{"id":14882,"date":"2016-02-05T09:45:41","date_gmt":"2016-02-05T14:45:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-eclesiales\/"},"modified":"2016-02-05T09:45:41","modified_gmt":"2016-02-05T14:45:41","slug":"movimientos-eclesiales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-eclesiales\/","title":{"rendered":"MOVIMIENTOS ECLESIALES"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nDesde el Vaticano II ha habido un buen n\u00famero de movimientos de renovaci\u00f3n dentro de la Iglesia que tienen en com\u00fan ciertas caracter\u00ed\u00adsticas (>Asociaciones de fieles). Se llaman \u00abmovimientos\u00bb porque son grupos de personas, originalmente espont\u00e1neos, en general guiados por uno o varios l\u00ed\u00adderes carism\u00e1ticos, que los conducen a determinadas experiencias espirituales o apost\u00f3licas, transmiti\u00e9ndoles tambi\u00e9n a menudo una visi\u00f3n global de la realidad. Son \u00abeclesiales\u00bb porque se consideran a s\u00ed\u00ad mismos dentro de la Iglesia \u2014como un modo de \u00abser Iglesia\u00bb\u2014 y servidores del reino de Dios bajo los pastores de la Iglesia, o al menos con su aprobaci\u00f3n t\u00e1cita. Son \u00abcontempor\u00e1neos\u00bb porque por lo general son de fundaci\u00f3n reciente o son una refundaci\u00f3n radical de un movimiento anterior. Son en su mayor\u00ed\u00ada de origen europeo latino.<\/p>\n<p>El discernimiento de tales movimientos es delicado porque su programa b\u00e1sico, o su idea directriz, son verdaderamente cristianos. Juan Pablo II se ha mostrado en general favorable a tales grupos. En su exhortaci\u00f3n possinodal sobre los laicos se\u00f1ala con aprobaci\u00f3n sus frutos y subraya la libertad concedida por el derecho can\u00f3nico para que los fieles se re\u00fanan con fines caritativos y religiosos.<\/p>\n<p>Sin embargo, algunos de los movimientos eclesiales modernos han provocado reacciones muy negativas por parte de algunos obispos y pastores. Son dif\u00ed\u00adciles de clasificar: cada uno consagra una visi\u00f3n determinada del cristianismo, variando los matices culturales, los objetivos, los m\u00e9todos y la relaci\u00f3n con los otros miembros de la Iglesia. En cuanto movimientos, est\u00e1n en constante desarrollo, por lo que la valoraci\u00f3n de los mismos ha de modificarse cada cierto tiempo. Habr\u00ed\u00ada que distinguir adem\u00e1s entre los objetivos de un movimiento y la realizaci\u00f3n a veces incompleta, precaria o ambigua de sus ideales.<\/p>\n<p>A la hora de valorarlos hay que tener en cuenta tambi\u00e9n las manifestaciones locales: un movimiento puede ser muy valioso en un pa\u00ed\u00ads y presentar en otro aspectos muy negativos. El discernimiento objetivo y ecu\u00e1nime es a menudo dif\u00ed\u00adcil. Cabe, sin embargo, trazar de modo general tanto los valores como las posibles desviaciones, que son realidad al menos en algunos lugares y en algunos movimientos.<\/p>\n<p>Los movimientos eclesiales actuales tienen muchos aspectos positivos. Tienden a centrarse en la conversi\u00f3n, si bien algunos parecen considerarse el  camino, en lugar de uno  de los caminos para acercarse a Cristo. Forman comunidades con un fuerte sentido de la identidad, pero a menudocon la sensaci\u00f3n de ser mal entendidos o rechazados por los dem\u00e1s, que no han visto la luz que ellos han visto o no comparten su visi\u00f3n. Est\u00e1n dentro de la Iglesia, y en cuanto tales han de distinguirse de los movimientos new age  (>Movimientos no cristianos y new age),  aunque a veces puedan tener alg\u00fan parecido superficial con ellos. Insisten en la entrega generosa a Cristo, por lo que a menudo sus miembros, tanto laicos como sacerdotes y religiosos, alcanzan un grado muy alto de compromiso. Los frutos evidentes de conversi\u00f3n, santidad y fidelidad a algunas ense\u00f1anzas importantes del magisterio reciente les han hecho alcanzar gran aceptaci\u00f3n en la Iglesia, incluso en sus m\u00e1s altos escalafones, por ejemplo en los s\u00ed\u00adnodos de obispos.<\/p>\n<p>Pero hay tambi\u00e9n aspectos negativos. Su lectura de las Escrituras es con frecuencia parcial, incluso fundamentalista, y carecen a veces de un sentido real de la verdadera catolicidad de la Iglesia. A veces no respetan los otros carismas, muy diferentes, que hay en la Iglesia; su visi\u00f3n de la Iglesia y del mundo puede ser inadecuada. Pueden ser causa de divisi\u00f3n en una di\u00f3cesis, en una parroquia, en una familia, en una congregaci\u00f3n religiosa. Confiados en que tienen una luz que los otros no comparten, con frecuencia no est\u00e1n abiertos a las cr\u00ed\u00adticas de fuera, por lo que uno puede encontrar grupos cerrados, afirm\u00e1ndose y discerniendo dentro de s\u00ed\u00ad mismos. Est\u00e1n expuestos adem\u00e1s al peligro de la sobrevaloraci\u00f3n de la experiencia religiosa inmediata.<\/p>\n<p>Son tantos los grupos que s\u00f3lo podemos ocuparnos aqu\u00ed\u00ad de algunos que se han extendido m\u00e1s all\u00e1 del surde Europa. Podr\u00e1n encontrarse tratados en art\u00ed\u00adculos espec\u00ed\u00adficos las >comunidades cristianas de base y la >renovaci\u00f3n carism\u00e1tica que, no sin aspectos negativos propios, han escapado sin embargo a los principales peligros de estos otros movimientos por su apertura b\u00e1sica a los otros y por la falta de v\u00ed\u00adnculos de pertenencia r\u00ed\u00adgidos. El >Opus Dei se trata tambi\u00e9n aparte, porque aunque comparte algunas de las caracter\u00ed\u00adsticas de los movimientos, ha sido erigido como >prelatura personal en la Iglesia. Algunos movimientos tienen estatuto de >asociaciones.<\/p>\n<p>[Sobre las diversas formas de movimientos en el momento presente se pueden distinguir tres tipolog\u00ed\u00adas ilustrativas aproximadas: 1) los movimientos llamados primordialmente de laicos o laicales  (aunque los otros dos tambi\u00e9n incluyen laicos), que comprenden s\u00f3lo laicos, o laicos en su mayor\u00ed\u00ada, cuyo fin es formar un laicado que viva una vida cristiana m\u00e1s profunda para insertarse de modo m\u00e1s eficaz en las realidades temporales y en la Iglesia (CIC 327 y 329); 2) los movimientos llamados especialmente \u00abespirituales\u00bb  (aunque los otros dos tipos tambi\u00e9n son \u00abespirituales\u00bb), que re\u00fanen varias categor\u00ed\u00adas de personas para dar a conocer y difundir una espiritualidad particular, o para fomentar una vida m\u00e1s santa o promover el culto p\u00fablico (CIC 298, \u00c2\u00a71); 3) los movimientos llamados particularmente \u00abeclesiales\u00bb o \u00abnuevos\u00bb  (aunque los anteriores tambi\u00e9n son \u00abeclesiales\u00bb y no todos los \u00abnuevos\u00bb son recientes), formados por diversas categor\u00ed\u00adas y estados de fieles en la Iglesia (sacerdotes, laicos, casados, solteros, religiosos, consagrados&#8230;) para vivir en la Iglesia un elemento o aspecto particular de su misterio, como la unidad, la comuni\u00f3n, la caridad, el anuncio del Evangelio, la vida evang\u00e9lica, las obras de misericordia, etc.<\/p>\n<p>Mientras los dos primeros tipos constituyen una realidad asociativa establecida en la Iglesia reconocida jur\u00ed\u00addicamente (cf los c\u00e1nones citados), la tercera tipolog\u00ed\u00ada representa una forma asociativa nueva no prevista directamente ni aun por el nuevo Derecho Can\u00f3nico. Con todo, la constituci\u00f3n ap\u00f3stolica de 1989, Pastor bonus  (art. 21,2), prev\u00e9 la posibilidad de una comisi\u00f3n para cuestiones pertenecientes a diversos dicasterios (sacerdotes, religiosos, laicos&#8230;). Sobre este tipo de movimientos eclesiales he aqu\u00ed\u00ad una breve presentaci\u00f3n de los m\u00e1s significativos.]<br \/>\nUno de los primeros movimientos modernos son los Cursillos de Cristiandad, que tuvieron su origen en c\u00ed\u00adrculos juveniles de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica (>Apostolado laical diocesano) en Mallorca en 1949. Uno de sus primeros dirigentes fue el obispo Juan Herv\u00e1s y Benet. El cursillo consiste en un encuentro de tres d\u00ed\u00adas de duraci\u00f3n con un marcado car\u00e1cter evangelizador, orientado a la renovaci\u00f3n del compromiso con los ideales cristianos, especialmente los bautismales. El cursillo va precedido por un precursillo, en el que se buscan posibles participantes. Los que han hecho el cursillo se re\u00fanen semanalmente, a nivel supraparroquial, en grupos de entre 4 y 7 personas (ultreya)  con el fin de ofrecerse mutuo apoyo y ahondar en el compromiso; los grupos se dedican a la oraci\u00f3n, el estudio, la meditaci\u00f3n de la Escritura y la amistad cristiana. Su finalidad es promover la evangelizaci\u00f3n en el mundo. En 1963 Pablo VI nombr\u00f3 a san Pablo patr\u00f3n de los Cursillos.<\/p>\n<p>El Movimiento Focolar (que en italiano significa \u00abhogar\u00bb, \u00abchimenea\u00bb), cuyo nombre oficial es Opera di Maria,  fue fundado por Chiara Lubich en Trento (al norte de Italia) en 1943. Esta estuvo inspirada y asistida por el historiador I. Giordani. Despu\u00e9s de una b\u00fasqueda profunda de la voluntad de Dios para su propia vida, encontr\u00f3 su vocaci\u00f3n en varios textos de la Escritura: Mt 7,21, Jn 15,12-13 y, especialmente Jn 17,21 \u2014\u00bbQue sean uno para que el mundo sepa que t\u00fa me has enviado\u00bb\u2014 y Mt 18,20 \u2014\u00bbDonde dos o tres est\u00e1n reunidos en mi nombre, all\u00ed\u00ad estoy yo en medio de ellos\u00bb\u2014. Algunas personas se reunieron en torno a ella, incluso durante el bombardeo a que fue sometido Trento en la II Guerra mundial. Desde el comienzo, el objetivo fue una autodonaci\u00f3n total a Dios. En la visi\u00f3n \u00abfocolar\u00bb es central la imagen de \u00abJes\u00fas crucificado y abandonado\u00bb. Al principio fue un movimiento de laicos solteros, que a\u00fan hoy, viviendo en comunidades con votos de castidad, pobreza y obediencia, siguen constituyendo su n\u00facleo. El movimiento dio cabida m\u00e1s tarde a matrimonios, sacerdotes y religiosos, ligados a \u00e9l en diversos grados y viviendo seg\u00fan los ideales espirituales del movimiento. La segunda generaci\u00f3n, el movimiento juvenil \u00abGen\u00bb, se inici\u00f3 en 1966 y tiene diferentes brotes en varios pa\u00ed\u00adses. Desde 1968 hay tambi\u00e9n reuniones ecum\u00e9nicas. La aprobaci\u00f3n del movimiento ha sido lenta: P\u00ed\u00ado XII dio est\u00ed\u00admulo privadamente a su fundadora en 1953; Juan XXIII lo aprob\u00f3 en 1962; y en 1978 pas\u00f3 a estar bajo el Consejo pontificio para los laicos.<\/p>\n<p>El Movimiento Neocatecumenal naci\u00f3 en 1964, en un barrio popular de Madrid, por obra de Kiko Arg\u00fcello. Kiko, un pintor que viv\u00ed\u00ada pobre con su Biblia, su crucifijo y su guitarra, se encontr\u00f3 con un grupo de gente que se reun\u00ed\u00ada en torno a \u00e9l y con quienes compart\u00ed\u00ada la buena noticia de Jes\u00fas. Poco a poco se fue formando una comunidad de entre los pobres. Con el tiempo los grupos se vieron a s\u00ed\u00ad mismos como siguiendo \u00abel camino\u00bb, itinerario que es expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de la vida cristiana. El movimiento (t\u00e9rmino al que se resisten sus miembros) se difundi\u00f3, hasta desarrollar en 1972 un programa de evangelizaci\u00f3n y compromiso. Generalmente un equipo se acerca al obispo con el fin de pedirle permiso para catequizar o evangelizar en su di\u00f3cesis. La adhesi\u00f3n al \u00abcamino\u00bb conlleva un per\u00ed\u00adodo de \u00abcatecumenado\u00bb de dos o m\u00e1s a\u00f1os de duraci\u00f3n, consistente en las siguientes etapas: anuncio del kerigma, precatecumenado, catecumenado, elecci\u00f3n y renovaci\u00f3n de las promesas bautismales. Se entra as\u00ed\u00ad a formar parte de una comunidad que se re\u00fane semanalmente para leer la Sagrada Escritura y reflexionar y, los s\u00e1bados por la tarde, para celebrar la eucarist\u00ed\u00ada. Los neocatecumenales tienden a marginar los programas de iniciaci\u00f3n cristiana de adultos de las parroquias y las di\u00f3cesis; el suyo, piensan, es el verdadero despertar a la fe. Aunque el compromiso de sus miembros es evidente, no faltan manifestaciones cr\u00ed\u00adticas por parte de los obispos y sacerdotes, que creen que los neocatecumenales tratan de establecer estructuras paralelas en las parroquias y en las di\u00f3cesis. No obstante, el camino neocatecumenal ha recibido fuerte apoyo de los papas Pablo VI y Juan Pablo II y est\u00e1 en un proceso de institucionalizaci\u00f3n can\u00f3nica.<\/p>\n<p>El movimiento juvenil Giovent\u00fa Studentesca,  fundado por don Luigi Giussani en la d\u00e9cada de 1950, se convirti\u00f3 en Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n en la \u00e9poca de las revueltas estudiantiles de 1968. En la d\u00e9cada de 1970 atrajo a un buen n\u00famero de antiguos j\u00f3venes radicales. Dentro de la pol\u00ed\u00adtica italiana consider\u00f3 pr\u00e1cticamente acabada a la Democracia Cristiana como aut\u00e9ntica organizaci\u00f3n cristiana, por haberse secularizado demasiado y haberse dejado infectar por el \u00ablaicismo\u00bb. Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n insiste en el compromiso con la ense\u00f1anza moral de la Iglesia; est\u00e1 marcadamente referido al Papa y un tanto cr\u00ed\u00adtico con las jerarqu\u00ed\u00adas locales. Tiene tres centros principales de atenci\u00f3n: la cultura, las obras de caridad y la misi\u00f3n. Su fundamento es la conversi\u00f3n a Cristo, de la que se derivan los dem\u00e1s compromisos.<\/p>\n<p>Hay adem\u00e1s innumerables movimientos con unos intereses m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos: por ejemplo, las comunidades de El Arca, fundadas por Jean Vanier en 1964 y dedicadas a los disminuidos; la Legi\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada, un movimiento apost\u00f3lico laico fundado en Dubl\u00ed\u00adn por Frank Duff en 1921; Encuentros matrimoniales, fundado en Espa\u00f1a por Gabriel Calvo a comienzos de la d\u00e9cada de 1960, y pronto difundido por Estados Unidos; los tres son internacionales. Algunos de los otros movimientos est\u00e1n implantados en algunos pa\u00ed\u00adses o son de \u00e1mbito mundial; otros en cambio son de \u00e1mbito m\u00e1s reducido.<\/p>\n<p>Dada la diversidad de movimientos, no se puede hacer una valoraci\u00f3n concreta. En general hay que reconocer que son una poderosa obra del Esp\u00ed\u00adritu en nuestros d\u00ed\u00adas; cada uno cuenta con uno o varios carismas notables. Pero, siendo como son humanos, pueden sufrir distorsiones o desviaciones. Necesitan atenci\u00f3n pastoral por parte de los obispos, por medio de sacerdotes o laicos delegados, con el fin de asegurarse de que permanecen dentro de la > comuni\u00f3n m\u00e1s amplia de la Iglesia y de su misi\u00f3n, y de que permanecen sanos tanto desde el punto de vista psicol\u00f3gico como espiritual. Los movimientos que est\u00e1n extendidos por varios pa\u00ed\u00adses han de tener en cuenta adem\u00e1s las exigencias de la > inculturaci\u00f3n, ya que las estructuras adecuadas para un pa\u00ed\u00ads pueden no ser apropiadas para otro. [La reflexi\u00f3n actual sobre los nuevos movimientos y su lugar eclesiol\u00f3gico est\u00e1 comportando una profundizaci\u00f3n sobre su valor y significatividad.]<br \/>\nNo cabe sino ver con malos ojos ciertos movimientos eclesiales de extrema derecha que rechazan el Vaticano II y consideran a >P\u00ed\u00ado XII el \u00faltimo papa aut\u00e9ntico. Tales son los movimientos reunidos en torno al arzobispo >Lefebvre en su \u00faltima etapa y al grupo editorial de Courrier de Rome-Si si, no no,  en el que se vilipendia gravemente a >Pablo VI. Sus papas ideales son >P\u00ed\u00ado X, por su condena del >modernismo y >P\u00ed\u00ado XII, por su enc\u00ed\u00adclica Humani generis  contra la \u00abnueva teolog\u00ed\u00ada\u00bb, que considera un resurgimiento de las tendencias modernistas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hay que decir que tambi\u00e9n hay movimientos de renovaci\u00f3n en las Iglesias protestantes\u00bb, algunos de los cuales son muy hostiles al catolicismo.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u00abmovimiento\u00bb es un tanto ambigua, puesto que pude tener diversas interpretaciones. Puede indicar una agrupaci\u00f3n que no intenta definirse o estructurarse con exactitud, puesto que todav\u00ed\u00ada est\u00e1 en proceso de formaci\u00f3n. A veces se quiere indicar la existencia de un grupo que s\u00f3lo tiende a infundir una l\u00ed\u00adnea din\u00e1mica, sin pretender una continuaci\u00f3n posterior. Tambi\u00e9n se aplica a grupos que acent\u00faan el dinamismo de la vida espiritual y apost\u00f3lica, m\u00e1s all\u00e1 de toda organizaci\u00f3n tradicional. La palabra es de contenido anal\u00f3gico a otras ya conocidas agrupaci\u00f3n, asociaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>\tLos \u00abmovimientos\u00bb pueden agrupar laicos, religiosos y sacerdotes, por separado o conjuntamente. En la actualidad, los movimientos \u00abrepresentan un verdadero don de Dios para la nueva evangelizaci\u00f3n y para la actividad misionera propiamente dicha\u00bb (RMi 72). Son, pues, agrupaciones dotadas de gran esp\u00ed\u00adritu misionero, con \u00ed\u00adndole y finalidades diversas, que quieren colaborar en la Iglesia particular y universal.<\/p>\n<p>\tLa enc\u00ed\u00adclica Redemptoris Missio presenta a los \u00abmovimientos\u00bb tambi\u00e9n en el contexto de las diversas organizaciones laicales, como son las \u00abasociaciones del laicado misionero, organismos cristianos y hermandades de diverso tipo\u00bb (RMi 72). Los \u00abmovimientos\u00bb eclesiales pueden \u00abdar nuevo vigor, sobre todo entre los j\u00f3venes, a la vida cristiana y a la evangelizaci\u00f3n, con una visi\u00f3n pluralista de los modos de asociarse y de expresarse\u00bb (RMi 72).<\/p>\n<p>Referencias Asociaciones, catecumenado (neo-), cursillos de cristiandad, laicado, renovaci\u00f3n carism\u00e1tica.<\/p>\n<p>Lectura de documentos RMi 72.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Los nuevos movimientos eclesiales Sal Terrae (abril 1996); AA.VV., Movimenti ecclesiali contemporanei (Roma, LAS, 1980); AA.VV., Les mouvements dans l&#8217;Eglise (Paris, Lethielleux, 1983); P. CODA, I movimenti ecclesiali. Una lettura ecclesiologica Lateranum 57 (1991) 109-144.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: 1 Una experiencia reciente: Seminario Universal sobre los movimientos (Roma, Junio 1999). &#8211; 2. Lo universal y lo local. &#8211; 3. La Iglesia es un movimiento. &#8211; 4. En b\u00fasqueda de una f\u00f3rmula jur\u00ed\u00addica. -5. Algunos nuevos movimientos eclesiales significativos: 5.1. El camino neocatecumenal. 5.2. Comunidades de vida cristiana. 5.3. Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n. 5.4. Cursillos de cristiandad. 5.5. Focolares. 5.6. Justicia y paz. 5.7 Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica. 5.8. Scout (Movimiento).<\/p>\n<p>La variedad de movimientos, a los que une el com\u00fan denominador de pasi\u00f3n evangelizadora, nace por la acentuaci\u00f3n de una u otra de estas coordenadas: la dimensi\u00f3n sacramental de inserci\u00f3n en Cristo, el descubrimiento de la ministerialidad eclesial, la misi\u00f3n en la ciudad secular, la inserci\u00f3n en la Iglesia particular y el di\u00e1logo con el contexto socio-cultural desde la necesaria relaci\u00f3n entre fe-cultura.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de particularismos carism\u00e1ticos, y como notas comunes a todos los actuales movimientos laicales, P. J. Cordes, en un valioso y reciente libro, se\u00f1ala que est\u00e1n en l\u00ed\u00adnea con la sensibilidad de nuestro tiempo; palpando la crisis de transmisi\u00f3n de la fe; el cristocentrismo como viraje en la crisis; y la misi\u00f3n en el contexto de la pluralidad.<\/p>\n<p>Y, analistas como J. M. Mardones, en muchas de sus obras y art\u00ed\u00adculos se\u00f1alan que, en cierta manera, los nuevos movimientos eclesiales est\u00e1n de vuelta de la cultura de la modernidad, al querer recobrar la experiencia m\u00ed\u00adstica, la dimensi\u00f3n afectiva y la presencia, personal y social, de la fe, m\u00e1s all\u00e1 de la privatizaci\u00f3n de la misma.<\/p>\n<p>En cuanto a los peligros para el laico, desde los movimientos, son al menos \u00e9stos:<\/p>\n<p>* Que el movimiento le absorba tanto que no le deje ver la universalidad de la Iglesia y la riqueza de carismas.<\/p>\n<p>* Que el movimiento, al querer subrayar tanto uno u otro de los aspectos que forjan su propio carisma, acabe por secularizar al laico (\u00absu misi\u00f3n s\u00f3lo para el mundo\u00bb), clericalizarlo (\u00absu misi\u00f3n casi exclusivamente en el interior de la Iglesia\u00bb) o espiritualizarlo casi como una vocaci\u00f3n de especial consagraci\u00f3n (\u00abal acentuar su llamada a la santidad y la vivencia de la espiritualidad\u00bb).<\/p>\n<p>1. Una experiencia reciente: Seminario Universal sobre los movimientos (Roma, Junio 1999)<br \/>\nSobre este tema de los nuevos movimientos, en Roma, en el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, de los Legionarios de Cristo, tuvo lugar en el mes de junio de 1999 un \u00abSeminario de reflexi\u00f3n y di\u00e1logo\u00bb sobre \u00ablos movimientos eclesiales y las nuevas comunidades en la solicitud pastoral de los obispos\u00bb, que reuni\u00f3 a un centenar de prelados de todo el orbe. Entre los asistentes, se encontraban los arzobispos espa\u00f1oles Antonio Ca\u00f1izares Llovera (Granada) y Llu\u00ed\u00ads Martinez Sistach (Tarragona), los obispos Braulio Rodr\u00ed\u00adguez (Salamanca), Javier Mart\u00ed\u00adnez (C\u00f3rdoba) y Juan Antonio Reig (Segorbe-Castell\u00f3n) y el auxiliar de Madrid C\u00e9sar Franco, \u00e9ste en representaci\u00f3n del cardenal Antonio Mar\u00ed\u00ada Rouco Varela.<\/p>\n<p>En el encuentro, promovido por el Consejo Pontificio para los Laicos con la colaboraci\u00f3n de las congregaciones para los Obispos y para la Doctrina de la Fe, intervinieron algunos fundadores, superiores y representantes de las nuevas comunidades eclesiales. La convocatoria del encuentro situaba los actos en continuidad con el Congreso Mundial de los Movimientos Eclesiales, celebrado en Roma en mayo de 1998 y con el encuentro de movimientos que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro la vigilia de Pentecost\u00e9s. \u00abLo extraordinario de aquel hecho y la importancia de las intervenciones del Santo Padre en aquella ocasi\u00f3n hacen ver, por parte de la Santa Sede, la oportunidad de continuar, a un a\u00f1o de distancia, la reflexi\u00f3n sobre esta realidad de los nuevos movimientos y nuevas comunidades\u00bb, se\u00f1alaba la convocatoria. Se trata, a\u00f1ad\u00ed\u00ada, de ofrecer a los obispos la oportunidad de expresar y confrontar sus experiencias, preocupaciones y expectativas con relaci\u00f3n a la participaci\u00f3n en la vida de las Iglesias locales de los nuevos movimientos y nuevas comunidades. Estos \u00abtienen que radicarse cada vez m\u00e1s profundamente en la comuni\u00f3n y en la misi\u00f3n de la Iglesia, para que sean cada vez m\u00e1s fecundos para el bien de todos\u00bb.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 el acto el cardenal norteamericano Francis Stafford, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos. Luis Garza, vicario general de los Legionarios de Cristo y del movimiento Regnum Christi, que prestaba sus instalaciones, salud\u00f3 a los asistentes. El secretario del Pontificio Consejo para los Laicos, Stanislaw Rylko, hizo la primera gran reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abAnimados por un profundo sentido de responsabilidad pastoral -manifest\u00f3-durante este seminario nos pondremos atentamente a la escucha de lo que el Esp\u00ed\u00adritu dice a la Iglesia, que se prepara a traspasar el umbral del tercer milenio. Guiar\u00e1 nuestro an\u00e1lisis la ense\u00f1anza de Juan Pablo II. De hecho, se sabe que, en la solicitud pastoral del Papa, los movimientos eclesiales ocupan un puesto especial. \u00abUno de los dones de nuestro tiempo -ha sostenido el Papa- que desde el inicio de mi pontificado sigo se\u00f1alando como motivo de esperanza para la Iglesia y para los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Citando al cardenal Ratzinger, Rylko se\u00f1ala que \u00abel papado no ha creado los movimientos, pero ha sido su esencial apoyo en la estructura de la Iglesia, su pilar eclesial. En esto, se hace quiz\u00e1 visible, como nunca, el sentido m\u00e1s profundo y la verdadera esencia del ministerio petrino; \u00e9ste debe mantener vivo el dinamismo de la misi\u00f3n ad extra y ad infra\u00bb.<\/p>\n<p>La tesis del cardenal Ratzinger es que en la Iglesia debe haber siempre, adem\u00e1s de los servicios y misiones eclesi\u00e1stico-locales, otros servicios y misiones universales, unidos al ministerio y misi\u00f3n apost\u00f3licos, seg\u00fan lo que sucedi\u00f3 al comienzo de la Iglesia. En este sentido, el concepto de sucesi\u00f3n apost\u00f3lica albergar\u00ed\u00ada una vertiente que va m\u00e1s all\u00e1 del ministerio centrado exclusivamente en la Iglesia local. La sucesi\u00f3n apost\u00f3lica conlleva un elemento de apostolado universal. Los movimientos apost\u00f3licos en la historia de la Iglesia as\u00ed\u00ad lo han puesto de relieve (monjes primitivos, reforma de Cluny, franciscanos y dominicos, jesuitas y movimientos misioneros deI s. XIX). Los peligros que anidan en los movimientos son: unilateralidad a la hora de acentuar un carisma y absolutizarlo como si fuera \u00abel\u00bb camino y no \u00abuna forma de existencia cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n las Iglesias locales pueden ser tachadas, a veces, de conformismo o de excesiva \u00abplanificaci\u00f3n pastoral cerrada\u00bb, en la que no hay cabida para los movimientos.<\/p>\n<p>Tras enumerar los frutos que los movimientos han generado y siguen produciendo en el seno de la Iglesia, subray\u00f3 c\u00f3mo el nacimiento y difusi\u00f3n de estas comunidades \u00abno ha dejado de suscitar interrogantes, malestar y tensiones; tal vez ha comportado presunciones e intemperancias, por un lado, y no pocos prejuicios y reservas, por otro. Ha sido un per\u00ed\u00adodo de prueba para su fidelidad, una ocasi\u00f3n importante para verificar la autenticidad de sus carismas\u00bb.<\/p>\n<p>Entre las deficiencias, definidas por algunos como \u00abenfermedades de juventud\u00bb de los movimientos, Rylko record\u00f3 las siguientes: \u00abla absolutizaci\u00f3n del movimiento de pertenencia y el sentido de superioridad respecto a las otras realidades asociativas, acompa\u00f1ados del deseo de imponer al propio grupo sobre todos; el entusiasmo de los ne\u00f3fitos, que a veces genera exuberancias y exageraciones unilaterales, tanto en la praxis como en la doctrina, y que, cuando falta una adecuada formaci\u00f3n teol\u00f3gica, puede implicar riesgos; el encerramiento en el \u00e1mbito del propio grupo, que puede llevar a extra\u00f1arse del contexto de la vida parroquial y diocesana; el riesgo de considerar a la comunidad como una especie de refugio donde anidar para eludir los problemas de la vida familiar y social\u00bb.<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose a los pastores, Rylko precis\u00f3: \u00abEn este contexto, no se pueden ignorar los obst\u00e1culos puestos a la vida de los movimientos por la actitud titubeante, si no negativa, de los pastores, que en ello son influenciados -dijo- por el desconocimiento de los movimientos o por un conocimiento escaso y unilateral, por prejuicios pastorales y por la desconfianza -demasiadas veces, en efecto, se generalizan experiencias aisladas negativas para descalificar al conjunto-; por una r\u00ed\u00adgida concepci\u00f3n de la comuni\u00f3n eclesial que no admite ninguna diversidad, siendo que la comuni\u00f3n de la Iglesia es org\u00e1nica y no significa uniformidad, sino m\u00e1s bien unidad en la diversidad, por una tambi\u00e9n r\u00ed\u00adgida visi\u00f3n de la planificaci\u00f3n y de la coordinaci\u00f3n pastoral, en las parroquias y en las di\u00f3cesis, que obliga a todos a hacer las mismas cosas al mismo tiempo; por una insuficiente comprensi\u00f3n del hecho de que cada carisma, para su desarrollo, tiene necesidad de un espacio de libertad adecuado, porque s\u00f3lo as\u00ed\u00ad puede llevar los frutos deseados\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLos sacerdotes -dijo tambi\u00e9n- deben ser bien conscientes de que los movimientos y las otras asociaciones laicales no son un suplemento decorativo, sino parte integrante de la vida parroquial y un indicador significativo de la vitalidad religiosa de nuestras comunidades. Los movimientos, acogidos cordialmente en la parroquia y acompa\u00f1ados con amistad, pueden convertirse en un importante medio de amplificaci\u00f3n de las iniciativas pastorales en diversos ambientes, y especialmente en aquellos que son m\u00e1s dif\u00ed\u00adcilmente alcanzables por el sacerdote. La experiencia muestra c\u00f3mo los carismas propios de los movimientos han ayudado a muchos sacerdotes a vivir plenamente la riqueza de su vocaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>No fue la intervenci\u00f3n de Stanislaw Rylko la \u00fanica visi\u00f3n muy positiva de los movimientos que se pudo escuchar desde las filas de los representantes vaticanos en este largo encuentro.<\/p>\n<p>2. Lo universal y lo local<br \/>\nUna de las mesas redondas de la semana fue moderada por el prefecto de la Congregaci\u00f3n para los Obispos, Lucas Moreira Neves. \u00abEstoy convencido -dijo el cardenal brasile\u00f1o- de que el misterio de la Iglesia presenta dos aspectos muy importantes. El primero es la Iglesia como comuni\u00f3n. El segundo es la sana y pac\u00ed\u00adfica tensi\u00f3n entre Iglesia universal e Iglesia local. Hace falta, sobre todo, mirar la intenci\u00f3n de Cristo. El quiso la Iglesia universal: no reducida a un pueblo, a una raza, a una cultura, sino englobando a todas las gentes, todas las razas, todas las culturas. En la intenci\u00f3n de Cristo, la Iglesia universal es primera y primordial. S\u00f3lo se la puede concebir universal; est\u00e1 en su misma definici\u00f3n. Esta Iglesia universal se realiza, sin embargo, en las Iglesias locales. En este punto, son posibles dos errores: es errado ver en las Iglesias particulares fragmentos o trozos de la Iglesia universal, como es errado concebir la Iglesia universal como federaci\u00f3n de Iglesias particulares. Existe una sola verdad: la Iglesia, que tiene una vocaci\u00f3n universal, subsiste en las Iglesias locales y es una comuni\u00f3n, una simbiosis de estas Iglesias. La Iglesia no es ahora universal y ahora particular. Es siempre las dos cosas en forma diversa y desde puntos de vista diversos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLos movimientos -a\u00f1adi\u00f3-, tal como han sido entendidos por Juan Pablo II y por Pablo VI, son una expresi\u00f3n de la Iglesia universal. Nacen en un lugar determinado, pero miran a todo el mundo, y pretenden responder a las necesidades y a las exigencias de la Iglesia en todo el mundo, y no en una sola o en algunas di\u00f3cesis. Universales son su dinamismo misionero, su programa y sus proyectos, sus propuestas, su formaci\u00f3n apost\u00f3lica, su espiritualidad. Este dato es su riqueza, pero es muy a menudo la raz\u00f3n de tanta perplejidad: \u00bfC\u00f3mo se comportar\u00e1n en las Iglesias particulares? \u00bfNo querr\u00e1n imponer esquemas no adaptables a diversas realidades locales? No pocos obispos, con motivo y en nombre de las Iglesias particulares, y por instintivo rechazo a la universalidad, tienen dificultades en acoger a los movimientos, tienen la impresi\u00f3n de que, no naciendo en el suelo de la propia Iglesia particular, estos movimientos no pueden ser parte de ella\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abA estos movimientos se les pide que se conviertan, por as\u00ed\u00ad decir, en realidades de la Iglesia local, que se particularicen.<\/p>\n<p>Se pide, en otros t\u00e9rminos, que tomen el rostro de la Iglesia particular en la que se implantan. Que conozcan, amen, respeten y pongan en pr\u00e1ctica los problemas y los planes pastorales de las Iglesias particulares. Los movimientos tienen rasgos de universalidad que deben ser valorados, pero tienen tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n y la necesidad de traducirlos en expresiones de particularidad y de localidad. Sin estas exigencias complementarias, habr\u00e1 siempre crisis\u00bb.<\/p>\n<p>En la misma mesa redonda, se presentaron algunos testimonios relevantes, por lo general, positivos. El cardenal Adrianus J. Simonis, arzobispo de Utrecht (Holanda), se\u00f1al\u00f3 que los movimientos son para \u00e9l \u00abla sal de la tierra, un oasis donde la fe cat\u00f3lica es vivida en plenitud\u00bb en un mundo secularizado. \u00abEl problema es que, en general, en las parroquias, se les ve con algo de desconfianza\u00bb. Algunas parroquias, dijo, han perdido su empuje, y algunos ven a los movimientos como una competencia. En su opini\u00f3n, \u00abse dice de manera injusta que los movimientos est\u00e1n m\u00e1s orientados hacia la santidad personal, que hacia el apostolado y la acci\u00f3n social. La primera acusaci\u00f3n es verdadera; la segunda es falsa\u00bb.<\/p>\n<p>Robert Sarah, arzobispo de Conakry (Guinea) se refiri\u00f3 en particular a la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica. \u00abLos movimientos nos recuerdan la importancia de la oraci\u00f3n en la vida del hombre. Cuanto m\u00e1s somos hombres, m\u00e1s necesidad tenemos de adoraci\u00f3n\u00bb, dijo. \u00abEs maravilloso ver que el Esp\u00ed\u00adritu es m\u00e1s fuerte que nuestros planes y que act\u00faa en nuestras comunidades cristianas como nunca lo hubi\u00e9ramos imaginado\u00bb.<\/p>\n<p>Intervino tambi\u00e9n el arzobispo de Newark (Estados Unidos), Edgar McCarrick, quien subray\u00f3 el empuje misionero que caracteriza al Camino Neocatecumenal, insistiendo en las conversiones y en el n\u00famero de vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa que se han suscitado en su seno. Afirm\u00f3 que el Camino es para la Iglesia de Newark \u00abuna enorme bendici\u00f3n y un gran don\u00bb y expres\u00f3 su opini\u00f3n de que los prejuicios entre movimientos y pastores son debidos a la falta de conocimiento mutuo.<\/p>\n<p>El cardenal Jean-Marie Lustiger, arzobispo de Par\u00ed\u00ads, se disculp\u00f3 por no poder participar en el encuentro, pero envi\u00f3 un mensaje en el que afirma que \u00abla misi\u00f3n del obispo no consiste s\u00f3lo en autentificar el don de Dios para el bien de quien lo recibe, sino tambi\u00e9n en ayudar a ponerlo al servicio de todos, de la paz y de la unidad en la Iglesia. A \u00e9l le corresponde vigilar para que su fecundidad traiga los frutos que Dios espera. De lo contrar\u00ed\u00ado, el don puede perderse o pervertirse\u00bb.<\/p>\n<p>3. La Iglesia es un movimiento<br \/>\nFidel Gonz\u00e1lez-Fern\u00e1ndez, comboniano, profesor de las universidades Urbaniana y Gregoriana, pronunci\u00f3 una relaci\u00f3n en la que explic\u00f3 c\u00f3mo a lo largo de la historia han ido apareciendo en la Iglesia distintos movimientos, para concluir que \u00abla Iglesia misma es un movimiento\u00bb. En una amplia exposici\u00f3n, habl\u00f3 de la relaci\u00f3n entre Iglesia carism\u00e1tica e Iglesia institucional, recorriendo las etapas que, desde los primeros siglos del cristianismo, han llevado primero al nacimiento de los movimientos mon\u00e1sticos, a la \u00e9poca cisterciense, a las \u00f3rdenes mendicantes, hasta los carismas espec\u00ed\u00adficos de los siglos de la \u00e9poca moderna de la Contrarreforma. \u00abEn todas las \u00e9pocas de la historia de la Iglesia -concluy\u00f3- ha habido verdaderos movimientos eclesiales, que se manifiestan como respuesta oportuna a las necesidades de los tiempos y florecen en formas diversas. A menudo, dan origen a \u00f3rdenes religiosas, a sociedades o fraternidades y compa\u00f1\u00ed\u00adas de sacerdotes y laicos, y de mujeres, consagradas o no en la virginidad. Las formas de estas realidades de comuni\u00f3n no son siempre id\u00e9nticas y, justamente por eso, encuentran muchas veces dificultad para hallar una ubicaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica en el Derecho Can\u00f3nico de la \u00e9poca. Aun as\u00ed\u00ad, todos estos movimientos ejercen una gran influencia en la vida y la actividad de la Iglesia\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abTales movimientos -a\u00f1adi\u00f3- son hist\u00f3ricamente los instrumentos por los cuales la Providencia realiza en la vida de la Iglesia y, por ende, en la vida del mundo, su designio de hacer presente con mayor evidencia el acontecimiento de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>4. En b\u00fasqueda de una f\u00f3rmula jur\u00ed\u00addica<br \/>\nLos nuevos movimientos necesitan configurarse jur\u00ed\u00addicamente de alguna forma, pero esto no es f\u00e1cil, porque el Derecho Can\u00f3nico actual no les tuvo en cuenta cuando se escribi\u00f3. \u00bfQu\u00e9 son los movimientos? \u00bfQui\u00e9n nombra a los responsables? \u00bfEs suficiente la normativa vigente para buscarles una forma jur\u00ed\u00addica satisfactoria? El fundador de los neocatecumenales, Kiko Arg\u00fcello, era muy expresivo en septiembre de 1997 cuando dijo a este respecto: \u00abNo sabemos qu\u00e9 es el Camino. Est\u00e1n los juristas estudiando los estatutos. Nadie sabe lo que somos. \u00bfQu\u00e9 somos? Orden religiosa, congregaci\u00f3n, un instituto secular, un movimiento&#8230; \u00bfqu\u00e9 somos? No tienen ni idea. \u00c2\u00a1Nosotros tampoco! Nosotros decimos: una iniciaci\u00f3n cristiana. Tampoco eso nos vale\u00bb.<\/p>\n<p>Para abordar esta cuesti\u00f3n, intervinieron en una mesa redonda los profesores Giorgio Feliciani, de la Universidad de Sacro Cuore de Mil\u00e1n y Gianfranco Ghirlanda, jesuita de la Gregoriana. Ese encuentro fue moderado por el arzobispo de Tarragona, Llu\u00ed\u00ads Mart\u00ed\u00adnez Sistach, quien, frente a opiniones que ponen en tela de juicio si la nueva normativa del C\u00f3digo de 1983 sobre las asociaciones de fieles ofrece el marco jur\u00ed\u00addico adecuado para la variedad de asociaciones de fieles que van apareciendo en la Iglesia, expres\u00f3 su opini\u00f3n de que dicha normativa es suficiente. \u00abEllo no significa -dijo- que no surjan dificultades al aplicar la normativa can\u00f3nica vigente a los nuevos movimientos eclesiales, por la variedad de los miembros que los componen y por otras caracter\u00ed\u00adsticas propias de estos fen\u00f3menos asociativos. Con todo, considero que los nuevos movimientos son reconducibles a la figura de asociaci\u00f3n can\u00f3nica de fieles y a su regulaci\u00f3n. Con ello, se tiene un marco com\u00fan para todos ellos\u00bb.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con los religiosos que pertenecen a movimientos, el arzobispo de Tarragona se\u00f1al\u00f3 que aquellos que manifiestan \u00abuna pertenencia primordial al movimiento con un distanciamiento psicol\u00f3gico del propio instituto, crean problema, porque viven en una divisi\u00f3n interna: residen en la comunidad, pero viven seg\u00fan los proyectos pastorales y la directrices del movimiento\u00bb.<\/p>\n<p>Sistach record\u00f3, igualmente, que los novicios que proceden de movimientos y asociaciones de fieles dependen exclusivamente del superior religioso.<\/p>\n<p>5. Algunos nuevos movimientos eclesiales significativos<br \/>\nPasamos a rese\u00f1ar algunos de estos nuevos movimientos eclesiales, particularmente destacando algunos rasgos de su espiritualidad.<\/p>\n<p>5.1. El camino neocatecumenal<br \/>\nSu iniciador fue Kiko Arg\u00fcello, en Madrid, en 1964, entre los suburbios de Palomeras Altas. Pronto a Kiko se une Carmen Hern\u00e1ndez, licenciada en f\u00ed\u00adsica y teolog\u00ed\u00ada. Sus iniciadores se sintieron llamados por el Se\u00f1or a vivir el anuncio cristiano entre los pobres, y compartir su vida, en medio de la miseria, soportando las consecuencias del pecado de nuestra sociedad. En aquel ambiente se hizo una relectura de la Biblia. Tras algunas experiencias en parroquias de Zamora y Madrid, y con el apoyo del Arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, en 1968 fundan tambi\u00e9n en Roma. Actualmente, el Camino est\u00e1 extendido por los cinco continentes. Se puede calificar el movimiento neocatecumenal como una \u00abpastoral de evangelizaci\u00f3n y catequesis permanente de adultos\u00bb, dirigido especialmente a los alejados. Su itinerario pastoral-espiritual es un camino largo:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Anuncio del Kerigma: una catequesis introductoria que explica el sentido del catecumenado; dos catequesis existenciales: qui\u00e9n es Dios para ti, qu\u00e9 sentido tiene tu vida; dos catequesis sobre Cristo y el Kerigma; celebraci\u00f3n penitencial comunitaria; \u00faltimas catequesis mostrando c\u00f3mo Dios ha hablado al hombre en la historia; celebraci\u00f3n de la Palabra sobre el significado de la Biblia en la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Precatecumenado: cerca de dos a\u00f1os. Se encuentran dos veces a la semana: una, para la celebraci\u00f3n de la Palabra y otra, para la Eucarist\u00ed\u00ada. Al final se hace el escrutinio (exigencia de dejar todo por el Reino) por parte de los catequistas para pasar al catecumenado.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Inicio del catecumenado: dos a\u00f1os. Cada mes se dedica a descubrir un momento de la historia de la Salvaci\u00f3n. Se hace un segundo escrutinio (donde se dan cuenta de que el mayor obst\u00e1culo son ellos mismos y sus \u00ed\u00addolos).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El catecumenado: tres a\u00f1os. Se introducen en una aut\u00e9ntica oraci\u00f3n personal y cotidiana, en una espiritualidad de alabanza y de acci\u00f3n de gracias. Profundizan en la oraci\u00f3n de salmos, en la reflexi\u00f3n sobre el credo apost\u00f3lico, y en la celebraci\u00f3n de la Palabra sobre los varios art\u00ed\u00adculos de la fe cristiana.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Elecci\u00f3n: dos a\u00f1os. Son llamados a vivir un sacerdocio con un culto espiritual en un templo no construido por manos humanas, una espiritualidad de acci\u00f3n de gracias, de constante Eucarist\u00ed\u00ada, como reyes, profetas de la historia, que viven en medio de naciones su misi\u00f3n de ser Pueblo de Dios, sacramento para el mundo del amor que Dios tiene por todos, especialmente por los pecadores.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Renovaci\u00f3n de las promesas bautismales. Culminaci\u00f3n del proceso.<\/p>\n<p>Es importante destacar que proclaman una nueva \u00abantropolog\u00ed\u00ada\u00bb basada en el misterio de la persona a la luz del cristianismo. Y tambi\u00e9n es necesario subrayar que aun cuando se concluya el proceso, siguen sinti\u00e9ndose peregrinos y evangelizadores (itinerantes) de otras comunidades.<\/p>\n<p>5.2. Comunidades de vida cristiana<br \/>\nDesignamos con este nombre t\u00e9cnico a las comunidades fundadas por los jesuitas en torno al a\u00f1o 1940. En Espa\u00f1a se llaman tambi\u00e9n CVX. Su origen remoto puede enlazar, dentro de la espiritualidad ignaciana, con las denominadas \u00abCongregaciones marianas\u00bb del S. XVI.<\/p>\n<p>Si pasamos a describir algunas claves teol\u00f3gico-espirituales, en el centro se sit\u00faa el misterio pascual vivido en fidelidad al Esp\u00ed\u00adritu y hundiendo sus ra\u00ed\u00adces en la Sagrada Escritura, liturgia, doctrina de la Iglesia y situaci\u00f3n existencial a la luz de la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Encuentran su carisma en la espiritualidad ignaciana y en los Ejercicios. Esta experiencia de los Ejercicios no se ve como un \u00abmomento aislado o puntual en la vida\u00bb, sino que se proyecta toda la vida.<\/p>\n<p>Un punto esencial es su sentir con la Iglesia. La uni\u00f3n con Cristo s\u00f3lo es posible en un marco de unidad eclesial. Los dones de uno se deben vivir en una comunidad determinada y libremente elegida. Se aboga por una vida apost\u00f3lica intensa, integrada en la misi\u00f3n confiada por Cristo a la Iglesia.<\/p>\n<p>Puesto que su espiritualidad encuentra su centro en Cristo, Mar\u00ed\u00ada es el modelo de este tipo de espiritualidad.<\/p>\n<p>5.3. Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n<br \/>\nEs el nombre de uno de los m\u00e1s conocidos y pujantes movimientos eclesiales actuales. Su fundador, L. Giussani, en 1954, cuando era un joven profesor de Instituto, a los 32 a\u00f1os. Al principio se denomina \u00abJuventud Estudiantil\u00bb. Nace como reacci\u00f3n y respuesta a la situaci\u00f3n de crisis y eclipse del cristianismo en los \u00e1mbitos de la vida p\u00fablica, la cultura y las realidades populares y pol\u00ed\u00adticas.<\/p>\n<p>Para salir de una teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad de \u00abmediaci\u00f3n\u00bb que puede perder su \u00ed\u00admpetu misionero y que no forme adecuadamente a los m\u00e1s j\u00f3venes, se pide una teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad de \u00abpresencia\u00bb, de bloque, de alternativa, donde la acci\u00f3n conjunta y el descubrimiento del cristianismo como acontecimiento salv\u00ed\u00adfico y adhesi\u00f3n eclesial a la persona de Cristo son los quicios vertebradores.<\/p>\n<p>Su itinerario espiritual y de formaci\u00f3n comprende:<\/p>\n<p>* Inicio o momento de acogida, bien individual o comunitariamente.<\/p>\n<p>* Camino de formaci\u00f3n y discernimiento (encuentro-respuesta): con dos pilares: el sacramento de la Eucarist\u00ed\u00ada y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Madurez: aquel que se percibe como un ser querido, amado, penetrado por Dios, insertado en Cristo por el bautismo, adopta un esp\u00ed\u00adritu comunitario como estructura de su yo y es capaz de evangelizar y testimoniar su vivencia cristiana, especialmente en la cultura y en todos los \u00e1mbitos socio-pol\u00ed\u00adticos.<\/p>\n<p>5.4. Cursillos de cristiandad<br \/>\nFundados en 1948-49 en Mallorca en c\u00ed\u00adrculos de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Se definen como \u00abun movimiento de Iglesia, que mediante un m\u00e9todo propio, se propone hacer posible la experiencia viva y la experiencia comunitaria de lo que es fundamental en el cristianismo con el objetivo de crear grupos de cristianos que fermenten evang\u00e9licamente los ambientes, ayudando a descubrir y a realizar la vocaci\u00f3n personal, en el pleno respeto de la misma\u00bb.<\/p>\n<p>Se pueden considerar como un medio privilegiado de evangelizaci\u00f3n desde el anuncio del kerigma, particularmente entre los alejados.<\/p>\n<p>En su metodolog\u00ed\u00ada destaca el Precursillo, el Cursillo y el Postcursillo (Reuniones de grupo y Ultreya).<\/p>\n<p>En \u00e9poca de nueva evangelizaci\u00f3n, sirven, sobre todo, a la primera de las fases: la evangelizaci\u00f3n. El resto de las fases son la catequesis, y la profundizaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Sus destinatarios principales son los bautizados que necesitan volver a despertar y revivir su fe.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, los cursillos se inscriben en el \u00e1mbito kerigm\u00e1tico o de primer anuncio: anuncio de lo fundamental del mensaje, mediante testigos que han experimentado una transformaci\u00f3n real tras el encuentro con Jes\u00fas; mediante un estilo vivencial y talante gozoso; con el objetivo de provocar la conversi\u00f3n o adhesi\u00f3n personal a Jesucristo: \u00abLo espec\u00ed\u00adfico de los cursillos es la predicaci\u00f3n kerigm\u00e1tica o primer anuncio; es ser broca que vaya abriendo el t\u00fanel y cediendo paso a la labor de catequesis; es ser m\u00e1quina rompehielos para estos tiempos dif\u00ed\u00adciles\u00bb.<\/p>\n<p>El Grupo y la Ultreya tienen car\u00e1cter instrumental, de ayuda, para descubrir la vocaci\u00f3n personal del cursillista. No fueron creados para reemplazar otras estructuras eclesiales, \u00absino como medio de inserci\u00f3n en la Iglesia local\u00bb. Si bien las ultreyas pueden desembocar en comunidades eclesiales de base.<\/p>\n<p>Para mejorar la integraci\u00f3n en la vida diocesana, desde lo afirmado por el Secretariado Nacional, se necesita: -Crear mentalidad diocesana de lo que supone el primer anuncio. -Esfuerzo por introducirse en el mundo obrero. -Colaborar en las catequesis de bautismo y matrimonio. -Papel especial del consiliario y sacerdotes colaboradores. -Hacerse presente en foros, consejos, congresos y otras instancias diocesanas.<\/p>\n<p>5.5. Focolares<br \/>\nLa fundadora de este importante movimiento eclesial es Chiara Lubich, en 1948. Encierra una espiritualidad basada en el Evangelio, con una idea-fuerza: Dios es amor y el amor es unidad. Es un movimiento con clara vocaci\u00f3n ecum\u00e9nica. De dicho movimiento se alimentan laicos, sacerdotes y religiosos.<\/p>\n<p>Aunque forma una sola familia, en \u00e9l se diferencian \u00abramas\u00bb: movimiento de masas (\u00abgeneraci\u00f3n nueva\u00bb), movimiento de familias nuevas, movimiento de humanidad nueva, movimiento ecum\u00e9nico cristiano.<\/p>\n<p>En cuanto a su teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad, lo importante es buscar y cumplir la voluntad de Dios, viviendo el \u00abmandamiento nuevo de Jes\u00fas\u00bb (amor), centrando todo en Jes\u00fas, desde el realismo de la cruz.<\/p>\n<p>Consideran la Palabra como Vida, y la Eucarist\u00ed\u00ada, como elemento esencial. Practican una gran devoci\u00f3n a Mar\u00ed\u00ada y ven en la Jerarqu\u00ed\u00ada la presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Todo ello con un fuerte sentimiento de vivir una espiritualidad comunitaria, adaptada a las circunstancias de hoy y de cada contexto geogr\u00e1fico y social.<\/p>\n<p>5.6. Justicia y paz<br \/>\nJusticia y Paz nace como un deseo del Papa Juan Pablo VI. En 1967, el Papa defin\u00ed\u00ada a la Comisi\u00f3n Pontificia de Justicia y Paz \u00abcomo una Comisi\u00f3n que tiene la misi\u00f3n de mantener los ojos abiertos de la Iglesia, el coraz\u00f3n sensible y la mano pronta para la obra de caridad que la Iglesia est\u00e1 llamada realizar en el mundo con el fin de promover el progreso de los pueblos m\u00e1s pobres y de favorecer la justicia social entre las naciones, como nos recordaba GS 30\u00bb.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a sus estatutos fueron aprobados en 1997. Sus fines son: cooperar en la realizaci\u00f3n de la misi\u00f3n de la Iglesia mediante la promoci\u00f3n y defensa de los derechos humanos, la justicia y la paz; impulsar y estimular el compromiso socio-pol\u00ed\u00adtico de los cristianos; difundir la doctrina social de la Iglesia: promover las acciones eclesiales en favor de la justicia, la paz y los derechos del hombre.<\/p>\n<p>Justicia y Paz tiene, pues, un marcado car\u00e1cter eclesial pero al servicio de la sociedad. Hoy, en el \u00e1mbito espa\u00f1ol, los asuntos de especial atenci\u00f3n son los siguientes: los inmigrantes y los que solicitan asilo y refugio; el paro y la pobreza; la participaci\u00f3n de los seglares en la vida de la Iglesia; la sensibilizaci\u00f3n con relaci\u00f3n al Tercer Mundo; la defensa de los derechos humanos; y la ayuda al continente africano e hispanoamericano.<\/p>\n<p>5.7. Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica<br \/>\nLa renovaci\u00f3n en el esp\u00ed\u00adritu, o movimientos carism\u00e1sticos, es una realidad viva y muy prometedora en la Iglesia Cat\u00f3lica actual. Tambi\u00e9n se denomina, a este fen\u00f3meno, \u00abpentecostalismo o neopentecostalismo\u00bb, haciendo referencia a la primera experiencia sucedida en Jerusal\u00e9n (Hechos 2,1-13).<\/p>\n<p>El iniciador de estos movimientos se considera E Parham, en 1900. Sus claves principales se pueden resumir de esta manera:<\/p>\n<p>* Necesidad de romper el laberinto cerrado de la ciudad secular, donde la medida de todo es el hombre, para abrir dimensiones de espiritualidad y transcendencia.<\/p>\n<p>* Una modalidad nueva de relaci\u00f3n con las Personas Trinitarias, a trav\u00e9s de una profunda experiencia del Esp\u00ed\u00adritu, acompa\u00f1ada de una sincera conversi\u00f3n. Y con un \u00abbautismo en el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, entendido como confirmaci\u00f3n adulta de nuestro ser cristiano. En este sentido se trata de un medio de conversi\u00f3n sincera.<\/p>\n<p>* Redescubrimiento de carismas particulares para la edificaci\u00f3n de la Iglesia: glosolalia, profec\u00ed\u00ada, curaciones, discernimiento de esp\u00ed\u00adritus, etc.<\/p>\n<p>*  Las bases de su espiritualidad: vida de oraci\u00f3n, contacto con la Biblia, penitencia y Eucarist\u00ed\u00ada, comuni\u00f3n fraterna, vivencia del ecumenismo.<\/p>\n<p>5.8. Scout (Movimiento)<br \/>\nFundado por Baden Powell, entre 1899-1908. En la base de su teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad subsiste una antropolog\u00ed\u00ada, es decir, un tipo de hombre que tiene en s\u00ed\u00ad, como don de Dios, los medios de su propio desarrollo; un hombre capaz de crear y descubrir, abierto al mundo, al otro y al transcendente; un hombre libre y responsable de su propio crecimiento global (esp\u00ed\u00adritu-cuerpo).<\/p>\n<p>Los elementos m\u00e1s destacados de su espiritualidad son los siguientes:\u2020\u00a2<br \/>\n* Valoraci\u00f3n positiva y optimista de la propia capacidad de crecer, no como soberbia aut\u00f3noma, sino como don recibido y llamada de Dios a desarrollar sus talentos.<\/p>\n<p>* Servicio al pr\u00f3jimo: \u00abSer fuertes para ser \u00fatiles\u00bb (Powell).<\/p>\n<p>* Contacto con la naturaleza y vida al aire libre.<\/p>\n<p>* Habilidad manual y valor del cuerpo percibido como don de Dios.<\/p>\n<p>* \u00abEl camino\u00bb, en sentido real como camino a recorrer y en sentido simb\u00f3lico como camino o vocaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>La eclesialidad es vivida m\u00e1s bien a nivel de relaciones entre \u00ablos responsables\u00bb y los consiliarios de la Iglesia local.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; Para los movimientos en general: Cf. R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, Teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad laical, CCS, Madrid 1994; ID., Ser cristianos en la Iglesia y en el mundo, DDB, Bilbao 2000. Para el camino neocatecumenal: A. ZEVINI, ll cammino neocatecumenale, 231-267; P. J. CORDES, Signos de esperanza. Retrato de siete movimientos eclesiales, 13-33; R. BL\u00ed\u0081ZQUEZ, Las comunidades neocatecumenales, DDB, Bilbao 1996 7a ed.; ID., Las comunidades neocatecumenales, un camino de iniciaci\u00f3n cristiana: \u00abTeolog\u00ed\u00ada Espiritual\u00bb XXXVI (1992) 237-254; K. ARG\u00dcELLO, El camino neocatecumenal: \u00abMisiones Extranjeras\u00bb 172 (1999) 322-328. Para las Comunidades de Vida Cristiana; F. BoTTA, Le comunit\u00f3 di vito cristiana, en A. FAVALE, Movimenti ecclesiali contemporanei, LAS, Roma 1985, 115-129. Para Comuni\u00f3n y Liberaci\u00f3n: F. PERRENCHIO, Comunione e liberazione, 375-401; P. J. CORDES, Signos de esperanza. Retrato de siete movimientos eclesiales, 96-112; J. CARRI\u00ed\u201cN-J. PRADES, Cristo presente aqu\u00ed\u00ad y ahora: \u00abTeolog\u00ed\u00ada Espiritual\u00bb XXXVI (1992) 265.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 Desde el Vaticano II ha habido un buen n\u00famero de movimientos de renovaci\u00f3n dentro de la Iglesia que tienen en com\u00fan ciertas caracter\u00ed\u00adsticas (>Asociaciones de fieles). Se llaman \u00abmovimientos\u00bb porque son grupos de personas, originalmente espont\u00e1neos, en general guiados por uno o varios l\u00ed\u00adderes carism\u00e1ticos, que los conducen a determinadas experiencias espirituales o &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/movimientos-eclesiales\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMOVIMIENTOS ECLESIALES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14882","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14882\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}