en 1562, fecha de la publicaci\u00f3n,  no hab\u00eda terminado y que se deb\u00eda hacer una distinci\u00f3n entre las corruptelas de la religi\u00f3n popular y los decretos formales aprobados por la Santa sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se admite ahora, en palabras de J.A Froude, que \u201cNewman s\u00f3lo reclamaba para si y para sus amigos una posici\u00f3n que hab\u00eda sido dejada abierta a prop\u00f3sito cuando se dio forma a la Constituci\u00f3n de la Iglesia Anglicana\u201d. Sin embargo pareci\u00f3 un innovador y en momentos de excitaci\u00f3n, un traidor. Los Filisteos le ten\u00edan atado a su propia cuerda, los Erastianos o Evang\u00e9licos sab\u00edan bien que el obispo no le defender\u00eda de los ataques. Cuatro tutores l\u00edderes, movidos por el fan\u00e1tico Golightly, incluido A.C. Tait, despu\u00e9s arzobispo de Canterbury, le demandaron y le acusaron de tendencias peligrosas. El Consejo Hebdomadal replic\u00f3 agriamente a Newman la \u201cpersecuci\u00f3n\u201d sufrida por Hampden. Y no esperaron siquiera doce horas  a que se defendiera; resolvieron, el 15 de marzo, que \u201clos modos de interpretaci\u00f3n tales como los que se sugieren en el citado tratado evaden m\u00e1s que explican el sentido de los Treinta y Nueve Art\u00edculos y reconcilian con ellos la adopci\u00f3n de errores, cuando fueron dise\u00f1ados para oponerse y derrotar esos errores,  y no son consistentes con la observancia debida de los Estatutos mencionados\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El anatema se distribuy\u00f3 por todas partes y se colg\u00f3 en todos los tableros de anuncios de los \u201ccolleges\u201d como advertencia para los estudiantes. Newman reconoci\u00f3 su autor\u00eda, quiz\u00e1s demasiado humildemente y estall\u00f3 la guerra de panfletos.. Keble, Palmer y Pusey defendieron el Tratado, aunque Pusey no se atrevi\u00f3 a aprobar incondicionalmente el m\u00e9todo. Pero Ward, con gran efecto, les devolvi\u00f3 la acusaci\u00f3n de insinceridad a aquellos que la hicieron. \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan Whateley y Hampden usar los servicios (sacramentos) del bautismo, visitas de los enfermos y Ordenaci\u00f3n, que iban contra sus conocidos principios? Pero lo mismo ocurr\u00eda con Ward y Newman. M\u00e1s tarde describi\u00f3 los art\u00edculos  como \u201ctolerantes en un sentido cat\u00f3lico pero ambiciosos en uno protestante\u201d. Fuera cual fuera su l\u00f3gica, su ret\u00f3rica era protestante. Para si mismo, al suscribirlos, no renunci\u00f3 a ninguna doctrina romana. Esto, como todas las formas de proceder de Ward, era echar aceite al fuego. Newman hab\u00eda cometido el error de manejar sin precauci\u00f3n un tema explosivo, a la manera seca de un abogado, en vez de usar su incomparable don del lenguaje pera persuadir y convences. Su sofisticaci\u00f3n fue ridiculizada como \u201cJesuitismo\u201d, y se declar\u00f3 que sus motivos constitu\u00edan traici\u00f3n. Se produjo una enorme conmoci\u00f3n que describe en la \u201cApolog\u00eda\u201d: \u201dEn todas partes del pa\u00eds y en todas las clases de la sociedad, a trav\u00e9s de todo \u00f3rgano y oportunidad de opini\u00f3n, en diarios, peri\u00f3dicos, reuniones, p\u00falpitos, sobremesas, clubes y caf\u00e9s, en los coches del tren, se me tild\u00f3 de traidor como si se me hubiera cogido in fraganti en el momento de disparar contra el honorable \u201cEstablishment\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su lugar en el movimiento hab\u00eda desaparecido.<br \/>\nPero \u00e9l no retir\u00f3 el tratado sino que reiter\u00f3 sus argumentos en una carta al Dr. Jeff; sin embargo por requerimiento de su obispo puso fin a la serie, dirigi\u00e9ndose a \u00e9l en un conmovedor y hermoso panfleto, que cort\u00f3 su conexi\u00f3n con el grupo que hab\u00eda dirigido. Se retir\u00f3 a Littlemore y all\u00ed, dice, \u201centre julio y noviembre recib\u00ed tres golpes que me rompieron\u201d. Primero, al traducir a S. Atanansio, volvi\u00f3 una vez m\u00e1s a la Via Media, pero a la her\u00e9tica de los semi\u2013arrianos. En segundo lugar, los obispos, en contra del \u201centendimiento\u201d que le hab\u00edan dado, comenzaron a cargar violentamente, como llevados por un prop\u00f3sito, contra el \u201cTratado 90\u201d al que acusaban de romanizaci\u00f3n y deshonestidad. Y despu\u00e9s vino la alianza entre Inglaterra y Prusia, por la cual se nombraba a un obispo anglicano en Jerusal\u00e9n para unos grupos en los que se inclu\u00edan, al parecer, no solo luteranos sino drusos y otros herejes. La \u201cConfesi\u00f3n de Ausgburgo\u201d deb\u00eda ser su est\u00e1ndar. Pero si Inglaterra pod\u00eda estar en Palestina, Roma pod\u00eda estar en Inglaterra. La Iglesia Anglicana pod\u00eda tener la \u201cSucesi\u00f3n Apost\u00f3lica\u201d, como tambi\u00e9n la hab\u00edan tenido los monofisitas. Pero tales hechos llevaron a Newman a sospechar que desde el siglo diecis\u00e9is no hab\u00eda habido en absoluto una Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, pues, era un \u201cpuro Protestante\u201d separado de Roma simplemente por su aparentes errores e idolatr\u00edas. \u00bfO acaso eran estas una verdadera evoluci\u00f3n, y fiel a ella, de la primitiva iglesia? Hab\u00eda convertido a Ward diciendo que \u201cLa Iglesia de los Padres pudo haberse corrompido y convertido en el Papado, pero nunca en el Protestantismo.\u201d \u00bfAcaso no sufr\u00edan cambios las instituciones vivientes por una ley de su ser que desarrollaba m\u00e1s perfectamente la realidad de su naturaleza?  \u00bfEra ese el caso de Roma?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Littlemore iba a componer el gran libro \u201cSobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana\u201d (\u00abOn the Development of Christian Doctrine\u00bb) que contemplaba este problema a la luz de la filosof\u00eda y de la historia. Newman renunci\u00f3 a St. Mary en septiembre de 1843. Esper\u00f3 dos a\u00f1os en comuni\u00f3n laica antes de someterse a Roma, luchado cada paso del viaje hacia ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto el Movimiento segu\u00eda. Su l\u00edder reconocido, seg\u00fan Dean Stanley era ahora W.G. Ward..  J.B Mozley, cu\u00f1ado de Newman, ejerc\u00eda una gran influencia en los anglicanos puros. Keble, que ten\u00eda dificultades con su obispo, abandon\u00f3 la c\u00e1tedra de poes\u00eda y el candidato tractariano, Isaac Williams fue derrotado en enero de 1842.  Williams hab\u00eda despertado dormidas animosidades con el \u201cTratado 80\u201d sobre la \u201cReserva al comunicar conocimiento religioso\u201d, una advertencia; desde entonces los de la Iglesia Baja han mantenido que el \u201cEstablishment\u201d hab\u00eda de ser secretamente indoctrinado con \u201cerrores romanos\u201d Los directores de las \u201chouses\u201d propusieron ahora que se rechazara la censura de 1836 a Hampden, aunque \u00e9l no retir\u00f3 ni una coma  de sus Conferencias de Bampton. Esto era demasiado. Una Convenci\u00f3n retir\u00f3 la medida por una mayor\u00eda de tres a dos. Hampden, a modo de venganza, convirti\u00f3 un examen formal de un Puseyta, Macmullen de Corpus, para el B.D, en una exigencia de asentimiento a proposiciones que, como \u00e9l muy bien sab\u00eda, Macmullen no pod\u00eda firmar. El Vicecanciller apoy\u00f3 a Hampden, pero los Delegados anularon el injusto resultado y dieron el grado al candidato. El esp\u00edritu de facciones crec\u00eda. Los testimonios para las ordenes eran rechazados por los \u201ccolleges\u201d. En febrero de 1844 se redact\u00f3 un estatuto, para colocar la entrega de todos los grados en teolog\u00eda bajo un Consejo que actuaba conjuntamente con el vicecanciller, lo que significaba la exclusi\u00f3n de los Tractarianos. Esto fue rechazado por 341 votos contra 21, pero como hab\u00eda dicho un a\u00f1o antes Newman, las autoridades se inclinaban a ejercer su \u201cpoder m\u00e1s que militar\u201d para anular el catolicismo. R. W. Church los llama oligarqu\u00eda irresponsable e incompetente. Sus jefes eran como Hawkins, Symons y Cardwell, opuestos totalmente al movimiento. Y como Newman se hab\u00eda retirado golpeaban a Pusey. Con una escandalosa inquisici\u00f3n de \u201clos seis doctores\u201d, le suspendieron de predicar durante dos a\u00f1os, el 2 de junio de 1843, sin o\u00edr una sola palabra en su defensa. Su crimen hab\u00eda consistido en un serm\u00f3n anglicano moderado sobre la Eucarist\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Espionaje, delaciones, luchas entre directores y tutores, rechazo de los \u201cpuseytas\u201d que intentaban conseguir el \u201cfellowship\u201d y continuas sospechas de que se estaba preparando un segundo complot papista, todo ello convirti\u00f3 a Oxford en un drama que Dean Church  compara a las luchas de facciones entre los griegos que describe Tuc\u00eddides.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n no pod\u00eda durar. Se pod\u00eda haber evitado la crisis con sentido com\u00fan por parte de los obispos, fuera de la universidad y por los que la gobernaban dentro de ella. Pero el caso W.G. Ward, lo precipit\u00f3 todo. Depuesto de su c\u00e1tedra en Baliol, escribi\u00f3 unos violentos art\u00edculos entre 1841 y 1843 en el \u201cBritish Critic\u00bb, que ya no estaba en manos de Newman. Su conversaci\u00f3n era un combate, y sus palabras de burla de las doctrina anglicanas y sus dignatarios volaban por los \u201ccolleges\u201d. En 1843 Palmer de Worcester en su tediosa \u201cNarraci\u00f3n de los Hechos\u201d se opuso decididamente a las tendencias \u201cromanizadoras\u201d de Ward. El \u00abBritish Critic\u00bb dej\u00f3 de editarse precisamente entonces. Ward comenz\u00f3 a contestar con un panfleto que creci\u00f3 hasta las 600 p\u00e1ginas y en el verano de 1844 estall\u00f3 ante un p\u00fablico irritado como \u201cEl ideal de una Iglesia Cristiana\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su m\u00e9todo era simple. El autor identificaba todo lo que era romano con todo lo que era cat\u00f3lico y procedi\u00f3 a aplicar su test a la Iglesia de Inglaterra, que no pod\u00eda tolerarlo. Roma satisfac\u00eda las condiciones de lo que deb\u00eda ser una Iglesia: el \u201cEstablishment\u201d era vergonzosamente negligente en su deber como \u201cguardi\u00e1n de la moralidad\u201d y \u201cmaestro de la ortodoxia\u201d. Ignorando lo sobrenatural y permitiendo con su doctrina de la justificaci\u00f3n sin obras que se arrojara por la borda la \u00e9tica; no ten\u00eda verdaderos santos porque no recomendaba ni practicaba los consejos de la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n; era una cuerpo cism\u00e1tico que deb\u00eda humildemente pedir perd\u00f3n a los pies de la verdadera esposa de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escapar del esp\u00edritu de los Art\u00edculos, mientras los suscrib\u00eda donde era necesario, en un sentido \u201cno-natural\u201d, era la \u00fanica alternativa que Ward pod\u00eda permitirse antes de romper completamente con el Anglicanismo. A diferencia de Newman, que siempre intentaba reconciliar las diferencias y para quien la formula luterana era m\u00e1s que \u201cuna paradoja, una perogrullada o un truismo\u201d, Ward repudiaba el \u201csolifidianismo\u201d (N. del T. = salvaci\u00f3n por la solas fe) como un ultraje a la santidad divina y como un tipo de \u201canticristo\u201d, en realidad no mejor que el \u201cateismo\u201d. As\u00ed que esta l\u00f3gica inexorable y disolvente hac\u00eda imposible cualquier V\u00eda Media entre cat\u00f3licos y protestantes. Esto era desconectar del mism\u00edsimo coraz\u00f3n del compromiso isabelino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su lenguaje era difuso, su estilo pesado y sus maneras extremadamente provocadoras. Pero mientras que el \u201cTratado 90\u201d no intentaba en realidad afirmar ni hac\u00eda intentos de resolver el asunto debatido, el \u201cIdeal \u201c de Ward barr\u00eda toda ambig\u00fcedad de los t\u00e9rminos y las reconciliaciones vac\u00edas. Pon\u00edan en contraste, aunque torpemente, los tipos de santidad en disputa; reclamaba para el cat\u00f3lico com\u00fan no la tolerancia sino la supremac\u00eda, y pon\u00eda la Iglesia de Inglaterra de rodillas a los pies de Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo pod\u00edan Oxford o el clero aguantar tal lecci\u00f3n? Tal cambi\u00f3 de actitud por parte de ingleses, altivamente levantados de las ruinas de la antigua religi\u00f3n, era imposible de imaginar. Esto pues es lo que ten\u00eda en mente el \u201cTratado 90 \u201ccon sus sutilezas y subterfugios: un segundo Cardenal Pole que absolviera a la naci\u00f3n que yac\u00eda en el polvo  como penitente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado fue, como dice Dean Stanley, \u201cla m\u00e1s grande explosi\u00f3n de aprehensi\u00f3n teol\u00f3gica y animosidad\u201d conocida hasta entonces. Ni siquiera el Tratado hab\u00eda provocado una sensaci\u00f3n tan inmediata y poderosa. Hab\u00eda que aceptar el reto de Ward. El reclamaba, como sacerdote de la Iglesia de Inglaterra que se mantuviera, (aunque ense\u00f1ar, todav\u00eda no) todo \u201cel ciclo de la doctrina romana\u201d. Newman nunca lo hab\u00eda hecho; hasta 1844 ni siquiera estaba de acuerdo en todos los puntos que hab\u00eda controvertido alguna vez. El nunca hubiera escrito el \u201cIdeal\u201d mucho del cual era para \u00e9l una teor\u00eda. Pero en Oxford, loas autoridades, que actuaban como poderes sinodales, sometieron al Consejo tres medidas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tCondenar el libro de Ward;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tdegradar al autor quit\u00e1ndole sus grados universitarios; y\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tobligar, bajo pena de expulsi\u00f3n, a todo el que subscribiera los Art\u00edculos, a declarar que los manten\u00eda en el sentido en que \u201cfueron publicados por primera vez  y eran ahora impuestos por la universidad\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si las penalizaciones a Ward, por m\u00e1s que ahora se vean como infantiles y vengativas, hubiera sido todo, a pocos les hubiera importado. Hasta Newman escribi\u00f3 en enero de 1845 a J.B.Mozley, \u201cAntes de que el test resultara en rechazo, Ward no ten\u00eda quejas contra nadie\u201d. Pero despu\u00e9s del test surgi\u00f3 un grito salvaje: los Liberales pod\u00edan verse implicados igual que los Tractarianos, as\u00ed que Tait, uno de los \u201cCuatro Tutores\u201d, Maurice, el m\u00e1s amplio de mente del Consejo de eclesi\u00e1sticos, el Profesor Donkin, el m\u00e1s intelectual de los escritores  de la misma escuela, salieron indefensa del \u201cTratado 90\u201d bas\u00e1ndose en el principio de libertad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stanley y otros obtuvieron la opini\u00f3n de un futuro lord canciller de que el Test ira ilegal. El 23 de enero publicaron su conclusi\u00f3n  y ese mismo d\u00eda  la propuesta fue retirada. Pero el 25 de enero, la fecha  del mism\u00edsimo Tract 90 en 1841, una circular emanada de Faussett y Ellerton, recomendaba a los votantes de la pr\u00f3xima Convocatoria, la censura del Tract. Este anatema recibi\u00f3 en privado unas cuatrocientas quinientas firmas, pero fue mantenido oculto hasta el 4 de febrero. El consejo \u201chedomadal \u201c(semanal), con m\u00e1xima excitaci\u00f3n lo admiti\u00f3 entre protestas de los Puseytas y Liberales del tipo de Stanley. Las palabras de \u00e9ste durante los tumultos dieron con \u00e9xito en el clavo. En una diatriba afirm\u00f3: \u201cLa rueda ha dado la vuelta completa. Los vencedores de 1836 son las v\u00edctimas de 1845. Las v\u00edctimas de de 1845 son los vencedores de 1836. Los asaltantes son asaltados. Los asaltados son los asaltantes. Los condenados son los que condenan los que condenan son condenados. La rueda se ha convertido en un c\u00edrculo completo. \u00bfCuando tardar\u00e1 en dar la vuelta otra vez?\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un comentario sobre esta \u201cprofec\u00eda fugitiva\u201d lo iba a proporcionar,  en el caso Gorham, el de \u201cEnsayos y Revisiones\u201d, en la disputa sobre Colenso y en los largos y humillantes pleitos  que surgieron por el Ritualismo\u201d. El intento se hizo para romper toda escuela de doctrina en la sucesi\u00f3n de esta rueda, pero a la larga fue  en vano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La convocatoria se reuni\u00f3 en una tormentosa sesi\u00f3n el 13 de febrero de 1845. Fue el \u00faltimo d\u00eda del Movimiento de Oxford. Ward pidi\u00f3 defenderse en ingl\u00e9s ante la numerosa concurrencia que llenaba el Teatro Sheldonian. Habl\u00f3 con vigor y habilidad, declarando \u201cdespu\u00e9s de veinte minutos\u201d que manten\u00eda todos los art\u00edculos de la Iglesia Romana. Entre gritos por una y otra parte se procedi\u00f3 a la votaci\u00f3n. La primera, que condenaban su \u201cIdeal\u201d, se llev\u00f3 a cabo con un resultado de 777 a 386. La segunda que le privaba de su status universitario por 569 a 511. Cuando el vicecanciller propuso la tercera,  que trataba de aniquilar a Newman y el \u201cTratado 90\u201d, los encargados de la disciplina se levantaron y con una voz que son\u00f3 como un trompetazo, Mr. Guillemard de Trinity emiti\u00f3 su \u201cNon Placet\u201d. Esto fue fatal para el decreto y para la oligarqu\u00eda que hab\u00eda gobernado durante tanto tiempo en Oxford.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Newman no dio se\u00f1ales de vida. Pero su reticencia no presagiaba nada bueno para la causa anglicana. La universidad repudi\u00f3 a sus seguidores y ellos se dividieron en grupos, la mayor\u00eda siguiendo a Keble o Pusey, mientras que otros, entre ellos Mark Pattison, ejemplo tr\u00e1gico, cayeron en varias formas de incredulidad moderna. El genuino grupo  romano, Faber, Dalgairns, Oakeley, Northcote, Seager, Morris y muchos otros, se hicieron cat\u00f3licos. Dejaron que los Liberales triunfaran en Oxford y que remodelaran la universidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el 13 de febrero de 1845 fue el \u00abDies Irae\u00bb de las esperanzas tractarias, tambi\u00e9n vio el fin de la confusi\u00f3n de los Evang\u00e9licos. En adelante todos los grupos de la Iglesia Nacional fueron obligados a \u201crevisar los fundamentos de su religi\u00f3n\u201c. El Dogma se hab\u00eda refugiado en Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En abril de 1845 hubo una nueva excitaci\u00f3n por la proposici\u00f3n de Sir R. Peel de ampliar las dotaciones de Maynooth  (ver el admirable discurso de Macaulay para la ocasi\u00f3n). En junio, Sir H. Jenner Fust, Dean de Arches, conden\u00f3 a Oakley, de la capilla de la calle Margaret por defender doctrina similares a las de Ward que ya estaba casado a principios de septiembre, fue recibido en Iglesia. Newman renunci\u00f3 a principios de octubre a su \u201cfellowship\u201d en Oriel, que pose\u00eda desde 1822. No esper\u00f3 a terminar el \u201cDevelopement\u2026\u201d sino que en la fiesta de S. Daniel, y el 9 de octubre hizo su profesi\u00f3n de fe cat\u00f3lica al P. Dominic en Littlemore. La Iglesia de Inglaterra qued\u00f3 en estado de shock. \u201cProfundo silencio, como de estupor, sigui\u00f3 a los clamores y agon\u00edas pasadas en los \u00faltimos doce a\u00f1os. La Via Media qued\u00f3 a un lado, menos te\u00f3rica y menos culta, siempre dudando entre los antiguos Anglicanos y los nuevos caminos de Roma, pero acerc\u00e1ndose gradualmente a Roma. Sus dependencias se movieron a Londres, Leeds y Breighton, fuera de Oxford.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan hay que notar, sin embargo, posteriores disputas  y conversiones en el a\u00f1o 1851. El 15 de noviembre de 1845 el Primer ministro Lord John Russell, nombr\u00f3 para la sede de Hereford al Dr. Hampden,  \u201cpetrel tormentoso\u201d de esas controversias. Y lo hizo \u201cpara fortalecer el car\u00e1cter Protestante de nuestra iglesia, amenazado \u00faltimamente por muchas conversiones a la Iglesia de Roma\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cTimes\u201d expresa asombro, el arzobispo Howley y trece obispos m\u00e1s protestaron, pero el Dr. Pusey era \u201cel l\u00edder u or\u00e1culo de los oponentes a Hampden. En Oxford los directores de las \u201dhouses\u201d estaba m\u00e1s bien a favor del candidato aunque mintiendo bajo la censura  desde 1836. Se intent\u00f3 objetar en la Iglesia Bow cuando la elecci\u00f3n iba a ser confirmada. Pero el arzobispo no ten\u00eda libertad y por cong\u00e9 d&#8217;\u00e9lire o ejercicio de la supremac\u00eda real,  un maestro notoriamente inestable lleg\u00f3 a ser obispo de Hereford. Era el caso de Hoadley trasladado a tiempos modernos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi  en la misma fecha (2 de noviembre 1847) el Rev. G. C. Gorham, \u00abun calvinista entrado en edad\u201d fue presentado a los que viv\u00edan en Brampton, Spekeein, Devonshire. Henry de Exeter, el obispo, de ideas Alto-anglicanas le examin\u00f3  detenidamente sobre el asunto de la regeneraci\u00f3n bautismal y viendo que no cre\u00eda en ella rehus\u00f3 presentar a Mr Gorham. El asunto fue al Tribunal de Arches  &#8211; un tribunal espiritual donde Sir H. Jenner Fust  decidi\u00f3 en contra del candidato, el 2 de agosto de 1849. Mr. Gorham a\u00fan apel\u00f3 al comit\u00e9 judicial, el tribunal laico real, que revirti\u00f3 la decisi\u00f3n del tribunal espiritual. El Dr. Philpotts, Obispo de Exeter, rehus\u00f3 cumplirlo y lo hubo de hacer el de\u00e1n de Arches. El obispo intent\u00f3 en vano recurrir a otros tribunales. De momento rompi\u00f3 la comuni\u00f3n, hasta donde se atrevi\u00f3, con Canterbury. De la misma forma que el Liberalismo hab\u00eda ganando en Hereford, el calvinismo gan\u00f3 en Brampton Speke.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las decisiones de la Corona en Consejo afectaban muy \u00edntimamente a las materias doctrinales. Las conferencias de Newman sobre las \u201cDificultades Anglicanas\u201d dieron lugar al juicio de Gorham. Pero Pusey, Keble, Gladstone y los anglocat\u00f3licos se quedaron confundidos. Manning, archidi\u00e1cono de Chichester, que ni hab\u00eda escrito tratados ni se hab\u00eda unido a Newman y no ten\u00eda escr\u00fapulos en tomar parte con el p\u00fablico general, aunque de forma moderada, contra el \u201cTract 90\u201d, hab\u00eda llegado hasta predicar  un serm\u00f3n completamente protestante en St. Mary en d\u00eda de Guy Fakes de 1843. En 1845 \u201catac\u00f3 al grupo romanizante con tal violencia que provoc\u00f3 una respuesta de Pusey. Pero despu\u00e9s cambi\u00f3. Ley\u00f3 el \u201cDevelopement\u201d de Newman, tuvo una seria enfermedad, viaj\u00f3 a Italia, pas\u00f3 una temporada en Roma y perdi\u00f3 sus defensas anglicanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El juicio de Gorham ven\u00eda a demostrar que los abogados pod\u00edan imponerse a la autoridad espiritual y que la Iglesia Inglesa ni manten\u00eda ni condenaba la regeneraci\u00f3n bautismal. Esto signific\u00f3 para \u00e9l el punto final. En el verano de 1850 en una declaraci\u00f3n solemne exigiendo a la Iglesia que repudiase la doctrina err\u00f3nea implicada, firmada por Manning, Pusey, Keble  y otros lideres de los Altos Anglicanos, aunque sin resultados salvo una secesi\u00f3n de los que no pod\u00edan imaginar  a la Iglesia de Cristo como tolerante con la herej\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 6 de abril de 1851, Manning y J.R. Hope Scout pasaron al otro bando. Allies, un reputado universitario, se hab\u00eda sometido en 1849, en lo tocante a cuesti\u00f3n que ahora se discut\u00eda sobre la supremac\u00eda real, Maskell, Dodsworth, Badeley, los dos Wilberforces, hicieron lo mismo. Pusey reclamaba a gritos la libertad enteel Estado; Keble tom\u00f3 una postura de no jurar, \u201csi la iglesia de Inglaterra fallara, se encontrar\u00eda en mi parroquia\u201d. Gladstomne no firm\u00f3 la declaraci\u00f3n y m\u00e1s adelante se dedic\u00f3 a escribir contra los decretos del Vaticano I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observando el Movimiento como un todo percibimos que era parte de un levantamiento general cristiano provocado por la Revoluci\u00f3n Francesa. Ten\u00eda muchos aspectos en com\u00fan con el Romanticismo alem\u00e1n y como la pol\u00edtica de una Iglesia Libre reclamada elocuentemente por Lamennais, hac\u00eda la guerra a la antigua servidumbre para con el Estado y buscaba el apoyo de la gente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra el libre-pensamiento, especulativo y an\u00e1rquico, reclamaba una cristiandad como un hecho sagrado, una revelaci\u00f3n de lo alto y un poder sobrenatural presente. Su finalidad especial era restaurar la idea de iglesia y la dignidad de los sacramentos, sobre todo la Eucarist\u00eda. En la tradici\u00f3n laudiana, aunque muy debilitada, buscaba un punto de apoyo y un precedente para estos m\u00e1s  felices cambios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 de Maistre, en 1816, hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n sobre la Iglesia Inglesa, design\u00e1ndola como un t\u00e9rmino medio entre la unidad cat\u00f3lica y el disentimiento protestante, augurando un futuro en el que quiz\u00e1s un d\u00eda hab\u00eda de servir para la uni\u00f3n de la cristiandad.  Alexander Knox predijo un destino similar. Pero el \u201cEstablishment\u201d hab\u00eda de ser purgado por el sufrimiento. El obispo Horsley hab\u00eda anticipado tambi\u00e9n algo similar con notables palabras. Pero la profec\u00eda m\u00e1s asombrosa fue pronunciada por un anciano cl\u00e9rigo, Mr. Sikes de Guilsborough, que predijo que mientras que la Iglesia Cat\u00f3lica era desde hac\u00eda mucho tiempo un art\u00edculo del credo en el que se hab\u00eda dejado de creer,  poco a poco se acabar\u00eda tragando al resto y surgir\u00eda un grito reclamando el papismo desde uno a otro conf\u00edn del pa\u00eds. (Newman, \u00abCorrespondence\u00bb, II, 484). Cuando comenzaron los \u201ctracts\u201d Felipe de Lisle vio en ellos una confirmaci\u00f3n de que la Iglesia de Inglaterra volver\u00eda a la Santa Sede. Y J.A. Froude lo resume todo en estas palabras: \u201cNewman ha sido la voz de la reacci\u00f3n intelectual de Europa, alarmada por una era de revoluciones que la busca la seguridad en las creencias abandonadas de tiempos que hab\u00eda estado tentada de despriciar\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Testigos posteriores, como el Cardinal Vaughan o W.E. Gladstone, afirman que la Iglesia de Inglaterra est\u00e1 transformada. Creencias cat\u00f3licas, devociones, ritos e instituciones florecen dentro de ella, pero la ley de culto p\u00fablico es demasiado estrecha para su vida religiosa y la maquinaria disciplinaria  se ha roto (palabras finales de la Comisi\u00f3n Real sobre disciplina). La condena de las \u00d3rdenes anglicanas por el papa Le\u00f3n XIII en la bula \u00abApostolicae Curae\u00bb, de 13 de septiembre de 1896, deja fuera la esperanza que algunos ten\u00edan en la \u201creuni\u00f3n corporativa\u201d, si hubiera sido posible, cosa que  Newman no cre\u00eda. Pero \u00e9l nunca dud\u00f3 que el movimiento de 1833 era una obra de la Providencia o que sus l\u00edderes mucho despu\u00e9s de que se hubiera separado de ellos estaban \u201ccomo levadura para los distintos grupos y denominaciones, (m\u00e1s all\u00e1 de su alcance) de principios y sentimientos  que tienden en \u00faltimo t\u00e9rmino a la absorci\u00f3n dentro de la Iglesia Cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nWilliam Barry.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrtio por Ann Waterman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 El Movimiento de Oxford, centrado en la ciudad universitaria inglesa de Oxford, tuvo una corta duraci\u00f3n (1833-1845), pero habr\u00ed\u00ada de ser importante para la comuni\u00f3n anglicana e incluso para otras Iglesias. Fue en parte reacci\u00f3n frente al liberalismo dominante y en parte fruto del redescubrimiento de importantes elementos de la Iglesia primitiva. Fue &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimiento-de-oxford\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOVIMIENTO DE OXFORD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14879","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14879\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}